Angel de la Guarda "Shigadeku"

Summary

Izuku un sacerdote de un pequeño pueblo que está a cargo de su iglesia, es el más joven de todos los que han salido del seminario sacerdotal, pero ese motivo tiene muchas cosas de fondo, como lo fue enamorarse de un demonio Izuku siempre fue religioso gracias a su querida madre que lo educo bajo un reglamento de religión y desde muy pequeño había podido ver a su ángel de la guarda, aquel ángel que todo ser humano posee Lo que jamás imagino fue enamorarse de él y gracias a esa decisión y de que su ángel por igual se enamorara ambos sucumbieron al pecado del deseo, Tomura aquel ángel que lo cuido gracias al amor que le tenía fue desterrado solo para poder estar con él Las llamas del infierno lo consumieron mas no le importo, todo para estar con aquel humano del que se enamoró, aquella criatura bella de la creación, aquel mocoso llorón y un sacerdote que le faltaban años de experiencia en su profesión, a pesar de eso Ninguno fue capaz de dejarse de amar así estuviera el creador de por medio Los personajes no me pertenecen le perteneces a Kōhei Horikoshi Sin embargo, la historia es totalmente mía, al igual que la imagen de portada no es mía, créditos a su respectivo autor, Disfruten de la Historia Att. Dani-2020

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Capitulo Único

Nota: con esta historia no pretendo ofender a ninguna religión o creencia, por favor leerla bajo un punto de vista ficticio al fin de cuentas solo es una historia para entretener, también aclaro que esta historia esta relatada en base a ficción, relatos, teorías y creencias propias sobre mi religión, sin mas comencemos <3

***

“Lo celestial jamás se mezcla con la creación de Dios”

La misa acabo y la gente se despedía de él con una sonrisa y los niños corrían por igual a su alrededor felices de recibir más de algunas palabras llenas de bendiciones o para tomar una de las paletas para todo público que se encontraban en la entrada de la iglesia a la que estaba a cargo

Le gustaba su profesión lo admitía, a pesar de todo el proceso de seminario y de que muchos le decían que lo pensara muy bien por si en el futuro se arrepentía, la verdad era que esta cómodo, si de niño le hubieran dicho que iba a ser sacerdote tal vez lo hubiera negado y dicho que jamás lo haría que no tenía madera para eso, pero ahora de ver que la parroquia que cuida va muy bien se sentía orgulloso de haber tomado la decisión, aunque hubo otro motivo por el cual entro a los seminarios

Espero unas horas hasta que toda la gente se fue y las ancianas dejaban de rezar para cerrar temporalmente el templo y poder ir a comer algo antes de la misa de las diez de la mañana, se sobresaltó levemente al ver a aquel ángel desterrado del cielo sentado en una banca viéndolo con esos ojos tan rojos y brillante que devoraban tu ser solo con posarse en tu cuerpo, aquel ángel que fue desterrado por su culpa

Sus labios se deformaron en una mueca aun le dolía saber que por su culpa ese hermoso ángel fue desterrado a las llamas del infierno y condenado a jamás volver al paraíso, sus pies se negaban a avanzar hasta que aquel ángel al sentir la angustia de su humano comprendió

Se estiro en su lugar levantándose y batiendo con cuidado sus alas lastimadas, se acercó con una sonrisa hasta llegar a ese pequeño sacerdote pecoso, aquel humano por el que peco y se dejó desterrar solo para estar con él. Quedo de frente al pecoso aguardando sus alas adoloridas por estar escondidas todo el tiempo, su humano no importa la edad seguía siendo pequeño en estatura y muy bonito que alegraba su existencia

- Padre – se reverencio haciendo la señal de la cruz dejándola a la mitad, ya no era un ser del cielo por lo que hacer la señal de la cruz era una ofensa para su nuevo hogar que era el infierno – La misa estuvo interesante, cada vez toma más confianza en usted mismo, que la brillante sabiduría del creador lo acompañe siempre

- Basta Tomura, no te burles – la sonrisa del ángel desterrado salió sin escrúpulos burlándose de su amante, le encantaba molestarlo al verlo nervioso dar el sermón ante tanta gente, lo tomo suavemente del mentón tratándolo de besar, esas hermosas mejillas tan llenitas y rojas salpicadas de pecas eran lo más hermoso de su existencia, de ver como esa mirada brillaba para él, su humano... su Izuku es lo más hermoso – No aquí, suficiente tengo con saber que me iré al infierno

- Ya sea aquí o en otro lado siempre nos iremos al infierno Izu – el puchero de Izuku deformo las mejillas que se inflaron ante el berrinche, el ángel simplemente sonrió importándole poco agachándose y fundirse en un beso con su humano, el pequeño temblor del cuerpo de aquel joven sacerdote ante las caricias sutiles en la cintura eran preciosas que indicaban mucho y nada a la vez para la vida sexual activa de ambos, empero, cuando Izuku lo empujo muy suavemente con un puchero más marcado

- Es domingo, tengo cuatro misas, no puedo. Calma tu instinto Tomura - el ángel simplemente bufo quedando con las manos vacías donde su humano estaba antes resignado a simplemente seguirlo – Eres un adicto al sexo Tomura – le restó importancia al regaño de su amante, no podían culparlo después de milenios sin saber que era el pecado original siempre siendo sumiso ante el creador ahora le daba un punto a favor a Lucifer por hacer la rebelión y quien no

El deseo carnal, aquel pecado por el que fueron condenados los primeros hombres siendo la razón de ser desterrados del jardín del edén era el más delicioso, un deseo que por pura curiosidad y por el cariño tan extraño que le tenía a su humano, que más tarde supo que era amor se dejó llevar sucumbiendo al deseo y caer ante un pecado mortal para él, probando la creación de Dios que tenían prohibido tocar

- Pero te gusta – fijo la vista hacia Izuku que simplemente se sonrojo hasta las orejas dándole una mirada de total reproche - ¿Qué comeremos? Muero de hambre – el humano simplemente se encogió de hombros dejándose abrazar por la espalda por aquel ángel desterrado, muchas veces se replanteo en si dejar su profesión ante la situación actual a la que vivía. Si, le gustaba su profesión mas no se creía digno de ejercerla no con el gran pecado que carga en los hombros

La palabra santo no iba con él, se había acostado con un ángel, SU ángel de la guarda aquel que lo cuido desde bebe, manteniendo una relación a escondidas durante años y por no saber frenar sus sentimientos y cediendo al egoísmo tan natural del humano presencio como los cielos exiliaban a su ángel por su culpa, se sentía mal, aunque Tomura no se le veía arrepentido de sus acciones incluso lo veía cómodo con el hecho de ya no ser alguien “divino”

