I

Es un día importante para la ciudad de Manila, la comunidad de animales más grande del mundo, rodeada por las naciones del hombre, cuya intervención no sucedía más por el miedo infundado que por algún acuerdo de no violencia entre ambas partes. Los animales estaban orgullosos de su progreso, tuvieron que pasar por varios salvajes lideres para encontrar la armonía al menos estable en una diarquía que entregaba poderes tanto a un representante de los depredadores y aunque en menor grado también a un regente de parte de las presas
Luego de más de diez años después del derrocamiento del salvaje Scar, el llamado Rey del Mal, la vía hacia la paz definitiva está en marcha. Los fanáticos que aun adoraban al déspota habían sido neutralizados por la Guardia Pretoriana, los centuriones y también alguno que otro cazarrecompensas lunático, pero todo era permisivo, eran tiempos extraordinarios con un noble meta. El fin justificaba los medios
Entre tanta parafernalia, se habían congregado todos los animales, los justos y respetados como la aristocracia, la burguesía y ciudadanos honrados, así como los señalados como corruptos las bandas criminales que por sospechoso que pareciera, se habían sumado al llamado de la paz del emperador Shere Khan y la regente Judy Hopps
-Es un honor que nos acompañaras en este día tan importante, señor Wilde- El líder informal de la burguesía, Bagheera extiende su garra al zorro y su pandilla que estaba detrás suyo
-No me lo perdería por nada del mundo. ¿Cierto chicos? - Les cierra un ojo a los secuaces que solo ríen cómplices ante sus palabras
-Espero que comprenda las formas y sea paciente hasta el final del discurso del emperador Shere Khan- Bagheera se golpea su bolsillo
-Por supuesto que lo comprendo señor burgués. Solo ruego que el discurso de la coneja sea mucho más rápido- Los secuaces del zorro no paran de reír
-Le daré la bienvenida a los demás lideres. Nos encontramos luego señor Wilde- Bagheera se aleja mirando de reojo a los Vulpinos
-Nos vemos señor Bagheera- Sentencia Nick, que fijaba su mirada ante el discurso de la regente Judy Hopps
Cerca de ese sitio, estaban los lideres de la Sociedad del rescate, el grupo mafioso más numeroso de la ciudad. Aunque para esta ocasión, sus lideres Bernardo y Bianca no iban acompañados más que por su lugarteniente Roquefort. Y en una esquina más allá su hija adoptiva Reina, una canina de vestimenta gitana mataba el tiempo bailando para obtener algunas monedas del público presente, llenando varias veces su canasto
-Es un gusto que nos acompañaran este día señores. La sociedad a decir verdad es la más leal y comprometida a los acuerdos- Bagheera se agacha mientras habla
-Es un principio que nuestra gente lleva por siglos señor Bagheera. Lo único que tenemos es nuestra palabra- Bernardo extiende su mano ante la pantera
-Por lo mismo, esperamos que, terminando el discurso de la regente, la palabra del emperador también corresponda su título nobiliario- En cambio Bianca cruzada de brazos solo está atenta al discurso de la coneja
-Nuestro Centurión Robin Hood y el Fiscal Koda se reunirán con nosotros y las demás bandas para saldar la deuda que tenemos. Estamos todos pendientes de que se cumplan nuestras promesas-
-Eso espero. Para nadie es un secreto lo que hicieron con Dumbo y su compañero Timoteo, usado como un chivo expiatorio-
-De eso también tendremos que conversar señora Bianca. Mientras tanto debo terminar de saludar a los Aristogatos. Como siempre ha sido un gusto-
-El honor ha sido nuestro señor Bagheera- Nuevamente Bernardo le extiende su mano al felino
Bianca solo asiente con la cabeza. Espera que el felino se vaya para volcar su mirada en su esposo
-Aun no puedo entender que te agrada tanto de ese burgués-
-No me agrada para nada, pero se de lo que es capaz. Tendremos la pandilla más grande de Manila, pero él tiene de su lado a la Guardia Pretoriana. ¿Te acuerdas lo que le hicieron al déspota Scar esas hienas de Shenzi? -
