Bakugou y tu Pt1
Este One-Shot le pertenece a usuario de watt Krystal_Krystal y la historia de Mini historias Boku no hero (+18) y es Bakugou y tu parte , ahora si empecemos

baja!- escuche como Aizawa me llamaba desde la planta baja de la casa, y siendo sincera ya no quería bajar.
Ni siquiera quería ir a la academia, prefería cancelar todo y quedarme durmiendo, pero cómo lo iba a hacer. Le debía muchas cosas a Aizawa así que no podía defraudarlo así que me termine de ponerme la corbata y baje.
- Ya estoy lista.- lo mire mientras él estaba parado con una gran taza de café.
- Al menos te hubieras peinado niña.- me dijo mirándome de arriba a bajo.
- Lo intente y no salió.- respondí tratando de bajar mi gran cabello castaño. Tenía el cabello muy risado y lindo, aunque peinarlo nunca era una buena idea.
- Bueno, es tu primer día... no te metas en problemas T/N.- dijo mirándome de vez en cuando mientras íbamos en camino a la UA.
- Sabes que soy la paz hecha persona.- conteste con una media sonrisa.
- Te conozco bien.- rara vez reía, para mi era muy agradable verlo sonreír de vez en cuando.
Era mi primer año en la UA y hacía pocos meses había descubierto mi quirk, de manera un poco vergonzosa. Aizawa era mi tutor desde que mis padres me abandonaron cuando era una niña. Él me había encontrado y llevado a su casa para cuidarme así que era como un padre para mi.
Era un completo desastre en todo, tenia muchas energías y mi vida se basaba en salir de un problema y meterme a otro mucho más grande. Era una completa locura que Aizawa no me hubiera mandado a la mierda también como mis padres, él no tenía paciencia, pero conmigo era diferente y sus regaños eran suficientes para arrepentirme de mis travesuras.
Tenía 17 años, era el penúltimo año antes de graduarme en esa nueva academia. Si no lograba que me expulsaran antes por mis actitudes.
Aproximadamente me habían expulsado de cuatro academias por peleas o malas actitudes. Este año sería diferente por Aizawa, había encontrado lugar para mi y no lo defraudaría, no esta vez.
Llegamos y bajamos de la camioneta, mire todo a mi alrededor pareciéndome muy bonito. No estaba nerviosa, siempre estaba acostumbrada a cambiar de ambiente y conocer gente nueva era algo normal.
- Aun es temprano...- me entregó un papel.- busca este salón cuando suene el timbre, es el mío. No te metas en problemas, repito.- y sin esperar mi respuesta poso un beso en mi frente y camino hasta la entrada desapareciendo de mi vista.
- ¿Y ahora qué hago?- si era temprano, todo el mundo caminaba de un lado a otro en un pequeño grupo o solos.
Empecé a caminar agarrando con fuerza de mi mochila, hasta que tropecé con alguien. Había sido mi culpa, pero cuando lo note lo mire bastante mal.
- Fíjate por donde vas.- dije, había prometido no meterme en problemas y ya le andaba gritando a alguien. Que bien.
- ¡Lo siento Kacchan!- respondió el chico cubriéndose y temblando. ¿Me había dicho Kacchan? Cuando se quito las manos me miro y se sorprendió, yo estaba con una ceja enarcada.- A-ah lo siento.
- Mi nombre es T/N, no Kacchan...- corregí, me di cuenta que tenía el pelo verde al igual que sus ojos. En realidad era muy gracioso.- ¿y tú eres?
- Soy Izuku Midoriya.- respondió temblando. Me sentí mal por cómo lo había tratado así que medio sonreí.
- Oye lamentó haberte tratado tan mal, soy nueva y estoy nerviosa.- mentira, yo estaba normal. Parecía que el nuevo era él.
- No te preocupes, lamento haberte llamado Kacchan jeje.- rio nervioso.- ¿En qué clase vas?
- 1-A.- respondí, el asintió repetidas veces con una sonrisa.
- ¡Yo también! ¿Qué tal si te acompaño?- era muy amable y me estaba empezando a caer bien así que asentí y caminamos hasta saber Dios donde.
- Todo es casi igual, me perderé muy seguido.- dije más para mi misma.
- Te acostumbraras.- contestó con una sonrisa.
De pronto se escuchó un grito y ambos nos sobresaltamos.
- ¡Maldito nerd!- un chico rubio bastante guapo llegaba gritándole al pobre brócoli.
- Kacchan.- murmuro en respuesta. Así que el era Kacchan, pensé. El chico rubio se paró frente a él mientras un chico de cabello rojo corría tras él.
- Ya suéltalo Bakugou no te ha hecho nada.- dijo el mencionado.
El grandote lo soltó por fin, así que el era el tal Kacchan, o Bakugou, ¡ay como sea!
- ¡Maldito Deku!- y ahora quien putas era Deku. Estaba tan sumida en mis pensamientos que no note que el Bakugou estaba frente a mi.- ¿Y tú quien mierda eres?
- A mi háblame bonito que ni siquiera te conozco...- dije primero, a mi no me intimidaba con su cara toda hermosa y seria. Todos se sorprendieron con lo que dije incluyéndolo.- Mi nombre es T/N.
- Tsk, otra extra.- sin nada más que decir se fue gritándole a los chicos que estaban tras de él como perritos.
- No puedo creer que le hubieras hablado así.- dijo Deku con una sonrisa.
- Él me hablo mal primero, allá ustedes si se dejan mangonear.- seguimos caminando mientras hablaba con Deku de donde venía y de cosas así.
- Para estar en la clase 1-A tienes que tener un buen quirk.- añadió mientras sacaba una botella de agua.
