Capítulo 1 - Leche con Chocolate
「Capitulo 1 - Leche con Chocolate.」
Uzumaki Naruto es un héroe de guerra, respetado y temido en todo el mundo, que a pesar de su horrible pasado había tenido una vida muy feliz. Tenía todo lo que podría desear en la vida, dinero, fama, mujeres. Pero el problema era que nadie sabía cómo ni por qué. Muchos se preguntan constantemente, ¿qué pudo hacer a Naruto feliz durante todo el tiempo de ostracismo de su propia aldea? ¿Por qué no se fue a la oscuridad ni desertó de la aldea como su amiga y antigua rival, Uchiha Satsuki? ¿Cómo es que se convirtió en uno de los hombres más conocidos y famosos del mundo, aparte de salvarlo en la Cuarta Gran Guerra Mundial Ninja? La respuesta a todo eso, es simplemente un nombre, Kurama.
La Zorra Demonio de Nueve Colas que estaba en el interior de Naruto siempre había estado pendiente de su Jinchuriki, la habían sellado cuando él era un recién nacido, y al principio lo vio como a cualquier otro humano. Pero un incidente la había convencido de lo contrario.
Cuando Naruto era pequeño, apenas de seis años, un niño huérfano mayor se había metido con el, golpeándolo y maltratándolo. Kurama simplemente decidió mirar, si su contenedor moría, simplemente se reformaría, por lo que esperaba ansiosamente la muerte de Naruto.
Que nunca llegó.
En uno de los maltratos del niño, Naruto tuvo suficiente y decidió enfrentarlo, y cuando Naruto lo tocó, lo inesperado sucedió. El niño se empezó a secar, hasta que lo único que quedó de él era una cáscara seca. Kurama se sorprendió gratamente ante esa demostración de poder y después de hacer hipótesis descubrió que Naruto podía absorber Chakra a través del contacto físico y adicionar esos poderes a su propio arsenal. Una habilidad bastante rara que la zorra no había visto en mucho tiempo.
Pero además de darse cuenta de eso, ella vio en él una oportunidad, vio que tenía el potencial para convertirse en algo más. Luego de ese incidente, Naruto tuvo otro caso de abuso por parte de los aldeanos, y esta vez, ella actuó. Lo salvó de morir y se presentó ante el Uzumaki, diciéndole lo que era y que a partir de ese momento lo iba a entrenar. Naruto en ese momento la vio como su salvadora, alguien que nunca lo abandonaría y accedió al entrenamiento. Kurama le enseñó todo lo que tenía que saber para sobrevivir en el mundo ninja, Naruto era un excelente estudiante, lo absorbía todo como una esponja. También lo entrenó en su habilidad de absorber Chakra, practicándola en cualquier aldeano desafortunado que le quisiera hacer daño.
Cuando Naruto cumplió diez años, rápidamente a través del sello empezó a corromperlo, enviándole imágenes de ella en su forma humana, posando de manera sexy o teniendo sexo con él, y pasando su Chakra directamente a su alma para cambiar su estructura física y espiritual. Esto lo hizo ser más fuerte, más rápido y más ágil. A esa edad, y gracias al entrenamiento inhumano de Kurama, Naruto estaba a nivel Jounin. Y no era para nada tonto, lo que le ganó miradas de interés de parte de los altos cargos de la aldea y de Orochi, la Sannin de las serpientes.
Cuando Naruto tenía doce años, se graduó de la academia fácilmente y fue puesto en el equipo 7, junto con Uchiha Satsuki y Haruno Sakura, con Hatake Kakashi como Sensei. Naruto de inmediato destacó por su poder y su habilidad. Siendo lider del equipo en caso de que Kakashi faltara por alguna razón ganando los celos de su compañera Uchiha. Ella quería ser tan fuerte como él para así poder matar a su hermano, Uchiha Itachi.
Los exámenes Chuunin llegaron y Orochi se presentó ante el equipo 7, marcando a Satsuki con su Sello Maldito y queriendo hacer lo mismo con Naruto, pero para ese entonces él estaba a la par con ella en poder y la serpiente tuvo que huir. Luego de eso Naruto se ganó fácilmente su chaleco Chunin y se le permitió hacer misiones solo, y una de ellas fue la misión de recuperación de Uchiha Satsuki, que había desertado la aldea para unirse a Orochi en la Aldea del Sonido.
Naruto aceptó la misión y persiguió a Satsuki, derrotó a todos los miembros de los Cinco del Sonido y se encontró con ella en el Valle del Fin. Pero Naruto, bajo órdenes de Kurama, hizo un trato con Satsuki, la dejaría ir, si a cambio le hacía un favor en el futuro, cosa que ella accedió, no tenía tiempo que perder, debía hacerse fuerte para vengar a su Clan.
Luego Naruto pidió permiso a Tsunade, que había sido traída de vuelta a la aldea por él y Jiraiya para convertirse en Hokage, para hacer un viaje de entrenamiento por tres años. Y la Hokage estuvo de acuerdo. Naruto no perdió tiempo y salió por las puertas de la aldea el día siguiente, no necesitaba un Sensei, tenía una justo dentro de él, sellada en su estómago.
La influencia de Kurama fue decisiva en el crecimiento de Naruto, para cuando Naruto tenía dieciséis años, Kyubi ya había logrado que tuviera sexo con ella en su forma humana innumerables veces, todas satisfactorias, las cuales le dieron a Naruto una pasión y obsesión insanas por el sexo. También lo había transformado con éxito en un Yoko, un Zorro Demonio, ganando él orejas y nueve colas de zorro rubias que tuvo que ocultar mediante un Henge y volviéndose inmortal como ella, algo que Naruto le agradeció profundamente.
Cuando Naruto se transformó en Yoko, su poder, Chakra y apetito sexual subieron por las nubes, lo que multiplicó las veces que visitaba a Kurama-Chan al sello y a la vez aumenteba la influencia que tenía ella sobre él, volviéndolo cada vez más en el ser perfecto a sus ojos. Gracias a dicha influencia, Naruto empezó a matar a sus enemigos, humanos y no humanos por igual, absorbiendo su Chakra y sus poderes para hacerse más fuerte. Solo Uzumaki Nagato, siendo del mismo Clan, fue perdonado de una brutal muerte, pero Naruto igualmente absorbió su Chakra, ganándose el Rinnegan.
Sobra decir, que Kurama se encontraba extasiada con este desarrollo. Naruto tenía ahora los mismos poderosos ojos del hombre que la había creado, el Rikudo Sennin por lo que premió a Naruto, entregándose completamente a él en cuerpo y alma, el Uzumaki ya había superado todas las expectativas que tenía para él, así que pertenecerle no estaría mal. También, desde que su Jinchuriki tenía doce años Kurama había usado un Jutsu para poner a diferentes mujeres en un estado de suspensión, donde sus cuerpos no se movían, entre esas mujeres estaban Haku, Tayuya, Kin, Konan, y más. Kurama le dijo que le servirían para después, y el no la cuestionó. Luego estalló la Cuarta Gran Guerra Mundial Ninja, y sus actividades se detuvieron.
Ellos se enteraron de la guerra y del causante de esta, Uchiha Madara, el hombre que mató a los padres de Naruto. El rubio tenía sentimientos encrontados al respecto. Debería odiar a Madara por matar a sus queridos padres, pero él nunca podría odiarlo verdaderamente, ya que gracias a el conoció a su Kurama-Chan. Al final, el rubio decidió no odiar a Madara, de hecho si no tuviera que matarlo para terminar la guerra, le hubiera dado las gracias.
