Infernalis: El Pacto con la Madre de los Demonios

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Summary

Fantasía oscura. Infierno, demonios, sangre, poder y escenas con contenido sexual (Mucho sexo y acción). Un hombre común, aburrido y sedentario, es secuestrado por demonios y arrojado a las profundidades del infierno. Desde lo más bajo, luchará por sobrevivir, ganar poder y fundar un clan que dejará su huella en el inframundo. Pero en este mundo infernal, nada es gratis: tendrá que perder todo lo que ama, enfrentar traiciones brutales y derramar más sangre de la que creía posible. Su camino hacia la cima estará marcado por el dolor, la violencia y la oscuridad. Una historia cruda, violenta y adulta, con elementos de fantasía demoníaca, antihéroes, clanes infernales y decisiones inmorales. ⚠️ Advertencia: Contenido para mayores de 18 años. Incluye escenas sexuales, violencia explícita y temas inmorales. Lectura recomendada solo para adultos.

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Secuestro

Si obtuvieras poderes abusarías de ellos, o solo seguirías siendo la misma persona de siempre, pero con el poder suficientes para cumplir tus fantasías más oscuras, Marcos estaba a punto de saber que tan oscuro era su corazón.


Llego a la casita que vivía propiedad de la secundaria más prestigiosa de su país, donde él trabaja de mantenimiento, solo tiene que mantener el césped cortado, plantas podadas y si se rompe algo lo debe reparar.


La mayoría lo llamaría un perdedor, pero él era feliz, le gustaba la soledad y este trabajo era casi ideal si no fuera los las niñas mimadas que eran las alumnas, pero todavía quedaba una semana para el inicio de clases, pensaba jugar playstation hasta el comienzo de estas.


Se sentó en frente de la consola eligiendo entre tres juegos nuevos que había comprado para terminarlo en una semana, pero es ese momento una luz brillo bajo sus pies, cubriendo la totalidad de su cuerpo de abajo hacia arriba.


En un instante se encontraba en otro lugar frente a personas extrañas, algunos tenían cuernos, otras alas, ojos amarillos o rojos, intento moverse, pero no pudo, intento gritar, pero tampoco pudo, estaba suspendido en el aire totalmente congelado.


Entro en pánico por no tener el control de su cuerpo, cuando estaba desesperado, un gordo con cuernos en la cabeza y ropa de los nobles de hace cien años comenzó hablar — los cien humanos reunidos en este momento fueron elegidos por dos razones, tiene un espíritu fuerte para conviértanse en uno de nosotros, además son personas que el mundo no extrañaría si fallan la prueba.


Pero ahora le hablare de historia – En gordo comenzó hablar de una guerra que comenzó hace tres mil años, entre el cielo y el infierno, pero hace un año llego a su fin con la muerte de ambos líderes, dios y Lucifer.


Pero esa guerra que duro tantos años tenía consecuencia, de miles de millones que eran en el infierno ahora quedan unos cientos, lo mismo paso en el cielo, en la actualidad se volvieron las fuerzas más débiles de los planos conectados al planeta tierra.


Hay una gran cantidad de planos conectados a la tierra, si la tierra es destruida esos planos también, de ahí los antiguos humanos los comenzaron a tratar de dioses, porque cuando había un gran problema alguien con poder lo solucionaba.


El gordo seguía hablando, pero se fue del tema importante, pero volvió a retomar donde había dejado, esos planos conectados con la tierra ninguno se lleva bien entre sí, seguramente cuando se enteren que infierno está muy debilitado lo atacarían.


Solo le quedaba una opción convertir a los débiles humanos en demonios, pero solo unos pocos tienen el tipo de cuerpo para sobrevivir, pero los que sobrevivan podrán convertirse en demonios, además tendrán el poder de convertir en humanos a demonios ya que ellos alguna vez fueron humanos, tendrían una mejor conexión con su anterior especie.


Así nuestro gran ejército se levantará nuevamente — Grito el gordo que llevaba más de una hora hablando.


Tomo la palabra una mujer muy sensual, de un metro ochenta de altura, alas negras como la de un cuervo, pero Marcos solo miraba sus grandes tetas que apenas estaban cubiertas, llevaba un traje de látex negro con un gran escote – Para resumir, los que sobrevivan serán de los nuestros, los demás son cadáveres.


Sin preguntar si aceptaban o no, los metieron a todos en tubos con un líquido negro, que era energía demoníaca acumulada por siglos, si el cuerpo absorbía todo se convertirían en demonios pudiendo adquirir un poder o dos, pero sino le esperaba la muerte.


Marcos, entro al tuvo y se durmió enseguida, otros murieron a tocar el líquido, los que no se durmieron o murieron se llevaron la peor parte, por que sentían un dolor como ningún otro, pero no podían gritar ni detenerlo solo aguantar hasta morir.


