Única parte
Harry Styles, un hombre dominante, un tipo alto, de cabello rizado y ojos verdes como el jade puro, bastante imponente e importante. Harry Styles, dueño de la mafia más poderosa y grande que haya podido existir a lo largo de los años.
Peaky Blinders. La mafia más importante de todo Reino Unido, tenían muchísimos trabajadores y muchísimos negocios a lo largo del continente europeo y esperaban llegar al americano. La mafia se creó cuando una pandilla, donde estaba el padre de Harry, empezaron con cosas pequeñas, como por ejemplo, robar alguna que otra bicicleta, o algún allanamiento a las moradas, cuando la pequeña pandilla se formó en una gran mafia, fue en el momento qué se unieron a otra pandilla en las afueras de Birmingham y entonces crecieron con el nombre de Peaky Blinders. La mafia estuvo activa durante años pasando de generación en generación, fue entonces cuando Harry cumplió quince y su padre falleció, ya que al ser hijo único todo quedó dado a él.
Harry se educó con ayuda de su madre y varios trabajadores de su padre, se formó con mucho trabajo duro y con pasión, porque a fin de cuentas, aquella era su vida y siempre lo sería. El rizado estaba destinado a eso.
Porque Harry Styles amaba el poder y el poder a él, cualquiera que tuviera algún tipo de trato con él sabía que debía cuidarse, una traición y el inglés no dudará en mandar a cortar su cabeza y usarla de adorno en su despacho.
Harry Styles era lo que se podría llamar un hijo de puta, era verdaderamente un dolor en el culo, todo tenía que salir perfecto o mejor no hacían nada, pero en situaciones de ilegalidad, todo debía salir a la perfección para su persona, de otra manera, no tendría todo el poder que maneja ahora ni su mafia sería tan temida como lo es. Harry sabe como debe hacer sus cosas. No debe tampoco decepcionar o manchar la memoria de su padre con trabajos mediocres.
Entonces tenemos a Harry dueño de una mafia, al que le gusta que le teman, a la persona que odia que no hagan lo que dice, para Harry todo eso es mucho peso en sus hombros, demasiada responsabilidad que suele liberar junto a su pequeño sol. Louis Tomlinson.
Bajo toda esa fachada de mafioso poderoso y dominante amargado, Harry tiene un dueño de su corazón, Louis Tomlinson, un chico curvilíneo y de cabellos castaños junto a ojos azules como el océano o el cielo que le robó el corazón desde el primer momento que él pudo verle. La sonrisa de Louis, los gestos al dormir, las palabras que suelta de su dulce boca, y las caricias amorosas que le brindaba a Harry, tenía derretido el corazón del rizado.
Probablemente en la vida Harry, siempre creyó que sería él y su mafia junto a sus trabajadores, pero desde ese día que vio a Louis, Harry no quería nada más que despertar y ver esos ojos azules junto a esa hermosa y tierna naricita de botón.
Y es que Harry cayó a los pies de ese pequeño y bonito muchacho de piel caramelo, Harry es de él, al igual que Louis es de Harry, no hay puntos medios, son de ambos. A el inglés le encanta presumir de su amor, de su pequeño, porque vamos, Louis es como un diamante en bruto y los diamantes se presumen. Le encanta que cada persona babee por su lindo chico y saber que él es el único que puede tocarle y admirarle.
La primera vez que se conocieron, Harry estaba en un viaje de negocios en los lugares más bajos de Inglaterra, Doncaster, estaba tratando de cerrar unos asuntos sumamente importantes cuando lo vio entrar en ese bar y pasar a la zona VIP donde se encontraba él junto a sus socios. Su belleza y sensualidad que se hacía notar en cada poro de aquella piel canela le hizo sonreír.
Sus ojos no se despegaron de muchacho en ningún momento, mucho menos cuando fue arrastrado por otro tipo hasta la pista para bailar, la sensualidad en sus caderas lo tenía babeando y como disfrutaba de la música, Harry estaba embobado, shockeado viendo como el pequeño cuerpo sudoroso por el baile se movía lentamente.