Cuando aprendió el Modo Sabio y el Modo Bijuu, sincronizandose con Kurama, logró liberarla al mundo exterior sin morir, pero lo ocultó, no quería que la gente lo supiera todavía. Cuando acabara la guerra, podría liberar por completo a su zorra y vivir en paz. Pero por ahora, tenían una batalla que ganar.
La Guerra no duró mucho, dos días con sus noches y fue una victoria decisiva de la Alianza Shinobi. Ni Madara, ni Obito, ni Zetsu pudieron contra Naruto cuando ellos intentaron quitarle a su Kurana-Chan y él liberó su verdadero poder, Naruto los mató y como siempre, robo su Chakra, obteniendo el Sharingan y volviéndose el ser más poderoso del mundo.
Naruto luego de la guerra simplemente se dio un descanso de las peleas, liberó a Kurama del sello y ambos se dedicaron a hacerlo como conejos.
Actalmente vivía en Konoha, la aldea donde nació. Cuando terminó la guerra, se anunció su herencia al mundo, hijo del Yondaime y de Uzumaki Kushina, la gente se quedó muda cuando se enteró, ya le temían a Naruto, pero ahora que el rubio manejaba la extensa fortuna de sus padres, el respeto y poder que ejercía sobre el continente era inconmensurable, pero en ese momento a él no le importó nada de eso. Se mudó a casa de sus padres y allí había vivido desde que terminó la guerra, esperando vivir en paz con el buen sexo que tenía con su zorra.
Pero las cosas no resultaron así. Dos años despues de la guerra, ocurrió el incidente de Toneri, quien había secuestrado a las hermanas Hyuuga y casi matado al lider del Clan, Hyuuga Hiashi. Cuando Naruto se enteró, fue directamente a la Luna sin ningun acompañamiento. Siendo el ser más poderoso del mundo, despachó rápido a Toneri y absorbió su Chakra, matándolo al instante. Luego de regresar a la Tierra había pedido compensaciones al Clan Hyuuga por salvarles el pellejo, y como el poder e influencia de Naruto se extendían por todo el mundo, los Hyuuga le insistieron que pidiera lo que quisiera, esperando ganarse el favor del Zorro Demonio. Naruto, siendo el hombre que era, pidió lo que más quería del Clan en ese momento, a Hyuuga Hinata.
Al día siguiente ya no era Hyuuga Hinata, era Uzumaki Hinata. Se casaron un día después, pero Naruto no quería una esposa, el quería algo más, así que rápidamente y sin demora, con ayuda de Kurama, se tomó la tarea de entrenar a Hinata para que fuera su juguete sexual sumiso y obediente. Le compró un collar de cuero que tenía una placa redonda, por un lado llevaba el remolino rojo del Clan Uzumaki, por el otro estaban grabadas en oro las palabras ‘Uzumaki Hinata, Propiedad de Uzumaki Naruto’. Regularmente la sacaba a dar paseos fuera de la aldea, con una correa en su mano y ella gateando a cuatro patas en el suelo. La entrenó en como hacerle sentir placer por cualquier parte de su cuerpo. Incluso la llevó a un mercado de esclavos local para oficializar su pertenencia a él. Se aseguró de que, no importa lo que pasara, ni cuanto tiempo pasara, Hinata sería solo suya. Por su parte, Hinata permitió todo esto, su sueño siempre había sido estar con Naruto-Kun, si para eso tenía que ser su propiedad, que así sea.
A Naruto le gustaron los resultados del entrenamiento y se empezó a encariñar con este estilo de vida, liberó a todas las mujeres que tenía en suspensión y las entrenó también, ganando más esclavas en el proceso. Kurama viendo la oportunidad, decidió corromperlo más, para que se convirtiera en su Rey perfecto. Naruto con su extensa fortuna, se puso a comprar clubes, bares, burdeles, aguas termales y hoteles por todo el mundo. Sin conocimiento de otras personas por supuesto, si la gente se enterara de que el salvador del mundo ninja era un degenerado de primer nivel y propietario de esclavas las cosas no serían nada buenas.
Rápidamente se hizo un lugar en el negocio con la cantidad de establecimientos que poseía. Las personas solicitaban los servicios de sus establecimientos, lo que le daba mucho dinero, que utilizaba para comprar más establecimientos, que le daban mucho más dinero, era como un circulo vicioso. Hasta que llego al mundo del comercio de esclavos. Sin duda, esto fue lo que le interesó más, el entrenamiento de Hinata y las otras había sido todo un éxito, pero él siempre quiso más, y puso mucho empeño en hacerse un lugar en el negocio. Fue tanto así que un año después de su casamiento con Hinata, ya era dueño de todo el tráfico de esclavos en el País del Fuego. Personas como Daymios y altos cargos de todas las aldeas solicitaban clandestinamente sus servicios. Ya para cuando Naruto tenía diecinueve años, todos en el mundo lo conocía, ya sea por ser el héroe de la última Gran Guerra Ninja, ya sea por el miedo que infundía su descomunal poder, o ya sea por… otras razones más oscuras.
Pero Naruto sentía que le faltaba algo, y no sabía que era, sin embargo, el daba por seguro que algún dia descubriría que cosa era, aunque cada vez que se lo mencionaba a Kurama, ella solo reía perversamente, como si supiera algo que él no.
「Mansión de Naruto.」
La Mansión Uzumaki sin duda era uno de los edificios más gloriosos de toda Konoha, construida por y para Uzumaki Naruto, el gran heroe de guerra. Era grande, y estaba construida con opulencia en las afueras de la aldea, con un terreno de doscientos mil metros cuadrados, la mansión era por completo naranja y ocupaba alrededor de la mitad del terreno tenía que ser bastante grande porque allí alojaba regularmente a todas sus esclavas, y por la insistencia de Kurama de que su Rey no podía vivir en una pocilga. En su punto más alto, una bandera naranja con un remolino rojo en el centro, alrededor del cual habían nueve magatamas negros simbolizaba a quien pertenecía esta casa.
En el interior, Naruto se sentaba en una silla grande y ancha, similar a un trono, Kurama estaba sentada en el brazo izquierdo de la silla, mientras abrazaba a su Rey del cuello y le daba pequeños y calientes besos en sus bigotudas mejillas, sus nueve colas se entrelazaban con las de Naruto, sus pechos copa E se estrellaban contra su amo y su largo pelo rojo caia en cascada sobre su espalda. Estaba desnuda, salvo por un collar en sus cuello, con la misma placa que tenían todas sus esclavas. ‘Kurama, Propiedad de Uzumaki Naruto’.
A los pies de Naruto, arrodillada entre sus piernas, dandole besos a su gran pene, estaba una belleza de pelo largo castaño, ojos perlados y pechos copa D, también estaba desnuda, salvo por el collar que tenía en su cuello, y que demostraba quien es su dueño. ‘Hyuuga Nejire, Propiedad de Uzumaki Naruto’.
Nejire, prima de Hinata y Hanabi e hija única de Hyuuga Hizashi, miraba a su amo con adoración y sumisión mientras plantaba besos por toda la longitud de su pene y sus testículos, dejándolo cubierto de esas marcas de lapiz labial rojo que a Naruto le gustaba ver sobre su pene.
Ella había sido una tonta al principio. Hablando del destino y de como influía en todas las personas. Ella había luchado contra Naruto-Sama hace muchos años, como era de esperarse de él, le ganó fácilmente, y le dijo que todos podían cambiar su destino. Pero años después, cuando él la salvó de morir en la Cuarta Gran Guerra Ninja, lo comprendió todo.“Solo Naruto-Sama puede cambiar el destino.”Era muy joven y no lo entendía muy bien, pero ahora lo tenía claro, este siempre fue su destino, pertenecer a Naruto-Sama. Por eso cuando su amo se casó con su prima Hinata, ella se ofreció a si misma como dote, algo que el rubio aceptó gustosamente.
