Chapter 1
Baekhyun se encontraba llorando aquel día porque se estaba casando con alguien que no amaba; el día estaba triste y una lluvia era la música de fondo mientras el padre hablaba sobre el amor al prójimo y lo bendito que era la unión entre dos personas.
Baekhyun tenía una bonito hanbok que su madre había hecho y un velo que cubría su rostro, sino fuera porque su padre lo llevaba del brazo entonces no podría haber visto por dónde caminaba.
Él al igual que su futuro marido, eran de una pequeña ciudad alejada de la capital, en dónde los pobladores se dedicaban principalmente a la ganadería y el cultivo. Cómo cualquier lugar, este tenía sus propias costumbres y una de las de ese sitio era que los padres casaban a sus hijos a cambio de algo que la otra familia quisiera.
En el caso de Baekhyun, su familia lo estaba casando a los dieciséis años a cambio de una vaca lechera y una de carne. Fue la familia Park quienes lo acogieron para que se casara con su hijo mayor, Park Chanyeol quien era un chico de diecisiete años, el cual se dedicaba al cuidado de animales en su pequeña granja.
Sin embargo, a Baekhyun no le agradaba Chanyeol, porque pensaba que era alguien desagradable. Siempre estaba con la cara seria y el paso firme como si fuera algún soldado; en lugar de verse como un adolescente, parecía un viejo salido de la guerra o eso es lo que Baekhyun pensaba.
Las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, ya que él había estado con planes de irse con Seunghyun, él era un chico que se dedicaba a elaborar zapatos, pero los padres de Baekhyun dijeron que Chanyeol era un mejor prospecto al tener su propia granja.
—¿Byun Baekhyun aceptas en sagrado matrimonio a Park Chanyeol para amarlo, respetarlo y juras serle fiel en la salud, la enfermedad, la pobreza y la riqueza? —fueron las palabras que sacaron de sus pensamientos a Baekhyun y solo tragó saliva, deseando negarse.
Volteó ligeramente su cuello, viendo como sus padres estaban sentados mirando con seriedad la boda y luego como todos esperaban expectantes. Volvió a ver al padre frente a él.
—Acepto —sus palabras apenas salieron de su garganta, ya que sentía como su garganta se cerraba.
El señor asintió y luego dirigió su mirada, cansada por los años, hacia Chanyeol, quien estaba firme con su mandíbula tensa. Él no vaciló, pero tampoco mostró algún tipo de felicidad.
—Acepto —su voz salió gruesa y profunda.
—Con la voluntad de nuestros dioses y sobre todo nuestra señora Meenra, diosa del matrimonio, su carne se volverá una sola y sus corazones palpitarán al mismo tiempo por lo que los declaro marido y esposo, pueden besarse —declaró, mirándolos.
Cuando se dio la media vuelta de manera lenta, tenía su mirada en el suelo, así que no vio al novio cuando esté destapó suavemente su velo para besar sus labios. No era el primer beso de Baekhyun, debido a que ese se lo dio a Seunghyun, pero aún así se sintió torpe; por lo que no correspondió.
Una simple presión en sus labios fue lo que sintió, ni siquiera quiso mirarlo. Luego el otro se separó y ambos se colocaron sus anillos en el anular del otro, por último firmaron los papeles de matrimonio. Sentía como su corazón se rompía con cada trazo entintado en el papel que dictaba que él ya no era una persona libre, ahora pertenecía a su marido.
No negaba que sabía que en ciudades grandes los chicos como él, que podían tener hijos, eran más libres e independientes. Incluso iban al colegio y a eso llamado universidad, pero nada de eso era para chicos como él, que nacían en pueblos pobres con costumbres antiguas. Es decir, lo acababan de cambiar por dos vacas, eso podía aclarar mucho su situación.
Luego de la boda vino la fiesta, que fue celebrada dentro de un granero amplio, debido a la lluvia, dónde había licor y mucha comida. Baekhyun tenía cara de entierro mientras bailaba la primera canción y Chanyeol por su parte seguía con su usual expresión seria.
Luego todos se unieron a la pista principal y los novios fueron a partir el pastel; Chanyeol cortó un pedazo para que luego Baekhyun tomara una cucharada del postre y meterlo en la boca del alto como era la costumbre. Sin embargo, Baekhyun tenía sus ojos apagados y Chanyeol masticaba como si estuviera comiendo arena. Les tomaron fotos donde ambos demostraban en sus caras que no estaban nada felices.
