°| Love E-Mails |°| VKook |°

Summary

La nota era anónima, Jungkook sabía que nunca había visto aquella caligrafía, los trazos alargados y extraños. Casi como garabatos encajados para formar palabras. Las líneas eran simples, concretas y únicas. "¿Quieres tener un romance por e-mail conmigo?" ° | Pareja central: Taekook/KookV ° | AU alterno escolar. ° | One-Shot. No copias, para adaptar favor de comunicarse primero con la autora.

Genre
Romance/Humor
Author
Hikari
Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

Love E-Mails

~*~ Love E-Mails ~*~

La nota era anónima, Jungkook sabía que nunca había visto aquella caligrafía, los trazos alargados y extraños. Casi como garabatos encajados para formar palabras.

Las líneas eran simples, concretas y únicas.

“¿Quieres tener un romance por e-mail conmigo?”

Y más adelante venía un e-mail escrito. Una jodida broma, seguro.

Jungkook arrugó la nota en un puño y estuvo a punto de lanzarla a la papelera más cercana. En su lugar, se la metió al bolsillo de la chamarra y se encaminó a sus clases.

El día transcurrió normal a partir de ahí, las clases de música después de sus asignaturas, el regreso a casa en el auto viejo de su madre, el momento libre de su tarde para hacer sus deberes o perder el tiempo antes de la cena.

No fue hasta que estuvo frente al ordenador que lo recordó. Jungkook abrió su e-mail y hurgo en el bolsillo de su chamarra, tuvo que alisar un poco el papel frente a sí mismo y observarlo largo rato antes de decidirse.

Tecleo en la ventana de correo nuevo.

~

Para: [email protected]

Asunto: |

~

Jungkook observó el cursor sobre la barra de asunto, lo pensó unos segundos antes de decidirse.

~

De:[email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Que conste...

Que conste que no estoy aceptando nada, solo tenía curiosidad si el/la que dejo ese papel en mi casillero tendría una imagen de perfil delatora...

Un corazón purpura, que apropiado.

Buena broma.

~

Y pulso el botón de “enviar”, hubo minutos enteros sin ninguna novedad, Jungkook se concentró en sus tareas escolares, pero cada tanto regresaba a actualizar la página con su correo abierto. Y en una de tantas una respuesta se reflejó en su bandeja de entrada.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Que conste...

Un corazón purpura, sí.

Me ofende que pienses que es una broma, me tomó bastante tiempo juntar el coraje de escribir esa nota y pegarla en un casillero a riesgo de que alguien cruel la encontrara y decidiese tomar ventaja. Aun no sé si eres alguien cruel o no, tendré que probar suerte, ya que tampoco tienes una imagen o una dirección de correo que te delate.

¿Alguna vez has leído “Simon vs Homo Sapiens agenda” o “Red, White and Royal Blue”?

Saque la idea de ahí, el hecho de conocer a alguien primero por correos y enamorarse sin necesidad de un rostro me parece fascinante.

Purple.

~

Jungkook parpadeó ante el correo, una parte de él un tanto intrigado, la otra... No lo sabía.

Abrió una nueva pestaña de Google y tecleo los nombres de los libros, se entretuvo en las sinopsis y observó un rato las portadas, ambos libros estaban dentro del género “LGBTQ+” lo cual le decía mucho sobre la persona que le estaba escribiendo los correos.

En una de las pestañas, encontró un fragmento de “Red, White and Royal Blue”, pulso en abrir y en automático le abrió un archivo con las primeras 30 páginas del libro. Leyó atento durante unos 40 minutos y aunque aquellas paginas no le dijeron realmente nada, le dio una idea de lo que iba el libro.

Volvió a leer el correo y se decidió a responder.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Que conste...

Bien, hagamos esto simple.

1.¿Quién eres?

2.¿Eres hombre o mujer? Tu inspiración en libros es bastante cuestionable.

3.¿Por qué yo? ¿Fue al azar?

~

Pulso enviar y espero, su madre lo llamó para que ayudase con la cena por lo que tuvo que cerrar su laptop y bajar a la cocina.

Fue solo cuando volvió de la cena que ya tenía una respuesta, abrió el correo y se sorprendió de lo largo que era.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Que conste...

1.- Responder eso sería echar por la borda todo antes de que siquiera inicie algo... Puedes llamarme “Purple”, con eso bastará. Espero no te moleste, yo ya te he apodado “Euphoria” en honor a tu e-mail.

2.- Esa es una pregunta de doble filo, podría responderla ahora, pero me parece, que prefiero mantenerlo privado. Lo que, si te puedo decir, es que pertenezco a la comunidad. No juzgues un libro por su portada, léelos, confía en mí, son muy buenos. Lo mismo aplica conmigo, confía en mí, no soy una broma.

3.- Azar. En parte, le pedí a un amigo que dejase la nota en el casillero 23 contando desde donde quisiera hacerlo. Así que sí, podrías estar en cualquier fila, nivel bajo o alto de los casilleros. Básicamente podrías ser cualquier persona. Lo hice así porque sabía que, si yo dejaba la nota, no podría resistir la tentación de espiar en ese casillero en algún momento y descubrir a la persona detrás de esta “cita a ciegas”.

Llámame cursi. Este es el truco, mensajes anónimos, si supiera quién eres, probablemente no estarías presenciando tan a la ligera la mayor locura que he hecho en mi vida.

Purple.

~

Jungkook bufó ante las respuestas y puso los ojos en blanco. De acuerdo, aquello iba en serio, resolvió que solo bastaría con dejar de responder y ya, eventualmente la persona entendería la respuesta y se rendiría. Así que cerró su correo y se preparó para dormir.

.

.

Al día siguiente, cuando llegó a la escuela se encontró contando desde la columna más cercana hasta su casillero. Veintitrés.

Echó un vistazo y descubrió por lo menos otras seis columnas, los casilleros tenían dos niveles, treinta casilleros arriba y treinta abajo, dos columnas flanqueando cada fila, las posibilidades eran ciertamente infinitas, multiplico mentalmente y resolvió un veinticuatro solo en su sección. Cerca de cuatrocientos alumnos, veinticuatro posibles casilleros y le había tocado a él.

Revisó su correo en su teléfono de nuevo y descubrió que no había más correos nuevos, se guardó el teléfono y se encaminó a sus clases.

.

.

Esa semana no hubo novedades y Jungkook casi se olvidó del asunto, sin embargo, debido a sus búsquedas más recientes los anuncios al pie de sus páginas estaban plagados de aquellos libros.

Entró por curiosidad a una página en internet que hacía envíos a domicilio, el costo estaba dentro de sus ahorros, y casi estuvo a punto de ceder.

La espinita seguía en el fondo de su cabeza así que entró a su correo y seleccionó un nuevo mensaje de alguna forma sintiéndose irritado y derrotado.

~

De:[email protected]

Para: [email protected]

Asunto: El Spam me hizo enviar esto.

Para querer fomentar un romance por correo, no veo mucha actividad.

Por tu culpa, mi spam me lanza tus libros de “inspiración” cada vez que quiero ver un capítulo ilegal de mi anime favorito.

~

Pulso enviar y se recargó en su silla a esperar, el correo tardó en llegar unos veinte minutos, lo cual era un tiempo aceptable.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Re: El Spam me hizo enviar esto.

