Si no fuéramos tú y yo

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Summary

Sergio vuelve a casa después de haber estado estudiando fuera, espera que la vida siga tal y como la dejó pero han pasado 4 años y la gente ha cambiado, debe volver a conectar con su hermana y lidiar con la mejor amiga de esta, que le traerá unos problemas con los que él no contaba.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Cuando hice este viaje a la inversa hace 4 años no pensé que el tiempo pasaría tan rápido, ya he terminado la universidad, ahora vuelvo a casa, no es como lo había planeado pero mi padre me ha pedido el favor de que viva en casa una temporada, el plan inicial era encontrar un apartamento para mi solo y empezar mi nueva vida, pero por trabajo mi padre pasa mucho tiempo fuera de casa, desde que mi madre murió él se obsesiono con el trabajo y 9 años después no ha cambiado, dejando a mi hermana mas tiempo sola del que debería, mi abuela ha vivido con ella todos estos años pero ya ha decidido que quiere irse a una residencia de esas que tienen piscina, club de lectura y esas cosas, mientras ella se va a vivir a un spa a mi me toca hacer de niñero de mi hermana pequeña, bueno pequeña... ya tiene 19 años y podría vivir perfectamente sola, pero mi padre tiene miedo de que se descarrile o algo, ella, me da pena porque mi padre no conoce a su hija, mi hermana es una chica estudiosa y responsable, si tiene un defecto es en hacer amigas, su mejor amiga es horrible, siempre chillando, es de esas personas que si se mordieran la lengua se envenenaría, en casa se comporta como si fuera su casa, me pone de los nervios, con suerte entre que ellas están en la universidad y yo trabajando no la veré mucho por casa, hace 4 años que no la he visto pero estoy seguro que seguirá igual, la gente no cambia en esencia, mientras cojo el taxi aviso a David de que estoy llegando, hoy no quiero salir estoy cansado pero en uno días necesito que nos vayamos de fiesta.

El taxi paró en la puerta de casa, tengo una sensación extraña, en 4 años solo he venido para navidad y un par de semanas en verano y ahora vengo para quedarme un par de años... Las luces están apagadas, seguramente mi hermana estará con Silvia en su casa, metí la llave y al abrir se encendió la luz.

—BIENVENIDO— gritaron todos

Todos mis amigos estaban aquí, habían hecho una fiesta de bienvenida, los cabrones han estado dándome largas toda la semana, poniéndome excusas para no vernos, salude a Andrea la primera, creo que es lógico siendo mi hermana, está mayor, no sé cuando ha pasado, el segundo en correr a mi encuentro fue David.

—¡Bienvenido tío! Se te ha hechado mucho de menos por aquí.

Luis y los demás venían a saludarme, algunos me decían que me veían hecho mierda, gracias, solo he estado casi un día entero entre volar y las escalas, lo raro es que me mantenga de pie, quiero irme a la cama pero entonces la vi, joder no sé quien es pero me he enamorado solo de verla, vale enamorado es mucho pero esta buena y tiene algo que hace que no puedas dejar de mirarla , ¿quien será esa rubia? Si está aquí es que será la novia o el ligue de alguno de estos, joder que putada, lleva un vestido ajustado que hace que su figura se vea espectacular, está riendo y parece que ella sola ilumina el salón, escucho su risa desde aquí, debería dejar de mirarla porque esta despertando algo en cierta parte de mi cuerpo que no podría solucionar ahora mismo.

—¿Me has oido?— mi hermana me toco el brazo,

— Si si— me miró con cara rara y giro la cabeza en dirección a la chica rubia,

— ¿Entonces todo bien?— no se de que cojones me esta hablando— Si, todo bien— ya me enterare o no, será alguna tontería.

Vuelvo a mirar a la chica rubia que viene en mi dirección, me esta mirando directamente a los ojos con una sonrisa pero no puedo de dejar de ver como se contonea al andar, por la forma en que me mira, apostaría a que me conoce.—Bienvenido a casa —dice antes de darle un sorbo a la copa que lleva en la mano y mis ojos se desvían en automático hacia sus labios. — Gracias— respondí a secas,¿solo dije eso? ¿que coño me pasa?.

