Naruto 10: It's Hero Time!

Summary

En este universo alternativo Minato y Kushina tuvieron trillizos, el mayor Naruto, el de en medio Menma y la más joven, Kiyomi. El día del cumpleaños 12 de los niños Naruto se hace con un poderoso artefacto de origen alienígena, el Omnitrix, que lo transforma en una gran variedad de alienígenas. Acompañen a Naruto en su travesía por redescubrir su pasado y todo lo que representa tener el Omnitrix, enfrentándose a una enorme variedad de enemigos atroces.

Status
Ongoing
Chapters
19
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo. Temporada 1

En las cercanías del planeta Saturno se llevaba a cabo una pelea galáctica que decidiría el destino del universo, por un lado se encontraba una imponente nave que brillaba con colores rojos y naranja, con una forma alargada como de un arma, esta nave era bien conocida en todos los rincones de la galaxia como el Martillo Quimeriano. Por otro lado, había una pequeña nave morada que lanzaba un potente rayo láser desde una pequeña antena que tenía.


Dentro del gran Martillo Quimeriano se erguía en su silla un aterrador alien que se mostraba molesto con la resistencia que mostraba la pequeña nave.


— El Omnitrix, lo quiero ahora. — Dijo un ser alienígena con ojos rojos y unos apéndices de calamar en toda la parte de su barbilla y mentón.


— Estamos en ello, Lord Vilgax — Dijo un robot que estaba operando los lásers de la nave.


Toda esta batalla comenzó a tomar otro giro cuando la nave que transportaba el tal "Omnitrix" giro en dirección a un planeta, la Tierra.


Mientras tanto, en la Tierra


Nos encontramos en la gran Konoha, la aldea ninja más grande de todas y de donde salieron genios de la talla de Hashirama Senju, Uchiha Madara, Tobirama Senju o los tres Sannin Legendarios; allí se está festejando el aniversario de la derrota del gran Kyuubi a costa del sacrificio del ex Hokage, Hiruzen Sarutobi, que selló en dos hermanos cada mitad del bijuu. Estos niños elegidos fueron los hijos recién nacidos del Yondaime Hokage, Minato Namikaze, que logró salvarse junto a su esposa... y su tercer hijo.


Los niños crecieron bien, tenían un potencial digno de los clanes y padres que tenían, excepto uno, el que era mayor por unos minutos tenía un defecto que destruiría sus ilusiones de ser un ninja: no poseía la capacidad de controlar chakra, sus redes simplemente no funcionaban y aunque esto no le quitaba el amor de sus padres, estos se sintieron algo mal por el hecho de que su niño sea así, su pequeño Naruto no podría ser un ninja y no sabían cómo explicárselo.


Mientras que sus hermanos Menma y Kiyomi comenzaron a entrenar con sus padres desde muy pequeños, e incluso aprendiendo algunos jutsus, Naruto solo podía verlos y pedirles que lo entrenen, solo para recibir como excusa: "No nos molestes ahora Naruto, tus hermanos necesitan el entrenamiento para controlar al Kyuubi". Esa respuesta siempre le rompía el corazón ¿acaso por eso no merecía que lo entrenaran también?


La soledad de Naruto se trasladó también al ámbito social, ya que todos los que le hablaban era para saber sobre sus hermanos o algo por el estilo, nunca lo buscaban a él porque según ellos sus hermanos eran más geniales, y ellos no ayudaban para nada, ya que al crecer se volvieron cada vez más creídos y orgullosos, siendo altaneros incluso con su hermano.


Todo este aislamiento hicieron que Naruto crezca como una persona bastante retraída, pero que siempre buscaba que su voz se haga oír, era difícil hacerlo callar y solía hacer enfadar al que le cayera mal con chistes y burlas, aunque esa actitud lo hizo recibir unos cuantos golpes por parte de algún bully o algún que otro idiota de su edad.


Volviendo al día del aniversario, nos encontramos en el décimo tercer aniversario de la derrota del Kyuubi y como consecuente, el cumpleaños de los niños salvadores y de Naruto, este estaba echado en su silla mirando al piso con molestia, ya que todos los hijos de los líderes de los clanes fueron a hablar con sus hermanos mientras que él estaba solo. O eso era hasta que se acercó un tipo que había visto solo un par de veces, era un poco más bajo que su papá, pero su cabello negro y sus ojos ónix lo delataron, ya que claramente era un Uchiha.


— Hey, hijo del Hokage, ¿por qué la cara larga? Es tu cumpleaños al fin y al cabo. — Dijo con una sonrisa el tipo que tenía unas ojeras marcadas.


— Hmf, no importa, si siempre mis hermanos se llevan la atención de todos, tu deberías estar con ellos si quiere acercarte a mí papá. — Gruñó tirándose más en su silla.


El peli negro rió un poco y le dijo:


— Jaja, pero el que me llamó la atención eres tú Naruto, porque mí hermanita allá no le caen bien los hijos del Hokage o los demás niños, tenía interés en hablarte pero no tiene las agallas. — Dijo con una sonrisa. — Por cierto, mí nombre es Itachi, Uchiha Itachi y es un placer, Naruto-kun y feliz cumpleaños.


El que ya sepa su nombre había hecho que a Naruto se le ilumine la mirada, pero que le haya dicho un feliz cumpleaños hizo que quisiera abrazarlo, por desgracia el era demasiado cerrado con respecto a cómo demostrar aprecio. Por otro lado, vio a la niña a la que se refería Itachi, la otra hija de Mikoto Uchiha, una buena amiga de su mamá. Hasta donde sabía la niña tenía su misma edad, y siendo sincero nunca había escuchado su nombre, así que aprovecharía la invitación de parte de Itachi.


Naruto llevó una silla al lado de la niña, la cual estaba mirando hacia un lado con un ligero sonrojo de vergüenza.


— Itachi me dijo que quizás me querrías hablar. — Dijo con una sonrisa el rubio Uzumaki.


— ... — La Uchiha no respondió ante las palabras de Naruto.


Al notar lo borde que era la joven con él suspiro y se levantó.


— Si no quieres hablar está bien. — Ante la acción de Naruto, la hermana de Itachi se quedó atónita, ya que nunca antes nadie la había dejado sola así.


