Único.
Luzu Top! Quackity Bottom!
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Quackity se encontraba en su habitación, colocándose unos shorts y una camisa holgada. Collares adornaron su cuello, anillos sus dedos y los piercings sus orejas. Bien, se veía bien, lindo. Cómo siempre. Llamó la atención de algunas personas cuando estaba haciendo fila para entrar a aquel lugar. Mayormente chicos jóvenes igual que él, lo miraban descaradamente. Le encantaba eso, lo hizo sonreír.
En ese jodido concierto subterráneo, tenía calor y le fastidiaba estar apretado con tanta gente, pero al menos estaba en primera fila. Ahí podía ver claramente a su guitarrista favorito. Aún desconocía su nombre puesto que el hombre lo guardaba muy bien. Pasó sus manos por su rostro, quitándose el sudor y algunos cabellos que deberían de estar pegados a su frente por el sudor. Gritó fuerte cuando tocaron su canción favorita. Se emocionó tanto que no se dió cuenta de como el guitarrista lo miraba con ternura.
Los ojos rojizos se posaron sobre aquél joven de pecas mostrando una leve sonrisa. Quackity solo estaba emocionado y grababa con su celular y cantaba la letra de la canción.
Después del concierto se pasó unos paños húmedos por su rostro para terminar de quitar su sudor, se acercó a la parte del fondo donde había un mini bar y pidió un trago. Antes de que le sirvieran un chico de cabellos castaños se sentó a su lado. -Oye, estabas muy emocionado en el concierto¿no?-
Las cejas del más bajo se fruncieron, pues pensó que el que se había sentado era un tipo cualquiera tratando de seducirlo. Volteó abriendo su boca para gritarle algo a aquel hombre hasta que vió que era aquel guitarrista que tanto amaba. Se sintió avergonzado enseguida y su comportamiento cambió respondiendo las preguntas que le hacía el mayor con vergüenza. Luego de unos minutos, los compañeros llamaron al guitarrista quien miró por un momento a Quackity y preguntó dudoso: -Hey, vamos a ir a otro bar ¿Quieres ir conmigo?-
Quackity sonrió, pero una molestia en su estómago le hizo recordar que aún no había comido. -Aún no he cenado, lo siento.-
-Bah, eso no es nada, vamos, yo invito tu comida.- el menor asintió y guardó su celular en un pequeño bolso, tomó la mano de aquél chico y salieron del lugar. Habían dos vehículos, una camioneta donde tenían los instrumentos y una motocicleta, le encantaban las motocicletas.
El castaño guardó su instrumento en la camioneta y se dirigió a Quackity, haciendo una seña de que se subiera.-Oye, no me has dicho tu nombre. ¿Cómo puedo llamarte?-
-Dime, dime Luzu
¡🫀!
Masticaba la carne entre sus dientes con placer, nunca pensó que la comida en ese lugar sería así de deliciosa. Él amaba la comida, tanto que rompió con su ex por haber preparado un plato con solo un poco de sal, que decir de esa maravilla que estaba saboreando. Sus párpados se abrieron dando paso a las luces que cambiaban constantemente, Luzu estaba mirándolo. Esperando una respuesta. -Está delicioso.- mencionó. El contrario sacó una sonrisa -¿Verdad que sí? Para ser un lugar como este tienen buenos cocineros.-
Esa sonrisa si que era maravillosa, insulso diría que más maravillosa que la comida que había acabado de probar. Pequeñas burlas y murmullos se escuchaban de parte de los compañeros de banda de Luzu. Burlas que Alex ni siquiera escuchaba, no les prestaba atención. En cambio su acompañante sí, y estaba molestando por ello.
-Oye, lindo ¿No quieres ir a otro lado?- Quackity solo pudo asentir, pero está vez había algo diferente. Los ojos de Luzu demostraban otra cosa. No eran cálidos como antes, ahora sus rubíes lo miraban con deseo, como si él fuese un premio y Quackity se había dado cuenta de esto. -¿A dónde vamos?- preguntó con un falso tono inocente.
