One-shot
Todos siempre habían sabido del enamoramiento de Wen Ning por Wei Ying, no era como si él dijese algo pero aún así sus acciones lo delatanan, era obvio para todos e incluso para el mismo Wei Ying pero siempre se hacía el desentendido o el que no sabía nada temiendo perder su amistad.
Eso era más valioso para él que casi cualquier cosa más a excepción de su noviazgo con Lan zhan que por cierto no estaba para nada feliz con eso.
Todos habían acordado tácticamente guardar silencio por el bien de su amistad aunque a veces era difícil y más para Jiang Cheng que siempre le estresaba la situación, para él era mejor dejar las cosas claras para evitar malentendidos pero decidió que ese no era su problema y que Wei Ying hiciera lo que quisiera.
Por lo general, Wen Ning nunca rechazaba una invitación si esta venía por parte de Wei Ying pero hacía unos meses que había dejado de reunirse con ellos tan seguido que como lo hacía antes. Obviamente esa era una actitud extraña para todos y habían intentado preguntar qué sucedía pero Wen Ning siempre lograba cambiar de tema o simplemente ponía una excusa para irse, incluso en los tiempos libres que tenían de las clases por lo general se iba mucho más temprano hacía algún otro lugar, justo como en ese momento.
-Chicos, me tengo que ir, acabo de recordar que una profesora me pidió que llegase temprano para discutir unos asuntos de la clase- dijo Wen Ning con algo culpabilidad en su voz.
-Oh, está bien. ¿Quieres que te acompañe?- Wei Ying habló con voz esperanzada, deseando saber a dónde iba su amigo casi todos los días.
-No es necesario, nos vemos después- con una suave sonrisa, Wen ning se levantó y se fue del lugar sin mirar las expresiones que hacían sus amigos.
-Y allí va otra vez ¿Aún no descubren que es lo que le sucede?- Nie Huaisang por fin habló después de un momento en el que todos se habían quedado en silencio.
-No, no me ha querido decir que le sucede- comentó Wei Ying con preocupación.
En verdad se encontraba preocupado por su amigo, deseaba que todo estuviera bien pero parecía ser que cada vez se alejaba más y más de ellos, sobre todo de él.
-Tal vez decidió superarte- dijo Jiang Cheng restándole importancia e ignorando la mirada que le dió Lan Zhan.
Él solo quería comer tranquilo y ya estaba harto de esa situación, Wen Ning tenía derecho de tener su propio espacio y si no les decía nada era por algo. Entendía la preocupación de todos pero no ganarían nada si lo seguían presionando, solo empeorarían las cosas.
La mesa donde estaban comiendo quedó en otro silencio incómodo con Jiang Cheng comiendo tranquilamente e ignorando la incomodidad y molestia de sus amigos.
-Bueno, será mejor dejar el tema de lado. Lan Zhan tengo una pregunta para tí que espero no te moleste- una vez más Nie Huaisang rompió el silencio.
El nombrado solo lo miró mientras arqueaba una de sus cejas y asentía dándole a entender que podía preguntar.
-Bueno, no sé si estés al tanto de los rumores que hay acerca de tu tío. Me llegó el chisme de que siempre se queda hasta tarde en la escuela, no es tan extraño ya que es uno de los profesores más exigentes y con más trabajo pero aquí está el rumor, según algunos de sus alumnos que han pasado por su oficina, suelen ver otra silueta aparte de la de él estando muy juntos ¿De casualidad no sabes si tiene alguna pareja?- Con cada palabra que decía, se iba emocionando cada vez más, era la primera vez que su temido profesor estaba rodeado de un rumor cómo ese.
Lan Zhan por su parte se quedó pensando por un momento, era verdad que su tío desde hace un tiempo había empezado a llegar más tarde y los fines de semana salía con regularidad pero no le tomó mucha importancia hasta que escuchó lo que su amigo dijo.
-Mm, no. Mi tío no ha dicho nada sobre tener una pareja aunque es verdad que ha estado llegado más tarde de lo normal- respondió con vacilación.
-¡Imposible! ¿El viejo Qiren está saliendo con alguien?- La voz de Wei Ying delataba sus sorpresa, él nunca se hubiera imaginado al viejo gruñón en una relación con alguien.
-¡Cállate! Si alguien te escucha pesará que es cierto al están Lan Zhan aquí, idiota y nos meterás en problemas.- Jiang Cheng dejó de comer solo para regañar la imprudencia de Wei Ying.
