JiCheol
En el momento en que sus padres le dijeron que tendrĂa que casarse, pensĂł en huir. No aceptaba la idea de compartir su vida con un desconocido, dormir a su lado, comer junto a Ă©l, usar el mismo baño, tener sexo y formar una nueva vida
Jihoon estaba asustado
—Sabes que no es un desconocido —Le dijo su madre muy calmada —Es SeungCheol
—¿Y eso quĂ©? —Lo recordaba —No nos llevamos bien desde que yo le... —Jihoon hizo un alto a lo siguiente que dirĂa, era vergonzoso y su madre no podĂa saberlo, jamás, nunca nadie
—Bueno, hoy se verán en las charlas de la iglesia
Y precisamente se encontraron allĂ, en la aburrida charla intentando no caer dormidos. QuĂ© decir, SeungCheol estaba igual, igual de aburrido, igual de tonto
Al parecer el tiempo alejados le asentó bien, lo notaba más atractivo, más adulto. Claro que le dio unas cuentas mirabas disimuladas pero debido a que de vez en cuando, SeungCheol soltaba ligeros sonidos extraños
"El sagrado matrimonio es un acto de amor que es para siempre, donde se debe prometer cuidar...". La persona encargada de la charla hizo silencio, y sĂ, esos sonidos extraños eran nada más que ronquidos que cada vez se oĂan más fuertes. AsĂ que el hombre tosiĂł, una vez, dos veces queriendo despertar a SeungCheol y retomar la atenciĂłn
Jihoon que estaba a su lado le dio un golpe en sus costillas, sabĂa que de otra manera no iba a despertar
—Idiota —Le dijo el pequeño en susurro
El mayor se incorporó notando que estaba de vuelta en la aburrida realidad —Lo serás tu —Respondió
La primera charla llegĂł hasta ahĂ
Jihoon estaba tan cansado que lo Ăşnico que deseaba era salir y tomar un poco de aire fresco, odiaba las ceremonias larga. SeungCheol por su parte, lo siguiĂł con la Ăşnica intensiĂłn de molestarlo, querĂa desquitarse despuĂ©s de aquel golpe intencional
—Espero que no te emborraches en la noche de bodas —Se burló
—Sueña que estarĂ© contigo, tendrás que usar tu mano por siempre —Jihoon le devolviĂł la sonrisa, podĂa con Ă©l
—Y tu jugar con un plástico por la eternidad —Le respondió SeungCheol frunciendo el ceño para luego relajarse y terminar suspirando —Estamos perdidos
—Ya no se puede escapar de esto
—Solo espero que me trates bien —La expresión feliz de SeungCheol cambió cuando vio el gesto indiferente de Jihoon —¿Qué?
La segunda semana habĂa llegado, tanto SeungCheol como Jihoon no ponĂan de su parte para que las cosas entre ellos mejoraran. Fingieron llevarse bien pero solo ellos sabĂan el por quĂ© de sus actitudes con el otro
Y es que hubo una historia que no terminĂł bien
—Dime ¿Has tenido novios? —SeungCheol estaba curioso, ansiaba saberlo
Jihoon se tomó su tiempo para contestarle, incluso bromeó sacando cuentas mentalmente —Cogà como conejo si es lo que quieres escuchar
—...¿S� —Titubeó —También yo, aprendà cosas —SeungCheol tomó una actitud jactanciosa
—No me importa, no quiero saberlo —Sà le importaba
—¿Tienes planes a futuro? —El tipo de preguntas cambiĂł de repente. En lo más profundo de sĂ, le interesaba la vida de Jihoon
—Tener mi casa, dormir y comer —Nada más
SeungCheol dejó salir una pequeña risa. Los planes de Jihoon eran muy solitarios para su juicio
—¿Qué tiene de malo, tú tienes pensado algo mejor?
