El orbe

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Summary

Hace miles de años el mundo fue sometido y dividido, ahora dos bandos se enfrentan en una lucha por mantener el control que han conseguido, ¿Realmente existe un bando bueno y uno malo?

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 0 "El origen"

En el inicio de los tiempos sólo existía la guerra; el balance no era parte de la vida cotidiana, personas con una inmensa cantidad de poder gobernaban la tierra a su antojo y los menos favorecidos aceptaban la sumisión con la excusa de que los dioses así lo habían decidido. Muchos años después, un joven cansado de las humillaciones y la esclavitud en la que vivía decidió alzar la voz, aquella que fue apagada a punta de golpes y amenazas; o eso esperaban, puesto que un joven que había sido dotado con un gran poder se le unió para ayudarlos a alcanzar la gran anhelada redención.

Juntos buscaron la paz, sin embargo esta no lograba sostenerse, fuertes contra débiles se había convertido en un cliché que todavía continuaba. Muchos dicen que la historia está destinada a repetirse en un círculo vicioso del que sólo se puede escapar peleando con sudor, sangre y lágrimas. Abrumados por la falta de empatía en la humanidad sucumbieron a la magia prohibida, encontrando así un hechizo que acabaría con la pelea constante por el poder.

Tierra en la que se habita, agua que provee, sangre de aquel que nació con poder y el corazón puro de los desfavorecidos eran los ingredientes para el hechizo que le daría fin a la incesante guerra, aquel hechizo pedía un elevado costo para quien quisiera ejecutarlo. Pero, aquellos dos amigos unidos por el destino estaban dispuestos a pagarlo con tal de encontrar la paz.

Se fijaron día y lugar, comenzaron los preparativos, llamando la atención de los opositores. Los enfrentamientos entre bandos cada vez se hicieron más y más visibles, pero no existía vuelta atrás; los hechiceros habían rendido pleitesía ante los más débiles con su plan maestro.

La luna se encontraba en su máximo esplendor, la noche se convertía en la mejor amiga de los forajidos que se escondían entre las calles, el viento soplaba tranquilo a penas haciendo una ligera brisa que levantaba el cabello de quienes paseaban por los callejones. Los dos amigos, las dos caras de la moneda yacían en el centro de un bosque más allá de los límites de quienes carecían de piedad, pero más cerca para aquellos que buscaban un refugio.

Los habían preparado todo, desde el último ingrediente hasta un grupo de personas aliadas que cuidaría de ellos mientras el hechizo tomaba forma. Juntando sus poderes crearon un orbe que mancharon con su sangre para dar inicio al ritual; dicho orbe se torno de una mezcla de colores primarios con un destello hipnotizante para toda persona que lo mirara fijamente, un perfecto dodecaedro rodeaba la esfera como hilos de energía que lo protegía, un matiz deslumbrante, estimulante, con sólo darle un vistazo, con el simple hecho de estar a tan solo metros de él se podía sentir el inmensurable poder que yacía en él.

Aquel hechizo tenía como objetivo absorber la magia que existía en la tierra quitando así la sed ridícula de poder que se presentaba frente a los hombres, una ambición autodestructiva. Una vez comenzado el ritual este no podía ser interrumpido. El ritual siguió su curso, pero no pasó mucho hasta que los opositores comenzaron la batalla. Una batalla campal se dio a las afueras del centro del bosque donde los hechiceros se encontraban, pero a veces las batallas se pierden… el grupo encargado de proteger a los dos hechiceros había fallado en su labor y en consecuencia estos se vieron obligados a huir con el orbe y hechizo a medias.

La persecución en busca de los hechiceros fue intensa, cientos de hombres buscaron a los autores de la gran tragedia y robo de poderes de todo el mundo; por infortunio, el bosque se había convertido en un laberinto que parecía estar a favor de la protección de los perseguidos. Pasaron meses hasta que una noche un grupo de hombres encontró el cuerpo del hechicero desfavorecido, sin vida, ni evidencia de quién lo cazó. Quedaron atónitos con lo que vieron, al notar que este no tenía el corazón, poco a poco disminuyeron su búsqueda desesperanzados de encontrar al otro hechicero. Muchos dicen que el desafortunado fue traicionado y su compañero vivió en riqueza y gloria gracias a él, otros tantos cuentan que se suicidó por la culpa, unos cuantos hombres aliados dicen que se perdió en el bosque en un intento de ocultar el orbe para siempre.

Desgraciadamente, el hechizo, al no ser terminado correctamente, no eliminó los poderes en la tierra en su totalidad, pero sí anuló los poderes en miles de personas, y aquellos que no los perdieron fueron restringidos a las limitaciones de los cuatro elementos en su forma más básica: fuego, tierra, aire y agua.