-Si me acuerdo Bernardo. Es solo que, no te voy a engañar, aunque suene contradictorio. Sentía que estábamos más seguros cuando le peleábamos las calles a los Vulpinos y a los Aristogatos y no ahora que estamos todos juntos conspirando con el poder-
-Si te sirve de consuelo, también creo que lo sucedido con Dumbo fue un error por no decir una palabra inapropiada. Pero solo lo hicimos para sobrevivir. ¿Te imaginas donde estaríamos ahora si hubiéramos rechazado unirnos a los planes del emperador Shere Khan cuando Wilde y O’Malley si lo hicieron? ¿Qué hubiera pasado con Reina, nuestra hija? Si Robin y Koda no la hubieron procesado entonces sería una más del cabaret de Duquesa-
-Por lo mismo Bernardo, confió en ti. Pero no me pidas ser falsa con todos estos personajes en quienes no confió, en especial cuando se trata de felinos. Incluso ahora que se supone somos aliados, no dejamos de ser adversarios buscando sacar la mejor tajada del acuerdo. Es una guerra que lleva milenios y seguirá siendo así-
-Te entiendo mi amor- Bernardo le da un abrazo por encima de los hombros a Bianca y ambos escuchan con atención el discurso de la regente
-Roquefort. ¿Puedes ir a ver como esta Reina? Y dile que regrese aquí con nosotros-
-Si señor- Roquefort se apresura para llegar a la hija de sus líderes y heredera, que no se da cuenta que esta al mismo ritmo y dirección que Bagheera, quien se dirige al encuentro con la última banda criminal
Ambos llegan a sus destinos, que por azar estaban unos al lado de los otros
-Reina, disculpa que te interrumpa, pero tus padres me pidieron que vuelvas con ellos- Roquefort exhausto se apoya en la pata de Bagheera sin darse cuenta
-De acuerdo. Deja que junte todas las monedas y te acompaño- Reina pone todas sus ganancias en una improvisada bolsa hecha con algunos paños que le dejan al descubierto su cuello, siendo observada en todo momento de manera sigilosa por Thomas O’Malley, líder de la banda Aristogatos
-Es un placer como siempre que nos acompañen en estos eventos tan importantes- Bagheera le besa una pata a Duquesa y se inclina de forma reverente
-Tan bien adiestrado como siempre señor Bagheera. Usted sí que es un felino de la más alta clase. Hijos saluden a nuestro anfitrión-
Marie, Toulouse y Berlioz se acercan y hacen una reverencia ante Bagheera quien la corresponde con una sonrisa
-Y su familia tan educados como siempre-
Se anuncia por el altavoz el agradecimiento por la presencia al evento de parte del Fiscal Especial Koda, un oso pardo que no había crecido tanto como se esperaba de tamaño, pero lo compensaba con su astucia
-Aun no entiendo como llegamos a esto. Aunque considero que es lo correcto, todavía no me acostumbro a negociar con las ratas. ¿Me entiende señor Bagheera? - Duquesa le mira con sus ojos que brillan por el reflejo de las luces del lugar
-Para mí ha sido un desafío. Pero créame que después de terminado, sus reputaciones van a ascender como espuma y sus hijos no tendrán que vivir las penurias del combate callejero-
-Eso espero señor Bagheera-
Cuando Reina y Roquefort abandonan el lugar y vuelven donde Bernardo y Bianca, Thomas se integra a la conversación de su esposa con la pantera. Sin perder de vista a la canina hasta que la multitud lo bloquea
-Mi gran socio Bagheera. Espero que esta vez no te escapes y cumplas con lo prometido-
-Por supuesto Thomas. De hecho, ahora que la regente termino su discurso, debemos juntarnos con las demás bandas para pactar lo acordado y que el emperador pueda cumplir con su palabra-
-Si así lo dice el gran Shere Khan, entonces que así sea. No importa en qué lado de la historia estemos, los felinos siempre somos los más importantes. Protagonistas- Thomas golpea en la espalda a Bagheera y le cierra un ojo a Duquesa, señal que ella obedece para alejarse con sus hijos
-Te espero en el carruaje cariño-
-Esa es mi nena-
