Ăšnica parte
Harry Styles, un hombre dominante, un tipo alto, de cabello rizado y ojos verdes como el jade puro, bastante imponente e importante. Harry Styles, dueño de la mafia más poderosa y grande que haya podido existir a lo largo de los años.
Peaky Blinders. La mafia más importante de todo Reino Unido, tenĂan muchĂsimos trabajadores y muchĂsimos negocios a lo largo del continente europeo y esperaban llegar al americano. La mafia se creĂł cuando una pandilla, donde estaba el padre de Harry, empezaron con cosas pequeñas, como por ejemplo, robar alguna que otra bicicleta, o algĂşn allanamiento a las moradas, cuando la pequeña pandilla se formĂł en una gran mafia, fue en el momento quĂ© se unieron a otra pandilla en las afueras de Birmingham y entonces crecieron con el nombre de Peaky Blinders. La mafia estuvo activa durante años pasando de generaciĂłn en generaciĂłn, fue entonces cuando Harry cumpliĂł quince y su padre falleciĂł, ya que al ser hijo Ăşnico todo quedĂł dado a Ă©l.
Harry se educĂł con ayuda de su madre y varios trabajadores de su padre, se formĂł con mucho trabajo duro y con pasiĂłn, porque a fin de cuentas, aquella era su vida y siempre lo serĂa. El rizado estaba destinado a eso.
Porque Harry Styles amaba el poder y el poder a Ă©l, cualquiera que tuviera algĂşn tipo de trato con Ă©l sabĂa que debĂa cuidarse, una traiciĂłn y el inglĂ©s no dudará en mandar a cortar su cabeza y usarla de adorno en su despacho.
Harry Styles era lo que se podrĂa llamar un hijo de puta, era verdaderamente un dolor en el culo, todo tenĂa que salir perfecto o mejor no hacĂan nada, pero en situaciones de ilegalidad, todo debĂa salir a la perfecciĂłn para su persona, de otra manera, no tendrĂa todo el poder que maneja ahora ni su mafia serĂa tan temida como lo es. Harry sabe como debe hacer sus cosas. No debe tampoco decepcionar o manchar la memoria de su padre con trabajos mediocres.
Entonces tenemos a Harry dueño de una mafia, al que le gusta que le teman, a la persona que odia que no hagan lo que dice, para Harry todo eso es mucho peso en sus hombros, demasiada responsabilidad que suele liberar junto a su pequeño sol. Louis Tomlinson.
Bajo toda esa fachada de mafioso poderoso y dominante amargado, Harry tiene un dueño de su corazĂłn, Louis Tomlinson, un chico curvilĂneo y de cabellos castaños junto a ojos azules como el ocĂ©ano o el cielo que le robĂł el corazĂłn desde el primer momento que Ă©l pudo verle. La sonrisa de Louis, los gestos al dormir, las palabras que suelta de su dulce boca, y las caricias amorosas que le brindaba a Harry, tenĂa derretido el corazĂłn del rizado.
Probablemente en la vida Harry, siempre creyĂł que serĂa Ă©l y su mafia junto a sus trabajadores, pero desde ese dĂa que vio a Louis, Harry no querĂa nada más que despertar y ver esos ojos azules junto a esa hermosa y tierna naricita de botĂłn.
Y es que Harry cayó a los pies de ese pequeño y bonito muchacho de piel caramelo, Harry es de él, al igual que Louis es de Harry, no hay puntos medios, son de ambos. A el inglés le encanta presumir de su amor, de su pequeño, porque vamos, Louis es como un diamante en bruto y los diamantes se presumen. Le encanta que cada persona babee por su lindo chico y saber que él es el único que puede tocarle y admirarle.
La primera vez que se conocieron, Harry estaba en un viaje de negocios en los lugares más bajos de Inglaterra, Doncaster, estaba tratando de cerrar unos asuntos sumamente importantes cuando lo vio entrar en ese bar y pasar a la zona VIP donde se encontraba Ă©l junto a sus socios. Su belleza y sensualidad que se hacĂa notar en cada poro de aquella piel canela le hizo sonreĂr.
Sus ojos no se despegaron de muchacho en ningĂşn momento, mucho menos cuando fue arrastrado por otro tipo hasta la pista para bailar, la sensualidad en sus caderas lo tenĂa babeando y como disfrutaba de la mĂşsica, Harry estaba embobado, shockeado viendo como el pequeño cuerpo sudoroso por el baile se movĂa lentamente.