- No es para tanto.- en ese momento me puse un poco intranquila, no me gustaba hablar de mi quirk mucho. Pero sabía que en ese lugar iba a ser inevitable así que me tenía que acostumbrar.
- ¿Qué es lo que puedes hacer?- parecía interesado y sus ojos brillaban y mostraba una sonrisa.
Sonreí de vuelta y moví un poco mis manos, el agua que tenía en la botella salió y se quedó por el aire. Luego mis ojos cambiaron de ser negros a ser azules mientras el agua se convertía en hielo.
- Eso es asombroso...- estaba anonadado. Mis ojos se volvieron rojos y el agua se evaporó.- Mi agua.
- Tu querías ver...- mis ojos volvieron a la normalidad y Deku sonrió mientras apuntaba algo en una libreta.- ¿Qué haces?- pregunté intentando ver.
- Apuntó todo lo que me parece interesante para buscar información después.- respondió.
- Mi quirk consiste en controlar el agua, desde su movimiento hasta su temperatura y estado de la materia, como sólido, líquido o gas.- seguía apuntando en la libreta todo lo que le decía.
El timbre sonó y recordé lo que me dijo Aizawa, antes de poder hablar Deku me tomó de la mano y corrió conmigo arrastras hasta llegar al salón.
Aizawa llegó a mi lado y se quedó afuera conmigo mientras todos entraban.
- ¿Lista?- me preguntó.
- Pues claro.- sonreí y entramos.
Pude ver como Deku sonreía y le devolví la sonrisa, habían más compañeros de los que quería ver. Uno de ellos era el gritón que me miro con amargura, también estaba el de pelo rojo que sonreía de un lado a otro con energía. Había un mitad y mitad, lo sabía porque la mitad de su cabello era rojo y el resto blanco.
- Chicos, ella es T/N, es nueva y espero que todos sean amables.- me mando a sentarme cerca de una chica muy bonita que se presento como Momo, o algo así.
Todos no dejaban de mirarme, mientras Aizawa explicaba no se estaba relajada tratando de prestar algo de atención hasta que me llego una nota la cual leí.
“Así que eres nueva, estás muerta.”
No me asuste, me la había pasado uno de los compañeros. Tome un lápiz y apunte algo en respuesta.
“Claro, cuando quieras... Solo déjate ver ;)” cerré el papel y se lo di al que me lo había pasado.
- Entrégaselo a quien te lo dio.- nervioso y confundido se lo dio a quien sabía era el autor.
El tal Bakugou.
Al parecer no le gusto mi respuesta porque me miro con odio mientras yo no dejaba de sonreír. Estrujo el papel y lo quemo entre sus dedos.
Después de clases Aizawa me dijo que me tocaba algo de entrenamiento. Pensé que me había dicho gorda, pero al parecer todos lo hacían.
Fui de las últimas en salir del maldito salón, aún quedaban dos o tres alumnos más hablando mientras yo no podía cerrar la mochila.
- Maldita nerd...- escuche a mis espaldas, no tenia que voltear para saber quien era. El grandote estaba tras de mi, por un momento me puse tensa mientras controlaba mi respiración.
- ¿Vienes a matarme?- pregunté volteando cuando por fin logré cerrar la mochila.
- Te explotare la cara...- dijo creando unas chispas con sus manos.
- Bakugou es nueva tómalo con calma bro.- de la nada apareció el de pelo rojo que aún no sabía su nombre.- Soy Kirishima mucho gusto.- me saludo con una sonrisa mientras extendía la mano.
- T/N, un placer.- respondí y entrelazamos las manos. Era fuerte y sus dientes eran un poco afilado, quizás demasiado.
- ¡Yo soy Kaminari Denki!- no se de donde salió el rubio que tenía un cable dentro de la boca.- Ay perdón, se esta cargando.- se saco el cable mostrándome el móvil y me saludó con mucha confianza.
- Mi nombre es Mina.- la otra chica muy animada me dio un abrazo, no lo esperaba y me sorprendí.
- Yo Sero.- su apariencia me pareció diferente a la de todos y su actitud era diferente al igual que su acento al hablar.
- El es Katsuki Bakugou...- Kirishima le dio una palmada en el hombro al grandote y este se molestó.
- Y a mi que me importa ustedes la querían conocer, yo me largo.- y se fue, sin decir nada. Era muy grosero, bueno, yo tampoco era muy amable.
Hablé un rato con todo y me lleve bien a pesar de todo. Me di cuenta que Denki era muy parecido a mi aunque a veces me desesperaba.
Al final estaba sola vagando por los pasillos buscando mi habitación cuando terminaron las clases, se habían cancelado los entrenamientos y nos mandaron a descansar.
Cuando llegue a unos cuartos sentí como alguien me apoyó contra una pared y me tapaba la boca.
- Pero que...- pude ver de quien se trataba, el grandote me tenía presionada contra la pared mientras sus ojos se llenaban de puro enojo.
- Nadie me hace quedar en ridículo, ¿escuchaste?- parecía enojado y no me quería soltar.
Desde ese ángulo me parecía alguien muy guapo y me estaba dando algo de miedito tenerlo tan cerca. No porque me fuera a hacer daño, si no porque me estaba empezando a sentir nerviosa.
- Ni siquiera te conozco y sabes que tú empezaste.- respondí y él no dejaba de mirarme a los ojos. Al fin se separó y se alejó, caminando lentamente mientras yo me quede pensando como idiota ¡¿qué había pasado?!
- Cuídate la espalda.- gritó desde el final del pasillo y mis piernas flaquearon.
Cuando llegue a mi habitación ya todo estaba allí, Aizawa se había encargado de todo y yo solo me tiré sobre la cama.
- Grandote, me va a dar algo por tu santa culpa.- me senté y con mi computador comencé a buscar una película para olvidar el mal rato que había acabado de pasar.