Ambos felinos se adentran hacia el lugar eludiendo a la gran multitud de animales que sale del lugar, siendo además invitados a salir por las hienas de la Guardia Pretoriana, que abren un agujero para que O’Malley y Bagheera puedan pasar. Cuando cruzan esa barrera, las miradas de Shenzi y de la pantera se cruzan, se sonríen mostrando los dientes y raspando sus hombros de manera sutil sin que nadie a su alrededor se percate
-Buen trabajo pantera-
- ¿Ese es el único halago que se te ocurre? -
-Tengo muchos más. Pero los reservo para más tarde-
-Terminando esto, nos ponemos de acuerdo-
Shenzi y Bagheera se cierran al mismo tiempo un ojo, mientras los felinos siguen su trayecto. La líder de la Guardia Pretoriana ordena a sus subalternos crear un perímetro para cuidar el lugar. Para luego custodiar personalmente al emperador y la regente con sus familias
-Está todo listo Su Majestad y Suma Protectora, los involucrados ya están reuniéndose según lo pactado. Hemos garantizado la seguridad y nadie se podrá acercar-
Al seguir explicando sus medidas de contingencia, pasan Bernardo y Bianca por entre la Guardia, hacen una reverencia a lo lejos y siguen el mismo camino que los felinos anteriores, en tanto su hija Reina se queda atrás custodiada por Roquefort, y para matar el tiempo ensaya sus pasos de baile que logran distraer a algunos pretorianos, que le lanzan algunas monedas
En tanto llegan el Centurión Robin Hood y el Fiscal Especial Koda cargando bolsas muy pesadas con ambas manos. También hacen una leve reverencia ante las autoridades, pero el centurión se queda mirando de reojo a la joven vulpina que está al lado del emperador. La Princesa Marian, hija de Shere Khan lo capta y sonrojada se tapa el rostro. En tanto ambos sujetos prosiguen su camino
-Muchas gracias por todo el esfuerzo Shenzi, tenemos acordado que sea lo más expedito posible, es necesario no crear oportunidades a nuestros adversarios para posibles arremetidas. Hija ¿Puedes quedarte en este lugar mientras termino el asunto? -
-Si padre. No hay problema- La princesa aun sonrojada desvía su mirada hacia su padre
- ¿Puedo quedarme con Marian por mientras mamá? - Una coneja pequeña de diez años le tira del vestido a la regente Judy, que está sujeta de su esposo Tambor, un conejo del mismo tamaño con un esponjoso cuello blanco que heredo a la hija de ambos, Jesse Hopps
- ¿Puedes esperarme aquí con ella querido? - La regente mira a su esposo
-Si claro. No creo que pueda haber diferencias-
La coneja Jesse y la princesa Marian se quedan juntas mirando a Reina danzar, siendo vigiladas por Tambor que mata su tiempo charlando con algún pretoriano. Aunque ambas princesas se llevan por diez años de diferencia, han sido bien cercanas, casi teniendo una relación de hermanas, por lo que no es un secreto para la coneja, la atracción que tiene la vulpina por el centurión, aunque eso parezca una ilusión no correspondida, porque la fama de Robin Hood siendo un casanova era un secreto a voces no solo entre las calles de Manila
Cuando el emperador y la regente seguían el camino custodiadas por Shenzi, llegan al perímetro de seguridad la banda de los Vulpinos, siendo su líder Nick Wilde el único que traspasa
-Su Majestad y Suma Protectora, es un honor de nuevo para mi compartir con ustedes y escuchar tan bellos discursos, mi corazón se embriagaba de emoción ante tan elocuentes palabras- El zorro se inclina de forma elegante y besa a cada uno en su palma, pero demorando más tiempo en la mano de la coneja
-Le agradezco sus nobles palabras señor Wilde. ¿Nos permite seguirnos? - Le sonríe sin mucha elocuencia el emperador Shere Khan
-Por supuesto. Después de ustedes-
Cuando el grupo se dispone a seguir su curso, un altercado capta su atención. Un obeso tejón vestido como sacerdote es empujado por los pretorianos ante el miedo de las princesas que se ocultan detrás de Tambor y de Reina que se pone detrás del pequeño Roquefort. En cambio, los Vulpinos siguen en lo suyo, charlando sobre las apuestas que podrán hacer esa tarde en los juegos de caballería, solo el más joven Tod observa al religioso, rasgando el piso con sus garras