Y puede que desde ese día haya entregado su corazón a un completo extraño. Esa misma noche, Harry habló con él cuando el trato fue cerrado y pudieron disfrutar del lugar, Harry Styles lo invitó a bailar, le susurró al oído un par de cosas que quedarán en la mente de ellos hasta el día de su muerte.
Se movieron en un vaivén lento y suave, donde Harry olió el perfume del chico, y lo guardó sus pensamientos, esos ojos hipnotizantes de ese color tan vivo que combinaban con los suyos, esas manos que recorrieron su cuerpo en la pista de baile, los labios finos color cereza que susurraban aquella palabras.
Harry Styles lo quería para él y lo tendría, semanas después de investigar sobre el bonito pequeño de ojos azules, Harry tiene un lugar donde encontrarle, lo ve en un parque, cerca de Doncaster, trata de parecer relajado cuando se acerca a él.
──Hola. ──saluda, su voz suena ronca y puede que el mafioso esté nervioso, pero no va a admitirlo a nadie.
──Oh, hola. Te recuerdo. ──La voz de Louis sigue pareciéndole el sonido más hermoso del mundo.
──Sí, ¿cómo has estado? ──Louis sonríe, y la sonrisa del chico también es hermosa.
Para nadie es un secreto que Harry empieza a creer que todo Louis es hermoso.
──Entonces… ──las manos de Harry se meten dentro de las bolsas del jeans que lleva puesto para pasar desapercibido. Y no va a negar que se siente extraño por no llevar un traje caro. ──¿Vives cerca?
──Sí, vivo a unas dos cuadras de aquí. ¿Tú? ──Harry aclaró su garganta.
──Eh, no vivo cerca, vivo en Birmingham, ¿alguna vez has ido a Londres? ──Louis negó mientras seguía caminando, Harry sintió el aire fresco golpearle la cara.
──No, iba a ir a la universidad nacional, pero pasaron algunas cosas y al final no fui. ──explicó. ──Solo he visto partes de Londres en video o fotos porque una de mis hermanas vive allí.
──Londres es algo energético, nunca ves calles vacías, siempre hay personas corriendo de allá para acá, además de que cada vez que salgas debes llevar un paraguas. ──explicó. ──Y bueno, es algo pequeño. No es nada parecido a Doncaster, ¿aquí suele ser tranquilo?, ¿has vivido toda tu vida aquí?
──Sí, he vivido toda mi vida aquí, es bastante tranquilo, el pueblo es muy unido, a veces suelen ocurrir tiroteos pero lo que sé es por las mafias o pandillas. Hay una muy famosa se llama Peaky Blinders. El nombre para mi es algo divertido.
Harry tragó saliva, bueno, sabía que su mafia era bastante conocida.
──¿La has oído? ──preguntó Louis, sacando de sus pensamientos a Harry.
──Sí, sí. ¿Qué harás mañana en la tarde? ──Louis frunció el ceño deteniéndose cuando iban a dar la vuelta de nuevo.
──Oh, bueno, probablemente nada. ──habló Louis. ──¿Por qué?
──¿Quieres ir por un café en la tarde?
Louis se sonrojó. Harry solo sonrió, mostrando sus hoyuelos.
──Sí, Harry, seguro.
Hablaron un poco más sobre distintas cosas y al final, Harry se despidió de Louis con un besó en la mejilla y una sonrisa donde mostró sus hermosos hoyuelos.
La próxima vez que se vieron, Harry llevaba una flor para Louis, su estadía en Doncaster se estaba alargando sólo por ese castañito de ojos azules hermosos. Sonrió cuando lo vio sentado en una mesa cerca de un ventanal, se había tardado un poco porque tuvo que firmar algunos acuerdos.
──Hola, lamento la tardanza, tuve unos asuntos que resolver antes de encontrarnos aquí. ──explicó ──¿Ya ordenaste?
──Oh, no te preocupes, sí, ya ordené. ──Louis tenía las mejillas rojitas.