Y puede que desde ese dĂa haya entregado su corazĂłn a un completo extraño. Esa misma noche, Harry hablĂł con Ă©l cuando el trato fue cerrado y pudieron disfrutar del lugar, Harry Styles lo invitĂł a bailar, le susurrĂł al oĂdo un par de cosas que quedarán en la mente de ellos hasta el dĂa de su muerte.
Se movieron en un vaivén lento y suave, donde Harry olió el perfume del chico, y lo guardó sus pensamientos, esos ojos hipnotizantes de ese color tan vivo que combinaban con los suyos, esas manos que recorrieron su cuerpo en la pista de baile, los labios finos color cereza que susurraban aquella palabras.
Harry Styles lo querĂa para Ă©l y lo tendrĂa, semanas despuĂ©s de investigar sobre el bonito pequeño de ojos azules, Harry tiene un lugar donde encontrarle, lo ve en un parque, cerca de Doncaster, trata de parecer relajado cuando se acerca a Ă©l.
──Hola. ──saluda, su voz suena ronca y puede que el mafioso esté nervioso, pero no va a admitirlo a nadie.
──Oh, hola. Te recuerdo. ──La voz de Louis sigue pareciéndole el sonido más hermoso del mundo.
──SĂ, ÂżcĂłmo has estado? ──Louis sonrĂe, y la sonrisa del chico tambiĂ©n es hermosa.
Para nadie es un secreto que Harry empieza a creer que todo Louis es hermoso.
──Entonces… ──las manos de Harry se meten dentro de las bolsas del jeans que lleva puesto para pasar desapercibido. Y no va a negar que se siente extraño por no llevar un traje caro. ──¿Vives cerca?
──SĂ, vivo a unas dos cuadras de aquĂ. ÂżTĂş? ──Harry aclarĂł su garganta.
──Eh, no vivo cerca, vivo en Birmingham, Âżalguna vez has ido a Londres? ──Louis negĂł mientras seguĂa caminando, Harry sintiĂł el aire fresco golpearle la cara.
──No, iba a ir a la universidad nacional, pero pasaron algunas cosas y al final no fui. ──explicĂł. ──Solo he visto partes de Londres en video o fotos porque una de mis hermanas vive allĂ.
──Londres es algo energĂ©tico, nunca ves calles vacĂas, siempre hay personas corriendo de allá para acá, además de que cada vez que salgas debes llevar un paraguas. ──explicĂł. ──Y bueno, es algo pequeño. No es nada parecido a Doncaster, ÂżaquĂ suele ser tranquilo?, Âżhas vivido toda tu vida aquĂ?
──SĂ, he vivido toda mi vida aquĂ, es bastante tranquilo, el pueblo es muy unido, a veces suelen ocurrir tiroteos pero lo que sĂ© es por las mafias o pandillas. Hay una muy famosa se llama Peaky Blinders. El nombre para mi es algo divertido.
Harry tragĂł saliva, bueno, sabĂa que su mafia era bastante conocida.
──¿La has oĂdo? ──preguntĂł Louis, sacando de sus pensamientos a Harry.
──SĂ, sĂ. ÂżQuĂ© harás mañana en la tarde? ──Louis frunciĂł el ceño deteniĂ©ndose cuando iban a dar la vuelta de nuevo.
──Oh, bueno, probablemente nada. ──habló Louis. ──¿Por qué?
──¿Quieres ir por un café en la tarde?
Louis se sonrojĂł. Harry solo sonriĂł, mostrando sus hoyuelos.
──SĂ, Harry, seguro.
Hablaron un poco más sobre distintas cosas y al final, Harry se despidió de Louis con un besó en la mejilla y una sonrisa donde mostró sus hermosos hoyuelos.
La prĂłxima vez que se vieron, Harry llevaba una flor para Louis, su estadĂa en Doncaster se estaba alargando sĂłlo por ese castañito de ojos azules hermosos. SonriĂł cuando lo vio sentado en una mesa cerca de un ventanal, se habĂa tardado un poco porque tuvo que firmar algunos acuerdos.
──Hola, lamento la tardanza, tuve unos asuntos que resolver antes de encontrarnos aquĂ. ──explicĂł ──¿Ya ordenaste?
──Oh, no te preocupes, sĂ, ya ordenĂ©. ──Louis tenĂa las mejillas rojitas.