—Silvia me preparas un coctel de los tuyos, por favor y haré lo que quieras—- David le preguntó como si fueran amigos, ¿Silvia? No puede ser, esta chica es la horrible amiga de mi hermana, se ha cambiado el pelo, antes lo tenia castaño, pero no es solo el pelo, el maquillaje debe hacer milagros no la recordaba tan guapa,

—Silvia ¿ahora haces cócteles?— le dije sorprendido

— Llevamos sin vernos ¿cuanto? ¿Unos 4 años? Hay muchas cosas que no sabes de mi — la forma en la que me mira y me habla no es para nada como la recordaba, — Y hoy por ser un día especial el coctel se lo haré solo a Sergio— me toco el brazo —¿Te apetece uno?— definitivamente no puede ser ella.

— Vale, si no me gusta te lo doy David—

—Acepto tus sobras—ahora tengo curiosidad por ese coctel, pero lo que es seguro es que aunque su aspecto ha cambiado y su seguridad también sigue siendo la chica irritable de siempre pero con tetas y claro a los tíos eso hace que los demás defectos se borren pero a mi no.

La acompañe hasta mi cocina, allí tenían montado un pequeño bar, estaba yo para fiestas ahora mismo, lo que quiero es acostarme pero no me puedo ir de mi propia fiesta de bienvenida.

Silvia se puso a mezclar, parecía que lo hacia bastante a menudo, porque la medida la hacia a ojo, un par de minutos después lo tenia listo, —Pruébalo— le di un sorbo, era dulce pero estaba bueno, era un sabor que refrescaba bastante pero no parece que tenga alcohol, aunque seguramente lleve grandes cantidades—¿Qué lleva?— le pregunte.

—Ja a ti te lo voy a decir, me han ofrecido dinero por mi receta pero es mi secreto mejor guardado— sigo sin creer que sea la misma persona.—Disfrútalo y ya— y con esas palabras se fue.

La noche pasó rápido, yo fui observando a Silvia, como se movía de un lado al otro, hablando con todo el mundo y como mis amigos estaban a sus pies, eso es lo que ha cambiado, ella ha crecido y los tíos la quieren, ella lo sabe y los manipula, ahora tiene el ego subido.

Cuando ya se fueron mis amigos me fui directo a mi habitación, estaba agotado del viaje tan largo pero el jet lag estaba haciendo de las suyas.

Unas horas mas tarde no podía dormir y fui a la cocina a por un baso de agua, había luz, seguramente mi hermana se la había dejado encendida, cuando entre por la puerta la vi, estaba abriendo la nevera y solo llevaba una camiseta de tirantes y las bragas, en mi mente pasaron varias imágenes de lo que haría en esta cocina ahora mismo pero recuerdo quien es y al instante se que no es una buena idea.

—Podrías ponerte algo mas de ropa— le dije

—No es algo que no hayas visto ya, me has visto en bikini desde los 10 años, es lo mismo— me dijo sin mirarme, esta buscando algo en el congelador, en la parte de arriba.

—Aun así deberías de intentar no ir en bragas por mi casa, algún día se puede quedar a dormir un amigo y verte— le dije, realmente a mi me importaba una mierda que un amigo la viera, lo que no quería era verla yo.

--Si que te has vuelto aburrido, la universidad te ha sentado fatal— se giro con una tarrina de helado en la mano, se sentó en el taburete con una cuchara en la mano y empezó a comérselo, yo fui a por un vaso de agua, había olvidado porque he venido a la cocina.

La mire un instante como cerraba los ojos mientras se comía el helado, como lo saboreaba y disfrutaba, ¿esta jugando conmigo? O ¿soy yo que no se que me ha dado con ella?

—¿Cuando me has visto hoy no me has reconocido hasta que han dicho mi nombre verdad?— Silvia hablaba sonriendo, con seguridad una seguridad que no recordaba que ella tenia.

—Estas muy cambiada— dije dando un sorbo al agua fría, tenia que esforzarme para no mirarla de arriba abajo.

— Algo natural.... La ultima vez que me viste tenia 15 años, era una niña.... Tu en cambio estas igual— dijo mirándome de arriba abajo, estaba mas descarada de lo que la recordaba, la forma en la que me miraba y chupaba el helado me estaba poniendo enfermo.

— Sigues siendo una niña para mi— le dije intentando sonar indiferente, claro que no es una niña joder tengo ojos.

—Si, seguro...— tenia esa sonrisa que me ponía enfermo.

— ¿Que haces en mi cocina a estas horas y robándome el helado?— cambie de tema paso de hablar con ella de su cuerpo y lo cambiada que esta.

