Introducción
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De los akertanos
Ten sabido que este libro versa más que nada de los akertanos. Pero, ¿qué es un akertano? Son poco conocidos en la Vía Láctea, aun cuando un sinfín de libros hablan sobre ellos; especialmente sobre el Akertano Legendario. Los akertanos son vástagos de la diosa Akuerte, Diosa Madre de los Demonios Oscuros; se trata de una raza más antigua que el planeta Muertex, fueron creados cuando el dios Muertox aún se paseaba por el Seol, pero en ese tiempo eran un pueblo de no más de mil. Al principio vivían en grutas en las Montañas Negras, eran mineros y labradores, pero cuando una parte de los akertanos se instaló en las costas del Mar Gris —océano que rodea la parte meridional del Akerteranhd—, aprendieron sobre pesca. Fueron hábiles en la creación de barcas y más, todo con ayuda de sus dioses, pues, en los Primeros Días, sus Dioses Padres caminaban entre ellos y los instruían. Así supieron prosperar en sus propias tierras, sin salir de ellas. Porque no lo hacían a menos de que murieran por segunda vez y se les permitiera el paso al Castillo de la Muerte para empezar con su viaje hacia la vida eterna.
Los akertanos son inmunes a las enfermedades y se recuperan rápido de las heridas. Cabe aclarar que los akertanos son inmortales, por así decirlo, ya que sólo perecen si se les asesina o mueren de tristeza; los sentimientos y pensamientos funestos los consumen y los hacen envejecer más rápido. No es muy común que las akertanas fenezcan durante o después de un parto, pero ha pasado. Tienen dos vidas, y si mueren una vez ya no podrán salir jamás del Mundo Oscuro o del Mundo de los Muertos, del Submundo (el Seol); mientras posean ambas vidas, serán libres de gozar estar tanto en el Mundo Inferior como en el Mundo Superior. Son siervos de la Muerte y están al mando y servicio de los Ángeles de la Muerte; esto es así desde que la diosa Akuerte se recluyó en la Morada del Cielo Gris para sólo estar observando las regiones de su reino.
Pero, ¿cómo es un akertano? Bueno, son seres humanos inmortales. Los hay de distintos tamaños, viejos y jóvenes, mujeres y hombres, niñas y niños. Suelen ser de tez blanca —uno que otro de tez morena, algo poco común— y de cabellos oscuros; lacios o rizados; y a diferencia de los terrícolas, los akertanos tienen bellos ojos de diversos colores, colores relucientes. A simple vista no distan mucho de los terrícolas. Su oído es sorprendente, y aún más su visión, así como sus otros sentidos. Son parientes cercanos de los etreumanos, sin embargo, superiores a ellos, dado que envejecen de forma más lenta que los etreumano, además, a la edad de cincuenta años, los akertanos alcanzan el aspecto físico que tendrán el resto de su vida, y si es que lo lúgubre no lo envejece. Manejan, controlan y emplean la energía vital al igual que los etreumanos, y como ellos, principalmente no usan ningún tipo de magia en combate, salvo los mestizos. En los Días Antiguos —a principios de la Novena Edad del Universo— vestían pieles y telas extrañas de color pardo, gris y negro. No obstante, luego de que el Muro de Tannakert cayera y se llevara a cabo la Conflagración de los Akertanos y los Etreumanos, empezaron a vestir ropas de distintos colores como los hacían los etreumujyin, aunque, seguidos por su instinto, usaron colores oscuros y poco llamativos; mas no las mujeres, que quedaron fascinadas por los colores brillantes. Al principio no se relacionaban con otros mortales que no fuesen etreumanos, pero hoy en día hay mestizos con casi cualquier raza alienígena. Algo que muy pocos saben es que cuando un akertano tienen coito con un mortal humano, le transfieren su poder, convirtiendo así a la otra persona en un Demonio Oscuro al instante, sin importar que quien recibe el poder sea un mortal masculino o femenino. (Esto no puede pasar si se trata de un akertano y un mortal humano del mismo sexo, es imposible).
Los Demonios Oscuros han aparecido en diversas historias, cuentos, libros y en muchas leyendas que los padres le cuentan a sus hijos, pues lo que se pasa de boca en boca a lo largo del tiempo no se olvida (aunque se trasfigure), y las historias de los akertanos suelen ser simples leyendas, a veces, también, acontecimientos históricos, pero todas esas cosas se narran en el libro Historia de los Demonios Oscuros, escrito por el akertano Karoer Shakizu. Varias copias se encuentran en diversas bibliotecas de los reinos de los reyes Cohakuu Kusonhre, Difireh Refaider II y Chocadre Olbatas III (en las regiones de Eleiyar, Faiyer y Nergya, respectivamente), en el Akerteranhd; y también las hay en las bibliotecas etreumujyin del planeta Muertex; rara vez se encuentran ejemplares de ese libro en la Galaxia Zura, la galaxia de los hechiceros, pero los hay en los planetas Genten, Mekisok, Homótefh, Eirrenglet, Zaatirvahz, Wizgokou y Nippon.