──Te traje esto. ──susurró dándole un girasol, Louis se sonrojó aún más si aquello era posible y Harry solo sonrió. ──Iré a ordenar, ya regreso.
Louis asintiĂł, oliendo la flor, Harry volviĂł despuĂ©s y esperaron a que la orden estuviera lista, Louis sonriĂł viendo a Harry, era bastante guapo, ya lo habĂa notado pero era bastan era bastante guapo, se mordiĂł el labio cuando pasĂł su vista por el cuerpo de Harry, los mĂşsculos de sus brazos, las manos grandes, los dedos largos y anillados, y esa mandĂbula hermosa.
──¿Entonces? ──Louis parpadeó, saliendo de la ensoñación.
──Lo siento, no te escuché.
──Te decĂa que Âżsi estudias algo?, la otra vez me habĂas mencionado algo sobre la universidad.
──Oh, no. No logrĂ© estudiar en la universidad. ──hablĂł. Harry detallĂł el cuerpo de Louis, era bastante delicado, se veĂa pequeño y bonito.
La tarde fue hermosa, Harry conoció un poco de Louis, y Louis conoció un poco de Harry, no de Harry el dueño de una gran mafia, solo de Harry Styles. Un joven de Londres.
La semana que Harry se quedĂł ahĂ, Louis pasĂł mucho tiempo con Ă©l, Harry lo besĂł el Ăşltimo dĂa que se vieron, y dijo que volverĂa a Doncaster, fue casi un mes lejos de Louis, y es que Harry estuvo muy ocupado mudándose de Birmingham hacia Londres, donde logrĂł conseguir una expansiĂłn para su mafia y sus trabajadores.
Louis vio a Harry luego de casi un mes, salieron durante las semanas que Harry estuvo ahĂ, salieron a bares, a cafĂ©s, a paseos en el parque, Harry estaba esperando a que Louis se diera cuenta de su trabajo o sospechara algo. El castaño probablemente estaba deduciendo que Harry era un tipo importante porque ahora habĂa vuelto con tipos de seguridad.
Esa noche en el bar, Louis beso a Harry nuevamente, y sus labios se fundieron en uno solo, y se tocaron de más, Harry disfrutĂł de las curvas de Louis, de cĂłmo se movĂa ante su toque. Esa noche, fueron a un hotel, uno donde Harry se estaba quedando, el mejor de todo Doncaster.
Tomaron un poco de champagne en medio de besos, y luego de eso, Louis se entregĂł a Harry, el mafioso lo besĂł y probĂł cada parte de su piel, lo saboreo y guardĂł los soniditos de Louis en sus pensamientos.
Harry Styles entregĂł su corazĂłn cuando probĂł el cuerpo del chico esa noche, cuando fue suyo y Louis de Ă©l, cuando prometieron conocerse mejor. Harry se enamorĂł, podĂa ser difĂcil para un mafioso pero Harry habĂa encontrado sobrellevarlo junto a Louis.
Se conocieron mejor, más de lo que deberĂan durante meses saliendo a restaurantes costosos, yendo a lugares bonitos, Harry obsequiando cosas demasiado valiosas para Louis, mimando y sobre todo presumiendo. Louis se sentĂa bien.
Cuando Harry dijo lo que realmente era, a lo que se dedicaba realmente, Louis no sabĂa muy bien cĂłmo debĂa responder a ellos.
──¿Recuerdas la vez que me dijiste sobre la mafia? ──Louis asintió.
Estaban en el hotel de Harry, Louis estaba sentado sobre el abdomen del rizado, acariciando los pectorales del hombre, mientras Harry jugaba con el borde de la camisa que Louis vestĂa, que era suya. El chico de ojos azules parpadeĂł asintiendo.
──¿Nunca supiste quiĂ©n era el lĂder? ──preguntĂł nuevamente. Louis riĂł.
──No, claro que no, ¿por qué preguntas? ──Harry se sentó, apoyando su espalda en el respaldo de la cama.
──Louis, Ă©sto, probablemente debĂ decĂrtelo hace dos meses. ──se aclarĂł la garganta. ──Peaky Blinders es… Soy el lĂder de la mafia, Harry Styles.
Louis riĂł, no era cierto, que ridĂcula aquella confesiĂłn de Harry, el hombre lo observĂł serio, una mirada penetrante, Louis dejĂł de reĂr.
──No, eso es ridĂculo. ──hablĂł.
