Capitulo Uno
Esta Historia Es Idea original mía y escrita por mí, no se permite la copia, adaptaciones ni el plagio de está historia
Capitulo Uno
La mujer pelinegra gritaba y se quejaba en aquella cama, sus gritos sé escuchaban a distancia, la partera veía cómo la cabeza de el bebé se asomaba,
- Vamos Princesa Arusa ya está por venir el bebé , vamos siga pujando - decía la partera -
Un hombre de cabello rubio se encontraba sentado en una silla enorme a su lado sé encontraba una mujer de labios rojos, delineado negro y cabello negro largo
- Su majestad, su hermana la princesa Arusa ya sé encuentra en trabajo de parto - dijo una de las sirvientas -
- Mí amor qué piensas hacer, con ese bebé?- pregunto la pelinegra - es una deshonra, tú hermana está dando aluz sin haber contraído matrimonio y quién sabe quién será el padre de ese bebé -
- Grisha , cierra la boca quieres - dijo el rubio molestó -
- Por que me hablas así, yo no tengo la culpa de que tú hermana se haya metido quién sabe con quién y ahora esté pariendo a un bastardo -
- Grisha cállate he dicho -
- Meran a mi no me vas a hablar así, podrás ser un emperador pero no tienes por qué hablarme así -
Arusa dejo caer su cabeza en la almohada , le entregaron a su bebé en sus brazos, era una pequeña bebé de piel blanca y cabello azúl , la pequeña abrió sus ojos azulados mirando a su madre , la pequeña soltó una pequeña risa
- Mi pequeña , eres tan hermosa, siempre voy a estar contigo y te voy a proteger, no voy a permitir que te hagan daño, te lo prometo -
Arusa depósito un beso en la frente de la pequeña bebé
El Emperador Meran ingresó a los aposentos de la princesa Arusa, la partera y sus ayudantes hicieron una reverencia
- Hermano, mira a mi pequeña hija , no es hermosa - dijo Arusa -
Meran observó ala pequeña
- De cabello azul he, no me digas qué es hija de Yaren -
Arusa bajo su mirada
- Ay cuñada, pero cómo fuiste tan ingenua como para meterte con un simple guerrero - dijo Grisha -
- Si sabes que Yaren sé va a casar, qué está comprometido - dijo Meran -
- Lo sé hermano, por eso no le dije nada ni a él ni a nadie, solo ustedes saben ahora quién es el padre de mi hija -
- Ni se va a enterar, aceptaré a tu hija como princesa pero no le tienes que decir quién es su padre, eso solo lo sabremos tú, yo y Grisha, quedó claro -
- Si hermano -
- Meran en verdad le vas a permitir a Arusa quedarse con esa bastarda -
- Grisha cállate, ella no es ninguna bastarda, es la princesa Patsuki -
- Patsuki?- dijo Arusa -
- Si ese será el nombre de la bebé , Patsuki -
Arusa caminaba de un lado hacía otro de un pasillo, Meran y Grisha llegaron
- Que pasó hermana?- Pregunto Meran-
- Mi pequeña se encuentra muy mal , hermano los doctores no saben que es lo que le pasa - dijo Arusa angustiada -
- Ya llamaron a los mejores médicos?-
- Si hermano, incluso llámanos a los curanderos y hierberos pero no logran descifrar qué es lo qué le pasa mi pequeña -
- No te preocupes hermana, la van a curar no te preocupes -
- Es el karma que te está llegando, esa bebé es una mancha en el linaje real - dijo Grisha -
- Grisha no vuelvas a hacer un comentario de ese tipo - dijo Meran -
Arusa se dirigió ala biblioteca real a buscar algo que ayudará con lo que le estaba ocurriendo a su pequeña bebé, encontró un libro qué decía "Aoi"
Ella lo abrió y empezó a leerlo también había ilustraciones en el libro
"El Reino Azúl que yace es las frías montañas dé Yanshai, el emperador lobo emperador de el reino azul, es un emperador temido pero también querido por su reinó, el posee varias habilidades, entré ellas magia, fuerza, volar y tiene la habilidad de curar alas personas con tan sólo tocarlas sin importar cuál sea su padecimiento"
En dicho texto estaba la ilustración de un hombre de cabello blanco largo de ojos azules y abajo de el había un lobo blanco sobre una montaña
Arusa llevo el libró a un samurái para qué le dijese si dicha información era real o era un simple libró
- Si princesa Arusa, el Reino Azúl si existe y también existe el emperador lobo, se llama Reyko -
- Tienes qué llevarme -