Lamentó lo primero, semana ocupada, exámenes a la vuelta de la esquina. ¿Cómo lo estas llevando tu? ¿Tu IQ es nivel genio?

Lo segundo no lo lamento en absoluto, quizás deberías ceder ante la publicidad forzada o adquirir un BPN. ¿Qué anime sería ese? También veo anime, me gustas mucho Haikyu, un clásico.

Igualmente agradezco que esos libros sigan salvando la chispa de romance que aún vive en mí, me hicieron escribir esa nota, te hicieron enviar este correo.

Llámalo como quieras, para mi es destino.

Purple.

~

Jungkook se encontró riendo ante aquella tontería, ciertamente había sido una semana pesada y estresante en muchos aspectos, los finales siempre eran así, la locura.

En ese caso, en lugar de responder, decidió pedir el libro por línea, le llegaría en tres días. Quizás podría descubrir pistas en aquellos libros, además, aquello le pareció tan absurdo que era divertido, un descanso a su rutina, una manera de desestresarse.

Era casi como tener una admiradora secreta. Pero Purple tenía un punto ahí, el que fueran anónimos lo hacía más sencillo. Más emocionante también.

.

.

Después de la semana de exámenes Purple fue quien le mando el primer correo, Jungkook no había respondido al último, por lo que le tomó por sorpresa.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Calificaciones aceptables.

Euphoria.

¿No te pasa qué tus padres usan esa frase a diario para presionarte?

No has respondido si tienes el IQ de un genio. De ser así, esto será en vano, pero allá voy.

Mis padres usaron esta frase toda la semana “Solo te pedimos que tengas unas calificaciones aceptables” pero... ¿qué rango abarca el aceptable? Para mí un 60 sería aceptable... Pero cuando ellos lo dicen me entra el deber de estudiar hasta que alcanzar un “aceptable” ficticio que oscila entre los 90 y 100 puntos en cada materia.

Así que sí, esa fue mi vida de estudiante promedio estas semanas, imagíname en medio de un laberinto de libros y notas sobre la alfombra de mi habitación, en serio, las paredes del laberinto siendo tan altas que mi cabeza apenas sobresalía.

Hoy, oficialmente, me he graduado de ese laberinto con varios 80 y uno que otro 95. “Calificaciones aceptables” bufff...

Purple.

~

Jungkook observó a su alrededor y vio libretas con apuntes y sus libros de texto apilados en varios montones sobre su cama, sonrió y tecleó para responder.

~

De:[email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Calificaciones aceptables.

Respondiendo a la pregunta, no, no tengo el IQ de genio, creo que más bien estoy en el rango de “aceptable” que tu estableciste. 60 y 70.

Honestamente no creo que mamá tenga tiempo de presionarme por algo, así que solo vivo y me dejo guía por la corriente, somos como un equipo de futbol “ahora todos vamos a celebrar un gol, ahora todos vamos a bufar o silbar por una falta, ahora todos vamos a festejar la victoria”. Bien, fue un sentido del deber en manada, todos estaban estudiando, así que me puse a estudiar también para formar parte del público que apoya al mismo equipo.

Y el resultado fue este: 80 y uno que otro 95, un 100 a modo de capricho. ¿Puedo decir que ese 100 me convierte en un IQ de genio? Podría enviarte mi boleta y ya tus padres me dirán si esas calificaciones son “aceptables” dentro de su estándar, así tendrías una referencia más concreta.

Suena a un experimento interesante.

Euphoria.

~

Pulso enviar dándose cuenta de que había firmado el correo sin pensarlo, lo dejo pasar con un bostezo, a diferencia de Purple a él todavía le tocaba rendir un último examen al día siguiente por lo que se estaba desvelando para estudiar un poco más.

Su madre tocó en la puerta entrecerrada y le sonrió desde el umbral cuando él le indicó que estaba bien que pasará.

-¿Aun despierto? - Jungkook consultó la hora en su laptop, era más allá de la medianoche, su madre aún tenía el uniforme del restaurante donde trabajaba.

-Estaba a punto de dormir - Respondió con una sonrisa ligera, su madre la reflejo y se acercó a darle un beso en la frente. Ellos eran así, sin necesidad de palabras o sermones. Su relación se basaba en la comprensión, Jungkook comprendía que ella se estaba esforzando en trabajar horas extras para que nada les faltará, ella comprendía que Jungkook se estaba esforzando en sus clases para no dimitir en la escuela y repetir años o exámenes que generarían costos extras a sus ya limitados recursos. -El lunes me entregarán mi boleta de calificaciones... - Le informó Jungkook de pronto, ella pareció sorprendida, pero asintió.

-¿Algo de lo que deba preocuparme? - Jungkook se encogió, sonrió para sí mismo antes de responder.

-Solo calificaciones aceptables - Declaró conteniendo la risa de su propio chiste interno, su madre suspiro y le dio otro beso en la frente.

-Siempre las tienes... me alegra saberlo, no te quedes hasta tan tarde- Ella se retiró luego de eso, Jungkook abrió su correo y vio una respuesta de última hora.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Re: Calificaciones aceptables.

Euphoria.

¡Tienes el IQ de genio, sin dudas!

La última vez que saque un 100 estaba posiblemente en preescolar. No te burles.

Sí, entiendo completamente la sensación del equipo de futbol, en mi caso creo que sería la oveja perdida, esa que va contra la corriente general, que ni siquiera asistió al partido de su equipo y se perdió toda esa experiencia

Ese experimento del que hablas sonaría plausible si no hubieses sacado un 100 y tu madre te hubiese presionado para estudiar de vez en cuando. Lo cual, como me temía, me deja a mí en el barco que se hunde del estudiante promedio.

Purple.

~

Jungkook se rio de aquellas tonterías y comenzó a levantar las pilas de libros de su alrededor, demasiado cansado como para hacer más que aquello, colocó la alarma correspondiente y se echó a dormir con una sonrisa en los labios.

.

.

En esa semana post evaluaciones hubo algunos correos, trillados en su mayoría, Jungkook aún era malo respondiendo a tiempo y siguiendo las bromas extrañas de Purple. También era malo hablando de sí mismo o de sus sentimientos.

Llevaba algunas páginas leídas del dichoso libro de “inspiración” y a esas alturas estaba aceptando que era bueno, fácil de leer y rápido. Extrañamente se identificaba poquito con el protagonista y sí, claro, seguía leyendo porque joder, le intrigaba hasta el cansancio saber quién era Blue.

“Blue”

Pensó, había que ser muy idiota para no encontrar la relación entre los seudónimos de colores en lo que él mismo estaba viviendo. Eso lo llevó a enviar aquel correo.

~

De:[email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Mis deducciones.

Hasta ahora lo que he descubierto es esto:

1.Blue=Purple. No intentes negarlo, ya estoy leyendo ese libro.

2.Realmente eres un bicho raro ¿En serio crees que la vida es como una novela de romance?

3.Eres un ratón de biblioteca.

4.Te has visto por lo menos 20 veces Orgullo y Prejuicio.

5.Seguro estudias con “I Will Always Love You” de fondo.

Euphoria.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Re: Mis deducciones.

¡Cerca! ¡Buen intento!😛

Tu calificación es de 70 puntos. Bastante “aceptable” si me lo preguntas.