-Pero A-cheng, es sorprendente que él tenga pareja ¿Verdad Lan zhan?- Wei Ying le preguntó a su novio mientras le ponia ojitos de cachorro al mencionado.
-Es sorprendente, pero Jiang Cheng tiene razón, si tío se entera nos meteremos en problemas- Lan zhan solo besó la mejilla de Wei Ying al ver como empezaba a hacer pucheros.
-Aparte ni siquiera sabemos si es verdad, podría ser solo un malentendido- dijo Jiang Cheng después de sacarle la lengua a Wei Ying.
-Podriamos entrar a su oficina a buscar evidencia y no me miren así, ustedes tienen tanta curiosidad cómo yo por saber si es verdad. Nos iríamos antes de que llegue- Nie Huaisang sabía que su plan era arriesgado pero pues vida solo hay una y de que sirve si no puedes confirmar un buen chisme.
-Me niego, nos pueden expulsar por esto- La voz de Jiang Cheng fue contundente y segura siendo apoyado por Lan zhan quien tampoco quería estar en problema, aún menos cuando se trataba de su tío.
Wei Ying y Nie Huaisang solo se miraron el uno al otro antes de sonreír y mirar a los otros dos con ojos traviesos.
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-No sé cómo lograron convencerme de hacer esto-Jiang Cheng se encontraba molesto mientras miraba el estante que estaba en la oficina de Lan Qiren.
-Mm, no hagan mucho desorden, mi tío se dará cuenta- Dijo Lan zhan mientras revisaba el escritorio. Wei Ying lo había arrastrado junto con él y bueno, si le prometió pasar la noche con él ese era otro asunto.
-Vamos A-Cheng ¿Dónde está tu espíritu aventurero?- dijo Nie Huaisang con voz juguetona mientras revisaba el librero que estaba en el lugar.
-Se perdió cuando existe el riesgo de que me expulsen por un simple rumor que puede ser falso- Respondió con fastidio aunque también se encontraba interesado en descubrir si aquello era verdad.
-Esta oficina es enorme, no alcanzaremos a revisar todo- Wei Ying se acostó en el gran sillón que estaba allí.
Antes de que alguien pudiese decir algo más, escucharon la perilla de la puerta y rápidamente se encondieron detrás del sillón, justo a tiempo antes de que Lan Qiren entrara.
Los 4 hombres contuvieron la respiración y se tensaron, Jiang Cheng le lanzó una mirada en parte molesta y asustada a sus amigos, estaban en un serio problema si los descubrían escondidos. Wei Ying por su aporte se asomó para ver qué estaba haciendo el viejo quien solo estaba sentado mientras revisaba unos papeles.
Wei Ying rápidamente saco su teléfono y les hizo señas a sus amigos para que los pusieran en silencio antes de comenzar a escribir para enviarles mensajes donde les decía que estaba haciendo Lan Qiren y que trataran de comunicarse con alguno de sus amigos para que viniese a distraerlo y poder salir de allí.
El tiempo pasaba y los cuatro jóvenes se estaban desesperando, la mayoría de sus amigos ya se habían ido a sus casas mientras que otros no habían contestado. Ellos esperaban que terminase rápido lo que estaba haciendo para así poder irse pero parecía que aquello iba para largo, cada cierto tiempo alguno de ellos se asomaba para confirmar que aún estuviese sentado. Jiang Cheng después de un rato había parado de regañar a Wei Ying junto con Nie Huaisang por aquella loca idea y a Lan zhan por haberlo seguido, ahora solo estaba tratando de crear algún plan para salir sin ser castigados. Si su madre se llegaba a enterar sobre esa situación estaría muy molesta y él no quería ponerse de su lado malo otra vez.
Después de unos segundos, tres suaves golpes a la puerta rompieron el penetrante silencio de aquella oficina llamando así la atención de los alumnos y el profesor quien con voz firme le indicó a aquella persona que podía pasar.
Wei Ying siendo él que estaba más cerca se asomó para ver quién había entrado pero su sorpresa fue grande al reconocerlo, rápidamente volvió a su lugar y tomó su teléfono con rapidez para mandarle un mensaje a los otros tres que lo miraban con curiosidad.
Es Wen Ning.
¿Miró el mensaje que
le mandamos?
No, no me aparece que lo haya visto.
¿Entonces que hace aquí?
No lo sé.