— ¡E-Espera! — Exclamó ligeramente al rubio, tomándolo de la manga de su camiseta. — Siéntate... — Dijo con algo de pena. — Si te quiero hablar, solo que no sabía cómo empezar y el tonto de Itachi fue muy directo con mis intenciones. — Terminó con un sonrojo.


Naruto se rió un poco y con una gran sonrisa le dijo:


— ¡Genial! Ahora que rompimos el hielo cuéntame ¿Cómo te llamas? — La sonrisa del chico dejo algo sonrojada a la Uchiha, aunque era imperceptible.


— Bueno... mí nombre es Tatsuki, mí apellido ya lo sabes. — Se presentó la joven de la edad de Naruto.


La sonrisa del rubio no disminuyó ni un poco y le dijo:


— ¡Pues claro! Esos hermosos ojos tuyos y tu cabello tan oscuro te delata, Tatsuki-chan! — Dijo con alegría, haciendo que el sonrojo de la Uchiha sea ahora muy obvio.


Pero toda esta conversación se vio interrumpida cuando...


— ¡Atención todos! — Dijo Minato. — ¡Junto a mí querida esposa, nos alegra el nombrar como heredero del clan Namikaze a Menma, mientras que la que va a heredar las riendas del clan Uzumaki será Kiyomi! — Esta revelación hizo que todos aplaudan, excepto Itachi y Tatsuki, que vieron con sorpresa y desaprobación a la familia de Minato; pero cuando buscaron a Naruto con la mirada, ya no estaba y eso sorprendió mucho a Tatsuki, ya que lo tenía en frente hace un momento.


Lleno de emociones y melancolía, el joven Naruto salió corriendo de su casa sin que nadie se de cuenta... Excepto una persona. Sin saber qué hacer, el muchacho se fue en dirección al bosque, solo quería correr y no parar, en lo único que podía pensar en lo mucho que detestaba el ser la sombra de sus hermanos cuando se suponía que era el mayor, odiaba que sus padres lo dejaran tan de lado y que los demás niños lo busquen como un atajo para ser amigos de esos dos.


Mientras tanto, en las cercanías de la órbita terrestre...


La batalla entre las dos naves alienígenas seguía y Vilgax estaba cada vez más molesto con el mísero parásito que lo separaba de su Omnitrix, así que, ordenó un último ataque para destruir la nave, luego buscarían en sus restos el dispositivo que requería. Pero antes de que pudiesen dar el golpe final, esa mísera nave dio un último ataque al centro de mandos de la nave, dañando a Vilgax en la explosión y dejando vía libre a un último movimiento, con un último ataque, la nave del conquistador Vilgax destruyó la pequeña, que de su puerto de eyección lanzó una cápsula, que al entrar en contacto con la atmósfera terrestre soltó una esfera más pequeña que tomó una trayectoria extraña.


Con Naruto...


Lleno de frustración, el joven Namikaze siguió caminando por el bosque, cada vez más lejos de cualquier persona en la aldea. Iba a seguir caminando cuando notó una luz en el cielo.


— Wow, eso parece un meteorito. — Dijo algo sorprendido, nunca había visto uno, solo le habían contando sobre ellos.


Pero la luz comenzó a ir hacia él, cosa que lo hizo reaccionar con miedo y lanzarse a un lado; cuando el objeto chocó contra el suelo lo vió, una cosa que... no sabría describir muy bien, era redonda y parecía muy dura. Se asomó un poco a ver, pero el borde del cráter se resquebrajó y lo hizo caer cerca de esa cosa.


Al tenerlo cerca, la cosa se abrió, dejando salir una potente luz verde que lo encandiló un momento, pero cuando pudo ver mejor, logro ver una especie de dispositivo negro, con un símbolo que se asemejaba a un reloj de arena. Con sorpresa y curiosidad acercó su mano para poder examinarlo mejor, pero esa cosa saltó hacia su muñeca, adhiriendose al instante.




— ¡¡A-Aaaaaaaah!! ¡¡Quítate quítate!! — Gritó mientras sacudía su mano a un lado y a otro, y al notar que no se saldría, prefirió ir a buscar una rama o algo para probar a hacer palanca.


Ya fuera del cráter, probó y probó con varias ramas, pero el "reloj" no se separaba de él, frustrado lanzó la última rama que se había roto y en su frustración le dio un toque al dispositivo, que levanto su anillo y comenzó a mostrar una imagen que lo hizo quedarse atónito, pensando que no había nada que perder, presionó lentamente la imagen de display del reloj, que soltó un brillo verde y comenzó a transformarlo.


Su fisionomía cambiaba, su piel parecía resquebrajarse y convertirse en piedras, mientras que fuego y magma las unía, Naruto había pasado a ser un ser totalmente distinto, con una cabeza en llamas y una cara de roca, mientras que en su pecho conservaba el símbolo característico de su nueva adquisición. Al terminar de sufrir el cambio soltó un grito:




— ¡Estoy en llamas! ¡Estoy en llamas! — Al darse cuenta de que no dolía, paro de correr de un lado y al otro. — ¿Estoy en llamas? Esto se siente genial. — Dijo viendo sus manos. — A los Uchiha los conocen por su Goukakyu no Jutsu... — Pensó en voz alta, cuando se le ocurrió hacer una bola de fuego en sus manos y lanzarla a una rama, lo que acabó por completo con ella.


Naruto con su nueva forma, esbozo una sonrisa y comenzó a probar sus nuevos poderes de fuego.


— Esto se siente genial, sin chakra, sin sellos de manos y sin nadie que me límite. — Exclamó cuando lanzó una bola de fuego más fuerte que las anteriores, lo que hizo que comenzara a expandirse. — Uh oh... —


Todo eso no se veía nada bien, la gran humareda comenzó a verse desde la lejanía, y la más cercana a todo era Tatsuki, que había comenzado a seguir a Naruto, y al ver todo ese humo se apresuró a ir allá.


Por otro lado, Minato había enviado a unos ninjas a revisar todo ese humo, y si era un fuego que lo extingan lo antes posible.