El tratamiento duro tres días, solo sobrevivieron cinco, Marcos entre ellos, pero estuvo inconsciente todo el tiempo para él fue una larga siesta, cada uno fue llevado a una sala distinta que comenzaría su entrenamiento.


Marcos abrió los ojos frente a él estaba un hombre mitad cabra, cuerno de cabra, y sus piernas eran de cabras – Al fin despiertas, desde hoy soy tu guía en esta nueva etapa de tu vida, si tienes algunas preguntas no dude en hacerlas.


Marcos siempre fue un hombre tranquilo, en vez de gritar, tratar de huir solo pregunto — ¿ya puedo volver a mi casa?


— No aun no, tengo que ver que poderes tienes, además si no los controlas ahí que entrenarlos — en ese mismo momento saco una aguja pequeña.


— Hace lo que tengas que hacer, pero quiero que me devuelvas a mi casa – no entendía la situación, llego a pensar que le estaban haciendo una broma muy bien elaborada.


El sátiro le pincho el dedo sacando una gota de sangre, luego se tragó diciendo – los jefes no estarán felices, no tienes poderes para las batallas, aunque tienes tres poderes.


Marcos lo quedo mirando por que se calló — ¿No me vas a decir cuáles son?


— Si claro, tienes la habilidad de marcar, espíritu viajero, cambia formas, hasta que no domines estas tres habilidades no podrás irte.


— Me secuestran y ahora tengo que entrenar, que mierda – Marcos se mantenía tranquilo, pero cada minuto que pasaba se daba cuenta que esa situación era real no una broma muy elabora.


— Míralo así, empecemos ahora, así pronto estarás en tu casa – se acercó a una pizarra y comenzó a explicar con palabras y gráficos – las habilidades que tienes no son comunes, pero tampoco poderosas, la habilidad cambia forma es lo que dice la palabra, mientras te imaginas a alguien tu cuerpo se trasformara.


— Espíritu viajero es sencillo de entender, tu espíritu puede viajar libremente mientras tu cuerpo este sentado o acostado.


Se puso a buscar en un libro – bueno esta habilidad marcar es la menos común de todas, hace cinco mil años nació un demonio que la tuvo, solo sirve para torturar mortales, es decir, debes tocar a tu víctima, desde ese momento sabes dónde está siempre, además le puedes hablar con telepatía, pero el otro no te puede contestar, en el pasado a las personas las llevaba a la locura.


El entrenamiento comenzó, Marcos no se lo tomaba en serio, una parte de él, creía que los demonios no existen y esa situación era una broma, pero todo cambio – ¿Que mierda es esto? – el hombre tranquilo y escéptico, se quedó sin escusa cuando logro convertirse en un sátiro igual que Claus, eran dos gotas de agua.


Así comenzó a probar la otra habilidad marcando un perro del infierno, luego llevo a su espíritu a recorrer las demás salas, vio que los otros sobrevivientes también estaban tratando de dominar sus habilidades, pero no podían – Eres un genio Marcos, dominaste tus habilidades en pocos días, ahora vengo – Claus se fue sin decir nada más.


Marcos seguía probando la habilidad cambia forma, se transformó en un hombre musculoso, después en un anciano, luego empezó con famosos, mientras que estaba entrenando o mejor dicho jugando, volvió Claus con una mujer de unos veinte años, morocha, de uno metro con sesenta de altura, muy bella, pero con un aura aterradora y sensual al mismo tiempo.


Hola querido – lo saludo muy amablemente – yo soy Lilith, madre de Claus y una de los ocho generales demonios.


Casi se largó a reír una mujer tan hermosa teniendo un hijo mitad cabra, pero se limitó porque su aura decía que no era alguien a quien enfadar – Un placer, yo soy Marcos, al parecer un ex humano.


— Eres mucho más que eso, eres un demoño ahora – le regalo una bella sonrisa y continúo hablando – estoy acá para enseñarte lo último y podrás volver a la tierra, primero en la tierra ahora podrás ver a seres de otros planos, aunque estén camuflados con magia, pero jamás debes luchar con ninguno, porque la tierra es sagrada para todos los planos. Tu misión en la tierra será reclutar nuevos demonios, esos demonios serán tu responsabilidad y ellos se convertirán en tus siervos ¿me vas entendiendo?


— Casi todo, ¿para qué quiero siervos? ¿yo me convertí en siervo de alguien porque me convirtieron en demonio? – no quería ser siervo de nadie, menos andar preguntando a las personas si quería ser demonios.