- ¿Tus alas cómo están? – el tarareo de Tomura le erizo la piel al estar tan cerca de su cuello. Preguntaba por las alas del ahora ángel del infierno ya que fueron el precio a pagar por la desobediencia al creador, las tenía quebradas y echas un desastre, si bien estaban curándose ya no podía volar por lo que tenía que usar técnicas para desplazarse del plano terrenal al infierno que era el nuevo hogar de Tomura

- Mejor. Puedo batirlas mas no pueden aguantar mi peso para volar, están siendo un estorbo – suspiro bajito ante el beso en su cuello, cada caricia era la tentación misma, Tomura poseía una belleza mucho más allá de lo normal que a cualquiera atraería, al estar corrompido por el deseo carnal levantaba miradas no muy sanas, había evolucionado a un demonio de alto nivel en el ámbito sexual, dado a que ese fue su pecado este mismo ahora era una virtud en el infierno

- Pienso abandonar lo de cura – esa palabra detuvo tanto su andar como las caricias del ángel que se tensó – No soy puro, tampoco creo que sea correcto seguir distribuyendo la palabra del creador – los penetrantes ojos rojos de su ángel parecían perforarle el alma, Tomura ya sea un ángel o un demonio seguía siendo intimidante, incluso desde que tiene razón hubo algunas veces que le aterraba por lo imponente que llegaba a ser

- El creador le da igual lo que hagas ahora en vida, el karma que acumulas a lo largo de tu existencia solo se penara en la muerte Izuku, estar sirviendo como una oveja más solo reducirá tu pena en el purgatorio y lo prefiero así, además estudiaste mucho para serlo ¿Por qué rendirte cuando lo lograste? No tires a la basura tu esfuerzo – se mordió un poco el labio impulsándose para besar los labios de Tomura que como si fuera de una voz silenciosa lo incitaban a besarlo

Aquel beso fue suficiente para dejar caer al suelo la biblia que lo guiaba al bien ahora para entregarse a los brazos del mal, ante aquellas manos tan bien formadas y en su tiempo delicadas y puras se paseaban con desespero en su cuerpo tratando de arrancarle las prendas, el frenesí que su cuerpo adquirió fue basto y suficiente para enredar los brazos al cuello del ángel y entregarse una vez más al deseo carnal

Los jadeos tan impuros que salían de su boca sin pudor alguno se intensificaron ante el apretón en sus nalgas, aquellos esbeltos brazos se reafirmaron a él bajando hasta los muslos en una indicación muda a que enredara las piernas a la cadera de aquel imponente ser

Tan perdido en el placer que no se dio cuenta cuando ya estaban en la oficina parroquial, el seguro de la puerta fue lo único que sus sentidos captaron antes de ser colocado con una delicadeza tan abrumante al sofá, delicadeza que Tomura toda la vida a tenido con él

No está de más describir aquel acto tan inmoral que realizo con aquel demonio, aquellos cabellos celestes que le hacían cosquillas en el rostro ante el balanceo de las estocadas al ser penetrado, las alas que por igual lo arropaban calentándolo en un mar de seguridad, aquellas plumas que se enredaban en su cuerpo por el sudor y que eran tan sensibles al tacto para Tomura, siendo su punto débil que aprovechaba a jalar o a acariciar todo lo que podía, su entrada realizaba sonidos obscenos que ni siquiera necesitaba preparación ante el constante uso de todos los días para saciar el apetito sexual de aquel demonio

Su cuerpo era un mapa oculto que escondía bajo la camisa con mordidas y chupetones, sus pezones sensibles ante la fricción del pecho de su amante. Aquel acto tan inmoral lo estaba disfrutando, siempre lo disfrutaba, era aquel pecado que por más que intentaba dejar no podía... no solo por el deseo si no por el amor que sentía ante aquel ser de otro plano, al amor que le tenía a su ángel

Se mordió el labio ante la mirada rojiza de su amante que lo veía tan cariñosamente ante el acto tan rudo que tenían, el cuerpo tan imponente y fornido que aplastaba el suyo no de una manera mala, las estocadas a su punto dulce que lo hacía gemir hasta que su orgasmo llegaba

Y así como todas las veces, después de mordidas y azotes que disfrutaba que Tomura le hiciera él por igual aprovechaba para dejar algunos rasguños a la espalda de Tomura que con mucha dificultad podía hacerlas por las alas y el sudor de por medio de llevar ratos en tal acto llego a su culminación, se aferró con un fuerte gemido ante aquella estocada que liberaba el orgasmo de Tomura en su interior que por igual él liberaba el suyo en el abdomen de ambos

Cansados y agitados se recostaron, por lo menos hasta recuperar el aliento, su ángel simplemente se colocó el pantalón sentándose en el suelo dejándolo a él mucho más cómodo en el sillón. Esto jamás pararía, no mientras su cuerpo aun esté en condiciones

Su ángel prometió estar hasta el final de sus días, pero le aterraba la idea de que en algún momento Tomura ya no lo quisiese.

Ya no pudo ni desayunar por estar con Tomura, el tiempo se pasa volado, la misa de las diez se hizo presente y como siempre se fue a la entrada a saludar a la gente que se sumaba a la parroquia, podía sentir la presencia de Tomura a una banca de distancia, jamás lo dejaba solo

La misa empezó y en las últimas bancas solo y aparentando ser una persona normal Tomura lo veía, era tan agobiante el hecho de que antes cuando comenzó como cura Tomura rezaba y se sabía de memoria todos los cantos y rezos... absolutamente todo en latín antiguo y ahora solo se sentaba viendo las imágenes con los ojos cristalinos añorando su antiguo hogar, era en ese momento donde le dolía saber que por su culpa y egoísmo Tomura fuera desterrado

Pero como comenzó todo esto.

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Esta historia se remonta desde su nacimiento prácticamente, Izuku Midoriya, ese era el nombre que su madre le otorgo, una mujer con un sentido religioso alto, desde que tuvo uso de razón siempre asistía sin falta todos los domingos a la iglesia, le dieron el bautizo, lo presentaron ante Dios a los cuarenta días de nacido, le enseñaron a rezar desde muy pequeño etc.