Fue un cambio realmente radical en la vida de quienes se vieron afectados. Quizás fue la peor catástrofe que alguna vez haya ocurrido en tantos años pacíficos, el cambio fue tan espontáneo y significativo que debían tener soluciones rápidas. Personas que tenían la capacidad de curarse a sí mismas, que controlaban posibles desastres naturales con sus poderes, había hasta quienes los usaban constantemente para cuidarse de cualquiera sea el peligro del sitio donde habitaban, el equilibrio de costumbre que poseían se había desvanecido tan rápido que apenas tuvieron un momento para procesar tanta problemática. No tenían medios de transporte, tampoco comunicación, abundaba la ignorancia de la utilización y obtención de objetos, de alimentos, cosas vitales en sus vidas, sin la ayuda del regalo que los dioses les dieron. Sin embargo, como cualquier población ante un conflicto, debían tomar acciones; sólo el que se adapte iba a sobrevivir.

Fue un gran revuelo, la suerte estaba en sus manos, por fortuna estaban en una época veraniega donde los árboles dan diversos frutos, los prados se mantienen cálidos, los bosques empezaban a generar más humedad al igual que los cuerpos de agua, cada uno se especializaba más en las actividades relacionadas a lo que solía ser su elemento. Hubo humanos que buscaron el agraciado orbe durante un tiempo en su desesperación por tratar de recuperar todo lo perdido en lo que se calificó como “La gran tragedia” pero, parecía ser que todos sus esfuerzos quedaron en el mismo sitio donde quedó su salvación, desaparecido entre las profundidades de los bosques. Fue difícil, los habitantes que seguían teniendo poderes se relacionaban con aquellos semejantes para perseverar sus habilidades, otros optaron por tomar un camino distinto si el verdadero amor lo encomendaba.

La sociedad se dividió rotundamente en varias segregaciones. Durante los años posteriores se dedicaban a diversas tareas, a otros les costaba menos, a otros se les dificultaba más, los conjuntos de personas que se mantuvieron unidos por compartir un elemento en común se volvió cada vez más independiente de los que se quedaron al desnudo, con solo sus cerebros y su ingenio como defensa. El tiempo avanzó de modo que los únicos registros que quedaban del histórico suceso eran en forma de libros, vagos escritos, papeles dañados con una ortografía ilegible, todo mayormente utilizado como cuentos de hadas por las próximas generaciones consiguientes que eligieron la opción de dejar de creer en algo tan poderoso como era el orbe y los hechiceros. De nuevo, la vieja historia quedó registrada en las mentes que llegaron al abismo de la extinción. Poco a poco se apagó esa luz de esperanza, la chispa fue extinguida y posteriormente reemplazada por cosas que le ayudaban a la supervivencia, por objetos innovadores, tecnología en su aspecto más ínfimo y primitivo llegaba a cambiar la simpleza de lo cotidiano, el ser humano avanzaba exponencialmente con tal de resolver todas y cada una de las carencias que solían molestarlos. Sin duda su inteligencia avanzaba con gran velocidad ante la necesidad de obtener más; pues, lo único que el orbe no pudo quitarles fue su ambición natural.


Así fue el pasar del tiempo, no tenían grandes conflictos más que unos éticos por las abundantes mentes cerradas de aquellos que aún conservaban sus poderes en una forma más insignificante y su desacuerdo con la decisión de no preservar su linaje, algo difícil de cambiar. Todo marchaba con tranquilidad hasta que, al pasar tres milenios y cuatrocientos años después del gran suceso, un inesperado acontecimiento azotó lo que se veía como una falsa paz que ocultaba en realidad el verdadero problema que jamás se resolvió.


De la mano con la evolución, las cuatro naciones divididas por elementos fueron disolviéndose lentamente. Una gran segregación entre sus habitantes y los romances prohibidos en masa dejó el prejuicio de estar con alguien de distinto poder elemental que sometía a la sociedad a ser una más monótona, para por fin ser libres de amar a quienes anhelaban sus corazones. Todo parecía marchar bien, nadie mostraba quejas, el silencio hacía parecer que las personas vivían en constante armonía. Esto no era así, pues, uno de ellos sacó la cinta de su boca, las cadenas en sus tobillos y las esposas en sus manos para decir todo lo que tenía guardado en su interior:


42 Años antes del inicio de la historia


¡Todos mienten! ¿No están cansados de someterse a sí mismos? ¡Esto es una total blasfemia! - aclamaba un hombre extraño en televisión, con una máscara, ocultando su identidad ante la sociedad. - Seré el primero, pero eso no me hace el único. Sé dentro de mí corazón que están de mi lado – Su ceño se frunció mientras sus manos se levantaban atrayendo al público – porque sufrimos el mismo problema; ser juzgados por quienes somos. - continuó como un total narcisista, un sociópata que sabía exactamente qué decir. El gran uso de la palabra lo mantenía a flote. - He surgido de las tinieblas con un mensaje; soy descendiente de uno de los hechiceros. - “¿Qué está diciendo? ¿Habla de los hechiceros antiguos, del mito de los hechiceros y el orbe…? ” cuestionaba una mujer. - Ellos hace tiempo trataron de traer la paz hacia nosotros, la igualdad, la equidad. Pero su hechizo fue arrebatado por manos egoístas, deseosas de poder, ¡por los mismos ancestros de quienes ahora están en el poder! -

