'One🛩️
La vida para los ídols siempre es complicada.
Jeon Jungkook es la estrella del kpop del momento, un alfa que ha tenido que luchar por sus sueños pese a las dificultades que se han presentado a lo largo de su vida.
Descendiente de una familia humilde, el alfa tuvo que dar lo mejor de si durante mucho tiempo para poder llegar hasta la cima, trabajó en diferentes oficios, buscando oportunidades aquí y allá. Sus padres, su mejor amigo, y todas las personas importantes en su vida, lo habían alentado y apoyado en cada momento de su búsqueda por convertirse en una estrella.
Y luego de años y años en espera de una oportunidad, al fin después de mucho esfuerzo y dedicación por fin consiguió una audición para demostrar de lo que era capaz. Aquella puerta por fin pudo abrirse frente a sus ojos, trayendo consigo un mundo lleno de oportunidades y posibilidades que lo llevaron a vivir los mejores años de su vida.
Ahora después de concluir una gira mundial, estaba por regresar a casa para disfrutar de unas bien merecidas vacaciones.
Necesitaba dormir, necesitaba días tranquilos, dónde sólo se dedicara a descansar sin pensar en nada de trabajo. Al menos por unas semanas.
Justo en ese momento se encontraba junto a su manager en la camioneta que los llevaba hacía al aeropuerto, viajarían de vuelta a Seúl, en un largo vuelo, pero esperaba que el tiempo pasara rápido pues no veía la hora de llegar a casa.
- ¿Kook?
- ¿Mmm?
- El CEO me envió un mensaje, me pide que te informe que está muy orgulloso de lo bien que salió todo, las ventas del álbum no hacen más que crecer y la gira fue un éxito total, te han otorgado una semana más de vacaciones, así que tienes todo un mes para poder descansar, ¿No es genial?
- Si, supongo que sí....- Jungkook no demostró emoción alguna en el exterior, aunque internamente estaba realmente emocionado por tener todo un mes libre.
Al llegar al aeropuerto internacional de Los Angeles, tuvieron que esperar un poco mientras la seguridad se encargaba de acordonar el lugar por dónde Jungkook avanzaría y así evitar cualquier incidente.
Había demasiados fans esperando poder ver al alfa, muchos esperaban tomarse alguna foto con él, tal vez recibir algún autógrafo, aunque claramente aquello no estaba permitido, la agencia tenía reglas demasiado estrictas sobre este tipo de situaciones, Jungkook no tenía permitido detenerse bajo ninguna circunstancia.
No es que no quisieran que el pelinegro pasara un momento con ellos y fuese agradecido con sus fans, al contrario, lo hacían por su seguridad puesto que años atrás el alfa había sido atacado por una sasaeng quién le había rociado una especie de químico que lo había enviado directamente al hospital.
Cuándo le informaron a su manager que todo estaba listo, Jungkook se colocó sus lentes oscuros, tomó su vieja mochila y bajó del auto.
De inmediato su equipo de seguridad lo rodeó y junto a él avanzaron hacía el check-in, pues su vuelo saldría en menos de media hora y ellos estaban muy atrasados, debía admitir que en parte había sido su culpa pues decidió dormir un poco más ya que se sentía realmente cansado.
Y justo por eso ahora estaban corriendo.
Cuándo revisaron todos sus documentos y les confirmaron que todo estaba en orden, fueron guiados hacía una sala privada para esperar a que llegase el momento de abordar. El pelinegro estaba un poco ansioso ya que celular estaba muerto, se había olvidado de cargarlo y ahora estaba sufriendo las consecuencias.
Cerca de 20 minutos después por fin subieron al avión.
Jungkook se acomodó rápidamente en su asiento de primera clase, busco dónde conectar su celular y se desparramó por completo, no veía la hora de que el avión despegara.
El alfa cerró los ojos e intentó relajarse un poco, puso su mente en blanco y poco a poco el sueño comenzó a invadirlo hasta que un fuerte aroma a cereza lo hizo abrír los ojos e incorporarse de inmediato buscando de dónde provenía tan delicioso manjar.
Fue así cómo sus ojos negros conectaron con aquellos hermosos ojos azules que lo observaban a lo lejos.
Un omega bastante atractivo le sonrió de forma coqueta, era un azafato, aquel uniforme azúl lo hacia verse increíblemente hermoso, con su cabello azúl se veia tan angelical. No podía apartar la vista de él.
Jimin batió las pestañas mientras observaba al alfa con atención, su delicioso aroma a menta lo tenía loco, era tan sexy. Aquel omega travieso no pudo evitar morderse el labio imaginando tantas cosas calientes.
Era un poco descarado.
Volvió a la realidad en cuánto la voz del piloto se escuchó por los altavoces anunciando que era la hora del despegue. Fue entonces cuándo todos y cada uno de los azafatas comenzaron con su trabajo indicando a los tripulantes cada una de las indicaciones pertinentes para su seguridad durante el vuelo.
Jungkook se enfocó entonces en poner atención a las indicaciones para después centrar su atención en su manager quien se dedicó a infórmarle sobre las últimas novedades de la gira.