— Esto está mal, no sé qué hacer para detener esto... — Dijo Naruto nervioso, y comenzó a recordar algunas cosas que le decían sus padres a sus hermanos. — "Si alguna vez se descontrola un Jutsu de fuego, usen otro jutsu de fuego para contrarrestarlo" si... Puede funcionar, quizás pueda absorber el fuego. — El joven en su nueva forma comenzó a concentrarse con sus manos extendidas al fuego, y este se arremolinó en dirección a él, y finalmente fue absorbido por completo, deteniendo el incendio. — Wow... —


Mientras detenía el incendio, a la escena había llegado Tatsuki, que estaba al igual que atónita, aterrada por el tipo de fuego que estaba parado ahí, y que aún peor, había absorbido un gran incendio. Cuando Naruto la notó se dio vuelta y dio una especie de sonrisa con una mano en su "nuca".


— ¡Hola Tatsuki-chan, la cosa está que arde! — Dijo con algo de nerviosismo.


La chica quedó aún más de piedra, nadie le había dicho Tatsuki-chan hasta ahora... Excepto...


— ¿¡Naruto!? ¿¡Qué demonios te paso!? — Gritó señalando al alien.


Naruto le explicó lo que había pasado y el cómo había obtenido una especie de dispositivo raro que lo volvió un tipo de fuego, todo eso le había parecido una mala broma en cualquier otra situación, pero ahí estaban, y Naruto era un tipo en llamas, así que la historia era totalmente verdad.


— Deberíamos irnos ahora, deben venir ninjas a verificar qué era el humo, ven, te llevaré a mí casa, mamá no tendrá problema. — Dijo Tatsuki con una sonrisa, corriendo con Naruto detrás.


Al llegar a la casa de Tatsuki el símbolo del pecho de Naruto comenzó a hacer luces rojas, para terminar por transformarlo de nuevo en un humano normal, lo que reafirmaba de que todo lo que había dicho era verdad, ahí estaba ese extraño dispositivo en la muñeca del chico.


— ¿Y qué crees que haga? No creo que lo único que pueda hacer es volverte un chico fuego. — Analizó Tatsuki viendo el objeto con precaución.


Naruto intentaba hacer que funcione, pero solo se quedaba con una luz roja que hacía un ruido molesto. Rindiéndose, se sentó en el sillón de la sala y no parecía haber olvidado lo de esa noche, así que la joven Uchiha se le acercó.


— Oye... Naruto... ¿Quieres hablar de eso? — Dijo, no refiriéndose al reloj.


— La verdad no, me lo esperaba a decir verdad, porque a mis papás le importo poco en cuanto a lo que respecta a mis hermanos, si me quieren, pero no como a mis hermanos y eso está mal, se supone que somos trillizos y valemos lo mismo ¿Por qué me tendrían que tratar tan... Distinto? — El rubio se desahogó un poco y suspiró. — Pero no importa ya, ellos van a ser los líderes de los clanes y no puedo hacer nada al respecto... —


Mientras tanto, en el espacio.


La nave de Vilgax se encontraba en reparación por sus súbditos robóticos, que unían las brechas en el casco; por otro lado en una sala de recuperación se encontraba el malherido capitán de la nave en un deplorable estado, estaba dentro de un tubo de regeneración, con un respirador y con varios miembros faltantes, ente ellos sus dos piernas y su brazo izquierdo, pero parecía estar siendo curado por unos micro bots.


— ¿Donde esta mí Omnitrix? — Preguntó a duras penas y con una respiración forzada.


— Nuestros exploradores nos notificaron que no encontraron nada en la nave, señor. — Dijo uno de los robots de apoyo que monitorea el estado del alien.


— ¿¡Y dónde se supone que está!? — Exclamó con demanda.


— Según lo que pudimos registrar, el dispositivo fue eyectado en dirección a la Tierra, es posible que esté en alguna parte, tenemos su señal aún en nuestro radar. — Explicó el sirviente.


Vilgax se sintió algo aliviado, de ahora en más sus robots podrían encargarse de traerle su Omnitrix para por fin dominar todo el universo.


— Vayan por él. — Ordenó Vilgax a un robot que se escondía en las sombras.


De vuelta con Naruto y Tatsuki.


Los dos niños se encontraban viendo el dispositivo de Naruto y se seguían preguntando qué más podía hacer.


— Creo que lo mejor sería que no lo toques mucho. — Dijo la chica nerviosa. — Si dices que puede ser como un reloj de muñeca, ¿te dará la hora? — Preguntó con gracia, a lo que Naruto la vio algo extrañado.


— Sinceramente no pareciera, pero tiene este botón aquí abajo que no quería tocar... Pero supongo que no pierdo nada. — Naruto tocó el pequeño botón verde que estaba al lado del anillo del display, y así, el núcleo del dispositivo se levantó, mostrando la imagen del tipo de fuego en el que se había convertido.


Por curiosidad, Naruto comenzó a girar el anillo y la imagen comenzó a cambiar, primero a una cosa que parecía un perro, después a una figura con cuatro brazos, otra que tenía dos picos saliendo de alguna parte de su espalda, un ser raro que tenia brazos largos y dedos muy grandes y se detuvo cuando vio a uno que tenía una cola y una cabeza puntiaguda. Tatsuki lo vió y estuvo a punto de decirle que no lo haga, pero no pudo ni decirlo cuando Naruto decidió transformarse.


Cuando finalizó su transformación, su apariencia los sorprendió a los dos, aunque la más sorprendida era Tatsuki, que no podía creer que algo como lo que tenía Naruto existiese, ya que no era ni un ninjutsu ni un kekei genkai, era pura tecnología que no comprendían.




— ¡Wow, este chico es genial! Me pregunto qué hará. — Y al decir eso, el muchacho intento caminar un poco, pero a la mínima que se quiso mover, lo hizo a una velocidad muy grande, asustando a la chica a su lado. — Ok... Ábreme la puerta, no quisiera atravesarla. —


La Uchiha le hizo caso y abrió la puerta principal, de manera instintiva el Naruto transformado bajo una especie de máscara que cubrió su rostro y, con un salto, fue en dirección a la puerta, y en el momento de tocar el suelo lo último que se vio de él fue una estela celeste que dejó atónita a Tatsuki. En cuestión de unos 40 segundos aproximadamente Naruto había vuelto con una sonrisa en su rostro.


— Este chico es genial, creo que tendría que empezar a ponerles nombre a estos muchachos. — Dijo viendo su mano con una sonrisa.


— ¿Que tal si a este le pones Speedster? — Sugirió la Uchiha, haciendo que Naruto lo piense un poco.


