Comienzo de algo grande
Amaneciendo, la luz del sol que lograba entrar por la ventana, cálida,
me acariciaba el rostro.
Abrí los ojos y me quedé mirando hacia el techo , con la mirada perdida,
pensando en el gran día que tenía por delante.
Escuchaba a mi madre cantar a través de la ventana , su voz tan dulce hizo que me levantara de la cama.
Apoye mis pies para levantarme, el piso estaba frío, imagine que debió ser por la noche tan fresca que hubo.
Fuera de la cama , comencé a estirar los músculos, flexionando mis brazos, mis hombros y mis piernas.
Abri la puerta y fui hacia el jardín a ver a mi mamá.
Allí estaba ella , tan bella como de costumbre , regando sus flores.
Volteó a mi , y sonrió, una sonrisa tan gentil y genuina.
Se acerco a donde estaba para solo abrazarme.
Ahí nos quedamos un rato.
Te preparé tu desayuno favorito-dijo
Puse una intensa cara de felicidad y fui corriendo a la cocina
Me había preparado pie de manzana.
Puedo conejo todo -grité
Si!-repondio
Me senté en la mesa y con las manos por supuesto me lo empecé a comer
Dios que ricooo-exclame ,con la boca llena de mermelada de manzana
Ella entro por la puerta y se me quedó mirando mientras comía
Yo le sonreí -Gracias mami-le dije
-Me levante temprano y me puse a horneartelo para que cuando despertarás ya estuviera frío y te lo pudieras comer, también planche tu ropa y te prepare la mochila con algunas que cosas que pudieras necesitar.
Solo me le quede mirando y deje el desayuno a medias.
Entre a mi cuarto y me senté en la cama. A pensar en todo lo que me esperaba , estaba asustado y muy nervioso.
Tenía un camino largo que recorrer y el tiempo corria , la noche es peligroso y más para alguien inexperto como yo.
Abri el armario y ahí estaba la ropa que mi madre había planchado.
Me la puse y me la acomode en el espejo.
Fui al baño , agarre en cubo con agua y me moje el pelo pelo para peinarme.
Saliendo del baño ví a mi mamá en el jardín de nuevo , sentada, a los pies del árbol.
Sin pensarlo fui con ella , y me senté a su lado.
Ningúno dijo una palabra, a ella solo se le caían las lágrimas, me miraba y pasaba sus manos por la cara para secarse.
Mamá me tengo que ir-exclame con la voz entrecortada.
Lo sé, solo prométemeque te vas a cuidar , y que vas a ser grande como lo fue tu padre-me dijo
No lo dudes mamá- le respondí
-Ven te debo dar una cosa. dijo mientras se levantaba.
Me llevo hasta su cuarto , se sentó en la cama , abrí la gaveta de su mesa de noche y salo algo envuelto en una tela.
Me senté en la cama con ella.
Lo abrió y era un grimorio amarillo. con algo más que sostenía en sus manos.
-Toma , esto me lo dio tu padre, por si algún día te hacía falta. Y este anillo también es especial , nunca me dijo para que , solo que si algún día decidías estudiar magia , te lo diera.
Me quede mirando el libro, mientras habría sus páginas y echaba una ojeada.
El anillo , al parecer de plata , con una piedra peculiar que nunca había visto , me lo puse de inmensa.
-Muchas gracias mamá-le dije.
Fui a buscar mi mochila , que estaba cerca de la puerta de salida, colgada
La abrí para ver que si necesitaba algo más para el viaje, pero mi madre piensa en todo y casi no necesita nada.
Me acerco mi mamá y me dijo:
Aquí te puse todo lo que te podría hacer falta , una daga , por si te ataca alguien te puedas defender , una bolsita con arena prismática por si necesitas ocultarte de algo , este bolsillo tiene dinero recuerdalo, aquí también te puse este pergamino, lo compre hace varios días, este conjura un bola de fuego , es un hechizo fuerte , úsalo con cuidado. Te puse también una pequeño vial con un veneno paralizante por si acaso.
Y por último mis mejores pociones me curación , las hice hace varias semanas y son bastante buenas, te puse varias por si necesitas más dinero las puedes vender , cualquier alquimista que con vergüenza sabe que valen bastante.
Y más nada hijo voy a buscarte unas manzanas y una botella con agua.
En lo que se iba puse el grimorio en la mochila.
Mi mamá regreso con dos manzanas y una botella de agua.
Me puse la mochila y me acompaño hasta la puerta.
Un clima cálido que había en el pueblo.
Me voltee a abrazar por última vez a mi mamá. E inevitablemente comenze a llorar.
Esa sensación de que no iba a verla en mucho tiempo me desgarraba.
Pero bueno , abandonar el nido es algo natural de la vida.
La solté , di media vuelta y me fui , si seguía ahí parado iba a ser imposible.
-Cuidate mucho por favor- exclamó
Yo seguía caminando, tenia que empezar el viaje a La Academia de los Arcanos.
El lugar que seria mi nuevo hogar, donde estudiaría magia , y me convertiría en un gran mago.