Tres son mejor que dos

Summary

Harry probará lo que realmente son los Malfoy. One shot creado para el Octubre Monster Fuck de Ilitia Forever Días que abarcan: 16,17,18.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

_Parte única

La lluvia golpeó la ventana y los rayos iluminaron aquella cálida habitación. Lucius delineó con sus garras la piel desnuda de Harry, quien se encontraba de espaldas siendo despojado de sus prendas por sus propias manos, ante la mirada de su hijo que se encontraba recostado sobre un sillón. Ambos sentían atracción por el mismo hombre y no tenían problema alguno de compartirlo, no había necesidad de pelear si podían disfrutar de él sin un conflicto de por medio. Harry en ningún momento se quejó por ello, todo lo contrario, sentía que se había ganado un premio doble y no tardó en acceder de pertenecerles a los dos por igual.

Ser follado por los hombres lobos más apuestos del mundo mágico sin duda era una bendición.

Los colmillos afilados del mayor dejaron marcas en su hombro logrando que se estremeciera por completo, de reojo notó que Draco ya jugaba con su propio miembro frotándolo suavemente de arriba hacia abajo, si quería ver un espectáculo, pues se lo iba a dar.

Harry se giró para quedar de frente a Lucius y tomándolo de la nuca comenzó a besarlo de una forma apasionada mientras gemía intentando que Draco lo escuchara, sabía que eso lo excitaba, la forma en que los sonidos salían de lo más hondo de su ser era algo que a su novio le encantaba. Movió una mano sobre el abdomen del más alto y delineó con sus yemas cada músculo marcado hasta llegar a su espalda, tanto Lucius como Draco tenían el cuerpo tonificado, algo propio de los Malfoy que todos envidiaban. Sus lenguas se acariciaban deslizándose entre sí e inclinaba su cabeza para llegar hasta el fondo de su cavidad, los labios del mayor estaban algo resecos pero aún así no dejaban de ser deliciosos para su propio gusto.

—Draco se ha puesto duro sólo con vernos besar —musitó cerca de su boca—, estoy seguro que le encantará observarme chupándotela —ronroneó antes de bajar suavemente quedando de rodillas frente a Lucius.

—No dudo que así sea, particularmente tampoco me molestaría verte mientras se lo haces —sonrió ampliamente y Harry mordió su labio inferior de un modo juguetón.

Tomó la palpitante dureza del hombre y comenzó a lamer el tallo sin ningún tipo de vergüenza, le gustaba mucho sentir el sabor de la piel de ambos en su lengua, aunque eran parecidos en apariencia, había cosas que los diferenciaba y él las amaba. Las pupilas de Draco lo delataban, se encontraban dilatadas mientras disfrutaba de aquel espectáculo. Harry tomó los testículos del mayor y lo masajeó acunándolo con la palma de su mano, no tardó demasiado en follarse la boca con la virilidad del otro, succionando con ímpetu hasta que Lucius jadeara y con la mano que tenía libre acarició la propia. Draco los seguía viendo desde el sofá entre tanto se satisfacía a sí mismo ante esa imagen tan erótica. Los dedos de Lucius se enterraron en sus oscuros cabellos e inclinó la cabeza hacia atrás absorto en el placer que le generaba. Harry chupaba deliberadamente y sus cuerdas vocales vibraban ante los gemidos agudos que salían de ellas.

Lucius no tardó en llegar y no perdió el tiempo en llenar su boca con el líquido golpeándolo en lo más profundo de su garganta, Harry lo recibió gustoso y unas caricias más se estremeció corriéndose en el suelo.

Se levantó y Harry lo besó compartiendo el semen que había quedado, las manos de su novio de pronto aparecieron en sus glúteos mientras besaba y mordía su nuca. Sus uñas afiladas le hicieron cosquillas y Draco los abrió develando su entrada. Se introdujo en ella con un dedo empapado de lubricante empezando a bombear de forma suave y lenta.

—Apuesto a que te mueres por ser jodido por ambos —la voz rasposa de Draco finalmente apareció y su aliento golpeó su piel erizándola por completo—, eres muy fácil de leer, no hace falta entrar en tu mente para darnos cuenta —Harry jadeó al sentir su largo dedo estimulándolo de un modo tortuoso—. Te has tocado pensando en cuando llegaría éste momento, ¿cierto?