-llegas tarde- Habló Lan Qiren con seriedad y sin despegar su mirada de los papeles que estaba revisando.
Los cuatro estudiantes que estaban escondidos se asomaron para ver mejor, tenían curiosidad por saber que estaba pasado, a juzgar por lo dicho por el hombre mayor, su amigo regularmente iba a verlo al terminar las clases sin que ninguno de ellos lo supiera.
Wen Ning cerró la puerta de la oficina con seguro y caminó con tranquilidad hacia su profesor hasta que quedó justo detrás de él.
-Perdón, mi JieJie quería que la acompañara a comprar unas cosas para MianMian- Con suavidad, el estudiante envolvió sus brazos alrededor del cuello de Lan Qiren mientras le daba un beso en la mejilla.
Aquella acción sorprendió a sus amigos quienes lo miraban con asombro y confusión, en especial Lan Zhan quien sabía cuan renuente era su tío al contacto físico y más si este era por parte de estudiantes o incluso compañeros de trabajo, se sorprendió aún más al ver cómo no hacía ni el más mínimo intento de separarse de aquel abrazo ni de reprenderlo.
-¿Encontraron lo que necesitaba?- Con un suspiro que no sabía que contenía, su cuerpo se relajó entre los brazos de Wen Ning.
-Sí, encontramos todo. ¿Estás muy ocupado?- Dándole un último beso, se asomó un poco para ver con curiosidad los papeles que estaba firmando mientras pegaba un poco más su cuerpo a la espalda del mayor.
-Un poco, tengo que entregarle estos documentos al supervisor la semana que viene y quiero terminarlos ya- Con un último suspiro, siguió leyendo aquellos papeles aunque por dentro tenía ganas de tirarlos al suelo y solo abrazar a Wen Ning todo el rato.
-Ya firmaste la mayoría de ellos, puedes continuar otro día. Sabes que debes descansar-Dijo con un poco de reproche mientras dejaba de abrazarlo y se enderezaba.
Lan Qiren por fin despegó su mirada para ponerle atención a Wen Ning quien lo ignoró mientras se ponía a su lado y comenzaba a recoger todos los papeles que había allí ganándose algunas quejas del mayor que también ignoró. Una vez que estuvo todo organizado y colocado en una carpeta para protegerlos, el más bajo se sentó en el escritorio del profesor.
-No me mires así cariño, sabes que nunca dejarías de trabajar. Cuando no es un documento que firmar, son tarea que revisar, tienes que relajarte y descansar- Con voz suave y la mirada preocupada, Wen Ning puso una de sus manos en la mejilla de Lan Qiren y la acarició con sus dedos.
-Tienes razón, sabes que a veces me pierdo en el trabajo. Sin tí creo que colapsaría, carño- Sin poder evitarlo, su cabeza se inclinó hacia la mano de su joven amante mientras su cuerpo se relajaba por completo y soltaba un suspiro de cansancio.
Mientras tanto, los otros jóvenes estaban estáticos y con sus rostros pálidos ante lo que miraban, sin poder creer aquella escena que se desarrollaba ante sus ojos aunque todo comenzaba a cobrar sentido en sus mentes y más para Lan Zhan quien convivía tanto con Wen Ning como con su tío. Los días en que este último llegaba tarde, todos los obsequios que compraba, el cómo siempre sonreía mientras miraba su teléfono o las horas que se la pasaba en llamadas, era porque estaba con Wen Ning, uno de sus amigos.
-Lo se bien, pero aquí me tienes para recordarte tus descansos. No quiero verte enfermo otra vez- Le respondió dándole una suave y hermosa sonrisa.
-Mm, siempre eres muy atento conmigo- Con una voz tan suave que casi parecía impropia de él, le respondió.
Lan Qiren se separó de aquella mano solo para envolver sus brazos en la cintura del otro y esconder su rostro en su estómago. Por su parte, el más joven lo abrazó y comenzó a acariciar su cabeza sin borrar su sonrisa.
- Eso es porque te amo- Las palabras fueron dichas con facilidad pero sin ninguna mentira en ellas.
Había luchado tanto para llamar la atención del mayor, tanto esfuerzo y dolor solo para poder tener aquellos momentos con él. Sabía que estaba mal y que tenían que ocultarlo pero a él no le importaba, todo lo que quiera era estar al lado de este hombre gruñón que estaba entre sus brazos, no le importaba tener que fingir estar enamorado de otros solo para que no sopecharan de su relación, él lo haría con mucho gusto solo para protegerlo.
