Todo por amor (MadaTobi)

Summary

Hashirama Senju, el Lord del clan Senju, recibe un inesperado pedido. El rey Hiruzen Sarutobi, le ordena presentar a su hermano menor ante él para contraer matrimonio y poder tener un heredero para el trono. Todos saben que el rey es un tirano y abusador, por tal motivo, el Lord no está dispuesto a seguir las ordenes de la realeza pese a la amenaza recibida. El mayor de los hermanos Senju, ve una luz de esperanza cuando Madara Uchiha, Lord del clan Uchiha, se presenta ante él para crear una alianza. Para Madara no será fácil la parte que le toca con aquel lindo pero testarudo doncel, sobre todo porque ese muchacho es muy diferente a todos los donceles que ha conocido, tanto en carácter como en obediencia, sin embargo, está dispuesto a que ocupe el lugar que le corresponde. Muchas veces se ha dicho que sentir emociones como amor o felicidad vuelve débiles a las personas, pero el Lord pronto descubrirá que en ciertas circunstancias pueden hacerlo más fuerte que nunca. *Historia original. *Los personajes son creaciones de Masashi Kishimoto. *Portada original. *Prohibida su copia.

Status
Complete
Chapters
22
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Hace años, se dio a conocer que había hombres que presentaban una condición llamada “Doncelismo”. Los donceles son personas de género masculino con la capacidad de dar a luz.

Con el tiempo, la sociedad comenzó a tratarlos igual que a las mujeres, ellos debían ser sumisos, ocuparse de las tareas del hogar y obedecer sin rechistar a los varones, mientras que ellos se dedicaban a protegerlos convirtiéndose en guerreros.

Al poco tiempo de darse a conocer esta condición, los varones tomaron la misma costumbre que tenían con las mujeres, la cual era, obligarlos a casarse con ellos. Las propias familias de las mujeres o donceles los “intercambiaban” a cambio de algo que beneficiara a ambas familias. La opción se tomó por el hecho de que resultaba más importante que los guerreros, sobre todo los de alto estatus, pudieran conseguir un heredero. El rey Tajima, antes de su muerte, ordeno la ley que protegiera a los donceles y mujeres, otorgándoles la oportunidad de elegir a la persona con la cual quieran casarse. Ley que permanece vigente.

°

Hashirama llegó al palacio acompañado de una docena de sus hombres. Los guardias reales lo estaban esperando en la entrada del lugar desde que lo vieron avanzar a caballo desde las colinas del Norte.

El moreno bajó del animal y siguió a los hombres del rey hasta el interior, donde el mencionado lo estaba esperando sentado en su trono forrado por una suave tela roja.

—Es un honor estar ante usted, mi rey —Habló con los dientes apretados mientras realizaba una reverencia.

—Lord Hashirama, me alegra saber que no ha ignorado mi invitación.

—Era una orden real, después de todo —Respondió— ¿Puedo saber a que se debe la reunión? —Preguntó el Lord, una vez que se incorporó.

El rey, lejos de sentirse ofendido, se levantó de su cómodo trono y comenzó a caminar delante de Hashirama mientras comenzaba a hablar.

—El motivo de tal exigencia, si es que lo quiere denominar de esa manera, es que necesito un heredero —Hashirama lo vio confundido— Se que el clan Senju es uno de los más fuertes y me parece la mejor opción que mi heredero también lleve la sangre de su clan.

—¿Está insinuando que entregue a alguna de las mujeres o donceles de mi clan? —Preguntó el moreno con una ceja alzada.

—No está comprendiéndome.—Detuvo su caminar y lo miró— No quiero a cualquier mujer o doncel, quiero a su hermano.

Hashirama lo miró. Odiaba a ese tipo, era un tirano y sabía a ciencia cierta que era violento con los más débiles, no pensaba dejar a su hermano menor a manos de un vejestorio como él.

—Lo lamento, rey Hiruzen, pero no creo que a mi hermano le agrade la idea de que yo escoja por él.

