Tierra y Mar

All Rights Reserved ©

Summary

Quizas el destino se encapriche de unir a Evan y Sara. De todas formas, a pesar de que el universo quiera que esten juntos, muchas cosas van a entrometerce en el medio para evitar que esto suceda. Ella una simple mujer que no necesita de mucho para ser feliz. El un hombre que tiene todo en la vida pero le falta lo mas importante. Acaso se daran la opoprtunidad para completarse el uno al otro o trataran de evitar obtener la felicidad de esa forma.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

El sol se estaba poniendo al horizonte empanando el cielo de un rosado oscuro. Evan estaba observando el atardecer desde su oficina en la inmensa torre de Advantage Solutions Inc. El trabajo le ocupaba casi todo el tiempo que tenía, ya que su padre le había cedido el puesto de CEO y las cosas que necesitaba hacer para poder arreglar los retrasos eran muchas.

A él no le importaba, ya que adoraba trabajar y sentirse útil. Regresando a su escritorio con un suspiro se dispuso a seguir trabajando en un proyecto que recién había comenzado. No podía perder tiempo mirando el cielo… no le iba a traer ninguna respuesta.

De repente, Josh apareció por la puerta de su oficina, con una sonrisa en los labios y una mirada que no prometía nada bueno. Desde pequeños, Josh su hermano, era siempre el que más travesuras cometía, desquiciando a su padre en todo momento. Era el rebelde de la familia; el que vivía sin preocupaciones y disfrutando todos los días en clubs y con mujeres distintas.

Evan no comprendía como Josh podía llevar el estilo de vida que tenía. Siempre había tenido su cabeza bien centrada en las obligaciones que le esperaban. No sabía lo que era divertirse, ni ir de baile al club. No le interesaban esas nimiedades y tampoco pensaba que era la forma mejor de utilizar su tiempo.

Josh se sentó en uno de los sillones en frente de Evan y dijo -Hoy te voy a sacar de esta madriguera y vas a ir conmigo a celebrar un rato en el Supershine.

Evan alzó su mirada de los documentos que tenía en las manos y le respondió sin mostrar ninguna emoción -Me parece que estas invitando a la persona equivocada.

-No, no me estoy equivocando querido hermanito. Me he propuesto ayudarte a encontrar pareja y que aprendas a divertirte- Se acercó un poco más a Evan -No sé cómo puedes aguantar vivir así de aburrido y sin los placeres carnales de esta vida Evan- terminó diciendo con una expresión de asombro.

Evan negó con la cabeza y resopló ante tal afirmación -No me interesan realmente tus noches de fiesta en el Supershine, Josh. Y para compañía femenina, puedo acceder a ello cuando tenga la necesidad de hacerlo. Mi trabajo no me deja tiempo para relaciones amorosas.

Josh se acomodó de nuevo en el sillón y juntó las manos en su regazo -Por eso me he decidido sacarte de esto y ensenarte a que disfrutes un poco la vida.

Evan sonrió a pesar de que el tema de conversación no le gustaba. Sabía que solo lo estaba haciendo para ayudarlo y que se relajara, pero no podía permitirse retrasarse más de lo previsto ---Creo que vas a estar mejor sin mí. Ve y disfruta por los dos. Si quieres puedo llamar a mi chofer para que te lleve al club.

-No, no, no. Nada de eso hermanito- De repente, Josh se levantó y arrebatándole los papeles de las manos a Evan se acercó a la trituradora -Esta noche te vas a divertir conmigo… sino destruyo tus preciados papeles- terminó diciendo con una sonrisa pícara en los labios.

Evan se quedó helado al ver los papeles tan peligrosamente cerca de la triturado y conociendo a su hermano, sabía que no estaba bromeando - ¡Josh no vayas a cometer una locura! - Dijo desesperado -Tú sabes cuán importantes son esos contratos para la empresa-. Josh lo miró triunfante y le contestó -Entonces vendrás conmigo si no quieres que tus contratos sean pedacitos de papel.