Pero había algo en especial un rezo, uno llamado “El ángel de la guarda” su madre lo crio siempre con la idea de que todos nacían con un ángel y era cierto, desde que comenzó a aguardar memorias siempre recuerda a Tomura, anteriormente llamado Tenko, su ángel de la guarda estar siempre con él

Desde que estaba en su cuna recordaba a ese ser que siempre lo vigilaba desde una esquina, Tenko anteriormente era un ángel tan distinto y a la vez igual a lo que hoy en día era, lo que destacaba era esas alas blancas que mostraba con orgullo, tan pulcras y hermosas que al caminar las arrastraba, un cabello negro como la noche y tal vez lo más peculiar eran esos ojos rojos como la sangre, cabe destacar que según Tomura no era normal en un ángel y que por razones desconocidas él era el único con ese rasgo

Mas no le importaba, siempre lo vio y presencio como alguien que no hacia daño a nadie, siempre alejado pero al pendiente de él, muchas veces intento mostrarle entre balbuceos a su madre a Tomura pero esta no podía verlo algo que al ser un niño aun le frustraba porque no entendía que al ser que veía solo él podía verlo y nadie mas

Tenko siempre estuvo con él a pesar de su cara de pocos amigos siempre estuvo a su lado, como cuando dijo su primera palabra y esa fue la primera vez que lo vio sonreír al igual que cuando dio sus primeros pasos por sí mismo, Tenko muy silenciosamente le celebraba sus logros

Cuando comenzó a caminar intentaba con todo su ser poder alcanzar a Tenko, pero este simplemente se desvanecía o batía esas hermosas alas fuera de su alcance, caso contrario en los sueños que era en ese momento donde Tenko jugaba con él en aquel paraíso desconocido de los sueños

Incluso hoy en día su madre aun le relata como de bebe se reía entre sueños reafirmando que su ángel guardián estaba jugando con él y no estaba equivocada. Tenko no era ese tipo de ángeles risueño, era reservado y a medida que fue creciendo dejo de jugar con él en sueños y lo evitaba mucho más despierto

Cuando al fin pudo expresarse mejor con su madre le contaba de su ángel guardián, empero a que su madre siempre le dijo que poseía una imaginación basta en tener un amigo imaginario y por más que relataba a su ángel nadie le creía obligándolo a solo callar y dejarlo solo como todos le decían que era

“Un amigo imaginario”

Su ángel jamás le hablaba, ni en sueños, por lo que casi siempre era él, el que le relataba su día, cuando cumplió cinco años se dio por vencido y fue cuando dejo de insistir en el tema dejándolo solo como un producto de su imaginación

Fue entonces en esa misma edad que entro al jardín de niños, en una escuela católica que les relataron lo de los ángeles guardianes que comprendió por fin lo que era Tenko volviendo a reafirmar sus creencias que estaba dejando olvidadas, recuerda que el muy entusiasmado y en su inocencia describió a su ángel, lo que lo llevo al comienzo de su etapa más deprimentes a su gusto de la vida, llena de insultos llamándolo loco y cosas así sumado a los golpes

Fue en ese momento cuando su amigo Kacchan lo golpeo por primera vez, recuerda que lloro, no solo de impotencia si no porque su ángel no lo ayudo y solo se quedó viendo, recuerda por igual reclamarle que era malo, porque si era su ángel de la guarda porque no lo había protegido

Tenko ante su reclamo solo hizo una mueca que un niño como él no supo interpretar en su momento hasta ahora que deducía era tristeza, esa vez era tanto su coraje que no le rezo como siempre y tampoco le hablo. los golpes siguieron y los insultos igual y su ángel como siempre solo observaba y cuando estaba abandonando la idea de nuevo de que aquel ser que lo seguía no era lo que decía ser paso algo

Un día igual al estar siendo golpeado, un hombre en traje se apareció, tan imponente e intimidante que lo defendió, recuerda ser cargado y por primera vez lo escucho hablar ante esos susurros de consuelo cuando lo cargo y consoló pidiéndole disculpas por no hacer nada

- Controla a tu niño – por igual fue la primera vez que vio a otro ángel este era el ángel de Kacchan, igual de hermoso que Tenko aunque en su mente inocente siempre diría que su ángel de la guarda era mejor

- Tu no te encariñes tanto con él tuyo, a los siete años dejara de verte y serás olvidado – jamás entendió esa conversación, hasta años después, pero en ese momento era él niño más feliz, se aferró a Tenko que por igual lo meció con cariño calmando su llanto, recuerda aquellos besos tan sutiles en su cabello y mejillas prometiendo que todo estaría bien, el aura que emanaba era tan puro y repleto de cariño, un cariño sano y sin ninguna mala intención, después de todo era su ángel el que te cuidaba de por vida

- Ya, ya no llores Izu todo estará bien, lo prometo, perdóname criatura tan bonita de la creación – ese día lloro mucho, no solo porque dejo de confiar en su ángel y se sentía culpable por ello si no porque se sentía protegido. No se separó de Tenko que lo paso abrazando y debajo de un árbol recuerda como su precioso ángel lo arropo entre sus alas que le hacían cosquillas en la nariz, tan calientitas dándole seguridad

Después de ese día, por raro que parezca Kacchan ya no lo volvió a molestar y se disculpó con él, si bien ya no eran muy amigos como antes al ser niños lograron que la relación con los años mejorara quedando en muy buenos términos. Jamás se imaginó que por aquella primera interacción seria lo que condeno a Tenko

Un ángel de la guarda tiene estrictamente prohibido encariñarse con su humano, una regla de oro que Tenko rompió cada vez más con aquella primera interacción

Desde el día que lo ayudo Tenko fue más unido lo veía un poquito más risueño, lo seguía más de cerca y en las noches lo arropaba con sus alas protegiéndolo, también le enseño el rezo del ángel de la guarda en latín, su madre al escucharlo casi se desmaya y sus profesores también en su mayoría monjas que se impresionaron al escucharlo

Y así transcurrió hasta los siete años, Tenko se le veía particularmente distanciado y con un semblante bastante deprimente que Izuku no sabía la razón, y por más que intento acercarse ese día a su ángel este solo lo evitaba de nuevo

En la noche fue igual, lo acompaño a rezar y lo arropo cubriéndolo con las alas

- Pórtate bien, hazle caso a tu madre y no comas mucho chocolate, te extrañare criatura de la creación – esas palabras sonaban como una despedida, una despedida que no tenía ni idea a que se debía, con la duda latiendo en su ser solo se durmió y al siguiente día al despertar su ángel estaba en una esquina con una mueca muy melancólica

- ¿Estas bien? – y como si sus palabras fueran inesperadas Tenko se asombró, la mueca melancólica paso a sorpresa y después a alegría

- Si, ¿Cómo amaneciste Izu, ¿Soñaste con los angelitos? – se extrañó ante el repentino cambio de Tenko que lo abrazo y le dio unos cuantos besos en la cabeza transmitiéndole esa aura tan tranquila y de paz repleta de cariño puro

Quien iba a pensar que ese comportamiento no era correcto, ese fue el decline de Tenko que olvidándose de su ley de oro se encariño de Izuku, sobreprotegiéndolo e imponiendo el libre albedrío que el creador le daba a cada humano

Desde ese día aquel ángel firmo su condena al decir su nombre a un humano, al encariñarse con él, a interferir y cambiar el curso de alguien

Izuku fue catalogado por los cielos con voluntad divina cuando fue a dejar su reporte al creador, desde el momento que comenzó a mentir en su reporte sabía que algo iba a acabar mal, que su ser se estaba corrompiendo paso a paso

