De erotismo y amor (Libro de one shots Larry Stylinson)

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Summary

Pequeñas historias sobre erotismo y amor con Louis y Harry como protagonistas. Atrévete a entrar a este pequeño mundo de locuras y emociones, un poco de drama, intento de humor y finales felices.✨Esta obra puede manejar contenido sexual explícito chico/chico, lenguaje vulgar, crossdressing, daddykink, feminización, spanking, diferencia de edad, posibles tríos y omegaverse.✨Historia original de mi total y completa autoría, no se permiten copias y/o adaptaciones parciales ni totales sin mi permiso.✨Aquí se presenta a Larry como romance, así que si no te gusta te invito a retirarte. Nada de comentarios ofensivos por favor.✨Mi intención no es ofender a nadie, esto es pura y completa ficción. Si te incomodan cualquiera de estos temas evita ir más allá; las advertencias son claras. De antemano gracias.

Status
Complete
Chapters
49
Rating
5.0 6 reviews
Age Rating
18+

Orgasmo en las alturas

Información: Louis es presidente de una compañía de ventas muy exitosa, Harry es un inocente (no tan inocente) y dulce adolescente. Louis va a un viaje de negocios, Harry va a visitar a su hermana. ¿Qué podrían tener en común?, pues nada, pero la cuestión es que son compañeros de asiento, y cuando Harry comienza a ponerse nervioso Louis hace todo lo posible por consolarlo. Aunque digamos que no es todo lo que Louis hace por él.


Luego de una larga y nostálgica despedida con sus padres, y prometer que llamaría todos los días, Harry arrastró su maleta por el aeropuerto y tomó asiento en una de las bancas a esperar a que su vuelo fuese anunciado. Colocó su bolso sobre su regazo y verificó que tuviera su boleto, celular, cargador y cartera; todo en orden.

El rizado soltó un profundo suspiro y recargó su espalda en la banca, sus ojos vagando por el aeropuerto, gente yendo y viniendo, otras al igual que él sentadas en las bancas, había personas esperando a sus familiares, otras despidiéndose, había mucho ajetreo. Volvió a suspirar sintiendo un ligero cosquilleo en el pecho y a su corazón un poco acelerado, estaba nervioso puesto que era su primera vez viajando solo, pero es que tenía tantas ganas de visitar a su hermana en Roma, pero como ése verano sus padres estaban muy ocupados en la empresa no podrían viajar, y Gemma y Paulo, su esposo, tampoco ya que ella acababa de tener a su pequeña Elena hacía apenas un par de meses, así que Harry insistió e insistió hasta que finalmente Anne y Dess lo dejaron, y ahora estaba allí, casi listo para abordar.

Un poco más tarde, el vuelo de Harry fue anunciado así que tomó su maleta y dejó su equipaje en la banda transportadora antes de formarse tras las cinco personas que ya estaban listas para pasar por el detector de metales y de allí entregar su boleto para finalmente abordar.


Louis entregó su boleto y finalmente subió al avión. Maldita sea había tenido que prácticamente correr para no perder el vuelo, primero Amauri había ido a su casa, y lo encontró justo cuando iba saliendo, sólo para armarle un pancho porque el castaño lo había rechazado, al parecer nadie le decía que no, ¿pero qué crees?, Louis sí, simplemente no estaba interesado. El caso es que le quitó quince valiosos minutos, pero cuando el ojiazul finalmente se hartó lo dejó allí parado gritando solo. Luego había un montón de tráfico y los autos no avanzaban lo suficientemente rápido; en serio creyó que no llegaría pero gracias a Dios ya estaba allí, sólo que algo estresado.

Buscó su asiento y cuando finalmente lo encontró se sentó soltando un suspiro de alivio. Notó al adolescente que le había tocado como compañero de viaje en el asiento junto a la ventana. Notó también su peculiar y adorable vestimenta, falda de olanes rosa claro y un lindo suéter lila. Levantó la mirada hacia su rostro y Louis casi se cae de espaldas, era sumamente hermoso, largos y sedosos rizos color chocolate, ojos esmeraldas enmarcados por unas preciosas pestañas y una bonita boca de exuberantes labios sandía.