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De los vástagos de la diosa Akuerte
En la mitología mekishkiana, la diosa Akuerte (εרתεΨכּα, en jorenyipgo bastante antiguo εרתεכּאα Akherte o εררתεכּכּאα Akkherrte, alternativamente εרתגיιωכּα Akoirtye, a veces ιמנωרωתαחתתלε Ehttlatoromni, ‘la inmortal’) es la Soberana de Tannakert, o Akerteranhd; país sureño del Mundo Oscuro, entre el Mundo de Mortuh y el extenso Mar Gris de Nergya. Akuerte es la menor y única hija hembra de la Oscuridad y la Muerte, es decir, de los dioses Mortox y Mortuh. Akuerte es quien engendró a los primeros integrantes de las Tres Razas Ancestrales de Demonios Oscuros —la nergyana, eleiyana y faiyana—: Nergya Enerider, Eleiyar Erekider y Faiyer Refaider; cuyos hijos fundaron el Clan Eleiyan y el Clan Faiyan, los clanes de Demonios de Electricidad Oscura y de Demonios de Fuego Oscuro. Sin embargo, fue Nergya quien fundó el Clan Nergyan, el Clan de Demonios de Energía Oscura; clan que no tuvo un líder hasta que el tercer hijo de la diosa Nergya, primogénito de Iessu el Caballero Caído, procreó a Chocadre Olbatas I, el cual tomó el cargo de rey de la región de Nergya y líder del Clan Nergyan a inicios del siglo siete del calendario etreumano. Fue así que el Castillo de Nergya, en la Montaña Madur, dejó de estar deshabitado.
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Sobre el Akerteranhd del Mundo Oscuro
El Mundo Oscuro (Olamtox [צωמתαלω], y este del jorenyipgo ζכּωת-מαלω Olam’tokz, ‘mundo oscuro’: מαלω olam, ‘mundo’; ζכּωת tokz, ‘oscuro’) es uno de los muchos mundos que están en el Submundo, y se encuentra en uno de los bordes del Mundo Inferior, cerca del Inframundo, el Mictlán y el Xibalbá. Su creación se debe a los dos Dioses de la Muerte de la mitología mekishkiana (Muertox y Mortuh), y, en la actualidad, está dividido en tres partes: Morsteranhd, Akerteranhd y thu’Pénthosnur-Néfeser-Demo (el Desierto de las Almas Penantes). Pero al principio sólo el Morsteranhd constituía el Olamtox, no obstante, el dios Etretox se encargó de darle forma al thu’Pénthosnur-Néfeser-Demo, que se halla al nordeste del Mundo Oscuro; el Morsteranhd se encuentra al noroeste. Ahora bien, la diosa Akuerte creó su propia morada en el Olamtox, es así que le dio forma al Akerteranhd, con ayuda de sus tres hijos. El cielo en Tannakert es creación de la diosa Nergya y el dios Eleiyar, y en él puede verse la energía de Nergya y la electricidad de Eleiyar; misma bóveda celeste en la que, por obra del Gran Izraíl, se alza el Sol de Energía Gris. El suelo del Akerteranhd fue materializado por el dios Faiyer, un suelo de maciza piedra negra que se extiende a lo largo de las Tierras de Akuerte. Además de que, por capricho de la diosa Nergya, existen el Mar Gris y las playas de ese país. Playas donde el mundo se ve totalmente distinto, más colorido; y es hacia allá donde se oculta el Sol Gris tras el horizonte.
Los vástagos de Akuerte —Nergya, Eleiyar y Faiyer— se repartieron las Tierras de Akuerte, las dividieron en tres regiones con sus respectivos nombres, y crearon así las regiones de Eleiyar, Faiyer y Nergya, como están repartidas hogaño.
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De las Bestias Malditas del dios Etretox
Etretox (צωתεתלε, en jorenyipgo arcaico רωמεתחרε Ethremor, originalmente ζכּωתεתררε Etrretokz o צΨתιתרι Itritux, a veces מΨεרεתεדאʔ כּרKrádhetereum, ‘muerte oscura’) es Amo y Señor del Tretóranhd, lugar contiguo al Hades, la Morada de los Muertos, en el Inframundo. Etretox es el mayor y único hijo varón de los dioses Mortox y Mortuh. Y según el mito, él y sus infestas huestes hicieron lo posible por derrotar a Mortox el Dios de la Muerte y reclamar el gobierno del Mundo Oscuro, adjudicándose el Akerteranhd, el Mundo de Mortuh y la Galaxia de Mortox en el Érez, sin embargo, fue vencido y recluido en el Inframundo, donde estableció su reino, más cerca de la parte profunda y sombría del Hades usada como mazmorra de tormento y sufrimiento, que del cálido e iluminado Mundo Oscuro.
Es este dios el causante de que existan las Bestias Oscuras —Féstehger Tokzer (רεζכּωת רεחגεשׂתϵΦ)—, o también llamadas Bestias Malditas del dios Etretox. Son bestias creadas con el propósito de derrocar al dios Muertox y apoderarse de una vez por todas del Mundo de los Muertos. La ambición de Etretox es incesante, y desde Edades anteriores sigue deseando gobernar por completo tanto el Inframundo como el Reino de Muertox, y si lo logra, no cesará hasta apoderarse de la Gehena (el Infierno). Se dice que Etretox un día usará todas sus Bestias Oscuras, o algún otro medio, para tratar de conseguir lo que su ambición y su ennegrecido y amargo corazón tanto desean.
