Capítulo 1
Si no han escuchado“If Walls Could Talk”de 5 Seconds Of Summer, vayan a escucharla porque es una joya.
Hipnotizado por las burbujas de su champaña, BaekHyun soltó un suspiro mirando su reflejo en la copa.
—...preguntar... compró...? O ¿Qué opinas, cariño?
La voz de su madre le obligo a salir de su ensoñación, apartó la vista de su bebida para volverse hacia ella, con una expresión confundida, se forzó a rebuscar alguna pista de la conversación que se supone debería estar escuchando, buscó en su mente y en las facciones de aquella que era una versión femenina y madura de él, para su mala suerte no tenía nada para fingir que no estaba distraído mientras le hablaba. Aquello no pareció pasar desapercibido por la mujer, le dirigió un ceño fruncido que un segundo después se convirtió en un puchero.
— No estás poniéndome atención, ninguno de los dos lo está haciendo...
Su mirada viajó hacia su padre, quien solo le dedico una mirada divertida mientras alzaba su vaso de Whisky, si llevaba bien la cuenta, esta era su cuarto vaso, no pudo evitar bufar por ese hecho, el único motivo por el que estaba en esa aburrida reunión era precisamente, el Whisky.
No es que BaekHyun fuera un antisocial, simplemente le parecía aburrido e innecesario asistir a aquellos eventos, aunque bien era cierto que siendo el hijo único de la familia Byun, heredaría en su totalidad “Byun Palace” la cadena de Hoteles más lujosa y prestigiada de Corea del Sur, aún era muy pronto para tener que codearse con los socios comerciales, solo tenía 27 años, su padre a pesar de estar al borde de entrar a sus sesenta, estaba en buena forma y no tenía intenciones de dejar su puesto al menos en los próximos veinte años.
Le gustaba la idea de administrar los negocios de la familia, podría decir que hasta le hacía ilusión, y no tendría problema si lo llevaran a esos eventos con la intención de que precisamente aprendiera sobre el negocio y cerrara tratos comerciales, pero la realidad era que el único motivo por el cual fue arrastrado era para tomar el rol de chofer y acompañante de su madre. Al señor Byun le encantaba ir a fiestas como estas, solo a embriagarse, no era un borracho molesto, pero lo hacía como una forma de relajarse y olvidarse de todas las preocupaciones y estrés que conllevaba manejar un negocio de esa magnitud.
Él entendía perfectamente que quisiera eso, también comprendía la parte de no querer ir a casa por su cuenta, ese hombre siempre le había caracterizado el ser muy responsable y conducir ebrio era algo que jamás en su vida se permitiría hacer, ni por error. La parte que no le quedaba claro a BaekHyun era aquella donde se negaba a pedirle a su chofer que los llevase a la fiesta y los recogiera al terminar, porque “Para que molestar al señor Han, si puedes llevarnos tú, hijo” ¿Molestar?, Era su jodido trabajo, ¡Para eso le pagaban!
Pero, en fin, después de tantos años de lo mismo, ya había aprendido a no quejarse, simplemente se dedicaba a escuchar a su madre parlotear sobre cualquier cosa en las fiestas e intentar no morir de aburrimiento, y hablando de ella.
—Baekhyunee! — le llamó la mujer por aquel apodo meloso mientras soltaba el brazo de su padre para colgarse ahora en el suyo.
—Humm? — respondió
—Te decía, que, si ya viste el hermoso vestido que lleva Park Joy, ¿crees que debería preguntarle donde lo compró?
—Supongo... — soltó sin verdadero interés.
—¡Sí! — Chilló la mujer emocionada de que él le dijera lo que quería escuchar, aun si la respuesta había sido tan vaga — Vamos, acompáñame.
BaekHyun rodó los ojos mientras se dejaba arrastrar por ella entre toda la gente, cuando llegaron a su objetivo, la anfitriona de la fiesta, la elegante mujer se despidió de quienes habían estado conversando con ella apenas los vio acercarse, los recibió a ambos con una radiante sonrisa que le caracterizaba. BaekHyun supo que había llegado el momento de poner su mejor cara, como si de verdad estuviera disfrutando.
