Desde que te fuiste [Chanbaek]

Summary

A Chanyeol no le gusta recordar el pasado, desearía borrar todo los recuerdos relacionado a aquella etapa de su vida menos el de su primer gran amor. Es un sentimiento que lo agobia, recordar a Baekhyun lo obliga a recordar todo lo que vivió hasta el día en que salió de su pueblo decidido a no mirar atrás. Cinco años después el destino lo obliga a volver y reencontrarse con fantasmas del pasado que lo obligaran a asumir las consecuencias de sus actos. Todos los derechos reservados. Prohibida su adaptación sin previo consentimiento.

Status
Complete
Chapters
17
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18+

Capítulo 1

Si alguien le hubiera preguntado a Chanyeol en aquel entonces en donde se veía en 5 años su respuesta no hubiera estado ni siquiera cerca a la realidad.

Su vida en el pueblo no era fácil, sabía que tenían muchas carencias, pero jamás dejaría a su familia ni a sus amigos por un poco de comodidad.

Su madre se había esforzado por sacarlos adelante a pesar de que el borracho de su padrastro solía robarles el poco dinero que tenían y luego desquitarse con ella cuando le reclamaba.

Por suerte el idiota solía desaparecer por más de 2 semanas cuando conseguía dinero. Disfrutaba tanto esos días, su madre volvía a sonreír y su hermanita salía de su habitación.

Chanyeol era optimista, tenía planeado estudiar mucho y conseguir un empleo decente. Tal vez mudarse a la ciudad más cercana y darle una mejor calidad de vida a su madre.

Baekhyun era parte de estos planes también, su bonito vecino le había robado el corazón y le correspondía. Tenían planeado ser una gran familia feliz.

El destino era un hijo de puta que le había robado todo lo bueno y demostrado que él no merece ser feliz.

Chanyeol miró la quinta citación enviada por la inmobiliaria desde su ciudad natal, había estado evitando leerlas, pero estaba empezando a sospechar que era algo importante ya que no habían parado de llegar.

Abrió el sobre y prosiguió a leer el documento. Palideció con el contenido de este, solicitaban su presencia para poder autorizar la demolición de su antigua casa. No podía volver, había trabajado años para curar sus heridas y esconder sus traumas, pero aún no estaba preparado para volver al lugar donde acabaron con todos sus esperanzas de ser feliz.

Trato de llamar a la inmobiliaria y explicar su situación, pero nada funcionó.

-No puedo ausentarme de mi puesto de trabajo-Argumentó esperando que fuera suficiente con esa excusa-si es necesario envíenme el documento por correo y se lo devolveré firmado.

-No podemos hacer eso, señor- respondió la señorita al otro lado de la línea-debido a la situación legal del terreno necesitamos que se acerque a firmar. Lamentamos incomodarlo, pero usted es el único propietario del inmueble que pudimos ubicar.

Chanyeol suspiró y aceptó su derrota, la vida le estaba obligando a hacerle frente a sus traumas tenía que ser valiente y darle fin a eso.

En el mejor de los casos solo iría, firmaría y regresaría a su vida en Seúl.

Programó todo para su viaje, pidió permiso en su trabajo y avisó a sus pocos amigos el motivo de su ausencia.

-Pensé que no ibas a volver- comentó JongIn al terminar de escuchar la historia de su amigo.

-Son problemas legales- el alto se encogió de hombro y siguió bebiendo su vaso lleno de Soju.

-¿No es exactamente ese el motivo por el que no pensabas volver?

JongIn recibió un golpe en la cabeza cortesía de su novio, Do Kyungsoo.

El muchacho de cabello azabache sonrió en disculpas hacía Chanyeol, aunque éste estaba acostumbrado al humor de su amigo.

-No bromeemos con esas cosas, sabes muy bien que Yeol no sería capaz de hacer algo ilegal-comentó KyungSoo.

Chanyeol sirvió otra ronda Soju intentado evitar aquella conversación, espera que cambiaran de tema rápido.

-Solo bromeo-se defendió el moreno-Yeol nunca habla de su pasado, seguro se fue huyendo de la policía.

-Beban ya-interrumpió la conversación un poco nervioso- es la ultima ronda, debo salir mañana a primera hora.