─¿Primera vez volando?─inquirió Louis al notar el ligero nerviosismo del menor, quien miraba por la ventanilla y al escucharlo volteó.

─Oh yo... no, no─negó el rizado─, ya he viajado en avión antes, pero nunca solo–explicó.

─Ah ya, entonces es tu primera vez viajando solo─adujo el castaño.

─Así es─asintió el ojiverde─ Y es tonto porque, ¿qué chico de dieciocho teme viajar solo por primera vez?─soltó una baja risita, aunque en su defensa puede decir que era demasiado nervioso así que no podía evitarlo; odiaba las alturas, no es como que tuviera una fobia pero no le gustaban.

Louis se sorprendió puesto que no le calculaba más de dieciséis al jovencito; lucía mucho más joven.

─Bueno, te sorprenderías─apuntó el castaño dedicándole una sonrisa al mismo tiempo en que arqueaba las cejas. El rizado le sonrió de vuelta.

─Por cierto, soy Louis─se presentó el mayor extendiendo una de sus manos hacia el rizado.

─Harry─respondió al tiempo en que estrechaba su mano. Un escalofrío recorrió la espalda del rizado al sentir la piel de aquel hombre tan atractivo hacer contacto con la suya.

─Mucho gusto, Harry─sonrió el ojiazul deslumbrando por completo al menor.

─Igualmente, señor Tomlinson─respondió el rizado educadamente.

─Oh no, no me llames así, el señor Tomlinson es mi padre─rebatió el mayor con el ceño fruncido pero una sonrisa curvando sus labios─, sólo llámame Louis.

─De acuerdo... Louis─dijo Harry con timidez y una pequeña sonrisa.

─Así está mejor─dijo el castaño dedicándole un guiño provocando que las mejillas del menor se sonrojaran─. Y si no es imprudente de mi parte, ¿estás haciendo tour, visitando a alguien?─inquirió con interés.

─Oh no, no hay problema─aseguró el rizado con una tímida pero dulce sonrisa. Louis pensó que era adorable─. Y voy a visitar a mi hermana─respondió después a la pregunta.

─Oh, excelente, excelente─sonrió Louis.

─¿Y usted?─inquirió Harry, sus orbes esmeraldas mirando al castaño con curiosidad, aunque su expresión seguía siendo tímida. Dios, a Louis ya le estaba encantado. Compórtate joder, que es un chiquillo, se reprendió internamente.

─¿Qué dijimos acerca de las formalidades?─su pregunta había sido retórica por supuesto.

─Oh claro, lo siento─murmuró el ojiverde en respuesta.

─Descuida─sonrió al tiempo que sacudía la mano para restarle importancia─. Y de hecho voy a un viaje de negocios─respondió el ojiazul luego de un momento.

─Ah─murmuró el menor─, ¿eres vendedor?─inquirió después mirando a Louis con inocencia y provocando que éste riera.

─Algo así─asintió Louis─, soy dueño de una compañía en la que se venden aparatos electrónicos─explicó después.

─Eso es muy interesante─murmuró Harry con genuino interés.

A Louis le maravilló como el menor era tan transparente, tan adorable, no podía ocultar sus emociones, era algo natural, podía apostarlo, y eso le parecía encantador. Pocas personas había así ya.

─Gracias─Louis sonrió de medio lado provocando que las mejillas de Harry enrojecieran nuevamente.

En ése preciso momento el piloto avisó a los pasajeros que todo estaba listo para despegar y que por favor se abrochen sus cinturones.

El semblante de Harry cambió por completo, su rostro se puso pálido, su respiración se agitó y sus manos temblaban descontroladamente mientras intentaba abrochar su cinturón y fallando.

─«¿Ey, Harry estás bien?─inquirió el castaño con preocupación, luego de abrochar su cinturón, y tomó el brazo del menor.

─Yo... yo... tengo... tengo estoy... estoy muy nervioso... me asusta─admitió entre tartamudeos, su tono apenas audible.

─Tranquilo, aquí estoy, ¿de acuerdo?─dijo Louis con voz segura─, a ver déjame ayudarte con eso─quitó las manos del rizado de su cinturón y lo abrochó él mismo─. Listo ahora, dame tu mano─pidió al tiempo que extendía su propia mano y el jovencito rápidamente la tomó.