Park Joy, a pesar de ser un año menor que él, había alcanzado la cima del éxito, a la cabeza de la empresa de publicidad más grande del país, felizmente casada y, sobre todo, extraordinariamente hermosa, según todos los artículos de revistas, no podía evitar sentirse insignificante estando cerca de ella, tenían prácticamente la misma edad, sin embargo, Joy ya había cumplido todas las metas que él apenas y proyectaba para unos 10 años en el futuro, como mínimo, era envidiable.
—Señora Byun, ¿Qué tal les ha parecido la velada?
— Todo ha ido de maravilla, querida, como era de esperarse de un evento organizado por ti — se apresuró a contestar su madre, él solo asintió como si respaldara lo que ella había dicho.
—BaekHyun, debo admitir que me sorprende verte aquí, no sabía que te gustaran este tipo de eventos.
—No lo hacen, fui más o menos arrastrado a venir — respondió.
—Siempre tan honesto — dijo la pelinegra mientras soltaba una delicada risa, incluso algo tan simple como eso en ella se veía perfecto.
La chica se giró un poco extendiendo su brazo para tirar del de un hombre que se encontraba conversando aún con el grupo en el que se encontraba ella minutos antes, este hizo un gesto de disculpa y guio toda su atención hacia ellos, captando la de BaekHyun en el proceso, los oscuros ojos del hombre dieron una vista rápida a su madre antes de posarse de lleno en él, durante un par de segundos, que más bien parecieron minutos, BaekHyun logró mantener sus ojos en los del otro, lo cual no fue nada fácil, su mirada era tan intensa que casi podía sentir como penetraba dentro de su ser.
— ¿Ya conocen a mi marido? — la voz de Joy interrumpió su pequeña guerra de miradas.
—No he tenido el placer, Byun BaekHyun — respondió, ofreciendo su mano a modo de saludo, el alto la intercepto a mitad del camino estrechándola con la propia, aquel simple gesto envió un escalofrío por toda su columna vertebral.
—Park ChanYeol, mucho gusto — soltó con una voz profunda.
Para nadie era un secreto que el matrimonio entre ambos fue más un acuerdo comercial que algo unido por el amor, sin embargo, la gente a veces dudaba de eso, ellos parecían tan felices, como la pareja ideal y unos tortolos que habitualmente eran la mejor opción para las portadas de revistas.
Ambas familias Park eran muy unidas, tenían una larga historia de amistad y muchos negocios que seguían manteniéndolos juntos, Joy y ChanYeol prácticamente habían crecido juntos, aunque él le llevaba unos cinco años de diferencia, nadie se sorprendió cuando su casamiento fue anunciado, a pesar de no ser una novedad, fue un evento demasiado grande y mediático, aquellas personas que no sabían sobre la unión “Park & Park” eran porque vivián debajo de una piedra.
La risa demasiado alta de su Padre atravesó el salón, BaekHyun y su madre se miraron al mismo tiempo, esa era la señal para abandonar la fiesta, a este punto el señor Byun había alcanzado el nivel máximo de alcohol en su cuerpo pasando de ser un ebrio relajado a ser un ebrio demasiado risueño, y eso no era algo que la gente disfrutaría ver.
Veinte minutos, una veloz ronda de despedidas y una cómica lucha para meter a su padre al auto, después, condujo a casa de sus padres, dejo que el ama de llaves, el jardinero y su madre se encargaran del resto, solo quería marcharse a su casa.
Como ya era costumbre, su madre le insistió en que se quedara esa noche, alegando que era tarde y su departamento estaba bastante lejos para que condujera solo, BaekHyun se negó, no le molestaba quedarse, pero siempre prefería su propio espacio. Otros treinta minutos después estaba estacionando en el aparcamiento subterráneo de su edificio, podía pasar por el vestíbulo, pero prefirió ir al elevador que lo dejaba directamente en su piso, no estaba de humor para ser cordial con nadie.
Vivía en el Penthouse, por supuesto, aunque no era del tipo de “ricos” que se la pasaban presumiendo sus bienes materiales, aún caía en el cliché del lujoso apartamento de soltero con grandes vitrales que tenían una vista a la ciudad, le gustaba vivir bien.