El fuego acrecentó en sus entrañas y mentiría si dijera que eso no era verdad, había pensado infinitamente en que los dos Malfoy lo llenaran al mismo tiempo e incluso fantaseó con su orificio siendo abierto con sus gruesos miembros. Un sonido de placer se coló saliendo de su boca y fue respuesta suficiente para los dos hombres. El modo en que lo acariciaban hacía que ese calor se hiciera cada vez más intenso y quemara hasta sus huesos.

Se giró y besó a Draco, a diferencia del beso con Lucius, fue uno más salvaje y osado, no era que tuviera algún tipo de privilegio, pero por alguna razón con Draco eran más hambrientos. Lucius no perdió el tiempo y se arrodilló para separar su carne, introdujo su lengua y se adentró generándole placer sólo con ella, un gruñido se escapó de la boca del mayor que enterró sus garras en los muslos de Harry. No veía la hora de que llegaran hasta lo más profundo de sus entrañas. Los delgados dedos de Lucius se adentraron aún más haciéndolo ver las estrellas en pocos segundos.

Recostado sobre la cama con su novio detrás, disfrutaba la manera en la que Lucius chupaba su pezón mientras Draco lo penetraba para prepararlo, sabía muy bien que debía estar dilatado para que su orificio recibiera las dos pollas al mismo tiempo y con cuatro dedos era más que suficiente. Harry gemía enredando su mano en el rubio cabello del mayor que dejaba marcas por rodó su cuerpo. Se había corrido tantas veces que sus músculos ya temblaban, los dos rubios estaban dispuestos a llevarlo hasta la cúspide del placer y no se conformaban con hacerlo sólo con su lengua o sus manos.

El primero en ingresar fue Draco quien levantó su pierna y apoyó su glande para introducir su masculinidad lentamente. Lucius fue directo hasta su boca, tomándolo por el rostro y la recorrió con su lengua entre tanto su hijo lo llenaba de a poco. Una vez que llegó hasta el fondo, besó su espalda y no se movió para que se acostumbrara a la intromisión. Harry sentía la dureza de su novio hincharse cada vez más abriéndose paso entre sus paredes y en una entrada que aún permanecía estrecha. Draco clavó sus uñas en el instante que comenzó a bombear y Harry se aferró a las telas de la cama a la vez que su próstata era deliciosamente estimulada.

—¡Oh, Merlin! ¡Qué bien te sientes! —con los ojos cerrados y la boca entreabierta, jadeó el nombre de su novio en el momento que su orificio lo recibía gustosamente.

—Tranquilo, mon amour, que muy pronto te abriremos y te gustará tanto que apenas podrás pensar —sonrió antes de clavar sus colmillos en el hombro de su novio—. ¿Estás listo, padre?

—No veo la hora de hacerlo gritar conmigo dentro —se burló mientras tomaba su dureza y la frotaba para aumentar su erección.

Una vez que estuvo listo, Draco le cedió espacio para que empujara junto a él, al principio Harry apretó sus dientes intentando controlar el hecho de sentir su entrada siendo expandida por sus grosores, era una sensación extraña pero no por eso dejaba de ser placentera. Una vez que Lucius logró estar por completo ambos se dispusieron a besarlo por toda su piel al igual que su hijo mientras su estrechez cedía amoldándose a la nueva sensación.

El sudor de los tres se deslizó sobre sus cuerpos y sin mediar una palabra se besaron de un modo voraz. Las caderas de Draco y Lucius empezaron a bombear y tienen que hacer un esfuerzo por no correrse por la forma en que Harry los devora con su estrechez.

La polla de Harry se sacude al ritmo de las penetraciones de los dos que deslizan sus tallos entre sí y su orificio se frunce en cada una de ellas. Piensa que va a perder el control de su cuerpo si siguen follándoselo de esa manera.

Draco lo toma por el rostro y lo besa hambriento por sentir sus labios de nuevo sin dejar de mecerse dentro, Lucius envuelve su miembro con la palma y lo frota a la velocidad de las estocadas. Harry quiere gritar y apenas puede hacerlo. Pequeños hilos de semen se esparcen entre su cuerpo y el de Lucius al correrse con los dos hombres dentro suyo. Las embestidas se hacen cada vez más salvajes logrando que todo su interior sea llenado con la semilla de los dos. Pequeños espasmos vuelven a aparecer en cuanto un nuevo orgasmo aflora de sus entrañas junto a ellos.

Harry apenas podrá caminar al día siguiente, pero está seguro de que no le molestaría ser llenado por sus dos hombres una vez más.