Sarutobi lo miró con el ceño fruncido.

—No puede negarse a la orden del rey y yo ordeno que me lo entregue.

—No puede obligarme a que entregue a mi hermano en matrimonio, la ley dicta que la mujer o doncel puede elegir con quien casarse.

—Podemos dejar la ley de lado. El deber de toda mujer y doncel es obedecer al hombre que los está protegiendo, si usted se lo ordena, su hermano lo cumplirá.—Hashirama lo miró con su ceño fruncido y el rey suspiró— Lord, no quiero quedar en malos términos con usted, este matrimonio beneficiará a ambos —Sonrió de lado pareciéndole de lo más desagradable al moreno— Por mi lado, tendré un heredero para cuando me retire como rey, será un heredero fuerte con sangre noble y de guerrero, de los mejores guerreros —Enfatizó— Y por el lado de su clan, tenga en cuenta que contará siempre con el apoyo real, nada le faltará a su hermano, mi hijo o su clan —Lo miró y se volvió para sentarse en el trono— También, podrá obtener nuevas tierras y expandirse, se aliará con la realeza, eso sin dudas será muy bueno para su poder.

—¿Entonces está pidiéndome que venda a mi hermano por algunas tierras?

—Véalo como mejor le convenga —Sonrió Hiruzen— Solo quiero que tenga en cuenta cual es mi decisión, quiero a su hermano conmigo y que me de un hijo para ocupar el trono, es algo muy sencillo de cumplir ¿verdad?

—Lo lamento, mi rey, pero debo hablar con mi hermano al respecto —Habló mirándolo a los ojos— No puedo pasar por encima de su decisión, tampoco ignoraré la ley, mi hermano Tobirama está en todo su derecho de decidir a quién desea como esposo ¿Qué clase de Lord sería si hago sin dudar lo que usted me está proponiendo? Siempre intenté ser justo con todo mi clan, no voy a hacer una excepción ahora.

—Bien, hablará con su hermano —Habló enojado— Solo espero que tome la decisión correcta, no sería bueno que el clan Senju desapareciera, como dije, son de los más fuertes en el reino.

—¿Es una amenaza? —Preguntó el moreno, ira estaba comenzando a bullir en su interior.

—Solo una pequeña advertencia —Sonrió arrogante— Puede irse.

Hashirama reverenció una vez más con la mandíbula tensa y salió del salón para encaminarse hacia su caballo.

—¿Está bien, mi Lord? —Preguntó uno de sus hombres cuando el mencionado subió al animal.

—No, Toka, no lo estoy, marchemos. —Dio por finalizada la charla y partieron rumbo a su fortaleza.

Hashirama no podía sacar de su cabeza la amenaza del rey, no estaba dispuesto a permitir que su hermano estuviera bajo el mismo techo y sus órdenes. No quería que reafirmara lo que ya todo el reino conocía con respecto a ese hombre. Debía pensar las cosas con claridad, sabía que Tobirama se iba a negar a casarse con el rey y él, como su hermano mayor, no iba a insistir en esta tontería. También sabía que iba a tener que evitar ciertos detalles de la conversación porque si llegaba a decirle al doncel que Hiruzen había amenazado a todo su clan, definitivamente, Tobirama iba a realizar la tarea ordenada por el rey sin lugar a dudas, siempre pensando en lo mejor para su gente.

°

Llegaron a la fortaleza poco antes del anochecer.

Los hombres que había dejado como protección estaban entrenando en el patio de armas con sus espadas.

Bajó del caballo, se lo entregó al jefe de caballerizas y entró al lugar en busca de su hermano.

Poco tardó en encontrarlo, estaba junto a Mito, su esposa, quien parecía exasperada mientras su hermanito tenía un semblante aburrido.

—Buenas noches a ambos —Saludó feliz. Su esposa y hermano voltearon a verlo y le sonrieron— ¿Qué están haciendo?

—Tratando de que tu hermano comprenda sus labores —Habló su esposa— Pero parece que no sirve de nada cuanto le explique, no hace ningún esfuerzo por aprenderlos —Llevó sus manos a su rostro frustrada.