Izuku no sería un niño normal, tendría visiones divinas así como una fuerte conexión con los cielos y tendría que aprender a vivir con ello, el niño era inteligente por lo que fue fácil explicarle la situación de que solo él podía verlo y que no podía hablar sobre eso para evitar el desastre que paso en la niñez

No soportaría ver a su humano siendo humillado de esa manera, no permitiría que esa preciosa criatura le volvía a pasar algo, aclarando que aquel aprecio que Tenko sentía por Izuku solo era un cariño sano jamás lo vio con otros ojos

Un ángel estaba entrenado duramente para solo admirar al creador y tocar a la creación era un pecado mortal y aquellos que osaran desafiar esa ley serian desterrados, los humanos y los ángeles jamás debían de mezclarse, eso sería desobediencia y corrupción a su ser

Carecían de conocimiento de lo que eran los sentimientos, lo único que debía de circular en ellos era el sentido de protección, su error más grande fue intentar entender a Izuku, gracias a eso todo se fue a la borda

Su humano creció dotado de gracia y belleza, era alguien noble y muy bonito y sin contar lo religioso, no era de esos fanáticos tediosos si no que amaba al creador a su manera, sin forzar y a su ritmo, algo que le comenzó a dar celos, porque los rezos al creador eran más dulces y delicados y lo que a él le rezaba era solo lo mismo

Al darse cuenta de sus pensamientos se recrimino ante tal acto de soberbia y celos, peleo mucho consigo mismo para lograr enderezarse y cuando pensó que nada podía salir mal todo empeoro

Aquel inocente niño desapareció dejando en presencia la etapa más dura del ser humano, la adolescencia y pubertad, donde se comenzaba a cuestionar todo y el libre albedrío era mucho más fuerte en Izuku, comenzaron con las hormonas alborotadas y un completo dolor de cabeza

- Izu, no serás al primer humano que vea teniendo sexo, es parte del trabajo, pero si te incomoda solo me saldré de la habitación y ya o solo me volteare, esas cosas no me afectan. El sexo para los humanos es tan natural que no puedes evitarlo, es parte del pecado original, jamás podrás deshacerse de él

Aquel jovencito de quince años estaba completamente rojo en su cama luchando con sus hormonas a tope, últimamente a su Izu le estaba entrando curiosidad ese tema a raíz de una confesión que una chica le hizo, si bien como dijo era algo normal algo en su interior se removió con molestia al tocar ese tema , una sensación que no sabía por qué era

- Eso es raro, no quiero que me veas hacer eso – su rostro se deformo en una mueca en completa confusión ante eso ¿Por qué no quería? Era lo normal, ahora que lo pensaba Izuku se cubría cuando se bañaba, no entendía por qué si toda la vida lo ha visto desnudo – olvida ese tema le diré que acepto sus sentimientos

Aquellas palabras solo aumentaron su malestar, Izuku comenzó a salir con una chica Mei era su nombre, presencio con la misma molestia como el primer beso de Izuku era dado en un parque de diversiones en la tercera cita de ambos y para las sensaciones internas de molestia al año de noviazgo presencio el acto tan natural de un humano que sucumbía al pecado original de los hombres en un cuarto de hotel

Sabía que era incorrecto que en vez de sentirse feliz, no sentía nada, estaba inconforme con eso y lo sabía, cuando fue a dar su reporte al creador le comento esto a su otro amigo Compress que solo le aconsejo que se alejara, por más que quiso explicación el ángel solo le advirtió y ordeno que comenzara a alejarse

Y así lo hizo, además no era como que si Izuku le prestara tanta atención como antes, a veces extrañaba a ese lindo niño que lo miraba solo a él, ahora toda la atención de su humano estaba en esa chica, Mei aquí, Mei por allá y si le hablaba solo era cosas relacionadas a la chica

Por un momento pensó que esa chica seria con la que su pecoso completaría su vida, pero se le olvidaba que ya eran otros tiempos, la relación fue duradera hasta que ambos cumplieron dieciocho años y algo paso con Izuku, cuando la chispa del amor se fue apagando ambos adolescentes decidieron terminar en buenos términos y quedaron como amigos, una parte de su ser se alegró muchísimo de que Izuku estuviera libre, otra vez esa mirada tan brillante solo era para él y estaba feliz, muchas veces le gustaba aparecerse entre los humanos confundiéndose entre ellos y para estar más cerca de Izuku y ese día ameritaba su aparición

- Hola mi bella criatura de la creación – lo que no se esperó que la chispa del amor se había apagado por él ante la inminente revelación de Izuku. Ese día recuerda sentarse con Izuku en ese café y cuando intento acariciarle la mejilla este se alejó suavemente con un fuerte sonrojo, una alerta que si le hubieran dicho a que se debía hubiera pedido cambio con otro ángel guardián, pero entre su ignorancia y su necesidad de atención hacia aquel humano del que se encariño lo decidió ignorar, así mismo ignorando la advertencia de Compress - ¿Qué pasa?

- Nada. Te ves muy elegante Tenko – asintió tenuemente cruzándose de piernas y probar un poco de la comida humana, era deliciosa aunque no tenía la necesidad de comer – Termine con Mei... aunque creo que ya lo sabes

- Mis ojos solo están en ti Izu, me entero hasta de lo que no sabes – aquel sonrojo aumento mucho más y el ambiente de parte de Izuku se tornó más tormentoso confundiéndolo - ¿Quieres hablar de ello?

- No, hace meses que ya no estábamos bien, no duele como creí – tarareo levemente tomando de su café, aquella felicidad de saber que Izuku ya volvía a ser de él no se iba, un sentimiento erróneo que no debía de tener – Me di cuenta de que las chicas no es lo mío. Me gustan más los chicos

- Que bien, que nada te detenga Izu, tu felicidad es la mía, el creador no juzgara tu orientación si es lo que te preocupa – que idiota fue al no entender aquella indirecta en su tiempo y como si su respuesta fue errónea Izuku solo le dedico una sonrisa triste, tampoco es como si tuviera la culpa, en su defensa jamás ha tenido conocimiento sobre el amor u otro sentimiento, le bastaba y sobraba con que Izuku lo volviera a ver

Su humano aún era joven, lo volvía a decir y aquellos sentimientos se fortalecían, aquella rebeldía de todo adolescente, peleas internas que él trataba de calmar como la veracidad de un creador y cosas normales nada de lo que no pudiera tolerara o manejar

Si noto cuando Izuku se comenzó a comportar de manera extraña con él, era más penoso y se avergonzaba solo con su presencia, si bien le parecía adorable no veía el trasfondo de las acciones hasta que en la primera borrachera del pecoso aquellos sentimientos por fin cobraron sentido y uno muy malo