──Te traje esto. ──susurró dándole un girasol, Louis se sonrojó aún más si aquello era posible y Harry solo sonrió. ──Iré a ordenar, ya regreso.
Louis asintió, oliendo la flor, Harry volvió después y esperaron a que la orden estuviera lista, Louis sonrió viendo a Harry, era bastante guapo, ya lo había notado pero era bastan era bastante guapo, se mordió el labio cuando pasó su vista por el cuerpo de Harry, los músculos de sus brazos, las manos grandes, los dedos largos y anillados, y esa mandíbula hermosa.
──¿Entonces? ──Louis parpadeó, saliendo de la ensoñación.
──Lo siento, no te escuché.
──Te decía que ¿si estudias algo?, la otra vez me habías mencionado algo sobre la universidad.
──Oh, no. No logré estudiar en la universidad. ──habló. Harry detalló el cuerpo de Louis, era bastante delicado, se veía pequeño y bonito.
La tarde fue hermosa, Harry conoció un poco de Louis, y Louis conoció un poco de Harry, no de Harry el dueño de una gran mafia, solo de Harry Styles. Un joven de Londres.
La semana que Harry se quedó ahí, Louis pasó mucho tiempo con él, Harry lo besó el último día que se vieron, y dijo que volvería a Doncaster, fue casi un mes lejos de Louis, y es que Harry estuvo muy ocupado mudándose de Birmingham hacia Londres, donde logró conseguir una expansión para su mafia y sus trabajadores.
Louis vio a Harry luego de casi un mes, salieron durante las semanas que Harry estuvo ahí, salieron a bares, a cafés, a paseos en el parque, Harry estaba esperando a que Louis se diera cuenta de su trabajo o sospechara algo. El castaño probablemente estaba deduciendo que Harry era un tipo importante porque ahora había vuelto con tipos de seguridad.
Esa noche en el bar, Louis beso a Harry nuevamente, y sus labios se fundieron en uno solo, y se tocaron de más, Harry disfrutó de las curvas de Louis, de cómo se movía ante su toque. Esa noche, fueron a un hotel, uno donde Harry se estaba quedando, el mejor de todo Doncaster.
Tomaron un poco de champagne en medio de besos, y luego de eso, Louis se entregó a Harry, el mafioso lo besó y probó cada parte de su piel, lo saboreo y guardó los soniditos de Louis en sus pensamientos.
Harry Styles entregó su corazón cuando probó el cuerpo del chico esa noche, cuando fue suyo y Louis de él, cuando prometieron conocerse mejor. Harry se enamoró, podía ser difícil para un mafioso pero Harry había encontrado sobrellevarlo junto a Louis.
Se conocieron mejor, más de lo que deberían durante meses saliendo a restaurantes costosos, yendo a lugares bonitos, Harry obsequiando cosas demasiado valiosas para Louis, mimando y sobre todo presumiendo. Louis se sentía bien.
Cuando Harry dijo lo que realmente era, a lo que se dedicaba realmente, Louis no sabía muy bien cómo debía responder a ellos.
──¿Recuerdas la vez que me dijiste sobre la mafia? ──Louis asintió.
Estaban en el hotel de Harry, Louis estaba sentado sobre el abdomen del rizado, acariciando los pectorales del hombre, mientras Harry jugaba con el borde de la camisa que Louis vestía, que era suya. El chico de ojos azules parpadeó asintiendo.
──¿Nunca supiste quién era el líder? ──preguntó nuevamente. Louis rió.
──No, claro que no, ¿por qué preguntas? ──Harry se sentó, apoyando su espalda en el respaldo de la cama.
──Louis, ésto, probablemente debí decírtelo hace dos meses. ──se aclaró la garganta. ──Peaky Blinders es… Soy el líder de la mafia, Harry Styles.
Louis rió, no era cierto, que ridícula aquella confesión de Harry, el hombre lo observó serio, una mirada penetrante, Louis dejó de reír.
──No, eso es ridículo. ──habló.