— No suena mal... Y el chico fuego será Inferno. — Cuando terminó de hablar, ese molesto sonido volvió a sonar y se convirtió de nuevo en humano. — Uhm... Bueno, creo que debería volver a mí casa, seguro mis papás se dieron cuenta de que me fui. — Dijo Naruto sonriendo.


Tatsuki lo vió pensativa y preocupada, aparte que su asombro aún no se había ido del todo y se podía ver en sus ojos ónix ese asombro que sentía sobre Naruto.


— Oye Tatsuki... — La mención llamó la atención de la joven. — Quiero que sepas que me gusto mucho conocerte, espero que nos volvamos a ver pronto. — Dijo con una sonrisa que hizo que la joven Uchiha se sonroje bastante más que las otras veces.


La niña no sabía que decir y dió unos pasos atrás, mientras Naruto se quería acercar a ella para despedirse.


— Yo... Yo también me alegro se que nos hayamos conocido, Naruto. — Tatsuki se rió varias veces algo nerviosa, y al notarlo el rubio se detuvo.


El joven Namikaze la veía algo extrañado y avergonzado.


— Te... ¿Te incomode? Pe-perdon Tatsuki-chan. — Se disculpo haciendo una reverencia.


Tatsuki se sorprendió y se paró firme, parecía que verdaderamente le había dado esa impresión de estar incómoda a Naruto, así que lo tomó de los hombros y procedió a darle un abrazo.


— Me alegro mucho de que me trates como una chica normal y no como una heredera importante, yo también quiero verte pronto. — Dijo la Uchiha, dándole un sonrojo a Naruto esta vez, que correspondió el abrazo con una sonrisa.


Los dos se separaron un poco y se rieron, finalmente Naruto decidió irse ya a su casa.


Mientras esto ocurría, otra cosa muy distinta estaba dándose desde la nave de Vilgax, de la que fue lanzado un robot en dirección a la Aldea de Konoha; al aterrizar este libero a dos robots más pequeños de sus hombros y que así den caza al Omnitrix, mientras que este gran robot analizó los restos de la cápsula del aparato, destruyendo por completo el objeto en el proceso.


Naruto había decidido ir caminando a casa, las calles de la aldea ahora estaban mucho menos pobladas que hace unas horas, los festejos por la derrota del Kyuubi habían acabado y en el camino a su casa solo había algún que otro integrante de los Uchiha policías patrullando que todo vaya bien. Pero algo no andaba bien, llegó un momento donde no había nadie y escuchaba un extraño sonido, era como un zumbido que estaba cada vez más y más cerca, al sentirlo extremadamente cerca su reloj dio luz verde y se volteó, viendo a dos objetos rojos con forma de disco y unas garras de metal muy extrañas.


— ¿Q-Que? — Se preguntó atónito, y lo primero que pudo hacer es apretar el botón de su aparato y luego estampar su mano contra la pantalla de selección, comenzando una transformación.


Su estructura corporal cambio absolutamente todo, volviéndose más líquido, unas líneas verdes comenzaron a salir por todo su cuerpo y su piel se tornó negra, para finalizar todo con su reloj en su pecho.




Al terminar de transformarse Naruto instintivamente se lanzó hacía uno de esos discos, comenzando a fusionarse con ese, bridando sus colores verde y negro al monstruo metálico, y con completo control sobre eso lo usó para destruir al otro, y para finalizar se separó de su buen transporte y le lanzó un rayo láser desde su ¿Ojo? era una especie de forma circular en su cara, así que debía ser su ojo.


Al acabar con los robots, se dio cuenta de que había información en esos monstruos de metal, y que la había absorbido, su reloj tan extraño se llamaba "Omnitrix" y poseía el poder de transformarlo en alienígenas, y al parecer esos robots respondían ante un tal "Vilgax" pero no tenía ni una imágen de él.


Pudo ver en las lejanías varias explosiones en uno de los sectores residenciales y decidió ir allá lo más rápido posible; al llegar se encontró con un robot gigantesco que estaba destruyendo varios edificios.


— Demonios, ese maldito está haciendo muchos destrozos. — Dijo Naruto. — ¡Oye! ¡Cubo de metal andante! — Gritó.


Al escuchar una voz, el robot de Vilgax se dió vuelta y con su escáner localizó el Omnitrix en el pecho de Naruto, que se paraba en una pose heróica, sin algún tipo de dubitacion el robot apunto con su mano al muchacho, teniendo que saltar a un lado por un rayo láser que le lanzaron.


El Namikaze pensó unos momentos y tuvo una idea, podría hacer lo mismo que hizo contra esos robots de antes, así que para debilitar al robot lanzó su rayo láser hacia sus piernas, destrozando su pata trasera, haciendo que pierda mucho equilibrio. Aprovechando esta oportunidad se lanzó contra uno de los brazos del robot y lo poseyó por completo, haciendo uso del brazo poseído comenzó a aplastar varias partes del cuerpo del robot gigante, y cuando estaba por explotar se soltó del brazo y en su forma líquida se fue a un lado, terminando con una pose heróica.


— A eso le llamo, sacar la basura. — Terminó y a sus espaldas explotó el robot.


A su alrededor varios civiles y ninjas lo estaban viendo sin entender lo que estaban viendo, ni al robot ni a él.


— Eh... La función de hoy acabó amigos, nos vemos la próxima. — Después de decir eso se convirtió en líquido y se fue a un callejón fuera de la vista de todos y después fue a toda velocidad a su casa.


Al llegar trepó hasta la ventana de su casa y el sonido de tiempo fuera comenzó a sonar junto a la luz roja, y como las otras veces, lo devolvió a su estado de humano.


Ante todo el ruido que había, sus padres se levantaron y fueron a su cuarto, al parecer los dos iban. El que abrió la puerta fue Minato que se sorprendió que esté ahí.


— ¡Naruto! ¿Se puede saber por qué te fuiste? No sabes lo preocupados que estábamos tu madre y yo, más por ese extraño fuego en el bosque. — Le dijo Minato preocupado.


Cuando Kushina lo iba a comenzar a interrogar fue salvado porque comenzaron a tocar la puerta con urgencia, haciendo que los dos adultos tengan que ir.


— Esto no se queda aquí muchachito. — Le dijo Kushina dedicándole una mirada analítica, caminando junto a Minato a la puerta.