Evan se levantó lentamente y lo miró a los ojos con fastidio. Sabía que tendría que aceptar para poder obtener los papeles de nuevo en sus manos y terminar de revisar lo que faltaba. De todas formas, no tendría que estar en el club por mucho tiempo. Podía complacer a su hermano por un rato y después volvería a su casa.

-Está bien, Josh, tú ganas. Voy a ir contigo al Supershine y hacerte compañía. ¿Pero solo por un rato okay?” Repuso extendiendo la mano para que le devolviera los contratos. Josh se los devolvió sonriente y respondió -Me parece excelente, mi hermanito querido. Te espero en el Club a las 8. Voy a estar en el VIP, así que cuando llegues, le dejas saber a seguridad quién eres y ellos te van a guiar hasta donde estaré yo.

-Claro, ahí estaré sin falta. Pero déjame decirte una cosa. Si no llego a tener la diversión que me prometiste, tendrás que trabajar conmigo en la empresa por 3 meses seguidos- le dijo Evan sentándose de nuevo en la silla. Él sabía que Josh era enemigo del trabajo arduo y que iba a odiar tener que trabajar.

-Nunca he dejado de cumplir con lo que prometo y más sabiendo que hay tanto en juego- y diciendo esto se marchó.

Evan sacudió su cabeza en resignación con una sonrisa en los labios. Su hermano era un alma incorregible, a decir verdad.

Después de terminar con su trabajo, Evan decidió ir para su casa y así tener tiempo para prepararse. No le gustaba dejar nada a medias, ni inclusive cuando fuese a ir a un club a pasar el tiempo. Le gustaba vestirse siempre presentable y acicalarse lo más que pudiese.

Al llegar a la entrada de su mansión, parqueó su Porsche y salió rumbo a la cocina. Su ama de casa, Lupita, siempre tan atenta, ya le había preparado su comida y estaba terminando de limpiar la cocina. Evan se sentó en uno de los taburetes en frente de ella y olió el aroma tan delicioso de la comida.

-Mhmmm, esto huele demasiado bien, Lu- Era un apodo que él le había puesto desde que era niño.

-Me alegro de que te guste, Evan. ¿Pero por qué estás en casa tan temprano? - dijo ella con extrañada expresión.

Evan nunca acostumbraba a estar en casa tan temprano. Casi siempre llegaba a las 11 de la noche en un día común. -Tengo planes de salir con Josh, así que vine a tomar un baño y arreglarme para esta noche-. Lupita alzo las cejas en asombro - ¿Tu saliendo con tu hermano? ¿Qué estrella del cielo se calló?

Él le sonrió -Se que es raro, pero tenemos un acuerdo y quiero ver si él es capaz de cumplir si pierde- y diciendo esto se llevó otra cuchara de comida a la boca.

-Bueno, espero que no estén planeando algo alocado- dijo terminando de acomodar la loza en la despensa.

-No te preocupes, Lu. Tú me conoces demasiado para pensar que yo aceptaría hacer las travesuras que mi hermano acostumbra a hacer- terminando la comida, llevó el plato y lo puso en el fregadero. Dándole un beso en la frente subió a su habitación y se fue al baño a darse una ducha bien merecida después de un día largo en el trabajo.

Su cuerpo se relajó debajo del agua caliente y suspiró largamente. Después de un largo rato se arregló y salió en dirección al Supershine. Se había vestido con una camisa morado oscuro, pantalones negros y zapatos a juego. No disponía de mucha ropa de salir, pero pensaba que esa estaba adecuada para la ocasión.

Al llegar a la entrada del club, la seguridad ya lo estaba esperando para llevarlo a donde Josh se encontraba. ‘Él debe de ser reconocido aquí cuando tiene tanto poder’ pensó para sí. Su hermano al verlo llegar se levantó con una sonrisa y lo abrazó.

-Me alegra que hayas aceptado mi invitación Evan- le dijo guiándolo a uno de los asientos cerca de él. Evan lo miró con cara de disimulada molestia -Como si no me hubieses amenazado prácticamente para venir aquí- respondió alzando una ceja.