Ingresó el código de acceso y a ciegas entró sin molestarse en encender la luz, cerro la puerta tras él y mientras se quitaba los zapatos en la entrada, levanto la mirada por instinto, no se sorprendió de ver una figura alta recargada en el marco de la división entre el pórtico y la sala, iluminado solo por la luz de la luna.
—“No he tenido el placer...”— la profunda voz de aquel intruso se hizo presente en la oscuridad, con un tono burlesco, delatando su presencia, aunque ya no fuera necesario. BaekHyun no pudo contener la pequeña risa que salió de sus labios, por sus palabras que aquella persona cito.
—Lo siento, tal vez puedas redactarme una lista titulada“Frases ingeniosas que debes decir cuando mi esposa me presente”, Chanyeol —respondió el bajo estirando su mano para presionar el interruptor y por fin iluminar un poco la estancia —“¿Ya conocen a mi marido?”— dijo con una voz aguda intentando imitar a la mujer —Oh claro, querida, lo conozco como no tienes idea... — comento usando el mismo tono burlesco que el otro utilizo un minuto atrás.
—Bueno, debo darte crédito, lo hiciste muy bien para ser la primera vez y para no haber tenido tiempo de prepararte mentalmente, solo, la próxima vez, asegúrate de no mirarme tanto, ella ahora cree que eres un rarito que quiere robarle a su ardiente marido — dijo ChanYeol, coronando sus palabras con una de esas sonrisas socarronas que tanto le enloquecían, BaekHyun bufo en respuesta para luego agregar:
—Que le den...
—Anotado, me aseguraré de pasarle la sugerencia a su esposo... — bromeo el alto una vez más
BaekHyun rodó los ojos mientras comenzaba a caminar más al interior, atravesó el umbral, pasando de largo ChanYeol, yendo directamente a la cocina y a la nevera, tomo una botella de agua fría del interior y comenzó a beber, detrás de él podía escuchar al alto moverse hasta que estuvo a su lado, unas familiares manos le rodearon la cintura y pronto unos pequeños besos comenzaron a repartirse en su nuca, dejo nuevamente la botella en la nevera y cerró la puerta.
—No estés molesto, Baek — susurro paseando sus labios por el costado de su cuello hasta subir al lóbulo de su oreja.
—¿Quién ha dicho que estoy molesto?, solo, fue muy extraño...
—No esperaba verte allí, me sorprendió, si te soy sincero.
—Siendo honesto, no sabía que era el evento de Joy hasta que llegamos al lugar, y sabes que escapar de mi madre ya estando allí, hubiera sido imposible — respondió al tiempo que se giraba para encarar al alto, sus manos subieron por el pecho de ChanYeol viajando desde allí hasta descansar en sus hombros — ... Ya no importa.
Y no mentía, de verdad no importaba, ambos tenían una regla muy importante cuando se trataba de ellos, cualquier cosa que pasara de la puerta hacia afuera, no era relevante, lo único que importaba eran ellos dos, en ese lugar, en ese instante.
Si ChanYeol quería decir algo más, no lo hizo, en su lugar se inclinó hacia él, acortando la distancia, rozo sus labios con los del ajeno, torturándolo, BaekHyun también quería ser juguetón, entreabrió sus propios labios para morder el inferior del ajeno, tirando un poco de él sin llegar a besarlo. La distancia fue cerrada, sus besos siempre se caracterizaban por ser intensos, aun si querían intentar algo un poco más tierno, siempre fallaban, cada contacto entre ellos desbordaba pasión y desesperación.
Las manos de ChanYeol bajaron de su cintura, introduciéndose en sus pantalones para apretar su trasero, arrancándole un jadeo que se ahogó en los labios del alto, el cuerpo de BaekHyun fue presionado contra la nevera, y vagamente logra escuchar el sonido de las botellas de cristal que chocan dentro por el movimiento. La mano derecha del bajito se engancha en la nuca del ajeno, en un intento por atraerlo más cerca de él, si es que fuera posible, mientras tanto la izquierda comienza un viaje al sur, con la palma abierta acariciando el pecho y abdomen del alto en el camino, cuando llega a su entrepierna, ejerce algo de presión, notando que ya hay una semi-erección formada en los pantalones de su acompañante, o para ser justos, en ambos.