Al abrir se encontraron con un ninja algo agitado.


— ¿Por qué nos molestan a estas horas de la noche? — Interrogó el Hokage.


— Se-señor, hubo un ataque en la zona residencial del distrito sur, una especie de... cosa muy rara, tenía tres patas y era de puro metal. — Explicó como pudo el ninja, haciendo que el Namikaze quede de piedra. — Se que suena como un cuento, pero es verdad señor, y había una especie de monstruo negro y blanco con líneas verdes que... se fusionó con su brazo o algo y lo destruyó con su propio brazo. — Después de esa explicación los dos casados se vieron pensando "está loco". — Si quiere más información hubo más testigos, o puede preguntarle a algún Yamanaka que vea mis recuerdos o de alguno de los presentes, esto fue muy real. — Concluyó.


Minato y Kushina se vieron y agradecieron al ninja, despidiendolo de su residencia y se sentaron en el sillón de su sala. Sinceramente lo que decía ese ninja era bastante inverosímil, pero tenía razón en lo de preguntarle a algún Yamanaka si podría ver sus recuerdos, o si muchas personas concordaban con la historia podrían agregar más verosimilitud a ese relato.


Naruto por arriba de las escaleras escuchaba todo con una sonrisa, vio su reloj de nuevo y este volvió a su estado recargado verde. Detrás de él se acercaba una sombra que pudo notar y se apartó un momento antes de que lo agarren de la cabeza.


— Vaya me viste venir idiota. — Dijo su hermano Menma, Naruto lo vió con el seño fruncido y notó que su hermano estaba viendo su reloj. — ¿Así que te regalaron un cachivache? Que pena que el pobre Naruto no pueda ser el líder de los clanes de mamá y papá. — Las palabras de Menma buscaban herir a Naruto, pero este simplemente lo miro sin emociones y se fue a su cuarto.


— No necesito hablar de esto contigo, ¿Tantas ganas tienes de ganarte mí aprobación, hermanito? — Dijo y al parecer eso le había dolido al malcriado de su hermano que quedó sin palabras. — Bien, a este alien lo llamaré... Mmm, Actualizador, su habilidad lo dice todo, ¿no?. — Pensó.


El mayor de los hermanos cerró la puerta detrás de su hermano, que lo miraba aún en ese momento. Luego de un día tan largo Naruto se echó en su cama y cerro los ojos para dormir.


Al día siguiente


El usuario del Omnitrix abrió lentamente sus ojos al escuchar toques en su puerta, con calma y paciencia se levantó y se cambió a sus ropas normales, una camiseta blanca con una franja negra en medio y unos pantalones holgados azules. Al abrir su puerta de encontró con su hermana cruzada de brazos y viendo para el lado.


— Mamá y papá dicen que bajes, ya está el desayuno. — Dijo la joven para luego ir a desayunar.


Naruto bajó luego de su hermana y vio la mesa, había jugó para los tres y varias tostadas y fruta, cuando los dos hermanos se sentaron agradecieron por la comida y comenzaron a desayunar.


— Hoy es el día de su graduación de la academia chicos ¿Se sienten listos? — Preguntó Minato mientras leía el periódico.


Menma sonrió y dijo:


— ¡Pues claro! Al fin nos darán nuestra banda ninja y nuestro equipo, es un paso más a ser como tú papá, un Hokage. — Habló con orgullo, haciendo que su padre y su madre soltaran unas carcajadas.


Kiyomi por otro lado se mantenía con la mirada serena y le respondió a su padre:


— Obvio papá, va a ser un gusto poder ser al fin una ninja, y poder arruinarle el sueño a Menma y ser también la primera Hokage mujer. — Afirmó con una sonrisa, haciendo que su hermano exclamé y la señale, empezando una pelea.


Naruto los veía con el seño fruncido y con una gota de sudor bajando por su mejilla, termino rápido su desayuno y fue a lavar su plato, para luego ir a la puerta, hoy iría a ver cómo Tatsuki se graduaría también de la academia shinobi, por decisión de sus padres no había ido, pero eso si, recibió varias lecciones de cómo defenderse con su padrino Jiraiya, uno de los que lo trataba incluso con algo más atención que sus padres, él siempre le dijo que no aguantaba a los otros dos hijos de su papá por ser tan creídos.


Todos los demás integrantes de la familia terminaron su desayuno y lo acompañaron para ir a la academia.


— Hmp, ¿y tú para qué vas Naruto? — Preguntó su hermana de brazos cruzados. — No eres un ninja. —


Naruto sonrió y le respondió:


— A mí me respecta que tu tampoco eres una ninja, además voy para poder ver a una buena amiga. — La respuesta de Naruto hizo que su hermanita se irrite con él, pero se mantuvo callada.


Cuando la familia del Hokage llego a la academia fueron recibidos por el sensei de todos los chicos durante los últimos años, Iruka Umino, un chunin de rango bajo.


— Hokage-sama, si gusta hacer pasar a sus hijos, ya están todos adentro, luego del examen escrito haremos el nuevo formato de exhibición que usted propuso. — Dijo con una sonrisa el chunin, dejando que Menma y Kiyomi pasen al salón. — Oh, es un gusto verte Naruto, ¿Qué tal te fue con esa práctica de tiro al blanco? — Preguntó Iruka a Naruto, que sonrió y puso sus manos en su nuca.


— ¡Jeje! Bueno, no me fue nada mal, el viejo pervertido hace un tiempo me dio unos buenos consejos para lanzar. — Dijo dedicándole una sonrisa al chunin. — Si quieres te puedo hacer una demostración ahora, aunque puede que hasta saque más puntaje que los otros chicos que van a ser "ninjas de élite". —


Iruka se rió un poco junto a él y le proporciono unos cuantos kunai y estrellas ninja, fueron a un sector del patio de la academia, dónde había varias dianas dispersas alrededor y en distintas distancias. Junto a Iruka y Naruto fueron Minato y Kushina, curiosos de lo que podría hacer su hijo.