Llevaban 5 horas viajando cuándo la mayoría de los pasajeros se acomodó para poder descansar. Excepto por cierto pelinegro que no podía quitar sus ojos de aquel omega coqueto que cada vez que pasaba cerca de él le guiñaba un ojo.
El alfa estaba un poco ansioso, estaba caliente y necesitaba con ansias tomar a ese omega. Así que después de meditarlo un poco y cuándo su manager cayó completamente dormido, se levantó de su asiento y caminó en dirección al baño.
Justo antes de entrar se detuvo, buscó la mirada del omega a quién le sonrió de forma coqueta y entonces entró en aquel cubículo.
Jimin sabía lo que aquello significaba. No lo pensó mucho, de hecho no tenía nada que pensar, se cercioró de que sus compañeros estuvieran ocupados y entonces caminó directamente al baño.
No necesitaba tocar, sabía perfectamente que aquel alfa lo estaba esperando. Así que simplemente abrió la puerta y entró, siendo recibido al instante por uno fuertes brazos que lo empotraron contra la puerta al mismo tiempo que su boca era asaltada con destreza.
Aquel espacio era muy reducido, asi que iban a tener que ingeniárselas.
El omega sabía que estaban corriendo contra el tiempo, así que cortó el beso y se dejó caer de rodillas, rápidamente bajó los pantalones de chándal del alfa junto a su ropa interior y comenzó a masturbarlo, Jungkook dejó caer su cabeza hacía atrás dejándose hacer por aquel pequeño omega sexy.
Segundos después Jimin metió aquel gran miembro a su boca.
- Joder!!
Jimin comenzó un vaivén regular, no podía meter todo el miembro a su boca pues su tamaño era bastante grande, así que hacía su mayor esfuerzo por meter lo que más podía, minutos después sintió cómo unas grandes manos lo tomaban del cabello para acelerar el ritmo.
El omega sintió cómo lo jalaba del cabello logrando hacer que se detuviera, supuso que el alfa estaba a punto de correrse, así que se incorporó mientras le sonreía de forma coqueta limpiando sus labios con su lengua.
Jungkook volvió a tomar aquellos labios apetecibles, no podía dejar de besarlo con desesperación.
- Desvistete...- demandó el alfa con voz gruesa que hizo a Jimin suspirar.
Acatando la órden se desvistió con rápidez frente a la mirada pervertida de aquel alfa, Jungkook bajó la tapa del retrete y se sentó sobre este, lo jaló del brazo y lo sentó en au regazo con la espalda del omega pegada a su pecho, con cuidado le abrió las piernas lo más que pudo para instalarse entre estás mientras besaba su cuello de forma hambrienta.
No podían esperar más, ambos estaban demasiado ansiosos, Jungkook entró en él de una sola estocada, Jimin gritó por la intromisión enterrando sus uñas en los fuertes brazos del alfa que lo rodeaban en la cintura y el pecho.
- Salta...
El omega así lo hizo, dió inicio a las saltos, primero lentos y luego rápidos y precisos, dando en su punto de placer de inmediato.
Jimin no hacia más que gemir, Jungkook llevó sus manos al cuello del peliazul para girarlo y besarlo. Cuándo cortó el beso, separó al omega de su cuerpo para poder ver cómo su miembro entraba en aquella pequeña entrada lubricada.
Era un pervertido.
Pero el poder ver aquello lo llenaba de satisfacción, varios minutos después cansado de esa posición salió de omega, lo acorraló contra el pequeño lavabo pegándolo contra el espejo.
Volvió a entrar en él de una sola estocada y entonces lo tomó de la cintura para dar inicio a las embestidas de forma dura y rápida, haciendo que el omega pusiera los ojos en blanco y llevará sus manitas hacía el frente para poder sostenerse de algo.
- Me encantas...
Jimin sonrió al escuchar aquello. El pequeño gimió satisfecho, necesitaba correrse, ya no aguantaba más, estaba llegando a su límite.
- ¡Dios! Me voy a correr...
- Espera un poco más precioso...
Jungkook estaba demasiado excitado, salió de él y lo volteó, cómo pudo lo sentó sobre el lavabo y le abrió las piernas lo más que pudo para volver a clavarse en él de forma desesperada, cómo un animal, le dió un par de cachetadas que lejos de molestar a Jimin no hicieron más que calentarlo en demasía. Ese omega era también un pervertido.
- ¡No puedo más! ¡Es demasiado!
Jungkook comenzó a embestirlo sin piedad sin medir su fuerza, estaba perdido en todo el placer que estaba sintiendo, llevaba mucho en abstinencia y necesitaba sacar todo aquel estrés que lo estaba consumiendo.
Jimin enterró sus uñas en la ancha espalda del alfa, estaba seguro de que otro poco y le arrancaba la piel, pero es que todo lo que estaba sintiendo era demasiado, Jungkook guió su mano al miembro desatendido del omega y lo masturbo al mismo ritmo de sus penetraciones, llevándolo al éxtasis.