──No lo es, soy el lĂder, por eso tuve que irme un mes, por eso tengo seguridad, por eso puedo pagar este hotel, Âżde quĂ© pensabas que vivĂa? ──Louis no pensĂł y ese era el problema, estaba tan encimado en conocer solo la personalidad de Harry y la manera de gustarle, que no pensĂł de quĂ© vivĂa.
Mafia, Harry tenĂa una mafia, por dios, era ridĂculo.
──Harry…
Aceptarlo fue difĂcil. A Tomlinson le costĂł un poco adaptarse al hecho de que Harry era el dueño de una mafia y una muy poderosa, que mataba personas y que tenĂa negocios demasiado peligrosos para su propia salud mental, pero Harry prometiĂł protegerlo y no habĂa fallado nunca.
Luego de eso, siguieron igual, Louis siguiĂł enamorándose cada dĂa más de Harry y el rizado igualmente, Louis poco despuĂ©s de estar con Harry durante diez meses, e incluso pasar su cumpleaños junto al dueño de una mafia, se mudĂł con Harry a Londres.
Los años pasaron como caen las hojas de un árbol en otoño, bonitos y rápidos, Louis decidiĂł estudiar danza en la universidad, ya eran una pareja oficial para ese entonces, donde disfrutaban la compañĂa del otro y donde se entendĂan mejor que los demás.
Viviendo en la gran mansiĂłn en las afueras de Londres, donde tenĂan mucho espacio, habĂa un jardĂn demasiado grande frente a ella, en la parte de atrás, a unos cuantos metros habĂa un estanque, donde tenĂan unas flores adornado todo el alrededor y donde Louis preferĂa practicar sus bailes, era demasiado pacĂfico, e incluso tenĂan bancas donde sentarse a disfrutar del estanque. Harry solĂa sentarse a verle danzar para Ă©l, Louis amaba la atenciĂłn de rizado en Ă©l, le gustaba que sĂłlo lo viera a Ă©l.
Y a Louis le gustaba, le gustĂł desde el primer momento que Harry decidiĂł poner su atenciĂłn en Ă©l, lo amo. Amo tener la atenciĂłn de Harry, tener regalos, tener un amor tan poderoso y fuerte, porque Louis se lo merecĂa y de todas formas, Ă©l amaba a Harry con incluso más fuerza que el mismo mafioso.
TenĂan tambiĂ©n un invernadero, pero solo fabricaban plantas para ciertas drogas, asĂ que no era del interĂ©s de Louis, luego de eso, habĂa una piscina dentro de la mansiĂłn, donde Louis pasaba tiempo con Harry o algunos amigos que habĂa hecho dentro de la mansiĂłn o sus compañeros de la universidad que no tenĂan idea de que Harry era mafioso.
Harry, por otra parte, no le importaba mucho como fuese su mansión o las cosas que tuviera alrededor, la vida del muchacho inglés se basaba en Louis y sus negocios.
Harry estaba bastante feliz con Louis a su lado, le gusta hablar sobre él cada que tiene algún negocio que cerrar o está tomando whisky con algún amigo, Louis es su sol.
Se encontraba viendo la anatomĂa de su pequeño chicos, Ă©ste tenĂa una camisa suya que caĂa con delicadeza sobre sus caderas y se subĂa dejando ver sus bragas, Louis sonriĂł cuándo se encontrĂł con la mirada de Harry a travĂ©s del espejo.
──Hey. ──saludo Harry, entrando a la habitación y dejando el trago de whisky a un lado para luego pasar sus manos por la cintura de Louis y abrazarlo. Su barbilla quedó apoyada en el hombro de Louis, el castaño sonrió. ──Te ves hermoso, pequeño ángel.
──Gracias, guapo.
Harry sonriĂł de lado, dejando ver un hoyuelo, Louis lo picĂł con su dedo para luego soltar una risita. El rizado oliĂł el perfume de su chico, olĂa exquisito, lamiĂł la piel a su disposiciĂłn y Louis cerrĂł los ojos.
── Te amo, ¿lo sabes no? ──Louis sonrió, volteando para rodear el cuello de Harry.
──SĂ, yo tambiĂ©n lo hago.
Harry acarició la espalda baja de Louis, y una mano tomó la barbilla de Louis para besarle, los labios delgados rozaron los gruesos de Harry, el castaño jadeo cuando Harry mordió su labio e introdujo su lengua en la cavidad bucal del menor.