—Pensé que tu hermana te lo había dicho vivo aquí, me dijo que te parecía bien— ¿como que vive aquí? Mierda es lo que me estaba contando mi hermana en la fiesta y yo no la escuche porque estaba mirando a la rubia, a ella. — Si si lo había olvidado, ya sabes el jet lag—

— Mi habitación esta al lado de la tuya, tu padre me dijo que podía usarla y decorarla como quisiera, creo que ha quedado bien, un día te la enseñare, creo que te gustara lo que he hecho allí— mi padre lo sabia y no me ha dicho nada, y ahora ella quiere enseñarme su habitación, su habitación que esta en mi casa, pared con pared con la mía, se escucha todo, espero que no le de por traer tíos a su cama.

—No quiero ver tu habitación, con que no coincidamos mucho por casa ya me vale—

—Ahora ya si que eres el de siempre, tan simpático— dijo con ironía levantándose del taburete y acercándose a mi— ¿Sabes que? sé que un día querrás entrar en mi habitación y ya te digo que no te dejare entrar—¿esta provocándome?

—Esta sigue siendo mi casa y entrare donde quiera, pero no se me ha perdido nada en la habitación de una cria como tu— me acerque a ella, Cuando hice este viaje a la inversa hace 4 años no pensé que el tiempo pasaría tan rápido, ya he terminado la universidad, ahora vuelvo a casa donde crecí, no es como lo había planeado pero mi padre me ha pedido el favor de que viva en casa una temporada, el plan inicial era encontrar un apartamento para mi solo y empezar mi nueva vida, pero por trabajo mi padre pasa mucho tiempo fuera de casa, desde que mi madre murió él se obsesionó con el trabajo y 9 años después no ha cambiado, dejando a mi hermana más tiempo sola del que debería, mi abuela ha vivido con ella todos estos años pero ya ha decidido que quiere irse a una residencia de esas que tienen piscina, club de lectura y esas cosas, mientras ella se va a vivir a un spa a mi me toca hacer de niñero de mi hermana pequeña, bueno pequeña… ya tiene 19 años y podría vivir perfectamente sola, pero mi padre tiene miedo de que se descarrile o algo, ella, me da pena, porque mi padre no conoce a su hija, mi hermana es una chica estudiosa y responsable, si tiene un defecto es en hacer amigas, su mejor amiga es horrible, siempre chillando, es de esas personas que si se mordieran la lengua se envenenaría, en casa se comporta como si fuera su casa, me pone de los nervios, con suerte entre que ellas están en la universidad y yo trabajando no la veré mucho por casa, hace unos 4 años que no la he visto pero estoy seguro que seguirá igual, la gente no cambia en esencia.

Podía oler su perfume, si ella quería jugar vamos a jugar, pero no pasara nada entre nosotros, ella sonrió mirándome a los ojos, aguantándome la mirada,

—Ya no soy esa niña y tu lo sabes, he visto como me mirabas antes, te conozco y sé como miras cuando alguien te interesa, pues ya te aviso que a mi no me vas a tener por muy bueno que estes, por muy guapo que seas— su mano fue a mi cara, acariciando mi mejilla con suavidad — Ahora me voy a dormir ya me he aburrido aquí, buenas noches Sergio— y se fue, joder no he sabido reaccionar a tiempo, mi estúpida mente estaba pensando en levantarla y sentarla en la encimera y cerrarle la puta boca a besos, esto solo ha sido un calentón por el jet lag, mañana ya pasare de ella.

