🩸Odaxelagnia🩸 {Bajifuyu/Hard}

Summary

Baji no es alguien que sea de costumbres, pero ahora no puede evitarlo, en cada segundo, cada vez que mira a Chifuyu, quiere morderlo, marcarlo, llenar su cuello de marcas, cada parte de él, arrinconarlo contra el escritorio y hacerlo gemir de dolor y placer, porque puede que Baji sea el que menos principios tenga, pero Chifuyu con su cara de ángel es todo menos santo. Por eso el rubio, por mucho que al principio quiere evitarlo, su boca dice una cosa y su cuerpo otra. 🩸Bajifuyu 🩸Fetiche de mordida. 🩸Praise Kink 🩸Hard/Hot

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

🩸Capítulo Único🩸

"Vamos, bebe, quiero más, más fuerte, hazme llorar como tu solo sabes”

Era ya tarde, el instituto estaba cubierto por los rayos del atardecer que le daba un color anaranjado y rojizo al ambiente. Nuestros dos protagonistas de hoy, estaban ocupados limpiando el salón de clase, el último que les quedaba de toda la planta.

Digamos que por culpa de la bravuconería de Baji, los dos fueron sancionados y habían perdido toda la tarde, simplemente limpiando. Baji estuvo a nada de irse varias veces, pero Chifuyu siempre le echaba una mirada enfadada antes de poder hacer ningún movimiento.

“Realmente está enojado” pensó Baji mientras miraba la espalda del más bajo. Dejó de hacer el intento de limpieza que estaba haciendo y se quedó concentrado en su nene.

Su inmaculado cabello, del que había tirado tantas veces, el pendiente en su oreja que había mordido hasta que lo rompió, sus muñecas con recientes marcas, ese pecaminoso cuello, que

había sujetado tantas veces para quitarle el aliento a Chifuyu y hacerle ver las estrellas y esas jodidas marcas. Parecía que Chifuyu quería tentarlo ahí mismo, porque ese bonito rubio no escondía ninguna de esas marcas, sin poder evitarlo relamió sus colmillos, un escalofrío le recorrió el cuerpo.

“Necesito marcarlo”

Ese era el único pensamiento que tenía ahora mismo, su boca se llenó de saliva, su vello se erizó, estaba listo para devorar a Chifuyu ahí mismo.

Se acercó a paso silencioso, lo único que alertó de su presencia al contrario fue su sombra, este se giró con el ceño fruncido que rápidamente cambió a una cara sorprendida y luego se sonrojó bajó la mirada tan intensa de Baji.

El mayor no habló, simplemente cogió al otro de la muñeca, satisfecho de que las marcas encajaran con sus dedos, Baji sonrió triunfante como si hubiera ganado la lotería, Chifuyu era mucho mejor que 1.000.000 ¥.

Baji era malo para describir a las personas, pero Chifuyu era imposible de reseñar ya que parecía de otro mundo, era simplemente la perdición y salvación absoluta de su persona. Inigualable como él solo, a veces dudaba de cómo alguien como Matsuno podía fijarse en él.

Chifuyu tropezó contra el escritorio con el que había sido aprisionado, el escritorio de Baji-san. El simple hecho de imaginar lo que estaban a punto de hacer, fue suficiente para que sus piernas temblaran. Pero Chifuyu no estaba en desacuerdo, el necesitaba, ahora mismo que Baji le quitara todo el aliento a besos. Keisuke se deshizo de sus gafas y su repeinada coleta en un santiamén.

La mano derecha del mayor sujetó suavemente la mandíbula del otro, su pierna chocó contra la entrepierna del más bajo, sacándole un pequeño suspiro. Su otra mano fue a la cadera, aun debajo de la ropa podía sentir el hueso, que acarició con su pulgar, tentando al más bajo.

Dios si un jodido suspiro de su nene podía mandarlo a sus pensamientos más pecaminosos, cuando escuche sus gemidos irá directamente al infierno. Baji giró el rostro de su novio para que su oreja quedara contra su boca.