ChanYeol gruñe en sus labios rompiendo el beso, aprieta el agarre que tiene en el menor, haciendo que ambas pelvis choquen generando una exquisita fricción que les hace sisear al unisón, saca sus manos del pantalón de BaekHyun con el único propósito de tomarlo por los muslos y elevarlo, por instinto el bajo enreda sus piernas alrededor de la cintura del otro, una vez más se abraza de su cuello, para no caer. Apenas es consciente de que ChanYeol ha comenzado a caminar, está demasiado ocupado, moviendo sus caderas, buscando sentir algún roce, y besando la oreja del alto, mordiendo el lóbulo de vez en cuando.
No necesita ver el camino para saber a dónde van, su teoría se confirma cuando este lo deja caer en su cama, iba a quejarse por la perdida del contacto, pero todas sus protestas mueren con la sensual imagen del alto desabotonando su propia camisa, aquello se ve condenadamente caliente, sabe que debería desnudarse también, para ahorrarles tiempo; sin embargo, está demasiado embelesado con los brazos del otro, botón por botón sigue con la vista como queda al descubierto su pecho, el cual sube y baja con un ritmo acelerado a causa de la excitación, cuando es el turno de su pantalón, su boca está seca, ha visto esta escena muchas veces antes, y aun así no se cansa, no deja de gustarle la vista. Se obliga a sí mismo a concentrarse en su propia ropa, comenzando a desabotonar su camisa también, lanzándola hacia alguna parte de la habitación, con dedos torpes desabrocha el botón de sus propios pantalones y antes de poder hacer otro movimiento, se da cuenta de que ChanYeol ya ha terminado con sus prendas, y presume su desnudez en todo su esplendor, este lo toma por las piernas tirando de él, BaekHyun da un grito ahogado por la sorpresa. Sus pantalones son arrancados junto con sus bóxers y no se queja.
ChanYeol se detiene unos segundos, observando su cuerpo desnudo, paseando la punta de los dedos por su pecho, abdomen y muslos, enviándole un escalofrío a través de la columna, se inclina sobre su cuerpo, dejando un corto beso sobre sus labios, que casi parece casto, bajando un poco, besando su barbilla y cuello, deteniéndose en ese lugar para mordisquear y lamer su pulso, sus traviesos labios, dientes y lengua, vagan descaradamente haciendo destrozos por el cuerpo de BaekHyun, mordiendo sus hombros, su pecho, el hueso de su cadera y pasando deliberadamente de largo su erección, tomó la pierna derecha del bajito, colocándola en su hombro, aprovechando esta posición para pintar marcas de succión en sus muslos, haciéndole perder la poca cordura que aún le quedaba.
—ChanYeol... — jadea como una queja, o quizá una petición.
ChanYeol sonríe complacido por el efecto que surte en él, no responde con palabras, en su lugar se inclina para tomar la erección del menor en su boca, no es suave, ni espera, comienza a succionarlo en cuanto lo tiene dentro, ahuecando a propósito las mejillas para generarle más presión.
—Mierda... — jadea BaekHyun, ahora mismo es un desastre de jadeos, gemidos agudos y murmullos incoherentes.
Su espalda se arqueaba sin que tuviera control, comenzaba a mover las caderas contra la boca de ChanYeol, pero este presionaba su cuerpo contra el colchón para mantenerlo quieto, marcando su propio ritmo. Su cabeza subía y bajaba sobre el miembro ajeno, BaekHyun intenta apoyarse en sus codos, y mantener la vista fija en su amante, pero aquella imagen que le da, solo logra calentarlo más, sus ojos se cierran en automático y su cabeza cae hacia atrás, entreabre los labios y suelta jadeos entrecortados.
Sin poder mantener aquella posición, el bajo cae de nuevo en el colchón, su mano derecha se enreda entre los cabellos de ChanYeol, empuñando unos mechones y tirando de ellos con suavidad, mientras que la izquierda por inercia se va a sus propios labios, en un infructuoso intento de callar sus gemidos.
ChanYeol suelta ir su pene con un obsceno “POP” solo para delinear una de las venas que recorre desde la base hasta la punta del miembro con la lengua.
—Déjame escucharte, Baek — murmura.