En mi cama no podía dejar de pensar en ella comiendo el puto helado, saber que esta justo al otro lado de la pared no ayuda, estará dormida con esa pequeña camiseta de tirantes y sus bragas azules, joder pero que cojones me pasa, no la soportaba y ahora menos, ahora esta buena pero no es eso, hay algo diferente en ella, en como se ríe o como se comporta no se que es pero me va a dar problemas, aunque sigue siendo la chica insoportable de siempre o peor porque ella sabe que esta buena y hará con los tíos lo que quiera, seguro que tiene a los babosos detrás, comiendo de su mano, pues conmigo no va a jugar, joder puto jet lag, tengo que dormir o mañana estaré muerto de cansancio, tome una pastilla para dormirme eso me ayudara a dejar de pensar en ella.hace Cuando hice este viaje a la inversa hace 4 años no pensé que el tiempo pasaría tan rápido, ya he terminado la universidad, ahora vuelvo a casa, no es como lo había planeado pero mi padre me ha pedido el favor de que viva en casa una temporada, el plan inicial era encontrar un apartamento para mi solo y empezar mi nueva vida, pero por trabajo mi padre pasa mucho tiempo fuera de casa, desde que mi madre murió él se obsesiono con el trabajo y 9 años después no ha cambiado, dejando a mi hermana mas tiempo sola del que debería, mi abuela ha vivido con ella todos estos años pero ya ha decidido que quiere irse a una residencia de esas que tienen piscina, club de lectura y esas cosas, mientras ella se va a vivir a un spa a mi me toca hacer de niñero de mi hermana pequeña, bueno pequeña... ya tiene 19 años y podría vivir perfectamente sola, pero mi padre tiene miedo de que se descarrile o algo, ella, me da pena porque mi padre no conoce a su hija, mi hermana es una chica estudiosa y responsable, si tiene un defecto es en hacer amigas, su mejor amiga es horrible, siempre chillando, es de esas personas que si se mordieran la lengua se envenenaría, en casa se comporta como si fuera su casa, me pone de los nervios, con suerte entre que ellas están en la universidad y yo trabajando no la veré mucho por casa, hace 4 años que no la he visto pero estoy seguro que seguirá igual, la gente no cambia en esencia, mientras cojo el taxi aviso a David de que estoy llegando, hoy no quiero salir estoy cansado pero en uno días necesito que nos vayamos de fiesta.

El taxi paró en la puerta de casa, tengo una sensación extraña, en 4 años solo he venido para navidad y un par de semanas en verano y ahora vengo para quedarme un par de años... Las luces están apagadas, seguramente mi hermana estará con Silvia en su casa, metí la llave y al abrir se encendió la luz.

—BIENVENIDO— gritaron todos

Todos mis amigos estaban aquí, habían hecho una fiesta de bienvenida, los cabrones han estado dándome largas toda la semana, poniéndome excusas para no vernos, salude a Andrea la primera, creo que es lógico siendo mi hermana, está mayor, no sé cuando ha pasado, el segundo en correr a mi encuentro fue David.

—¡Bienvenido tío! Se te ha hechado mucho de menos por aquí.

Luis y los demás venían a saludarme, algunos me decían que me veían hecho mierda, gracias, solo he estado casi un día entero entre volar y las escalas, lo raro es que me mantenga de pie, quiero irme a la cama pero entonces la vi, joder no sé quien es pero me he enamorado solo de verla, vale enamorado es mucho pero esta buena y tiene algo que hace que no puedas dejar de mirarla , ¿quien será esa rubia? Si está aquí es que será la novia o el ligue de alguno de estos, joder que putada, lleva un vestido ajustado que hace que su figura se vea espectacular, está riendo y parece que ella sola ilumina el salón, escucho su risa desde aquí, debería dejar de mirarla porque esta despertando algo en cierta parte de mi cuerpo que no podría solucionar ahora mismo.

—¿Me has oido?— mi hermana me toco el brazo,

— Si si— me miró con cara rara y giro la cabeza en dirección a la chica rubia,

— ¿Entonces todo bien?— no se de que cojones me esta hablando— Si, todo bien— ya me enterare o no, será alguna tontería.

Vuelvo a mirar a la chica rubia que viene en mi dirección, me esta mirando directamente a los ojos con una sonrisa pero no puedo de dejar de ver como se contonea al andar, por la forma en que me mira, apostaría a que me conoce.—Bienvenido a casa —dice antes de darle un sorbo a la copa que lleva en la mano y mis ojos se desvían en automático hacia sus labios. — Gracias— respondí a secas,¿solo dije eso? ¿que coño me pasa?.

—Silvia me preparas un coctel de los tuyos, por favor y haré lo que quieras—- David le preguntó como si fueran amigos, ¿Silvia? No puede ser, esta chica es la horrible amiga de mi hermana, se ha cambiado el pelo, antes lo tenia castaño, pero no es solo el pelo, el maquillaje debe hacer milagros no la recordaba tan guapa,

—Silvia ¿ahora haces cócteles?— le dije sorprendido

— Llevamos sin vernos ¿cuanto? ¿Unos 4 años? Hay muchas cosas que no sabes de mi — la forma en la que me mira y me habla no es para nada como la recordaba, — Y hoy por ser un día especial el coctel se lo haré solo a Sergio— me toco el brazo —¿Te apetece uno?— definitivamente no puede ser ella.

