Lo que significa estar contigo

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Summary

Dos vidas sin intereses comunes, dos chicas lo bastante opuestas para repudiarse, como seguirá esta historia cuando pasen de desconocidas a encontrarse en todas partes. La vida de Paige no era perfecta, pero jamás reprocho nada. El divorcio de sus padres desestabilizo muchas cosas en su vida, su único refugio son el baile y sus locos amigos.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Nuevo ligue

—¿Por qué sigues aquí?

Son las palabras de Paige al ver tendida junto a ella a la chica con la que se enrollo la noche anterior. Casi suspiró internamente al ver una cara de cachorro.

—Creí que bromeabas, cariño —dice la pasando el dorso de su mano por su abdomen.

Paige la aparta de inmediato.

—Así no es como funciona. —sentencia.

La chica aún con las palabras crudas y el rostro inexpresivo de Paige se arriesga. Esta va desnuda, pues no tiene ninguna intención de cubrirse ahora.

Se lanza hacia Paige, específicamente hacia su boca. No es que a Paige le desagrade besarla, pero realmente no tiene intenciones de ilusionar a alguien.

—Vamos Kara. Ve a tu casa.

—Suena mucho mejor cuando estamos en otro ambiente.

Dice recostándose de nuevo en la cama, haciendo que Paige por segunda vez en la mañana lance un suspiro.

—¿Qué cosa?

—Mi nombre en tu boca.

Es la respuesta que le da, para Paige aquellas palabras son una razón más para que salga de una buena vez de su casa. Ese tipo de insinuaciones pos-acto no le van. La secuencia normal es dormir con alguien y luego que se vaya. Son sus condiciones.

—Quiero quedarme un rato más —pone una pose provocativa, pero para este punto de la mañana a Paige no podría ponerla ninguna persona.

—Quiero que te vayas.

Finalmente Kara desiste, pero hace algo que en otro momento hubiera cabreado a Paige. Toma una sus camisas y se calza en ella sin preguntar. Pero Paige está tan concentrada en sacarla, que no le da importancia.

«Una camisa más, una menos. Da igual»

Se siente apurada porque gracias a su diversión nocturna olvidó poner su alarma y ahora está segura que llegará tarde.

Trabaja como mesera a unas calles de donde vive, donde venden jugo y Coke cake de diferentes tamaños y sabores, lo interesante del lugar son sus espacios, pues le permiten al cliente disfrutar de muebles e incluso acceso a internet mientras disfruta de un delicioso postre.

Los preparatorianos que van ahí, son un poco groseros para Paige, pero ella jamás se ha dejado pisotear por nadie, por lo que simplemente pasa de los niñatos como suele llamarlos.

Una vez Kara se ha ido, le manda mensaje a su colega Carlos, para que la cubra en lo que llega. Paige da casi un maratón, pues una caminata que daría en quince minutos, la dio en casi siente. Para ella es como un récord.

—El jefe estaba preguntando mucho por ti

Es la primera vez palabra que le dice Carlos al verla pasar por la entrada de empleados, a lo que ella algo sofocada se toma unos segundos para contribuir a su charla inicial.

—No sucederá otra vez

—Eso dijiste antes, mira somos compañeros. Pero no me jugaré lo que paga mi renta por ti.

No son tan amigos, han compartido un par de botellas de alcohol cuando se quedan hasta tarde y no tienen planes, que sucede mucho. No tiene rollos todas las noches y menos los fines de semana.

Esos días quieren salir, y con sinceridad Paige no tiene planes de llevarlas a otro lugar diferente a su cama. No va a fingir ser alguna mierda de alguien cuando a veces no recuerda sus nombres.

Una maldita, pero no desalmada.

No son preferencias al azar, tuvo un encuentro así cuando aún iba a preparatoria. La chica la invitó a una fiesta que terminó siendo una reunión de presentación, Paige no vio forma de reaccionar con positivismo, era una chiquilla tampoco es que tuviera claro como actuar todo el tiempo. Ese día humilló a una chica sin decir unas palabras, pues solo se largó al escucharla decir “Mi novia”. Desde entonces es clara. Diversión y nada más.

—No sucederá de nuevo Carl —le da un apretón en el hombro y se retira a atender mesas.

Su cabeza da vueltas y su cabeza duele cuando recuerda que hoy tiene práctica, lo que significa que hoy se llevará toda la tarde en eso y no podrá descansar. Adora bailar, si por Paige fuera solo se dedicaría a eso, pero tiene gastos y por eso es mesera. Su compañera y amiga Malia, del grupo de baile le recomendó que eligiera un trabajo que no le ocasionará mucho desgaste físico. Pero no encontró nada más.

Paige hace malabares para rendir en el grupo y en el trabajo, Malia asegura que alguna especie de máquina indestructible. Nunca se ve cansada y sus pasos siempre son precisos.