Naruto miró a Nejire con una sonrisa mientras ella seguía en lo suyo. La detuvo con una mano en su barbilla. “Nejire-Chan.” La Hyuuga siempre sentía su corazón latir con fuerza cuando su dueño la llamaba así. Ahora no era la excepción. “¿Te arrepientes de la vida que has escogido?” Preguntó el con interés.
Nejire sintió sus corazón llenándose de miedo. ¿Acaso la iba a liberar? ¿Acaso no fue una buena esclava? Siguió plantando sonoros besos sensualmente por todo el pene de su dueño. “Nunca, Naruto-Sama… (beso)… yo entien… (beso)… do… (beso)… Este siempre… (beso)… fue mi lugar… (beso)… Nunca me arrepen… (beso)… tiré de ser suya… (beso)… Así que por… (beso)… favor, no me libere.” Dijo ella entre besos y apunto de soltar algunas lágrimas.
El le acarició el cabello con dulzura. “No te preocupes, no te voy a liberar nunca.” Eso la llenó de alegría, eso significa que podría estar por toda la eternidad siendo su propiedad. “Y como te has portado tan bien, creo que mereces un paseo.”
Si ella tuviera cola, la estaría sacudiendo con euforia. Naruto-Sama dijo que nunca la iba a liberar y además la sacará a pasear. Era tan feliz. Lo miró a los ojos amorosamente.“Este siempre fue mi destino.”Pensó ella, toda su vida había apuntado a este momento desde su nacimiento, por que así lo quiso Naruto-Sama. Descendió hacia las grandes bolas de su amo y colocó su pene sobre su cara dándole una increible vista a Naruto de como su falo cubría parte del rostro de Nejire.
Pero alguien los interrumpió, a cuatro patas y con el mismo collar que las otras dos, Uzumaki Hinata gateó como la mascota que era, con el borde de una carta entre sus labios, ella le traía el correo a su amo, sin duda Naruto la había entrenado bien.
Cuando Naruto la vio sonrió, ella se acercó a él mirándolo a los ojos, cuando llegó a los pies de Naruto, él puso la mano bajo su boca y ella la abrió, haciendo que la carta cayera en su palma. El Uzumaki acarició su cabeza, haciendo que ella sonriera, no podía ser más afortunada en la vida. Cuando se detuvo vio a Naruto con ojos suplicantes y este asintió, a lo que ella tomó un lugar al lado de Nejire, atendiendo a su dueño.
Enseguida chocó con su prima, que tenía el glande de Naruto en su boca y hacía circulos con su lengua en el. Hinata y Nejire se miraron por un segundo y uno podía ver chispas salir de sus ojos. “Nejire, veo que empezaste temprano.” Dijo ella en una voz neutral.
Nejire dio un beso a la punta del pene de su amo antes de contestarle a su atrevida prima. “Sí, ya sabes, mientras más tiempo me use Naruto-Sama en el día, mejor.” Dijo la Hyuuga, para luego lamer toda su longitud desde los testículos hasta la punta, haciendo que la gran vara de carne palpitara furiosamente en su lengua. “¿Y sabes qué? Lo he hecho tan bien que Naruto-Sama me sacará a pasear.” Le dijo con burla.
Hinata estaba que se moría de la envidia. A ella le encantaba que Naruto-Kun la sacara a pasear, era una de las cosas que más le gustaban a todas las esclavas de Naruto. “No es justo. Yo también quiero ir a pasear.”
Su prima la miró con superioridad. “Pero no serás tú. Naruto-Sama sabe quién ha hecho un mejor trabajo entre nosotras dos.” Ella será a la que Naruto sacará a pasear, la que tenga una correa enganchada a su cuello mientras camina a cuatro patas detras de él, la que cogerá la pelota con su boca si Naruto decide lanzarla y la traerá a sus pies, la que orinará en las plantas en frente de su amo con una pierna levantada, la que beberá con la lengua el agua del bol que había en el suelo y que llevaba su nombre grabado. Ella, Nejire, no Hinata.
Naruto puso la carta a un lado y sonrió a las competitivas primas. “Mmm tal vez debería sacar a Hinata también.” Dijo él pensativo.
Hinata de inmediato se animó, haciendo los jadeos que uno esperaría de una perra feliz. Nejire se detuvo y miro a su prima con mala cara, su rostro cambió a uno de obediencia pura cuando volteó a Naruto, nunca podría estar enojada con él, no importa lo que hiciera. “Pero Naruto-Sama. Ya me había dicho que iba a ser yo.” Le dijo ella con un puchero.
Él miró a sus dos esclavas, que miraban hacia arriba con sus ojos perlados suplicantes, esperando ser la elegida. Puso una mano en cada cabellera, acariciandolas suavemente “¿Saben qué?, estoy a punto de correrme. Así que la que haga un mejor trabajo es la que se ganará el paseo de la mañana. Y será hasta el mediodía.”
Ambas sintieron sus corazones latir con fuerza, eran aproximadamente las diez de la mañana, por lo que el paseo duraría dos horas enteras. Ninguna quería dejar pasar ese premio.
Las dos bellezas se posicionaron a ambos lados de su miembro, Naruto al ser un Zorro Demonio, podía modificar la forma de su pene como el quisiera, pero casi siempre lo dejaba en 30 cm para que fuera mas fácil de manejar, como ahora. Se levantó de su asiento y las tomó de sus cabelleras, señal de que debían empezar. Las esclavas comenzaron a lamer y besar ambos lados del pene, sacandole gruñidos al rubio. Mientras, Kurama lo abrazo por la espalda, dejando besos en su cuello y oído.
“Míralas Naruto-Kun.” Le susurró Kurama. “¿No te gusta esta vista? Antes eran miembros orgullosos del Clan Hyuuga, y ahora no son mas que objetos, peleando por ver quién es mejor usada por ti.”
Naruto apretó el agarre en ambas esclavas, Kurama siempre sabía que decir para excitarlo más. Por su parte ellas ya habían descendido a sus grandes testículos, llenos de deliciosa comida, lamiéndolos, besándolos y succionándolos, aumentando el placer que Naruto sentía.
“Imagínate si decides embarazarnos a todas.” Agregó Kurama con voz juguetona. “Imagínanos a todas con nuestros estomagos llenos de tus bebes y nuestros pechos llenos de leche.” Empezó a usar sus colas para masajear el cuerpo de su Rey. “Podrías mantenernos en establos a cuatro patas y cada mañana vendrías con cubos y un taburete para ordeñarnos como vacas lecheras.” Ella se estaba mojando mucho ante esa visión, Naruto ordeñandola y luego desayunando su leche por la mañana.
Esas imágenes pasaron por la cabeza de Naruto, él y un grupo de clones sentados en taburetes y amasando los pechos de sus esclavas embarazadas, haciendo que su leche caliente y fresca, solo para su consumo exclusivo, cayera en cubos debajo de ellas. Todo eso lo estaba acercando al borde.
Pero Kurama no había terminado, tenía una última carta bajo la manga. “Y por supuesto, puedes modificar nuestros cuerpos para que solo demos a luz a mujeres sexys y fuertes.” Dijo ella a su oido, realmente ser su esclava había sido la mejor decisión de su vida. “Y luego las puedes esclavizar también, repitiendo ese ciclo de embarazo, nacimiento y esclavitud, una y otra vez, para siempre, por toda la eternidad.” Ella sería la primera en enseñarle a sus hijas que Naruto-Kun está por encima de todo. “¿Qué te parece Naruto-Kun?”