- Bebe, ¿qué quieres que te haga? -Esa sexy voz, baja, pero con un tono grave había hecho que Chifuyu tuviera que sujetarse a la camisa de Baji para no caer. Al no haber respuesta, siguió hablando.

- ¿Quieres que te suba a mi escritorio, te quite lentamente la ropa y te marque o quieres algo más?

Matsuno podría morir ahí y estaría más que feliz. La voz de Baji le hacía cosas inexplicables y la forma en la que hablaba tan causal de cosas como esas le hacía sonrojarse de pies a cabeza.

- Y-yo...-Se quedó callado, era simplemente imposible que dijera esas cosas tan a la ligera.

- Si no me dices que quieres, me tendré que ir, y tú no quieres eso, ¿verdad?

El rubio apretó más el agarre en la camisa, ahí pudo notar que los primeros botones estaban sin abrochar, parte de su clavícula y pecho al descubierto, el rubio se llenó de coraje, él no quería dejar escapar a Baji por su vergüenza.

- Por favor, Baji-san, fóllame. -Susurro contra el cuello del más alto.

No pasa ni un segundo, cuando Baji ya lo ha levantado y tumbado sobre el escritorio.

- Oh nene, yo no voy simplemente a follarte, voy a hacerte el amor.

A Matsuno se le quitó totalmente el aliento, dios es inexplicable cómo puede estar tan enamorado de Baji.

El pelinegro empezó a besar las orejas del rubio, que sabían que eran sensibles, mientras sus manos estaban ocupadas recorriendo su pecho. Bajo y adorables jadeos salían del más pequeño, haciendo que la parte inferior de Baji se calentara. Mientras Chifuyu se sentía ardiendo, en fiebre, pero deseando más de su amado. Así que mientras tiraba del cabello del contrario, lo beso apasionadamente.

Era un beso fogoso, lleno de pasión y amor, Baji cogió por la nuca a Matsuno y lo acercó más a él, la saliva empezó a escaparse de sus comisuras, el juego de sus lenguas era tan placentero que Chifuyu no pudo evitar frotar sus muslos. Los dos abrieron los ojos y se miraron embelesados.

- ¡Ahh! -Un mordisco en su labio inferior, le saco un gritillo al rubio.

El pelinegro sonrió divertido, sacó su lengua para burlarse del otro, pero no espero que este la metiera entre sus dientes y chupara. Los sonidos que hacía con su lengua eran mortales para el más alto, pero no podía dejar que Chifuyu tuviera el control.

Así que cogió a su nene del cuello para golpear su cabeza contra el escritorio y así soltando su maltratada lengua, el rubio se relamió un hilo de saliva y miró impaciente a Baji, así que Baji quería jugar por el control, pues no le iba a dar la victoria fácilmente. Las manos de Chifuyu agarraron la camisa de Baji y tiró. La mayoría de los botones salieron volando, pero eso no era una preocupación, ahora el cuerpo de Baji estaba bajo la mirada atenta de Matsuno, y el más joven quería a todo Baji para él.

- Mmmm, Baji-san. -Mordiscos que hacían temblar al pequeño, este aprovechó para meter las manos tras la espalda del de ojos marrones, marcando todo con sus uñas, gesto que le encanta a su novio, tener que ver esas marcas de arañazos por su piel, le recuerdan lo consentido que puede ser el amor de su vida en la cama.

- Baji-san, por favor. -El más bajo no paraba de intentar hacer fricción contra el más alto, pero este sujetaba sus caderas contra la mesa.

- Ya sabes cómo lo tienes que pedir, bebe.

- Amh, eres realmente cruel Kei-su-ke.

Baji no tuvo tiempo de pensar cuando ya había mordido a Chifuyu con fuerza, rasgando su piel y sacando sangre que no dudo en lamer.

- Chifuyu, te voy a hacer sentir tan bien que vas a llorar y ver las estrellas. -Chifuyu estaba respirando forzosamente, Baji le miró con una sonrisa, sus colmillos se asomaban con restos de sangre en sus labios.

De un movimiento el más bajo cogió a Baji del cuello hasta que sus bocas se tocaban, pero no se besaban.

