Alas para el Lobo

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Summary

La Legión de ángeles Ziel eran los encargados de proteger a las personas que cumplirían un gran propósito en la tierra, a cada uno de ellos les era asignado su protegido, sin embargo, a estos ángeles no se les decía cuál sería la proeza que realizaría esa persona, pues su única misión era la de protegerlos a toda costa, hasta que cumplan con lo que están destinados a hacer. Oriel, un ángel que había sido castigado debido a que falló de manera catastrófica su última asignación, volvía a incorporarse a la legión después de cumplir una condena de mil años, pero esta vez estaba dispuesto a enmendar su anterior error y demostrar que no volvería a equivocarse. Su nuevo protegido es Erik Hassan, futuro alfa de la manada Mond un hombre lobo instruido por su padre, como futuro líder; aunque solo existía un detalle que lo irritaba de sobremanera y era que no había encontrado a su mate. ¿Qué será lo que les deparará a ellos cuando se encuentren? ¿Y cuál es la proeza a la que está destinado Erik?

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Prólogo

— Me has decepcionado, Oriel.

— ¡NO!, puedo explicarlo Jofiel —era evidente el pánico en su voz.

— ¿Explicar qué? Has fallado.

— ¡No! Se supone que eso no debía pasar, yo, yo...

— ¡Silencio! —el grito estremeció a más de uno, era palpable su furia. —Tu incompetencia les ha costado la vida a miles, una especie casi fue extinta — Su cuerpo tembló bajo las duras palabras de esa cruda realidad; lo sabía, su deber, su misión, todo se había ido al abismo del fracaso. No pudo evitar apretar sus puños sobre las rodillas que reposaban en el frío piso de mármol blanco. Sus túnicas blancas y prístinas habían dejado de ser suaves y lisas ahora solo era un manojo de tela arrugada y desgastada.

— No puedes esperar algo que no sea un castigo —a pesar de que se había calmado bastante, aún se podía percibir el enojo en sus palabras.

— Sí — respondió débilmente, mientras agachaba la cabeza, pues ya no había forma de explicar nada, solo queda resignación y aceptación para lo que fuesen a hacerle, sin embargo, no esperaba lo siguiente que escucharía.

— Quedas expulsado de la Legión Ziel por los siguientes mil años y pierdes tu rango como Elohim.

— ¡¿Qué?! — exclamó alarmado — No, por favor —sabía que su súplica no funcionaría, que nadie lo escucharía, pero quería intentarlo, quería aferrarse a la esperanza de que no lo expulsarían, que no sería despojado de todo por lo que había trabajado, de todo lo que él era.

— Ya está decidido, además estarás encerrado en la prisión Fehler durante tu castigo — terminada la sentencia, en un solo instante dos Elohims aparecieron a cada lado y lo tomaron con fuerza ambos brazos, lo arrastraron sin delicadeza alguna, lo despojaron de sus armas y le dieron una túnica simple.

Los Elohims lo llevaron a rastras y fue arrojado con brusquedad a la celda que sería su prisión por el siguiente milenio. Él no dijo ya nada, se había quedado sin palabras, le era difícil asimilar lo que acababa de suceder, lo perdió todo en un instante y la peor parte es que había perdido a alguien que amo intensamente, ese dolor era sin lugar a dudas el más duro, este error lo condenó a vivir con culpa y remordimiento por el resto de su vida.

Un silencioso sollozo se escapó de entre sus labios, pero no había nadie que lo escuchará y menos alguien que viniera a consolarlo y se apiade de él.

¿Qué he hecho?... perdóname Noah.


19/06/2024