1.Blue=Purple. Sí, no voy a negarlo.

2.Correcto, definitivamente la vida podría ser una novela romántica si le damos el enfoque adecuado.

3.Me gusta leer, mucho, quizás eso me convierte en un “Ratón de Biblioteca”

4.20 veces es un exceso, lo cerraremos en 10.

5.No, uso mucho Jazz clásico, Soul y a Beethoven porque soy un alma vieja.

Espero haber pasado el examen sorpresa de tus deducciones. Esperaré las siguientes con ansias. O quizás, la próxima vez podría ser yo quien pregunte.

Purple.

~

Jungkook sonrió complacido, cerró su correo y se echó a leer el libro.

.

.

Fue quizás una semana después que le llegó un correo nuevo por parte de Purple.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Borre unas tres veces este mensaje antes de enviarlo.

Fue... una semana difícil, no vengo aquí a quejarme, pero en serio me serviría jugar contigo a las 5 preguntas y 5 respuestas. No sé si vas a responder, pero aquí voy.

1.¿Ya leíste el correo de las Oreo en el libro? Sí, sí, te dio hambre, no intentes negarlo.

2.Blue ahora es tu nuevo crush literario y está más cerca de obtener tu corazón que yo. ¡Demonios, no debí recomendarte ese libro!

3.Tu e-mail es de una canción. ¿Caliente? ¿Frío?

4.Eres fan de Marvel, seguro.

5.Tu música está plagada de baterías y guitarras eléctricas.

¿Cuál es mi calificación?

Purple.

~

Jungkook rio un poco asombrado de aquella lista tan repentina, se tomó su tiempo calificando cada punto y después de obtener el resultado, respondió el mensaje.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Borre unas tres veces este mensaje antes de enviarlo.

Calificación: Un lamentable 40. Espero que eso no arruiné más tu semana, pero es lo que hay.

1.No, me dio diabetes imaginaria. ¿Quién demonios podría comer tantas oreos en un día? Ese menú es absurdo.

2.Esa fue una pregunta trampa, voy a invalidarla.

3.Caliente, en realidad es una canción, no significa que vaya a decirte cuál.

4.Bien, me has descubierto, me encanta Marvel. Cállate, son películas impresionantes.

5.No, mi música está plagada de Hip Hop y pop en inglés. Soy del promedio de la generación Z.

Euphoria.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Re: Borre unas tres veces este mensaje antes de enviarlo.

Hablar contigo sube mi ánimo, aunque ese 40 esta para pensarse. De acuerdo. Segunda ronda.

1.Eres del team “Tomo el café sin azúcar” y seguramente omites la crema batida en tus frappés.

2.Tienes un humor negro. Pero en el fondo, muy, muy en el fondo te gusta el romance, igual que a mí.

3.Eres team Iron Man. Y lloraste mares con el final de End Game.

4.Se te da bien el Karaoke.

5.Si dejase de enviarte correos, me extrañarías.

Purple.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Borre unas tres veces este mensaje antes de enviarlo.

Impresionante... tus padres estarían orgullosos. 80 puntos.

1.¡No! ¿Qué clase de monstruo crees que soy para omitir la crema batida en mis frappés? Me has decepcionado mucho.

2.Cerca. Tendré que pensarlo, pero seré indulgente y te daré el punto.

3.Mira, nunca debió sacrificarse así. Deja de juzgarme. Seguramente tu eres del Team Capitán América, puaj.

4.¿De dónde sacaste esa información? ¿Quién es tu fuente?

5.Quizás...

Euphoria.

~

Justo cuando dio en la tecla de enviar su madre lo llamó a cenar, Jungkook espero unos minutos más, deseando una respuesta, pero al segundo llamado de su madre tuvo que desistir. Aquello se estaba poniendo interesante.

Quizás le estaba dando demasiada importancia, pero Purple era una persona divertida, atenta y con quién podía hablar con libertad. Aquello de los mensajes, admitió, tenía su encanto.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Re: Borre unas tres veces este mensaje antes de enviarlo.

Bien, bien... Después de ese 80 podré conciliar el sueño esta noche. Y después de ese “Quizás” mi ánimo se ha repuesto de esta larga y estresante semana.

Si te lo preguntas, esta noche soñaré que es nuestra primera cita, iremos por frappés, recordaré no omitir la crema batida. Y después, iremos al Karaoke y te escucharé cantar toda la tarde.

Te contaré quién mi héroe favorito (No, no es el Capitán América) y confirmaras, de nuevo, que soy ¿Cómo me llamaste la última vez? ¡Un bicho raro! Sí, eso...

Te hablaré de esta semana tan horrible y tú me darás un abrazo que me hará explotar el corazón tan romántico que tengo.

Así que, buenas noches, Euphoria. Te veré en mis sueños.

Con cariño, Purple.

~

Jungkook leyó varías veces aquel mensaje. No sabía qué responder, así que no lo hizo.

Tenía otro par de deducciones sobre Purple. Primera, era demasiado idealista. Segunda, quizás, era la única persona que se estaba dando el tiempo de conocerlo de verdad. Ambas deducciones daban miedo.

.

.

Hubo un par de correos, Jungkook no quería responder más, pensando que, quizás, se estaba implicando demasiado en ese juego. Para empezar, no sabía quién era Purple, no sabía si era una persona real o sí estaba tomando aquello en serio.

Decidió darse un descanso de tiempo indefinido, ese era el plan, pero, llegó “ese” día...

Jungkook había estado en el colegio cuando le dieron la noticia. Su padre lo había ido a recoger y estaba esperándolo en la entrada de la escuela. Tomó las cosas de su escritorio, las lanzo en su mochila y salió del aula seguido de todas las miradas de su clase.

Cuando llegó a la entrada del colegio, un hombre de unos 30 y tantos se asomó del auto con una mirada que decía “súbete y no preguntes”. Jungkook se subió al auto y no preguntó.

Sus padres se habían divorciado cuando él tenía 8 años y Jungkook nunca veía a su padre a menos de que fuera una visita programada y autorizada por un juez. El hombre había sido demandado por abuso doméstico, ni más ni menos. Si Jungkook tuviera algo que decir a su favor a esas alturas era que Jeon Junseo jamás le había puesto una mano encima a él, no que recordase al menos.

-Tu madre tuvo un dolor intenso esta mañana en el trabajo y está en urgencias...- Jungkook sintió su corazón hundirse hasta el estómago, se aferró al costado de su asiento de copiloto hasta que le dolieron los dedos. -No creen que sea tan grave, pero fue tan repentino como para que el restaurante me llamará...- Jungkook asintió de forma rígida, su padre le dio un vistazo de reojo. -Se pondrá bien ¿De acuerdo? - La voz sonó conciliadora, pero Jungkook lo sabía, era una forma de decirle “no tendré que hacerme cargo de ti, no hay nada de qué preocuparse”.

No es que Jungkook lo odiase, pasaba una navidad o un año nuevo con el hombre, lo veía en su cumpleaños un año sí y uno no, a veces lo acompañaba a ver el fútbol en el estadio más cercano y llevaban una buena comunicación por teléfono cada tercer domingo del mes.