Naruto tomo unas cuantas estrellas ninja en sus dos manos y cerro los ojos, concentrándose en donde estaban las dianas, visualizó todo en su cabeza y luego de unos segundos abrió los ojos, y con una velocidad que impresionó a los 3 adultos, lanzó las estrellas hacia las dianas, dando en el centro de todas sin ninguna falla. Siguiendo con la práctica tomó los kunai y corrió hacia una pared, usándola para elevarse en el aire y lanzar los kunai a otras dianas más lejanas, atinando perfectamente y con una puntería mortífera, finalizando cayendo parado en el suelo, dándoles la espalda a los ninjas.


La sorpresa de los adultos era de esperar, ya que un chico sin chakra y con pura práctica había logrado algo que hasta para un genin seria bastante complicado, sus padres lo aplaudieron con una sonrisa e Iruka repitió la acción.


— Que increíble Naruto, eres muy hábil, se ve que Jiraiya-sama te enseño muy bien. — Dijo con una sonrisa Iruka.


Naruto se rió un poco y dijo:


— Esto no me lo enseñó el viejo pervertido, al principio me enseñó como lanzar contra objetivos fáciles, yo fui perfeccionando mis lanzamientos con puro esfuerzo, creí que me sería útil para defenderme, además de que estuve practicando también mí Taijutsu. — Reveló el rubio, dándole una grata sorpresa a Iruka y dejando aún más sorprendidos a sus padres. — Si quieres te puedo hacer una demostración, Iruka. — Dijo algo desafiante al maestro de la academia.


Iruka tenía una expresión de sorpresa ante el atrevimiento y seguridad del muchacho, pero le pareció que esa actitud se debía a que si tenía facultades particulares, sus padres le revelaron que no lo anotaron en la academia por su carencia de chakra... Pero eso le hacía recordar a un chico que había estado en la academia un tiempo atrás, y que se había graduado incluso sin tener chakra. El chunin cerró los ojos y pensó muy seriamente algo.


— Hokage-sama, no quiero sonar impertinente ni nada por el estilo, pero quería solicitarle que permita a Naruto hacer el examen para ser un ninja. — Dijo viendo a Minato, que quedó absolutamente de piedra ante el pedido del maestro. — Creo que su actitud y cualidades pueden resultar de absoluta utilidad para un equipo ninja, así como lo es el joven Lee en el equipo de Maito Gai. — Terminó.


Minato y Kushina se vieron sorprendidos y luego miraron a Naruto, a él se acercó Minato y se arrodilló para tomarlo de los hombros.


— Naruto, se que pocas veces te hemos entrenado, pero quiero que sepas que tenemos una razón más allá de que tus hermanos tengan al Kyuubi dentro de ellos, y es que tú no tienes una red de chakra normal, este no circula en ti y no te entrenamos como a tus hermanos con el miedo de que al no ser igual que los demás ninjas podrías salir lastimado. — Reveló serio su padre. — Puedes tomar el examen ninja solo si te sientes seguro y capaz de ser un ninja, teniendo en cuenta que la vida de uno es dura y es muy difícil triunfar como uno, y queremos que sepas que siempre buscamos lo mejor para ti, pero que está decisión es tuya. — Concluyó con una sonrisa y un abrazo en conjunto con Kushina al joven Naruto.


El rubio menor tenía ligeras lágrimas recorriendo por sus mejillas, pero una sonrisa tan grande como la que siempre llevaba, había ido ese día para apoyar a Tatsuki, y puede que se vuelva un ninja.


— ¡Pues claro que estoy decidido a ser un ninja! Me encantaría estar en un equipo junto a Tatsuki, y para proteger a quienes amo, comprendo lo que es ser un ninja, ¡recuerda que nunca deje de estudiar de tus libros, papá! — Exclamó con decisión y alegría, haciendo que sus padres sonrían y lo dejaran ir al aula del examen escrito junto a Iruka, y así dar comienzo al examen al fin.


Camino al salón Naruto no podía más con su emoción, y vio por un momento el Omnitrix, con ese aparato podría ser un ninja totalmente legendario en todos los aspectos. En eso Iruka notó el artefacto en la muñeca de Naruto y, atinó a preguntar:


— Oye Naruto, ¿y eso para qué es? Tiene un símbolo de reloj de arena. — Dijo con curiosidad.


El joven pensó varias veces si revelar su función o no, pero la verdad confiaba mucho en Iruka, siempre que iba con sus padres a buscar a sus hermanos se lo cruzaba y lo saludaba y lo invitaba a comer ramen, aunque no le gustase mucho.


— Bueno... Prométeme que guardarás este secreto... Este aparato sirve para transformarme en distintos alienígenas con súper poderes. — Dijo como una revelación muy importante, a lo que Iruka lo miro y se comenzó a reír.


— ¡Esa es una muy buena idea para una historia Naruto! Pero por su símbolo diría que te dirá la hora o algo por el estilo, ¿No? — Iruka estaba hablando entre risas y Naruto se sintió algo tonto por cómo lo tomó. — Ahora entra al salón Naruto, llegamos. —


Iruka abrió la puerta del salón de clase y allí estaban todos, los herederos de los clanes, sus hermanos, Tatsuki y algún que otro hijo de civiles con capacidades algo altas para venir de familias normales. Sus hermanos lo miraban con el seño fruncido y sorpresa, mientras que Tatsuki lo miraba con sorpresa y alegría, por otro lado los demás niños estaban sorprendidos por ver que el otro hijo del Hokage haría el examen sin haber cursado con ellos.


— ¿¡Qué haces aquí Naruto!? ¡Este lugar es solo para los futuros ninjas! — Gritó Menma casi cayéndose del otro lado de la mesa al haberse casi subido a ella.


Iruka pareció perder la paciencia por un momento y con su gran habilidad para tener una cabezota gritó:


— ¡¡¡Silencio, ahora va a empezar el exámen!!! — Con ese grito Menma cayó para atrás blanco y tapándose los oídos, mientras su hermana lo veía con una cara de "¿En serio?". — Naruto aquí presente hará el examen a petición mía y con aprobación del Hokage al cumplir los requisitos para ser promovido a genin de la aldea, así que se adherirá en estos exámenes, ahora si, tomen todos sus lápices y ¡comiencen! — Exclamó sentándose detrás de su escritorio.


Todos los jóvenes estaban haciendo el exámen, algunos con dificultad y otros tranquilos, Naruto había completado su hoja en un tiempo récord incluso para la academia, logrando igualar el tiempo de otro chico genio que alguna vez había cruzado ese salón, Uchiha Itachi, el rubio entregó en 4 minutos de 60, sorprendiendo incluso a Iruka. Después de ser felicitado la que le siguió fue Tatsuki y los dos fueron al patio con una sonrisa.