Louis apretó la delicada y pequeña mano del menor entre la suya mientras el avión comenzaba a avanzar por la pista para después despegar. Los ojos de Harry se cerraron con fuerza y apretó su mano libre sobre el reposabrazos del asiento al mismo tiempo en que se acercaba al mayor y escondió su rostro en el hombro de éste.

Cuando el avión tomó altura y estabilidad, los pasajeros pudieron desabrochar sus cinturones, así que después de encargarse del suyo Louis lo hizo con el de Harry.

─«¿Harry?─llamó el castaño al tiempo en que se giraba ligeramente en su asiento y colocó su mano libre sobre el expuesto muslo del menor, era tan suave, sólo podía imaginar como se sentiría alrededor de su cabeza mientras le comía el... Concéntrate, Tomlinson el pobre chico está muriéndose de los nervios y tú pensando porquerías, le regañó una vocecita interna. Así que sacudió la cabeza tratando de alejar aquellos pensamientos─, está todo bien, tranquilo─arrulló después acariciando con su pulgar el dorso de la pequeña mano que aún sostenía la suya con fuerza.

─Yo... yo... no puedo─murmuró Harry contra el hombro de Louis─... tengo... tengo miedo─levantó finalmente su rostro y miró al mayor con lágrimas en los ojos.

─Oh, amor no, no, tranquilo estoy aquí, ¿sí?─dijo Louis con voz suave y dulce, no supo de dónde salió toda ésa familiaridad para con el chiquillo, pero eso causaba en él y no podía evitarlo.

─Lo sé pero... pero no... no puedo evitarlo─dijo con voz apenas audible, su respiración aún agitada y una lágrima rodó por su pálida mejilla.

─Diablos, Harry no te vayas a desmayar─suplicó el ojiazul con preocupación─. Vamos, te llevaré al baño para que puedas refrescarte─se puso de pie sin soltar la mano del rizado y lo llevó consigo.

─¿Todo bien, señor?─inquirió una azafata acercándose a ellos.

─Sí, sí, sólo llevaré a mi hijo al baño, se siente un poco mareado y necesita refrescarse─respondió de improvisto.

─De acuerdo, cualquier cosa no dude en pedirla─dijo la mujer con amabilidad.

─Sí, gracias─dijo Louis antes de ver a ésta asentir para después marcharse a atender a otros pasajeros─. Anda, Harry─instó al menor llevándolo de nuevo. Caminaron al final del pasillo y se detuvieron frente a la puerta del baño─. ¿Qué ocurre?─inquirió al ver que el menor no entraba.

─Yo... yo me... me siento algo... algo descompuesto y...─no terminó de hablar puesto que un ligero mareo lo asaltó, haciéndole casi caer de no haber sido por el castaño que rápidamente lo sostuvo.

─¿Quieres que entre contigo?─inquirió Louis un tanto preocupado.

─Quisiera sí─asintió el menor─, pero es muy pequeño─recargó su cabeza en el ancho pecho del ojiazul, provocándole a éste un escalofrío en la columna.

─Tranquilo, sabremos acomodarnos─murmuró antes de abrir la puerta, ambos entraron al reducido espacio y Louis volvió a cerrarla. Era una suerte lo menudo que el rizado era, así cabían lo suficientemente bien como para no estar apretados─. Bien, moja un poco tu cara─abrió la llave dejando correr el agua en el pequeño lavabo; todo era pequeño allí dentro realmente.

─Bien─murmuró Harry en respuesta antes de meter sus manos bajo el chorro de agua, juntó un poco y se inclinó sobre el lavabo para mojar su rostro. El frescor del líquido le hizo suspirar, su mareo aliviándose rápidamente.

Louis trató, en serio que trató, pero no pudo evitar que sus ojos fueran hacia el culo del rizado, donde su falda se había subido lo suficiente como para dejar a la vista parte de unas adorables y sexys bragas de encaje rosa claro. La cremosa piel de sus muslos y el inicio de sus respingonas nalgas se mostraron ante los azules ojos del mayor, que a cada segundo que pasaba se iban oscureciendo más. Un escalofrío recorrió su espina dorsal y su polla comenzó a ponerse como muy interesada.