— Vale, si no me gusta te lo doy David—

—Acepto tus sobras—ahora tengo curiosidad por ese coctel, pero lo que es seguro es que aunque su aspecto ha cambiado y su seguridad también sigue siendo la chica irritable de siempre pero con tetas y claro a los tíos eso hace que los demás defectos se borren pero a mi no.

La acompañe hasta mi cocina, allí tenían montado un pequeño bar, estaba yo para fiestas ahora mismo, lo que quiero es acostarme pero no me puedo ir de mi propia fiesta de bienvenida.

Silvia se puso a mezclar, parecía que lo hacia bastante a menudo, porque la medida la hacia a ojo, un par de minutos después lo tenia listo, —Pruébalo— le di un sorbo, era dulce pero estaba bueno, era un sabor que refrescaba bastante pero no parece que tenga alcohol, aunque seguramente lleve grandes cantidades—¿Qué lleva?— le pregunte.

—Ja a ti te lo voy a decir, me han ofrecido dinero por mi receta pero es mi secreto mejor guardado— sigo sin creer que sea la misma persona.—Disfrútalo y ya— y con esas palabras se fue.

La noche pasó rápido, yo fui observando a Silvia, como se movía de un lado al otro, hablando con todo el mundo y como mis amigos estaban a sus pies, eso es lo que ha cambiado, ella ha crecido y los tíos la quieren, ella lo sabe y los manipula, ahora tiene el ego subido.

Cuando ya se fueron mis amigos me fui directo a mi habitación, estaba agotado del viaje tan largo pero el jet lag estaba haciendo de las suyas.

Unas horas mas tarde no podía dormir y fui a la cocina a por un baso de agua, había luz, seguramente mi hermana se la había dejado encendida, cuando entre por la puerta la vi, estaba abriendo la nevera y solo llevaba una camiseta de tirantes y las bragas, en mi mente pasaron varias imágenes de lo que haría en esta cocina ahora mismo pero recuerdo quien es y al instante se que no es una buena idea.

—Podrías ponerte algo mas de ropa— le dije

—No es algo que no hayas visto ya, me has visto en bikini desde los 10 años, es lo mismo— me dijo sin mirarme, esta buscando algo en el congelador, en la parte de arriba.

—Aun así deberías de intentar no ir en bragas por mi casa, algún día se puede quedar a dormir un amigo y verte— le dije, realmente a mi me importaba una mierda que un amigo la viera, lo que no quería era verla yo.

--Si que te has vuelto aburrido, la universidad te ha sentado fatal— se giro con una tarrina de helado en la mano, se sentó en el taburete con una cuchara en la mano y empezó a comérselo, yo fui a por un vaso de agua, había olvidado porque he venido a la cocina.

La mire un instante como cerraba los ojos mientras se comía el helado, como lo saboreaba y disfrutaba, ¿esta jugando conmigo? O ¿soy yo que no se que me ha dado con ella?

—¿Cuando me has visto hoy no me has reconocido hasta que han dicho mi nombre verdad?— Silvia hablaba sonriendo, con seguridad una seguridad que no recordaba que ella tenia.

—Estas muy cambiada— dije dando un sorbo al agua fría, tenia que esforzarme para no mirarla de arriba abajo.

— Algo natural.... La ultima vez que me viste tenia 15 años, era una niña.... Tu en cambio estas igual— dijo mirándome de arriba abajo, estaba mas descarada de lo que la recordaba, la forma en la que me miraba y chupaba el helado me estaba poniendo enfermo.

— Sigues siendo una niña para mi— le dije intentando sonar indiferente, claro que no es una niña joder tengo ojos.

—Si, seguro...— tenia esa sonrisa que me ponía enfermo.

— ¿Que haces en mi cocina a estas horas y robándome el helado?— cambie de tema paso de hablar con ella de su cuerpo y lo cambiada que esta.

—Pensé que tu hermana te lo había dicho vivo aquí, me dijo que te parecía bien— ¿como que vive aquí? Mierda es lo que me estaba contando mi hermana en la fiesta y yo no la escuche porque estaba mirando a la rubia, a ella. — Si si lo había olvidado, ya sabes el jet lag—

— Mi habitación esta al lado de la tuya, tu padre me dijo que podía usarla y decorarla como quisiera, creo que ha quedado bien, un día te la enseñare, creo que te gustara lo que he hecho allí— mi padre lo sabia y no me ha dicho nada, y ahora ella quiere enseñarme su habitación, su habitación que esta en mi casa, pared con pared con la mía, se escucha todo, espero que no le de por traer tíos a su cama.