—Disculpa, voy a ir al baño —dijo Baekhyun cuando ya se sentaron a comer.
—Bien —fue su escueta respuesta.
El pequeño chico se dirigió al sanitario y se encerró en un cubículo para luego colocar sus manos sobre su cara. Quería morirse, él no quería compartir su vida con aquel hombre, que ni siquiera le agradaba. Él quería estar con Seunghyun.
—Baekkie ¿Estás bien? Tus padres te están buscando —pudo escuchar la voz suave de Luhan al otro lado de la puerta de madera.
—Y-Ya salgo —limpió sus lágrimas con un pedazo de su hanbok, viendo que había arrastrado el maquillaje—. Mierda —susurró enojado.
—¿Qué ocurre? —preguntó algo sorprendido, mirando las manchas negras debajo de los ojos de su amigo— ¿Por qué lloras?
—¿No es obvio? Porque me casaron a la fuerza —susurró latimero mientras iba a mirarse al espejo.
—Pero Chanyeol es un buen hombre y muy trabajador, lo he visto —sonrió mientras iba a ayudar a Baekhyun a limpiar su cara.
—Pareciera que te gusta —rodó los ojos.
—No, yo soy feliz con mi marido y mis hijos —explicó, pasando un pañuelo por sus mejillas y luego sacó una caja con polvo de arroz—, pero como mi hermano menor trabajaba en su granja, yo a veces lo veía y te puedo decir que se entrega mucho a su trabajo.
—Como sea, yo ya tenía algo con Seunghyun, lo sabes —suspiró y luego cerró los ojos cuando Luhan colocó el polvo en su cara con una pequeña brocha abultada.
—Lo sé, yo también tuve un novio antes de casarme con Sehun, pero solo era un amor juvenil, ahora él me ha dado una bonita familia y no me arrepiento de nada —terminó de colocarle el polvo y luego sacó un frasquito con bálsamo labial rojo.
—No creo, Chanyeol siempre tiene su cara seria, en cambio Seunghyun es divertido y solía llevarme a las fiestas del pueblo —sonrió, recordando al hombre.
—Pero él tiene veinticinco años y tú dieciséis… —lo miró dudoso.
—Pero tiene un alma joven… En cambio Chanyeol puede tener diecisiete, pero parece un viejo de cincuenta —suspiró entristecido para luego abrir la boca, dejándose pintar sus labios.
—No te preocupes, seguro es así porque vive solo en su granja desde hace años —se encogió de hombros—. Cuando ya se acostumbré a tu presencia seguro que su humor cambiara —le guiñó un ojo.
—Bueno, supongo —hizo un puchero—. Oye, cambiando de tema —mordisqueó su lengua y sus mejillas se sonrojaron—. ¿Sabes cómo es la noche de bodas? Le pregunté a mamá y dijo que probablemente quedé embarazado, pero no sé cómo —movía sus manos de manera nerviosa—. Solo dijo que hiciera lo que Chanyeol dijera —susurró lentamente.
—Oh bueno —sus cachetes se encendieron un poco—. Yo también estaba muy nervioso, porque nadie me explico, pero bueno ya hace cinco años que sucedió —rio un poco.
—¿Te casaste a mi misma edad no? —Luhan asintió.
—Bueno, me da un poco de cosas explicarlo, pero te diré para que no te asustes —miró a los lados y luego cerró la puerta principal del cuarto de baño para luego volver junto a Baekhyun—. Bien, tendrás que quitarte la ropa —en ese momento vio como su amigo se asustó—, y no debes estar nervioso o será peor… —frunció el ceño al ver su reacción.
—¿Por qué debo desnudarme? —hizo un puchero.
—Porque así es la noche de bodas, se llama... sexo —susurró la última palabra como si fuera un secreto—. Él abrirá tus piernas y luego meterá su... miembro en tu —rodó los ojos algo abochornado—, pues por ahí abajo.
—Eso suena doloroso —se abrazó a sí mismo y bajó la mirada—. No me agrada.
—Se siente bien… bueno, quizá la primera vez no, pero luego comienza a gustarte —alzó sus hombros—, solo trata de estar relajado para que no duela mucho…
—Bueno… ¿Eso es todo, no? Meterá su miembro por ahí y ya —su rostro se encontraba compugnido por el temor.