──No lo es, soy el líder, por eso tuve que irme un mes, por eso tengo seguridad, por eso puedo pagar este hotel, ¿de qué pensabas que vivía? ──Louis no pensó y ese era el problema, estaba tan encimado en conocer solo la personalidad de Harry y la manera de gustarle, que no pensó de qué vivía.
Mafia, Harry tenía una mafia, por dios, era ridículo.
──Harry…
Aceptarlo fue difícil. A Tomlinson le costó un poco adaptarse al hecho de que Harry era el dueño de una mafia y una muy poderosa, que mataba personas y que tenía negocios demasiado peligrosos para su propia salud mental, pero Harry prometió protegerlo y no había fallado nunca.
Luego de eso, siguieron igual, Louis siguió enamorándose cada día más de Harry y el rizado igualmente, Louis poco después de estar con Harry durante diez meses, e incluso pasar su cumpleaños junto al dueño de una mafia, se mudó con Harry a Londres.
Los años pasaron como caen las hojas de un árbol en otoño, bonitos y rápidos, Louis decidió estudiar danza en la universidad, ya eran una pareja oficial para ese entonces, donde disfrutaban la compañía del otro y donde se entendían mejor que los demás.
Viviendo en la gran mansión en las afueras de Londres, donde tenían mucho espacio, había un jardín demasiado grande frente a ella, en la parte de atrás, a unos cuantos metros había un estanque, donde tenían unas flores adornado todo el alrededor y donde Louis prefería practicar sus bailes, era demasiado pacífico, e incluso tenían bancas donde sentarse a disfrutar del estanque. Harry solía sentarse a verle danzar para él, Louis amaba la atención de rizado en él, le gustaba que sólo lo viera a él.
Y a Louis le gustaba, le gustó desde el primer momento que Harry decidió poner su atención en él, lo amo. Amo tener la atención de Harry, tener regalos, tener un amor tan poderoso y fuerte, porque Louis se lo merecía y de todas formas, él amaba a Harry con incluso más fuerza que el mismo mafioso.
Tenían también un invernadero, pero solo fabricaban plantas para ciertas drogas, así que no era del interés de Louis, luego de eso, había una piscina dentro de la mansión, donde Louis pasaba tiempo con Harry o algunos amigos que había hecho dentro de la mansión o sus compañeros de la universidad que no tenían idea de que Harry era mafioso.
Harry, por otra parte, no le importaba mucho como fuese su mansión o las cosas que tuviera alrededor, la vida del muchacho inglés se basaba en Louis y sus negocios.
Harry estaba bastante feliz con Louis a su lado, le gusta hablar sobre él cada que tiene algún negocio que cerrar o está tomando whisky con algún amigo, Louis es su sol.
Se encontraba viendo la anatomía de su pequeño chicos, éste tenía una camisa suya que caía con delicadeza sobre sus caderas y se subía dejando ver sus bragas, Louis sonrió cuándo se encontró con la mirada de Harry a través del espejo.
──Hey. ──saludo Harry, entrando a la habitación y dejando el trago de whisky a un lado para luego pasar sus manos por la cintura de Louis y abrazarlo. Su barbilla quedó apoyada en el hombro de Louis, el castaño sonrió. ──Te ves hermoso, pequeño ángel.
──Gracias, guapo.
Harry sonrió de lado, dejando ver un hoyuelo, Louis lo picó con su dedo para luego soltar una risita. El rizado olió el perfume de su chico, olía exquisito, lamió la piel a su disposición y Louis cerró los ojos.
── Te amo, ¿lo sabes no? ──Louis sonrió, volteando para rodear el cuello de Harry.
──Sí, yo también lo hago.
Harry acarició la espalda baja de Louis, y una mano tomó la barbilla de Louis para besarle, los labios delgados rozaron los gruesos de Harry, el castaño jadeo cuando Harry mordió su labio e introdujo su lengua en la cavidad bucal del menor.
Se separaron cuando necesitaron oxígeno, Louis acarició las mejillas de Harry.
La semana siguiente, Harry tenía una reunión importante, se trataba de un trato para poder llevar más lejos su producción de droga que es donde obtienen menos ganancias.
