BIBLIOTECA
Era tarde y mi novio y yo nos habíamos saltado las clases para irnos a la biblioteca. Decidimos ir a la última mesita qué estaba detrás de los estantes de libros. En ese lugar siempre se gozaba de privacidad. Mi novio y yo habíamos decidido ir allí para hacer travesuras. La bibliotecaria era una persona mayor así que no nos escucharía.
Como de rutina tomamos un libro para leer, aunque claro estaba que no leeríamos.
Me senté y detrás de mí mi novio. Me empezó a besar el cuello y después el lóbulo derecho mientras me decía obscenidades que me hacían poner caliente. Yo avanzaba de página en el libro como si de verdad leyera, cuando de pronto metió sus manos por debajo de mi blusa y empezó a masar mis pechos, enontrandose con mis pezones para estirarlos. Deje escapar un pequeño gemido ante la sensación de estar haciendo cosas incorrectas en lugares públicos.
Enseguida metió la mano por la pretina de mi falta de licra, enontrandose con mi sexo, no llevaba shorts, nunca los usaba y es que a mi novio le gustaba el acceso libre y rápido para dedear mi coño. Sólo que esta vez no lo hizo, sacó su mano y chupó tres de sus dedos, luego los volvió llevar a mi sexo y empezó a frotarme muy rico. Quería gemir de satisfacción pero no era prudente, en su lugar me mordí ferosmente el labio inferior.
Su mano amazando mi pezó y la otra curiosa en mi clitoris mientras fingía leer un libro era la gloria. Necesitaba más.
— Cariño — gimotié — chupame por favor, que ya no aguanto y se me va escurrir por las piernas.
Mi novio empezó a golpear despacio sobre mi clitoris, creando un ligero chapoteo ahí abajo por debido a mis jugos.
— Mmmh tu rico coño está empapado, también quiero comerlo... pero ¿será que aquí podemos?
— Me importa una mierda si nos descubren quiero sentir tu boca chupándome ahora, tu propiciaste este desastre así que arreglalo, y hazlo rápido bebé.
— De acuerdo — confirmo. Y se levantó para meterse debajo de la mesa, posicionándose a gatas, de cara justo frente a mi coño. Alzó la tela de la falta y reveló mi braga súper empapada. Con movimientos rápidos la sacó de mis piernas y la llevó a su bolsillo. Yo lo miraba lujuriosa desde arriba.
— Bebé, tu sigue con la lectura yo me encargo de esto aquí abajo.
Yo obedecí y me reincorpore para seguir leyendo, sin embargo el se acercó más y abrió totalmente mis piernas.
— Shaaa ~ te ves tan rica, todo un jodido manjar — lo escuché hablar.
— ¡Cierra la maldita boca y entierrame tu lengua ya mismo! — respingué casi cabreada.
Ya así mi novio enterró toda su boca en mi gran coño babeante de mis liquidos, sorbiendo todo, llevando su jodida lengua por cada ricón y succionando con fuerza mi clitoris inchado. Un jadeo fuerte se quizo dejar es acapar de mi boca pero rápidamente lo cubrí con mis manos.
—¡Oh, sí, bebé! sólo tú sabes chuparme tan bien — susurré y empuje mis caderas más hacia delante mientras que con mis manos sumia su cabeza en coño. Lo quería todo de él.
Y es que yo amaba que mi novio me comiera el coño porque tenía una lengua tan grande y sabía moverla tan bien dentro de mí, que era posible crearme orgasmos seguidos con tan solo chupar y succionar. Unos minutos después de unos lenguetazos calientes me hizo acabar dentro de su boca y el se lo bebió victorioso. Me dio pequeño besitos en mi sexo y limpio con su lengua los excesos.
Me sentía tan excitada por ser comida en la biblioteca de la escuela, una fantasía que había tenido desde hacía mucho tiempo y que al fin gracias a mi novio la había cumplido. Después de recomponernos salimos de la biblioteca como si no hubiese pasado absolutamente y fuimos directo a mi casillero para conseguir unas bragas nuevas porque las mías estaban humedas y en el short de mi adorado novio.
Da ❤️ por favor, si te ha gustado :)