-Mm, pues parece que estás más enamorado de ese delincuente que mi sobrino llama novio- Lan Qiren no pudo evitar decir aquello con molestia y un bufido.
Los cuatro jóvenes que estaban presenciando aquello solo se miraron los unos a los otros aún con las caras algo pálidas pero ya más repuestos.
-¿Estás celoso? Sabes que solo lo miro como un amigo y nada más, eres la ÚNICA persona de la que estoy enamorado- respondió riéndose ante la muestra de celos del mayor y remarcando la palabra.
Sabía que gran parte de su molestia hacía su amigo se debía a él, al principio de su relación ese tema fue motivo de muchas peleas entre ellos. El mayor se sentía inseguro por la diferencia de edad entre ambos pero él siempre se encargaba de reafirmarle que era la única persona que quería.
En lugar de responderle, Lan Qiren lo besó intensamente siendo correspondido de manera inmediata, sus bocas se movían con coordinada práctica sabiendo como le gustaba al contrario mientras los brazos que estaban alrededor de Wen Ning lo apretaron un poco más y lo pegaban al otro cuerpo.
Solo se separaron porque ambos necesitaban aire y aprovechando aquel momento, el mayor se levantó solo para acomodarse mejor entre las piernas de Wen Ning y juntar aún más sus cuerpos.
Ambos se miraron por un momento con ojos oscuros y las pupilas dilatadas antes de volver a juntar sus labios en un beso más agresivo que el anterior, ambos se besaban con tanta fuerza y pasión que no pudieron envirtar los sonidos obscenos que producian siendo ajenos a los jóvenes que los observaban con vergüenza y con los rostros sonrojados.
-Mhg, profesor. No deberíamos hacerlo en su oficina- Comentó jadeante después de separarse un poco de Lan Qiren.
-¿Qué pensamientos pervertidos tiene, jóven? Solo nos estamos besando, creo que mereces un castigo- Con voz burlona, Lan Qiren tomó el rostro sonrojado del menor y lo besó una vez más antes de comenzar a besar su cuello.
- Entonces castigeme, profesor- Entre gemidos de placer, Wen Ning movió su cuello hacia un lado para darle mayor acceso al mayor.
Este rápidamente aprovechó aquella acción y beso con mayor ímpetu aquel blanquesco cuello, poniéndole mayor atención a las zonas que hacian estremecer o jadear al menor, conocía muy bien cuáles eran sus gustos y zonas erógenas, es por eso que mordió con algo de fuerza su hombro sacándole un fuerte gemido.
-A-Qiren, no dejes marcas tan notorias, después me es difícil ocultarlas- Con el cuerpo temblando del placer, Wen Ning cerró sus ojos mientras tomaba en cabello del mayor y lo jalaba con un poco de fuerza haciéndolo jadear un poco.
-Perdón, sabes que no puedo resistirme a tí por mucho tiempo y aún más sabiendo cuánto te gusta el que te deje marcas por todo el cuerpo- Cómo disculpa, beso suavemente la marca que había dejado antes de enderezarce, sabía muy bien que le duraría algunas semanas pero en su interior, algo oscuro gritó con satisfacción y con necesidad de hacer muchas más para dejarles en claro que el hermoso joven que tenía entre brazos ya tenía dueño.
Sin poder negar lo dicho por Lan Qiren, Wen Ning solo se sonrojó aún más, él tenía razón. Desde que era pequeño siempre sintió una gran atracción por los moretones y las marcas, le gustaba como se miraban en su cuerpo y más recordando cómo fue que se las hizo, a veces se miraba en el espejo y tocaba cada una de ellas con satisfacción. Nunca había indagando en porque le gustaba y no tenía pensado hacerlo, simplemente disfrutaría de aquello.
-Creí que esto era un castigo, profesor ¿No me estaba enseñando a ser un niño bueno y obediente para usted?- Una de las manos de Wen Ning se había dirigido a la corbata del mayor la cual jaló con algo de fuerza logrando sacarle un jadeo.
-¿Tan desesperado estás por que ponga mis manos en tí? Eres una cosita tan descarada- Con voz ronca y una sonrisa algo cruel respondió.