Se separaron cuando necesitaron oxĂgeno, Louis acariciĂł las mejillas de Harry.
La semana siguiente, Harry tenĂa una reuniĂłn importante, se trataba de un trato para poder llevar más lejos su producciĂłn de droga que es donde obtienen menos ganancias.
La mansión se preparó para la reunión importante, Harry sacó su mejor traje y pidió que lo plancharan, Louis se acercó a él, abrazando su torso y besando el pecho de Harry.
──Te irá de maravilla, amor. ──Harry sonrió, acariciando los hombros de Louis y besando la frente del chico. ──Lo conseguirás.
──Son gente difĂcil. ──suspirĂł. ──Muy difĂcil para aceptar tratos.
Louis negĂł. ──SĂ, pero tĂş eres Harry Styles, puedes con ellos.
──Que lindo eres ──susurró. ──Mi pequeño ángel.
Louis sonrió, sonrojándose, Harry dejó un beso en su nariz de botón y se separó, dirigiéndose al baño, se despojó de su ropa y se dio una ducha que lo relajó, cuando salió, Louis le ayudó a vestirse. Le apoyo con palabras dulces diciéndole que todo saldrá bien.
Harry llegĂł hasta donde estaban reunidos las personas con las que tratarĂa de cerrar el asunto, saludo a cada uno de la mano y se acercĂł a su silla serio, se sentĂł con tres personas frente suyo, y se aclarĂł la garganta.
Una hora despuĂ©s discutiendo las cifras, los pros y los contras, la puerta de la oficina de abriĂł y con ella entrĂł Louis, el pequeño y bonito muchacho de Harry Styles, el castaño observĂł a Harry, tenĂa sus ojitos azules un tanto rojitos, podrĂa decirse que estaba dormido, Harry frunciĂł el ceño cuando le vio entrar como si nada pasase ahĂ, se acercĂł hasta Harry, ignorando a los demás y se subiĂł al regazo del hombre mayor.
Harry aclarĂł su garganta porque su pequeño prĂncipe llevaba una camisa manga larga blanca de Ă©l y puede que haya visto unas bragas negras, eso es todo. Es lo Ăşnico que está usando, su cabello está desordenado, su naricita de botĂłn hermosa está rosita y parece un mismĂsimo ángel. Harry mira a su pequeño, Louis le sonrĂe y se deja caer en el pecho de Harry, acurrucandose ahĂ.
──CĂłmo seguĂamos. ──procede a continuar Harry, porque al parecer su prĂncipe solo quiere algo de calor corporal, los demás negociadores asiente y siguen hablando sobre propuestas a las que Harry considera darles una oportunidad porque se escuchan prometedoras.
No pasa más de diez minutos cuando su muchacho se remueve, nadie le presta atenciĂłn, demasiado interesados en los nĂşmeros que Harry ofrece, Louis toma un lápiz de la mesa de caoba de Harry, lo mueve en sus dedos, concentrado en el objeto, empieza a moverse ligeramente sobre el regazo de Harry, en pequeño vaivenes de adelante hacia atrás, luciendo inocente, Harry apretá su cintura y Louis no sĂ© detiene, se mueve un poco más, y hace Ă©ste ademán de acomodarse sobre el regazo de Harry, da un pequeño brinco y lo que quiere obtener, lo consigue, Harry esta teniendo una ereccion, sonrĂe un poco antes de que se le caiga por accidente debajo de la mesa de Harry.
Suspira, bajando del regazo de Harry y arrodillándose para llegar hacia el objeto, se mete debajo de la dicha mesa y sus manitas van hacia el pantalĂłn de Harry, sobretodo al botĂłn del pantalĂłn carisimo del rizado. Harry tragĂł saliva y su mano baja disimulada hacia la de Louis y lo sostiene fuerte. Louis sonrĂe debajo de la mesa, sus ojos ven fijamente la erecciĂłn en el pantalĂłn del mafiosos, quita la mano de Harry y baja la bragueta, el rizado se trata de concentrar en la reuniĂłn, Louis baja el boxer tambiĂ©n
Y Dios, no le interesa ni un poco que haya personas ahĂ, lame la punta del pene semi-erecto, que pronto estará bastante erecto y dentro de su boca, da pequeñas lamidas cĂłmo si de un helado se tratase. Y Harry suspira, porque su pequeño se la está haciendo difĂcil, los negociantes ven algo extraño en la habitaciĂłn pero no dicen nada, porque decir algo puede costarles un buen trato y realmente lo necesitan.