—No quiero ver tu habitación, con que no coincidamos mucho por casa ya me vale—

—Ahora ya si que eres el de siempre, tan simpático— dijo con ironía levantándose del taburete y acercándose a mi— ¿Sabes que? sé que un día querrás entrar en mi habitación y ya te digo que no te dejare entrar—¿esta provocándome?

—Esta sigue siendo mi casa y entrare donde quiera, pero no se me ha perdido nada en la habitación de una cria como tu— me acerque a ella, podía oler su perfume, si ella quería jugar vamos a jugar, pero no pasara nada entre nosotros, ella sonrió mirándome a los ojos, aguantándome la mirada,

—Ya no soy esa niña y tu lo sabes, he visto como me mirabas antes, te conozco y se como miras cuando alguien te interesa, pues ya te aviso que a mi no me vas a tener por muy bueno que estes, por muy guapo que seas— su mano fue a mi cara, acariciando mi mejilla con suavidad — Ahora me voy a dormir ya me he aburrido aquí, buenas noches Sergio— y se fue, joder no he sabido reaccionar a tiempo, mi estúpida mente estaba pensando en levantarla y sentarla en la encimera y cerrarle la puta boca a besos, esto solo ha sido un calentón por el jet lag, mañana ya pasare de ella.

En mi cama no podía dejar de pensar en ella comiendo el puto helado, saber que esta justo al otro lado de la pared no ayuda, estará dormida con esa pequeña camiseta de tirantes y sus bragas azules, joder pero que cojones me pasa, no la soportaba y ahora menos, ahora esta buena pero no es eso, hay algo diferente en ella, en como se ríe o como se comporta no se que es pero me va a dar problemas, aunque sigue siendo la chica insoportable de siempre o peor porque ella sabe que esta buena y hará con los tíos lo que quiera, seguro que tiene a los babosos detrás, comiendo de su mano, pues conmigo no va a jugar, joder puto jet lag, tengo que dormir o mañana estaré muerto de cansancio, tome una pastilla para dormirme eso me ayudara a dejar de pensar en ella.4 años no pensé que el tiempo pasaría tan rápido, ya he terminado la universidad, ahora vuelvo a casa, no es como lo había planeado pero mi padre me ha pedido el favor de que viva en casa una temporada, el plan inicial era encontrar un apartamento para mi solo y empezar mi nueva vida, pero por trabajo mi padre pasa mucho tiempo fuera de casa, desde que mi madre murió él se obsesiono con el trabajo y 9 años después no ha cambiado, dejando a mi hermana mas tiempo sola del que debería, mi abuela ha vivido con ella todos estos años pero ya ha decidido que quiere irse a una residencia de esas que tienen piscina, club de lectura y esas cosas, mientras ella se va a vivir a un spa a mi me toca hacer de niñero de mi hermana pequeña, bueno pequeña... ya tiene 19 años y podría vivir perfectamente sola, pero mi padre tiene miedo de que se descarrile o algo, ella, me da pena porque mi padre no conoce a su hija, mi hermana es una chica estudiosa y responsable, si tiene un defecto es en hacer amigas, su mejor amiga es horrible, siempre chillando, es de esas personas que si se mordieran la lengua se envenenaría, en casa se comporta como si fuera su casa, me pone de los nervios, con suerte entre que ellas están en la universidad y yo trabajando no la veré mucho por casa, hace 4 años que no la he visto pero estoy seguro que seguirá igual, la gente no cambia en esencia, mientras cojo el taxi aviso a David de que estoy llegando, hoy no quiero salir estoy cansado pero en uno días necesito que nos vayamos de fiesta.

El taxi paró en la puerta de casa, tengo una sensación extraña, en 4 años solo he venido para navidad y un par de semanas en verano y ahora vengo para quedarme un par de años... Las luces están apagadas, seguramente mi hermana estará con Silvia en su casa, metí la llave y al abrir se encendió la luz.

—BIENVENIDO— gritaron todos

Todos mis amigos estaban aquí, habían hecho una fiesta de bienvenida, los cabrones han estado dándome largas toda la semana, poniéndome excusas para no vernos, salude a Andrea la primera, creo que es lógico siendo mi hermana, está mayor, no sé cuando ha pasado, el segundo en correr a mi encuentro fue David.

—¡Bienvenido tío! Se te ha hechado mucho de menos por aquí.