Cuando se conocieron por primera vez y ella vio por primera vez a Paige bailar, aseguró al resto del grupo que la chica era alguna especie de ángel. Lo cual fue un momento gracioso teniendo en cuenta de que Paige permanecía a unos centímetros cuando menciono aquello.

Malia es una chica sin vergüenza alguna, por lo que no le importo. La misma razón por la que se lleva también con Paige, uno de los valores más importantes para Paige es la sinceridad. Algunos del grupo aseguran que están en una relación, debido a la abierta sexualidad de Paige y a lo abierta que es Malia, pero a ellas les da igual, por lo menos a Paige ella simplemente pasa de eso. Malia es otro caso, ella se divierte haciendo comentarios de doble sentido hacia la morena, para alborotar el alma chismosa del grupo.

Aunque no lo parezca son un grupo unido, revoltoso, pero todos se quieren, incluyendo a la amargada de Paige. Como le dicen de cariño.

Se hace mediodía y Paige casi corre, para poder tener unos minutos de sueño antes de la práctica.

—Pero si es mi mujer.

Es la antelación que recibe antes de ser envuelta por la pelirosa, lo cual toma por sorpresa a Paige unos segundos, pero luego solo pasa de eso, pues Malia vive por pintarse el cabello. Los demás esperan el día en el que termine calva.

—Bájate Malia.

—Eso no me decías anoche bombón —esas palabras tienen riendo a la morena, pues ahora todos tienen los ojos en ellas.

Malia permanece colgada, a lo cual Paige se resigna y va a saludar al resto del equipo. Maxine, pero nunca debes por nada del mundo llamarla así, solo Max o te romperá un objeto en la cabeza, fue la amenaza clara cuando la morena entró al grupo.

Por otro lado, los gemelos Charles y Christian. Chars y Chris les gustan los diminutivos porque se sienten más queridos y aún con veinte años se sienten niños.

Y por último pero no menos importante. Keisy, que le dicen Key, pero no porque ella quisiera. Básicamente los gemelos la bautizaron de esa forma y su novia Ada.

Todos aman a Ada, pero se inclinan ante Keysi por soportar su seriedad todos los días de la semana sin descanso. Aunque son un algodón juntas, el rostro duro de Ada te confundirá, pero solo hace falta que Key la mire unos segundos y su rostro da una imagen de que retiene una sonrisa.

Ese es todo el equipo, en los inicios solo eran los gemelos, pues jamás entraron al fútbol como la mayoría de los niños cerca de su casa, así que buscaron algo que les interesará y ahí apareció el baile. Es una historia que adoran cantar, como ganaron su primera competencia cayera sin saber lo que era. Lo único que bailaban eran los pasos que habían visto y memorizado de las clases de samba a las que iba su madre.

Eso de el comienzo no te define, es su caso. Eran unos mocosos bailarines de samba y ahora son los líderes del grupo. Fueron los que los fundaron. Ninguno puso oposición, pues los padres de los chicos nos dejaban ensayar en un viejo salón del cual eran propietarios. Pero en realidad son tan revoltosos, más cuando están juntos. Que casi nadie sigue sus órdenes, fuera del escenario claro. Dentro son bestiales, recibir una indicación cuando actúan tan genial es como un privilegio.

—¿Noche difícil Paige?

Habla Keysi, intentando molestarla, pues todos en la sala saben lo que hizo la morena la noche anterior. La conocen lo suficiente y por supuesto que Malia les comento un poco los sucesos antes de que llegara Paige.

—No molestes.

Responde sacándose el abrigo, para poder iniciar la practica. La peli rosa halaga descaradamente la apariencia de Paige, lo que ocasiona risas encadáoslas por parte de los gemelos. La practica del día de hoy no era nada extenuante, como había sucedido en otras ocasiones.

En un mes se presentaran con expectativas de pasar a la competencia regional, y se conocen, si inician a exprimirse desde antes lo harán igual al final. Ada propuso que fueran con calma y luego si podían matarse, a lo que todos estuvieron de acuerdo.

Una vez inician, todo el ambiente cambia. Si alguien estuviera en la misma habitación siendo un simple espectador se sorprendería como de forma natural dejan los comportamientos infantiles y juegos. Realmente se concentran y sienten cada parte de lo que sienten.

Son un grupo de seis, y tienen parejas de baile internas, para diferentes pasos, dependiendo su complejidad. Los gemelos son los acróbatas, Paige esta casi segura que no hay nada que les salga mal. Por supuesto la pareja real, Keysi y Ada, manejan más el estilo libre, se unieron al equipo juntas bajo la misma experiencia callejera. Como último dúo, Malia y Paige, no se conocían. Pero gracias a que ambas bailaban ballet de pequeñas ambas tienen movimientos parecidos y muy complementarios. Sus pasos son más clásicos que los del resto, pero no los hace menos. Ver a este último dúo bailar es como ver a dos ángeles danzar, así es como describe a ambas la pelirosa.