La mansión se preparó para la reunión importante, Harry sacó su mejor traje y pidió que lo plancharan, Louis se acercó a él, abrazando su torso y besando el pecho de Harry.
──Te irá de maravilla, amor. ──Harry sonrió, acariciando los hombros de Louis y besando la frente del chico. ──Lo conseguirás.
──Son gente difícil. ──suspiró. ──Muy difícil para aceptar tratos.
Louis negó. ──Sí, pero tú eres Harry Styles, puedes con ellos.
──Que lindo eres ──susurró. ──Mi pequeño ángel.
Louis sonrió, sonrojándose, Harry dejó un beso en su nariz de botón y se separó, dirigiéndose al baño, se despojó de su ropa y se dio una ducha que lo relajó, cuando salió, Louis le ayudó a vestirse. Le apoyo con palabras dulces diciéndole que todo saldrá bien.
Harry llegó hasta donde estaban reunidos las personas con las que trataría de cerrar el asunto, saludo a cada uno de la mano y se acercó a su silla serio, se sentó con tres personas frente suyo, y se aclaró la garganta.
Una hora después discutiendo las cifras, los pros y los contras, la puerta de la oficina de abrió y con ella entró Louis, el pequeño y bonito muchacho de Harry Styles, el castaño observó a Harry, tenía sus ojitos azules un tanto rojitos, podría decirse que estaba dormido, Harry frunció el ceño cuando le vio entrar como si nada pasase ahí, se acercó hasta Harry, ignorando a los demás y se subió al regazo del hombre mayor.
Harry aclaró su garganta porque su pequeño príncipe llevaba una camisa manga larga blanca de él y puede que haya visto unas bragas negras, eso es todo. Es lo único que está usando, su cabello está desordenado, su naricita de botón hermosa está rosita y parece un mismísimo ángel. Harry mira a su pequeño, Louis le sonríe y se deja caer en el pecho de Harry, acurrucandose ahí.
──Cómo seguíamos. ──procede a continuar Harry, porque al parecer su príncipe solo quiere algo de calor corporal, los demás negociadores asiente y siguen hablando sobre propuestas a las que Harry considera darles una oportunidad porque se escuchan prometedoras.
No pasa más de diez minutos cuando su muchacho se remueve, nadie le presta atención, demasiado interesados en los números que Harry ofrece, Louis toma un lápiz de la mesa de caoba de Harry, lo mueve en sus dedos, concentrado en el objeto, empieza a moverse ligeramente sobre el regazo de Harry, en pequeño vaivenes de adelante hacia atrás, luciendo inocente, Harry apretá su cintura y Louis no sé detiene, se mueve un poco más, y hace éste ademán de acomodarse sobre el regazo de Harry, da un pequeño brinco y lo que quiere obtener, lo consigue, Harry esta teniendo una ereccion, sonríe un poco antes de que se le caiga por accidente debajo de la mesa de Harry.
Suspira, bajando del regazo de Harry y arrodillándose para llegar hacia el objeto, se mete debajo de la dicha mesa y sus manitas van hacia el pantalón de Harry, sobretodo al botón del pantalón carisimo del rizado. Harry tragó saliva y su mano baja disimulada hacia la de Louis y lo sostiene fuerte. Louis sonríe debajo de la mesa, sus ojos ven fijamente la erección en el pantalón del mafiosos, quita la mano de Harry y baja la bragueta, el rizado se trata de concentrar en la reunión, Louis baja el boxer también
Y Dios, no le interesa ni un poco que haya personas ahí, lame la punta del pene semi-erecto, que pronto estará bastante erecto y dentro de su boca, da pequeñas lamidas cómo si de un helado se tratase. Y Harry suspira, porque su pequeño se la está haciendo difícil, los negociantes ven algo extraño en la habitación pero no dicen nada, porque decir algo puede costarles un buen trato y realmente lo necesitan.
