El tiro por la culata

Summary

Steve y Bucky son dos ex militares, mejores amigos casi hermanos, que viven en un pequeño apartamento de solteros. Los dos llevan buscando trabajo desde que dejaron el ejército, pero las cosas están difíciles para ambos y aún más para Bucky, que en una de las misiones perdió su brazo izquierdo, viéndose obligado a usar una prótesis de por vida. Cuando el famoso genio, multimillonario, playboy y filántropo CEO de Industrias Stark, Anthony Edward Stark, es secuestrado por un grupo terrorista en Afganistán, Anya, una de sus mejores amigas decide buscarle un cuerpo de seguridad. Tras la noticia Bucky idea un plan: le aconseja a Steve entrar como guardaespaldas del genio, enamorarlo, sonsacarle un par de millones y huir del país para vivir la vida. Sin embargo, las cosas no son como siempre se planean; a ambos amigos les salió el tiro por la culata.

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
16+

- El juego del destino

Cuando el famoso genio, multimillonario, playboy, filántropo y CEO de Industrias Stark anunció al mundo que había roto su compromiso con quien creía que era el amor de su vida, nunca imaginó que esta daría un giro de 360º

-No puedes encerrarte para siempre, Tony –le recriminaba Pepper, su asistente y mejor amiga, al enorme revoltijo de mantas que cubría al genio- Tienes que levantarte y seguir adelante.

-Peps, cariño, no es fácil y menos aún al enterarte que la persona con la que querías compartir el resto de tu vida solo era una espía de la competencia que buscaba la forma de acceder a tu tecnología y fortuna.

Al lado de Pepper se encontraba una mujer de largo cabello negro azulado, ojos ámbar y piel blanca decorada con numerosas cicatrices. Su nombre: Anya Álvarez, y era la heredera al trono del país de Astara, en Europa. Conoció a Tony en una fiesta de beneficencia y a través de él a Virginia “Pepper” Potts, al coronel James Rupert Rhodes y a Harold “Happy” Hogan, llegando a formar un gran vínculo y amistad con ellos que se mantiene a día de hoy; pocas personas podían decir que tenían de colega y aliada a una futura reina.

La pelirroja suspiró ya que Anya tenía razón, pero por favor, quien se encontraba debajo del bulto de mantas era Tony Stark y no podía negar sus responsabilidades solo porque su amorío le salió rana. Se sentó en una esquina de la cama y trató en vano de buscar alguna rendija por la cual poder verle la cara al castaño, pero este estaba muy bien protegido.

-Venga Tony, sal de ahí o vas a morir asfixiado –solo recibió quejidos y gruñidos- ¡Dios, no puedo contigo! –justo en ese momento el teléfono de la empresa empezó a sonar- ¿Y estos que quieren ahora? Anya, querida, mira a ver si tu consigues que salga, por favor.

La peliazul alzó su pulgar en señal de aprobación mientras Pepper salía casi volando de la habitación a la vez que atendía el teléfono. De nuevo en la habitación, Anya imitó la acción de Virginia y se sentó en el borde de la cama para tratar de sacar a Tony de su escondite, más al momento se levantó, y mirando la cama durante unos segundos, acto seguido se tiró en plancha sobre la montaña de mantas y sábanas, provocando que un grito saliera de su interior y que Tony asomara la cabeza cual caracol de su concha.

- ¡¿QUIERES MATARME O QUÉ?!

-No, solo sacarte de ese agujero de depresión. Y mira, lo logré.

En ese momento llegó Potts de nuevo, farfullando y despotricando contra el teléfono como si el aparato tuviera la culpa de todos sus males.

-Esta gente, de verdad que son… –alzó la vista y se topó con la cabeza de Tony ya fuera de las mantas- ¿Cómo lo has hecho?

- ¡Intentó asesinarme, Pepper! ¡Saca a esta loca de mi casa ahora!

La pelirroja solo se les quedó mirando antes de soltar una risa; realmente eran como niños.

-Olvídalo, va a ser mi aliada en esto de sacarte a la fuerza de los sitios.