La práctica fue más bien un disfrute, pues no había una coreografía previa solo cada uno inició con lo que quería y como quería, para al final terminar sincronizándose.

—Así que la sensual Kara. Cuando venía acá la vi ir hacia tu departamento.

Comenta una agitada Malia tendida en el piso

—¿La viste cerca de los departamentos? ¿O solo camino hacia las tantas casas que quedan en la misma dirección?

—No seas listilla conmigo, menos ahora que estoy recuperándome —todos ríen pues a pesar de lo que hicieron hoy no fue nada. Malia se ve dramáticamente cansada.

Pero como son buenos compañeros se tienden con ellos. Incluso Ada que ya tenía su bolsa encima lista para irse, pero en vista de que Keysi ya estaba tirada en el piso no le quedó de otra. Permanecemos en silencio escuchando los suspiros pesados de la peli rosa. Hasta que Keysi estalla a risas y todos le siguen.

—¿Vamos por pizza?

Dice Malia sentándose de golpe, todos quedan confundidos.

—¿No estabas muriéndote? —dice Chris lo que todos pensaron.

—Así era, pero estar muriéndome no me quita el hambre. Así que andando —se levanta, no sin antes arrastrar a Paige— Sígueme corazón, comprare la porción más grande para ti.

Aquella declaración tiene a Paige riendo, generalmente se ve venir sus bobadas, pero cuando las suelta sin dar señales de lo que hará. La morena no puede evitar reírse ante lo ocurrente que es.

Se las empeñan para ir los seis en el mismo auto, pues de todos solo Chris y Chars tienen auto, y si auto. Como son gemelos siempre comparten todo, sus papás ahorran mucho en regalos. Ellos son un dos por uno.

Cuando llegan al lugar, el dueño hace una mueca. Es un lugar grande, pero una vez la manada de revoltosos como los define entra, la paz se va. No hay un segundo en el que no haya ruido. Todo el tiempo están hablando, algunos clientes se quejan, pero no hace mucho. Pues los revoltosos son clientes regulares y consumen mucho. Y pues, prioridades.

Después de tener una mini discusión acerca de que comerían, y llegar a lo que Ada describió como una buena decisión en la que todos decidieron algo diferente, para así poder probar todo. Comen en una charla llena de los coqueteos susurrados de Keysi hacia Ada, aun cuando esta última cree que nadie lo nota. Todos lo saben.

Y por supuesto los desastrosos gemelos, que sorprendentemente saben comer. Paige come en silencio, no porque no desee hablar, más bien porque Malia no deja de hacerlo. A esta hora de la tarde no es muy común que lleguen muchas personas.

Al escuchar un ruido en la entrada todos se giran, nos solo el grupo de bailarines sino las pocas personas que también estaban ahí, y se encuentran con un gran perro entrando tan rápido como si su vida dependiera de ello. El can no lo piensa mucho y se dirige a su mesa, específicamente a Paige que se muestra asustada ante tal cercanía. En su mente lo único que hay es el la pregunta de si eso es ¿un perro o un caballo? Pero vuelve a la realidad cuando nota que le han robado, el perro enorme se ha llevado el último trozo de la comida.

—Oww. Parece que sólo tenía hambre —menciona Keysi dándole de su plato

No dura mucho, porque alguien más entra al lugar. Una chica vestida con ropa deportiva, que tiene como objetivo el nuevo enemigo de Paige.

Todo el grupo pone los ojos en ella. La chica al darse cuenta de lo que su perro había hecho, se alarma.

—Mierda. Lo siento mucho.

Son las palabras que dice la chica, mientras saca un par de billetes con la intención de reponer la comida de Paige.

Cuando ve que el perro va a hacer otra travesura, rápidamente lo atrapa y lo saca con apuro.

Para ese punto el resto del grupo ya había pasado de la chica, pero Paige aún permanecía con la vista en la salida. No era algo muy obvio, porque su asiento quedaba en esa dirección, pero la cautelosa Ada se dio cuenta.

—Encontraste un nuevo ligue, según veo.

Paige se sobresalta ante las palabras de Ada. Los demás ya están saliendo, por lo que aquella oración sólo quedó para ambas.

—¿Ahora te interesa a quien me tire?

—Por supuesto que no. Solo tengo curiosidad de cómo lo lograrás.

—¿Tirarme a la chica? Nunca se me ha complicado esa parte.

—Tirarte a la hetero.


Holaa, ¿Como les va?

Un dato random es el que este capítulo está escrito desde junio del 2021,asíde lenta soy jajajaja

Bueno ya, bienvenidos a mi historia, espero a la disfruten y no sean tan duros si algo está mal redactado (me esforzaré)

¡Adiós!