Jungkook le enviaba mensajes de cumpleaños y felicitaciones del día del padre, pero... No sé imaginaba viviendo con él. De hecho, quedar bajo el cuidado de su padre lo asustaba tanto que cuando lo dejaron pasar a ver a su madre se le lanzó encima un tanto histérico, en un punto medio entre el alivio y el miedo profundo de perderla.

Ella le susurró palabras de consuelo y le acarició el cabello como si Jungkook tuviese de nuevo 5 años. Jungkook solo se tranquilizó cuando ella lo arrullo por al menos veinte minutos.

Después de un rato en el que su madre le platicó la situación a grandes rasgos, los médicos lo hicieron salir para trasladarla a otra área y hacerle más análisis, su padre se entretuvo con el papeleo y lo dejo solo por lo que sintió como una eternidad. Sacó su teléfono, según la hora era receso en la escuela, por lo que abrió su correo con algo de esperanza. No lo pensó mucho cuando empezó a escribir.

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De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Situaciones que dan miedo.

Una vez dijiste que hablar contigo debería ser fácil porque no sé quién eres. Bien, no te retractes.

Esta es la historia, acabo de vivir un susto de muerte con la persona más preciada en mi vida y ni siquiera sé cómo sentirme al respecto.

¿Te has preguntado alguna vez sobre la fragilidad de la vida?

Bueno, estoy aquí, en soledad, observando la perspectiva de que en un suspiro toda mi vida podría cambiar para siempre.

Y yo... Solo quería hablar con alguien con quién fuera fácil hablar.

~

Jungkook pulso enviar y echo la cabeza atrás, fueron quizás 2 horas o cinco minutos, él no estaba sintiendo el tiempo, pero encontró una respuesta y por primera vez tuvo el pensamiento de que había alguien real al otro lado de ese correo y que debería ser cuidadoso.

Pero en serio necesitaba aquello, justo en ese momento de crisis.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Re: Situaciones que dan miedo.

Euphoria.

Bien, para dejar esto en claro, como ya has visto en nuestros mensajes anteriores, aquí no hay una obligación de hablar de temas profundos y honestos, así como tampoco hay una regla que los prohíba. Dejando eso en claro.

Sí, Euphoria, me he cuestionado eso algunas veces, y aunque no sé cuál es tu contexto exacto, sí que te puedo decir que uno tiende a ver los peores escenarios cuando está en una situación así.

Es como si lo viéramos a través de un velo gris, no es sano ver un futuro desde esa posición, solo alienta más la angustia. Es lo mismo ver hacia atrás con el filtro del “hubiera”.

Confío en que podrás superar esto, sea lo que sea, estoy aquí para ti. Y si te ayuda de algo, la música puede tranquilizarte.

Mi canción de emergencia es “People” de Agust D, escúchala con audífonos si tienes a la mano, concéntrate en las respiraciones del cantante y tú corazón se acentuarán. Te lo prometo.

Y créeme, jamás me retractaría de recibir tu sinceridad o tu miedo. Gracias por elegirme.

Purple.

~

Jungkook leyó el mensaje una y otra vez, su vista haciéndose borrosa debido a las lágrimas furtivas, sorbió su nariz, buscó sus audífonos en los bolsillos de su pantalón y se agradeció mentalmente por tener el hábito de dejarlos ahí y no en su mochila.

Puso la canción en bucle y cerró los ojos.

Era una buena canción. Quizás demasiado buena.

.

.

Bien, bien.

Hizo un inventario. El libro, la canción, el juego de preguntas y respuestas, su momento de sinceridad reciente.

Quizás no era para tanto, podría hacer aquello con cualquier amigo. Solo que, cuando sus amigos le preguntaron sobre ese día que se había retirado temprano, Jungkook les platico a grandes rasgos sobre su madre, omitiendo sus sentimientos al respecto por mera costumbre.

Y para esas alturas todo había quedado como un susto, al parecer su madre había tenido disgusto tan fuerte en el trabajo que le provocó aquel dolor en el hígado, tendría que tratarlo con medicinas y estar en calma unos días.

Cuando se los contó, ellos le palmearon el hombro y la espalda con palabras de aliento demasiado comunes. No le recomendaron una canción calmante, ni le ofrecieron una perspectiva sobre el tema. Solo se limitaron a apoyarlo y pasaron a otra conversación un minuto después.

Bien, quizás Purple era una amistad diferente. Única en su especie. La oveja diferente del rebaño. Pero eso, Jungkook ya lo sabía de antemano, comprobarlo no debía ser tan relevante, pero ese era el problema, Jungkook lo sentía como algo relevante.

.

.

-¿Irás al partido de cierre? - Le preguntó Mingyu unos tres días después del “incidente”, entre una conversación y otra, Jungkook asintió distraído. -¿Quieres que te lleve en el auto de mi padre? Puedo pasar por tu casa una hora antes-

-Sí, genial...- Acepto Jungkook revisando su correo discretamente, no había mensajes nuevos desde aquel día.

Una parte de él sabía que Purple solo estaba dándole su espacio, pero al llegar a casa decidió que no lo aguantaba más, había pasado una semana entera y Jungkook necesitaba romper ese silencio.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Partido de fin de curso.

¿Irás?

Una vez dijiste que eras más como la oveja perdida, a consecuencia no te imagino entre el público, pero tampoco imagino a un solo estudiante promedio perdiéndose el partido de fin de curso, literalmente todos van a verlo.

En mi caso, no te había dicho esto, pero mi padre me obliga a ir a cada partido importante para el que consigue entradas, por lo que, ir a este no es una opción para mí, ir a partidos ya es parte de mi personalidad.

Así que ¿Irás? Está podría ser nuestra primera cita anónima. Casi puedo imaginarte llevando un libro y siendo un “bicho raro” en toda la extensión de la palabra.

Euphoria.

~

Unos 20 minutos después recibió su tan ansiada respuesta.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Partido de fin de curso.

¿Bromeas? ¿Y perderme la posibilidad única en la vida de estar en el mismo espacio que tú?

No hay nada en el mundo que puedo detenerme de ir, sabiendo de antemano que tú estarás ahí. Lo sabía, ir a partidos es tu personalidad. Lo supe desde la comparativa que usaste cuando me hablaste de tu “presión” para ponerte a estudiar.

¡Esto es una cita anónima, no te retractes!

Te veré ahí, Euphoria, mantén los ojos bien abiertos, si vez a alguien leyendo entre el público, soy yo, sin dudas, siendo el “bicho raro” en toda la extensión de la palabra.

Con cariño, Purple.

~

Jungkook sintió algo removerse en su interior, algo demasiado parecido a la emoción, al miedo y la incredulidad.

Eso era lo que hacía único a Purple, que por un lado se sentía como una amistad imaginaria, conveniente y perfecta. Y por el otro, de pronto decía aquellas cosas y Jungkook recordaba cómo había empezado aquello.

“¿Te gustaría tener un romance por e-mail conmigo?”

Esa había sido la propuesta y justo cuando Jungkook la descartaba y creía que aquello era un tonteo sin sentido, Purple la traía a flote con tanta sinceridad que no sabía cómo reaccionar.

Así que ahí estaba, el día de partido, viendo frenéticamente para todos lados, buscando algo, a alguien que no tenía idea como lucía.

Bien podría ser aquella chica con cabello azabache y lentes, que dio un bote cuando las porristas hicieron su porra a gritos energéticos.