-vamos a tener un poco de diversión ¿Quieres?- una suave mano se posó en su mejilla, el mexicano suspiró y cerró sus ojos ante el tacto. Obviamente no era inocente. No, nada de eso. -Pero, uhm. Sería mi primera vez, no sé..-
Los ojos de Luzu brillaron de maldad, tomó la mano del más bajo y la acarició. -Pues ya eres un poco grandecito ¿No? Hay que, experimentar cosas nuevas.- miró a el azabache con ojitos de perrito, como si suplicara a qué accediera a su pedido. Obtuvo una pequeña sonrisa del menor, quien sintió una pequeña pulsada en su zona baja. -Bueno, pero trátame bien ¿Si?-
Después de salir de aquél bar, Quackity se sentó detrás de Luzu en la motocicleta del mayor, sus manos pasaron de estar sujetándose en la parrilla a el vientre del mayor apegando su cuerpo abrazándolo, aspirando el suave perfume que adornaba su cuello. Amaba las motocicletas, le encantaba la sensación extraña que hacía que su estómago se revolviera, sintiendo algo en su vientre creando una sensación placentera.

Finalmente llegaron a un conjunto de apartamentos, Luzu estacionó su motocicleta y ambos se dirigieron al apartamento del castaño. Su hogar está decorado de negro y rojo. Algunas paredes eran rojas y los muebles eran negros con más detalles del color oscuro dándole un ambiente gótico. Quackity volvió a sentir un suave remolino en su estómago.
Dioses.
Luzu posó la palma de su mano en la espalda baja del más bajo, guiandolo a su habitación, dando besitos en su nuca con cariño. Quackity suspiró al entrar a la habitación ordenada. Había una guitarra colgada en la pared al igual que un bajo. El armario estaba abierto, dejando ver las ropas negras que estaban detrás de este.
-Espero que no seas uno de esos fans pesados. Después de todo te sabes mi dirección.- Tomó al pequeño de sus caderas, apretando sus dedos y lo volteó quedando cara a cara con él. -No quisiera tener que secuestrarte y dejarte aquí encerrado.- quedó boquiabierto, su cuerpo tembló mientras que Luzu lo sentaba en su cama uniendo sus labios besando al azabache. Sus besos eran tiernos, chupando el labio inferior, Alexis apenas pudo corresponderle pues su cerebro aún no entendía que estaba pasando. Sacó un suspiro de sus labios cuando el castaño se separó de él. -te haré sentir bien, bonito- sus cabellos fueron acariciados con cariño para luego comenzar a quitar las ropas que Empezaban a estorbar.
Ambos estaban semidesnudos, Luzu por su parte estaba bajando sus boxers mientras que Quackity se acomodaba en la cama, hundido en las sábanas. El mayor se acomodó entre las piernas del azabache quien veía su miembro erguido con saliva saliendo de sus labios. Dioses. Dioses. Tenía un jodido piercing en el pene.
Quackity cerró sus piernas, un gemido salió de sus labios y ante este acto el mayor soltó una pequeña risita haciendo que se sintiera avergonzado. -Ow ¿te puse tímido?- se acercó más al menor, bajando su short junto su prenda interior. Luzu quedó sorprendido pues no esperaba ver un coñito empapado y gordo. -Joder si que estás lleno de sorpresas.- Se acomodó entre las piernas del más bajo y comenzó a dar lametones, presionando su lengua contra el clítoris. Cada movimiento hacia que las caderas del azabache se mecieran hacia adelante; no pudo evitar tomar los cabellos castaños, enredandolos entre sus dedos para pegar más los labios del mayor con su coño caliente.
-Auhm, Luzu.- Sollozó mientras sentía una corriente pasar por su cuerpo, soltó un gimoteo lastimero y se corrió en la boca del castaño; quien chupaba y probaba aquel líquido como si de su bebida favorita fuese.-Pensé que ibas a durar un poco más. Parece que estabas desesperado.-comentó con burla el español.