Luis y los demás venían a saludarme, algunos me decían que me veían hecho mierda, gracias, solo he estado casi un día entero entre volar y las escalas, lo raro es que me mantenga de pie, quiero irme a la cama pero entonces la vi, joder no sé quien es pero me he enamorado solo de verla, vale enamorado es mucho pero esta buena y tiene algo que hace que no puedas dejar de mirarla , ¿quien será esa rubia? Si está aquí es que será la novia o el ligue de alguno de estos, joder que putada, lleva un vestido ajustado que hace que su figura se vea espectacular, está riendo y parece que ella sola ilumina el salón, escucho su risa desde aquí, debería dejar de mirarla porque esta despertando algo en cierta parte de mi cuerpo que no podría solucionar ahora mismo.

—¿Me has oido?— mi hermana me toco el brazo,

— Si si— me miró con cara rara y giro la cabeza en dirección a la chica rubia,

— ¿Entonces todo bien?— no se de que cojones me esta hablando— Si, todo bien— ya me enterare o no, será alguna tontería.

Vuelvo a mirar a la chica rubia que viene en mi dirección, me esta mirando directamente a los ojos con una sonrisa pero no puedo de dejar de ver como se contonea al andar, por la forma en que me mira, apostaría a que me conoce.—Bienvenido a casa —dice antes de darle un sorbo a la copa que lleva en la mano y mis ojos se desvían en automático hacia sus labios. — Gracias— respondí a secas,¿solo dije eso? ¿que coño me pasa?.

—Silvia me preparas un coctel de los tuyos, por favor y haré lo que quieras—- David le preguntó como si fueran amigos, ¿Silvia? No puede ser, esta chica es la horrible amiga de mi hermana, se ha cambiado el pelo, antes lo tenia castaño, pero no es solo el pelo, el maquillaje debe hacer milagros no la recordaba tan guapa,

—Silvia ¿ahora haces cócteles?— le dije sorprendido

— Llevamos sin vernos ¿cuanto? ¿Unos 4 años? Hay muchas cosas que no sabes de mi — la forma en la que me mira y me habla no es para nada como la recordaba, — Y hoy por ser un día especial el coctel se lo haré solo a Sergio— me toco el brazo —¿Te apetece uno?— definitivamente no puede ser ella.

— Vale, si no me gusta te lo doy David—

—Acepto tus sobras—ahora tengo curiosidad por ese coctel, pero lo que es seguro es que aunque su aspecto ha cambiado y su seguridad también sigue siendo la chica irritable de siempre pero con tetas y claro a los tíos eso hace que los demás defectos se borren pero a mi no.

La acompañe hasta mi cocina, allí tenían montado un pequeño bar, estaba yo para fiestas ahora mismo, lo que quiero es acostarme pero no me puedo ir de mi propia fiesta de bienvenida.

Silvia se puso a mezclar, parecía que lo hacia bastante a menudo, porque la medida la hacia a ojo, un par de minutos después lo tenia listo, —Pruébalo— le di un sorbo, era dulce pero estaba bueno, era un sabor que refrescaba bastante pero no parece que tenga alcohol, aunque seguramente lleve grandes cantidades—¿Qué lleva?— le pregunte.

—Ja a ti te lo voy a decir, me han ofrecido dinero por mi receta pero es mi secreto mejor guardado— sigo sin creer que sea la misma persona.—Disfrútalo y ya— y con esas palabras se fue.

La noche pasó rápido, yo fui observando a Silvia, como se movía de un lado al otro, hablando con todo el mundo y como mis amigos estaban a sus pies, eso es lo que ha cambiado, ella ha crecido y los tíos la quieren, ella lo sabe y los manipula, ahora tiene el ego subido.

Cuando ya se fueron mis amigos me fui directo a mi habitación, estaba agotado del viaje tan largo pero el jet lag estaba haciendo de las suyas.

Unas horas mas tarde no podía dormir y fui a la cocina a por un baso de agua, había luz, seguramente mi hermana se la había dejado encendida, cuando entre por la puerta la vi, estaba abriendo la nevera y solo llevaba una camiseta de tirantes y las bragas, en mi mente pasaron varias imágenes de lo que haría en esta cocina ahora mismo pero recuerdo quien es y al instante se que no es una buena idea.

—Podrías ponerte algo mas de ropa— le dije

—No es algo que no hayas visto ya, me has visto en bikini desde los 10 años, es lo mismo— me dijo sin mirarme, esta buscando algo en el congelador, en la parte de arriba.

