¿Solo podemos ser amigas?

Summary

Catherine Evans y su familia se embarcan en una emocionante aventura al mudarse a la vibrante ciudad de Hackensack. Aquí, Catherine está a punto de sumergirse en un torbellino de experiencias, algunas dulces y otras no tan agradables. Pero lo más sorprendente es la relación que desarrolla con la popular y enigmática Lexy Cross. A pesar de su enemistad pública, Catherine y Lexy se sienten irresistiblemente atraídas la una hacia la otra. En secreto, dejan de lado sus diferencias y se entregan a encuentros apasionados que despiertan sentimientos profundos y mutuos. Pero ahora se enfrentan a un dilema: ¿serán capaces de dejar a un lado su enemistad en el mundo exterior y enfrentarse valientemente a lo que realmente sienten?

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

¿Solo podemos ser amigas?

Lexy abrió la puerta de su casa y se encontró con Catherine, que la miraba con una mezcla de ira y dolor. Antes de que pudiera decir algo, Catherine entró empujándola y cerró la puerta tras de sí.


- ¿Qué haces aquí? - preguntó Lexy, nerviosa.


- ¿Qué hago aquí? ¿En serio me lo preguntas? - replicó Catherine, elevando la voz. - Estoy harta, Lexy. Estoy harta de que me uses como tu juguete, de que me beses a escondidas y luego me humilles en público. Estoy harta de que salgas con ese idiota de Junior Wheeler solo para aparentar que eres "normal".


- Catherine, por favor, cálmate. No es tan fácil como crees. Mi madre es la futura alcaldesa de esta ciudad, no puedo decepcionarla. No puedo salir del clóset, no ahora.


- ¿Y qué hay de mí? ¿Qué hay de nosotras? ¿No te importa lo que siento? ¿No te importa que te amo?


- Claro que me importas, Catherine. Yo también te amo. Pero tenemos que ser discretas, nadie puede saberlo.


- ¿Discretas? ¿Es eso lo que quieres? ¿Vivir una mentira? ¿Negar lo que somos? ¿Negar lo que sentimos? No, Lexy, yo no puedo hacer eso. Yo no puedo vivir así. Yo quiero estar contigo, pero quiero que seas valiente, que seas honesta, que seas tú misma.


- Catherine, no me pidas eso. No puedo hacerlo. No entiendes lo difícil que es para mí. Tú y yo somos muy distintas, venimos de mundos diferentes. No podemos estar juntas.


- ¿Qué? ¿Qué acabas de decir? ¿Qué somos muy distintas? ¿Qué no podemos estar juntas? ¿Es eso lo que piensas? ¿Es eso lo que sientes?


- No, no es eso lo que siento. Es lo que pienso. Es lo que tengo que pensar. Es lo que la gente espera de mí.


- Pues sabes qué, Lexy. Me das pena. Me das pena y me das asco. Eres una cobarde, una hipócrita, una egoísta. No mereces mi amor, ni el de nadie. Se acabó, Lexy. Se acabó lo nuestro. No quiero volver a verte nunca más.


Dicho esto, Catherine se dirigió a la puerta, dispuesta a marcharse. Lexy se dio cuenta de que estaba a punto de perderla para siempre, y sintió un vacío en el pecho. Sin pensarlo dos veces, corrió tras ella y la agarró del brazo, impidiéndole que se fuera.


- Catherine, espera. No te vayas. No me dejes. Por favor.


- Suéltame, Lexy. Suéltame y déjame en paz. Te odio, Lexy. Te odio.


- No, Catherine. No me odias. Me amas. Y yo te amo a ti. No me importa nada más. No me importa lo que diga la gente, lo que diga mi madre, lo que diga el mundo. Solo me importas tú.


- No, Lexy. No me mientas. No me ilusiones. No me hagas daño.


- No te miento, Catherine. No te ilusiono. No te hago daño. Te quiero, Catherine. Te quiero con todo mi corazón y con toda mi alma.


Lexy acercó su rostro al de Catherine y la besó con pasión, sin importarle si alguien las veía. Catherine se resistió al principio, pero luego se dejó llevar por el beso, correspondiéndolo con la misma intensidad. Ambas se abrazaron y se fundieron en un solo ser, olvidándose de todo lo demás. Solo existían ellas, y su amor.