-Exijo ver al emperador. No es posible que hasta este día no hagan nada por los terrenos de la Iglesia. Nuestra Señora de Sherwood no es una reliquia del pasado como insulto la señora regente, es nuestra gran obra. Quiero una respuesta clara-
El emperador se acercó hacia el religioso y le pidió a los pretorianos que lo dejaran pasar para convérsale más directo. Apenas el tejón estuvo más tranquilo, Tod se disponía a saltar encima suyo, pero antes de que se pudiera mover es atajado por el Honesto Juan, quien lo empuja hacia el grupo
- ¿Qué piensas que está haciendo Tod? -
-No es de tu incumbencia Juan. Déjame a mí con mis asuntos-
-Intentar una locura con el emperador muy cerca es uno de mis asuntos. Simplemente no puedes hacer algo así con Shere Khan en medio, ni mucho menos con las hienas de Shenzi rodeándonos. Lo digo por nosotros, tu banda. Si te quieres matar hazlo solo, pero no cuando estés acompañando a los Vulpinos. ¿Está claro? -
El zorro joven seguía mirando al tejón que logro conversar con el emperador, mientras las princesas volvían a lo suyo, tampoco pudo evitar mirar un poco más a Reina que respondía amable a las preguntas que le hacían la pequeña coneja y la vulpina
- ¿Está claro? - Honesto Juan le acerco una garra a su cuello mientras lo apretaba a su pecho
-Si Juan. Lo entiendo- El joven zorro miraba con recelo como el sacerdote se marchaba con una sonrisa de victoria en su rostro, pero su rostro cambio al mirar como Reina deleitaba a las princesas con sus pasos de baile y los aplausos de Tambor y Roquefort
-Me parece bien. Ahora únete a conmigo, Foxy Loxy y al Hermano Zorro. Estamos apostando al duelo de esta tarde-
Cuando el emperador, la regente, Wide y Shenzi llegan al punto de reunión, Bagheera hace silenciar al resto con un ligero dedo en su boca. Hace la reverencia correspondiente a las autoridades, se coloca al medio de todos y con las manos alzadas comienza
-Les queremos dar gracias a las bandas presentes por cumplir su promesa de no cometer delitos graves en público, no ocasionar combates entre ustedes y sobre todo respaldar la gestión del emperador Shere Khan y la regente Judy Hopps. Entendemos que ha sido muy difícil para ustedes por sus principios tener que pactar con sus antiguos rivales, pero cada sacrificio entrega su bendición correspondiente. Les hacemos entrega de los pagos en diez mil monedas de oro a cada banda y además un contrato para que sus inversiones puedan ser limpiadas en nuestro gremio de banqueros, aumentando su riqueza. En nombre de Manila, les agradecemos por pavimentar el futuro-
El centurión Robin Hood, hace entrega de las bolsas a O’Malley, a Bianca y a Nick, a este último le da un apretón de manos mientras le sonríe
-Aun no puedo creer que siendo el más bajo fuiste lo suficiente astuto para sucederme-
-Ya sabes Robin. El veneno más potente viene en frasco pequeño- A lo que el centurión se ríe y vuelve a su lugar
-Supongo que hay más por tratar, porque la entrega de estas bolsas en un espacio abierto es muy arriesgada- Sentencia Bianca que todavía sigue de brazos cruzados
-Solo espero que implique algo bueno para todos- Sentencia O’Malley
-La verdad si queda algo más, pero quien lo dirá será el fiscal especial Koda- Dicho esto Bagheera se retira del medio dejando lugar al oso pardo
-Me quiero sumar a las palabras del señor Bagheera y les agradezco por su noble contribución en promover la paz y la estabilidad en Manila. Pero temo ser yo, quien comunique las malas noticias-
Todos menos Nick dejaron de sonreír e incluso dejaron de moverse, menos el emperador que estaba sentado apoyando su cabeza con su garra
-Los enemigos de Su Majestad y la Suma Protectora no han sido eliminados del todo. Aunque el esfuerzo de Shenzi y sus pretorianos ha sido notable junto al Centurión Robin Hood y hemos acabado con esos fanáticos que aun veneran al deposita Scar, aun nos quedan los más peligrosos. Gurgi y Hen Wen-
Todos en la sala intercambiaron miradas y algunos susurros
- ¿No se suponía que ellos habían sido los primeros en morir? - O’Malley es el primero en interrumpir