Harry cerró el paso del agua y suspiró, sintiéndose ya mucho mejor. Con una sonrisa estaba a punto de enderezarse y agradecerle al mayor, pero se quedó completamente congelado al sentir como éste se paró detrás de él, su pelvis apretándose contra el culo del rizado, haciéndole saber cuán dura tenía ya la polla.

─«¿Señor Tomlinson?─inquirió Harry con un ligero titubeo.

─¿Cómo te dije que me llamaras, bebé?─inquirió Louis de vuelta, su voz baja y ronca.

─Louis─respondió el menor en un murmullo tembloroso─, pero...

─Silencio─chistó Louis, interrumpiendo al rizado─. ¿Te sientes mejor?─inquirió después al mismo tiempo en que sutilmente empujaba su polla un poco más contra el dulce culo.

─Uh─jadeó Harry al sentir cómo las manos del mayor tomaban sus caderas apretándolas─... sí, sí─asintió.

─Excelente─murmuró Louis, sus ojos bebiéndose ávidamente el precioso cuerpo del menor inclinado delante suyo─. Pero puedo hacer que te sientas aún mejor─sus labios se curvaron en una media y maliciosa sonrisa.

─¿Cómo?─inquirió Harry mirando a Louis a través del pequeño espejo que colgaba delante de ellos, su expresión entre curiosa y excitada.

─Así─gruñó Louis dando un duro empuje de caderas, su dura polla estrellándose contra el culo del menor, robándole a ambos un bajo gemido.

─Aquí... aquí no... no po...

─Silencio, bebé o nos escucharán─murmuró Louis contra el oído del menor, interrumpiéndole una vez más. Tomando con firmeza la cintura del rizado comenzó con el vaivén de caderas, empujándose de forma lenta contra el dulce culo.

Louis dio un par de empujones más antes de quedarse completamente quieto, su polla apretada contra el culo de Harry, haciéndole sentir lo caliente que la tenía. Le palpitaba dolorosamente, mandando ligeras descargas de placer por cada terminación nerviosa, sus bolas pesadas cosquilleando deliciosamente.

─«Dios, bebé eres una pequeña delicia─gruñó el mayor al mismo tiempo en que comenzaba a sobar su dura polla contra el culo del ojiverde.

─Louis─gimió bajito echando la cabeza hacia atrás a la par de sus caderas en busca de mayor contacto.

Las manos del castaño bajaron por las caderas del ojiverde, siguieron por sus muslos y volvieron a subir llevando consigo el dobladillo de la falda, la cual arremangó sobre la estrecha cintura del menor.

─Pero mira que sorpresita tan deliciosa tenemos aquí─murmuró el mayor admirando el bonito culo del rizado envuelto en aquellas lindas bragas.

Louis enganchó sus pulgares en las orillas de la delicada prenda y jaló hacia arriba, la tela metiéndose entre la hendidura del menor y apretando su dura polla, robándole a éste un agudo quejido.

─«¿Te gusta esto, bebé?─inquirió Louis con malicia al tiempo en que jalaba la tela una vez más.

─Sí, sí mmmm─gimió Harry mordiendo su labio inferior.

─Y se pondrá aún mejor─murmuró el ojiazul con voz ronca, una media sonrisa curvó sus labios. Se colocó de rodillas y admiró por un instante la increíble vista de aquel hermoso culo, acariciando la piel pálida y expuesta antes de bajar las bragas del menor hasta sus rodillas.

─¿Louis qué... qué harás?─inquirió Harry con voz quedita y temblorosa.

─Espera y verás, amor─respondió el mayor en voz baja─, es algo que te va a encantar─apretó las nalgas del ojiverde entre sus manos abriendolas y mordió su labio inferior cuando el apretado y rosado agujero quedó expuesto ante su mirada─. Ahora te quiero calladito.

─¿Por qué di... Oooooh, Louis─se interrumpió a media pregunta con un agudo gemido al sentir como el castaño dejaba un lametón a lo largo de su hendidura.

─¿Qué te dije, dulzura?─inquirió el mayor al tiempo en que pellizcaba la nalga derecha del rizado, robándole a éste un suave quejido.

─Que... que estuviera... calladito─respondió con voz quedita y sin aliento.

