𝐌𝐎𝐌𝐌𝐘-(O. S)— JakeHoon

Summary

Shim Jake es un buen hombre, es un buen amigo, un buen hermano, un buen tío, un buen padre y un buen esposo. Para Sunghoon es eso y mucho más. Jake, es un buen chico.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

SINOPSIS

Nunca supo cuando empezó… de todas formas ¿Cómo se suponía que lo sabría? No fue hasta que su medio hermano le hizo ver su gusto por las mujeres mayores y a partir de ahí notó que tenía un patrón que de manera inconsciente seguía.

Todas sus novias fueron exactamente iguales, mayores por varios años y con un trato hacia el bastante maternal o más bien era su comportamiento mimado y bien portado que buscaba aprobación, y constantes halagos por sus logros los que provocaban dicho proceder, aunque con el tiempo terminaban aburriéndose de aquello sintiendo que más que una pareja tenían un niño pequeño al que cuidar y si bien no podían quejarse cuando de sexo se trataba, para ellas no era suficiente. Y Jake por supuesto lo entendía, incluso el se preguntaba que estaba mal con él.

Pero definitivamente la gota que derramó el vaso había sido aquella vez que un sonoro y claro: “Si, mami”- había salido de sus labios bajo una orden dada por la flameante rubia que compartía su lecho, choqueando no solo a la mencionada en aquel momento, sino a el mismo que se había dado cuenta que eso le había gustado más de lo que hubiera querido admitir.

Jake definitivamente considero que tenía un problema y no le sorprendió saber por su propio psicólogo que la actitud indiferente de su madre hacia él y su falta de amor maternal, había sido el detonante de aquello. Realmente lo tomó mejor de lo que pensó, al final de cuentas sabía que nunca fue dueño del amor devoto de su progenitora.

Él había sido producto de una infidelidad, apenas reconocido por su padre, quien nunca le dio su apellido, y a duras penas concebido por su madre quien nunca le dijo directamente que le odiaba pero en su mirar se notaba el desprecio si lo veía por un lapso prolongado de tiempo. Pensó que simplemente era un mal niño en ese entonces por lo que fue bueno en todo con tal de ganar su aprobación, aunque jamás obtuvo un felicidades o algún abrazo cálido de su parte, nunca sucedió y con el paso de los años dejo de esperar alguna muestra de amor por parte de ella que en cuanto tuvo la oportunidad lo abandonó sin mirar atrás.

Para su suerte, su medio hermano mayor siempre había sido alguien dulce y amable con él, aunque era parte de su personalidad tan dócil y empática, pero eso no hacia estragos en su relación que siempre fue buena, y menos aún cuando el hombre se hizo cargo de el prácticamente en su totalidad proporcionándole lo que necesitará para sus formaciones académicas ya que para Chris, su hermanito menor no tenia la culpa de lo hecho por los adultos irresponsables.

Fuera de su niñez voluble, Jake no tuvo quejas de como avanzo su vida aunque fue receloso de sus entregas con futuras parejas intentando moderarse, pero esto no hacía más que hacerlo realmente infeliz por lo que se tomó un prolongado descanso para dedicarse así mismo.

No fue hasta que un día de improvisto, su hermano le pidió que fuera en busca de sus sobrinos al colegio, quienes en aquel entonces tenían cinco y diez años. Para Jake no era un problema, el dos adoraba, eran niños bien portados y amorosos, algo traviesos pero para el era divertido y normal en pequeños de su edad.

Ese día se dio cuenta de que tal vez podría inclinarse lo suficiente a gustar de un hombre cuando vio a aquel pálido de sonrisa brillante despedir a varios niños del centro de estudios. Recuerda como sus manos habían empezado a sudar por el nerviosismo cuando este lo miró extrañado al no saber quién era y como después de hablarle con un tono severo y desconfiado supiera que era el tío de aquellos pequeños que eran su adoración, disculpándose avergonzado.

Pero Jake solo pensó en lo tierno que había sido, la manera en la que cuidaba de esos pequeños y era receloso, le parecía una maravilla, así que le pidió que no se disculpara por hacer bien su trabajo. Estuvo tan encantado que al presentarse le dijo que incluso lo vería seguido, algo que en realidad solo fue expulsado por su evidente éxtasis, ganándose una mirada extraña del pequeño Jeoning.

—Entonces… ¿Me daría su número?— preguntó con toda formalidad y un rostro sonrojado por la vergüenza el de cabellos negros. Jake asintió sin claro problema viendo lo más disimulado los detalles en el rostro perfecto del contrario como si deseara guardarlo e su memoria. Nunca había visto en su vida a alguien tan hermoso y aquello la actitud tan fraternal del pálido lo habían hecho caer de inmediato.

No fue extraño para Jake pedir recoger a los dos pequeños con la excusa de que simplemente podía hacerlo sin problema, pero su hermano lo conocía muy bien y sabía que ese brillo en su mirada era algo más que tiempo libre, y con un simple: “¿Viste algo que te gustó?” le hizo hablar como a un delincuente en su primer delito bajo interrogatorio.

Definitivamente Chris no estaba de acuerdo con que sus hijos fueran usados, pero estos decían que el tío era más divertido y gracioso, así que luego de rogarle por horas aceptó, al final nadie salía perdiendo. Y en definitiva así fue, sobre todo cuando cada vez más Jake conocía al pelinegro a profundidad, su persona dulce y trato de apoco se convirtieron en su debilidad.

Sunghoon no se había dejado engatusar por la belleza del de ojos cafés o al menos eso era lo que quería creer ya que en efecto aquel hombre le había parecido atractivo a más no poder, podría ser repentino pero su vergüenza más grande no había sido simplemente por su actitud desconfiada cuando aquel castaño que nunca había visto fue en busca de los pequeños Bang, era el hecho de que su corazón latía como loco solo por unas cuantas palabras que el contario le había ofrecido con amabilidad.

Había sido dulce y comprensivo con su actitud y al parecer también tenía algún tipo de encanto con los niños o eso supuso cuando lo vio interactuar con sus sobrinos ese día. Había usado la excusa de que si se verían con frecuencia debían intercambiar números pero la verdad era que a Sunghoon simplemente Shim le había gustado y con las constantes idas del menor, porque si, Sunghoon era mayor por cuatro años, solo le fascinaba aún más con su personalidad torpe, parlanchina y alegre. Era como un niño grande al que tenía altos deseos de cuidar y mimar, un sentimiento extraño pero que no le era desagradable.

Mientras más días pasaban más podía notar Sunghoon que Jake era su tipo en todos los sentidos, incluso su cuerpo parecía notarlo. Desgraciadamente su vagina, su mayor vergüenza, también podía hacerlo y es que con los meses el más ligero toque hacía humedecer su bochornosa parte intima, de la que efectivamente no quería que el hombre de sus sueños se enterase.

Pero a pesar de todo, sus inseguridades no se interpusieron, porque a Jake le gustaba todo sobre él, inclusive su mayor vergüenza y a Sunghoon le gustaba todo sobre Jake, incluso el que fuera como un niño.