Quizás era aquel chico del rincón que observaba hacia el cielo con aura abstraída, buscando las constelaciones.

Quizás...

Purple podía ser literalmente cualquier persona del público, del juego, de ese espacio.

Había tal vez más de quinientas personas reunidas ahí y Jungkook solo buscaba a una. Solo pensaba en una.

Su equipo metió el primer gol y la arena se encendió en vitoreos, Jungkook sintió su corazón correr en su pecho. Purple estaba ahí, en el mismo espacio que él, vitoreando al mismo equipo.

Dios, necesitaba saber quién era.

La revelación le cayó como agua fría en el cuerpo, aspiró y vitoreo el gol también al unísono con los demás.

.

.

No se consideraba un chico que se enamorara a la primera. Ni siquiera sabía si alguna vez se había enamorado. Y por supuesto, no podía decir que en ese momento lo estuviera.

Incluso, en negación, releyó cada correo enviado y recibido, eran más de los que esperaba, eran más de los que alguna vez había enviado en su vida. Y en ninguno encontró algún detonante, alguna señal o algún indicio que le pudiese haber dicho “chico, si sigues por ahí, vas a enamorarte”

Purple le había dicho que enamorarse por mensajes sin un rostro sonaba fascinante. Jungkook había bufado en respuesta, pero ahora...

Era un sentimiento extraño y nuevo, quería enviarle mil mensajes a Purple y quería que Purple se los respondiera.

Quería hablarle del partido y de la sensación de vértigo y revelación que lo inundó. Quería llevar aquello a otro nivel, implicarse de lleno y saber que, si lo hacía, de verdad, iba a ser correspondido con el mismo sentimiento que estaba despertando en él.

Abrió un mensaje nuevo, tecleo el asunto una y otra vez, borrando y reescribiendo un sin fin de veces. Hasta que, en un arranque de valentía, supo por dónde comenzar.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: ¿Por qué el 23?

Dijiste que tu amigo dejo la nota en el casillero 23 por indicaciones tuyas.

¿Por qué ese número? ¿Tiene algún significado secreto?

Euphoria.

~

Jungkook observó la hora, eran cerca de la medianoche, al otro día era fin de semana, pero quizás Purple ya estaba durmiendo, o en alguna fiesta posterior al partido, a Jungkook lo habían invitado y aunque en otras circunstancias habría aceptado, lo cierto es que aún se sentía un poco paranoico de dejar a su madre sola por lapsos largos de tiempo, sobre todo en la noche.

Así que ahí estaba, en casa, pensando en esa persona que había sido casi una idea ficticia hasta esa noche. Esperando con paciencia una respuesta.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: ¿Por qué el 23?

¿Eso es lo que no te deja dormir por las noches?

Bien, de acuerdo, quizás... Y no estoy diciendo que lo hice.

Fui con una médium hace un par de años para una consulta. Ella no me dio ese número como amuleto del amor.

Lo que sí podría decir, como una justificación menos vergonzosa, es que me gusta ese número, se me ocurrió de pronto y dije ¿Por qué no?

¿Eso resuelve tu duda de medianoche?

Purple.

PD: No te burles.

~

Jungkook se rio encantado, no fue una risa de burla, fue más de una sensación de diversión genuina y ternura infinita. Cómo cuando uno ve un vídeo de pandas pataleando boca arriba con la intensión de enderezarse y fallando en el intento.

Se le ocurrió un nuevo mensaje en el acto, así que en lugar de responder abrió la opción de “mensaje nuevo”.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: ¿Esto es un amarre?

Esa respuesta está rozando los límites de lo cuestionable. ¿En serio crees en esas cosas?

Sí, tengo insomnio, y muchas de mis dudas salen a flote cuando tengo insomnio.

¿En serio esperabas que no me riera? Quizás conseguiste a alguien cruel después de todo, el amuleto no funcionó, pide un reembolso.

Euphoria.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Re: ¿Esto es un amarre?

¡No lo es, no lo es en absoluto!

A ver, para empezar, tendría que conocer tu nombre o tu rostro y tener algo tuyo en mi poder para poder hacerlo, y no es que lo sepa porque lo haya hecho antes. Acabo de googlearlo.

Tu insomnio, acabo de notar, puede ser peligroso para mí, medianoche es mi límite, mi cabeza no sabe bien que responder y acaba echándome al cubo de la humillación auto impuesta.

Pasaron dos años, dudo que la garantía siga vigente. No eres cruel, todavía no, yo también me estoy riendo de mí mismo.

Purple.

~

Jungkook sonrió ante la respuesta, demasiado caótica, demasiado improvisada.

Tanto que, cuando llegó a la última línea notó un detalle, “mí mismo”. Parpadeó, perplejo, Purple había tenido extremo cuidado en cada mensaje desde que se había establecido que no le diría si era hombre o mujer.

Y ahí estaba...

Jungkook sintió un revoloteo en el estómago, no era degradó, era más la emoción de por fin, después de casi un mes de mensajes, tener un atisbo de la identidad de Purple.

Hizo su inventario.

Purple, un chico. Un chico único y romántico, que pertenecía a la comunidad LGBTQ+ y la apoyaba abiertamente. Que leía libros de romance y se inspiraba en ellos para vivir su propia historia de amor.

Un chico con calificaciones de 80 y 95, que se esforzaba de más para obtener “calificaciones aceptables”, según la definición de sus padres.

Un chico que disfrutaba de jugar a preguntas y respuestas, que soñaba con primeras citas perfectas y creía en la magia.

Un chico que se había cuestionado alguna vez la fragilidad de la vida y que le había recomendado una canción salvavidas en un momento de crisis. Quizás su nueva canción favorita.

Purple era un chico, y Jungkook, descubrió que no tenía problemas con ello, porque ya lo había conocido más allá de un rostro, de un género, de una idea. Y quizás, solo quizás, Purple le gustaba ya antes de establecer una identidad.

Sonrió como un bobo y se quedó dormido con el celular sobre el pecho, con el correo de Purple abierto.

.

.

Al día siguiente, domingo, decidió que quería continuar con aquello, aun a riesgo de seguirse implicando en ello también. Así que siguió presionando a Purple con aquel juego de los mensajes. O esa era la idea.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Deberíamos...

...tener más mensajes de medianoche, y así, en una semana o dos, tendré tu identidad completa.

Euphoria.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Deberíamos...

Bien, lo admito, me atrapaste con la guardia baja, te lo dije, mi límite es medianoche.

Si mi identidad es el riesgo por resolver tus dudas de insomnio. Podría arriesgarme.

O quizás, podría ponértelo más difícil e ir a otro tipo de mensajes que se envían a medianoche y tal vez, tratar de tomarte con la guardia baja yo a ti.

Tendré que probar suerte la siguiente vez 😉

Purple.

~

Jungkook sintió subir un sonrojó por sus mejillas, aquello era absurdo y rayaba en lo escandaloso.

Se sentía como volver a ser un niño de primaria con la curiosidad morbosa de ver cierta página en su libro de ciencias.

¿Así que mensajes de medianoche? Una parte de él quería escarbar en el tema, quería ver si realmente recibiría uno de esos dichosos “mensajes de medianoche”. La otra parte de él se sentía un completo pervertido.