Louis lame todo el falo, Harry apretĂł sus mano contra la madera de la mesa y les da una sonrisa incĂłmoda, sigue hablando. Louis baja hasta los testĂculos de Harry y los introduce en su boca, como sabe que le gusta al rizado. Lame de nuevo todo el falo y cuando ya tiene erecto el pene, introduce la mitad en su boca, Harry suelta un jadeo que disimula con una tos bastante falsa, y Louis sonrĂe cuando saca el pene de Harry y de Ă©ste suena un poop. Harry cierra los ojos por un segundo.
Louis vuelve a introducir el pene de Harry en él, esta vez trata de meter todo, Harry muerde su mano disimuladamente porque conforme Louis lo chupa, le está chupando el alma por el pene. Suspira demasiado pesado y ruidoso que los demás solo lo quedan viendo.
Tiene vergĂĽenza, pero está excitado tambiĂ©n, porque Louis está haciendo un buen trabajo y los negociantes están conscientes de lo que sucede. Harry quiere tomar la cabeza de Louis y follarle la boca con ganas. El pequeño castaño de ojos azules lame los testĂculos de Harry nuevamente, pasa su lengua por la rajadura del pene de Harry y eso tiene al rizado con un espasmo recorriendole todo el cuerpo. Louis jadea cuando siente un poco de lĂquido preseminal.
Se inclina un poco, mostrando más su pomposo trasero, donde nadie lo está viendo porque la madera lo está cubriendo, Louis se encarga de chupar con más ganas, su lengua se mueve en cĂrculos y su mano va de arriba hacia abajo en la base del pene de Harry, el rizado suspira y cierra los ojos por unos breves segundos.
Su mano se sostiene con fuerza de la mesa de caoba cuando siente que se va a correr, y Dios, necesita gemir o gruñir, pero definitivamente no puede, asĂ que solo apretá su mandĂbula duramente, mientras siente como se corre en la boca de Louis y está traga todo. El pequeño castaño limpia todo el miembro del mafioso, abrocha y sube el cierre, para luego tomar el lápiz y salir como si no le hubiese dado el mejor sexo oral a Harry Styles.
Los señores frente a ellos solo se aclaran la garganta, y están rojos, tienen las mejillas rojas y están bastante nerviosos, Harry puede ver que más de uno se ha excitado al ver a Louis.
Porque el muchacho tiene las mejillas y nariz rojizas, sus labios están hinchados, brillosos y rojos, sus ojitos están dilatados y brillosos también, y puede que haya una gota de semen en su comisura que lame frente a todos con una cara de inocencia.
La junta de Harry logra terminarse, con negocios muy buenos y beneficiarios para ellos, Harry se despide de ellos y los ve irse demasiado contentos y realmente no sabe si es por los negocios o por presenciar un acto sexual.
Louis sigue en su regazo, jugando con el lápiz en sus dedos, Harry voltea a verlo pero Ă©ste no le presta ni la mĂnima atenciĂłn. El hombre suspira, palmeando los muslos regordetes de su bonito prĂncipe. Louis le sonrĂe, dejando un pequeño besito en la mejilla del mafioso.
Harry lo hace bajar de su regazo, deja sus manos a cada lado de la cadera de Louis y observa a su pequeño amor.
──¿Que pasa?, ¿por qué me miras as� ──Harry arquea una ceja en forma de irónica.
"Acaba de hacerme un oral y cree que es cualquier cosa". pensĂł.
──PrĂncipe, ÂżquĂ© creĂas que hacĂas? ──preguntĂł ronco, Louis trago saliva al ver la mirada de Harry.
──Acompañarte en tu reunión. ──Harry rió sarcásticamente.
──No. No pretendĂas eso, Âżacaso estabas celoso? ──preguntĂł.
HabĂa un muchacho joven entre todos los que harĂan el trato con Harry, Louis lo habĂa visto, piel pálida, ojos color grises y hermoso. Era simplemente hermoso, puede que haya sentido un poco de celos por Ă©l, al estar tan cerca de Harry y solo.
──No.
──Mmm, no parece si entraste de esa manera y me reclamaste a mitad de una reunión, ángel. ──Louis suspiró.
──Poquito.
──¿Poquito? ──Harry asintiĂł. ──Pues ahora yo estoy molesto, casi me haces perder un trato que nos beneficia demasiado solo porque tenĂas celos cuando sabes perfectamente que soy solamente tuyo.