—Aun así deberías de intentar no ir en bragas por mi casa, algún día se puede quedar a dormir un amigo y verte— le dije, realmente a mi me importaba una mierda que un amigo la viera, lo que no quería era verla yo.

--Si que te has vuelto aburrido, la universidad te ha sentado fatal— se giro con una tarrina de helado en la mano, se sentó en el taburete con una cuchara en la mano y empezó a comérselo, yo fui a por un vaso de agua, había olvidado porque he venido a la cocina.

La mire un instante como cerraba los ojos mientras se comía el helado, como lo saboreaba y disfrutaba, ¿esta jugando conmigo? O ¿soy yo que no se que me ha dado con ella?

—¿Cuando me has visto hoy no me has reconocido hasta que han dicho mi nombre verdad?— Silvia hablaba sonriendo, con seguridad una seguridad que no recordaba que ella tenia.

—Estas muy cambiada— dije dando un sorbo al agua fría, tenia que esforzarme para no mirarla de arriba abajo.

— Algo natural.... La ultima vez que me viste tenia 15 años, era una niña.... Tu en cambio estas igual— dijo mirándome de arriba abajo, estaba mas descarada de lo que la recordaba, la forma en la que me miraba y chupaba el helado me estaba poniendo enfermo.

— Sigues siendo una niña para mi— le dije intentando sonar indiferente, claro que no es una niña joder tengo ojos.

—Si, seguro...— tenia esa sonrisa que me ponía enfermo.

— ¿Que haces en mi cocina a estas horas y robándome el helado?— cambie de tema paso de hablar con ella de su cuerpo y lo cambiada que esta.

—Pensé que tu hermana te lo había dicho vivo aquí, me dijo que te parecía bien— ¿como que vive aquí? Mierda es lo que me estaba contando mi hermana en la fiesta y yo no la escuche porque estaba mirando a la rubia, a ella. — Si si lo había olvidado, ya sabes el jet lag—

— Mi habitación esta al lado de la tuya, tu padre me dijo que podía usarla y decorarla como quisiera, creo que ha quedado bien, un día te la enseñare, creo que te gustara lo que he hecho allí— mi padre lo sabia y no me ha dicho nada, y ahora ella quiere enseñarme su habitación, su habitación que esta en mi casa, pared con pared con la mía, se escucha todo, espero que no le de por traer tíos a su cama.

—No quiero ver tu habitación, con que no coincidamos mucho por casa ya me vale—

—Ahora ya si que eres el de siempre, tan simpático— dijo con ironía levantándose del taburete y acercándose a mi— ¿Sabes que? sé que un día querrás entrar en mi habitación y ya te digo que no te dejare entrar—¿esta provocándome?

—Esta sigue siendo mi casa y entrare donde quiera, pero no se me ha perdido nada en la habitación de una cria como tu— me acerque a ella, podía oler su perfume, si ella quería jugar vamos a jugar, pero no pasara nada entre nosotros, ella sonrió mirándome a los ojos, aguantándome la mirada,

—Ya no soy esa niña y tu lo sabes, he visto como me mirabas antes, te conozco y se como miras cuando alguien te interesa, pues ya te aviso que a mi no me vas a tener por muy bueno que estes, por muy guapo que seas— su mano fue a mi cara, acariciando mi mejilla con suavidad — Ahora me voy a dormir ya me he aburrido aquí, buenas noches Sergio— y se fue, joder no he sabido reaccionar a tiempo, mi estúpida mente estaba pensando en levantarla y sentarla en la encimera y cerrarle la puta boca a besos, esto solo ha sido un calentón por el jet lag, mañana ya pasare de ella.

En mi cama no podía dejar de pensar en ella comiendo el puto helado, saber que esta justo al otro lado de la pared no ayuda, estará dormida con esa pequeña camiseta de tirantes y sus bragas azules, joder pero que cojones me pasa, no la soportaba y ahora menos, ahora esta buena pero no es eso, hay algo diferente en ella, en como se ríe o como se comporta no se que es pero me va a dar problemas, aunque sigue siendo la chica insoportable de siempre o peor porque ella sabe que esta buena y hará con los tíos lo que quiera, seguro que tiene a los babosos detrás, comiendo de su mano, pues conmigo no va a jugar, joder puto jet lag, tengo que dormir o mañana estaré muerto de cansancio, tome una pastilla para dormirme eso me ayudara a dejar de pensar en ella.