Diciembre 31
Lo logré. Finalmente lo logré. Este es un día especial. Necesito resguardar el momento preciso. Retenerlo en mi memoria, mis recuerdos, tallarlo a fuego lento en mi cerebro.
La ciencia es asombrosa. No, me corrijo. La ciencia es simplemente magnífica, gloriosa, tiene la capacidad de conseguir que cosas inexplicables tengan una probabilidad de ser explicables. Mis piernas están temblando de la emoción, todavía no lo puedo creer; ¿Quién diría que el cuerpo humano sería una cosa tan maravillosamente explorable?
Esa raza. Todos esos seres. La energía vital que tienen es algo tan frágil pero a la vez tan bello. Espectacular, irremplazable. Quiero probarla. Ver qué tan lejos llega, necesito confirmar que todos ellos valen la pena y me ahorrarán el gasto de tiempo si lo comparo con los otros experimentos.
En poco podré conseguir los resultados que necesito. El cuerpo de este chico parece haber aceptado bien las modificaciones realizadas; no hay reacciones negativas hasta el momento, lo cual quiere decir que hemos encontrado finalmente la composición adecuada para prevenir pérdidas innecesarias de recursos.
Treinta y uno. Diciembre treinta y uno. Que el mundo sepa y conozca la creación que dispone a cambiar el futuro. Es aquí donde se marca el antes y el después para lo que será el progreso de la civilización. Nuestra, civilización.
Oh querido Diciembre 31. ¿Estarás tan emocionado como yo?