—Mi plan era tener un romance de pelĂcula, ya sabes, discusiones ocasionales, luego nos reconciliamos, luchamos juntos por el futuro, amarnos mucho y formar una familia
—¿Una familia? —Habló Jihoon entre risas —Dudo que seas apto para tener hijos
—¿Por quĂ© no? —SeungCheol acercĂł la distancia con Jihoon, lo mirĂł con seriedad —Dime porquĂ© no serĂa capaz
—Porque eres un idiota engreĂdo —Jihoon se alzĂł de puntillas quedando a pocos centĂmetros de los gruesos labios de SeungCheol, conocĂa su juego seductor y no caerĂa —Eres tonto, bruto y tus ronquidos son insoportables
—Eso no tiene nada que ver con tener una familia —SeungCheol se lamió sus labios provocándolos, Jihoon miraba atentamente cada movimiento —¿Sabes por qué tu no quieres tener una?
—No lo sé, a ver, dime —Le desafió
—Eres bajito, irĂłnico, egoĂsta —A SeungCheol se le acabaron los insultos asĂ que lo siguientes solo fueron incoherencias —Tienes un cuerpo muy provocador, es lindo y tienes miedo de besarme —Lo Ăşltimo sĂ querĂa decirlo
Jihoon no dudĂł aceptar el reto tomándolo de la nuca para poder acercarse sus labios, dijo que no iba a caer pero tampoco permitirĂa verse dĂ©bil. Se besaron con intensidad, abriendo sus bocas para dar paso a sus lenguas, se mordieron y se besaron otra vez
HabĂa pasado tiempo
SeungCheol se separĂł para tomar aire con una amplia sonrisa, le habĂa gustado y por lo visto a Jihoon tambiĂ©n. Pero el pequeño tomĂł sus cosas y se fue sin hablarle, sin contestar ninguna de las preguntas que SeungCheol le hacĂa
Fue algo confuso para Ă©l, se supone que ya lo tenĂa superado, sin embargo, no sintiĂł eso cuando lo besĂł, cuando pensĂł en Ă©l la noche entera. Cuando lo vio de nuevo en la Ăşltima charla
Cuando aceptĂł aquellas salidas a escondidas de todos y que terminaron muy tarde, no se les podĂa decir citas. Pero sĂ tuvieron tiempo para charlas y para confundirse, para atraerse y gustarse
En la tercera charla los dos estaban en una divertida sesiĂłn de coqueteos, bueno, SeungCheol era el culpable, Ă©l y sus expresiones que dejaban a Jihoon soltando suspiros a pesar de querer controlarlos. Es que para SeungCheol, Jihoon siempre ha sido alguien especial con quien no pudo tener buen buen cierre y debido a su personalidad encaprichara, claro que querĂa volver a enamorarlo
Y resultaba, los contantes regaños que Jihoon mismo se daba para dejar caer por sus encantos, lo evidenciaba. De alguna manera ya congeniaban
—¿QuĂ© tal van los preparativos de tu parte? —PreguntĂł el más alto acercándose, sĂłlo por ser la Ăşltima charla la habĂan hecho en casa de la familia de SeungCheol, a Jihoon le traĂa recuerdos ese lugar
—Supongo que bien
—Pasado mañana es la boda —SeungCheol estaba a una distancia muy corta, creyĂł que con la cercanĂa que lograron progresar a escondidas ya estaban bien, como antes, como siempre. BesĂł su cuello
—Sabes que sigo pensando que es una mala idea
Levantó su mirada buscando la del pequeño —¿Por qué?
—¿Por qué? —Jihoon subió su voz, confrontándolo —¿No le ves lo malo a esto? —Le dijo —¿Crees que estamos hechos el uno para el otro después de haber tenido encuentros a espaldas de todos para solo besarnos y quitarnos las ganas?. No estamos listos, no sé nada importante de ti desde hace mucho, quizás qué habrás hecho por ahà y, dejaste de enviarme mensajes —Eso le dolió bastante —¿Y yo te pregunto, por qué?. ¿Tan fácil fue olvidarte de mi?
—SeguĂ pensando en ti aunque hayamos terminado peleando la Ăşltima vez —HablĂł SeungCheol, le afectaba lo que Jihoon le reprochaba pero conservaba la calma —Te aseguro que no he hecho nada alocado desde que dejamos de vernos, esa imagen que tienes de mĂ es del SeungCheol joven y torpe —Se quedĂł en silencio llegando a desequilibrar su tranquilidad con la mirada reñida que tenĂa sobre Ă©l —Vamos, Jihoon, Ă©ramos muy cercanos ÂżQuĂ© nos pasĂł?