— Entre los demonios supremos nos pelearemos por los nuevos reclutas fuertes, pero tienes habilidades de espionaje no de lucha, nadie te quería en su bando, así que yo te elegí para que me sirvas – le sonrió con amabilidad y dulzura nuevamente


— Pero para que quieres un sirviente tan débil, perderías el tiempo, mejor librarme así no soy una carga para vos – aunque es una bella mujer no le quería servir.


— Quédate tranquilo joven, solo te daré una orden, tienes que convertir humanos en demonios, los que vos elijas, si no los quieres para que te sirvan me los das a mí, una vez que me entregues cien demonios serás libre de cualquier trato.


— Imposible, tengo treinta años, no me daría tiempo – necesitaba reclutar dos por año si vivía hasta los ochenta.


Lo quedo mirando con la cabeza de costado – te has dado cuenta que ahora eres un demonio ¿verdad?, dejaste de envejecer en el momento que sobreviviste.


— ¿Soy inmortal? – jamás se le había ocurrido que ahora no moriría.


— Si lo eres, mientras nadie te mate, claro está — volvió a sonreír - ¿aceptas?


Pensó que hacer trato con demonios no era inteligente, pero ahora él era uno de ellos — si acepto, ahí algún plazo.


Ninguno, tomate tu tiempo — saco un pergamino con aspecto extraño dándoselo — esto estúdialo es la forma que puedes convertir en humanos en demonios, tu conexión con la tierra te permitirá extraer parte de la energía demoníaca de la tierra y dársela a un humano, sin que este tenga riesgo de morir. Por último, pero no menos importante cuando conviertas a uno, invoca a Claus para saber que poderes tiene y entrenarlo ¿alguna duda?


— Si, ¿cómo se comunican los demonios? — No había visto nada que pareciera un celular.


Dame la mano — Le agarro su mano izquierda y brillo — Listo desde ahora cada vez quieras comunicarte con algún demonio que conozcas solo piensa en él, di lo que tienes que decir, la otra parte al escucharlo decide en responder o no — Mensaje de texto con telepatía


— Entonces ¿me puedo ir?


— Si, ahí Claus te abrirá un portal, en un futuro lo podrás hacer vos, pero esos hechizos se estudian — se acercó de golpe abrazándolo — que tengas mucha suerte en tu nueva vida.


El no desperdició la oportunidad, la abrazo con fuerza de la cintura – Muchas gracias señora Lilith


Después de una despedida un poco extraña Lilith se fue, Claus termino de explicarle lo último que faltaba — no puedes volver a la tierra antes tienes que trasformar tus ojos — Marcos no se había dado cuenta, pero sus ojos ahora eran amarillos.


Mirando con cuidado, los transformo con su magia de cambia forma — en tu casa no utilices esta magia, solo cuando es necesario porque eres un demonio joven, tienes poca energía demoníaca si se te acaba cualquiera podrá ver tus ojos verdaderos.


— Eres muy buen maestro, no me había dado cuenta que mis ojos habían cambiado — No se dio cuenta, porque se emocionó jugando con su magia recién obtenida que parecía un nene distraído.


— También te voy a dar estos pergaminos, estúdialos, uno es magia de viajero, abre un portal al infierno, el otro es magia espacial, me lo pidió mi madre, aunque esta magia hace mil años que nadie la puede utilizar, solo unos pocos tienen el cuerpo adecuado – ignoro el alago de Marcos, su propósito era prepararlo para el futuro, no buscaba su aprobación.


Agarro los pergaminos preguntando - ¿es verdad que no tengo ninguna posibilidad de ser un guerrero?


Claus se quedó en silencio — No sé, pero mi madre te acogió como su sirviente, los demonios más antiguos saben que una vez las tropas de infierno vuelvan a su normalidad, se desatará una guerra civil para ver quién será el próximo príncipe.


— Estas diciendo que esa guerra la tendré que pelear ¿no? – Ya se estaba arrepintiendo del trato que hizo con Lilith.


— Solo digo mi madre vio algo en ti que el resto no puede – Claus sabía que su madre todo lo que hacía era por una razón.


— Bueno espero que esa guerra de la que hablas sea en un futuro lejano — Marcos pensaba que tenía que reclutar nuevos demonios para pagar la deuda a Lilith y así no participar en esa guerra.


— Si falta mucho para eso, no hay suficientes topas ni para una pequeña batalla – Claus abrió el portal – hora de volver a la tierra, suerte


— Si me necesitan llámame, no me vuelvan a secuestrar – Entro al portal para volver, la despedida no fue tan extraña como la de Lilith.


Volvió a llegar al mismo lugar, sentado en esa silla, pero lo primero que miro fue en qué fecha estaba, quería saber cuánto le quedaba de vacaciones de verano, para su pesar el día siguiente comenzaban las clases. Pero él no se sabía que este año escolar lo disfrutaría como ningún otro.


Continuara...