𝕮𝖆𝖕𝖎𝖙𝖚𝖑𝖔 1
— ¿Recuérdame porque accedà a tener una cita doble contigo? – pregunto Izuku aburrido de estar esperando a quienes iban a ser sus citas.
—Por quĂ© eres mi hermano y sĂ© que me quieres, tambiĂ©n que aĂşn me pongo nervioso si estoy solo con Shinsou y no quiero hacer el ridĂculo. — dijo con una sonrisa a su hermano cascarrabias que no dejaba de quejarse.
—En este mismo instante podrĂa estar con un ardiente chico en un hotel cogiĂ©ndomelo de lo lindo, en vez de estar aquĂ esperando a tener una cita con un completo extraño, ÂżSabes? — exclamo con picardĂa pensando en lo que habĂa dicho, que por toda esa emociĂłn sus orejas y cola salieron un momento para disgusto de Ă©l; ya que, aunque nadie podĂa verlas, eran un poco molestas. Se tranquilizĂł para que asĂ desaparecieran como si nunca hubieran estado ahĂ.
Kaminari simplemente hizo una mueca de asco al pensar en su hermano de esa manera con uno de sus amigos y amigas con derecho que tenĂa, la lista era larga, tan larga como los niños que aĂşn le mandaban cartas a Santa Claus. Dicho de otra manera, su hermano era un puto ninfomano, y siempre que decĂa eso, Izuku respondĂa "Puedo ser un puto, pero un puto con clase, que solo se acuesta con lo mejor de lo mejor". Y no era mentira, ya que solo habĂa visto a su hermano con chicos y chicas de clase, con dinero y con una gran belleza. ÂżComo rayos conocĂa a ese tipo de personas?, no era que su hermano fuera feo, más bien era todo lo contrario, era guapo y atractivo como muchos decĂan, pero tambiĂ©n era muy consiente que su hermano no se tomaba a nadie en serio, Ă©l se consideraba una persona libre, sin ataduras ni restricciones.
—¿PodrĂas tener un poco de paciencia, por favor?, es solo un pequeño favor que te he pedido de los muchos que me debes Âżsabes?, asĂ que solo cállate y luce bonito ante tu cita. —dijo, esperando que por fin su hermano se callara. Enserio lo querĂa, pero a veces tambiĂ©n querĂa matarlo.
Izuku bufo y se puso mejor a jugar con su celular y mandar mensajes a sus ligues, para ver quien estaba disponible para él después del fiasco de cita que aseguraba iba a tener.
—¡Ah!, ahà están – anunció el rubio emocionado, llamando la atención del peli verde, a lo que él simplemente siguió con su celular sin prestar atención.
—Hola Shinsou – saludo con un suave sonrojo en sus mejillas — Hola Katsuki — saludo al acompañante de su novio. —Este es mi hermano Izuku – presento él, sabiendo que su hermano no era para nada educado cuando algo no le gustaba. Deku no despego la mirada de su celular, ganándose un codazo en el estómago que lo hizo jadear.
—Es un gusto por fin conocerte, Midoriya Izuku – Shinsou fue el primero en saludar, a lo que solo recibiĂł un gruñido como respuesta, Denki se rio nervioso y el peli Morado solo rio burlĂłn, ya que el peliverde era tal cual como Denki lo habĂa descrito.
—Cuando una persona te saluda como mĂnimo deberĂas de verlo a la cara – dijo una voz muy suave y melodiosa, pero a la vez firme que llamo la atenciĂłn del peliverde gruñón, que aĂşn seguĂa sobándose el estĂłmago.
Al levantar la mirada sus ojos chocaron con unos de color rubĂ muy llamativos, que lo veĂan con algo de curiosidad y extrañeza, como si vieran algo que difiriera al entorno. Él chico era de complexiĂłn alta y delgada, muy bien estilizada para su gusto, era guapo y con una piel fina que muchas chicas envidiarĂan, lo observo con detenimiento de arriba para abajo, lamiendo sus labios y observándolo como un cazador observarĂa a su siguiente presa.
—Tienes toda la razĂłn lindura. – dijo con coqueterĂa mientras erguĂa su espalda.
—Pues esta lindura tiene nombre ¿sabes? — reprocho el cenizo.