- Me gustas y tu no pareces corresponder, TE AMO TENKO – se quedó de piedra ante eso – ¿acaso los ángeles no saben lo que es amar? – y por primera vez en su existencia desde su alumbramiento fue en contra de todo por lo que fue criado, ese día no respondió y simplemente salió del rango de visión de su humano

Su cabeza taladraba de una manera desesperante comenzando a ver otra perspectiva, se había comido el fruto prohibido, contrario a como todos creen el pecado original con el fruto prohibido era el sexo la manera en que ves a las personas, la manera en que pecas ya sea física o visualmente sumando también el pensamiento y para él aquellos ojos con los que miraban a Izuku pecaron

Comenzó a verle la figura esbelta y preciosa, no era afeminado si no que conservaba muy bien sus rasgos varoniles, aquellos ojos tan brillantes y cabello precioso, la vergüenza lo ataco, se tapó el rostro rojo de sus pensamientos, recordando cuando Izuku se desvestía a su atenta mirada de una forma “Extraña” que ahora sabía que era la manera para seducir y no se había dado cuenta, la manera en que muchas veces se masturbo a sus narices solo para excitarlo y no se dio cuenta y ni mucho menos le intereso al darlo por natural

Un nuevo sentimiento apareció. Celos, ahora entendía la sensación tan repugnante y sus pensamientos nada sanos. El egoísmo, ese era el peor, de tan solo recordar de cómo se alegró al punto de que Izuku lo viera a él. Amor, ese cariño que sentía hacia aquel humano que vio nacer ahora no era el mismo, antes si le tenía cariño ahora con los ojos que lo veía no lo era, era mucho más que aquel cariño infantil

Era amor mezclado con deseo y fue en ese momento que en vez de llamar a Compress para solucionar este problema lo más antes posible para no caer más en pecado cedió a sus instintos ocultos, al pecado mortal

- Izuku – el joven simplemente lo vio con un deje de enojo, no fue por nada se desapareció por cuatro días para pensar todo por lo que el pecoso estaba en su derecho de estar enfadado – Esta mal – susurro y sin más se acercó y sello su destino besándolo

Un beso torpe jamás en su existencia necesito de amor y esas acciones mundanas no iban con él, empero al tener a Izuku en sus brazos colgándose suavemente de su cuello profundizando aquel beso torpe que daba, dándole una sensación de conformidad y dolor a su corazón que palpitaba desenfrenadamente

Su corazón se aceleró muchísimo más ante aquella sonrisa y aquel tierno sonrojo, le fallo como ángel guardián al enamorarse y le fallo a los cielos al desobedecer la regla de oro

- ¿Me amas? – sentía las manos de su Izuku jugar con sus cabellos y esa sonrisa llena de ilusión y felicidad por su respuesta, aquella añoranza en esos preciosos ojos verdes era deslumbrante, dudoso de su respuesta solo asintió, despacio y con el pecho que dolía por una mezcla de sensaciones que aún no terminaba de descifrar – Yo te amo Tenko

Se contagio de los humanos, adopto costumbres que no debía, estaba amando a alguien que no debía, por un largo tiempo por dos años aproximadamente solo se enfocó en buscar una solución, pero mientras más pensaba, mientras más regaños recibía de Compress todo era peor

No quiso perder su pureza o la poca que le quedaba en acostarse con Izuku, tenía milenios en el cielo no podían culparlo por tener miedo a perder su hogar por su estupidez y por haber desobedecido, por lo que no pasaba de besos con Izuku mientras pensaba en algo

Quería solucionar “el problema” pero no quería alejarse de Izuku, de su humano, no podía le dolía solo de pensarlo. Mando a Compress para que lo guiara en sueños y se olvidara de él pero esto funciono únicamente regresando al Izuku religioso al que asistía a misa y se reconcilio con el creador enderezando su vida de la desenfrenada que llevaba durante por su actitud adolescente, algo contrario a lo que quería

Todo iba de mal en peor y su desesperación ya era mucha

- Tenko – tarareo suavemente dando la mejor cara que podía, abrazo a su humano un poco más fuerte, aquel estrés y ansiedad ya no podía más, situación desesperada, medidas desesperadas

- No puedo – se sinceró, algo que Izuku no tomo bien – no puedo, es incorrecto, lo lamento, pediré cambio, pediré que me asignen otro humano - Ese día solo dejo que Izuku le gritara dolido, él también lo estaba pero no podía estaba muy confundido, lo amaba pero las contracciones constantes no lo dejaban tomar la decisión “correcta” a la mañana siguiente hizo cambio con Compress

Lloro por meses, no era capaz de prestar atención al nuevo bebe a su cargo, solo se enteraba por medio de Compress que Izuku no se había rendido y lo seguía buscando y que incluso se había metido a un seminario para convertirse en sacerdote algo que le alegro, ya que con ese lazo divino con el que fue dotado tarde o temprano iba a ser atraído para “predicar” cosas del creador, aunque las intenciones iban más encaminadas a otra cosa que no era el creador, la otra razón del seminario era solo para poder fortaleces su lazo divino y poder invocarlo bajo su nombre en un rezo del ángel de la guarda

Izuku era inteligente, y tras transcurrir un año escucho su nombre entre rezos y suplicas, trato de ignorar las plegarias enfocándose en el niño a su cargo cuidándolo, pero no funcionaba todas las noches era arrastrado a cumplir aquella plegaria, era su deber como divinidad si alguien te reza debes escuchar y responder de la mejor manera

Y tras meses de intentos y rechazos hubo un rezo en particular que lo asusto

“Tenko, ángel de mi gurda, te rezo a ti para pedir tu sabiduría y presencia” – pausa, algo no andaba bien, ya se sabía la plegaria de memoria y era raro que se detuviera – “Solo me despido, no le encuentro motivo a mi vida sin ti, eras mi razón de ser y mi luz que me iluminaba en los días oscuros, donde sea que estés te deseo la felicidad”

En ese momento llamo a Compress que le confirmo que Izuku estaba al borde de un edificio listo para saltar, pidió un cambio y emprendió vuelo y cuando estuvo cerca vio a Izuku lanzarse, voló lo más rápido que pudo y en media caída logro tomarlo en brazos envolviéndolo

¿Cuándo se había torcido todo? No lo sabía, pero el miedo que sintió al pensar que por su culpa la vida de ese humano al que amaba se apagaría le dolió, le dolía saber que Izuku no se sentía suficiente y esa razón era la que lo orilló a los malos pensamientos siendo consumido por demonios de bajo nivel que lo incitaban a tal locura. El demonio de la depresión y tristeza era sutil pero peligroso

- ¿Eres tonto?, tienes una vida entera por delante – regaño entre lágrimas batiendo sus alas en el aire aferrándose a su humano, aquel pecoso que se adentró a su corazón al motivo de su existencia, así como Eva fue la manzana de lucifer y Lilith la manzana de Adán, Izuku era su manzana