- Lo estoy esperando con ansias, Keisuke.

Oh, dios, esa frase ha sido la perdición del mismo Matsuno, acaba de despertar a la bestia.

Keisuke ahora emocionado y en total descontrol, cogió al rubio por la corbata, cortando su respiración, Chifuyu respiraba con dificultad, pero una sonrisa cruzaba su rostro, que aumentó cuando Baji le hizo gemir en el momento que mordió su labio causando que sangrara. Baji con su mano suelta desabrocho los botones de la camisa del más bajo, mientras lo seguía ahorcando con su propia corbata, el mayor toquetea los pezones del menor, sacándole ruidos adorables y gemidos mezclados con jadeos, que llegaban directamente a la polla del mayor.

Pero a Chifuyu no le bastaba con eso, así que cogió la mano que ya había terminado de desabrochar su camisa, rodeo su brazo con los suyos propios para dejarlo junto con su boca. Abriendo la boca, metió tres de los gruesos dedos de su novio, los chupaba de arriba abajo, y los acariciaba con su lengua. Baji miraba todo mientras mordía toda la extensión de carne, antes blanquecina ahora morada y con marcas de mordiscos.

Sin previo aviso Baji junto sus miembros todavía vestidos, creando una deliciosa fricción que le sacó un prolongado gemido a Chifuyu y un gruñido posesivo a sí mismo.

- Bebe, esto se siente también, mmm, podría estar así todo el día, viendo cómo te deshaces debajo de mí, mi pequeño gatito, eres tan bueno, eres el mejor de todos, no hay nadie que me satisfaga como tú, Matsuno Chifuyu.

Eso es cruel Baji, sabes que la debilidad de Matsuno, eran tus elogios, que podían llevarlo al mismísimo cielo. Y el pobre rubio solo podía gemir, con sus boca siendo profanada por tus dedos, los cuales movían, lentos, demandantes y rozando la lengua y dientes. Sus ojos estaban cristalinos por toda la tensión en su vientre, y el tener a Baji Keisuke enfrente de él, era como un dios personal para él solo.

Finalmente, sacaste tus dedos, Baji no podía hacer nada más que seguir presionando sus pollas juntas mientras mirabas la sonrojada e hinchada boca de su amado, quería meterle su polla en ella y ver como se atragantaba, pero eso sería para otro día. Ahora mismo solo quería sentir el calor interior de su bebe.

- Kei. -El pequeño Matsuno susurro, haciendo un gesto para que acercas tu rostro, cuando lo hiciste el rio en tu oreja.

- Kei~, creí que me ibas a hacer ver las estrellas, ¿Cómo que no me estas follando en este instante? -Susurro con voz pecaminosa.

- Oh nene, voy a darte el mejor sexo de tu vida, luego no te quejes cuando no puedas andar.

Keisuke no tardó en quitarle al chico debajo de él, los pantalones junto con la ropa interior. No dudo en darle un lametazo en la sensible punta de la polla de su novio, que estaba manchada por el líquido preseminal.

- ¡Amh! -Un gemido entrecortado salió de los regordetes labios del más joven, que miró con enfado al más alto.

Keisuke se movió rápido mientras también desabrochaba sus pantalones, pero sin quitárselos del todo junto a sus calzones. Deshizo el nudo de la corbata, y una gran satisfacción cruzó su cuerpo al ver la marca roja en el cuello de su amado, que pronto sería sustituida por las de sus manos. Habilidosamente junto las muñecas del contrario y las unió en un fuerte nudo con la corbata, estaba deseando besar la marca que dejaría. Con maestría pasó los brazos por encima de su cabeza, ahora estaban frente a frente y pocos cm los separaban, así que Baji decidió juntar piel con piel, rozando sus hombrías.

El pobre Chifuyu solía gemir y gemir en tu oído mientras temblaba de placer, un fuerte “joder” salió de sus labios cuando Baji apretó la punta de su pene.

- Ke-Keisuke, por f-favor. -Ante la suave pública, no dudo en meter la punta de su pene dentro de Matsuno, que solo podía gemir más fuerte.