─¿Entonces, qué pasó?─dijo Louis en una nueva pregunta, dejando besos húmedos en el pliegue de la nalga izquierda del menor.

─Lo siento─murmuró el ojiverde mirando sobre su hombro al mayor.

─Bien─murmuró el castaño mirando de vuelta al rizado─. Ahora obedece y guarda silencio─en su tono había una clara orden y el menor asintió efusivamente.

Louis dejó un nuevo lametón a lo largo de la hendidura de Harry antes de soplar sobre la sensible zona. El menor se mordió el labio inferior amortiguando el agudo gemido que no pudo retener, su cuerpo entero cosquilleó y un escalofrío le recorrió la espina dorsal.

Con la punta de su lengua Louis acarició en círculos el fruncido agujero, pasándola por los bordes de forma lenta para luego girarla en el centro, empujando apenas hacia el interior antes de retirarla y volver a repetir el mismo procedimiento. En su mente no dejaba de rondar el pensamiento de que Harry sabía a fresas y olía a dulce pecado con un toque de cielo.

─Louis, Louis, Louis─repitió el menor con voz aguda y casi inaudible mientras que el castaño no dejaba de lamer su agujero.

─¿Te gusta, amor?─inquirió Louis contra la húmeda, rosada y sensible carne, su voz ronca y baja.

─Sí, sí─respondió Harry sacudiendo su cabeza en un rápido asentimiento─... se siente tan bien.

─Claro que sí, bebé claro que sí─Louis sonrió de lado abriendo aún más las nalgas del menor.

El castaño admiró un segundo el cerrado hoyito de Harry antes de cernir sus labios sobre éste y movió su lengua en rápidos círculos, sobando después de lado a lado y de arriba abajo, dando firmes golpecitos en el centro antes de chupar con fuerza. La saliva comenzaba a escurrirse por las comisuras de su boca, mojando su barbilla y llegando a humedecer parte de sus mejillas.

─Ah, señor─gimoteó el menor echando el culo hacia atrás contra la boca del mayor, sus muslos temblaron y sus ojos se cerraron con fuerza, desbordando pequeñas lágrimas que se le habían agolpado, mojando en finos riachuelos sus sonrojadas mejillas.

─Me pone tanto que me digas señor─gruñó el castaño.

Louis escupió sobre el agujero de Harry, robándole un jadeo, y esparció la humedad con dos dedos, acariciando en círculos sobre los bordes y empujando sobre el centro, introduciendo apenas las yemas antes de retirarlos y pasarlos a lo largo de su hendidura. Tomó el borde superior entre sus dientes y chupó con fuerza, deleitándose con el suave maullido que el menor dejó escapar, antes de pasar al borde inferior y hacer lo mismo.

Soltando la sensible carne con un chasquido húmedo, Louis admiró el rojizo, húmedo e hinchado agujero, su polla dio un tirón, antes de volver a escupir dejando por un instante que la saliva escurriera por la hendidura del menor para después esparcirla con su dedo índice, sobando sobre el sensible hoyito un par de veces antes de penetrarlo lentamente hasta que su nudillo tocó el borde.

─Oh Dios, señor Tomlinson─jadeó Harry, cada uno de sus músculos contrayéndose dolorosamente.

─¿Se siente bien, bebé?─inquirió Louis con voz ronca al tiempo en que retiraba su dedo de forma lenta hasta que sólo la yema quedó dentro.

─Sí, tan rico oh─gimió el menor cuando Louis volvió a introducir su dígito en su apretado calor.

─Tu hoyito es tan rico, bebé─enfatizó el mayor retirando nuevamente su dedo y empujando al interior una vez más.

─Señor─gimoteó el menor echando la cabeza hacia atrás.

Louis movió su dedo en círculos un par de veces antes de aumentar el ritmo y agregar un segundo dedo, encontrando con las yemas la próstata del menor, robándole un agudo gritito.

─Silencio─gruñó el mayor entre dientes, aunque sin dejar de golpear contra aquel sensible pedacito de nervios. Era un maldito y como lo estaba disfrutando.

─Es que... es que, señor no... no... ¡ah! puedo─gimió Harry derramando nuevas lágrimas de placer.

─Tendré que amordazarte entonces─murmuró Louis sonriendo maliciosamente al tiempo en que daba un duro empuje, golpeando de lleno la próstata del rizado.