Hinata estaba tan concentrada lamiendo y chupando su pene que no se dio cuenta de que casi estaba al borde. Nejire si se dio cuenta y enseguida actuó, si tenía que jugar sucio para ganarle a Hinata, lo haría. Realmente quería dar ese paseo.
Cogiendo desprevenida a Hinata, enterró toda la longitud de Naruto en su boca y garganta, haciendo que sus testiculos tocaran su barbilla y hundiendo la nariz en su bello púbico, cuando olio el delicioso almizcle, su vagina se contrajo violentamente en un orgasmo. Todo esto lo hizo manteniendo contacto visual con Naruto, que no aguantó más, las palabras de Kurama, junto con las caricias conjuntas de sus esclavas, hicieron que se viniera en la garganta de Nejire.
Su orgasmo duró varios minutos, en los que Hinata miró con envidia como la garganta de su prima se contraía, tragando todo el delicioso semen fresco que Naruto-Kun le daba para desayunar. Simplemente no era justo, ella también merecía un poco. Aunque era cierto que si tenía hambre solo debia ir a su tazón de comida, a ella le gustaba más comer directamente de la fuente. Esa puta de Nejire se las pagara algun día, al final ella será mejor esclava que ella.
Naruto terminó de correrse y se retiró del agujero de la Hyuuga y se sentó en su trono, Kurama en un rápido movimiento tomó su lugar en su regazo, con los brazos alrededor de su cuello dándole besos en la mejilla, mientras tanto, Naruto miraba a las mujeres a sus pies. Nejire lo miraba con adoración y tenía las mejillas abultadas, llenas de todo el semen que no pudo tragar, y Hinata lo miraba desesperada, pidiéndole silenciosamente que ella también quería ser usada como su vertedero de esperma personal.
“Nejire-Chan se ha ganado el paseo.” Nejire miró a Hinata con superioridad, al final la sacará a pasear a ella. “Por eso te toca elegir, puedes compartir lo que te queda de desayuno con Hinata.” Su esposa se alegró de que Naruto-Kun pensara en ella, aun en esta situación. “O puedes tomarlo todo para ti, tú decides.”
La Hyuuga tuvo que pensar en ello, podía elegir si compartir el desayuno con su prima o tomarlo todo para ella. Sabía que su dueño fomentaba el compañerismo entre esclavas, pero le había dado a elegir, y ella quería fastidiar a Hinata hoy.
Se giró hacia Hinata, inclinó su cabeza hacia arriba y abrió un poco la boca, mostrandole que estaba llenita de delicioso, espeso y caliente semen. Dientes, lengua, campanilla, garganta, todo estaba teñido de blanco. Hinata estaba emocionada, ¿acaso Nejire iba a compartir? En trance se acercó a la boca de Nejire para obtener su ansiado desayuno. Pero cuando su boca estaba a centimetros de la de su prima, esta cerró su boca y empezo a contraer su garganta, tragando todo el semen que había en su boca
¡Glup!
¡Glup!
¡Glup!
¡Glup!
¡Glup!
Fue lo único que se escuchó en el salón mientras Nejire tragaba su comida favorita, su estomago estaba abultando por todo el delicioso semen que habia tragado, entretanto, Hinata mirada sorprendida por el engaño de su prima, se la había jugado. Cuando termino de tragar, abrió de nuevo la boca, mostrandole a Hinata que no quedaba nada de comida para ella.
“Ups. Lo siento Hinata.” Dijo Nejire con una sonrisa dulce. “Parece que no queda nada para ti, una lástima.” Se burló ella de su prima. “Pero si quieres puedes tener mi tazón el día de hoy. Solo queda la mitad, pero estoy segura de podrás arreglartelas.”
Hinata estaba temblando con ira. ¿Cómo se atrevía esta puta glotona a robar su desayuno y además su paseo? Tal vez debería enseñarle una leccion.
“Ejem.” Naruto se aclaró la garganta. “Chicas.” Ellas miraron a su amo. “No peleen.”
Aunque Hinata estaba bastante enojada, sabía que las palabras de Naruto eran absolutas. “Sí, Naruto-Kun.” Ya podría vengarse de esa puta más tarde.
El pene de Naruto seguía duro por lo que Hinata sabía que todavía tenía oportunidad. De inmediato se abalanzó sobre la vara de carne, besandola con cariño.
Nejire hizo lo mismo, no importa lo que pasara, ella siempre sería mejor esclava que su prima, y se lo iba a demostrar.
Mientras las primas se disputaban quién era la mejor esclava, Naruto cogió la carta a su costado y empezó a verla con extrañeza, ¿quién le enviaría una carta a él? No podía ser de un encargo, levantaría mucho revuelo si alguien intersecta la carta, ¿qué podría ser? Decidiendo satisfacer su curiosidad, la abrió y la leyó rápidamente. Era una invitación a una boda. Al parecer el actual Raikage, A, contraerá nupcias en una semana con su ex-secretaria Mabui. Naruto nunca pensó muy bien del Raikage, un hombre bruto, que tenía el cerebro de un mosquito, era fuerte, sí, sin embargo Naruto podía ganarle facilmente.
Pero, había una sensación en su pecho que lo estaba molestando. No notó como Kurama detuvo sus besos y sonrió con malicia.
Entonces Naruto abrió los ojos, para luego entrecerrarlos peligrosamente. Recuerdos del pasado empezaron a surcar por su mente. Lo hicieron sentir enojo de inmediato.
「Flashback.」
“En aquel entonces, Kumo intentó secuestrarme, por mi Chakra especial y mi sangre Uzumaki.” Le dijo Uzumaki Kushina a su hijo dentro del sello, estaba ayudando a Naruto a controlar el Chakra del Kyubi, pero como no era necesario, se dedicaron a una tan esperada charla de madre e hijo. “Si no fuera por tu padre, Minato, tal vez estaría en un programa de cría.” Dijo ella recordando como Minato la salvó. No noto como los ojos de Naruto resplandecían con ira.
「Fin del Flashback.」
Kumo intentó secuestrar a su querida madre. Algo que el no perdonaría en su vida.“No.”Dijo el en su mente.“Ese fue su padre, el tercer Raikage, el no tuvo nada que ver.”Trató de convencerse a si mismo Naruto, no se iba a dejar consumir por el odio como Satsuki. Pero…
「Flashback.」
“Puede que no sepas esto Naruto-Kun.” Le dijo Hinata al rubio en las preliminares de los Exámenes Chunin. “Pero cuando yo tenía tres años, la Aldea de la Nube intentó secuestrarme.”
Naruto abrió sus ojos con sorpresa ante esto. Pero no dijo nada, se quedó callado.
“M-mi padre me dijo, que si eso hubiera sido exitoso. Yo nunca volvería a ver la luz del sol. Solo serviría como una máquina para crear un nuevo Clan Hyuuga en Kumo.” Naruto la abrazó posesivamente, mientras ella lloraba en su pecho. Sus ojos ganaron una tonalidad roja y su pupila se rasgo, puede que Kurama lo este influenciando, pero en ese momento, Uzumaki Naruto estaba furioso.
「Fin del Flashback.」
Pero el intento de secuestro a Hinata lo había orquestado el actual Raikage. Pensar que podría haberse quedado sin Uzumaki Hinata, una de sus posesiones mas preciadas y su primera esclava registrada, lo enfureció. Y aun había más…
「Flashback」
“Tú no tienes orgullo como Shinobi.” Le dijo el Raikage a Naruto, que estaba parado frente a el. “Te rebajas tanto como para pedir perdón por una traidora de tu aldea. Los shinobis no deben pedir perdón. Nunca. Si no puedes aceptar eso, entonces eres una vergüenza como Ninja y como hombre.”