—Te vomitĂ© mientras tenĂamos sexo, SeungCheol, eso nos pasĂł —Jihoon se referĂa a su fiesta de graduaciĂłn donde por primera vez estuvieron juntos. Fue la primera experiencia sexual de ambos y no habĂa terminado con un bonito recuerdo —Estábamos pasados los dos pero tĂş te enfadaste, dijiste que no querĂas volver a verme, dejaste de hablarme
—Fue asà por unos, tres meses —SeungCheol se sentó intentando explicarle —Hasta que te comencé a extrañar y quise buscarte, para que te disculparas, obviamente —Sinceridad ante todo
Jihoon suspirĂł frustrado —Eres tan idiota que siempre arruinas todo, asĂ jamás podrĂa vivir contigo
—Asà te gustaba —Habló SeungCheol con una sonrisa linda
—AsĂ te detesto —Jihoon por su parte, ni siquiera intentĂł sonreĂr
—Irme no fue una decisión de mi parte
—Lo se, te fuiste y seguimos en contacto pero a las semanas te desapareciste de todos los lados donde pude buscarte —ExpresĂł aquello con dolor y rabia —SĂłlo querĂa que me dijeras que ya no sentĂas nada por mĂ, lo entendĂ con el tiempo
SeungCheol dejĂł la calma de lado para levantar con sus manos el rostro de Jihoon, SeungCheol podĂa ser torpe para decir las cosas pero su mirada siempre lo delataba —No fue porque quise, es una historia larga. Por favor crĂ©eme si te digo que, no he dejado de quererte y ahora teniĂ©ndote de frente, te confieso que en este tiempo nadie te sacĂł de mi corazĂłn
Pero volvieron a caer en el deseo, Jihoon se subiĂł a sus piernas besando a SeungCheol de manera necesitada, tenĂa un puñado de su cabello tirándolo escuchando los quejidos del mayor. SeungCheol sacĂł la camisa del pequeño admirando su torso desnudo que extrañaba
Y lentamente cegados por la excitaciĂłn empezaron a recordar lo mucho que se gustaban en el pasado, el ritmo de sus penetraciones era suave y placentero. Besaron cada milĂmetro de sus cuerpos, alcanzando el orgasmo con una sonrisa de satisfacciĂłn
SeungCheol acariciaba su espalda y con la otra mano su muslo, tenĂa su rostro apoyado en su hombro —Tu olor es el Ăşnico que puedo recordar, es tan agradable
Jihoon por su parte se dejĂł mimar unos cuantos minutos, no podĂa negar que le encantaba sentir otra vez el calor de SeungCheol y todo lo que habĂan hecho tambiĂ©n
—Pudimos ser una gran pareja —Le susurró rompiendo el silencio
—¿Sigues con la idea de no casarte? —SeungCheol apretó más su cuerpo con la intensión de no soltarlo —Podemos ser felices y formar una familia
—Seriamos pésimo para eso —Alegó
—Pero podrĂamos aprender como pareja, avanzar y amarnos ÂżTe imaginas una personita que se parezcan a ti y a mi?
En este punto a Jihoon le agradaba la idea de imaginarse una vida con SeungCheol, con sus peleas infantiles y sus reconciliaciones de amor
—No podrĂa soportar si heredara tus ronquidos —SonriĂł muy cerca de los labios de SeungCheol
—Cásate conmigo Jihoon, no desperdiciemos esto que sentimos
—Me gustabas desde que me robabas los lapices en la escuela —Jihoon recordó con nostalgia —Y nunca te diste cuenta
—Lo hacĂa porque tambiĂ©n me gustabas, sĂłlo que me tomĂł un tiempo para notarlo. Luego me fue difĂcil declararme
—AĂşn me gustas —Jihoon se acercĂł para besarlo con dulzura, habĂa esperado tanto por esto —Pero el matrimonio no es para nosotros
—¿Y qué quieres hacer? ¿Escaparte y dejar todo botado?