Louis lame todo el falo, Harry apretó sus mano contra la madera de la mesa y les da una sonrisa incómoda, sigue hablando. Louis baja hasta los testículos de Harry y los introduce en su boca, como sabe que le gusta al rizado. Lame de nuevo todo el falo y cuando ya tiene erecto el pene, introduce la mitad en su boca, Harry suelta un jadeo que disimula con una tos bastante falsa, y Louis sonríe cuando saca el pene de Harry y de éste suena un poop. Harry cierra los ojos por un segundo.
Louis vuelve a introducir el pene de Harry en él, esta vez trata de meter todo, Harry muerde su mano disimuladamente porque conforme Louis lo chupa, le está chupando el alma por el pene. Suspira demasiado pesado y ruidoso que los demás solo lo quedan viendo.
Tiene vergüenza, pero está excitado también, porque Louis está haciendo un buen trabajo y los negociantes están conscientes de lo que sucede. Harry quiere tomar la cabeza de Louis y follarle la boca con ganas. El pequeño castaño de ojos azules lame los testículos de Harry nuevamente, pasa su lengua por la rajadura del pene de Harry y eso tiene al rizado con un espasmo recorriendole todo el cuerpo. Louis jadea cuando siente un poco de líquido preseminal.
Se inclina un poco, mostrando más su pomposo trasero, donde nadie lo está viendo porque la madera lo está cubriendo, Louis se encarga de chupar con más ganas, su lengua se mueve en círculos y su mano va de arriba hacia abajo en la base del pene de Harry, el rizado suspira y cierra los ojos por unos breves segundos.
Su mano se sostiene con fuerza de la mesa de caoba cuando siente que se va a correr, y Dios, necesita gemir o gruñir, pero definitivamente no puede, así que solo apretá su mandíbula duramente, mientras siente como se corre en la boca de Louis y está traga todo. El pequeño castaño limpia todo el miembro del mafioso, abrocha y sube el cierre, para luego tomar el lápiz y salir como si no le hubiese dado el mejor sexo oral a Harry Styles.
Los señores frente a ellos solo se aclaran la garganta, y están rojos, tienen las mejillas rojas y están bastante nerviosos, Harry puede ver que más de uno se ha excitado al ver a Louis.
Porque el muchacho tiene las mejillas y nariz rojizas, sus labios están hinchados, brillosos y rojos, sus ojitos están dilatados y brillosos también, y puede que haya una gota de semen en su comisura que lame frente a todos con una cara de inocencia.
La junta de Harry logra terminarse, con negocios muy buenos y beneficiarios para ellos, Harry se despide de ellos y los ve irse demasiado contentos y realmente no sabe si es por los negocios o por presenciar un acto sexual.
Louis sigue en su regazo, jugando con el lápiz en sus dedos, Harry voltea a verlo pero éste no le presta ni la mínima atención. El hombre suspira, palmeando los muslos regordetes de su bonito príncipe. Louis le sonríe, dejando un pequeño besito en la mejilla del mafioso.
Harry lo hace bajar de su regazo, deja sus manos a cada lado de la cadera de Louis y observa a su pequeño amor.
──¿Que pasa?, ¿por qué me miras así? ──Harry arquea una ceja en forma de irónica.
"Acaba de hacerme un oral y cree que es cualquier cosa". pensó.
──Príncipe, ¿qué creías que hacías? ──preguntó ronco, Louis trago saliva al ver la mirada de Harry.
──Acompañarte en tu reunión. ──Harry rió sarcásticamente.
──No. No pretendías eso, ¿acaso estabas celoso? ──preguntó.
Había un muchacho joven entre todos los que harían el trato con Harry, Louis lo había visto, piel pálida, ojos color grises y hermoso. Era simplemente hermoso, puede que haya sentido un poco de celos por él, al estar tan cerca de Harry y solo.
──No.
──Mmm, no parece si entraste de esa manera y me reclamaste a mitad de una reunión, ángel. ──Louis suspiró.
──Poquito.
──¿Poquito? ──Harry asintió. ──Pues ahora yo estoy molesto, casi me haces perder un trato que nos beneficia demasiado solo porque tenías celos cuando sabes perfectamente que soy solamente tuyo.
Louis suspiró.
──A la habitación.