Era su fruto prohibido, descendió con cuidado lejos de toda civilización fundiéndose en un beso tan desesperado, que le confirmaba que era su Izuku, su preciada criatura, la belleza de la creación de Dios, sus manos estaba tan inquitas por sentirlo que solo lo toco para saber que estaba bien, en un intento de opacar el miedo que sentía de perderlo

- Tenko – aquel sollozo lo saco del pánico en el que estaba envuelto, tomo suavemente el mentón de su humano de su Izuku, tan lindo como siempre, acaricio ambas mejillas mojadas por las lágrimas retirándolas y besándolas suavemente – Pensé que jamás te volvería a ver – ambos lo sabían y más Izuku, su egoísmo había llegado lejos, pero el amor que se tenían era tan fuerte que Tenko ya no podía ignorar más, era un sentimiento mundano tan fuerte y destructivo dejándose consumir por el egoísmo y amor que Izuku sentía hacia él y de manera reciproca de su parte

Esa misma noche fue cuando Tenko lanzo su pureza, lo poca que le quedaba, después de comprobar que estaba bien y con él miedo latente de perder a Izuku se dejó llevar por el pecado, a la intemperie de esa colina a la cual lo llevo a hacer suyo a Izuku

Estaba nervioso, no asustado, tomo una decisión y esa era quedarse con Izuku por que durante los años que estuvo separado jamás lo olvido y el amor que le tenía era mucho más fuerte

A pesar de su inexperiencia y nerviosismo beso a Izuku y por primera vez aquel acto tan natural para un humano y tan sucio para él lo éxito, aquellos pensamientos tan sucios mancharon su mente cada vez más, consumiendo la divinidad con la que el creador lo concibió

Pero valió la pena, escucharlo gemir ante cada beso y cada chupetón a Izuku, como temblaba a su tacto y como suplicaba por él a base de susurros cargados de cariño repitiéndole como en un mantra te amo, se sentía amado. En ese momento sus pensamientos no eran como fue criado, amaba a alguien más y no era al creador como siempre se le había dicho que tenía que hacer, amaba a Izuku y aquella sensación tan desconocida fue placentera y arropante en un calor lleno de amor y placer

Se deleito de ver como Izuku se aferraba a él y de cómo sus alas eran un punto que estimulaban más aquel acto indecoroso mandando olas de calor que aumentaban su frenesí constante ante el deseo de fundirse con su amado. El frio ya no importaba, solo eran ellos dos bajo aquella manta de amor en la que se querían cubrir

Le costó mucho preparar a Izuku y se guiaba solo con los vagos recuerdos que tenia de cómo hacerlo, pero cada acto que realizaba se iba marcando en su mente, con algo de temor a no saber si lo iba a hacer bien después de la estimulación se adentró a a cavidad de su amante, así también se alarmo al verlo derramar lágrimas cuando lo lastimo al unirse a él

- Parare si eso quieres – aquella negativa fue suficiente para seguir introduciéndose lento y tortuoso, la manera en que su miembro era rodeado era extraño pero estaba en la gloria disfrutando de ese cuerpo pecoso, lo abrazo como si fuera lo único en su mundo y se hizo uno con él, apretó ambas nalgas separándolas para introducirse por completo sintiendo un raro cosquilleo en su estómago – No sé qué más hacer, me siento raro

La risilla de Izuku lo avergonzó quien ante todo el ajetreo y dolor latente en su entrada solo enredo ambos brazos en el cuello de Tenko jalándolo para besarlo, un beso cortito pero lleno de amor

- Muévete despacio, solo estas excitado es normal Tenko – asintió algo agitado con la sensación mucho más marcada en su vientre, se movió despacio pero cada estocada la sentía demasiado placentera, después de algunos minutos entendiendo la dinámica de lo que debía de hacer logro hacer que Izuku comenzara a disfrutarlo tras un temblor fuerte y un pequeño grito indicando que había dado en algún punto correcto

Aquellos gemidos tan dulces y esa sonrisa agitada y cansada eran preciosos, esa fue la primera vez que no se sintió como un ángel si no un humano, desfrutando del deseo carnal de amar a la persona que desea y de poder sentirse completo con el amor de su existencia

- Izu

- Haaa... mmm... tra-tranquilo Tenko, es normal que no dures tanto la primera vez, solo ve haaa... a tu ritmo sigue así - el sudor que se pegaba a su frente indicaba su nula experiencia y la sensación tan abrumadora que aumentaba sin piedad cada minuto, quería satisfacer a su Izuku pero no se creía capaz, por lo menos no esta vez

Gimió por lo bajo abrazando a su amante, pego por completo su cuerpo en la forma más sumisa o como vulgarmente se le conocía, la posición del misionero, sintiendo el balanceo de las piernas de Izuku a su alrededor y los gemidos más escandalosos de su pecoso

Todo era una explosión de sensaciones. Al sentir su liberación cada vez más cerca paro un poco en un intento inocente por aguantar un poco más y como si su vida dependiera de ello lo beso y lo hizo suyo a como quería hasta que el orgasmo de ambos se hizo presente

Siguiendo su instinto más bajo llevo la mano al miembro de Izuku bombeándolo para apresurar el orgasmo de Izuku algo que funciono. El orgasmo de ambos hizo presencia, se corrió en el interior de Izuku soltando un fuerte gemido e Izuku en el abdomen de ambos. Al terminar se sentía cansado pero no estaba confundido tenía todo claro mas no se sentía aliviado, sabía que después de esto el creador lo desterraría al menos valdría la pena

Aquella indecisión se aclaró, se enamoró de un humano, de la creación de su creador y padre algo que no se arrepentía, lo amaba demasiado, se recostó en el pecho de Izuku un largo rato calmando el cansancio, respingando unas cuantas veces ante las caricias en sus alas sensibles

- Que tal tu primera vez Tenko – sonrió ante esa risita tan linda y las mejillas rojas por el acto que se burlaban de su inexperiencia, beso con cariño ambas mejillas llenitas, tan redonditas y tiernas, le encantaban

- Fantástica, ¿Qué se siente romper tus votos de sacerdocio Izuku? – ahora reía él ante el puchero, ahora más que nunca sentía que si tomo la decisión correcta, ya no importaba nada, quería a Izuku, sacrifico y sacrificaría siempre todo por Izuku y sufriría las consecuencias sin arrepentirse – Te amo, jamás te dejare, ni ahora y mucho menos nunca

- Y yo te amo Tenko, mi ángel de la guarda

Aprovechando sus alas se recostó a la par de Izuku abrazándolo y envolviéndolo para darle calor ante la noche fría, su ser emanaba completa felicidad, por primera vez en milenios se sentía así de feliz

- ¿Crees que es correcto que siga estudiando para sacerdote? rompí mi voto – tarareo tranquilamente arreglando el cabello de su humano dándole uno que otro beso, se volví adictivo darle besos