Sus amigos estaban acostumbrados, siempre actuaba de esa forma cuando sacaban a flote la conversación de su pasado. Sabían que era duro para Chanyeol hablar de ello y preferían no insistir, aunque la curiosidad los carcomía.

Lo poco que sabían de él era que venía de un pueblo de agricultores y que decidió partir a Seúl para obtener mejores oportunidades. Ahora les había comunicado que construirían un complejo de edificio en su antiguo vecindario y debía firmar la autorización de demolición.

No había anécdotas de su niñez o sobre su familia, ni siquiera estaban seguros si Chanyeol aún tenía una familia, suponían que no ya que habían insistido tanto en que se acercará a firmar la autorización.

Aún con toda esa capa de misterio, sabían que podían confiar en el alto. Kyungsoo solía decir que Chanyeol era un buen chico con un gran corazón que había sido golpeado muy duro por la vida y había preferido ocultar su bondad para no ser herido.

Al salir del restaurante Chanyeol ayudó a Kyungsoo a conseguir un taxi, él volvería con JongIn al departamento que compartían.

-Mucha suerte, Yeol. No te abrumes pensado en el pasado ve y haz lo que tengas que hacer, recuerda que aquí estamos nosotros para ti.

Chanyeol sonrió y asintió sin decir nada. KyungSoo le regaló una última sonrisa antes de subir al vehículo.

El alto se giró a mirar a su amigo que dormía en descansillo de la escalera que comunicaba al segundo piso del local, suspiró y se acercó para poder llevarlo a casa.



No era su primera vez bebiendo, solía hacerlo en casa cuando era cumpleaños de su madre. Siempre lo hacía con moderación no quería sobrepasarse y actuar como el idiota de su padrastro.

No, no sería como él. Iba a sacar a su familia adelante y a echarlo de su casa apenas junten el dinero suficiente.

-Hey, Park tu vaso aún está lleno-comento su mejor amigo, Jihyun, ocasionando que todos sus compañeros lo incitaran a beber.

-No lo molesten-la voz más dulce que jamás había escuchado se hizo presente-debe estar sobrio para llevarme a casa.

Su hermoso vecino estaba frente a él sonriéndole con complicidad.

Jihyun se hizo a un lado para cederle su sitio al pequeño Byun mientras bromeaba sobre Chanyeol siendo controlado por él.

No le importaba si todos se burlaban, ellos eran felices y nada podía robarle ese momento.

Chanyeol descubrió que su resistencia al alcohol no era tan buena porque al final Baekhyun terminó llevándolo a su casa.

El alto lloraba en su borrachera mientras Baekhyun acariciaba su cabello y se reía bajito para no despertar a nadie en casa del alto.

-Lo siento, Baekhyunnie-lloriqueaba-soy un pésimo novio. Prometí traerte a casa y fuiste tú el que me trajo.

-No te preocupes, Yeollie-su dulce Baekhyun acarició su mejilla-todo es culpa del tonto de Jihyun que te obligó a beber tanto.

Chanyeol se acurrucó en las piernas de su novio sin dejar de llorar, estaban sentado en el descanso donde solían dejar los zapatos antes de entrar a casa.

Baekhyun esperaba que Chanyeol se calmara y decidiera entrar a casa para poder retirarse.

-Baek, prometo no emborracharme nunca más-de pronto Chanyeol sonaba serio y sobrio-Nunca haré algo que te haga decepcionarte de mi.

-Yeollie-El pequeño sonrió ligeramente, entendía el por qué Chanyeol estaba tan decepcionado de si mismo, debía ser duro para él tratar de no convertirse en la persona que más odiaba en el mundo. Eso no pasaría, Baekhyun estaba seguro que él jamás haría algo que lo dañara.

-Nada de lo que hagas hará que me decepcione de ti.

Sintió como los latidos de sus corazón se aceleraba comunicándose que sus sentimientos por Chanyeol cada vez eran más fuertes. Su madre le había dicho que lo tomará con calma pero era demasiado tarde, estaba enamorado.

-Te amo, Yeollie-Baekhyun fue el primero en decirlo pero eso no significaba que el alto no sintiera lo mismo.

Chanyeol se incorporó y le sonrió antes de acercarse a sus labios y unirlos en un suave beso que lo hacía sentirse más mareado que lo que lograba el alcohol.

Esa era su respuesta, el lenguaje de sus labios le decía que lo amaba igual o más que lo hacía el contrario.

