Prólogo
Unos ojos dorados se habrían para ver al su alrededor, todo era oscuro a excepción de unos cuantos rayos de luz que entraban por una pequeña ventana. Los cuales ayudaban a ver el sótano tan descuidado sucio y sobretodo tétrico lleno de moho y de sangre. El "sótano" estaba lleno de herramientas de tortura, como la doncella de hierro una hacha de verdugo pinzas y una jaula colgante y más.
¿Como había acabado en esa situación? Su cuerpo y cabeza le dolía, tenía su pierna rota y estaba encadenado a la pared sin poder liberarse. Solo recordaba que fue en busca de su prometido que desapareció hace 4 meses cuando fueron de visita para que el Omega conociera a sus padres.
En esa noche no solo su prometido desapareció si no que sus acompañantes habían muerto. Algo los mato y ese alguien tiene a su Omega y a él secuestrados. Él fue el único que escapó y regresó por su Omega ya que tenía la esperanza que estuviera vivo.
Pero todo su personal terminó muerto como el anterior. Mientras su vista se acoplaba mejor al entorno pudo ver a unos metros de él una cama como de hospital la cual se veía en mal estado, pero eso no fue lo que le sorprendió, sino que un Omega peliverde semi desnudo con solo una gran camisa, estaba atado en la camilla con sus piernas atadas y de una forma que estuvieran alzadas y separadas mostrando su entrada.
Un Omega conejo de cabellera verde y ojos cual jade, era el, era su Omega. Pero algo era diferente en el, como podía ignorar ese gran vientre que se cargaba el Omega. Estaba en cinta y de varios meses, pero como. Antes de poder hablar escuchó la delicada y temblorosa voz del peliverde.
- ¿C-Chisaki e-eres tu -verdad? - Lo llamó con esperanza. No podía verlo bien, pero sabía que era el castaño. Puedo oír como "Eso" lo traía mientras él se hizo el dormido.
- ¿Izuku de verdad eres tú? - Preguntó con voz crédula, aún no procesaba lo que estaba pasando aquí.
-¿Viniste por mi? - Casi quería sonríe, pero no podía.
-Si vine a buscarte pero ¿Qué pasa porque estamos aquí? Y tú ¿Que te paso? ¿Quien hace esto? - Miles de preguntas se formulaban en su cabeza, y para él pecoso era confuso y dicil empezar.
Más por que "el" podía venir en cualquier momento.
- N-No se que es exactamente, p-pero es un alfa híbrido mitad pitón - Aún podía recordar cuando lo vio por primera vez fue terrorífico.
- ¡Que dices un pitón!- No podía creerlo se supone que los híbridos pitones o serpientes están extintos porque los mataron debido a los agresivos que son.
- Se supone que todos están muertos.
- Yo también pensé lo mismo, pero el al parecer logró mantenerse oculto y e-este lugar es parte de su territorio.
- No puede ser - Debía de ser una broma el único híbrido pitón que quedaba y tenían que encontrarse con el. -¿Izuku que te pasó? - Una parte de él no quería preguntar. -¿Que te hizo ese animal?
El peliverde tragó y el castaño lo escuchó gimotear.
- C-cuando tú y Dabi fueron a b-buscar a Tomura y yo me quedé en el cuarto del hotel, e-el apareció y.....m-me tomó como su Omega. - La cara de Chisaki palideció.
- ¡E-el me tomó Chisaki! - Al fin pudo sacar su llanto contenido.
- Eso significa que...- Miró el vientre abultado del pequeño.
- S-si.... estas cosas son de él - Volvió a llorar. - Me a mantenido en este lugar y me a tomado varias veces más...- No lo podía creer una rabia lo consumía.
En el cuarto solo se escuchaba los llantos del Omega, pero a Chisaki lo que más le impostaba era que alguien más tomó lo que era suyo ¡De su pertenencia! Había pagado mucho para comprar y alquilar el vientre de ese peliverde para que otro maldito venga y se lo quite. Eso era imperdonable, ese Omega debía traer sus cachorros a ese te mundo. Fue por eso que vino por el pecoso.