-Nosotros también lo creíamos así. Pero esto es mucho más grave, porque son los únicos que saben usar los poderes maléficos del caldero mágico. Tenemos entendido que hasta pagaron por la cazarrecompensas Roxanne para hallarlo-
- ¿Roxanne? ¿La misma que es hija de la Bestia y la Bella? Esa criatura se suponía que estaba prisionera- Es Bianca que toma la palabra, con voz molesta y casi iracunda
-Logro escapar hace unas semanas. Muy pronto si no hacemos nada, tendrán el caldero y con eso podrían resucitar al déspota Scar-
- ¿Sabemos dónde está el candelero? - Ahora Bernardo pregunta, pero mucho más tranquilo que su esposa
-Si sabemos-
- ¿Entonces por qué nos consultan que hacer? Vayan a buscarlo- Bianca interrumpe ya con mucha molestia
-Si lo buscamos, tendremos que asesinar a mucha gente. Esta en las ruinas de lo que fue Zootopia, que ahora es un lugar como ustedes saben, infestados de salvajes que cayeron por los aulladores. Si ingresamos en ese lugar y la gente se entera que asesinamos a familiares, cercanos o incluso cachorros infectados, el prestigio de este reinado se vendrá boca abajo-
- ¿Qué proponen? ¿Qué nosotros hagamos el trabajo sucio? Si es así, mínimo desde Aristogatos pedimos que el pago sea diez veces más de lo que recibimos hoy-
-Por primera vez, estoy de acuerdo con un felino- Sentencio Bianca
Nick no decía nada, solo miraba a una nerviosa Judy
-Ustedes no harán ese trabajo. Aunque son reconocidos como criminales, no vamos a arriesgar a que su reputación se vea perjudicada, porque con el señor Bagheera hemos analizado que los necesitamos, no solo por su efectividad sino por sus recursos y personal. Con todo esto resuelto, ustedes podrán abandonar las calles y sumarse a la burguesía emergente de Manila. No vamos a permitir que en la ciudad crean que aun las bandas criminales actúan sin culpa-
-No me digan que quieren que...- Bernardo tartamudeo buscando las palabras
-Vamos a liberar a Dumbo y a Timoteo por esa zona y ellos se encargarán del trabajo sucio. Tienen un prontuario de psicópatas tan elevado que solo sería una raya al tigre (con el perdón debido a Su Majestad por la jerga) si se llega a saber. Lo único que les pedimos aparte de no contarle a nadie esto, es facilitar sus guaridas para ocultar a Dumbo y a Timoteo cuando tengamos el caldero en nuestro poder. Esta vez el pago seria dos veces lo de hoy por cada semana que los tengan guardado cada uno-
Los lideres de las bandas se miraron unos a otros, solo asintieron y aceptaron a viva voz
-Muy bien. Dicho esto, agradecemos su presencia, recordar su silencio con pena de muerte si se divulga. Sus pagos llegaran apenas Dumbo y Timoteo estén en sus guaridas. Ahora el Centurión y yo les haremos llegar a la brevedad algunas cosas que vamos a requerir para el equipo de nuestro enviado-
Finalizada la reunión, Bianca y Bernardo son los primeros en retirarse, seguidos de O’Malley que los acompaño a pesar de la molestia visible de la roedora, pero no era porque quería charlar, sino porque recordó que esa canina que lo maravilló con su danza andaba con ellos. El emperador Shere Khan salió resguardado por Shenzi quien le paso un papel por debajo a Bagheera
-“Donde siempre a las 20.00. Si llegas primero enciende el fuego y lleva vino dulce”- La pantera solo sonrió y lo guardo muy bien
-Tengo que buscar algo que Jesse me pidió. Sigan sin mí, los alcanzo en cinco- La regente Judy le señalo a Shenzi mientras se dirigía a una bodega oculta que solo la Guardia Pretoriana, Shere Khan y ella conocían. Se adentra en el lugar, busca entre los casilleros una cadena que su hija le había pedido antes de la reunión. Pero justo cuando esta por salir, unas garras la sujetan por la cadera llevándola a la oscuridad
-Torpe coneja ¿Aun con la mala costumbre de no mirar antes de cruzar las puertas? - Nick la acerco a sus labios mientras ella le correspondía abrazándolo por el cuello
-Es porque sabía que estabas aquí, zorro tonto- Ambos seguían en los besos, cuando un ruido los alarmo, se detuvieron, pero solo era un pájaro que se había detenido a rascarse las alas