—No, él lo meterá y sacará varias veces hasta que riegue su semilla —explicó y luego vio como Baekhyun movía su garganta tragando saliva, ya que se notaba su nerviosismo—entonces luego esa semilla creará un hermoso bebé en tu barriga —sonrió al terminar.
—Yo no quiero tener bebés —infló sus mejillas—, menos de él… ¿Hay algo para evitarlo? —pidió, sintiéndose tenso.
—¿Qué? —Luhan colocó una mano en su pecho por la sorpresa recibida— ¿Cómo que no quieres bebés? Si es lo más lindo del mundo —sonrió, tocando su vientre—. Aún recuerdo sus pataditas en mi panza.
—Yo no pienso lo mismo, son llorones y molestos —se encogió de hombros—. Está bien para ti porque te gustan, pero no para mí.
—Bien, bien, aunque luego no llores, porque los dioses te castiguen por negarte a cumplir con tu obligación de traer vida, —se cruzó de brazos algo molesto—. Todas las mañanas hierve algunos cardos en agua y bebe una taza.
—¿Aunque… no hagamos eso? —se sentía extraño el pronunciar la palabra "sexo"
—Bueno sí, no sabes cuando él quiera tener —dijo simplemente.
—¿Siempre que él quiera debo acceder? —preguntó, queriendo llorar de nuevo.
—Sí —asintió.
Baekhyun entendía, él no podría decir nada o Chanyeol podría devolverlo con sus padres y ya nadie querría a un chico usado; por lo que sería el solteron del pueblo. No quería serlo, porque había visto como trataban a los chicos o chicas que se quedaban de esa manera.
—¿Baekhyun? —escucharon la voz de la madre del chico.
—Vamos —Luhan tomó la mano de su amigo para salir del baño.
Después de eso, Baekhyun abrazó a sus padres por un muy largo momento hasta que su padre tuvo que alejarlo con suavidad y darle un beso en su frente.
—Tranquilo, pequeño, te aseguro que Chanyeol es un buen hombre —acarició su cabello después de susurrar eso en su oído.
Baekhyun solo asintió, no creyéndole y pensando que solo no quería reconocer que quiso más a ese par de vacas que a él. Sabía que era normal, al mismo Luhan lo casaron a cambio de un pedazo de tierra para sembrar frutas, pero eso no quitaba su enfado.
Chanyeol tenía una camioneta de dos puertas algo alta, ya que la usaba para transportar a sus animales; fue ahí donde Baekhyun se sentó, en el asiento del copiloto mientras todos afuera les lanzaban semillas de lino como manera de arrojar bendiciones a la pareja.
Se había puestos botes de lata amarrados a la parte trasera de la camioneta, así que mientras se arrastraban, el vehículo se alejaba más y más del lugar.
Mientras Chanyeol conducía en silencio, Baekhyun jugueteaba con sus dedos por encima de la falda de su vestido, ya que se encontraba pensando en lo que sucedería esa noche. Estaba sudando un poco por los nervios y la tela pesada de su vestimenta.
A veces miraba de reojo al que ahora era su marido, pero se ponía peor, porque veía aquella mandíbula apretada y esos ojos fijos en la carretera que no demostraban un atisbo de felicidad. Se preguntaba si el tipo alguna vez sonrío en su vida.
Paso un buen momento en el que medio se tambaleó por el movimiento de la camioneta sobre el camino de tierra y piedras. Se la pasó mirando por la ventana; aunque, se asustó, ya que como era de noche, las sombras afuera tenían formas extrañas. Ahora que lo pensaba, no se dio cuenta cuando dejó de llover.
En el momento en que estaba empezando a dormirse, escuchó como el motor se apagaba, así que abrió sus ojos, sabiendo que habían llegado a su destino. Bostezó y estiró sus brazos para luego abrir la puerta y bajar.
Se encontró con una casa de un piso hecha de ladrillos sin pintar, creía que era bastante bonita; aunque, por la oscuridad no podía ver demasiado. Sintió algo en su pecho cuando se dio cuenta que ese sería su nuevo hogar de ahora en adelante.
***
—Entra, hace frío —dijo con su característica voz gruesa, lo que asustó a Baekhyun.
—B-Bueno —susurró y luego vio que Chanyeol cargaba sus maletas, no sabía cuándo las cogió.
Baekhyun empezó a caminar para entrar a la casa cuando Chanyeol abrio la puerta, quitando el candado; sin embargo, se detuvo cuando volvió a escuchar su voz.
—Espera —le dijo, dejando las maletas a un lado de la entrada para luego ir a dónde su esposo.