—Si —Jihoon se levantĂł aprovechando que SeungCheol habĂa bajado si guardia —Me irĂ© y no nos volveremos a ver
Se vistiĂł mirando a SeungCheol con un semblante frĂo y angustiado
—Mientes —Le recalcó —Mañana te esperaré en el altar Jihoon —Fue lo último que alcanzó a escuchar antes de salir de la habitación
Y esas palabras le dieron vuelta en su cabeza por toda la noche
SeungCheol se veĂa muy bien con su traje, lucĂa elegante y más maduro. RecibĂa a sus invitados con una sonrisa mostrando sus hoyuelos, pero en su interior estaba asustado
EsperĂł horas a que Jihoon llegara, se suponĂa que debĂan verse antes para un pequeño intercambio de palabras entre familias pero no aparecĂa. Sus padres le preguntaban si sabĂa algo, tampoco no era justo desperdiciar lo que los demás habĂan preparado con arduo trabajo
—Llega por favor —Se decĂa para si mismo, inquieto en el altar
Decidieron esperar cinco minutos más antes de poder cancelar la boda
—¡LleguĂ© SeungCheol! —Jihoon entrĂł por la puerta con una sonrisa triunfante —Me decidĂ, quiero casarme contigo sin importarme lo que me espera —Avanzaba tembloroso hasta donde se encontraba SeungCheol, pudo observar cĂłmo la gente lo miraba sorprendido, no podĂa reconocer a nadie, ni siquiera a sus padres pero supuso que era normal —Tampoco he dejado de pensar en ti desde hace tiempo, quiero soñar a tu lado y formar esa familia que tanto deseas y me prometiste
Al fin habĂa logrado caminar hasta adelante, mirĂł ansioso el rostro de la persona con la que se casarĂa, sĂłlo para darse cuenta que no era SeungCheol
—Matrimonio equivocado —Le dijo aquel hombre que jamás habĂa visto
Jihoon quedĂł completamente rojo, no era posible que la Ăşnica y primera vez que abrĂa su corazĂłn para confesarse, lo arruinaba
En el matrimonio correcto, SeungCheol seguĂa esperando impaciente, no querĂa creer que Jihoon lo habĂa dejado plantado, pensĂł que quizás le habĂa pasado algo y su preocupaciĂłn crecĂa
—Si no lo dices tu, lo diré yo —Intervino el pastor —Ya hemos esperado suficiente
—¿No quiere volver a leer su biblia por mientras? —Bromeó SeungCheol con una risa nerviosa
SeungCheol pasĂł su vista otra vez por la entrada a la iglesia esperando que Jihoon apareciera mágicamente. DivisĂł una silueta pequeña que mientras más la observaba más creĂa que se parecĂa a Jihoon. LevantĂł su mano saludando para saber si realmente era Ă©l, su corazĂłn palpitĂł con emociĂłn cuando le devolviĂł el saludo
Si era Jihoon
—LleguĂ©... Creo que ahora si —GritĂł Jihoon parado en la entrada de la iglesia, se veĂa agitado pero tomĂł un profundo respiro para comenzar a caminar por aquella alfombra, saludĂł a su familia, a sus padres que si eran sus padres y finalmente al pastor
—Llegaste, sabĂa que lo harĂas —Le sonriĂł SeungCheol cuando llegĂł a su lado
—Dime loco pero nunca, nunca habĂa caminado con tanta seguridad frente a muchas personas —Jihoon tomĂł su mano situándose frente al pastor que los casarĂa
—Quiero creer que corriste mucho y por eso estás agitado
—Me equivoqué de iglesia —le confesó sonrojándose —Entré muy confiado para darme cuenta que no eras tú el que estaba adelante
—Soy yo esta vez, el que debió traer pantalones marrones para los nervios —SeungCheol sonrió apretando su mano
Se habĂan casado prometiendo cuidarse y amarse por el resto de sus vidas
SeungCheol llevĂł a Jihoon a un lugar apartado para poder besarse sin tener las miradas de todos frente a ellos
—Veamos que pasa ahora —Le dijo Jihoon feliz
—Veamos si nos resulta el extraño amor que nos tenemos
Y como caĂan las hojas de los árboles en otoño, pasaban los meses en su matrimonio. Estar juntos compartiendo sus vidas y sus cosas personales no era tan malo despuĂ©s de todo
Volvieron a enamorarse y se respetaban mutuamente. Se mudaron a un departamento como lo habĂan previsto pero tambiĂ©n la familia habĂa comenzado a insistir con agregar más personas en Ă©l
Tener hijos era el sueño de SeungCheol
—¿Bebé?