En el camino los dos hablaron algunas trivialidades, aunque Tatsuki le pregunto acerca del ataque del hombre de metal gigante que había aterrorizado el barrio del sur.


— Bueno, ayer volviendo de tu casa me atacaron dos robots voladores, buscaban esto. — Dijo para luego levantar su muñeca izquierda, donde reposaba el Omnitrix. — Ellos quieren el Omnitrix para un tipo que se llama Vilgax, yo destruí a esos tontos con ayuda de uno de mis chicos, le llame Tsukumogami. — Terminó de explicar, sorprendiendo aún más a la joven Uchiha.


Los dos se quedaron hablando lo que quedaba de hora, mientras llegaban más estudiantes, algunos hablaban por lo bajo viéndolos juntos, ya que Tatsuki era muy popular en la academia por ser la única chica Uchiha en el curso, teniendo varios pretendientes que ella esquivaba olímpicamente. Uno de ellos era ese tonto de Kiba Inuzuka, que era bastante buena onda normalmente, pero desde que comenzaron a crecer se volvió cada vez más idiota, al escuchar eso Naruto prometió patearle el culo si se le intentaba insinuar.


— Ahora que lo pienso Naruto... ¿Cómo lograste que Iruka te sugiera para ser ninja? ¡Y tus padres aceptaron! — La peli negra estaba entre sorprendida y alegre aún no pudiendo creer que su amigo tenga la posibilidad de ser un ninja.


— Mira todas las dianas de la zona de entrenamiento, todas están atravesadas por kunai y estrellas ninja. — Apuntó Naruto, haciendo que la Uchiha voltee y note que era verdad, estaban todas atravesadas. — Yo lo hice, a la primera y frente a mis papás e Iruka. — Concluyó.


Esa revelación hizo que la chica lo mire muy sorprendida, incluso ella no acertaría a todas las dianas con esa precisión, y el chico frente a ella lo había hecho, eso solo subió las expectativas de ella sobre él.


Después de la hora, todos los que habían aprobado estaban en el patio, desde unas pequeñas gradas puestas para la ocasión estaban los padres y algunos concejales de la aldea, esperando a ver la nueva modalidad que había aplicado Minato para la academia ninja, varios desafíos de destreza con un último combate de exhibición de todos aquellos que pasaran los desafíos.


En el centro del desafío del tiro al blanco estaba Minato viendo a todos con una sonrisa.


— ¡Alumnos! Se les dan las congratulaciones por haber pasado el examen escrito, pero de ahora en adelante están las pruebas de verdad, aquellas que los harán exigirse, ya que un mal puntaje aquí puede que signifique su futuro como ninjas, la primera prueba es de destreza, sera de tiro en blanco, con diez dianas y cada diana sumará diez puntos sobre cien posibles. — Explicó el Hokage apuntando a las dianas. — La segunda prueba trata de ingenio, y deberán atrapar gatos especializados y entrenados para esto, así que tendrán una agilidad superior a la de uno doméstico. — Continúo. — la tercera prueba y final es una que engloba todo lo que ustedes van a representar como un activo de la aldea y la función que podrán cumplir en su posible equipo, y se trata de una serie de enfrentamientos elegidos aleatoriamente; al finalizar los encuentros se les dará la nota total teniendo en cuenta los puntos de la primera actividad, el tiempo en el que tardaron en capturar a su gato y en su desempeño en el torneo. — Terminó de explicar dio inicio a la primera prueba.


Autor haciendo presencia, para resumir pondré los resultados de cada uno de los personajes realmente importantes, aunque claro que ya se imaginarán quienes se convertirán en ninjas jeje.


Naruto: 10/10


Tatsuki: 9/10


Menma: 8/10


Kiyomi: 10/10


Kiba: 6/10


Shino: 7/10


Ino: 8/10


Sakura: 7/10


Hinata: 9/10


Shikamaru: 7/10


Choji: 6/10


Al terminar la prueba todos aquellos que consiguieron 6 o más dianas bien pasaron a la siguiente fase, donde de 1 a 2 minutos era un resultado excepcional, de 3 a 4 es un resultado esperado, 5 a 6 minutos es un resultado regular y de 7 a 8 minutos es un tiempo no satisfactorio.


Naruto: 1 minuto y cuarto.


Tatsuki: 2 minutos.


Menma: 2 minutos y cuarenta y cinco segundos.


Kiyomi: 2 minutos y cuarto.


Kiba: 2 minutos y medio.


Shino: 3 minutos.


Ino: 1 minuto y cuarenta y cinco segundos.


Sakura: 3 minutos y medio.


Hinata: 2 minutos y medio.


Shikamaru: 1 minuto y medio.


Choji: 4 minutos.


Terminados todos los temporizadores fueron eliminados varios chicos civiles que habían rendido medianamente en la primera prueba, pero que ahora habían fracasado bastante en atrapar a los gatos. Y terminada la segunda fase se dio comienzo a la tercera y final.


— Bien, ahora procederé a sortear los combates junto a Iruka. — Dijo Minato, al mismo tiempo que hacía que traigan una máquina similar a la del bingo, metiendo adentro pelotas con los papeles con los nombres de todos los que pasaron las pruebas.


Y los combates se sortearon en:


Kiba vs Naruto


Menma vs Shino


Kiyomi vs Ino


Hinata vs Sakura


Shikamaru vs Tatsuki


Choji vs un chico random


Naruto vió con una sonrisa a Kiba, que se rió al ver al oponente que le pusieron.


— ¡Jaja! El hermano de Menma y Kiyomi, y además el noviecito de Tatsuki, cuando te venza verá lo que es un hombre de verdad. — Dijo mientras tronaba sus dedos y se acercaba a Naruto, estando los dos en la pequeña arena para los combates.


El joven hijo de Minato sonrió y soltó unas pequeñas carcajadas.


— No me hagas reír, Tatsuki nunca estaría con un perro como tú, Inuzuka. — Se burló. — Si quieres puede que tenga chicle para ese mal aliento tuyo, o mejor aún, un producto de higiene para ese olor apestoso. — Dijo mientras de tapaba la nariz con una sonrisa.