Inmediatamente el mayor inmobilizó a Wen Ning contra el escritorio haciendo que quedase completamente acostado mientras sus manos se posaban en su cuello el cual ya resplandecía con rojizas marcas, todo esto sin salir de entre sus piernas. La vista que tenía frente a él era digna de ser retratada; el menor con su cabello extendido por toda la madera del escritorio y sus ojos dilatados por la excitación, sus labios rojizos que rápidamente fueron humedecidos por esa lengua que era capaz de enloquecerlo, Lan Qiren nunca había querido tanto debastarlo y hacer que lo único en lo que pensaste el otro fuese en su polla metida en lo más profundo de su ser.
-Siempre actuando tan tímido frente a todas las personas ¿Qué crees que dirían si te vieran arrodillarte y suplicar tan pateticamente por mi polla?- Aplicó algo de fuerza en aquel cuello, la fuerza necesaria para dejar marcas pero no la presión que sabía que haría excitar al joven debajo de él.
-Mgh, profesor. Por favor, por favor- Con voz necesitada, Wen Ning suplicó sin saber exactamente qué cosa quería, solo sabiendo que necesitaba más.
La presión en su cuello no era suficiente y su miembro ya se encontraba tan duro que comenzaba a dolerle, sabía que el mayor lo estaba torturando. Siempre que se encontraba de humor particularmente dominante decía palabra que nunca se atrevería a decir en otras circunstancias y eso solo lo excitaba aún más. Tratando de tentarlo aún más, sonrió jugetonamente mientras ponía sus manos encima de su cabeza simulando estar retenido ya sea por cuerdas o por las propias manos del otro como anteriormente ya lo habían hecho.
-No tienes derecho a pedir nada, aún no te lo ganas y menos aún tentandome de esta manera- Pese a decir aquello con dureza, la excitación solo aumentó al mirar lo que hacía, su mente recordó aquella vez en que retuvo aquellas hermosas manos mientras lo penetraban sin piedad contra la puerta de su habitación.
-Profesor, este alumno hará lo que usted quiera y aceptará su castigo, seré tan bueno para usted- Dijo con voz inocente que no concordaba con lo que estaban haciendo aún cuendo una de sus manos se dirigió a la mano que se encontraba en su cuello y ejercía algo de presión para que apretase aún más.
Tentador, así describía Lan Qiren a Wen Ning. Aún recordaba cuánto sufrió bajo las atenciones del otro, supo acercarse a él y mover sus hilos para llamar su atención, se resistió tanto como pudo pero al final terminó perdiendo, sabía que aquello estaba mal pero en ese momento él se sintió como un ratón siendo enredado por una serpiente y tal vez fue así aunque ahora no se arrepentía, en verdad había llegado a amarlo profundamente.
-Entonces date la vuelta, sabes cuál es el castigo por ser descarado- Se separó un poco para darle el espacio suficiente de hacer lo que le pidió y sonrió con satisfacción al ver cómo lo hacía obedientemente, casi con felicidad sabiendo que no era muy buen castigo ya que le gustaba pero no tenía forma de castigarlo de otra manera (más bien no quiso pensar en otra).
Wen Ning por fin había decido callarse por el momento mientras se inclinaba para dejar su trasero un poco alzado y pegar su rostro a la dura madera del escritorio. Aunque no lo demostrara, se encontraba desesperado por sentir aquella picazón y dolor que había llegado a amar desde la primera vez que sucedió. Sabiendo que no podía rogarle por ello, simplemente decidió mover su cadera de un lado a otro para ver si lograba adelantar todo.
Casi de manera inmediata, Wen Ning sintió aquella mano impactarase contra la mejilla izquierda de su trasero sacándole un gemido que no logró retener a tiempo.
-¿Ahora te quedas en silencio? ¿No dijiste que serías un buen niño y tomaría tu castigo con obediencia? Yo no miro que lo estés haciendo de forma correcta- Acariciando el lugar que golpeó, Lan Qiren miró el rostro sonrojado de su pareja.
-N-no volverá a suceder- Cómo pudo, tomó una respiración pesada y mordió fuertemente su labio recordando que debía contar cada golpe que le daba.
Sin responder a aquello, el mayor metió sus manos dentro de su camisa y comenzó a acariciar con suavidad aquella delicada piel haciendo que el cuerpo debajo de él se estremeciera. Poco a poco fue bajando sus manos aplicando algo de presión, la suficiente como para dejar finas líneas rojas por todo el lugar antes de llegar al pantalón y bajarlo con lentitud tortuosa hasta las rodillas contrarias.