- ¿Cuánto tiempo tendremos que andar así? - Le pregunta el zorro
-No lo sé Nick. Las cosas son muy distintas. Pero ten paciencia, mi regencia debería acabar muy pronto, apenas se instale la democracia. Con eso ya no debería sostener el matrimonio con Tambor y seria libre- La coneja intenta seguir con los besos, pero el zorro la detiene mirándola fijo
- ¿Estas dispuesta a dejarlo todo por mí? -
-Bueno, no todo. Solo me iría con Jesse, mi hija. ¿Qué hay de Vixey y tu hijo? No tengo problemas en que lo podamos buscar-
-Vixey y yo no atravesamos por un buen momento, pero si descubre que le fui infiel por diez años con una coneja, ocultaría a Nick junior hasta el último rincón de la tierra con tal de que no lo pueda ver. Eso si antes le pido que me lo pase por unos días para ir de vacaciones, con la omisión de que serían indefinidas-
-Me parece un plan retorcido. Espero que Vixey sea razonable- La coneja logra su cometido y reanudan los besos con el zorro. Pero de nuevo el pájaro emprende vuelo, asustándolos y arreglando sus ropas para salir de la bodega
-Zanahorias, hay algo que necesito decirte- Le dice el zorro sujetándola del brazo
-Dime Nick. Pero si es algo más importante, me lo puedes decir en la noche. Donde siempre-
- ¿Dónde también se juntan Shenzi y Bagheera? -
-El de siempre- La coneja se ríe y se tapa la boca para disimular
-Tu risa combina con tus ojos lilas. ¿Te lo había dicho? -
Ambos se dan un beso largo, se abrazan y se toman de la mano por unos diez pasos, uno por cada año de su relación a escondidas de la ciudad de Manila, aunque antes ya llevaban unos seis años. Antes en Zootopia antes de la infección cuando eran policías al menos podían pasar más disimulados, pero en Manila rápidamente fueron parte de las conspiraciones políticas, llegando Judy a ser parte del Partido Verde y uniendo fuerzas con el Partido Café casándose por conveniencia con su líder Tambor, en cambio Nick al ser un zorro, no pudo acceder a la política ni a las fuerzas militares por lo que fue adoptado por Robin Hood y sus Vulpinos, volviendo a las calles
Antes de soltarse las manos, se besan hasta su encuentro semanal que justo corresponde a esa noche
-No sabes cuanto quería esto desde que empezó esa reunión- Le dice Judy olfateando su pelaje
-Lo sé, soy irresistible, en especial después de estar en una sauna con tantos animales alrededor. Por cierto, no mentí, de veras me gusto tu discurso- Nick le beso la frente y ambos se separan, pero primero es la coneja quien sale y se reúne con su hija y su esposo, marchándose custodiados por los pretorianos. Al rato es Nick quien sale y se reúne con sus Vulpinos, repartiendo la mayor cantidad de monedas para ellos, y quedándose menos de 10% para él
-Usted es muy generoso señor Wilde- Le golpea por la espada Honesto Juan
-Trato de ser un zorro generoso- Le sonríe Nick
-Lástima que eres único en tu especie- Se burla Foxy Loxy
Los zorros ríen a carcajadas, menos Tod que aún está pensado en ese fraile Tuck que le arruino la tarde con su presencia, pero también queda asombrado por el recuerdo de aquella canina llamada Reina que se fue con los ratones Bernardo y Bianca
-Voy a buscarla por las calles. Al menos le puedo dar algo de mis monedas-
El lugar se cierra para el público, custodiando las obras el Centurión Robin Hood, quien a la distancia observa que una figura fotografía la zona. Podría ser cualquier animal curioso, de todas maneras, tomar fotos no es un delito. Recibe un mensaje de Marian que le envía un corazón y una foto suya con el vestido que usara en el torneo de esa tarde y otro de Koda que le indica que todo está listo e informado
Mientras tanto Roxanne logra tomar las últimas fotos de su inspección, desde que se inauguró el evento, hasta la reunión de las autoridades con las bandas criminales e incluso el encuentro que tuvieron Nick y Judy al final
-Aquí Roxanne. Los acuerdos llegaron justo como esperábamos. Van a soltar a Dumbo y a Timoteo-