─¡Ah, sí!─el ojiverde gimió con fuerza.

─¿Está todo bien?─se oyó la voz de una de las azafatas preguntar, siendo acompañada por unos toques a la puerta.

─Sí─respondió Louis sin dejar de penetrar al menor con sus dedos─, es sólo que mi pequeño está un poco indispuesto aún─agregó un tercer dedo y Harry tuvo que morder con fuerza su puño para no gritar─, tal parece que le ha dado un poco de calentura─su tono ligeramente burlón, aunque la mujer afuera no lo notó, y le sonrió al ojiverde a través del espejo, quien echó el culo hacia atrás y abrió más las piernas─. Que putita resultaste ser─murmuró sólo para el menor y dio un fuerte empujón. Harry cerró los ojos y apretó su mano libre sobre el borde del lavabo con tanta fuerza que sus nudillos se tornaron blancos.

─¿Desea que le traiga alguna pastilla?─inquirió la azafata.

─Oh no, no, está bien─respondió Louis dando un duro empuje y giró sus dedos antes de volver a retirarlos─. Sólo esperamos a que se le pase un poco el malestar y regresaremos─empujó sus dedos nuevamente dejándolos dentro y los sacudió de arriba abajo con rudeza.

─Papi─dijo sin pensar Harry, siguiendo la estúpida mentira de Louis sobre que eran padre e hijo, su voz sonando aguda y temblorosa, casi como un quejido.

La polla de Louis dio un nuevo tirón, empujando dolorosamente contra la bragueta de sus pantalones. Joder aquello había sido tan malditamente caliente.

─Tranquilo, amor papi se hará cargo, en un momento pasará─dijo Louis agitando sus dedos con mayor fuerza.

─Bien, entonces cualquier cosa me avisa por favor─intervino la azafata, Louis ya había olvidado que estaba allí.

─De acuerdo, gracias─respondió el mayor, más concentrado en ver cómo sus dedos entraban y salían del agujero de Harry. Los tacones de la mujer afuera se escucharon repiquetear al marcharse, entonces Louis se inclinó sobre el menudo cuerpo y apretando su boca contra la oreja del rizado dijo:─ Con que papi, ¿eh bebé?, yo soy tu papi, sí─chupó el cartílago y mordió el lóbulo.

─Sí, papi sí─jadeó Harry empujando su culo contra los dedos del mayor que no dejaba de embestirlo.

─Oh, bebé eres tan caliente─gruñó Louis besando la rojiza y mojada mejilla─, una verdadera ricura joder─restregó su erección contra la parte posterior del muslo izquierdo del rizado y chupó un costado de su cuello.

─Por... por favor, señor, Louis... papi─Harry gimoteó incoherente.

─Quieres mi polla aquí, ¿no es así, amor?─dijo Louis metiendo sus dedos en un duro empuje y los agitó, enfatizando─, quieres que papi meta su polla en tu dulce hoyito y te folle tan bien─su tono bajo y profundo.

─Quiero, quiero... papi... yo... sí, sí─asintió Harry entre balbuceos sin sentido, pero siendo claro en lo que deseaba.

─Será un verdadero placer, dulzura─gruñó Louis en voz baja.

Retirando sus dedos del interior del menor, Louis se enderezó y rápidamente desabrochó sus pantalones bajándolos junto a su ropa interior hasta las rodillas, su polla saltando orgullosamente erguida contra su estómago aún cubierto por la playera de polo que llevaba. Escupió en su mano y esparció la saliva a lo largo de su erección, un siseo se le escapó al sentir el contacto, acomodó la hinchada y rojiza cabeza, brillante en líquido preseminal, contra el agujero de Harry y tomando su pequeña cintura entre sus manos con firmeza, fue introduciéndose en el apretado calor con lentitud y delicadeza, sin detenerse, hasta que tocó fondo.

─«Mierda, dulzura estás tan malditamente apretado─gruñó Louis mordiendo su labio inferior.

─Me siento... me siento tan... tan abierto─murmuró Harry entre jadeos─... Es tan... tan grande... tan pesado─soltó un bajo sollozo.