Baji se adentra por completo al interior de Chifuyu sacándole a este un largo y audible gemido mezclado con su nombre. Pero tuvieron que detenerse al escuchar pasos provenientes del pasillo o eso hicieron al principio, porque Baji no dudó en utilizar esa oportunidad para torturar al ruidoso rubio por el enfado de antes.

Se movía lento, pero hasta el fondo, Chifuyu le suplicaba con la mirara que se detuviera, pero Baji no iba a hacer eso. Siguió moviéndose lento, sabía lo que eso molestaba al chico debajo de él, y Chifuyu solo podía morderse los labios hasta hacerlos sangrar, sangre que el pelinegro no dudaba en lamer y dar pequeños mordiscos por su cuellos. Los pasos seguían ahora más cerca, entonces Baji no lo dudo.

Tomó un ritmo rápido y duro que le saco un gemido prolongado a su bebe, este lo miró con lágrimas en su ojos y acusadoramente, siguió moviéndose bestialmente, sacándole gemidos a su hermoso gatito.

La mente de Baji solo gritaba,“más”.

Ahora Chifuyu no se reprimía, gemía el nombre de Baji a todo volumen, el pupitre debajo de ellos se movía cada vez que Keisuke embestía al pobre Matsuno. Todos los sonidos eran una hermosa obra maestra para el propio Baji y él era director de orquesta. Las piernas que estaban agarradas a la cintura de Baji, ahora fueron sujetadas por este mismo.

Una pierna a su hombro izquierdo y la otra sujeta posesivamente bajo su mano, apretandola, mandando a Chifuyu dolores placenteros. Baji no dudo en marcar el blanquecino y precioso muslo a su izquierda, con sus afilados dientes, sacándole sangre en segundos.

Chifuyu era un peso muerto sujetado únicamente a Baji por su cuello y la corbata en su mano que le causaba una deliciosa fricción.

- ¡Kei~, Kei~, s-sí, m-mas, ahhh, se siente también Keisuke! -Matsuno solo podía gemir el nombre de su amado y sollozar.

El orgasmo se acercaba para los dos, Baji colocó su mano encima del cuello del rubio, cortándole el suministro de oxígeno, se acercó a su oreja.

- Ven por mí, Chifuyu.

Chifuyu sucumbió a su orgasmo con un fuerte “Keisuke” con voz ronca ante su falta de oxígeno y su espalda en forma de arco. Baji gruño cuando el interior de Chifuyu se apretó ante su orgasmo y no tardó en correrse.

Los dos respiraban agitados, Baji mantenía la mano en el cuello de Matsuno y hasta que este no pareció estar a punto de quedarse inconsciente no lo soltó. El ser liberado de su falta de aire, pareció como un segundo orgasmo para el cansado cuerpo del más bajo.

Baji desató las manos del contrario, este callo flácido sobre el escritorio. Baji miró con dulzura a su chico, no dudo en besar todas las marcas que le había hecho como agradecimiento por el grandioso espectáculo que le había dado y sus lágrimas fueron lamidas.

Chifuyu entreabrió los ojos, todavía en un estado semiconsciente. Baji se arregló la ropa, y limpio al casi inconsciente novio, luego lo vistió, cubriéndolo con su propia chaqueta mucho más grande que parecía que lo absorbía, mientras este estaba dormitando sobre el escritorio, guardo todos los materiales de limpieza.

Finalmente escucho al chismoso de turno marchándose, esperaba que el muy tonto no abriera la boca o tendría consecuencias.

Se giró hacia Chifuyu, le dio un suave beso en los labios todavía hinchados, este con los ojos cerrados le dio una pequeña sonrisa, finalmente lo levanta de la misma forma que Draken coge a Mikey, a caballito. Con su chaqueta todavía cubriendo a su adorable novio, marchan a paso lento.

- Te amo, Keisuke-san. -Adormilado murmura Chifuyu en su oído, esta simple frase llena de felicidad al de ojos marrones.

- Yo también te amo, precioso. -Declara con todo su devoto amor hacia el chico de su corazón.