No iba a desechar dinero. Pero pronto un ruido lo puso en alerta de las escaleras que daban a la puerta de arriba está se abrió y pronto se escucharon pasos y una enorme silueta bajando de ahí.
- A-ahí v-viene- El Omega tembló y no era para menos. Un enorme alfa pitón apareció.
Era grande de dos metros sus manos y pies eran más de reptil con escamas rojas y negras y unas filosas garras y su cola igual de grande y escamosa. Parte de su espalda tenía escamas y eran acompañadas por espinas unas más grandes que las otras.
Su parte humana tenía que admitir que contaba con un buen físico debía ser por su genética, la mitad de su cara en la parte de sus ojos y mejillas tenían escamas. Aún así odiaba ver el atractivo del alfa que contaba con una cabellera rubio cenizo y unos ojos color sangre profundo.
Sudo frió y un escalofrío recorrió su cuerpo al ver como esa criatura lo miró y le sonrió mostrando sus filosos colmillos. Todo su coraje y valor se fue por la borda, de querer ir tras ese alfa. Se fue por el miedo que le provocaba.
Pensó que lo iba a matar, pero respiro de alivio al ver como este se dirigía al Omega.
Apenas el alfa estuvo cerca del conejito y con sus manos acarició con deseo la pierna expuesta del Omega, el cual trató de patearlo para que se alejara.
-N-no... - Chilló, pero pudo ver como el alfa pitón lo miraba con desaprobación por negarse a sus toques.
- Omega... - Dijo con voz firme. Al mismo tiempo que se trepaba en sima del pecoso para comenzar a lamer su cuello con su lengua y pasar sus manos por su pecho. Tenía que demostrarle otra vez quien era su alfa.
- ¡No! ¡Por favor!- El Omega se removía en la camilla mientras sentía las escamosas manos manosear su cuerpo con un gran descaro.
Chisaki miraba la escena perplejo desvío la mirada al ver como el Omega que trató de hacer suyo a la fuerza iba hacer tomado por otro. Su insisto de alfa territorial se apagó fue como si lo desactivaran al estar en presencia de un alfa superior.
- ¡Por favor ya no, pare! - Trataba de alejarlo al ver como el alfa se calentaba y se ponía entre sus piernas, moviendo en forma desertada sus caderas simulando embestidas estando ansioso por entrar.
- Omega...Omega mío- Paseaba sus manos por la cintura del pecoso este desviaba la mirada con los ojos cerrados. Verlo así de tembloso y con lágrimas en sus ojos era tan excitante que no aguanto más y entro con un solo movimiento llenado a tope al Omega.
- ¡Ah! - Izuku solo pudo gemir y arquear su espalda por la intromisión dentro suyo.
- ¡C-Chisaki a-ayúdame...!- Miraba al castaño suplicando por ayuda. Este solo bajo aún más la mirada dejando solo al conejito en su ¿Martirio? De cada día.
- Buen Omega me recibes tan bien - Coloco sus manos con cuidado y amor en él vientre del pecoso. Esa entrada lo apretaba con necesidad como la primera vez.
- ¡No más! - Los oídos de Chisaki le zumbaban por los gritos del peliverde la cabeza le dolía y le daba vueltas pues tenía un golpe fuerte en esta. Debido al alfa pitón que lo había golpeado en esa zona anteriormente. - ¡Ah!~ - Gimió al hacer estimulado en su pequeño miembro, por el pitón sacándole jadeos.
- ¡Ya no! - No pudo más y se corrió en la mano roja del alfa.
Chisaki pudo oír como el alfa le siguió con su orgasmo antes de que cayera inconsciente.
- Que patético- Dijo burlón mientras se recuperaba de su orgasmo tan placentero. Siempre era bueno pero hoy fue mejor.
Izuku sintió como ese enorme miembro lo abandonaba y lo dejaba vacío. Eso si con una gran carga de semen, ya que su alfa todavía no podía volver a llenarlo de huevos.
Era una pena, él quería más. Esa sensación de cómo se enterraban esos huevos en el de nuevo, y recordar como se sintió cuando estos se clavaron en su útero para crecer, casi volvía a tender un orgasmo por ello.