─Mi polla fue hecha para tu delicioso agujero, bebé─dijo el mayor en voz baja, sus manos acariciando la cintura y muslos del ojiverde.

─Dame, papi... quiero─gimoteó Harry incoherente una vez más, suplicando porque Louis lo follara.

─Por supuesto que te daré, bebé te lo daré todo─murmuró Louis acariciando la línea de la espalda del menor por debajo de su suéter.

Tomando la cintura del menor con firmeza, Louis comenzó con el vaivén de caderas, su ritmo lento y pausado, saboreando la sensación de las calientes, apretadas y suaves paredes que lo envolvían rastrillar su longitud, era delicioso, increíble, maravilloso.

Harry se agarró con ambas manos a la orilla del lavabo con todas sus fuerzas y echó la cabeza hacia atrás, disfrutando de la deliciosa e increíble sensación de ser follado por un hombre tan guapo como Louis, llenándolo tan bien. Harry lo sentía pesado y caliente en su interior, palpitante, indescriptible, fascinante, era como si un millón de fuegos artificiales explotaran dentro suyo haciéndolo volar hacia la estratosfera. Caray, estaba delirando, delirando de placer.

Conforme los minutos pasaron, Louis fue aumentando la velocidad y fuerza de sus embates, sus manos bajaron hacia las nalgas de Harry y las apretó duramente, abriéndolas, al mismo tiempo se inclinó sobre el delicado cuerpo, su torso apretándose contra la espalda del menor.

─«Mierda, dulzura tu culito es una delicia─gruñó Louis contra la oreja del rizado─, tomas mi polla tan bien─chupó su lóbulo antes de morder su hombro por encima del suéter.

─Ah, papi sí─gimió Harry un poco más fuerte de lo que debería, y aunque a Louis le encantaba escucharlo no deseaba tener a nadie más enterándose de lo que estaba ocurriendo dentro de aquel pequeño baño.

─Bebé en serio, en serio─comenzó diciendo Louis dando dos duras embestidas─, que me encanta escucharte pero─dio otro duro empuje─, no queremos que todos se enteren, ¿verdad?─un jadeo escapó de su boca al tiempo en que daba un giro de caderas.

─No, no, papi... no queremos ¡uh!─gimió el ojiverde en un sollozo.

─Bien, entonces─murmuró Louis colocando su mano izquierda sobre la boca del menor.

El castaño continuó con el vaivén de caderas, cambiando ésta vez el ritmo por rápidas y cortas embestidas, sacando apenas su polla del interior del ojiverde. La mano que sostenía la nalga del menor fue hacia su muslo y levantó su pierna sobre el lavabo, aumentando la profundidad de sus embates y golpeando de lleno su próstata.

Harry tomó la muñeca de Louis en su mano derecha y la apretó con fuerza, sus cortas uñas clavándose en su piel, y mordió su palma, robándole al mayor un bajo gruñido y consiguiendo que diera una ruda embestida empujando al rizado hacia adelante. Lágrimas de placer rodaron por sus sonrojadas mejillas cuando apretó los ojos y los dedos de sus pies se contrajeron dolorosamente bajo su calzado. Harry sentía su cuerpo entumecido y su mente embotada, su boca se sentía como si estuviera llena de algodón y su culo abierto y palpitante mientras la polla de Louis seguía entrando y saliendo enviándole corrientes constantes de placer.

Louis apretó los dientes al mismo tiempo en que apretaba el muslo de Harry, era una maravilla tener su polla en aquel dulce, caliente y apretado calor. Follar a Harry era como pecar en el cielo, si a Louis le preguntas, y estaba seguro que se iría al infierno por cogerse a éste dulce jovencito con cara de ángel en el baño de un avión. Pero al menos me iré feliz, pensó Louis con una sonrisa socarrona.

Apretando sus labios contra la húmeda sien del menor, Louis aumentó la fuerza y velocidad de sus embestidas, si cabe y giró cada vez que entraba, sobando su glande contra la próstata de Harry haciéndolo gimotear y sollozar contra su palma, la saliva ya escurría por las comisuras de su dulce boquita mojando la mano de Louis y escurriendo por su muñeca. Sus orbes azules admiraron la escena a través del espejo, el sonrojado rostro de Harry, sus ojos esmeraldas velados por la excitación, sus rizos revueltos cubriendo parte de su angelical rostro, el sudor los bañaba a los dos y el calor que emanaba de sus cuerpos junto a sus jadeantes respiraciones tenían el vidrio empañado y al pequeño espacio hirviendo como el agua en una olla de presión.