—Bebé —Afirmó el mayor completamente seguro
—No creo que estemos listos todavĂa, Cheol
—Ha pasado más de un año y no sabes lo ansioso que estoy por verte gordito cargando un hijo nuestro —Le sonrió con ternura
—¿Y si probamos criando caracoles?
—Los caracoles no hacen nada —Bufo
—Sacan sus cachitos al sol
—Quiero un hijo, quiero mimarlo, arroparlo, arrullarlo, calmarlo cuando tenga miedo y enseñarle muchas cosas —SeungCheol besó la frente del menor —Y sólo quiero que me lo des tú
—Lo pensarĂ© —ContestĂł con cierto miedo. Quizás SeungCheol se creĂa capaz pero no Ă©l
Jihoon tomó el consejo del conserje del departamento, decidiendo poner a prueba a SeungCheol en secreto con diferentes tareas relacionada a los bebés. Para fortuna del mayor, las aprobó todas con esmero
Se convenciĂł que serĂa un buen padre, ahora sĂłlo faltaba Ă©l. Jihoon se emocionĂł con la idea cuando comenzĂł a leer revistas y artĂculos sobre embarazos
Su madre le habĂa dicho que por más que se informara, en práctica todo se aprende mejor. Luego de meditarlo Jihoon afirmaba con total seguridad que tambiĂ©n querĂa ser padre
—¿Bebé? —Preguntó SeungCheol
—Bebé —Sonrió Jihoon
—¿De verdad, estás seguro?
—Muy seguro Cheol —Jihoon abrazĂł el cuerpo de su esposo con una sonrisa coqueta —DeberĂamos ponernos en campaña
Y aunque intentaban con todas sus ganas, Jihoon no podĂa quedar embarazado. Incluso fueron a terapia y probaron varios remedios y posiciones durante el sexo
SeungCheol cada vez se desanimaba más cuando las pruebas de embarazo resultaban negativas
—Prueba quedando con las piernas en el aire y en posiciĂłn invertida —Le sugiriĂł SeokMin, el conserje que era bastante simpático con los inquilinos, no existĂa nadie que no se salvara de recibir uno de sus consejos
—Eso no lo he intentado —Jihoon SuspirĂł inquieto —PensĂ© que esto serĂa más fácil, hay personas que son tan fĂ©rtiles
—Cada uno es diferente —Lo consoló
Jihoon seguirĂa su consejo ese mismo dĂa
Apenas SeungCheol habĂa llegado a casa se abalanzĂł sobre Ă©l quitándole la ropa y besándolo por todas partes
—Aah... Si justo ahĂ... —GemĂa Jihoon con las certeras embestidas que daban directo a su prĂłstata. Estaba en una extraña posiciĂłn donde era casi imposible si no eras lo suficientemente flexible pero todo era valido para quedar en cinta
—Mmgh... Ya casi... —SeungCheol estaba a punto de llegar a su orgasmo, soltó un ronco gruñido liberando su liquido en el interior del pequeño
Jihoon apenas lo sintiĂł, expulsĂł a SeungCheol de su cuerpo, el mayor que todavĂa no normalizaba su respiraciĂłn cayĂł a su lado observando como Jihoon subĂa sus piernas en el respaldo de la cama, alzando con sus manos su trasero para que quedara igual de levantado
Estuvo un buen rato asĂ, esperando que todo el lĂquido de SeungCheol pudiera entrar y que nada se desperdiciara
—¿Te duele la espalda? —SeungCheol se recostó a su lado para masajearlo luego de su agotador esfuerzo por permanecer en la misma posición por una hora completa
—Si, mucho —Se quejó —Espero que valga la pena
—Cayó un poco en la sábana
—¿Qué? —Jihoon se movió notando que era cierto —Pudo ser nuestro hijo, tonto, no lo hiciste bien
—Me tiraste a la cama cuando aĂşn salĂa de mi
—Bueno no importa, espero que resulte —Jihoon besó los labios de SeungCheol cayendo en un profundo sueño. Concebir un bebé era cansado
HabĂan pasado las semanas y Jihoon decidiĂł que era tiempo de hacerse la prueba, ambos esperaban ansiosos que pasaran los ocho minutos
—¿Listo? —Preguntó el pequeño