Su coño seguía siendo abusado con aquella lengua, ahora había dejado de lamer su clítoris para pasar a meter su lengua en el agujerito del azabache, lamiendo sus suaves paredes. Chupando el líquido que salía de este. Se separó de él dejando un beso en su muslo, abriendo los cajones de una mesita que estaba a su lado buscando una botella de lubricante.
-Nunca me dijiste tu nombre.-
-Owh, oh. Me llamo Alexis, pero puedes decirme Quackity.-comentó sentándose en el borde de la cama, viendo los movimientos del mayor. Luzu se acercó a él con la botellita en una mano, de repente vió como una sonrisita se asomaba de sus labios.-¿Cuál es tu canción favorita, Quacks?- vertió la crema lubricante entre sus dedos, moviendolos para esparcirla entre ellos.
-uh, am, me gusta mucho Purity.- desvió la mirada del mayor, sintiendo como dos de los dedos entraban en su interior.-Owh, oh. ¿P-porqué haces la pregunta? Uh- Sintió como los dedos de Luzu se movían a un ritmo rápido, pensó que iba a ser lento, pero no. Directamente fue rápido. -Para ver si la guitarra que estoy probando funciona.-
Mierda.
Luzu movía sus dedos rápidamente dentro del coño del más bajo al ritmo de aquella canción. No con los acordes pues tendría que parar muchas veces y no quería eso. Quackity solo soltaba gemidos y jadeos. Miró a Luzu con necesidad, con sus ojitos llenos de lágrimas. Al parecer el gótico había entendido y se levantó un poco para estar a la misma altura que el menor, acercándose a sus labios para besarlo de manera brusca y necesitada.-Awh, Luzu ya por favor. Ah, quiero que ¡Ah! Quiero que me cojas, mierda.-
-que vulgar.-Los dedos fueron sacados, dejando a la vista un coño mojadito y abierto solo para él. Tomó de los muslos gordos que fueron tomados con fuerza, abriendo sus piernas dejando una mejor vista del coñito empapado del menor, listo para que la verga se enterrara en él. Luzu pasaba su verga gorda por todo el coño, arriba abajo, arriba abajo. Aún no entraba y eso empezó a desesperar a Quackity. -Mierda, solo métela ya-gruñó al estar tan desesperado. Luzu le sacó un gemido de sus labios al entrar de una estocada, el pene en su interior se sentía gordo y grande y la sensación de los piercings fríos rozar su interior caliente le hicieron jadear. Sintió como se movía lento, más jadeos se escuchaban por sentir aquel metal salir y entrar de su suave coño.
-Awh, Luzu, eres tan bueno..- las embestidas comenzaron a subir de velocidad. Más gemidos de escuchaban, los pezones del menor se vieron atacados por una lengua traviesa moviéndose de lado a lado sobre el pezón mientras que una de las manos de Luzu estimulaba el clítoris sensible.-Owh, ¡Luzu por favor!
Su coñito chorreante chupaba el pene de Luzu, haciendo que el mayor soltara gruñidos que sonaban deliciosamente para Quackity.-Mierda, estás muy apretadito.¿Tan bien se siente bebé?-
-¡Ah! ¡Ah! ¡S-sí! ¡Más duro por favor papito!- Sintió como los dedos de Luzu agarraron sus piernas y las subió a sus hombros, llegando profundamente en el punto del menor, dónde seguía gimiendo a causa de los piercings.-Tan apretadito y húmedo para mí. ¿Quieres que te llene bebé? ¿Llenito de mí?-gemidos eran lo único que escuchaba Luzu, sollozos salían de su boquita entreabierta y lágrimas adornaban sus mejillas. No había respuesta. Claro, pues estaba ocupado gimiendo para Luzu. Gritó cuando un golpe se dio en su nalga. -Anda, respóndeme bonito ¿O es que quieres que saque mi polla de tí?-
-Ah! Auwh, Luzu, Dioses, correte en mi coñito, por favor. ¡Ah!- los dedos del gótico se apretaron de nuevo en su clítoris, pellizcandolo, Quackity gimió, se sintió extraño y se corrió con fuerza, succionando más el pene dentro de él. Un líquido transparente salió disparado de su coño, con mucha fuerza y en abundancia. Gimió con desespero ante la sensación extraña. Sintió como su interior era llenado por más y más semen, llegando a salir de su coñito chorreante en pequeños hilos. Ante la reacción de Quackity, Luzu había alcanzado su límite y con un gruñido se corrió dentro del coño apretado, llenandolo de su caliente y espeso semen.-ah, mierda.-
Luzu sacó su miembro, dejando que el otro se relajara y respirara calmadamente.-te dije que me trataras bien.-suspiró, cerrando sus ojitos, listo para caer en un sueño profundo.-te traté muy bien, mira, tu coñito está lleno de mí.-Quackity no abrió los ojos ni se movió de su lugar, estaba tan cansado, quería caer en un dulce sueño. Pero un golpecito en su muslo hizo que abriera sus ojos de golpe y se quejara. -Vamos, aún no te duermas.-Sintió como Luzu se acomodaba y metía su miembro nuevamente.