-Os estoy odiando mucho ahora. Dejadme morir en paz, por favor ¿es mucho pedir?

Ambas soltaron un “si” provocando que el genio resoplara poniendo los ojos en blanco. Acto seguido se revolvió para salir de las mantas y sentarse en la cama, con ambas mujeres a cada lado.

-Tony, mi querido gatito, no estás solo –le dijo Anya comenzando a acariciar su cabello- Nos tienes a Pepper, a Rhodes, a Happy y a mí. Ya sé que no se puede comparar el amor fraternal con el romántico, pero a lo que voy es que no tienes que afrontar estas cosas por tu propia cuenta.

-Yo… Sé que puedo ser un poco insensible a veces –Pepper agarró la mano de su amigo y jefe y entrelazó sus dedos- Pero es la única forma de que saques tu orgullo y terquedad marca Stark cuando te hundes en la depresión y la miseria, justo como ahora.

Tony alzó la cabeza y las miró a ambas: tenía los ojos rojos e hinchados de tanto llorar en la soledad desde que se enteró que su prometida solo era una interesada más, una espía enviada por la competencia para sonsacarle información y obtener parte de su fortuna. Debió de estar alerta, pero el corazón pudo más que la razón y ahora estaba pagando las consecuencias; por eso no quería enamorarse.

-Mis chicas, sois lo mejor que tengo… Claro, también están Rhodey-Bear y Happy, pero…

-Nosotras profundizamos más, Toño.

-Si no ponemos orden en tu caos ¿quién más lo hará?

Ambas lo abrazaron y Tony se dejó abrazar, sintiendo calidez en su corazón al tener personas tan maravillosas a su lado.


En otro lado del distrito, en un pequeño apartamento de solteros de Brooklyn, un fornido rubio de ojos azules como el cielo pintaba en su habitación sobre un lienzo en blanco mientras tenía la televisión de la sala encendida, para tener algo de fondo mientras daba color a la lisa superficie. Su nombre era Steve Rogers, un ex militar de 35 años de edad que se había retirado tras numerosos años de servicio a la patria.

Pintaba entretenido cuando la puerta de entrada al apartamento se abrió y entró al lugar otro hombre de más o menos la misma edad que el rubio, de cabellera castaña oscura y ojos azul hielo, quien dejó su mochila sobre la mesa de la sala y acto seguido se desplomó en el sofá. Steve se asomó a la puerta de su habitación para recibir al recién llegado.

-Buenas Buck.

-Hey...

-Wow, no sueñas muy animado ¿conseguiste trabajo?

- ¿Tengo pinta de haber conseguido un trabajo?

-Mmmm ya.

-Esto es exasperante ¿Tan jodida se ha puesto la situación en pocos años?

-Eso parece... Mañana saldré yo a ver si tengo suerte. Tiene que haber algo de trabajo para dos ex militares.

-Que Dios te oiga.

Steve vivía con su mejor amigo de la infancia y casi hermano James Barnes, más conocido como Bucky, otro ex militar quien también se retiró luego de perder su brazo izquierdo en una de las misiones donde estuvo cautivo por varios meses, viéndose obligado a usar una prótesis completa hasta el hombro.

Con expresión aburrida, el castaño agarró el mando a distancia para cambiar de canal, y cuál fue su sorpresa que al poner las noticias...

- ¡Stevie! ¡Ven, rápido!

El rubio se sobresaltó al oír el grito de su amigo y sin dejar los pinceles corrió hasta la sala, parándose tras el sofá.

- ¿Que ocurre, Buck?

-Tu crush vuelve a estar disponible en el mercado.

- ¿Que qué?

Steve frunció el ceño ante las palabras de su amigo, más cuando vio la imagen de la reportera en la televisión y la foto de la persona a quien se refería, la noticia captó toda su atención.