—Tranquila, a él no le gustan esta clase de cosas pero aprenderá cuando sea su hora —Defendió Hashirama.

—¿Lo ves? Él si me entiende —Habló esta vez Tobirama.

El moreno rio y volteó a ver a su hermano menor.

—Pequeño, mañana iremos de caza ¿Te sumas?

—Por supuesto —Sonrió el albino.

—Me rindo —Dijo la Uzumaki— Es por esto que tampoco quiere aprender, lo apañas en todo y para colmo lo incentivas.

Mito salió de la cocina y se dirigió a su alcoba. Hashirama miró a su hermano y rieron por la exageración de la mujer.

Unos segundos después, el mayor se puso serio y miró al menor.

—¿Cómo te fue con el rey? ¿Qué quería? —Preguntó el albino.

—Tobi, necesito que hablemos —Hashirama colocó una mano en su hombro con suavidad y su hermano le miró preocupado— Vamos al comedor, no falta mucho para que Akane sirva la cena.

Ambos se encaminaron al comedor y se sentaron en la mesa mientras los hombres del clan imitaban la acción.

—Hermano, me preocupas ¿Qué sucedió?

—Tobi, el rey pidió un compromiso —Habló mirándolo a los ojos— Perdón, corrijo, él quiere un casamiento —Su hermano lo miró sin entender y Hashirama prosiguió— Contigo.

El albino miró el plato que Akane había colocado frente a él que contenía guisado de conejo. Había perdido el apetito ante lo que le había dicho su hermano mayor, elevó la vista con el ceño fruncido y habló.

—Dime, por favor, que le has dicho que no. No quiero casarme con ese viejo, además, todos saben que es una desagradable persona y me refiero a que también lo es como rey.

—Tranquilo —Hashirama volteó hacia un costado y observó a Mito que caminaba hacia él para unirse a su lado en la cena— No acepté, tu estás en tu derecho de elegir a tu esposo y no puedo ni pienso obligarte a nada. Además, jamás te entregaría a él.

Tobirama suspiró tranquilo y su hermano mayor comenzó a contarle lo sucedido a Mito, quién lo miraba con un semblante confuso al haber oído menos de la mitad de la situación.

—Mi Lord, se acerca un mensajero de los Uchiha —Habló Toka entrando al comedor.

El moreno se puso de pie y caminó junto a él a recibir al mensajero que llegó a la entrada resguardada de la fortaleza acompañado de otros guardias Senju.

—Lord Hashirama —Reverenció— Es un honor presentarme ante usted y su clan. Soy enviado desde el clan Uchiha —Tobirama y Mito se unieron a su familiar— Mi Lord, Madara Uchiha, pide amablemente una reunión para debatir sobre una alianza —Hashirama elevó ambas cejas al escuchar lo ultimo pronunciado y miró por el rabillo de su ojo a su hermano.

—Será más que bienvenido a mi fortaleza para hablar sobre un tratado.

—Hermano ¿Estás seguro? —Preguntó el menor.

—Tobi, necesitamos crecer con los demás clanes, hasta el momento contamos con los Nara, Namikaze y Uzumaki, esta será una gran oportunidad —Lo miró sonriente— Discutiremos el tratado de la alianza de paz y la protección con la que contaremos, no hay nada de que preocuparse.

A Tobirama le extrañó que el clan Uchiha quiera aliarse con el Senju, después de todo, se sabía que el primer clan mencionado solo se relacionaba con los suyos, eran muy confiados y hasta el momento no habían pedido alianza con ningún otro clan, ellos eran los primeros.

—Dígale que acepto la reunión, se hará dentro de tres días —Dijo sonriente.

El mensajero hizo una reverencia y partió de nuevo hacia su destino. El moreno volteo, con una mano tomó la de su esposa y con la otra la de su hermano.

—Verás que todo saldrá bien —Dijo sonriendo tranquilizador hacia su hermano y entraron los tres.


¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!