Ante la sensación de estar lleno de nuevo jadeó, se sentía incómodo por el tamaño del contrario, además de que estar lleno de semen no ayuda mucho. -Vamos bebé, solo una ronda más.-sus caderas se movieron, retomando las embestidas duras que antes le estaba dando. Quackity gimoteo y volvió a excitarse, tomando de los hombros a Luzu quien gruñía mientras se follaba ese gordo coño.
Después de unos minutos se aburrió de la posición, dejando a Quackity en cuatro, con su hermoso culo alzado. El miembro de Luzu salía y entraba con brusquedad, si Quackity pensaba que el castaño ya le había revuelto los órganos ahora no sabía que pensar. Increíblemente llegaba más profundo, haciendo que llorara del placer. Sus ojitos estaban volteados hacia arriba y la saliva caía en la almohada bajo su cabeza. De su boca no podía salir palabra alguna del placer que estaba sintiendo. -¿Ves que te trato bien? Te estoy tratando como a un principe.- su verga se enterró más en el coñito apretado. Quackity sacó un grito, siendo seguido de los gemidos que salían de su boca.
-¿Porqué lloras, bebé? Papi está aquí.- Suavemente acarició el vientre del menor, donde estaba la silueta de su polla enterrada en él. Quackity lloró mucho más. Se sentía tan lleno, tan caliente. Su mente estaba jodida y solo podía pensar en como Luzu le estaba dando tanto cariño. -Paw,, ¡Papi! ¡Lu-Luzuuu!- y si fuera poco, sintió como unos dedos se acercaban a su hoyito, dedos ya lubricados se enterraron en el culo de Quackity, dándole una doble estimulación.
Sus piernas fallaron, haciendo que cayera a la cama, no podía con tanto placer. Luzu alzó el culo del menor, quien había chorreado, mojando la cadera del contrario. La verga golpeaba contra el punto dulce de Quackity, dando embestidas fuertes. Luzu se sintió tan cerca que no dudó en apretar con su mano libre uno de los pezones del menor, quien en ese momento gritaba contra una almohada para después volver a tener un squirt mientras Luzu lo llenaba de nuevo.
Ambos estaban agotados, con sus respiraciones entrecortadas, Luzu salió del interior del menor y se acostó a su lado dándole caricias y pequeños besitos en sus labios.-Quacks, aún no.te duermas por favor, deja y cambio las sabanas.- quackity apenas pudo asentir con la cabeza, cerrando sus ojos por el cansancio. Levantándose cuando Luzu llegó con otras mantas negras. Cómo pudo se levantó, sentándose de inmediato en una silla que estaba al lado de la cama mientras veía al mayor cambiar las sábanas.
Cuando terminó de acomodar todo, Luzu cargó a Quackity en sus brazos, acostandolo en las suaves mantas, abrazándolo y cubriéndolo con una de estas. -¿Cómo se sintió tener sexo con tu guitarrista favorito?- mencionó burlón, dándole besitos en la frente.
-Increible.- fue lo último que dijo antes de caer en los brazos de Morfeo.