Josh sonrió ante el comentario -Verás que al final me lo agradecerás Evan- Lo dijo con confidencia

-Espero que así sea. Si no, vas a tener que trabajar obligatoriamente en la empresa por 3 meses consecutivos de castigo- sonrió Evan con malicia. Le daría una buena lección para que lo dejara en paz en el futuro.

El club estaba repleto esa noche. Todos bailaban al ritmo de la música y algunos conversaban y bebían en el bar. Josh llamó a una de las chicas meseras y le ordeno que trajera una botella de whisky para abrir la noche.

Sara estaba llorando sentada en casa de su mejor amiga. Después de encontrar a su novio de 10 años en la cama con otra mujer, su corazón se había hecho pedazos y no podía pensar con claridad. Decidida llamó a Eli, su mejor amiga desde el colegio y le pidió encontrarse en su casa. Eli la estaba consolando y diciéndole lo estúpido que Matthew había sido por haber despreciado a la gran mujer que Sara era.

Sara era de pelo negro, ojos verdes, piel blanca como porcelana, de estatura 5.6 y con curvas que cualquier mujer envidiaría. Había heredado los rasgos de su madre y la estatura de su padre. Estaba tratando de recobrar la respiración, pero por más que trataba cada vez de pensar claro, le venía el recuerdo de la escena que había tenido que ver, sus ojos volvían a llenarse de lágrimas y se le hacía un nudo en la garganta.

- ¿Cómo es que Matthew fue capaz de engañarme de esa manera, Eli? - dijo Sara mirándola a los ojos por primera vez desde que llego - ¡Íbamos a casarnos en 6 meses! - Su amiga solo le acariciaba la espalda como modo de consolación. - Fui tan idiota de no haberme dado cuenta antes de esto. ¡Desde hacía tiempo se estaba comportando de una forma extraña, pero yo solo pensaba que era normal por la presión de la boda! - y diciendo esto volvió a romper en llanto.

-Cariño, Matthew no te merece, eres demasiada mujer para el poco hombre que es él. Fue mejor que hayas descubierto lo que viste antes de que te arruinara la vida casándote con ese bastardo- respondió Eli con su mano en el hombro de ella. -No puedes pasarte la vida llorando por alguien que no merece tus lágrimas- La abrazó y luego fue a buscar un vaso de agua para que Sara bebiera.

- Yo sé, pero es tan difícil olvidar lo que paso. Siento tanto odio dentro de mí y no sé cómo desquitarme este sentimiento de hacerle pagar por lo que hizo. De salir y tener una noche de locura con el primer hombre que venga y mandarle una foto a él para restregarle en la cara que él no era el único que se estaba divirtiendo…- Dijo secándose las lágrimas - Ojalá tuviera el coraje para hacer esas cosas, pero desafortunadamente no soy así.

Eli la miró por un rato detenidamente y después respondió - Yo puedo ayudarte con esa parte, cariño. Si lo que quieres es tener una noche alocada con algún hombre, conozco el lugar perfecto para eso.

- Gracias, Eli, pero no creo que pueda lograr hacer eso. Ni tan siquiera sé cómo coquetear con el sexo opuesto. E estado tan atada a Matthew que todo lo sexy que quedaba en mi se fue yendo poco a poco- respondió Sara con vergüenza.

- No digas tonterías Sara. Eres una mujer muy atractiva, inteligente y con un cuerpo de diosa. Créeme que ser sexy sería el menor de tus problemas- y diciendo esto se levantó en dirección a su cuarto.

- ¿A dónde vas? - preguntó Sara con curiosidad.

- A buscarte el mejor vestido que tengo. Esta noche tendrás tu noche de locura cariño- dijo Eli desde el cuarto.

- No seas tonta, Eli. No estoy de humor para ir a ningún lugar y menos para hablar con un hombre- dijo recostándose en el sofá.

Su amiga le respondió regresando con un vestido de color rojo en los brazos - Nada de eso, señorita. Vamos a ir al Supershine sí o sí. No voy a permitir que te siguas torturando por ese pedazo de mierda cuando de seguro, él debe de estar divirtiéndose por ahí- y diciendo esto le tendió el vestido a Sara.