- ¿Por qué lo dejarías? ¿crees que todos son puros? No, Izuku nadie va al cielo, primero pasas al purgatoria a arrepentirte de tus pecados y después subes al cielo, hagas lo que hagas siempre pasaras por el infierno – el rostro de Izuku se deformo un poco en un reproche accidente al saber que iría al infierno – cuando eso pase hare que te suban rápido

- ¿Cómo? Eres un ángel, no puedes hacer eso – la indecisión de contarle del destierro no le gustaba sabía que Izuku no le gustaría y se culparía de algo que el mismo decidió, si no hubiera querido ser desterrado no lo hubiera salvado ni dejado llevar por el deseo

- Me desterraran del cielo, lo que acabo de hacer es el peor pecado Izuku – y así como lo predijo su bonito humano se llenó de angustia y tristeza, le dio un beso para callar lo que sea que su pecoso diría en un intento de calmarlo - No es tu culpa, yo cedi y fue mi decisión amarte, cuando regrese quiere que seas ya un sacerdote Izu – aun así dolía , para Izuku caer en cuenta en el grave problema que puso a su ángel le dolía y aunque todo el tiempo Tenko le recalco que no se sintiera mal aun así esa espina de prevalecía, la espina de la culpa

Los primeros tres meses fueron hermosos después de esa noche, el tema del destierro ya no fue tocado dado que el ángel lo evadía siempre por lo que se rindió en ello, por otra parte Tenko volvió a ser su ángel guardián y lo molestaba cuando se atascaba en sus prácticas de seminario en las misas incluso fue de mucha ayuda enseñándole las oraciones en latín y enseñarle a interpretar las palabras del creador de una mejor manera

Este Tenko que tenía era cariñoso se la pasaba junto a él escondiéndolo entre sus alas, dándole mimos cada dos por tres y ni hablar del sexo, que como niño que acaba de descubrir su nuevo pasatiempo lo hacían sin falta cada que podían y cuando no lo hacían solo disfrutaban de comer algo y contar anécdotas de los años que perdieron juntos

Y cuando todo iba bien y feliz, al cuarto mes dos personas se aparecieron en la iglesia, dos personas que solo el veía y que se sentaron a la par de Tenko, al ver el semblante de su amante supo que la hora había llegado

Al terminar esa misa Tenko se acercó dándole un único beso en el torso de la mano sin decir palabra alguna, quiso hablar mas no lo dejaron, arrastraron a Tenko y lo encadenaron llevándolo a rastras al cielo donde seria juzgado por su desobediencia

El dolor de la partida de su ángel le dolió, se sentía vacío sin él y al pasar los días esa tristeza creció al punto de culparse por el castigo de Tenko, trato de llamarlo de saber algo de su ángel, pero nada durante dos años enteros

Llego a un punto donde pensó que el castigo de Tenko fue peor y tal como leyó en la biblia Izuku se convirtió en “Un hombre de poca fe” se graduó de su seminario siendo el cura más joven obteniendo una parroquia pequeña en un pueblo en la que actualmente está, lloro muchas veces en la soledad del templo rezándole a alguien que le diera señales y nada, solo tenía sueños incoherentes donde la única palabra era, “está bien” que por más que la escuchaba ya no lo creía

Y cuando estaba por darse por vencido una nueva persona entro a la iglesia, en ese pueblo donde conocía a todos los pueblerinos un forastero llego, tenía un porte intimidante que al pasar ni siquiera saludo, solo se sentó en la última banca, no podía verlo pero notaba los mechones celestes sobresalir de la capucha que lo cubría, junto a una cicatriz fresca en el labio, trato de no prestarle atención pero era imposible

Había algo que por extraño que pareciera le llamaba la atención aquel hombre, por lo que en esa misa estuvo distraído tratando de ver al sujeto que solo mantenía la cabeza gacha, al terminar la misa el sujeto no se fue y se quedó sentado en el mismo lugar

Ya algo desconcertado y movido por la curiosidad se acercó chocando con unos preciosos ojos rojos cargados de deseo impuro que lo hizo flaquear, tenía una cicatriz en el labio y ojo que le daba un atractivo casi abrumador y el aura que desprendía era de total deseo y frenesí, pero hubo algo tan distintivo y difícil de olvidar, una marca de belleza debajo del labio

- Me extrañaste – no supo reaccionar al reconocerlo, estaba sorprendido y con ganas de llorar, era tan diferente pero a la vez igual, aquella divinidad fue remplazada por corrupción... un demonio, un ángel del infierno precisamente – perdón la tardanza... mi nuevo hogar es difícil de manejar

Lloro sin tapujo alguno lanzándose contra su ángel, el amor de su vida y razón de ser desde que tiene razón se sentía culpable de verlo a lo que se convirtió por él y más al ver sus alas rotas y destrozadas, pero se sentía feliz de volverlo a abrazar, no sabía cómo describirlo pero así fuera un demonio o ángel seguía siendo su Tenko, ahora llamado Tomura como él infierno lo nombro

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- Pueden ir en paz, la misa a acabado – suspiro algo melancólico por ese tema, al recordar todo los sucesos, a pesar de haber pasado ya dos año de eso aún era doloroso cuando se recordaba y más cuando Tomura se quedaba viendo fijo a las imágenes con melancolía, se arrepentía de su egoísmo al que arrastro a Tomura por no controlar sus sentimientos y ese mismo egoísmo tampoco permitía dejarlo ir por solo porque lo amaba y aunque Tomura le recalcaba que no era su culpa aun le entristecía

Hizo su rutina de despedir a todos y cerrar el templo hasta la próxima misa mientras descansaba un rato y merendaba algo, se acercó con bastante cautela a su amante que seguía fijo en su lugar viendo fijamente la pintura de ángeles del techo

- Extrañas el cielo – al estar a la par de Tomura se sentó a su lado recostando su cabeza en el hombro del ángel que de inmediato lo cubrió con una de sus alas, con la mejor sonrisa correspondió el apretón en su mano que su amante le dio

- Un poco, me gustaba pasearme por las nubes con Compress y Toga, siempre que terminaba mi trabajo de cuidar un humano eso era lo que hacía... era divertido – Tomura simplemente agrando la sonrisa estirándose lo más que podía entre quejidos ante el entumecimiento del cuerpo

- Si te dieran la oportunidad de volver lo ¿harías? – en ese momento fue cuando Tomura comprendió porque su pecoso estaba tan distraído en misa o por que se confundía en algunas palabras, conocía a Izuku como la palma de su mano ha estado desde que nació y conoce los sentimientos de su amante y ese arrepentimiento por privarlo del cielo, por más que se lo recalcaba que no había problema que todo estaba bien Izuku a veces era muy terco