— ÂżY tendrĂ© el gusto de saber cuál es ese maravilloso nombre que te han dado tus padres?, he de suponer que debe ser hermoso al igual que tĂş – coqueteĂł con el cenizo, a lo que este se sonrojo y desvĂo su mirada un momento.
—E-Es Bakugou Katsuki – dijo con el mentón en alto y un poco nervioso por la profunda mirada del peliverde, que ya empezaba a incomodarlo.
—Parece que acerté, ya que tu nombre es tan lindo como tú – dijo mientras se acercaba a Katsuki y lo sujetaba de la cintura para acercarlo más a su cuerpo.
Bakugou sintiĂł que sus piernas flaqueaban, y es que no era para menos al tener al chico más atractivo y deseado de toda la universidad coqueteándote, todo el mundo sabĂa y tenĂa conocimiento de quien era Midoriya Izuku. Aunque era un rompe corazones, a la mayorĂa no le importaba salir lastimados con tal de haber tenido una pequeña probada de lo que era el cielo, ya que si algo era sabido era de que Ă©l era el mejor amante de todos, y Katsuki no era la excepciĂłn. Por dios santo, Ă©l era de carne y hueso y la tentaciĂłn era grande.
Denki al ver que su hermano salĂa con sus pendejadas lo tomo del brazo y lo llevo lejos de los otros dos para que no escucharan su plática.
—¡Izuku no! ni se te ocurra. — reprochó de inmediato apenas se alejaron.
— ¿Ni se me ocurra que, hermanito? — quiso hacerse el desentendido.
—No te hagas el tonto conmigo, Izuku, te conozco bien como para tener una idea de lo que estás pensando – dijo con disgusto.
—Tienes que ser un poco más especĂfico para que te entienda Âżsabes? —
—No seas pendejo — gruño Denki en advertencia – Ni se te ocurra meterte con Katsuki.
—Oh vamos, ni que fuera para tanto. – exclamo restándole importancia
—Eso es lo que tĂş crees. Katsuki es el mejor amigo de Shinsou, ÂżTienes idea del problema que ocasionarĂas si te metieras con Ă©l y le rompieras el corazĂłn? ¡Porque yo sĂ!, arruinarĂas mi relaciĂłn con el amor de mi vida.
— Está bien, está bien, ya entendĂ, pero que exagerado eres. – acepto Deku, para ya no seguir escuchando las quejas de su hermano. — No es como si fuera para tanto Âżsabes?. Él es lindo, pero hay otros más lindos todavĂa. – dijo mientras veĂa a Katsuki, el cual aĂşn tenĂa sus mejillas sonrojadas. – Âżtal vez? – dijo para sĂ mismo, ya no tan seguro de ello.
Kaminari alzo una de sus cejas rubias para ver a su hermano con curiosidad, que luego fue olvidada al recordar que habĂan dos chicos que los esperaban.
—Sera mejor que nos vayamos para comprar las entradas al cine. – dijo el rubio mientras tomaba de la mano al peli Morado y era seguido por un cenizo que aĂşn estaba un poco avergonzado, y un peliverde que veĂa para todos lados evitando a toda costa el ver a su compañero de cita.
La pelĂcula estuvo algo entretenida para los cuatro jĂłvenes, aunque de vez en cuando Deku y Katsuki rosaban sus manos al compartir palomitas de maĂz, el rose era tan sutil pero que mandaba escalofrĂos a ambos cuerpos, sus miradas se chocaban y el peliverde era el primero en desviar la mirada al darse cuenta que su hermano lo observaba con el ceño fruncido, a veces se preguntaba si su hermano tenĂa ojos de gato para ver en la oscuridad, ya que no le hallaba otro motivo por el cual se daba cuenta de lo que hacĂa en lo oscuro.
Al salir del cine todos se dirigieron a un lugar de comida rápida donde cada uno pidiĂł lo que querĂa, los cuatro se sentaron en una sola mesa. Katsuki habĂa recibido una llamada y habĂa salido a contestarla mientras que Shinsou habĂa ido al baño.
— ¿Qué piensas de Shinsou? – pregunto Kaminari al sentarse junto a su hermano después de haber recibido su pedido.