Naruto estaba tentado a decapitar al Raikage allí mismo, pero sería necesario para ganar la guerra, así que lo dejo pasar, pero sus ojos demostraban furia pura.
「Fin del Flashback.」
¿Cómo se atrevía ese estúpido bueno para nada a hablarle asi a él? A Uzumaki Naruto, el Dios del Mundo Ninja en todo menos el nombre y el mayor traficante de esclavos del país. En ese momento, Naruto se vio obligado a pedir perdón en nombre de Satsuki, por lo que lo que le hizo al hermano del Raikage, pero A lo desestimó y procedió a insultarlo. Sintió que su poder se quería desatar, pero aguantó, simplemente no iría a la boda en la Nube. Iba a triturar la carta en sus manos, cuando un último recuerdo llegó a su mente.
「Flashback.」
“Si bien es cierto que al Clan Uzumaki lo aniquilaron las fuerzas combinadas de Kumo, Iwa y Kiri.” Le dijo Minato a su hijo, mientras estaban dentro del sello. “El promotor de todo fue la Aldea de la Nube. El Segundo Raikage tenía miedo y estaba paranoico de los Uzumakis, por eso propuso la acción a todas las aldeas, solo Suna y Konoha se negaron.” Informó el Yondaime. “Y su hijo, el Tercer Raikage, al enterarse de que había una Uzumaki con vida en Konoha quiso hacerse con ella inmediatamente.”
「Fin del Flashback.」
Todos esos recuerdos pasaron por su mente, no solo eso, todos los recuerdos en los que él fue humillado, contrariado y maltratado pasaron por su mente de golpe. EseTodos esos recuerdos pasaron por su mente, no solo eso, todos los recuerdos en los que él fue humillado, contrariado y maltratado pasaron por su mente de golpe. Ese fue el colmo. El poder de Naruto salió de su cuerpo, llenando toda la sala, cualquier persona normal hubiera estado asustado de su poder, pero sus esclavas estaban eufóricas, adoraban sentir como su dueño era superior a todos los demás, las hacía sentir a su merced, un sentimiento que siempre atesorarían en sus corazones.
Kurama, viendo que era su momento de actuar, cogió a Naruto de las mejillas y lo besó apasionadamente, sus lenguas bailaron en sincronía. Cuando Kurama se separó miró a Naruto a los ojos. “Naruto-Kun.” Dijo ella amorosamente. “¿Por fin sabes lo que falta en tu vida?”
“¿Kurama-Chan?” Preguntó Naruto confundido.
Kurama le sonrio. Con el paso de los años, Naruto se había convertido en el espécimen de hombre perfecto para ella. Y ya había matado a mucha gente, eso es cierto, pero hubo una cosa que al Uzumaki siempre le faltó. Ella estaba esperando el momento perfecto para decirselo, bendito sea el cartero que entrego la invitación, ahora realmente empezaría la diversión. “Venganza.” Dijo ella en su oído, para luego lamerlo lentamente.
“¿Venganza?” Naruto no pudo evitar preguntar. Pero luego entrecerró los ojos hacia su zorra. “¿Fuiste tu la que sellaste esos recuerdos Kurama?”
Ella sintió un escalofrio recorrer todo su cuerpo, le encantaba verlo así. Tan peligroso, tan poderoso, tan sexy. “Sí.” Ella ahora estaba lamiendo su cuello. No tenía sentido negarlo ahora. “Sentiste mucha rabia al recordar todo eso verdad.” Ella había plantado esos recuerdos en su mente a propósito, pero ella solo hacía lo mejor para el. “Siempre que matabas a tus enemigos lo hacías sin malicia, porque no tenías razon para odiarlos, ya que yo almacene todo tu odio.” Dijo ella recordando a todos los que había matado su Rey, solo el pensamiento hacía que se humedeciera su vagina. “Por eso ahora, por primera vez sientes deseos de venganza.” Y era cierto, Naruto nunca en su vida había tenido deseos de venganza, Kurama se dedico a almacenar cada gota para que llegado el momento perfecto, pudiera desatarla de una manera deliciosa, ahora era el momento. “Puedes vengarte ahora, de todos los que te han hecho mal.”
Naruto la miró con molestia. “No se.” Ni siquiera se molestó porque ella le ocultara esas cosas. “¿Estás segura de esto Kurama-Chan?” Él siempre la había escuchado, gracias a ella es que tiene la vida maravillosa que tiene ahora, así que oiría su consejo.
Kurama solo sonrió. “Solo imagínatelo Naruto-Kun.” Le dijo Kurama en su oído. “Has visto a Mabui. Ahora imagínate a ella, la esposa del Raikage, con un collar en su cuello conectado a una correa en tu mano, distrutando de besar y lamer tus pies desnudos por voluntad propia, mientras su esposo se ocupa de los recientes casos de tráfico de esclavos en su aldea, que son liderados por el dueño de su esposa.” El pene de Naruto palpitó furiosamente ante el pensamiento, sorprendiendo gratamente a las primas Hyuuga, que aun lo estaban atendiendo. “Y luego de vengarte del Raikage y de Kumo, podrás vengarte de cualquier persona que quieras. El mundo entero puede ser tuyo Naruto-Kun.” Le susurró ella en su oído, y le empezó a dar besos en la mejilla y el cuello, realmente se estaba conteniendo para no montarlo ahora mismo.
Naruto pensó largo y tendido el asunto. Pero no podía negar la afirmaciones de su Kurama-Chan. Además, siempre la había escuchado y siempre resultó en su beneficio. “Esta bien, asistiré a la boda. Tal vez es hora de expandir el negocio a Kumo.” Dijo él con una sonrisa.
Kurama tenía el corazón desbordado de alegría ante sus palabras. Ahora si su Rey era el hombre perfecto, solo quedaba corromperlo más y sería un verdadero Demonio. Solo el pensamiento de él dominadolo todo fue suficiente para que tuviera un pequeño orgasmo.
“Hinata, prepara las cosas, partimos a Kumo en tres días.” Dijo Naruto, Hinata algo decepcionada dejó su lugar de rodillas ante su amo para hacer lo que se le ordenó.
“Sí, Naruto-Kun.” Dijo ella sonriente.
“Y Nejire.” La mencionada miró a su dueño. “Me parece que te prometí un paseo.” A Nejire no se le tuvo que decir más. Rápidamente gateó hacia una de las habitaciones y cuando volvió, entre sus dientes traía una correa negra. Llegó a su anterior posición y dejó la correa en la mano de Naruto. Luego de eso, levantó su cabeza y sus manos como la perrita bien entrenada que era.
Naruto simplemente enganchó la correa a su collar y se dirigió a la puerta que da al extenso terreno de su mansión, con Nejire gateando tras él, seguida por Kurama que se les unió. Antes de irse a dar su esperado paseo, Nejire se aseguró de darle una última mirada a Hinata, sacándole la lengua, a lo que Hinata miraba todo con envidia y furia, ella también quería dar un paseo. Suspiró y fue a hacer los preparativos, además, tenía que avisar a las otras, Naruto-Kun pronto tendría a otra mujer en su colección.