Provocado y enojado el Inuzuka comenzó a cargar contra Naruto, que espero hasta el último momento para tomarlo de su hombro y hacerse un lado, con su otra mano lo tomó del cuello de su chamarra y lo lanzó contra el suelo, usando su propio peso como mayor fuerza. Una vez en el suelo le dio un rodillazo en su vientre, haciendo que escupa saliva y retrocediendo con un salto, al notar que el pequeño perro de Kiba, Akamaru se lanzó contra él.


Naruto pensó en usar su Omnitrix, pero estaba frente a demasiada gente y eso podría ser un problema, prefería que todo quedase como un secreto, así que para continuar la pelea volvió a ver a Kiba, que se encontraba algo agitado después de ese rodillazo tan doloroso, los dos se lanzaron el uno contra el otro y se dieron un golpe simultáneo en la mejilla, Naruto procedió a lanzar una patada lateral que fue defendida con el ante brazo. Luego de esa patada le propinó una paliza, cansandose ligeramente y recibiendo un golpe en la cara de Kiba, siendo lanzado hacia atrás. Ya bastante cansado de todo esto, Naruto se lanzó de nuevo y amagó un golpe en su estómago, haciendo que Kiba se cubra, pero apareció detrás de él y lo pateó varios metros hacia atrás.


— ¡Maldito! Ya no seré amable... — Dijo mientras hizo un Jutsu de su familia que seguía desarrollando. — ¡[Tsuga]! — Exclamó mientras comenzó a girar en un torbellino de arañazos.


Naruto se quedó viendo los movimientos que hacía, eran muy poco visibles, pero podía ver algunas aperturas en los ataques y cierto patrón, ante el primer lanzamiento lo único que hizo fue esquivar, para luego ver perfectamente una apertura y así se lanzó, ante la mirada atónita de gran parte de los presentes, al pensar que al pelear contra un Jutsu se acobardaría o se rendiría. La apertura que vio fue una muy obvia y exclamó:


— ¡Jutsu secreto de Naruto: Dolor de Pelotas! — Gritó para luego asestar un golpe directo en los genitales del Inuzuka, haciendo que detenga el ataque y caiga de rodillas sosteniéndose de su entrepierna. — No tan invencible ahora eh, luego dime para cuando quieres tus productos de higiene. —


Con ese último chiste, el joven rubio fue visto como el ganador del encuentro y sorprendiendo a todos los allí presentes al haberle ganado a un heredero de clan con un Taijutsu bastante bueno y con un espíritu de combate admirable. Si bien ganó Naruto, los dos muchachos consiguieron un buen puntaje por dar una muy buena exhibición.


La próxima pelea fue bastante corta a decir verdad, Menma logró vencer a Shino con una demostración de Taijutsu aceptable y haciendo gala de su estilo Katon contra los insectos del clan Aburame, aunque a decir verdad Shino había logrado molestar a Menma con sus insectos, pero el chico poseía cierto control sobre el chakra del Kyuubi, pudiendo alejar a todos esos insectos por el temor.


La pelea de Kiyomi e Ino fue corta también, incluso más debido a que a Kiyomi no le gusta jugar con sus rivales, agregado el hecho de que no le agradaban ni ella ni Sakura ni Hinata, esas tres niñas estaban detrás de su hermano y no las consideraba unas dignas kunoichi, así que terminó rápidamente haciendo uso del Suiton, elemento que heredó de su madre.


Por otro lado, luego estuvo el combate de Sakura y Hinata, que salió con Hinata como la vencedora frente a una Sakura bastante inferior a la heredera Hyuuga. Mientras que después tuvo lugar el enfrentamiento de Choji y el chico civil que había llegado a esa etapa de pura suerte, siendo derrotado por el Jutsu de expansión del Akimichi.


Y finalmente el último combate era entre Tatsuki y Shikamaru, dos de los alumnos más brillantes de la academia shinobi de ese año, y los que mejor proyectados se veían.


— Veremos quien es el más capaz de nosotros dos, Shikamaru; no me veré a la merced de tu sombra. — Dijo con respeto y con una sonrisa la joven.


Shikamaru vio a las nubes en el cielo y suspiró.


— Esto va a ser muy problemático, ¿no puedo simplemente rendirme? — Preguntó mientras miraba al Hokage, pero sintió la mirada de muerte de su mamá en las gradas. — Que más da, veremos hasta donde llegamos.


Los dos se enfrascaron en una pelea de kunai, en la que Tatsuki dominó de clara manera, para escapar de esa incómoda situación el Nara lanzó una bomba de humo y retrocedió, buscando alguna oportunidad para hacer algo que no sea estar a la defensiva, pero la joven Uchiha era rápida y se lanzó rápidamente hacia él.


— ¡Vamos Tatsuki-chan! — Exclamó Naruto de brazos cruzados mientras miraba detenidamente los movimientos de ambos.


Ese grito de Naruto hizo que la chica se sienta ligeramente avergonzada y bajase la guardia, haciendo que Shikamaru note eso y aprovechando para lanzar algunas estrellas ninja que la chica se vio obligada a esquivar. El próximo movimiento del peli negro fue usar su Kagemane no Jutsu, pero Tatsuki se adelantó y, haciendo algunos sellos de manos lanzó su Katon: Goukakyu no Jutsu, derrotando al Nara con el jutsu de fuego.


Y así se dieron por finalizados los exámenes de ascenso a genin, teniendo a todos los graduados:


Naruto, Tatsuki, Menma, Kiyomi, Hinata, Kiba, Shino, Ino, Shikamaru, Choji y Sakura.


Los once graduados fueron felicitados por el Hokage, quien les puso a cada uno su bandana que los reconocía como ninjas colegas de la Aldea de Konoha y, con ese gran logro a los once se les notifico que mañana deberían acudir a la academia para que se les sean asignados sus equipos y Sensei correspondientes.


FIN DEL PRÓLOGO


Bueeeno ahora también traigo el prólogo de la historia que personalmente más me gusta de mi autoria XD. Espero que les haya gustado este extenso inicio que es básicamente dos episodios en uno.


Si les pareció demasiado largo no se preocupen, luego serán más cortos. Por otro lado en el próximo capítulo voy a subir las apariencias de los personajes principales hechas con IA. ¡Nos vemos!