—Supongo que está bien— respondió con desinterés, a lo que Denki lo vio con disgusto – vamos, ¿Qué quieres que te diga? tú y yo no tenemos los mismos gustos y si él me pareciera atractivo ya te lo hubiera robado.
— ÂżEnserio harĂas eso? – se escandalizo el rubio al pensar que su hermano le hiciera eso.
— ¡No! Obvio que no— exclamo molesto al ver que su hermano lo creĂa capaz de algo asĂ. — jamás te harĂa eso, eres mi hermano. — dijo como si fuera lo más obvio.
—Mmm está bien y... ¿Qué hay de Katsuki? —cuestionó
—¿Qué hay con él?— regreso la pregunta
—¿Tan siquiera te agrada? —preguntĂł, a lo que Deku simplemente se alzĂł de hombros, no es como si fuera a admitir que no solo le agradaba, sino que tambiĂ©n le habĂa gustado, pero no lo dirĂa.
El rubio sĂłlo rodo los ojos mientras revisaba su pedido.
— ¡Rayos! Esto no es lo que pedà — Dijo él para luego levantarse e ir a cambiar su orden.
—¿Dónde están los demás? – pregunto el cenizo mientras guardaba su celular en su bolsillo y tomaba asiento.
—Shinsou fue al baño, el pedido de Denki estaba mal por lo tanto lo fue a cambiar. – dijo sin siquiera mirarlo.
—Mmm, ¿ok? —asintió inseguro.
Ambos siguieron comiendo como si nada, el peliverde empezĂł a sentir que Katsuki lo observaba mucho por lo cual le devolviĂł la mirada.
— ¿Pasa algo? — pregunto con molestia.
—No, nada. —negó apresurado
—Ok. ¿Entonces porque me ves tanto?
Katsuki se quedĂł callado pensando en su repuesta.
—Cuando recién nos vimos... pues yo vi... no sé cómo decirlo. —dijo con duda
Solo dilo de una vez – pidió un poco exasperado, provocando que sus orejas salieran de nuevo, la paciencia no era su virtud más fuerte.
—¡Oh! ¡ahà están de nuevo!— dijo Katsuki mientras señalaba la cabeza de Midoriya.
—¿De nuevo?, ¿De qué estás hablando? - pregunto, creyendo que tal vez el chico estaba un poco loco.
—Las orejas— dijo, como si fuera lo más obvio del mundo.
— ¿Orejas? ¿Qué orejas? De que rayos estás... — y es ahà cuando cayó en cuenta de sus orejas —No entiendo de que estás hablando – dijo haciéndose el desentendido, era imposible que alguien pudiera ver sus orejas de gato y sobre todo ese chico, pensó él.
—De tus orejas, obviamente ¿Es alguna especie de truco o qué? — preguntó con curiosidad
—Mira, no entiendo de que estás hablando – espeto con enojo de que el chico siguiera insistiendo en sus orejas.
Katsuki soltĂł un bufido y se levantĂł un poco para tocar las orejas puntiagudas de Izuku, pero fue detenido en el acto.
— ¡¿Qué crees que haces?! – exclamo alarmado mientras sujetaba la muñeca de Katsuki con demasiada fuerza.
Se levanto de su asiento aun sujetando al cenizo y lo empezó a halar, mientras pasaba de largo a Shinsou que se quedó muy extrañado y preocupado por la situación.
Deku lo llevo hasta el baño y lo metiĂł en uno de los cubĂculos.
— ¿De qué orejas estás hablando? – pregunto nuevamente, creyendo que tal vez era solo una casualidad o un malentendido.
—De las que aparecen y desaparecen — dijo esta vez tocando su oreja izquierda— Es muy suave.
Izuku sintiĂł como un escalofrĂo recorrĂa toda su espalda, inclino un poco su cabeza hacia el toque y cuando se dio cuenta estaba ronroneando. AbriĂł sus ojos a más no poder, su boca parecĂa como la de un pez ya que solo la abrĂa y cerraba sin que de ella saliera una palabra, solo se le ocurriĂł hacer lo más lĂłgico, correr.
SaliĂł de ahĂ como alma que lleva el diablo, saliĂł tan apresurado que su hermano Denki se quedĂł asustado y observando el lugar por donde su hermano habĂa desaparecido segundos antes.