Estoy pensando nomás
Una nueva pareja en mi grupo de amigos.
Siempre me pareció muy curioso cuando de la nada se juntan los opuestos. Como; ¿En que momento se enamoraron y nadie se dio cuenta?, ¿Cuándo se empezaron a ver de esa manera? ¿Se termina la amistad al momento de cruzar la franja? ¿o se sigue siendo amigos? ¿Es un sentimiento mutuo o solo nos tiramos el vacío con la esperanza que en el fondo esté esa persona esperándonos? ¿Nadie se dio cuenta o realmente soy yo que no capto ni medio miligramo de onda?
- Bru, hace cinco minutos que lo estas mirando a Ariel, no da me parece - Las palabras de mi amiga Margarita logran qué salga de mi trance, enfoca sus pupilas azules en las mías e intenta leerme.
- No boluda ni ahí, estoy pensando nomás.
La verdad es que ella no mentía, y yo tampoco.
Estábamos reunidos en el patio del bar cuando Elena y Ariel hicieron aparición tomados de la mano. Y yo no paraba de pensar en ellos; Ariel brillaba, sonreía a todo el mundo, gritaba al hablar y buscaba ser el centro de atención. Apenas visualizó nuestro grupo elevó sus manos unidas y dando saltitos se acercó a Ciro y Valerio para que le den un abrazo lleno de testosterona.
Elena en cambio intentaba pasar desaparecibida. Ella era, probablemente, la mujer más brillante qué alguna vez conocí; segurísima de si misma, graciosa y consiente de que lo es, no busca llamar la atención porque usualmente su sola presencia, o ausencia, es suficiente.
Algunos dicen que los opuestos se atraen, pero mientras mas los miraba menos me cerraba.
Ariel parecía estar extasiado, emocionado, efusivo, eufórico, si embargo Elena... nunca sé lo que pasa por la cabeza de Elena