「Kumo ・ Cuatro días después.」
A Naruto le tomó un día llegar a Kumo, se instaló en una de las casas que tenía en la aldea. Naruto tenía propiedades alrededor de todo el mundo, por lo que encontrar el alojamiento adecuado no fue un problema. Ahora solo necesitaba ejecutar el plan para hacerse con Mabui sin que A se enterara, por ahora. El Sexto Hokage, Hatake Kakashi, le debía varios favores por lo que hizo lo que Naruto le pidió y convirtió al rubio en embajador temporal de Konoha en Kumo, por tiempo indefinido. Asi podría tener tiempo suficiente para expandir el negocio en la Nube, esclavizar a la futura esposa del Raikage y ciertas cosas más. A Naruto todavía le era extraño el concepto de la venganza, pero ahora que pensaba en ella se sentía más pleno, Kurama-Chan siempre sabía que decir.
Ya había instalado todas las perntenecias que se había llevado para el viaje, esclavas incluidas, la boda sería en tres días, y ya tenía el regalo perfecto, un regalo que se ajustaba a sus planes.
“Hinata.” Dijo el a su esclava. Estaba sentado en uno de los tronos que Kurama insistía tanto que debía tener, diciéndole que alguien como él solo merecía lo mejor. “Averiguaste lo que te pedí.”
“Si Naruto-Kun.” Hinata estaba en el suelo, abrazada a su pierna, Naruto-Kun le había pedido asistencia con su plan, y ella lo hizo con mucho gusto. No le importaba romper un matrimonio, de hecho, si Naruto le pidiera matar a su padre y a su hermana, ella lo haría sin dudar. “Mabui tendrá una despedida de soltera. Será la noche antes de la boda.”
El asintió. Su plan era a prueba de fallas. “Bien. ¿Cómo se están acomodando las otras?” Preguntó refiriéndose a sus demas esclavas.
Hinata frunció el ceño ante la mención de esas zorras, nadie podía ser mejor esclava que ella, excepto tal vez Kurama. “Ellas están bien Naruto-Kun.” Tal vez un poco emocionadas para su gusto.
De pronto sintió una mano acariciando su cabeza, miro a Naruto que le estaba sonriendo. “¿Acaso estás celosa Hinata-Chan?” Preguntó el algo burlón.
Hinata se sonrojó en vergüenza, era ridículo sentir celos de las demás, después de todo, ellas también eran propiedad de Naruto-Kun. “N-no, es solo que…” Intentó escusarse.
Naruto le sonrió, era adorable que tuviera celos. “¿Qué te parece si te dedico un día entero?” Ofreció él.
Hinata sintió su corazon latir con fuerza ante sus palabras. ¿Un día entero haciendo nada más que tratarla como a ella le gustaba? “M-Me encantaría Naruto-Kun.”
“Entonces está decidido.” Se levantó y caminó hacia el sotano, ya era hora de empezar con el plan. Hinata lo siguió a cuatro patas, estaba ansiosa por que su amo terminara de hacer suya a Mabui para poder recibir ese día completo que le había prometido.
Cuando llegaron al sotano se encontraron con lo que Naruto estaba buscando, una mujer estaba de pie junto a unos tubos de ensayo. Tenia la piel palida, pelo como la noche y que le llegaba a la espalda pechos copa E y un gran trasero, como siempre, estaba desnuda, de no ser por lo que tenía en el cuello, un collar con una placa. ‘Orochi, Propiedad de Uzumaki Naruto.’
Orochi miró entrar a su amo con ansias. Ella antes era una criminal buscada internacionalmente, y antigua Sannin de las serpientes, compañera de Jiraiya y Tsunade. Cuando terminó la guerra fue perdonada por su ayuda y se le permitió vivir en la aldea, lo que hizo por dos años hasta que cierto Zorro Demonio se interesó en ella.
Naruto la había encontrado, le había puesto un sello supresor de Chakra y se la había llevado a su casa, recordaba ese día con alegría, fue el mejor día de su vida. Naruto le hizo ver la luz. ¿Qué importaba la inmortalidad? Lo único que importaba era ser propiedad de su amo, seguir todas sus órdenes y ser usada segun sus deseos. “Naruto-Kun.” Sonó su voz melodiosa.
Naruto miró a su puta serpiente, al parecer ya había hecho lo que le pidió. “Orochi-Chan, ¿tienes lo que te pedí?” Preguntó él viendo a Orochi con ojos frios y calculadores.
Ella sintió un escalofrio recorrer su espalda cuando el la miró así. Sabía que si respondía mal sería castigada, aunque eso no sonaba tan mal ahora que lo pensaba. “Claro, ahora mismo acabo de terminar.” Naruto le pidió que la ayudara con el plan, prometiendole una recompensa si lo hacía bien.
El asintió y se acercó a Orochi, que lo miraba nerviosamente. ¡Slap! Una sonora nalgada hizo eco en todo el sotano, seguida de un sensual gemido, el trasero de Orochi tenía una marca roja con forma de palma de la mano. “Bien hecho, sígueme, vamos a pulir los detalles de nuestra estadía en Kumo.” Dicho esto empezó a caminar hacia la una de las puertas, con Hinata siguiéndolo a cuatro patas.
Orochi se puso a cuatro patas también, alcanzando a Hinata, que la miró con una sonrisa. Si bien las esclavas de Naruto podían ser competitivas, la mayoría se llevaban relativamente bien, y eso es porque todas tenían un propósito en común, ser usadas por Naruto, su dueño, como a él le diera la gana. Y si el quería a Mabui, se la darían sea como sea.
「Dos días después. ・ La noche antes de la boda.」
Mabui se sentía la mujer más feliz del mundo. Mañana se casaría con el hombre de su vida, el Cuarto Raikage A, siempre estuvo enamorada de él y después de la Cuarta Guerra, él se había fijado en ella como algo más que su secretaria, y aunque era un hombre muy bruto, a ella le gustaba mucho. Ya habían llegado los invitados a la boda y mañana estaba segura de que diría el ‘si quiero’ con una sonrisa.
Pero no podía decir lo mismo de su despedida de soltera. Todas sus amigas, sin excepción, no la habían contactado desde hace dos días, era como si se las hibiera tragado la tierra, pero Mabui estaba dispuesta a hacer su despedida, aunque fuera ella sola. Lamentablemente, todos los locales estaban ocupados, todos habían sido reservados misteriosamente el mismo día de su despedida. Solo quedaba una opción, el único local de la aldea que estaba libre esta noche era la Orange Cloud House, un lugar con alta reputación y uno de los locales que más facturaba en la aldea. Como su reputación era bastante respetable enseguida reservó y le dieron un hueco.
Mabui lucía un vestido rojo que estaba abierto por debajo que la hacia ver muy hermosa. Decidió pasar la noche en un área privada del bar, bebiendo y recordando los mejores momentos de su vida, que estaba segura que se multiplicarían cuando se casara con su amado Raikage.
“¿Está ocupado este asiento?” Escuchó una voz llamarla. Frunció el ceño, esto era un area privada, nadie debería estar aquí. Miró a ver quien era y le sorprendió ver a Uzumaki Naruto, el gran héroe de guerra, allí con un traje negro.
“¿Naruto-San?” Preguntó ella confundida, no se esperaba ver a Naruto aquí, ahora que lo recordaba, era uno de los invitados a la boda. No es que A estuviera muy contento con eso, pero no invitar a alguien del poder e influencia de Naruto sería un insulto. “¿Qué hace aquí?”
Naruto se sentó a su lado, invadiendo su espacio personal. Traía una botella de Sake, que dejó sobre la mesa. “¿No lo sabías? Este local es mío.” Reveló él abriendo la botella de Sake.“Y todo lo que hay dentro también.”Pensó con lujuria viendo a Mabui.
