#01 Nuevos Amigos
¡Hey chicos! Mi nombre es Victoria. Y bueno se supone que debería estar pidiendo ayuda a cualquier persona que este leyendo esto y bla, bla, bla... ¡Oh no, hay fantasmas en mi casa, ayuda! Por favor noten el sarcasmo en mis palabras.
Lo cierto es que vivo en una casa que no es ni medio normal, y cuando digo que no es normal, literalmente me refiero a que alguna mierda rara pasa dentro de estas paredes; verán, cuando cumplí los 19 años me sentía bien ruda. Tenía el dinero suficiente para poder irme a alquilar un pequeño departamento en una zona relativamente tranquila, además de poder echarle en cara a mis padres que ya tenía algo que hacer con mi vida: Cajera en una tienda de un dólar. Viviendo el sueño, eh?
Como sea, nunca fui alguien supersticiosa o creyente de estas "fuerzas malignas del bien y el mal" así que, imagina como fue para mi el descubrir que el maldito apartamento que rentaba encima de la tienda en donde trabajaría ¡esta jodidamente embrujado, poseído o como quieras llamarlo!
Y sí, el primer día en este apartamento fue algo peculiar. La mudanza no fue tan absurdamente tardado como cabría imaginar ya que sólo llevaba un par de maletas; además, el departamento ya tenía muebles así que mí comodidad estaba asegurada.
Sin embargo; cuando llegó la noche y se supone que debía dormir para levantarme al trabajo, fue a eso de las 4:00 de la madrugada que el sonido de alguien moviendo la cortina del baño me hizo abrir los ojos de inmediato. Suponía que era un ladrón así que, sin pensarlo mucho cogí una bota pesada (de las que usas para escalar montañas) y me puse de pie para ir directo al baño.
Imaginando la escena ahora me da mucha risa, ver una chica en su pijama de perros y camiseta de Hora de Aventura con una bota de escalar en las manos era cuanto menos curiosa.
Cuando abrí la puerta del baño, veía la silueta de lo que parecía un estúpido esqueleto bañándose... ¡¿Qué carajo estaba viendo?! Lancé con fuerza la bota contra esa cosa haciéndola enojar bastante que salió en lo que de hecho era mi toalla.
—¡¿Hermana, qué rayos?! Uno no puede tomar un baño en paz?
—De forma bizarra el esqueleto me hablaba como si le hubiera interrumpido el baño. Cosa que de hecho si que hice.
—Ahhhhhhh ¿Eres un fantasma?
Ahora, el esqueleto que de hecho se llama Fred, echó a reír como si fuera lo más normal del mundo encontrar a un esqueleto bañándose en tu tina por la madrugada. Y si te lo preguntas de casualidad, NO, no consumo drogas... Creo.
—No amiga, no soy un fantasma... Y para empezar que haces tu en mi casa?
—No comprendía de lo que hablaba Fred, así que de inmediato me pellizque para comprobar que no era un absurdo sueño.
—Tu... Tu casa? De que hablas? Yo rento este departamento.
Un salto de alegría fue dado por Fred que casi como un completo pelele corrió y me tomó entre sus brazos dejando una sensación muy incómoda al sentir algo rosarme la cintura. Se supone que al ser un esqueleto no usaba pantalones, y lo que me rosaba no eran sus llaves... Era el jabón que se atoro entre sus costillas. A que habían pensado algo de doble sentido?
—Ay santa muerte, hace muchos años que no tenía un romee. Mucho gusto mi nombre es Fred... Y tu eres?
De forma mecánica le conté mi nombre, y después de eso intentó explicarme como demonios era posibles que algo como él estuviera vivo, llegando a la conclusión de que ni él lo sabia.
Como sea, después de todo Fred no es un mal sujeto, su pequeño defecto es que no se calla ni un mísero segundo. Durante estos meses de trabajo y escuela me sirve tener a alguien con quien hablar, pero Fred... Él excede esos limites. Y se lo que están pensando ¿Por qué diablos no saliste corriendo cuando viste a un puto esqueleto parlante en tu bañera? Y yo respondo a eso con:
—Mira puedes juzgarme si quieres pero luego de lo pasado con Fred, decidí no cuestionar nada de lo que pasa en este lugar.