—Si —SeungCheol tomĂł su mano nervioso —Vamos bebĂ©, dinos que estás ahĂ
Hubo un silencio desconsolado en la habitaciĂłn, el test no habĂa resultado favorable y sus ánimos estaban muy en el suelo
—Seguiremos intentando —Jihoon besó su mejilla dándole ánimos
—Ya no creo que sea buena idea —El rostro de SeungCheol demostraba su tristeza —Quizás no quieren que seamos padres, deberĂamos adoptar un caracol como dijiste
—Me tienes a mi
El mayor lo abrazó buscando consuelo —Tendré que arrullarte a ti, protegerte por siempre
—No me quejarĂa
Para Jihoon no habĂa peor dolor que ver a SeungCheol triste, Ă©l siempre era alegre y con un buen sentido del humor. Pero ya lo habĂan intentado todo
No habĂan vuelto a tener intimidad desde entonces, sus dĂas eran más frĂos y tambiĂ©n afectaba a su relaciĂłn
Jihoon tomĂł medidas invitando a SeungCheol a un evento musical, le habĂa costado convencerlo pero finalmente aceptĂł con la condiciĂłn de elegir Ă©l la comida. Con el asunto del bebĂ© estuvieron con un estricto rĂ©gimen por meses
El ambiente era agradable y acogedor, no supieron cĂłmo es que la temperatura de sus cuerpos habĂa subido tan de repente que los obligĂł a ir al baño y quitarse ese estrĂ©s que llevaban desde hace mucho tiempo
Estaban teniendo sexo en los lavamanos del baño porque ni siquiera quisieron perder el tiempo entrando a un cubĂculo, la puerta habĂa quedado semi abierta pero a ninguno le importaba en realidad. Jihoon que tenĂa apoyado su mentĂłn en el hombro de SeungCheol quien lo estaba embistiendo con rapidez, pudo alcanzar a ver el menĂş junto a la puerta, fue ahĂ cuando se dio cuenta que acababan de comer un potente afrodisĂaco
Sólo sonrió dejándose llevar por las sensaciones que su esposo le provocaba
Los siguientes dĂas fueron pesados para Jihoon, su cuerpo estaba diferente, su estĂłmago reaccionaba distinto y su sentido del olfato parecĂa más desarrollado que otras veces
TenĂa mucho sueño y mareos repentinos que lo obligaban a quedarse en cama
ComenzĂł a sospechar cuando las náuseas matutinas ya eran anormales para Ă©l. Se hizo la prueba sin decirle a SeungCheol, no querĂa volver a ilusionarlo en vano
Tuvo que verificar dos veces con las instrucciones de la caja
Era positivo
La prueba de embarazo resultĂł positiva y no podĂa más de alegrĂa, dio saltos por toda la casa, subiĂ©ndose a los sillones y gritando con la ventana abierta
—Voy a tener un bebé —Le dijo saludando a su cachetón vecino
CorriĂł al dormitorio a darle la noticia a SeungCheol pero lo encontrĂł tan cĂłmodo chupando la almohada que no quiso despertarlo. Se aguantarĂa hasta la cena
EvitĂł toda la tarde a su esposo, era muy malo ocultando cosas asĂ que preferĂa no dirigirle ni la palabra ni la mirada
Pero SeungCheol no aguantĂł mucho que lo ignorara, se acercĂł al pequeño a la hora de la cena, lo rodeĂł por detrás y comenzĂł a besar su cuello susurrándole palabras sucias al oĂdo
—Vamos a la cama Jihoonie
—Hay que comer primero —Jihoon sonreĂa de sĂłlo pensar cĂłmo se tomarĂa la noticia
—Quiero comerte a ti —SeungCheol giró su cuerpo sintiendo un choque en su frente
—Es un regalo para ti —Le habĂa entregado el test sonriĂ©ndole con sus mejillas sonrojadas
SeungCheol lo miró confundido, tomó el pequeño regalo para poder verlo mejor. Lo soltó de sus manos dando un grito cuando entendió lo que era
—Cheol no lo botes, lo puedes romper —Lo regañó dándole un golpecito en su brazo
—¿Bebé? —Preguntó SeungCheol esperanzado, mordiendo su labio por la felicidad
—Bebé —Confirmó el pequeño