Louis suspirĂł.
──A la habitación.
──Pero yo-
──Obedece. ──Louis bajó la cabeza y caminó hacia la puerta sintiendo a Harry caminar detrás de él.
Caminaron por el largo pasillo hasta llegar a la puerta de la habitación, Louis abrió la puerta con pesar, Harry entró después, cerrando y pasando llave a ésta para evitar que nadie le moleste, caminó hasta Louis nuevamente y colocó sus manos en el hombro del chico.
──Mereces un castigo, ¿no es as� ──Louis trago saliva nuevamente.
──No-no sé.
──¿Ahora no sabes?, ¿lo que hiciste allá estuvo bien? ──Louis subió la mirada.
──Pero solo fue una mamada. ──Harry bufo.
──Esto solo será un castigo, nada del otro mundo, prĂncipe. ──Louis suspirĂł algo ansioso.
No iba a mentir, le gustaban los castigos, bueno, algunos. Los fuertes no, pero Harry casi no los aplicaba porque en lo que cabe, él se portaba muy bien.
──QuĂtate la ropa, ponte en cuatro encima de la cama, quiero tu mejilla contra la almohada, que sea rápido, prĂncipe. ──Louis saltĂł un poco en su lugar ante el tono, se despojĂł de la ropa y se subiĂł en la cama, observĂł a Harry quitarse lentamente la corbata del traje.
Le vio quitarse la chaqueta y soltar unos cuantos botones de la camisa, arremango sus mangas hasta los codos y acomodó su cabello, le guiño un ojo a Louis que jadeo contento.
Harry se acercó a él, acariciando la espalda del muchacho hasta llegar a los lumbares, Louis no respiró ante esas caricias, Harry acarició los glúteos del chico y de un momento a otro le soltó un azote.
Louis soltĂł un quejido por la sorpresa, Harry dejĂł otro en el glĂşteo contrario. Se acercĂł para besar la espalda de Louis y luego susurrĂł en su oĂdo.
──No importa que mierda te haga, te corres y estarás en más problemas que los que tienes ahora. ──Louis asintió aturdido por los azotes y la voz de Harry.
Harry se alejó, caminando hasta un cajón y tomar un bote de lubricante, se acercó de nuevo a Louis y acarició los glúteos sin azotarlos está vez, solo dejando una caricia.
Louis jadeo cuando un dedo de Harry pasĂł por su entrada, el mafioso sonriĂł engreidamente, Louis estaba duro desde que le habĂa hecho el oral a Harry, asĂ quĂ© era todo muchĂsimo más fácil.
Harry acariciĂł las piernas de Louis, apretando los muslos del chico y subiendo hasta rozar nuevamente la entrada de Louis, tomĂł un poco de lubricante en sus dedos y rozĂł nuevamente la entrada, hizo circulos alrededor, escuchĂł a Louis soltar un jadeo involuntario y el pene del chico moverse ante el roce en su zona Ăntima.
──Hazz…
Harry sonrió, introduciendo el borde de su dedo en la entrada de Louis, el chico se removió ante el ligero ardor, Harry hecho más lubricante alrededor e introdujo más el dedo.
Lo moviĂł dentro por unos minutos y cuando pudo meter un segundo dedo, los sacĂł para voltear a Louis. TenĂa la espalda contra la cama y miraba a Harry fijamente.
──Vas a verme todo el tiempo, ni sé te ocurra cerrar los ojos. ──Harry dio un azote en los muslos de Louis. ──¿Soy claro?
──S-sĂ.
──¿Si qué?
──SĂ, señor.
──Bien, buen chico.
Harry acercó de nuevo dos dedos cubiertos de más lubricante y los introdujo lentamente, a pesar de que era un castigo, a Harry nunca le gustó ser brusco, sonrió cuando vio a Louis luchando para no cerrar sus ojitos. Metió los dedos más profundo, haciendo tijeras y rozando cuidadosamente la próstata del muchacho.
Louis gimiĂł cuando Harry rozĂł la prĂłstata.
──HmMm,más…
──No estás en posición de pedir nada, Louis. ──el chico gimió nuevamente cuándo Harry tocó su próstata de nuevo.