Chanyeol se colocó junto a Baekhyun, por lo que este último se puso nervioso y luego ahogó un jadeo cuando sintió como sus pies se despegaban del piso, así que instintivamente rodeó el cuello del alto con sus brazos. Estaba cargandolo y se sintió un poco descolocado, no esperaba que él siguiera las costumbres aun cuando nadie más estaba viéndolos.
Chanyeol no lo vio en ningún momento, solo puso sus ojos al frente mientras caminaba con él en brazos hasta que llegaron al fondo, donde estaba su habitación y lo dejó acostado en la cama grande. Luego vio como salía.
Baekhyun se sintió un poco extraño, la madera de la cama lucía brillante, parecía nueva y el colchón junto a las mantas olía como a plástico, ese aroma a nuevo. Quizá a Chanyeol ya no le gustaba su antigua cama, pensó.
Ahora que se concentró un poco más, recordó lo que debía hacer con Chanyeol encima de esa cama y ciertamente sus nervios volvieron a apoderarse de su cuerpo. Movía sus pies inquieto, tratando de no pensar en ello, pero no podía evitarlo. No quería que él lo tocará y tampoco deseaba sentir dolor, además, tenía miedo de quedar embarazado.
Después de un rato vio como su marido... era raro llamarlo su marido, prefería seguirle diciendo Chanyeol; bueno, cuando él volvió vio que tenía sus maletas en la mano, al parecer salió con el fin de recogerlas. Luego de eso, él se metió por una puerta y después escuchó como caía agua, asumió que era el baño y se estaba dando una ducha.
Miró alrededor, había un ventanal en la pared a un lado, en la parte del fondo, aunque, ahora se encontraba tapado con cortinas gruesas, sus ojos siguieron recorriendo la estancia, dándose cuenta que no había muchas cosas, solo lo necesario. Un armario, una cajonera y otro armario, pero de color blanco el cual lucía más brillante que el resto de muebles, un par de estantes donde había libros, cuadernos y otras cosas más.
La casa se sentía acogedora, pero aún así no era suficiente para calmar sus nervios. Si fuera Seunghyun estaría ansioso, pero no, era el tipo con cara y voz de sargento. Aunque, ni siquiera su tío Jaejoong que era militar tenía esa aura tan estricta.
Cuando el sonido del agua cayendo se detuvo, su mirada voló hacia la puerta y su respiración se aceleró. Vio como Chanyeol salía con un pantalón flojo de algodón y una camiseta sin mangas, dejando ver sus brazos gruesos llenos de músculo. No le asombraba que un adolescente como Chanyeol tuviera ese cuerpo, ya que era común en el pueblo, debido a que tenían que hacer trabajos pesados desde pequeños.
El ambiente era un poco incómodo y ambos estaban en silencio, lo único de fondo que se podía escuchar era a la cigarras.
—¿Podrías quitarte la ropa? —dijo Chanyeol, mirandolo.
Baekhyun debía acostumbrarse a su voz demasiado gruesa, porque a cada rato lo asustaba. Tragó grueso, sabiendo lo que venía ahora y quiso suplicar para que no le hiciera eso, tenía mucho miedo.
—Y-Yo... estoy bien así —respondió, tropezando con sus palabras.
—Pero yo no —su mirada pesada se movió a los ojos asustados de su esposo—. Estás manchando todo con el lodo de tu vestido —suspiró, viendo el suelo con tierra mojada.
—Oh...
—Puedes ir al baño a hacerlo —le sugirió y luego salió del cuarto.
Baekhyun suspiró cuando se vio solo, así que se levantó, alzando la falda de su hanbok para dejar de ensuciar todo y luego buscó un poco de ropa en sus maletas para luego ir al cuarto de baño, dándose cuenta que había unas toallas en un estante.
Estaba el inodoro, enfrente se encontraba un lavabo con un pequeño espejo arriba y a un lado estaba una tabla ancha empotrada en la pared que sostenía un jabón líquido, pasta de dientes y un cepillo abierto mientras a lado estaba uno aún empaquetado, que supuso era el suyo, también había una botella con enjuague bucal y una caja con hilo dental.
El cuarto no era inmenso, de hecho no cabían más de dos personas, pero se sentía cómodo. Luego vio que una pequeña pared separaba a la ducha así que era una manera de tener privacidad supuso. Al menos aquí el cuarto de baño estaba dentro de la casa. Donde sus padres lo tenían afuera, así que cada vez que quería ir en la noche, debía enfrentarse a su miedo a la oscuridad y el frío.