La puerta de la casa se abrió obligándolos a separarse, la madre de Chanyeol le sonrió al más pequeño en forma de saludo. Baekhyun se inclinó ligeramente.

-Disculpe por despertarla, solo conversábamos-se excusó.

-No hay problema, ve a casa tus padres deben estar preocupados.

Baekhyun asintió y se hincó para besar fugazmente los labios de su novio.

-Te veo luego-susurró antes de salir de propiedad.

Chanyeol se quedó mirando el portón por donde había salido su lindo vecino. Aún se sentía embriagado por el beso que habían compartido hace unos minutos. Amaba todo lo que ese muchacho lo hacía sentir con sus sonrisas, sus caricias y sus besos.

-Hey-La mano de su madre golpeó su cabeza -no volverá por que te quedes mirando la puerta-le reclamó la mujer ahora tomándolo de la oreja y haciéndolo entrar en la vivienda.

-Mamá, duele-el alto lloriqueaba e imploraba a la mujer que lo dejará pero esta no lo hizo y siguió reclamándole por llegar en ese estado y a esas horas de la noche.

-¿Acaso quieres terminar como SeungHo?

-No mamá- contestó logrando separarse del castigo de su madre-Yo jamás seré como él.

Aquello le había dolido, ser comparado con su padrastro había sido como un balde de agua fría. El jamás haría las calamidades que sabía que ese hombre era capaz de hacer.

-Entonces compórtate, ¿Cómo se te ocurre beber así? -Le reclamó nuevamente su madre pero con más calma -seguro los padres de Baekhyun no estarán nada contentos de verlo llegar estas horas.

Chanyeol suspiró y asintió sabiendo que había hecho mal, le había prometido al padre de Baekhyun llevarlo a casa y no lo había cumplido.

Ahora su futuro suegro tendría un mal concepto de él y seguro lo odiarla por el resto de su vida. Había vuelto a lloriquear mientras era empujado por su madre a su habitación.



Chanyeol llegó a su pueblo antes del medio día. Aún olía como recordaba y se veía como la última vez que estuvo ahí.

Su manos estaban sudando, miles de recuerdos pasaron por su mente y ninguno de ellos eran agradables.

Su respiración se agitó y al parecer también tenía taquicardia.

Hace mucho no tenía un ataque de pánico y no estaba preparado para tener uno ahora en medio de la calle.

El lugar de pronto se sentía muy pequeño a pesar de estar en un espacio abierto, no debió regresar sabia que era mala idea estar ahí. Todos sus fantasmas estaban atormentándolo y apenas acababa de llegar.

-¿Ahjussi? -una suave e infantil voz lo trajo nuevamente a la realidad.

No se había dado cuenta en que momento se había cerrado los ojos y recostado en la vereda.

Cuando enfocó su vista pudo ver a una pequeña niña mirándolo con preocupación.

Trato de calmarse con los ejercicios de respiración que el médico le había recomendado, no quería asustar más a esa niña.

-¿Se siente bien?-preguntó nuevamente con un poco más de calma en su rostro.

Sonaba extraño pero esa niña le recordaba alguien, debía ser su imaginación que le estaba jugando una mala broma.

-Lo estoy, disculpa si te asuste-le sonrió.

-Esta bien, parecía que necesitaba ayuda. Papi siempre dice que debemos a apoyar a la gente que necesita ayuda.

-¿Tu papi? -preguntó buscando a su alrededor ya que no veía a ningún adulto con ella.

La niña asintió, no parecía preocupada por no tener un adulto conocido cerca.

-Yoora.

La niña giró y corrió a los brazos de su padre.

Al escuchar aquel nombre Chanyeol sintió escalofríos recorrer todo su cuerpo y fue peor al ver a la persona que la había llamado.

Frente a él estaba su primer amor de la mano de otro niño de la misma edad. Chanyeol hubiera podido huir de la escena antes que lo notará pero su cuerpo no reaccionaba.

No podía tener tan mala suerte de haber sufrido un ataque de pánico y haberse encontrado con Baekhyun en su primer día en su pueblo.

He publicado este nuevo fanfic del cual tengo muchas expectativas.

La historia está mezclada con escena del pasado y el presente. Poco a poco irán descubriendo el pasado de Chanyeol.

Espero les gusto la historia y le den mucho apoyo.