Cuando el boxer quedó expuesto, Lan Qiren acarició el trasero de Wen Ning haciendo que este soltará jadeos extrangulados y tomara con fuerza la orilla de la mesa en búsqueda de un soporte. Cuando se aburrió de acariciar, bajó aquella tela que se interponía entre sus manos y la blanquesca piel, dejándolos junto con el pantalón.
-Esta vez no olvides contar- Sin darle tiempo de responder, volvió a golpear fuertemente el trasero del menor.
-A-Ah~, U-uno- Pese a la sorpresa del repentino golpe, Wen Ning pudo comenzar a contar.
El mayor un poco desepcionado por la rápida contestación del otro continuó golpeando, le gustaba el color que tomaba su trasero y lo sensible que se volvía cuando lo tocaba. Todo aquel cuerpo temblaba por el dolor y el gozo que le causaban aquellos golpes, los jadeos y voz reprimida apenas lograban ser escuchadas.
-Qui-Quince- Wen Ning sentía todo su trasero arder, para ese punto suponía que ya estaba rojo, sus manos también le empezaban a doler por la fuerza con la que estaba agarrando el escritorio debajo de él pero aún así quería continuar, quería que el otro pusiese su mente en blanco y lo destruyera para cualesquier otra persona que no fuese él, quería ser solo suyo.
-Lo hiciste muy bien cariño, eres un buen niño, mi buen niño- Dando por terminado aquel "castigo", Lan Qiren acarició y besó la sensible piel maltrata del otro.
-A-Qiren, por favor, te necesito- Con voz que goteaba necesidad, Wen Ning habló mientras lo miraba con ojos oscurecido por el deseo.
-Como ordenes- Sin perder el tiempo, el mayor se arrodilló detrás del más joven y abrió aquellas mejillas para exponer su rojiza entrada antes de comenzar a lamerla.
No le preocupaba mucho la higiene ya que a juzgar por el cabello húmedo del menor, este había tomado un baño especialmente para hacer esas actividades así que con confianza movió su lengua en círculos por toda la entrada disfrutando de escuchar los gemidos del otro, si tuviese que decir a qué era adicto seguramente se preocuparían ya que él era tan adicto a todo lo relacionado con Wen Ning.
El más joven por su parte ya no pudo hacer nada para retener sus gemidos, aquella experta lengua se movía con práctica por los lugares que lo hacían arder en necesidad y deseo por ser consumido completamente. La sensación solo se hizo más intensa al sentir como un dedo rodeaba su entrada y era incertada lentamente en él, no había mucha resistencia por la frecuencia en la que follaban pero aún así era necesaria la preparación además de que lo llenaba de placer.
-Mirate, ya temblando solo por tener mi lengua y uno de mis dedos en tí ¿Te has convertido en toda una zorra no es así?- Dijo después de separarse del menor y levantarse aún sin sacar aquel dedo.
-Tal vez debería hacer esto siempre para mantener tu linda boquita solo produciendo sonidos de placer- Justo en ese momento, decidió agregar un segundo dedo el cual estaba mojado por el exceso de saliva que había dejado, odiaba utilizar esa sustancia como lubricación pero el frasco que guardaba en su oficina ya se había acabado así que no le quedó de otra.
-Ngh~. Profesor, otro, agregue otro por favor- Borracho por la excitación, la mente de Wen Ning quedó en blanco solo con la única necesidad de ser llenado por su pareja.
Sin responder, Lan Qiren se inclinó y mordió fuertemente la nuca expuesta ante él mientras agregaba un tercer dedo de golpe. Esa acción había hecho que unas cuantas lágrimas corrieran por las mejillas del más joven quien había gritado mientras se corría.
-¿No eres una pequeña puta que se viene solo con ser maltratada?- Dijo con voz grave después de lamer el lugar donde mordió.
-Mgh, sabes que lo hiciste a propósito- Wen Ning se apoyó en sus manos para dejar su pecho levantado y mirar con una sonrisa a Lan Qiren quien se la devolvió.
-No se de qué estás hablando- Decidiendo borrar aquella sonrisa, besó con lentitud aquellos carnosos labios hinchados.
Pese a que el beso era lento, este fue tornándose cada vez más profundo dónde ambos se mordian en búsqueda de provocar más sonidos en el contrario. Después de un momento, ambos hombre se separados siendo unidos por una fina línea de saliva.