Se quitó su hanbok de novio, quedando en ropa interior, la cual también se quitó para luego abrir la llave, esperando que saliera agua fría, pero no, el agua estaba tibia, lo que le relajó, así que se metió de lleno. Junto a él estaba un pequeño saliente de cemento dónde se hallaban los productos de baño, así que comenzó a bañarse. Trató de alargar su limpieza para no tener que volver a la habitación.
En el momento en que se enjabono por tercera vez, pudo escuchar un leve golpe en la puerta.
—¿Estás bien? —escuchó su voz de militar.
—S-Sí —tartamudeó nervioso—, ya mismo salgo —se apresuró.
Cerró la llave del agua para luego coger una toalla y empezar a secar su piel. Se puso su ropa interior que constaba en unos boxer de conejitos. Suspiró, pensando en que sus padres no le habían comprado ropa nueva desde hace años, como tenía muchos hermanos entonces no siempre alcanzaba el dinero para todos, por lo que debían cuidar muy bien sus pertenencias. Esos boxer eran de cuando tenía trece años, ahora que lo pensaba, le daba un poco de vergüenza que Chanyeol los viera cuando le haga... eso, prefirió buscar y encontró en el fondo unos de color lila.
Finalmente se puso una bata holgada que lo cubría por todos lados, llegaba a sus pies; y después salió con su cabello todavía húmedo. Vio a Chanyeol acomodando unos cuadernos y viendo de vez en cuando a la pared.
—No deberías tardar tanto en el baño, podrías enfermarte —le dijo mientras se iba a sentar al otro lado de la cama.
—Bueno —simplemente aceptó mientras recorría la estancia con su mirada, percatandose de que el lodo ya no estaba y más allá se encontraba un trapeador—. Lo haré —susurró y luego se metió debajo de las cobijas, sintiéndose muy incómodo, prefería tener su propio cuarto y no dormir con él.
Cuando se acostó, vio que la mirada de Chanyeol estaba fija en él y a veces abría su boca muy levemente como si quisiera decir algo, pero no se atrevía. No entendía que le sucedía.
Luego de eso Chanyeol se acercó a él y cerró los ojos para presionar sus labios contra los suyos y luego sintió como bajaba la manta que estaba encima de él. Él movía sus labios; aunque, no era correspondido en lo absoluto, así que después de un momento abrió sus ojos.
—¿Qué sucede? —susurró y luego presionó sus labios contra las clavículas de Baekhyun.
—Es que —tragó saliva, recordando como su madre le dijo que no debía desobedecer a su marido, pero sus labios se sentían incómodos— no quiero —susurró mientras Chanyeol acariciaba su brazo.
—Oh —se apartó lentamente de su lado y dejó de tocarlo—, entiendo, entonces mañana podríamos-
—Solo no quiero —sus palabras temblaban, ya que retar a ese hombre le ponía nervioso —, ni hoy, ni mañana... ni nunca —susurró casi en un hilo de voz mientras bajaba la mirada para evitar la de Chanyeol, porque por un momento pensó ver algo extraño en sus ojos.
—Yo... —sus palabras murieron en su garganta— prometo que seré un buen marido, —deslizó su mano para acariciar su mejilla—. Déjame tomarte, no te lastimaré, seré cuidadoso —susurró para luego querer besar nuevamente sus labios, pero el otro viró la cara.
El ambiente se volvió aún más tenso y Baekhyun tuvo miedo de que Chanyeol lo obligara, pero él solo se quedo mirándolo por un largo momento para luego alejarse.
—¿Estás enojado? —preguntó cuando vio que Chanyeol se levantaba de la cama.
—No, no quiero obligarte a nada que no quieras, no soy un depravado —torció la boca y luego tomó uno de sus cuadernos—. Duerme bien, yo iré a otro cuarto —le dijo por último para luego salir de la habitación.
Baekhyun se sintió algo mal en ese momento, no planeaba echar a Chanyeol de su propio cuarto, solo no quería que lo tocará, pero después lo analizo y supuso que estaba bien, no importaba. Ahora dormiría más cómodo.









Ahh, yo la más feliz de que ya allá subido por aquí 😭
Esta es mi historia preferida la he leído más de 15 veces, Amo Cono Chanyeol no forza nada, y todo se va dando poco a poco