Acto seguido vuelve a su labor, engulléndolo por completo nuevamente, BaekHyun obedece, retira la mano y la lleva a acompañar a la otra, sujeta la cabeza de ChanYeol, empujando más cerca de él, pidiendo mudamente que aumente el ritmo. Apenas y es consciente de un dedo travieso y húmedo tanteando su entrada, estaba tan inmerso en el placer que no se dio cuenta en qué momento el alto había tenido tiempo de llenar sus propios dedos con saliva. Siseo en el momento en primer dígito comenzó a abrirse paso, una vez que estuvo adentro se acopló al ritmo de la felación, danzando en conjunto con la boca, mientras el pene salía de los labios, el dedo entraba con cada vez más facilidad en su interior. Vino un segundo, expandiéndolo con movimientos de tijera, incómodo al principio, pero en conjunto con la lengua del alto, el dolor se perdía fácilmente entre el placer. Con la llegada del tercero, BaekHyun no pudo contener el dolor, noto que ChanYeol aumentaba el ruido, las succiones y la presión a propósito para distraerle de cualquier malestar.
Los tres dedos se movían con facilidad dentro de él, una conocida sensación de revoloteo se reúne en su abdomen bajo, anunciándole que su orgasmo está cerca. Levanto la cabeza nuevamente para mirar a su compañero, tiró del cabello ajeno, como advertencia, ChanYeol levanto la mirada para clavarla en sus ojos mientras a propósito centraba sus succiones en el glande.
La vista de BaekHyun se nubló mientras se dejaba ir, disparando su semilla en la boca del alto entre jadeos desesperados y gemidos agudos, apretó los ojos sin poder evitarlo, todo su cuerpo temblaba, cuando pudo volver a abrirlos, la imagen que lo recibió fue lo más erótico que había presenciado alguna vez. ChanYeol jadeaba con la respiración acelerada, los labios entreabiertos, las pupilas dilatadas y un poco de su semen corriendo por la comisura de su boca, intuía que era aquel que no había conseguido tragar. El alto asomo su lengua y sin quitarle la mirada recorrió sus labios recogiendo aquellos restos de su orgasmo.
La sola imagen consiguió poner semiduro a BaekHyun nuevamente, estaba mudo, aunque tampoco era necesario que dijese nada, ChanYeol volvió a subir a su altura, dejando un recorrido de besos a su paso, una vez llego a su rostro, tomo sus labios con fuerza, un beso lento, pero duro, dejándole probar un poco su propio sabor, tomo las piernas del chico, colocándose entre ellas, haciéndole que abrazara su cadera con ellas. Comenzó a alinear su dolorosa erección contra la entrada del ajeno, BaekHyun coloco una mano en el centro de su pecho, empujándolo suavemente.
— No, espera... Quiero montarte —dijo en un susurro.
ChanYeol le dedico una sonrisa, complacido por su respuesta, tomo a BaekHyun de la cintura y con un movimiento fluido se recostó en la cama, llevando al chico con él, dejándolo sobre su cuerpo. El más bajo se acomodó a horcajadas sobre su abdomen, ayudándose de sus rodillas para elevar un poco su cuerpo, llevo su mano libre hacia atrás, tomando el pene erecto del otro por la base y se posicionó, su otra mano seguía en el pecho de ChanYeol, sirviendo como punto de equilibrio.
Con una tortuosa lentitud comenzó a bajar sobre el miembro, empalándose a sí mismo, tuvo que morder sus labios para no soltar sollozos lastimeros, dolía, sí, siempre tenía dificultad para adaptarse a su tamaño, a pesar de haber sido dilatado. Cuando estuvo completamente sentado sobre él, se dio unos segundos para acostumbrarse, ChanYeol le sujetaba por los muslos, acariciando suavemente con sus pulgares la suave piel de BaekHyun, la cual brillaba por la ligera capa de sudor que los cubría.
Un minuto más tarde estaba listo para continuar, primero elevo su cuerpo, casi sacando el miembro por completo antes de dejarse caer nuevamente, arrancando un gruñido a ambos, repitió este movimiento unas veces más hasta tomar un ritmo, rebotando sobre ChanYeol, quien lo sujetaba del trasero ayudándolo a que los movimientos no bajaran de intensidad.