Sonaba realmente empoderado, enfadado, con un único motivo punzante en su cabeza que quería conseguir con todas sus fuerzas: convencer a una multitud y armar una revolución. Parecía ser una tarea difícil al inicio, ¿quién pensaría que un sujeto como él podría llegar tan lejos? Encerrado toda su vida dentro de una casa que se caía a pedazos, en su sótano, rodeado de libros y libros acerca del orbe, de los hechiceros, de su intento de liberar a la raza humana de poderes para volver a ser una sola, hundido en el odio hacia quienes le negaron todo por ser alguien sin poderes. Todo eso le llenó la cabeza de una forma monumental; tanto, que perdió totalmente el conocimiento de su propia identidad. Pero no había nadie que lo juzgue, que lo contradiga. Y había una razón para eso: el ser humano tiene una extraña costumbre de relacionar lo inexplicable con acciones divinas. Ninguno supo explicar el por qué de la desigualdad, él era vocero de la salvación que esperaban desde hace tiempo para darles una explicación de su sufrimiento, llegaba a darles la redención. No podían negarlo.

Ellos nos niegan trabajos, beneficios, derechos, inclusión social, ¡no importa cuán buenos sean! ¡Si no tienen poderes, o no son de un linaje puro, no valen absolutamente nada ante sus ojos! - Los más poderosos querían apagar su televisión, ¿cómo hizo ese sujeto para interferir con la señal? Sin embargo, el desenlace era tan excitante que debían quedarse pegados para ver lo que pronto sería el inicio de su perdición. - Vengo con un mensaje. Uno de los hechiceros me habló, me ordenó mostrarme ante ustedes, porque a pesar de no tener poderes elementales, a pesar de ser un humano sin poderes, ¡soy más poderoso que todos esos de linaje puro! Haré lo posible para conseguir esa paz e igualdad que mis antepasados quisieron, cueste lo que cueste, los medios no justificarán este fin tan grande. - Podría decirse que algunos temblaron ante una voz tan imponente diciendo tales cosas. Otros ni se inmutaron, crecieron con la idea de que todo era un cuento de hadas. - ¡Únanse, peleen por sus derechos! Vamos a derrumbar todo aquello que construyeron con nuestra esclavitud y humillación hasta dejarlos cenizas, totalmente desnudos, porque juntos seremos invencibles. Estén atentos aquellos de linaje puro; porque a fin de cuentas nosotros vamos a resucitar de los muertos, mientras que ustedes van a ocupar nuestro lugar entre las llamas del infierno.

Fue tan solo el principio de los conflictos: incendios, destrucción, asesinatos, crímenes de odio por doquier, guerras civiles. ¿De dónde había salido tanta furia? Unas simples palabras de un hombre fuera de sí llegaron a tener tanto impacto como para que las personas, tanto con poderes como los que carecían de ellos, pierdan la cordura. Apodado Merlín Hood, desapareció por completo del ojo del público, pasando a ser otra vez uno más de la multitud sin siquiera notarlo. Mientras, el caos incesante se extendió nación por nación, la sociedad entera llenó su cabeza con la búsqueda de la paz; más, usaban la guerra para conseguirla. Los gobernantes trataron de parar un poco todo el revuelo, algunos se pusieron en contra de ellos al ser parte de los perjudicados ante los que tenían un linaje más puro, todo se volvió un círculo vicioso del que aún no podían escapar.

Ahora no todo podía estar tan perdido; una mente brillante y determinada, la chispa de bondad podía ser mucho más poderosa que mil soles iluminando juntos. Era cierto que tantos golpes moldeaban y destrozaban a la sociedad para que luego se vuelva a construir, para que vuelva a resurgir de los escombros y las cenizas, para finalmente renacer, traían cambios no sólo a escala ambiental, psicológicamente hicieron gran impacto tanto en aspectos negativos como positivos. Hubo algunos ingeniosos que se las arreglaron para volver a tener protagonismo en la luz del público, como opuestos también los que optaron por esconderse un tiempo ante tantas represalias. Cada uno eligió el camino que más cómodo le parecía. Los corazones más bondadosos se dedicaron a refugiar a las personas que lo necesitaban, les daban un techo y comida al precio de que trabajen para ellos sin ningún fin de lucro porque se ayudaban mutuamente. Era una de las caras de la moneda, los que se aprovechaban de los desamparados tomaron la oportunidad de someterlos a una especie de esclavitud indirecta y camuflada con la idea de que lo hacían por un bien mayor. No se necesitaba una gran inteligencia para ver cómo los colores de las naciones cambiaban por los factores modificando constantemente todo ante el ojo humano.


En la actualidad, la gente dotada todavía vive a la sombra de quienes carecen de poder, cada vez son menos, la historia de los hechiceros se ha convertido en leyenda, pero hay quienes creen que todavía existe el poderoso orbe escondido en algún lado del mundo tras la aparición de Merlín Hood cincuenta años atrás. Algunas guerras están destinadas a nunca acabar: pero, ¿quién será el verdadero salvador que le dará un fin definitivo?