──Pero yo-
──Obedece. ──Louis bajó la cabeza y caminó hacia la puerta sintiendo a Harry caminar detrás de él.
Caminaron por el largo pasillo hasta llegar a la puerta de la habitación, Louis abrió la puerta con pesar, Harry entró después, cerrando y pasando llave a ésta para evitar que nadie le moleste, caminó hasta Louis nuevamente y colocó sus manos en el hombro del chico.
──Mereces un castigo, ¿no es así? ──Louis trago saliva nuevamente.
──No-no sé.
──¿Ahora no sabes?, ¿lo que hiciste allá estuvo bien? ──Louis subió la mirada.
──Pero solo fue una mamada. ──Harry bufo.
──Esto solo será un castigo, nada del otro mundo, príncipe. ──Louis suspiró algo ansioso.
No iba a mentir, le gustaban los castigos, bueno, algunos. Los fuertes no, pero Harry casi no los aplicaba porque en lo que cabe, él se portaba muy bien.
──Quítate la ropa, ponte en cuatro encima de la cama, quiero tu mejilla contra la almohada, que sea rápido, príncipe. ──Louis saltó un poco en su lugar ante el tono, se despojó de la ropa y se subió en la cama, observó a Harry quitarse lentamente la corbata del traje.
Le vio quitarse la chaqueta y soltar unos cuantos botones de la camisa, arremango sus mangas hasta los codos y acomodó su cabello, le guiño un ojo a Louis que jadeo contento.
Harry se acercó a él, acariciando la espalda del muchacho hasta llegar a los lumbares, Louis no respiró ante esas caricias, Harry acarició los glúteos del chico y de un momento a otro le soltó un azote.
Louis soltó un quejido por la sorpresa, Harry dejó otro en el glúteo contrario. Se acercó para besar la espalda de Louis y luego susurró en su oído.
──No importa que mierda te haga, te corres y estarás en más problemas que los que tienes ahora. ──Louis asintió aturdido por los azotes y la voz de Harry.
Harry se alejó, caminando hasta un cajón y tomar un bote de lubricante, se acercó de nuevo a Louis y acarició los glúteos sin azotarlos está vez, solo dejando una caricia.
Louis jadeo cuando un dedo de Harry pasó por su entrada, el mafioso sonrió engreidamente, Louis estaba duro desde que le había hecho el oral a Harry, así qué era todo muchísimo más fácil.
Harry acarició las piernas de Louis, apretando los muslos del chico y subiendo hasta rozar nuevamente la entrada de Louis, tomó un poco de lubricante en sus dedos y rozó nuevamente la entrada, hizo circulos alrededor, escuchó a Louis soltar un jadeo involuntario y el pene del chico moverse ante el roce en su zona íntima.
──Hazz…
Harry sonrió, introduciendo el borde de su dedo en la entrada de Louis, el chico se removió ante el ligero ardor, Harry hecho más lubricante alrededor e introdujo más el dedo.
Lo movió dentro por unos minutos y cuando pudo meter un segundo dedo, los sacó para voltear a Louis. Tenía la espalda contra la cama y miraba a Harry fijamente.
──Vas a verme todo el tiempo, ni sé te ocurra cerrar los ojos. ──Harry dio un azote en los muslos de Louis. ──¿Soy claro?
──S-sí.
──¿Si qué?
──Sí, señor.
──Bien, buen chico.
Harry acercó de nuevo dos dedos cubiertos de más lubricante y los introdujo lentamente, a pesar de que era un castigo, a Harry nunca le gustó ser brusco, sonrió cuando vio a Louis luchando para no cerrar sus ojitos. Metió los dedos más profundo, haciendo tijeras y rozando cuidadosamente la próstata del muchacho.
Louis gimió cuando Harry rozó la próstata.
──HmMm,más…
──No estás en posición de pedir nada, Louis. ──el chico gimió nuevamente cuándo Harry tocó su próstata de nuevo.