—Mierda, Baekhyun – fue todo lo que el alto pudo decir entre jadeos.
Las caderas de ChanYeol en un punto comenzaron a elevarse para encontrarse con él, haciendo las embestidas más desordenadas y fuertes. No había ni una sola palabra coherente de por medio, todo era el sonido de sus pieles chocando y maldiciones murmuradas, acompañadas de gritos y gemidos altos. Era una de las cosas que BaekHyun más adoraba de sus encuentros, Fuera de aquellas cuatro paredes,todo eran secretos y cosas que no debían ser escuchadas, siempre tenían que guardárselos y no decir nada, pero, cuando la puerta se cerraba, todo se ponía ruidoso, y su cuerpo era completamente adicto al sonido.
La mano del alto envolvió el pene de BaekHyun, comenzó a masturbarlo, el cuerpo del menor comenzaba a resentir toda aquella actividad física, pronto sus saltos comenzaron a convertirse en meneos, pronto la atención hacia su pene se detuvo y antes de que pudiera quejarse fue cambiado de posición nuevamente, otra vez recostado en la cama y ahora si con ChanYeol entre sus piernas, quien no tardó mucho en estrellarse dentro de él con intensidad. Sus embestidas picaban directamente en su próstata, enviándolo directamente al cielo, se abrazó de los hombros del chico, queriendo clavar sus uñas y dejarle rasguños por toda su espalda, pero tenía que contenerse, aunque a él le gustaba despertar la mañana siguiente, cubierto de moratones y chupetones por cada rincón de su cuerpo, sabía que dadas las circunstancias no podía darse el lujo de hacerle lo mismo al alto.
Para ayudar un poco a su autocontrol, bajo su mano derecha, entre ambos cuerpos, sujetando su pene, se masturbó al ritmo de las embestidas, una, otra, otra vez más, mordió su labio tan fuerte que podía sentir el sabor metálico de su sangre en su lengua, cuando su segundo orgasmo de la noche lo golpeo. Contrayendo sus paredes internas, un par de embestidas más y ChanYeol llego también, gruñendo su nombre y maldiciendo, no dejo de penetrarlo mientras eyaculaba, bajando de a poco la velocidad hasta terminar cayendo exhausto sobre el cuerpo más pequeño.
Después de unos minutos de completo silencio en los que se dedicaron a recuperar el aliento, ChanYeol salió de su cuerpo, mirando directo a donde antes estaban unidos sus cuerpos, deleitándose de la escena de su semen saliendo del interior de BaekHyun y chorreando por sus muslos. Luego, cuando el espectáculo termino, se dejó caer a su lado, mirando al techo en completo silencio.
Más tarde, mientras BaekHyun yacía satisfecho en la cama, observando como ChanYeol corría por toda la habitación, recogiendo sus prendas y colocándoselas a toda prisa, de una forma bastante cómica. No podía evitar divagar en el pensamiento de que, era una fortuna que las paredes no pudieran hablar, porque ellas habían visto demasiadas cosas, cosas que si salieran a la luz los harían caer en la desgracia, porque a final de cuentas, ambos tenían mucho que perder. La voz de ChanYeol corto sus pensamientos.
—Tengo que irme ahora, te veré mañana...
—Lo esperaré con ansias — respondió BaekHyun mientras se acomodaba en una posición más cómoda para dormir, el alto solo asintió antes de comenzar a caminar hacia la salida — ¡OH! Y ChanYeol, dile a Joy que “El rarito que quiere robarle a su ardiente marido” le envía saludos.
Pudo escuchar una carcajada del alto y acto seguido, el sonido de la puerta cerrándose, dándole fin a su pequeña aventura de esa noche.
FIN.
Pues bueno!, hice este one-shot, porque la canción“If Walls Could Talk”de 5 Seconds of Summer, me gusta mucho y me inspiró, espero que les guste y tengan en cuenta que esta es mi segunda vez intentando escribir algo original, así que, espero que les guste x2.
Intente ser lo más meticuloso con la ortografía, pero igual se me pudo haber escapado algo, agradecería que si ven algún error, me apoyen señalándomelo para corregirlo.

🎉UN MEME PARA CELEBRAR MI PRIMER ONE-SHOT🎉