- ¿En serio tus esperas que yo me ponga ese vestido? - dijo asombrada. El vestido era bastante revelador con un escote que no dejaba mucho a la imaginación. Ceñido al cuerpo y terminando por encima de la rodilla.

- La mejor forma de conseguir a un hombre para lo que quieres es seducirlo de la mejor manera que las mujeres sabemos. Así que sí, vas a usar este vestido, y no quiero escuchar más peros. Cuando te cambies de ropa, te peino y te ayudo con el maquillaje.

Sara se levantó resoplando y se dirigió al baño. Sabía que cuando a su amiga se le metía algo entre ceja y ceja no había forma de ganarle. De todas formas, quizás era lo que le faltaba hacer para poder vengarse de Matthew. Siempre la había acusado de ser fría en la cama y no tener sensualidad. Todos esos años que había escuchado decir lo mismo, la habían dejado sin ninguna confidencia en su imagen. Quería demostrarse a sí misma que lo que él le había dicho no era verdad. Que, si podía ser sexy, ser diferente en la cama y que podía seducir a quien ella quisiese. Después de ponerse el vestido y ver su reflejo aceptó que ese vestido era lo que le hacía falta para lograr su objetivo. Salió del baño y se sentó en la cómoda donde Eli la estaba esperando para peinarla y hacerle el maquillaje.

- Mírate, eres toda una visión- dijo su amiga con cariño - El hombre que no pose los ojos en ti esta noche, de seguro es gay - terminó diciendo con una sonrisa en los labios.

-Por dios Eli, tampoco es para tanto. Solo necesito conseguir a alguien que esté dispuesto a ayudarme a vengarme de mi ex.

- Pues candidatos te van a sobrar querida - y con esto comenzó a pasarle el cepillo por los cabellos a Sara. Después de terminar con Sara, Eli se alistó ella misma. Su vestido era de color azul oscuro con la espalda al descubierto, tacones del mismo color y su pelo rizado de color azabache suelto.

Pidieron un taxi y así se dirigieron camino al club. Sara no sabía cómo iba a terminar la noche, pero iba a asegurar de hacer pagar bien caro a Matthew su traición. Iba a hacerle la vida miserable comenzando por hoy. Nadie de su círculo de amigos ni su familia, sabían lo que había pasado entre ellos dos. La familia de Matthew era bastante religiosa y no aceptarían ningún tipo de escándalo relacionado con él. Ella se encargaría de comenzar el espectáculo con todas las armas pesadas. El padre de Matthew era el pastor de la Iglesia, así que tenían una imagen que mantener.Arruinaría el cuadro perfecto que todos le habían hecho pintar. “Tu solo espera y veras Matthew. Vas a pagar por la humillación que me hiciste pasar”

El lugar estaba abarrotado de gente. Por suerte Eli conocía a los de seguridad y las habían dejado pasar sin tener que hacer la línea. Lo que agradeció bastante, ya que no estaba de humor para esperar un largo tiempo. Podría tratar de arrepentirse de haber venido y necesitaba todo el coraje que pudiera tener para poder cumplir su objetivo. Al llegar al bar, su amiga les pidió dos cocteles y se sentaron en uno de los asientos que estaban disponibles. La música era vibrante y todos parecían estar moviéndose al ritmo de la música embriagadora. Sara no había estado en un lugar así desde hacía mucho tiempo. Sabía que Eli frecuentaba bastante ese lugar, ya que siempre estaba hablando de lo bien que se pasaba allí. Ella se había dedicado a enfocarse en su trabajo y de ser una buena prometida para Matthew.

- Hoy está bastante alegre esto aquí. Perfecto para lo que necesitas- dijo su amiga con alegría. Sara asintió sin mucho entusiasmo. Solo quería encontrar a alguien que estuviese dispuesto a pasar la noche con ella. No quería divertirse, solo quería vengarse. -Puedes observar alrededor. Hay muchos hombres muy apuestos aquí y que ya están mirándote con interés- Sara se volvió para mirar alrededor y en efecto había varios ojos posados en ella. -Decide a quién quieres tenderle la trampa mientras voy al baño un momento- Sara asintió y volvió a concentrar su atención en la bebida que tenía en frente.