-¿Quieres llegar hasta el final? No tenemos lubricante- Pequeños besos fueron colocados en aquel cuello que ahora se encontraba lleno de pequeñas marcas rojas.
- Si quiero- Dándose una rápida vuelta, Wen Ning empujó con suavidad el cuerpo de Lan Qiren hasta que estuvo sentado en la silla.
Con una sonrisa jugetona, se sentó en los muslos del mayor y comenzó a besar el cuello expuesto a él mientras que los brazos contrarios abrazaban su cintura.
-Como tú quieras, bebé- Con voz ronca y jadeos entrecortados respondió mientras comenzaba a mover las caderas del hombre encima de él.
Por un momento miró hacía el frente mirando un rapido movimiento detrás de su sofá pero Lan Qiren lo ignoró en favor de consentrarse en las atenciones que su joven amante le estaba dando.
Mientras tanto, 4 jóvenes se encontraban sudando frío y con el corazón acelerado por los nervios, temiendo haber sido descubiertos. En ese momento no hayaban que hacer y no podían con la vergüenza que los estaba invadiendo, más aún con las notables reacciones que estaban teniendo sus cuerpos.
Fuertes gemidos se empezaron a escuchar por toda la habitación haciendo que el morbo invadiera el cuerpo de los jóvenes y se asomaran una vez más.
En ese momento fueron recibidos por la grata vista del miembro de Lan Qiren deslizándose por el trasero de Wen Ning aún sin penetrarlo, las caderas del más joven se movían con rapidez siendo impulsadas por las fuertes manos del otro, ambos soltaban jadeos mientras se besaban.
En un momento, las manos de Wen Ning se dirigieron al pecho contrario y comenzó a estimular los duros pezones haciendo que el otro soltara un sonoro gemido por las sensaciones que recorrieron todo su cuerpo.
-Profesor, lo necesito dentro de mi ya. Me siento tan vacío- Con voz suplicante, movió aún más rápidas sus caderas en búsqueda de un mejor roce.
Lan Qiren por su parte no pudo negarle nada y menos aún cuando el mismo ya se encontraba en su límite así que alzando a Wen Ning con uno de sus brazos y con el otro acomodando su miembro en la entrada rojiza del menos, comenzó a entrar poco a poco haciendo que ambos gimieran.
Wen Ning cerró los ojos con fuerza mientras clavaba sus uñas en la espalda contraria, no iba a negar que el deslizamiento ardía por la falta de lubricación pero al mismo tiempo le gustaba, llamenlo masoquista pero era la verdad, solo se encontraba entregándose a las sensación de plenitud que lo invadió cuando por fin tocó fondo.
Lan Qiren por otra parte se mordió fuertemente el labio en búsqueda de consentrarse, aquellas paredes calientes lo apretaban tan exquisitamente que si no se consentraba estaba seguro que se vendría en ese mismo momento. Sin duda Wen Ning sería su perdición algún día.
Después de unos momentos en los que ambos solo soltaban suspiros y buscaban estabilizarse un poco más, el menor comenzó a mover sus caderas con suavidad de delante hacia atrás en búsqueda de más, rápidamente ambos fueron ganando velocidad y Lan Qiren volvió a tomar con fuerza las caderas contrarias para comenzar a subirlas y bajarlas sobre su longitud. El líquido preseminal del mayor ayudó a que el deslizamiento fuese mucho más fácil e hizo que sonidos obscenos saliesen cuando ambas caderas chocaban siendo solo opacados por los sonidos que hacían las bocas de la pareja al besarse una vez más.
En ese momento no existía nadie más que ellos dos (sin contar que no sabía que tenían público), se entregaron una vez más a la pasión que sentían sus cuerpos, no hubo tiempo que los afectase, no hubo dudas e inseguridades, no hubo nada más que el fuego del deseo y amor que sus cuerpos expresaban con cada embestida.
Cuando las caderas de Wen Ning desendian las de Lan Qiren se levantaban en búsqueda de encontrarse con las del otro, el ritmo acelerado rápidamente se formó haciendo que pequeñas lágrimas se deslizaran de los ojos de Wen Ning al sentir como aquel miembro tocaba su próstata con dureza y sin compasión.