Oh es verdad. Fred no es él único ser sobre natural o lo que sea, que aparece aquí. También aparece de vez en cuando, de dios sabe donde una niña. Si, es la típica niña fantasma de catálogo. Cabello largo y gris, piel pálida, y viste con una bata desgarrada. Intenté buscar a quién le pertenecía esa niña, pero aún no logró saber más.
En su raro gafete solo dice su nombre: Ana. Y ella al contrario de Fred, no dice ni una palabra lo cual aprecio bastante luego de convivir una semana con el esqueleto. He observado a la niña desde que apareció hace como un mes, entró a la tienda como lo hacen todos los clientes solo que ella se quedó estática en la esquina del mostrador. Y obviamente intente preguntar quien era, o que rayos quería; incluso considere que era un truco para robar, pero nada. La niña no dijo ni una sola palabra, así que fue el aspecto de la niña lo que me dio la idea de llamar a Fred para saber que se podía hacer.
—Oye Fred, podrías bajar a la tienda? Hay un... Problema con un fantasma.
Tampoco tenía muy claro que hacer con la niña, así que mi amigo esqueleto era la "persona" que me podía ayudar.
—¿Enserio? ¡Necesitas mi ayuda! Yeeeeeaaaah Voy corriendo. Espero que valga la pena porque estoy viendo viendo Betty la Fea. No sabes lo bueno que esta la novela...
—No quiero saber que tan buena esta Betty la Fea, baja de una vez.
Por un buen rato, Fred estuvo viendo a Ana de pies a cabeza así que yo suponía que al ser una fantasma él sabría como correrla de la tienda.
—Pues según mi riguroso y pernicioso análisis... Estoy casi seguro de que ella es un fantasma.
—Fred, eso lo veo a leguas lo que quiero saber es ¿Qué rayos voy a hacer con ella?
A vista de que ni el esqueleto tenía idea de como ahuyentarla salió a flote la idea mas estúpida que se nos pudo ocurrir a Fred y a mí: Contratarla para que me ayude con la tienda. Y ya se que muchos verán como inmoral contratar a una niña en una tienda de un dólar pero, ¡Ella es un fantasma que no habla! Cuando le propuse la idea de que trabajara limpiando los pisos sólo asintió y siguió en la esquina del mostrador a la espera de ver manchas en la tienda.
El gerente nunca esta aquí porque se va con una de sus amantes, así que tener a Ana trabajando aquí y a Fred mirando series en Netflix de hecho me mantiene muy entretenida.
Claro que no se absolutamente nada sobre mis nuevos "amigos espectros". Ana se queda sentada en una caja mirando el pasillo en busca de manchas y cuando no esta trabajando o en la esquina del mostrador simplemente desaparece a dios sabe donde.
También, muchas veces Fred baja cuando ya es de noche antes de cerrar; va a lo que él llama Una Revisión de Espectros. Según lo que el huesudo dice, es probable que más fantasmas y seres demoniacos o alguna mierda por el estilo vengan aquí. Oigan no se que interés puedan tener para los espíritus en una vieja tienda de un dólar pero, sólo me a tocado ver lo que la gente conoce como sombras moviéndose. Y juro por dios que cuando vi una puta sombra moverse hacía mi, salí corriendo bien cagada de miedo al baño para esconderme... Lo cual fue muy ridículo. Porque mientras yo huía como una cobarde a refugiarme en el baño. Ana se levantó de su caja y comenzó a hablar en un dialecto extraño ahuyentando así a las sombras raras. Estaba sorprendido de que mi pequeña compañera se haya desecho de lo que a mi me aterrorizo con una facilidad increíble así que de recompensa le dije que podría tomar caramelos cada vez que aleje a espectros así.
Y bueno, esa niña siempre desaparece cuando cierro la tienda. Me gustaría saber más sobre Fred y Ana a decir verdad. Y hablando de Fred, sigue resultando extraño su alegría por tener compañía, llega a ser algo molesto cuando no cierra lo que él entiende por boca pero, con el paso del tiempo hasta me esta cayendo bien.
Han sido difíciles las cosas desde que el esqueleto y la fantasma llegaron a mi vida, Ana a hecho que muchos seres raros salgan a todo gas tan sólo con verla y eso me hace sentir algo incómoda por pensar en que clase de lío me metí contratando a esta niña.
En fin, debo terminar aquí mi blog o como mierda se diga. Fred hizo palomitas y de a huevo quiere que veamos Betty la Fea. Si algo interesante pasa en mi vida se los haré saber. Se despide su amiga Vicky.