Prólogo
Erick recordaba a la perfección ese fatídico día, una situación que cambió el rumbo del mundo, de su vida; donde la muerte se llevó todo aquello que en algún momento llegó a querer y su salvador fue quien menos esperaba.
¿Qué tanto puede cambiar el destino de alguien? Cuando las cuerdas del Tirano se mueven, las almas obedecen y sus hermanas callan, para observar el flujo que debería correr con normalidad. Y si… ¿Y si las cuerdas del Tirano son cortadas abruptamente? ¿Cuál es la decisión que toma el dios para reparar la situación? ¿Qué tanto mal puede hacer?
Muchas cosas dieron un vuelco y el destino de Erick cambió en un día cualquiera, una agenda rutinaria en la vida de un simple universitario.
Yendo de excursión a un museo de arte e historia, mientras su grupo se encontraba prestando atención a las indicaciones del profesor, todo alrededor comenzaba a tensarse; puede que fuera por la emoción de ese día, no irían a la escuela y eso siempre se agradece o tal vez solo era su imaginación.
Nadie prestaba atención al escándalo que había afuera de la instalación, además, aquellos gritos estaban siendo apagados por la fuerte lluvia. Tal vez debió llevar una sombrilla, pero la olvidó en la entrada de casa, regresaría mojado, eso pensaba y también que se enfermaría por tantos cambios de clima, esos días había sido todo un logro que se mantuviera fresco por más de tres horas, la lluvia en sí ya era para celebrar después de tan altas temperaturas. Además, la lluvia se apreciaba, aunque estando en casa, no afuera con el riesgo de enfermar…
Y, mientras se quedaba desconectado del exterior debido a una sombrilla olvidada, todo alrededor se tornó carmesí, fueron minutos que a sus ojos parecieron segundos, segundos rápidos y sin tiempo para procesar lo sucedido. Aquellos compañeros que no eran amigos, pero tampoco enemigos, cayeron presas de dientes afilados y garras.
La intensidad con la que el humano fue despojado de su poderío fue aplastante. No los dejaron respirar de alivio en ningún momento. La caída fue tan estrepitosa que en pocos años fueron relegados a meros objetos o alimento que se obtenía fácil.
¿Quién lo diría? La llamada era del humano llegó a su fin, con gritos y súplicas, entre ríos de sangre, cayeron de lo más alto para hundirse en el abismo de la cadena alimenticia.
Erick no lo sabía en ese momento, tampoco se lo planteó, pero su vida ahora giraría en torno a la supervivencia. El más fuerte se llevaba todo.
Los hilos en las manos del joven de ojos azules se tensaron una vez más, sus dedos sangraban y debía soportar aquel dolor que no era sólo físico.
—De nuevo está sucediendo, otro cambio…
Su hermana, quien miraba temblorosa desde la entrada de la sala, comenzó a llorar, otro mundo que caería debido a su poco control.
—Den’ah, hablaré a Charlotte, e-ella puede ayudarte.
—Si vas, dile que su querido portador del eco sangriento ha causado un rumbo imprevisto, no puedo sostenerlo por muchos años —El Tirano de las cuerdas sonrió para ocultar tan evidente dolor.
No había vuelta atrás, un mundo fisurado era uno caído. Sostenerlo era amenizar la agonía.
El gran Tirano de las cuerdas se burló por ese nombre, no era capaz de sostener un mundo. ¿Con qué derecho se podía llamar el dios del destino si no podía ni siquiera prevenir un desastre? En esos ojos, el azul se fundía con lo rojo de tanto llorar.
Un mundo bajo escombros, significaba que millones de almas se perderían, sus queridas creaciones siendo destruidas por un error…









Como siempre un comienzo que té intriga y té atrapa,por éso y más vamos a seguir con está otra historia que me tiene tan impresionada está série de verdad son tan impactantes y sólo quieres seguir leyendo.