Harry añadiĂł otro dedo, de pronto eran tres, estiraba sus paredes internas y golpeaban estratĂ©gicamente su punto, Louis estaba gimiendo desesperado. QuerĂa que Harry lo follara duro, que lo dejara sin poder moverse, que le temblaran las piernas e incluso al llegar a ese punto, no se detuviera y siguiera follandolo duro, que se corriera en su interior, tambiĂ©n en su boca, que lo usará de la manera que le diera la gana.
Dios, Louis estaba muy excitado.
Harry sacĂł sus dedos, y trazo una lĂnea del estĂłmago de Louis hasta el pene del muchacho. El chico se quejĂł, Harry relamio sus labios y bajĂł hasta llegar a la ereccion de Louis, la tomĂł en su boca y succiono lentamente.
──¡Dios mĂo, Harry! ──el mafioso solo sonriĂł, una mano se dirigiĂł hasta los peones erectos, los apretĂł.
Chupo con más afán la ereccion, las manos de Louis se posaron en el cabello de Harry, apartandolo de su ereccion porque ya sentĂa los espasmos por querer correrse.
Harry le tuvo compasión y se separó de él, tomó a Louis del cuello, inclinándose para besarlo de una manera sucia, sus labios capturaron los de Louis, su lengua invadió la boca del otro, explorando el sabor y la textura, su mano se dirigió de nuevo a la entrada, donde metió dos dedos y los movió. El beso terminó cuando Louis no pudo contener sus gemidos, Harry se separó con un mordisco en ellos.
──Voy a follarte ──gruñó. ──A follarte mucho, hasta que estés llorando porque pare, y definitivamente no voy a parar.
Se desabrocho el pantalón, sacando su ereccion, Louis salivo de más, Harry se posicionó en su entrada y arremetió sin aviso, a Louis se le fue el aire cuando eso sucedió, Harry empezó a moverse desesperando.
Louis se aferrĂł a Ă©l, su cabeza se hundiĂł en la almohada y Harry jadeo en su oĂdo, lo tomĂł de la cintura para poder ir más rápido, el pene de Harry se sentĂa tan bien en el interior de Louis, el chico gimiĂł alto cuando Harry tomĂł su pierna y la subiĂł a su pecho.
──¡SĂ, más! ──Harry sonriĂł engreĂdo, tomĂł la otra pierna y la pego al pecho de Louis, las sostuvo ahĂ mientras empujaba más profundo y más rápido.
Louis empezĂł a soltar diversos "ahh's" y "oh dios", Harry sĂłlo tenĂa jadeos saliendo de su boca y uno que otro gemido.
El aire estaba tenso y caliente, Harry suspirĂł y se quedĂł quieto por un momento, Louis querĂa que continuará, que si era posible le partiera en dos. Harry se acomodĂł con las piernas de Louis rodeando su cintura y sus manos en la cabeza del chico, empezĂł de nuevo.
──Hazz…
Harry siguiĂł empuja, escuchaba el choque de las pieles y el sonido que hacĂa su pene y el lubricante cuando empujaba, Louis tenĂa los ojos volteados y estaba por empezar a lloriquear por correrse, Harry llevĂł una mano al cuello de Louis y apretĂł.
──Te sientes tan rico, tan mĂo, tan usado por mĂ. ──jadeo. Louis soltĂł un gemido. ──Eres tan pequeño que voy a dejarte temblando por semanas.
──¡Por favor! ──exclamó. Su vientre se tiñó de blanco cuando Harry apretó su cuello, el mafioso jadeo siguiendo en sus empujes.
Louis jadeo y la sobreestimulaciĂłn llegĂł poco despuĂ©s, Harry empujaba como animal en su interior, las lágrimas ya salĂan de sus ojos, Harry gruñó corriendose en el interior de Louis.
──Mierda. ──jadeo, empujó un poco más hasta que su pene no aguanto y salió de Louis. El chico jadeo, Harry observó su semen salir junto al lubricante, metió un dedo en él.
──Harry… espera, espera.
──Estás tan lleno de mĂ. ──hablĂł pesado y lento, debido al cansancio y excitacion.
──SĂ.
──¿SĂ, quĂ©? ──lo tomĂł del cabello, levantando su cara y viĂ©ndolo fijamente.
──SĂ, señor.
──AsĂ, me gusta.
Se acostĂł al lado de Louis, cansado, el chico se acurrucĂł en su pecho y saben que de algĂşn momento a otro se quedaron dormidos, pero satisfechos.
Harry ama a su niño caprichoso y su niño caprichoso lo ama a él.