Pero no era su culpa, Purple lo había sugerido primero y ahora Jungkook era incapaz de pensar en otra cosa que no fuera aquello.

Ah.

Dejo pasar los mensajes un rato, eso hasta el lunes siguiente que su cerebro seguía volviendo una y otra vez a esa propuesta tan...

El mismo lunes, después de sus tareas, de leer un rato, no lo aguanto más, aunque eran solo las 10:42 de la noche, no pudo resistir la tentación y abrió su correo con el sigilo de alguien que va a abrir una página para adultos.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Mensajes de medianoche.

¿Vas a correr el riesgo?

Estoy listo para hacerte caer en otra treta y saber quién eres.

¿Estás listo para intentar distraerme?

Euphoria.

~

Jungkook no lo pensó mucho, demasiado ansioso y ¿por qué no decirlo? Emocionado por aquel juego.

Y no fue hasta que recibió la respuesta que se dio cuenta de su error que había cometido en su distracción, oh grave error. Mierda.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Mensajes de medianoche.

Interesante, sumamente interesante.

Realmente te tome con la guardia baja ¿No? Sr. Euphoria.

Podemos considerarlo un mano a mano y dejarlo aquí. A menos de que realmente quieras “esos” mensajes de mi parte.

Purple.

~

Jungkook casi se estrelló contra su laptop. Lo había estado haciendo tan bien, tan...

Aunque en ningún momento le dio importancia a su identidad en esos mensajes, se sintió extraño, expuesto y eufórico.

Aquello estaba avanzando y Jungkook entendió que el hecho de ir conociendo a Purple iba a ser un dar y recibir...

No, no podría acabar en el hecho de “yo sé su identidad, pero él no sabe la mía”. Porque Purple lo conocía, de la misma forma en la que él estaba conociendo a Purple. Sin filtros, sin un rostro, siendo ellos y solo ellos en esos mensajes.

~

De: [email protected]

Para: [email protected]

Asunto: Re: Mensajes de medianoche.

¿Podemos borrar los errores de ambos?

Yo olvidaré tu desliz y tu olvidarás el mío. Y entonces, volvemos a comenzar desde donde yo estoy en el mismo estadio que tú. Vitoreando cada gol, sabiendo que estás ahí, aunque no pueda reconocerte.

Siendo honesto, si pudiese volver a un momento, sería ese. Fue... inusualmente emocionante. Tanto como la perspectiva de tu definición de “mensajes de medianoche”, en ambos casos me deje llevar un poco más de la cuenta.

Por favor, olvidemos estos últimos correos, me quedaré con las ganas de saber más sobre esos mensajes de medianoche y viviré en cambio con la idea de estar en otra cita anónima contigo en el futuro.

Euphoria.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Re: Mensajes de medianoche.

¡Reset denegado! No podría cuando me estás diciendo estás cosas.

¿Realmente te emocionaste por ello?

Yo estaba eufórico, mirando a cada rostro a mi alrededor, con la esperanza de, no sé... ¿Reconocerte?

Con la absurda idea arraigada de que tú ibas a reconocerme también entre el gentío cuando nuestros ojos se cruzarán por primera vez, y entonces, como en la película de ” La Nueva Cenicienta”, iba a empezar a llover y nos besaríamos bajo las gotas de lluvia, con el bullicio de fondo de una celebración de victoria de nuestro equipo.

A veces, quiero saber quién eres y entonces, los mensajes de medianoche un día no serían solo mensajes, sería algo el doble de emocionante que cualquier cita anónima.

Purple.

~

Jungkook respiró de forma irregular después de leer todo eso.

Intento hacer un inventario de sus sentimientos al respecto, pero descubrió que eran demasiados fuertes y confusos para cuantificarlos.

Solo podía escuchar una idea clara en su cabeza. Purple, Purple, Purple.

Jamás se había sentido así de eufórico, nostálgico y desesperado por acercarse a alguien, por conocer a alguien, por la idea de besar a alguien.

No podía definirlo de otra manera que no fuera aquella, necesitaba saber quién era Purple o se volvería loco.

Necesitaba verlo, conocerlo y besarlo para saber que era real, que aquella emoción tendría su encuentro y su cause con la persona física.

Y lo sabía, sería así, Jungkook había visto cada rostro en el partido y había concluido que fuese quien fuese, lo afectaría, al punto de no importarle su aspecto físico.

Solo...

Cerró los ojos y trató de controlarse, de pensar racionalmente e intentar hacer su inventario, pero fue inútil.

Cerrar los ojos solo lo hizo más consciente de sus propios latidos acelerados, del silencio en su habitación y del pensamiento recurrente de un chico, en alguna parte del mundo, deseando conocerlo y besarlo bajo la lluvia en un estadio lleno de gente.

Joder. Estaba perdido.

.

.

Al día siguiente, de vuelta en la escuela, Jungkook espió a Park Jimin en el pasillo, cerca de los baños de chicos.

Camino hasta ahí y lo tomó del codo con fuerza para meterlo a los baños.

-¿Qué demonios? - Preguntó Jimin cuando lo vio y reconoció dentro del baño.

-¿Te puedo contar algo y juras no decírselo a nadie? Ni siquiera en tu lecho de muerte...- Jimin lo observó extrañado y después de analizar algo en el rostro de Jungkook asintió y elevó su mano derecha en gesto solemne.

-De acuerdo... Lo juro ¿De qué va esto? - Jungkook suspiró y soltó el aire despacio, echo un vistazo a los cubículos de los baños y al confirmar que estaban vacíos, puso el cerrojo de la puerta principal y se recargó en ella tratando de verse casual.

Jimin le elevó una ceja, cruzo los brazos y espero en silencio, Jungkook volvió a suspirar para darse valor. Había una razón por la que había elegido a Jimin de entre todos sus amigos.

Park Jimin iba en los cursos mayores, pero era famoso en toda la escuela porque sabía los secretos de todos y los intercambiaba por un módico precio. Otros secretos.

En pocas palabras, Jimin era el chico al que le podrías confiar algo como lo que Jungkook tenía para decir con la esperanza de que él supiese algo del asunto. O todo sobre el asunto en cuestión.

Jungkook empezó, le contó lo de la nota en su casillero, le contó sobre los mensajes y sobre su aparente e inevitable enamoramiento. Después de sacarlo de su sistema, espero un veredicto en un silencio tenso.

-Ok... Y entonces... ¿Esperas que yo averigüe quién es el autor de esos mensajes? - Jungkook se sintió casi avergonzado de aquella petición.

-Sí... Escuchas muchas cosas de la gente, tienes muchos amigos en la escuela, quizás oíste algo o puedas averiguarlo por mi...- Jimin pareció meditarlo, Jungkook trago duro cuando el mayor le volvió a mirar con una sonrisa un tanto sospechosa. Sabía algo al respecto, Jungkook estaba seguro.

-Mmm... Mira, hipotéticamente hablando, aunque yo supiera o averiguara algo de ello... No se me hace justo, imagina que fuera al revés, que ese chico este confabulando conmigo en un baño para descubrirte- Jungkook bufó como respuesta, sintiendo un miedo escalar por su columna porque si Jimin sabía algo él solo se había delatado, Jimin siguió diciendo. -En todo caso, si ya estás tan implicado en esto ¿Por qué no se lo dices y ya? Ya sabes, actuar como personas normales y quedar en una cita o algo así...-

-No es... Es que no sé si él quiera...- Se quejo con debilidad, un poco atormentado porque Jimin tenía razón, hacer aquello a espaldas de Purple era bajo. Digno de un completo cobarde.