─«Vamos, putita chupa─ordenó Louis con voz ronca metiendo tres dedos en la boca del menor, quien obediente lo hizo.

La esponjosa lengüita de Harry se paseó sensual por entre los pliegues de sus dedos, chupando con ímpetu y arremolinándose en las yemas, sus dientes rastrillaban su piel de vez en cuando, robándole a Louis bajos gemidos y animándolo a empujar más duro contra el dulce culo.

Un río de saliva escurría de las comisuras de Harry mojando su barbilla y llegando a su delicado cuello mientras que Louis comenzó a mover sus dedos, follando la dulce boquita al mismo ritmo en que su polla entraba y salía del apretado calor. Era tan obsceno y sucio, calentando a Louis aún más.

Harry balbuceó contra los dedos de Louis que ahora sobaban su lengua con lentitud, contrastando con los fuertes embates en su culo que no cesaban.

─«¿Qué pasa, bebé estás cerca?─inquirió Louis con voz ronca mirando al menor a través del espejo, quien asintió a duras penas─ Vamos, dulzura vente para mí─dio un duro empuje, robándole al chiquillo un bajo quejido─, vente para papi─dejó un lametón en la sonrojada mejilla recogiendo sus lágrimas de placer. Empujó sus caderas aún más duro, follando el culo del rizado con ímpetu, de forma salvaje.

Harry raspó con sus uñas el antebrazo de Louis, cada uno de sus músculos contrayéndose y su vientre bajo se apretó. El orgasmo lo alcanzó inminente, arrasador, largas tiras de espeso nacarado fueron expulsados por su polla, su cuerpo entero tembló convulsivamente y lloró, realmente lloró con fuerza, aunque los dedos del mayor que aún seguían en su boca amortiguaron el sonido.

─«Carajo, carajo, mierda, bebé tú culo me está ahorcando la maldita polla─gimió Louis sin aliento al sentir como las paredes anales de Harry se contrajeron con fuerza a su alrededor.

Harry cayó casi inerte sobre el lavabo, así que rodeando su cintura con ambos brazos Louis lo levantó, apoyándolo contra su fornido cuerpo y continuó follándolo, buscando desesperadamente su liberación. Sus embates se volvieron erráticos, sentía que los músculos de sus piernas escocían a causa del esfuerzo pero no iba a parar ahora, no cuando sentía el tan conocido calor comenzando a acumularse en su bajo vientre.

─«Ya casi, amor─gruñó contra la oreja de Harry, mordiendo su lóbulo─. Aquí viene mierda sí, Harry─dio un duro empuje quedándose quieto mientras el orgasmo lo golpeaba. Chorros de semen bañaron el interior del menor, quien soltó un casi inaudible quejido al sentir la viscosa y caliente humedad.

Jadeante, Louis se dejó caer sobre el WC con Harry sobre su regazo casi dormido. Lo miró, lucía tan hermoso recién follado, aún con ese rostro de ángel, inocente (que tal parecía de inocente no tenía tanto) y encantador.

─Hay algo que no me has dado, papi─murmuró Harry luego de un rato, su voz somnolienta.

─¿Ah sí?─inquirió Louis y el menor tarareó en afirmación─, ¿y eso sería?

─Un beso─respondió el menor con voz quedita, sus mejillas se sonrojaron un poco más mientras una sonrisita curvó sus labios dejando expuestos unos bonitos hoyuelos.

Louis no pudo evitar soltar una baja risita antes de tomar el mentón de Harry entre sus dedos y girando su delicado rostro hacia el suyo, tomó la dulce boquita en un profundo beso, su lengua entrando sin permiso y saqueando hasta el último cálido rincón. Sus corazones aumentando sus pulsaciones una vez más y millones de mariposas revolotearon en sus pechos mientras que se sentía como si estrellas fugaces volaran por todas partes a su alrededor.

─Mi placer culposo de ahora en adelante─murmuró Louis luego de que se separaran contra la boca de Harry y sonrió.