-”El famoso CEO de Industrias Stark y magnate multimillonario Anthony Edward Stark ha revelado esta mañana bien temprano en una rueda de prensa la cancelación de su compromiso con la joven Anna Marie Delaware, mas no ha querido revelar detalles. Desconocemos los motivos de su rompimiento, sin embargo, al genio se le vio muy afectado mientras daba la noticia al mundo:

- ‘Solo quiero anunciarles que mi compromiso con la señorita Delaware ha sido cancelado. Por respeto a ella y a nuestra privacidad, no daré más detalles por el momento...’

-Esto indica damas y caballeros, que el genio, multimillonario, playboy y filántropo más famoso y codiciado de todo EEUU vuelve a estar soltero para esperanza de muchas. Pero aquí la gran pregunta es ¿Encontrará el amor algún día…?"

Una vez la reportera dio por finalizada la noticia para dar paso a los deportes, Bucky apagó la tele para acto seguido mirar a Steve con una sonrisa traviesa. Esto solo hizo que el rubio lo mirara de vuelta y arqueara una ceja en confusión.

- ¿A qué viene esa cara?

- ¿Cómo que a qué viene? ¡Que es tu gran oportunidad!

- ¿Qué? Ah no, ni hablar.

-Venga Punk, no seas aguafiestas. Tu amorcito vuelve a estar disponible, y por lo que he oído el tipo se da a hombres y mujeres, se ha declarado abiertamente bisexual.

- ¿Y eso en que me afecta? Además, no es mi amorcito, eso pasó hace mucho tiempo.

-Pero sigues teniendo sentimientos por él. Vamos, a mí no me engañas Stevie, te brillaron los ojos cuando Stark mencionó que ya no iba a casarse.

-Que me alegre de que no vaya a unir su vida en matrimonio con esa mujer no significa que yo intente algo. Se notaba a kilómetros que era una persona interesada y me alegro de que haya abierto los ojos, nada más.

Dicho esto, el rubio volvió a su habitación para seguir pintando, mientras su amigo lo miraba resoplando y decepcionado.

-Y yo nací ayer… ¡Podríamos salir de esta ratonera, Steve!

- ¡Si salimos será por nuestros propios medios! –respondió el rubio desde el cuarto- ¡No con el dinero de alguien más!

Bucky solo suspiró; su amigo tenía el corazón demasiado blando. Levantándose del sillón se dirigió al cuarto del rubio, viendo desde la puerta el cómo seguía pintando como si nada hubiera pasado.

- ¿Realmente ya no sientes nada por ese tipo?

-Ya te dije que no y deja de insistir, por favor.

-Podríamos tener un yate Steve ¡Un puto yate! Y una habitación del tamaño de esta casa. ¿Qué te cuesta? Solo enamóralo, sonsácale un par de millones y listo ¡a vivir la vida!

- ¿Por qué eres tan pesado?

- ¿Y tú por qué eres tan buenazo?

-No es ser buenazo, Bucky, es cuestión de tener moral y empatía.

-Esas cosas no tienen sentimientos, Punk. Sólo piensan en aumentar sus ganancias y ser cada día más reconocidos.

- ¿Crees que por el hecho de que alguien sea alguien famoso ya no tiene sentimientos? Imagina que conoces a una chica, te enamoras y cuando vas a casarte con ella descubres que todo es una farsa ¿Cómo te sentirías?

-Por eso yo no me enamoro y pongo las cosas claras desde el primero momento… Aunque luego de esto –señaló su brazo afectado- No me hace falta poner condiciones, ellas solitas se desaparecen en cuanto ven que soy un maldito ciborg con traumas…

Esta vez fue el turno de Steve de suspirar, pero a diferencia de Bucky, este suspiro fue de tristeza. Desde antes de entrar al ejército su amigo era todo un galán y cuando se incorporaron a filas sus ligues y enamoramientos solo aumentaron, mas todo cambió cuando se lastimó de manera grave su brazo izquierdo, viéndose obligado a tener que amputarlo y en su lugar usar una prótesis completa, una que irónicamente había sido fabricada por el dueño de Industrias Stark.

-Saldremos de esta Buck, te lo prometo, pero no vamos a engatusar a ningún millonario y mucho menos al famoso Tony Stark.

-Si no lo haces tú lo haré yo.

-Bucky no.

-Bucky sí.