Jimin se corrió de una forma devastadora, cómo nunca antes lo había echo, Jungkook siguió con las embestidas sin intenciones de detenerse si no todo lo contrario, aumentaba la velocidad en cada una de ellas buscando su liberación, la cuál llegó pocos minutos después junto a su nudo.
Jungkook dejó caer su frente con la de Jimin, estaba cansado no había podido controlarse, el deseo lo había cegado por completo.
- Eso fue increíble...-dijo Jungkook luego de varios minutos en los que intentó regular su respiración.
- Lo mejor del jodido mundo...- le respondió Jimin sonriendo en grande- Hagámoslo de nuevo...
Jungkook comenzó a reir mientras dejaba pequeños besos en el cuello de Jimin. Luego se observaron a los ojos durante algunos segundos para sellar sus labios en un beso necesitado.
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Jungkook llegó a Seúl cerca de media tarde, estaba cansado pero llevaba una enorme sonrisa y su rostro brillante.
Antes de ir a su departamento el alfa tuvo que ir a la agencia para hablar con el CEO, no lo veía necesario, podía hacerlo después, pero pensándolo bien, era mejor hacerlo ahora, así ya no volvería a verlo hasta dentro de un mes.
Estuvo alrededor de dos horas en la empresa mientras recibía un sin fin de felicitaciones y algunos regalos por parte de todos los ejecutivos y el staff.
Salió junto a su chófer rumbo a su departamento cerca de las 8 de la noche. El transcurso fue rápido, más rápido de lo que habría esperado pero estaba feliz de por fin estar en casa.
El pelinegro le pidió a su chófer que se fuera, él se encargaría se subir su equipaje, caminó por los pasillos de aquel gran edificio, subió al elevador y marcó el número del último piso. Al llegar, caminó despacio, se detuvo frente a su penthouse y marcó la clave de acceso.
Cuándo entró, el sonido de la música clásica junto a un delicioso aroma lo recibió, su omega estaba en casa, había preparado la cena y estaba seguro de que lo estaba esperando con una enorme sonrisa.
- Estoy en casa...- Jungkook avisó dejándo las maletas en el recibidor y quitándose los zapatos.
Jimin salió de la cocina con una enorme sonrisa y corrió al encuentro de su alfa.
- Estás aquí!!- le dijo el omega luego de abrazar con fuerza a su alfa.
- Te extrañé mucho nene...
- Estuvimos juntos hace un par de horas amor...
- Lo sé, pero yo necesito tenerte cerca siempre...
Jimin no esperó más tiempo, acunó el rostro de su alfa y lo besó.
Cuándo se separaron del beso, el alfa se puso de rodillas y besó la pequeña barriguita de su omega.
- ¿No te lastimé? Fuí un poco rudo en el avión, pero es que llevábamos tanto tiempo separados...
- Tranquilo amor, no pasa nada... Nuestro cachorrito está bien...- el omega acarició con ternura el cabello de su alfa.
- ¿Presentaste tu renuncia?- preguntó el alfa.
- Sí, hoy fue mi último día...
- Lo siento amor, sé cuánto amas tu trabajo...
- No te preocupes, es lo mejor amor... No puedo seguir trabajando y cuidarte a ti y a nuestro cachorrito...
- Hablé con mi mánager...
El omega se tensó, llevaban años juntos, años en los que habían ocultado su relación por el bien de la carrera de su alfa. Pero ahora que estaba en cinta todo cambiaría.
Jimin había descubierto hace un mes que estaba embarazado, se supone que se cuidaban pero en los conciertos que se llevaron a cabo en Busán, ellos se habían encerrado en el camerino y bueno habían follado cómo desesperados.
Y tarán! Cachorro en camino.
El omega había batallado mucho pensando en cómo le daría a su alfa la noticia pues por sus trabajos, justo en ese momento él estaba en París y su alfa en Japón. No estaban juntos y fue realmente triste cómo lo habían hablado a través de una pantalla.
Pero ahora, todo sería diferente.
- ¿Qué te dijo?
- Me dijo que ya sabía que estaba en una relación... No soy nada discreto...
Jimin sonrió.
- ¿Y entonces?
- Bueno, hablará con el CEO y llegará a un acuerdo con él para que pueda hacer publica mi relación y así pueda presentar a mi prometido y a mi cachorro...
- ¿Prometido?- Jimin se confundió con lo último.
El alfa aprovechó que seguía de rodillas abrazando la pancita de su omega, sacó aquella cajita de terciopelo y entonces soltó la pregunta.
- Nene... ¿Te casarías conmigo?
Jimin lo observó con los ojos abiertos a más no poder, no esperaba algo así, así que simplemente asintió muchas veces y se lanzó sobre su alfa.
Las cosas parecían por fin tomar su lugar.
Jungkook por fin se sentía pleno, tenía su carrera, sus padres, su mejor amigo que en realidad era su omega, el amor de su vida, su todo y ahora venía en camino su cachorro.
Era el alfa más feliz del mundo.
(✿^‿^✿)
Algo random🤭