Sólo se conoce la existencia de siete o seis de esas temibles bestias; y ningún libro da conocer a todas, sólo a las que se han visto envueltas en eventos históricos importantes. Poderosas y temibles eran y son las Bestias Oscuras de la mitología mekishkiana. Pese a eso, el Obol Ohrhgen —Lobo Negro o Gwafh Schwaah—, un feroz lobo de descomunal tamaño, con un impresionante nivel de poder de entre 100 000 y 500 000 millones de unidades de energía vital oscura, y portador de una extraordinaria resistencia, fue muerto en el año 738 d. M. (después de Muertox) por Tawon Dok-Rab, el Rey Hechicero de Arreito. Y en el año 741 d. M., el Krad Etreum, también conocida —por muy pocos— como la Mortoh Ahruhcso, fue derrotado por Ilev el Demonio Legendario. Sin tomar en cuenta los acontecimientos en torno al espíritu del Obol Ohrhgen y Keriza Rutheren; también lo sucedido en el planeta Nippon y Tannakert respecto al Kuroi Kaibutsu; así como lo poco que se sabe sobre el Calvariae Tenebrae y Aromus Gaderiln.
5
Del calendario izraileano
El calendario izraileano o calendario azraleano, actualmente es utilizado de manera oficial en el Olamtox y en diversos mundos, denominado así por haber sido creado por el Contador del Tiempo, el Gran Azrael, Arcángel de la Muerte, quien dividió el tiempo de vida del Universo en Edades de mil millones de años cada una. A partir de la Segunda Edad del Universo, Azrael Arcángel comenzó con este calendario. El inicio del calendario izraileano es, pues, el 1 de semónu (enero) del primer año (año 1 de la Segunda Edad), que da comienzo a la primera década, el primer siglo (s. I) y el primer milenio. Así pues, no hubo conteo en la Primera Edad del Universo, y a día de hoy se dice que esa fue la Edad más larga de todas. Establecido así el origen del calendario, el primer milenio (primeros mil años) que fue contado transcurrió entre el 1 de semónu del año 1 y el 31 de semezod del año 1000. De la misma forma, el primer siglo contado transcurrió entre el 1 de semónu del año 1 y el 31 de semezod del año 100. El calendario azraleano se reinicia cada cien mil años, diez mil veces, lo que forma una Edad. Ahora bien, el calendario azraleano no es tan distinto del calendario gregoriano. —Y si es que no menciono la gran influencia que tuvo Azrael Arcángel en el Papa Gregorio XIII para que instaurara, en 1582, el calendario gregoriano como organización temporal y terminara utilizándose de manera oficial en casi todo el mundo Tierra de la Vía Láctea—.
El calendario se divide en doce meses (semónu, semsod, semsert, semortauc, semocniz, semsiés, sometéis, sémocho, semeveun, semzeid, semezno y semezod), de entre 28 y 31 días. Los akertanos y los dehetoneses incluso inventaron coplas que se utilizan como regla nemotécnica para recordar el número de días de cada mes; he aquí una de las varias versiones:
Treinta días tiene semezno
con semortauc, semsiés y semeveun.
Los demás son treinta y uno
excepto semsod el incompleto,
pues de veintiocho sólo hay uno.
Doce meses constituyen el calendario azraleano, pero también lo hacen las semanas, una serie de siete días naturales consecutivos, empezando por el nergyaíd (domingo) y acabando por el erevaíd (sábado). Y bien, estos son los siete días de la semana: nergyaíd, kuertaíd, murtaíd, miortohaíd, tretoxaíd, faivaíd y erevaíd.
El calendario azraleano sustituyó gradualmente en distintos mundos a cualquier otro calendario, debido a que era el único cómputo de las Edades del Universo, por lo tanto, el más extenso de todos.
Los primeros mundos en adoptar el calendario izraileano fueron los de la Ciclópea Monarquía del rey Vireby Desúnd, es decir, el planeta Arreito, también el planeta Énimal y los planetas restantes de la Galaxia Tôhutzu; los de la Galaxia Kestkio, el planeta Bodor, Kahumez y, aunque no en su mayoría, el planeta Genten. No se puede dejar de lado el hecho de que en el planeta Muertex se utilizaba sólo el calendario etreumujyin o calendario gartenumano; el cual comenzó su conteo de inmediato después de que el dios Mortox comenzara a dormir en lo más recóndito del planeta Muertex, no obstante, dado que en la Galaxia Deetho se empezó a utilizar el calendario azraleano por las muchas semejanzas que compartía con el calendario gartenumano, como lo son en los días, semanas y meses, el calendario etreumujyin pasó a ser obsoleto, por lo tanto, fue desechado, esto a finales de la Novena Edad. Y aunque en la Galaxia Zura suele usarse el calendario izraileano, no ha dejado de usarse el calendario derilneano, que sigue utilizándose desde antes que terminara la Octava Edad.