Una vez diera a luz a sus cachorros pitones quería más huevos, y el Omega era ambicioso. Quería más que solo tres.
- ¿Se murió? - Dijo con burla el Omega.
- No está inconsciente- El alfa pateo al castaño comprobando lo que dijo. Miró a su Omega el cual era todo un pervertido él fue el que quiso todo este show. Y le encantaba, era el Omega perfecto no se equivocó cuando lo eligió.
- Kacchan ~ - Llamó a su alfa melosamente - Ya me canse quítame las cuerdas si- Meneó su piernas seductoramente.
El alfa pitón obedeció a su Omega como siempre lo hacía, y quitó las cuerdas con cuidado. De todas formas no las apretó fuerte desde un principio, pero aún así dejó marcas rojas en esa clara piel pecosa.
- Jaja - Rio por las cosquillas en su pierna ya que su alfa besaba su pierna y le daba cosquillas. - No puedo con otra ronda estoy cansado quiero dormir. - Infló sus cachetes en un puchero.
El cenizo le dio un beso y terminó de libéralo.
- Quiero ir a nuestra habitación a dormir, cárgame- Estiro los brazos como un niño pequeño. El cual en alfa aceptó de inmediato.
- Mi lindo Omega- El alfa apodado Kacchan subió las escaleras con el peliverde en sus brazos.
Izuku se frotaba en el pecho de este con amor para impregnarse de su aroma. Tal vez su comienzo no fue el mejor, pero no podía negar que era feliz, más feliz que nunca.
Después de todo fue vendido por sus padres a ese alfa llamado Chisaki el cual lo trató siempre como porquería. Lo odiaba, odiaba a sus padres y a todos. Quería hacerlos pagar de alguna forma y la situación se prestó al ver de nuevo al aquel alfa castaños. Iba hacer que su Kacchan lo matara lentamente, que sintiera el mismo dolor que el.
Su alfa era un híbrido pitón fuerte y muy salvaje, pero a pesar de eso y su mal primera impresión de él, le dio cariño y protección cosa que jamás había sentido ni con sus padres, que a la primera se decidieron de él.
Si, se enamoro de una bestia mitad pitón el cual cumplía todos sus caprichos. Como ahora en ese jugo que a él se le ocurrió jugar a ser una victoria cuando en realidad lo disfrutaba.
Habían llegado a su habitación y fue dejado con mucho cuidado por el alfa en su cama, lo arropó asegurándose que estuviera cómodo, antes de irse a encargase de los cuerpos de los otros dos que venían con el castaño.
- Hey - Antes de salir su Omega lo llamó
- Y mi beso- El alfa rodó los ojos. Olvidaba lo infantil que era su Omega. No podía irse sin su beso ya que lo tenía acostumbrado, al igual que cargarlo a todas partes.
Pero esto se debía a que su gran vientre de 4 meses que parecía de 6 lo cansaba si estaban parado por grandes periodos de tiempo. Ya que sus tres crías eran grandes.
- Ahora vuelvo Omega- Después de su beso el pecoso asintió viendo salir al cenizo, para después cerrar sus ojos, y frotar sus vientre con amor. - Perdón por decir esas cosas tan horribles bebés mamá no lo decía en serio- Aun no podía creer como pudo atreverse a decir esas cosas a sus lindos cachorros. Si el los amaba.
Todo fue por el juego que él se le ocurrió.
A pesar de lo que sufrió, sus padres Chisaki, y hasta el mal comienzo con su alfa, no cambiaría nada si el resultado era el mismo. Si al final terminarían perdidos en ese lugar. Que su Kacchan lo encontraría y lo hiciera su Omega para después enamorarse de él.
Lo haría porque todo valió la pena.
Hola de nuevo 💕
Esta historia será corta, pero es que la idea se me vino a la mente y quería escribirla cuanto antes.
Después de todo mi género favorito es el terror. Y me encanta esta idea de un Katsuki y un Izuku malo y vengativo.
A pesar de que habrá sangre y muertes no olviden que tendrá su final feliz más que asegurado para nuestra pareja.
Espero les guste y apoyen esta nueva historia. 🥰
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