Por su parte, ella se sorprendió de saber por fin la identidad del misterioso propietario del Orange Cloud House. Muchas personas habían querido esa información por años, pero nadie lo había descubierto. Hasta ahora. “¿En serio?”
El asintió mientras vertía Sake en dos copas y le ofrecía una a ella. “Si, es solo un pasatiempo que tengo en mis ratos libres.” Aun tenía la segunda copa enfrente de ella. “¿Quieres?, es uno de los mejores. Lo tenía reservado para una ocasión especial, pero viendo como estas sola y sin ninguna amiga, creo que tu lo necesitas más.”
Mabui miró escéptica la copa. La verdad no sabía que iba a terminar su noche de despedida de soltera bebiendo con el hombre más respetado del continente. Pero bueno, no creía que nada malo saldría de ello. Cogió la copa en su mano y le dio un sorbo, tal vez hasta se divertía.
「Dos horas después.」
Mabui estaba muy borracha, había hablado y reído como ninguna noche en su vida. ¿Quién hubiera sabido que estar con Naruto sería tan divertido? Aunque ya el alcohol se le estaba subiendo a la cabeza. También le estaba dando mucho calor, lo atribuyó al Sake, realmente era el mejor que había probado en su vida.
Por su parte Naruto sonreía, Mabui ya era prácticamente suya, sería como una bola de nieve, una vez que comenzara no se podría detener. Kurama había borrado la memoria a todas las amigas de Mabui, haciéndolas olvidarse de la despedida de soltera, Y él le había pagado cuantiosas sumas a todos los bares y locales de la aldea para que no admitieran a Mabui, no importa lo que dijera ni cuanto pagara, obligándola a reservar en el unico bar que quedaba, el suyo. También, el Sake que le había dado tenía un potente afrodisiaco que relajaba la mente e impedía el uso correcto del Chakra, hecho por Orochi bajo sus órdenes con mucho orgullo.
Cuando entró en el mundo del comercio de esclavos, había otro mundo junto a ese esperando a ser descubierto, las drogas. El rubio también comerciaba con muchos tipos de drogas, de hecho, él tenía laboratorios en todo el mundo, desarrollando todo tipo de drogas bajo la dirección de Orochi, que hacía con gusto lo que su dueño le ordenara, sin duda Kurama lo había corrompido bien.
Mabui de repente se levantó, un poco tambaleante por el alcohol y se dispuso a irse, su boda era mañana y tenía que prepararse para A. “Lo siento mucho, Naruto-San, recuerda que mi boda es mañana.” Le dijo ella con una sonrisa. “Fue bueno pasar tiempo contigo.” De verdad paso un buen rato, tal vez ella y Naruto serían buenos amigos en el futuro.
Pero antes de poder irse, Naruto la cogió de la muñeca y la sentó en su regazo, aprisionandola con sus brazos. “No lo creo.” Dijo el sonriendo con malicia.
Mabui se sorprendió y un sonrojo se posó en su cara. “¿N-N-Naruto-San, que haces?” Dijo ella al sentir su cuerpo estremececerse por culpa del afrodisíaco.
Naruto no respondió, en lugar de eso utilizó elHiraishinpara transportarlos a ambos a su mansión.
「Habitación de Naruto.」
Ambos aparecieron en la habitación. Naruto enseguida empezó a lamer lentamente el rostro de Mabui, que temblaba ligeramente entre sus brazos.
“¡S-Sueltame!” Exclamó ella tratando de salir de su aguante.
El rubio usó una de sus manos para bajar lentamente, tocando en el camino uno de sus pezones, apretándolo ligeramente. Mabui se mordió los labios para evitar gemir.
“¿Por qué te soltaría? Si solo te estoy ayudando.” Susurró el en su oído para después lamer el lóbulo.
Mabui, a pesar del calor que sentía, no pudo evitar preguntar. “¿A-A-Ayuda-darme?” Preguntó ella en un susurro.
Naruto besó su cuello y luego siguió atacando su oído. Su mano descendió hacia su abdomen, acariciando la zona en donde se encontraba su útero. “Claro.” Le dijo él, canalizando un poco de Chakra en su mano, haciendo que todo su cuerpo tuviera espasmos. “Cuando estabas bebiendo, te excitaste. ¿Verdad? Podía olerlo desde mi asiento.” Dijo él y uso su otra mano para apretar su otro pezón.
Mabui esta vez usó una de sus manos para detener sus gemidos. “E-Eso no es verdad.” Trató de negar ella.
“¿Por qué mientes?” Susurró Naruto besando su cuello. Su mano bajo hacia su húmeda vagina y se detuvo en su pubis, aun no era tiempo. “Además, esto te ayudará, no quieres que tu precioso Raikage te vea así, ¿verdad?” Su otra mano dejo su pezón y se dirigió a su barbilla, haciendo que ella lo mirara. “Solo di que sí y mañana no pasarás por eso, es el día de tu boda después de todo.”
Mabui pensó en eso y enseguida su corazon se encogió, que A la viera como mada más que una sucia puta, y el día en que se iban a casar nada menos. Eso sin duda rompería su corazón en mil pedazos. Naruto solo quería ayudarla, y aunque sabía que estaba mal, no quería que alguien la viera así en su boda. “E-Esta bien.” Dijo ella como pudo, el afrodisíaco la hacía más susceptible a sus palabras. “P-Pero nada de Pe-Penetración.” Era hora de marcar los límites, Naruto solo la masturbaría, nada más y nada menos.
Naruto le sonrió y concentró una gran cantidad de Chakra en su mano, por encima de las bragas pasó un solo dedo por su clitoris. Mabui echó su cabeza hacia atras y un torrente de jugos femeninos salió disparado de su vagina. Con suerte su mano tapaba su boca y no se podían oír sus vergonzosos gemidos. El rubio miró todo esto con satisfacción.
Las piernas de Mabui temblaron, no quería admitirlo, pero ese fue el mejor orgasmo que había tenido en toda su vida. Colapsó encima de Naruto, y tenía espasmos repentinos por el placer.
Cuando volvio en si aún tenía a Naruto aprisionandola con los brazos y mirandola con una sonrisa. “Y-Ya Pued-des irte.”
Naruto simplemente puso su mano bajo sus bragas, empezando a tocar su vagina directamente, haciendola gemir deliciosamente en su oído, para alegría del rubio. “Pues a mi no me parece.” Dijo el y con su otra mano dirigió su cabeza hacia él y la besó.
Los efectos del afrodisíaco eran tan fuertes que Mabui se encontro disfrutando el beso, e incluso usando su lengua por unos segundos, hasta que se dio cuenta de lo que estaba haciendo y se separó mirando hacia otro lado con verguenza.
Naruto soltó una risa baja en el oído de Mabui. “¿Te gusto eso verdad?” Mabui se negó a contestar, asi que el rubio siguió estimulando su vagina con su mano.
Mabui intentaba inutilmente ocultar el placer que sentía, sus brazos ya no tenían fuerza para tapar su boca por lo que de ella salían calientes gemidos, llenando la habitación de ruidos humedos y eroticos.
“¿Por qué estaría una belleza como tú con el inutil del Raikage?” No pudo evitar preguntar Naruto a la mujer de chocolate. Verdaderamente, no sabía que hacia esta mujer con el bruto que dirigía la Nube, un pensamiento para otro día.
Mabui, a pesar de que se estaba acercando por segunda vez, si sus espasmos eran una indicación, se vio obligada a defender a su prometido. “C-callate, el es un me… ahh.” Un fuerte gemido la sacó de sus palabras. Naruto ya había encontrado su punto G, y lo estaba atacando sin piedad. “Un m-mejor ho-hombre que tu.” Terminó como pudo, aunque se negaba a mirarlo a la cara.
