Prólogo
En un planeta Tierra muy parecido al que conocemos, se dio lugar a un suceso muy importante y horrible para la humanidad: la tan conocida Segunda Guerra Mundial. Una gran cantidad de países enfrentándose durante años, y miles de vidas perdidas cada día tuvieron como consecuencia una gran pérdida de población, y la destrucción de la economía y las ciudades.
Pero un mes más tarde de finalizar dicha catástrofe, se logró hallar en una cueva de Sudamérica lo que cambiaría por completo ese mundo, creando la gran diferencia con el nuestro. Se trataba de una roca, de color azul grisáceo, que jamás se había visto hasta la fecha y que pronto sería examinada por los mejores científicos de Estados Unidos.
Durante tal investigación se consiguió averiguar el increíble y surrealista potencial de la roca. Al sumergirla en agua y juntar encima de ella el ADN de una especie con el de otra distinta, se creaba una nueva forma de vida. Esto, por supuesto, no dio el mismo resultado juntando un ADN humano con otro igual.
Tras dicho hallazgo, esta roca fue nombrada como la "God Rock" o "Roca Diosa", dando lugar así al inicio de un proyecto que cambiaría por completo la sociedad de aquella Tierra. El proyecto tuvo por nombre "Proyecto Adán y Eva". En este proyecto se crearían dos formas de vida: una hombre y otra mujer, fusionando el ADN humano y el animal, siendo en este caso un gato y una loba.
Y después de trece años de experimentos con dichos sujetos, el proyecto llegó a ser un completo éxito, siendo prueba suficiente la inteligencia humana que habían desarrollado y su capacidad de reproducirse, a pesar de ser de diferentes especies.
Un año más tarde, y tras crear la mayor cantidad posible de estas nuevas criaturas, pues la roca que lo permitía se terminó desgastando y desvaneciendo por su excesivo uso, se introdujeron en la sociedad humana enseguida.
Durante los primeros años estos nuevos habitantes de la Tierra fueron vigilados y cuidados por el gobierno de cada país, siendo a su vez levemente temidos por los humanos. Pero en menos de seis años esto fue cambiando mucho, consiguiendo que los niños humanos de aquel momento no dieran importancia ni lo más mínimo al aspecto ni a la especie de esas criaturas.
Al final de todo esto, los humanos aceptaron como parte de la sociedad a estos seres, que consiguieron así los mismos derechos que ellos, como el derecho a la educación en los colegios y al empleo. De esta forma la economía se impulsó y el nivel de población creció exponencialmente hasta el punto de que se exigiese durante diez años un control por parte de la población.
Todo esto también dio lugar a la aparición de humanos con habilidades animales, que no se dudaría en ser utilizados para el ejército en aquella época.
Y finalmente, después de años en contacto con esas criaturas cuyo aspecto era de un animal antropomórfico, se les dio el nombre de personas bestia. Pero sin embargo, y aunque se quisiera, no existe un mundo totalmente perfecto. Y pasados muchos años y tras más crisis, se llegó a un punto en el que los recursos de la Tierra comenzaron a ser muy escasos por sobreexplotación al haber demasiada población a la que abastecer, llegando a la actualidad, donde el desempleo y el hambre está mucho más extendido, generándose poco a poco entre una pequeña parte de la población humana un odio hacia las personas bestia por su existencia.