- Claro que no, estoy feliz con mi decisión y si me dieran a escoger me negaría, el infierno no es tan malo, me gusta molestar almas, pero no me arrepiento de absolutamente nada, tengo más libertad, menos restricciones y demás, diría que extraño a mis amigos pero me vienen a ver así que... casi no extraño estar en el reino celeste, además te tengo a ti mi Izu

Dio una sonrisa que rápidamente se apagó por las lágrimas silenciosas que salían de sus ojos, un ángel que se enamoró de un humano y que no le importo ser desterrado, a veces sentía que no se merecía aquel amor tan puro de Tomura y que a pesar de ser un demonio de lujuria le era fiel, lo cuidaba como si fuera todavía como un ángel y si se podía a enumerar todas las virtudes y cariños que tenía hacia él jamás acabaría

- No llores, ahora que pasa amor – las caricias en sus mejillas fueron suaves y tan delicadas retirando sus lágrimas, aquellos besos tan llenos de amor en sus mejillas y labios

- Entonces por que pareces ido, a veces pienso que no te merezco que te prive de todo – el ángel simplemente beso los labios de Izuku con una risilla desconcertando a Izuku – No te rías, de verdad me siento mal

- Mi amor, mi todo, mi bella criatura de la creación, te amo mucho más de lo que crees, lo que tu deduces que era tristeza en realidad solo estaba pensando y escuchando como te confundes en los rezos de parte latín, pensé que era buen maestro – la mueca de tristeza del rostro pecoso paso a un puchero alejando suavemente a Tomura lejos para que no siguiera con los besos

- No eres nada serio

- Cuantas veces tengo que decirte que mi decisión de ser desterrado no fue tu culpa, yo me entregue a ti, porque te amo, porque me enamore de un humano llorón y un cura que le fata años de experiencia, Izuku si estas en frente al altar tienes que reverenciarte, cuantas veces no te lo he repetido – su llanto fue remplazado por risas, intento de todo alejarlo de que lo besara para huir del seguro sermón de sus errores pero no pudo ante la calidez de las alas de Tomura

- Solo fue esta vez – reprocho con una sonrisa acompasada de un suspiro ante un beso en su cuello que subía a sus labios bailando tan tranquilamente – entonces por que estabas así – el cuerpo del ángel se tensó un poco y la mano que estaba en su mejilla se sumergió entre la sudadera de Tomura

- Estaba pensando... que un humano tiene una vida corta y tarde o temprano aunque me duela decirlo morirás y me niego a eso, eres mi todo, eres el dueño de mi existencia y ahora que soy un demonio nadie me dirá si estoy mal o no ser egoísta es por eso, que le vendí algunas de mis plumas a un demonio a cambio de algo – frunció el ceño viendo a Tomura, ahora comprendía porque cuando fue al infierno regreso con las alas lastimadas si ya estaban curadas

- Espero que ese favor valiera Tomura – la mirada carmesí que se posó en él lo sonrojo era tan brillante y bonita, se inclinó dándole un beso, su ángel era hermoso y el que dijera lo contrario entraría en debate y si no ganaba entonces cometería homicidio, su ángel nadie lo superaba

- Valió cada grito de agonía – se recostó un poquito en el pecho de su amante escuchando el golpeteo incesante del corazón de su Tomura, ahora tenía curiosidad, si estaba nervioso por eso debía ser algo importante – Izu – tarareo tranquilamente levantando la mirada

- Te casarías conmigo – se quedó de piedra al ver una caja negra de terciopelo, adentro de ella había un bonito anillo con una piedra roja grande y brillante, el diseño de la sortija venia con un poema de amor en latín y dentro de la sortija venia otra inscripción que no supo leer – es un anillo de alma, la piedra es el alma de un demonio de inmortalidad, si te pones el anillo jamás envejecerás y así... podremos vivir milenios juntos...

- Y si me niego – la mueca de Tomura se deformo levemente a una triste

- Entonces... no importa el tiempo que me tome, buscare tus rencarnaciones una y otra vez para estar a tu lado, pero me niego a dejarte... me niego a dejar de amarte – tomo la sortija con cuidado viéndola detenidamente, era preciosa y el poema le aceleraba el corazón, se la puso con cuidado viendo el destello de la piedra ese destello fue a su corazón haciendo que su cuerpo se sintiera liviano

- Es preciosa... - se giró con una sonrisa dándole un beso a su ángel que con gusto correspondió, perfilo el pecho de su amante sintiendo el constante bombeo del corazón por los nervios – Si quiero casarme contigo mi ángel... mi Tomura

Aquella mueca de preocupación paso a ser una risa tan fuerte y alegre, los brazos de Tomura lo levantaron de su lugar cargándolo, se aferró con fuerza ante las vueltas que le daba Tomura entre risas

- No sabes lo feliz que me haces, recuerda esto, jamás me arrepentiré de ti, te amo y te amare para toda mi existencia, hoy y siempre – enredo las piernas en la cadera de Tomura para sostenerse al igual que sus brazos fundiéndose en un beso

- Y yo te amo a ti Tomura, mi ángel de la guarda – ambos rieron tan bajito disfrutando de su amor, tal vez era un amor arriesgado, algo que jamás debió pasar y a pesar de las inseguridades al final ninguno se arrepentía de las decisiones tomadas

- Cobro por boda te lo advierto – rio a carcajadas ante la mala mirada de su amante

- Te pagare con sexo y que peines mis alas

- Hecho

Tal vez no eran la pareja perfecta pero eran raros y diferentes, aquel que comenzó solo como su ángel guardián paso a ser el motivo de sus alegrías, de sus logros y tristezas, paso a ser el amor de su vida el que bajo al infierno por él

Lo amaba y mucho

Y con un beso sello una promesa silenciosa de que jamás volvería a dudar

Por qué amaba a su precioso ángel de la guarda, así como Tomura amaba a su bella criatura de la creación

Y entre ambos así costara harían que ese amor durara hasta el final de los tiempos

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Fin

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Gracias por leer Angel de la Guarda

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Hola mi gente linda, espero estén de maravilla y se estén cuidando. Como siempre aquí les traigo una historia, esta vez lo prometido es deuda, les había prometido una historia de este estilo y espero de corazón que el resultado les guste

A mí en lo personal me gusto y a la vez creo que me fume el monte muy verde por que saber ni de donde saque semejante idea XD pero de verdad y de todo corazón espero les guste y disfruten como a mí me gusto hacerla

Sin más que decir mi gente linda, espero les guste y si es así denle a la estrellita que me ayuda mucho y sus comentarios que me hacen feliz, de verdad espero les guste, no se olviden mi nombre es Dani, los quiero un montón un beso y abrazo psicológico y nos vemos en una siguiente historia, por cierto si les gusta mis historia visiten mi perfil que tengo más siempre con la trama Shigadeku tal vez mas de alguna les llame la atención, sin más que decir, nos vemos y cuídense “BAY, BAY”