Buscando cambiar de posición, el mayor levantó con facilidad a Wen Ning provocando un fuerte jadeo en este al sentir como se deslizaba mucho más profundamente dentro de él antes de ser recostado en el escritorio. Lan Qiren apretó una vez más el cuello de Wen Ning mientras comenzaba a embestirlo salvajemente otra vez contra la próstata abusada y sensible del menor. Esto hizo que abriese aún más los ojos y un pequeño hilo de saliva se deslizase por sus labios, sin duda, Wen Ning estaba haciendo una cara tan erótica.
Aquella expresión siempre hacia que se formase un nudo en el estomago de Lan Qiren y su excitación aumentase, sabía que no iba a durar mucho por el estremecimiento de aquel apretado lugar contra su miembro así que dirigió sus embestidas hacía la próstata del contrario en búsqueda de que también se corriese y así fué, Wen Ning no pudo aguantar mucho más y se corrió entre sus abdomenes con un estremecimiento en todo el cuerpo siendo seguido por Lan Qiren quien quitó sus manos del cuello a favor de morder lo con fuerza mientras que el menor lo abrazaba.
Ambos se quedaron un momento abrazados con Wen Ning acariciando suavemente la espalda de Lan Qiren mientras que este solo escondía su rostro en su cuello, simplemente disfrutando de la compañía del otro sin molestarse en abrir los ojos.
Cuando por fin decidieron separarse, el mayor se enderezó y con suavidad comenzó a sacar su miembro ablandado haciendo que ambos soltasen un jadeo por la hipersensibilidad. Sin más que hacer, le dió un tierno beso en la cabeza a Wen Ning y lo ayudó a levantarse.
-Será mejor que nos cambiemos, en mi casa nos limpiaremos y descansaremos mejor- Con lentitud comenzó a recoger la ropa que estaba tirada en el suelo y se la pasó a Wen Ning para que se cambiara.
-¿Tus sobrinos no irán a tú casa?- Aún con las piernas algo temblorosas y la voz ronca, se comenzó a cambiar con pereza.
Al escuchar la voz de Wen Ning, Lan Qiren dejó de abrocharse los botones de su camisa para ir a llenar un vaso de agua y poder dárselo.
-No, Xichen y Wangji irán con sus novios esta noche así que estaremos bien- Con pasos perezosos, se acercó al sofá ya que el dispensador de agua estaba al lado de el.
En ese momento casi se infartaban los 4 jóvenes e incluso se taparon las bocas mientras buscaban hacerse lo más pequeño que pudiesen rezando a todos los dioses por qué no los descubriesen, no sabían cómo iban a abordar aquello y sus mentes estaban hechas un lío, Nie Huaisang casi podía jurar que en cualquier momento comenzaría a llorar. Por suerte para ellos, Wen Ning llamó la atención del mayor.
-Esta bien ¿Fuiste a comprar comida? la última vez que fui no había casi nada- La mirada de Wen Ning se paró brevemente en el sofá antes de dirigirse a Lan Qiren mientras sonreía y terminaba a abrochar su camisa.
-Si, ayer abastecí los comestibles así que hay comida para hacer- cuando el vaso se llenó, una vez más caminó hacia el otro para entregarle el vaso quien gustosamente lo aceptó y comenzó a beber de él.
-Ok, estonces será mejor que nos vayamos. ¿Me cargarias?- Con un tierno puchero levanto sus brazos en seña de que lo levantaran.
-No podré cerrar la puerta si hago eso- Pese a la réplica, la suave mirada delató su conformidad.
- Entonces damelas y yo cierro- Con una suave sonrisa y un dulce beso en la mejilla Wen Ning abrazó con cariño a Lan Qiren quien no se resistió más.
Le dió sus llaves antes de levantarlo con delicadeza y comenzó a caminar hacia la salida con el sonrite joven entre sus brazos. Lo último que escucharon los 4 jóvenes fueron las risas de ambos hombres antes de entrar en pánico por haber quedado encerrados en aquel lugar.
Después de unos minutos de pensar que hacer pero aún sin mirarse a los ojos por la pena, sus teléfonos sonaron encontrándose con un mensaje en el grupo donde estaban.
Wen Ning 🐻
La puerta está abierta, por favor cierren una vez que salgan y temprano en la mañana dejan las llaves en la mesa de la casa. A la otra no sean entrometidos porque se enteran de cosas que aún no es momento de saber. Por cierto, no esperé que fuesen vouyeristas.
En fin, espero que salgan
rápido.
El sonrojo que cubrió las mejillas de los jóvenes podría haber sido preocupante para cualquiera que los pudiese ver.