Harry añadió otro dedo, de pronto eran tres, estiraba sus paredes internas y golpeaban estratégicamente su punto, Louis estaba gimiendo desesperado. Quería que Harry lo follara duro, que lo dejara sin poder moverse, que le temblaran las piernas e incluso al llegar a ese punto, no se detuviera y siguiera follandolo duro, que se corriera en su interior, también en su boca, que lo usará de la manera que le diera la gana.
Dios, Louis estaba muy excitado.
Harry sacó sus dedos, y trazo una línea del estómago de Louis hasta el pene del muchacho. El chico se quejó, Harry relamio sus labios y bajó hasta llegar a la ereccion de Louis, la tomó en su boca y succiono lentamente.
──¡Dios mío, Harry! ──el mafioso solo sonrió, una mano se dirigió hasta los peones erectos, los apretó.
Chupo con más afán la ereccion, las manos de Louis se posaron en el cabello de Harry, apartandolo de su ereccion porque ya sentía los espasmos por querer correrse.
Harry le tuvo compasión y se separó de él, tomó a Louis del cuello, inclinándose para besarlo de una manera sucia, sus labios capturaron los de Louis, su lengua invadió la boca del otro, explorando el sabor y la textura, su mano se dirigió de nuevo a la entrada, donde metió dos dedos y los movió. El beso terminó cuando Louis no pudo contener sus gemidos, Harry se separó con un mordisco en ellos.
──Voy a follarte ──gruñó. ──A follarte mucho, hasta que estés llorando porque pare, y definitivamente no voy a parar.
Se desabrocho el pantalón, sacando su ereccion, Louis salivo de más, Harry se posicionó en su entrada y arremetió sin aviso, a Louis se le fue el aire cuando eso sucedió, Harry empezó a moverse desesperando.
Louis se aferró a él, su cabeza se hundió en la almohada y Harry jadeo en su oído, lo tomó de la cintura para poder ir más rápido, el pene de Harry se sentía tan bien en el interior de Louis, el chico gimió alto cuando Harry tomó su pierna y la subió a su pecho.
──¡Sí, más! ──Harry sonrió engreído, tomó la otra pierna y la pego al pecho de Louis, las sostuvo ahí mientras empujaba más profundo y más rápido.
Louis empezó a soltar diversos "ahh's" y "oh dios", Harry sólo tenía jadeos saliendo de su boca y uno que otro gemido.
El aire estaba tenso y caliente, Harry suspiró y se quedó quieto por un momento, Louis quería que continuará, que si era posible le partiera en dos. Harry se acomodó con las piernas de Louis rodeando su cintura y sus manos en la cabeza del chico, empezó de nuevo.
──Hazz…
Harry siguió empuja, escuchaba el choque de las pieles y el sonido que hacía su pene y el lubricante cuando empujaba, Louis tenía los ojos volteados y estaba por empezar a lloriquear por correrse, Harry llevó una mano al cuello de Louis y apretó.
──Te sientes tan rico, tan mío, tan usado por mí. ──jadeo. Louis soltó un gemido. ──Eres tan pequeño que voy a dejarte temblando por semanas.
──¡Por favor! ──exclamó. Su vientre se tiñó de blanco cuando Harry apretó su cuello, el mafioso jadeo siguiendo en sus empujes.
Louis jadeo y la sobreestimulación llegó poco después, Harry empujaba como animal en su interior, las lágrimas ya salían de sus ojos, Harry gruñó corriendose en el interior de Louis.
──Mierda. ──jadeo, empujó un poco más hasta que su pene no aguanto y salió de Louis. El chico jadeo, Harry observó su semen salir junto al lubricante, metió un dedo en él.
──Harry… espera, espera.
──Estás tan lleno de mí. ──habló pesado y lento, debido al cansancio y excitacion.
──Sí.
──¿Sí, qué? ──lo tomó del cabello, levantando su cara y viéndolo fijamente.
──Sí, señor.
──Así, me gusta.
Se acostó al lado de Louis, cansado, el chico se acurrucó en su pecho y saben que de algún momento a otro se quedaron dormidos, pero satisfechos.
Harry ama a su niño caprichoso y su niño caprichoso lo ama a él.