-¿Si él quiera que? ¿Conocerte?... Bueno, yo diría que después de casi dos meses de mandarte correos sin parar, si no quisiera llegar a algo contigo ya te hubiese dejado colgado desde hace siglos...- Se escuchó la campana de entrada más allá de ellos, ninguno de los dos hizo un movimiento.

-¿Tú crees? - Preguntó por fin Jungkook, sintiéndose frágil y expuesto, Jimin le sonrió, alcanzó el seguro de la puerta a través de Jungkook y lo giró.

-Dile que lo amas, que necesitas verlo en persona para comértelo a besos... Seguro dirá que sí encantado, eso es lo único que te voy a decir al respecto, suerte- Dijo el mayor saliendo del baño y dejando a un Jungkook atrás hecho un mar de nervios.

.

.

Y esa noche estaba ahí, sentado frente al mensaje en blanco.

~

Asunto: Necesito saber quién eres.

~

Jungkook probó con un discurso casi diplomático. Enumerando las razones que lo habían llevado ahí. Apelando a un sin fin de excusas que en su cabeza sonaban válidas.

Probó también con un mensaje más sincero y desesperado. Casi amenazante y cerrando con la frase de Jimin. “Quiero verte para comerte a besos”.

Probó a decirle quien era él, decirle que su nombre era Jeon Jungkook, clase B06, casillero 23 desde la tercera columna a la derecha, fila alta. Ese con el sticker descolorido de una guitarra de rock de los 90′s.

Probó con un sin fin de mensajes y formas de decirlo. Pero al final, no envió ni uno. No se atrevió.

.

.

Una semana después, estaba casi deprimido, Purple le había mandado un par de correos que Jungkook no contestó, porque cada vez que quería hacerlo, la plegaria de “por favor, necesito saber quién eres” lo inundaba todo.

Y entonces, mientras leía el último mensaje de Purple casi por décima vez en ese día, tropezó con alguien que daba la vuelta en la esquina. Su celular salió volando y él estuvo a punto de caer sobre su trasero, pero el chico lo detuvo jalándolo de la muñeca justo a tiempo.

-Lo siento- Le dijo el chico sin aliento, con la cara en una mueca aterrorizada.

Jungkook frunció el ceño de inmediato, soltándose del otro y mirando su teléfono más allá de ellos.

-Oh dios, lo siento tanto...- Volvió a decir el chico cuando observó a dónde Jungkook centró su mirada.

No dijo nada, se adelantó a recuperar su móvil y notó que tenía la pantalla estrellada. Maravilloso.

Jungkook resopló, y sintió una presencia a su espalda.

-¿Se dañó? - Preguntó una voz grave y acongojada sobre su hombro, Jungkook quiso golpear al otro por aquella pregunta tan estúpida. -Lo siento, no te vi... En serio lo siento, puedo pagarte el daño si eso te sirve- Jungkook resopló de nuevo y notó que el aparato aún encendía, lo analizo más a fondo y descubrió que solo se había roto la mica de protección. Bien, no era tan grave, aquel chico se había salvado por poco.

Fue entonces que se permitió mirar al causante de aquel desastre. Era un chico guapo, algo desaliñado, con el cabello castaño revuelto en rizos rebeldes y esponjosos, los ojos grandes, expresivos, del color de las almendras y unos lunares caprichosos en la punta de su nariz y en el delineado de uno de sus ojos.

-Puedo... Puedo acompañarte a repararlo si quieres, tengo un conocido que lo haría en un segundo- Jungkook estuvo a punto de declinar la oferta cuando el chico saco su propio teléfono, le llamó la atención de inmediato que el teléfono tenía un sticker de una galleta oreo como decoración. -Te puedo ver a la salida ¿Qué número de casillero tienes? Te esperaré ahí al final de las clases... lo anotaré ahora como recordatorio-

Jungkook no supo por qué contestó, quizás era la insistencia del chico, quizás el pánico que vio en él, quizás porque Purple estaba ya en todos sus sentidos y no lo dejaba pensar claro en algo tan básico como aquello, solo lo dijo.

-Tercera columna a la derecha... Casillero 23- Contestó Jungkook casi en automático, señalando el lugar por si acaso, el chico se detuvo en seco en lo que estaba tecleando y abrió grande los ojos, lo miró.

Lo miró de una forma que Jungkook sintió su aliento estancársele en la garganta. Hubo una especie de reconocimiento, de tensión eléctrica corriendo entre ellos. Demasiadas coincidencias sucediendo en ese escaso momento.

Jungkook solo pensó en una cosa. Es él, es él, es él. Y mierda, si aquel chico era Purple Jungkook se quedó sin aliento. Era el ser más bello que jamás había visto en su vida.

El chico desvió la mirada y carraspeó antes de hablar de nuevo.

-C-claro... Yo, te veré ahí a la salida...- El chico se encaminó por su lado a un paso tan rápido que Jungkook solo le vio la sombra, reaccionó ya tarde, quizás con un grave corto circuito en todos sus sentidos, se sentía tan arruinado como su teléfono.

Purple, un chico, un chico de cabellos castaños, rizados y esponjosos, con los ojos grandes, expresivos y brillantes. Con el rostro de un ángel y la voz grave y profunda.

Jungkook no podía dejar de pensar en ello, en el lunar en la nariz del chico, en sus labios. En su complexión. En la mirada de pánico y la sensación eléctrica que había estallado entre ellos ante el mínimo reconocimiento. La esperanza mutua de no haberse equivocado.

~

De: [email protected]

Para:[email protected]

Asunto: Ser sincero da miedo.

Euphoria:

Creí que el acuerdo era olvidar solo los últimos mensajes, no volver al punto en el que respondíamos cada que uno de los dos estábamos aburridos o abrumados como para contarle a alguien más sobre nuestros sentimientos.

Ahora mismo tengo la sensación de que hice algo mal al avanzar, quizás estas decepcionado de descubrir que soy un chico, quizás, el hecho de que tú también seas uno lo complicó todo.

En ese caso, apelo a nuestro acuerdo de sinceridad sin filtros.

A mí no me importa en lo absoluto, como dije, soy parte de la comunidad y no tengo problemas por ello. Me gustas, Euphoria, me gusta hablar contigo, me gusta que siguieras mi juego desde el primer momento, me gusta poder descubrirte poco a poco...

Pero si para ti es un problema que sea un chico, lo entenderé, solo, por favor, no me dejes sin saber, no ahora que te he conocido y no ahora que no sabría que hacer sin saber más de ti.

Purple.

~

Recitó todo aquel mensaje en su cabeza, lo había leído tanto, una y otra vez que se lo sabía de memoria.

Y entonces, una eternidad después la campana al fin sonó, teniendo piedad de él y su ansiedad.

Cuando llegó al lugar de encuentro el chico aún no estaba ahí, abrió su casillero para dejar sus libros y entonces lo vio, entre el montón de libros de texto y cuadernos estaba el libro. Ese libro.

Aún le faltaban varias páginas para terminarlo y de pronto se le ocurrió una idea.