Naruto sonrio, romper a esta mujer iba a ser muy divertido. “Veremos si dices eso luego de esto.” La velocidad de su mano aumentó y con la otra se dedicó a pellizcar su pezón, mientras su boca se alternaba en atacar su mejilla, cuello y hombros. Los gemidos y sonidos humedos aumentaron, crendo una sinfonía de placer que amenizaban la actividad de Naruto.
Mabui podía sentirlo, estaba a punto de llegar otra vez. Tenía que detener esto sea como sea. Esta vez lo miró a los ojos suplicante, pero el rubio no bajaba la velocidad, al contrario, la aumento. “P-Po-Por favor para.” Le suplicó ella al rubio que solo sonrió. “S-Si sigues asi y-yo…”
¡Splash!
Mabui fue besada por Naruto, al tiempo que una fuente de chorros vaginales salieron de sus partes íntimas, lo peor de todo es que sus paredes se apretaron deliciosamente alrededor de los dedos del rubio, cosa que aumentaba la rica sensación de su orgasmo. Su cuerpo no le respondía, estaba demasiado ocupado disfrutando de la liberación, contrayendose en contra de su voluntad y apagando su cerebro momentáneamente.
Naruto se aprovechó de esto y puso a Mabui boca abajo sobre la cama, el simplemente se quitó su ropa y las bragas de Mabui, luego cogió un condón de la encimera y se lo puso. Minutos después cuando Mabui despertó de su alegría post orgásmica sintió un peso encima de ella y algo presionando contra su vagina. Miró arriba y vio a Naruto sonriendole. “¿Q-Q-Qué haces? Dije solo masturbación.”
Naruto simplemente presionó más su pene en sus partes femeninas, amenazando con entrar. “Lo estoy haciendo por ti, para que no sientas verguenza mañana. Además, lo que aprendas conmigo, podrás usarlo con A en la noche de bodas.” No esperó a que respondiera y lentamente empezó a hundir su pene en sus profundidades. Mabui mordió la sabana para evitar gemir, fue su primera vez, pero el afrodisíaco anulaba todo el dolor y lo convertía en placer.
Cuando Naruto estaba enterrado, tocando el cuello de su útero, la aprisionó con los brazos, quedando ella inmóvil y a su merced. Empezó a lamer y besar su mejilla lentamente, mientras Mabui se dedicaba a tener espasmos. Pasado un tiempo, decidio moverse lentamente, mientras abandonada la mejilla de la mujer para atacar su oído. “¿Te gusta así?” Susurro él. Mabui aún tenía su cara enterrada contra la cama, no quería que él oyera sus gemidos, no quería darle la satisfacción.
Unos minutos después, Naruto la sacó compeltamente y en un embiste súbito y rápido la penetró. Ella esta vez no pudo ocultar sus gemidos, que llegaron a oidos del rubio. Él sonrio. “¿O tal vez te gusta más así?” Le susurró lamiendo el lóbulo de su oreja.
Mabui se estaba sintiendo muy bien, pero no quería pensar en Naruto en ese momento, le estaba siendo infiel a su prometido, en su mente, intentó poner a A en lugar de Naruto, para que esto no fuera tan desagradable, pero el rubio se adelanto a su jugada y empezó a embestirla violentamente, sacandole muchos más gemidos calientes, que eran música a los oidos de Naruto. No había duda, tenía que agradecer a Kurama por esto más tarde.
Media hora de embestidas despues, Mabui seguia tratando de ocultar su placer, pero era muy difícil, las constantes embestidas de Naruto enviaban placer a su columna todo el tiempo, impidiendole pensar con claridad. Sentir los cálidos brazos de Naruto aprisionandola y su aliento en su oído la excitaban de sobremanera. Ya se había corrido innumerables veces en este corto periodo de tiempo, pero siendo Naruto como era, aun no estaba satisfecho.
De pronto ella sintió a Naruto susurrar en su oído. “Se mía, Mabui.” Le oyó susurrar sensualmente. “Te haré más feliz que ese bruto que tienes por novio. Solo tienes que decir que sí.” Lamió su cara para aumentar un poco más el placer que sentía. “Déjame ser tu dueño.”
“Nunca.”Pensó Mabui de inmediato. Ser suya, que estupidez, tenía un futuro brillante como esposa del hombre que amaba. También tenía el gran pene de Naruto taladrando su vagina, pero eso no viene al caso ahora. “N-N-No. N-nunca seré tuya.” Susurró ella como pudo.
Naruto le sonrió y empezó a lamer su cara de nuevo. “Ya veremos Mabui, ya veremos.” Le aseguró. Solo era cuestión de tiempo, unas cuantas escapadas más como esta y ella estaría suplicando por si sola.
Pero por ahora solo le daría una probada de lo que obtendría. La empezó a embestir mas rápido, buscando entrar en su útero. Sintió que su vagina lo ordeñaba, Mabui no lo sabía, pero su cuerpo inconsistentemente no quería dejarlo ir.
El rubio sentía que se estaba acercando, Mabui era muy apretada, tenía un gran cuerpo, era sexy, todos esos factores solo concluían en una única salida. Una gran corrida. “Ugh.” Gruñó él en su oído, mientras todo su semen caliente y espeso entraba en el condón, haciendo que ellla sintiera su útero cálido y comodo, una sensación que se sentía bien. Tan bien, que ella también tuvo un orgasmo, el más grande de la noche, sus paredes se apretaron alrededor de su pene mientras un torrente de jugos salía de su vagina, empapando las sabanas debajo de ella.
Ambos orgasmos duraron varios minutos, en los cuales Mabui temblaba constantemente, y Naruto besaba y lamía cariñosamente su mejilla, añadiendole más placer a su climax.
“¿Necesitas ayuda Naruto-Kun?”Le ofreció Kurama dentro de su mente.
“Ya sabes que hacer.”Fue lo único que dijo él. Kurama sonrió, le encantaba ayudar a su Rey en estos asuntos.
Cuando Mabui volvió a sus cinco sentidos, noto que el pene de Naruto aun seguía duro dentro de ella, lo que la hizo girar la cabeza y mirarlo con los ojos algo nublados. “Y-Ya puedes i-irte. Ya me h-has ayudado.” Dijo ella. Si bien no se había sentido mal, esto era inmoral. Ella solo tenía ojos para un hombre y no era rubio ni tenía ojos azules, Naruto ya podia dar las gracias de que no le diría nada de esto a su futuro esposo.
Pero Naruto simplemente besó sus labios para callarla. Ella abrió sus ojos, ¿acaso no se iba detener?, pero el afrodisíaco habia relajado su mente, por lo que su cuerpo reaccionó por si solo y correspondió el beso. Cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo, rápidamente se separo apenada, con un hilo de saliva uniendo sus labios. “La oferta seguirá en pie Mabui-Chan.” Susurró el besando su hombro. “Se mia. Déjame ser tu dueño.”
Ella sintió renacer su determinacion. “N-Nunca.” Dijo ella un poco mas fuerte que antes. “B-Bájate de encima de mi. Ya hemos terminado.”
El dejo de besar su hombro y subió con su lengua todo el camino hasta su cuello y su cara. “No Mabui-Chan. Todavía no hemos ni comenzado.” Y siguió embistiéndola, sacandole gemidos nuevamente.
Naruto le había arruinado la despedida de soltera a Mabui, así que para compensarla, él le había preparado una por su propia cuenta, y la iban a celebrar hasta la mañana, de eso él se encargaría.
「Fin del Capítulo.」