- No princesa es muy peligroso, se trata de un reino donde las personas no son normales, son licántropos -
- No me importa, haré lo que sea por mi hija , no me importa arriesgarme con tal de que esté bien -
- Bueno debería de consultarlo con su majestad y si le da la autorización de ir pues yo iré con usted mi princesa -
- No, mi hermano no tiene por qué enterarse de esto, quiero que sea secreto y que nadie lo sepa, ya qué si le digo seguro me dirá que no -
- No puedo hacerlo princesa Arusa, si lo hago y si su majestad sé entera no le gustará a usted pues no le hará nada por qué es su hermana pero a mí , se imagina -
- Fuí muy clara cuando te dije que mi hermano no tiene por qué enterarse, iremos y vendremos y nadie sé dará cuenta -
El samurái sé quedó pensativo
- Por favor Yuken, di que si , necesito tú ayuda, mi pequeña está sufriendo y no hay nadie qué pueda curarla, solo ese Emperador lobo -
- Está bien princesa lo haré, por qué la estimó mucho y por el bien de su pequeña -
- Muchas gracias Yuken -
- No tiene nada que agradecerme princesa -
Y cuando la noche llegó, Arusa se puso una capa y tomó a su pequeña, se dirigió hacía la parte trasera de el castillo en dónde Yuken ya la estaba esperando con un carruaje, la ayudo a subir al carruaje y luego el subió ala parte delantera de el carruaje para dirigir al par de caballos
El viaje fue largó pero finalmente llegaron al reino azul, la nieve qué caía era de color azul , la entrada de el reino estába entré dos enormes monumentos de piedra , el enorme castillo azúl qué yacía sobré una montaña sé podía observar desde la distancia, había lobos merodeando por el lugar y también uno qué otro licantropo qué aullaba en lo alto de las montañas
Los habitantes los veían extrañados, Yuken sé mantuvo firme y siguió guiando a los caballos en dirección a aquel castillo azúl
Arusa sé asomó por la ventanilla de el carruaje mirando como las personas los veían, al llegar hasta el castillo Yuken ayudo a Arusa a bajar, había unas enormes escaleras que debían escalar para llegar por completo ala entrada de el castillo
- Quiere qué yo cargue a su pequeña para qué no se agote tanto -
- No te preocupes Yuken, yo no soltaré a mí hija, aunque me cansé -
Arusa empezó a escalar eran aproximadamente unos trescientos escalones, cuando llegaron había unos guardias los cuales sé pusieron enfrente de el enorme portón de el castillo
- Venimos de el reino Den, ella es la princesa Arusa de ese reino, queremos ver al emperador Reyko porque queremos qué sane ala hija de ella - dijo Yuken -
- Esperen aquí, iré a avisarle al emperador, para saber sí quiere recibirlos - dijo uno de los guardias para después ingresar al castillo -
Un hombre de cabello blanco largo, de ojos azules, músculoso y alto se encontraba sentado en un sillón decorado con piedras azules, las paredes de el castillo eran azules de distintas tonalidades , aquel guardia llega haciendo una reverencia
- Su alteza, la princesa Arusa de el reino Den ha venido a acudir a su ayuda para que usted sane ala hija de ella -
El peliblanco observó al guardia con mirada seria no mostraba ninguna expresión en su rostro
- Por qué haces esperar a una princesa, hazla pasar - dijo el peliblanco -
- Cómo usted ordene majestad -
El guardia salió de ahí y al cabo de un rato llegó con la princesa Arusa y el Samurái Yuken, mientras caminaba Arusa observaba a su alrededor y luego miró hacia el frente en donde estaba Reyko
Sé detuvo en los escalones que daban al sillón de Reyko
- Emperador Reyko, sé que usted puede sanar, le pido que por favor sane a mi pequeña bebé —
- Y que me darás a cambio?-
- Que!?, Quiere qué le dé algo a cambió?-
- Sí claro -
- Lo que yo tengo es lo mismo qué tú tienes, incluso tú tienes mucho más por qué eres un Emperador y yo una princesa -
- Tú tienes algo que yo no tengo, tú hija,la quiero a ella , pero no ahora la sanaré con la condición dé qué me la entregues cundo sea adulta, quiero que sea mi prometida y cuando legalmente pueda casarme con ella nos casaremos -
Arusa estaba completamente atonita al escuchar eso, no podía creerlo y sobre todo no sabía que hacer