Acomodo sus cosas con rapidez, mirando de reojo al pasillo en busca de una cabellera castaña, cerró la puerta con el libro en mano y se recargó casualmente sobre su casillero. Esperando.

Quería dar un aire genial y quizás lo estaba logrando ya que varios compañeros se detuvieron a saludarlo, Jungkook les devolvió el saludo sin interrumpir “su lectura”.

Lo cierto es que solo estaba viendo fijo la misma línea una y otra vez, las manos le temblaban, el corazón le tronaba en el pecho y el calor escalaba desde su nuca hasta sus oídos y de ahí hasta sus pómulos.

En algún momento, una sombra se paró frente a él, tuvo que aspirar hondo antes de elevar su mirada.

El chico llevaba el cabello más ordenado, en ondas suaves y esponjosas, se había puesto una especie de cárdigan color arena y quizás, llevaba sombras de ojos en cada párpado que solo afilaba su mirada.

Jungkook cerró el libro con una calma casi estudiada, hablo con la misma calma.

-¿Sabes? Alguien me dijo una vez que me reconocería al vernos a los ojos... ¿Crees que estaba mintiendo? - El chico se sonrojó un poco con una sonrisa casi tímida.

-Suena a una idea demasiado romántica... Algo que solo pasaría en una novela de amor- Señaló el chico mordiéndose el labio inferior.

-Sí, él es un romántico sin remedio... Estoy leyendo este libro por su culpa ¿Crees que significa que también soy un romántico? - Jungkook agitó el libro en cuestión y elevó una ceja ante la pregunta lanzada, el chico sonrió grande.

-Definitivamente... O podría ser, que tal vez... podrías estar un poco enganchado con este chico- La voz fue vacilante, llena de pausas y con la intensión de pregunta.

Jungkook le sonrió, siendo su turno de sonrojarse.

-Tal vez me gusta un poco...- Admitió bajito, con el corazón casi saliéndosele del pecho. -¿Qué crees que debería hacer al respecto? - La pregunta se estancó entre ellos y el tiempo pareció ir más lento porque Jungkook fue consciente de como el chico paso saliva, de cómo aspiró y miró a su alrededor, quizás buscando valor, quizás buscando un escape, una respuesta...

Pero cuando se volvieron a mirar a los ojos Jungkook supo que no era nada de aquello, era una pregunta silenciosa y tenía que ver con el bullicio que los rodeaba.

-Tal vez, deberías...- Empezó a decir el chico con la voz baja y suave, pero no terminó la frase, de un momento a otro sacudió la cabeza, se armó de valor, tomó a Jungkook de las mejillas y lo besó.

Jungkook aspiró en esos labios y cerró los ojos.

Purple sabía a bálsamo de fresas y era todo suavidad y calor tierno.

Jungkook, descubrió, en ese beso, que estaba un poquito enamorado.

-No está lloviendo...- Le dijo Jungkook cuando se separaron apenas después del pequeño contacto, Purple se rio con una risa bonita y sincera, perfecta para su personalidad.

-Solo tienes que cerrar los ojos e imaginar, no es tan difícil- Le contestó Purple, Jungkook cerró los ojos con el chico se acercó de nuevo.

Purple lo beso una vez más y en esa ocasión Jungkook sí que imagino los vitoreos a su alrededor, las gotas de lluvia cayendo en su piel, ladeó la cabeza y beso a Purple con todas las ganas que tenía de hacerlo, el chico suspiro en su boca y Jungkook encontró que su reacción física fue tan poderosa como lo había imaginado. Besar a Purple no era una llovizna, se sentía como un tifón.

Jungkook abrió los ojos de a poco encontrándose de nuevo con aquel rostro, aquel cabello esponjoso y el tacto del cárdigan tejido entre sus dedos.

-No respondiste mis últimos correos... creí que...- Le dijo Purple con la mirada casi angustiada rompiendo de a poco esa burbuja en la que se habían sumergido.

-Necesitaba saber quién eras, estaba pensando en cómo convencerte de ello y ser sutil al mismo tiempo, cada uno de mis correos sonaba un poco desesperado...- Purple sonrió de nuevo al instante.

-Supongo que ahora puedes saber quién soy, mi nombre es Kim Taehyung, clase A03, columna 1, casillero 27 sección de arriba- Purple señaló el lugar mucho más allá de ellos, Jungkook creyó que jamás lo habría adivinado, ni en un millón de años.

Purple no solo había estado demasiado lejos físicamente hablando, sino que incluso era de clases superiores, dos años, le llevaba dos años en edad. Igual que Jimin. Casi se rio de sí mismo al recordar la sonrisa enigmática de Jimin. Igualmente, jamás se abrían cruzado si no fuese por aquella nota pegada en su casillero “al azar”.

Pero ahí estaban, quizás eso era el destino. Quizás había estado demasiado tiempo mensajeando con Purple.

-Jeon Jungkook, clase B06, casillero, bueno eso ya lo sabes- Echó un vistazo sobre su hombro viendo el casillero en dónde estaba recargado y Purple asintió con una sonrisita ligera y cómplice.

Jungkook le tendió la mano a modo de presentación más formal, después de todo, aunque se conocían realmente no lo hacían, que extraño era aquello, Taehyung le tomó la mano y aceptó el saludo.

De nuevo su cuerpo le hizo sentir esas chicas eléctricas con aquel contacto. Eso iba a funcionar, decidió Jungkook.

-Te reconocí- Se jacto el mayor con una sonrisa grande y feliz, Jungkook bufó porque recordó que el chico era un romántico, idealista.

-Te ayude con lo del casillero y con el libro- Purple se rio derrotado ante los argumentos de Jungkook. -En todo caso, te reconocí primero... ¿En serio, un sticker de oreo en tu celular? Me la dejaste fácil- El chico se rio de nuevo con esa voz tan grave, Jungkook jamás habría unido esa voz profunda en un rostro tan angelical, pero Purple siempre parecía ser la excepción a todo. La oveja castaña del rebañó.

-De acuerdo, pero ahora que te tengo aquí te llevaré a esa primera cita que acordamos- Purple enlazó sus dedos con los de Jungkook y lo jaló a la salida, Jungkook por supuesto que lo siguió sin desanclar sus dedos del otro, guardando su libro en la mochila con su mano libre.

-¿Y entonces? ¿Quién es tu súper héroe favorito de Marvel? Me muero por llamarte “bicho raro” frente a frente- Preguntó mientras caminaban de la mano por el pasillo de la escuela.

-Primero los frappés- Le dijo Taehyung malicioso.

Jungkook bufó pero siguió adelante con ello haciendo su inventario.

Purple, un chico llamado Kim Taehyung, dos años mayor que él, con el cabello castaño y rizado, con los ojos de gato astuto, la voz profunda y la sonrisa cuadrada.

Un chico que lo había reconocido y lo había besado tal y como había prometido.

Un chico que le pidió un romance por correo, que se inspiraba en libros de romance y era un idealista.

Un chico cuyos labios sabían a fresa, con el que tendría una primera cita y quizás... solo quizás, un chico del que Jungkook estaba ya enamorado antes de conocerlo físicamente.

Ambos lo podrían decir, el romance aun existía. Y los E-Mails anónimos eran una buena forma de encontrarlos.

.

.

.

Fin.