¡Bonten a cargo! (Mitake/Maitake)

Summary

Takemichi habia aceptado gustoso los caramelos que le habia ofrecido Ran, sin embargo jamas penso lo que le iba a ocurrir. Rindou se acercó hacia él con un espejo y fue entonces que lo notó, él era un niño nuevamente. - ¡USTEDES IDIOTAS QUE ME HICIERON! Todos estaban igual de sorprendidos que él pero de igual forma se les hizo tierno el pequeño niño que ahora tenían enfrente de ellos.

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12
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n/a
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18+

Dulces

El sonido de la pistola que llevaba Sanzu fue lo que Takemichi escuchó.

Dos disparos continuos, él solo sonrió.

Sanzu siempre tan rápido y preciso, no como el.

— ¿Terminaste?

Sanzu solo lo volteo a ver de mala manera, como siempre.

— Eso es mas que obvio, idiota.

Takemichi rio al escuchar al otro, a pesar de tener ya mucho tiempo conociéndose sabia que no era del agrado del pelirosa.

— Vamos entonces.

Sanzu bufo y Takemichi paso su brazo por los hombros del otro y río.

— Anda Sanzu quita esa cara, sabes que si vengo contigo es porque yo le pedí a Mikey para ver si nuestra relación mejora pero ya vi que es algo difícil, en fin asi te quiero Haru chan.

El pelirosa apartó de inmediato al otro, con un ligero sonrojo y se adelantó hacia la salida.

— Muevete que mi rey nos espera.

— Claro Haru chan — contestó felizmente siguiendo al pelirosa.

Sanzu no entendía que le vio su rey a ese pelinegro, se conocian desde adolescentes y desde ese entonces siempre habían estado juntos, al principio le causó celos pero después dejó que Mikey hiciera lo que le pareciera y si eso implicaba tener al ojiazul a su lado el lo aceptaria, pero una cosa muy diferente era llevarse bien con este, eso no lo haría aunque su rey se lo pidiera, cosa que no había sucedido y esperaba que no pasará porque tal vez su determinación se vería afectada.

Era cierto que Takemichi había cambiado, había dejado de ser el lloron adolescente, para ahora ser un altanero, un descuidado con sus acciones, sin duda era más atrevido e incluso había llegado a matar, no era seguido ni común pero su arma había sido disparada y no hubo ni un poco de duda en su mirada, eso le hizo a Sanzu tener escalofríos pero eso era algo que nunca iba a decir ni mucho menos admitir.

Cuando iban juntos a los encargos de bonten Takemichi era quien lo acompañaba, era realmente molesto pero aun asi lo aceptaba, aunque fuera él el que tuviera que hacer el trabajo sucio, pues Takemichi rara vez usaba su arma, una de las veces que él lo vio fue para salvarle el pellejo con una sonrisa altanera, eso le molesto pero admitía que era bueno con el arma, solamente que eso era rara vez ocurría, solo en caso necesarios o de vida o muerte.

Ahora por fin iban de regreso al penthouse de bonten.


— Takemichi has regresado — dijo Ran felizmente.

— ¿Me extrañaron? — dijo altaneramente — ¿Y Mikey?

— Sigue dormido — contestó Rindou.

Takemichi asintió y se recostó en el gran sillón que había en el sitio de estar, cruzó sus piernas, esperaría a que Mikey despertara para ver que almorzarian, el jamás comía sin Mikey pues si no lo hacían así el peliplata no comía.

— Oye Takemichi ¿quieres un dulce?

Takemichi al escuchar eso se levantó de inmediato y fue hasta Ran.

— ¿Qué tipo de dulce? bueno no importa, ¡me encantan los dulces!

Ran sonrió de lado y le mostró la pequeña caja, era una caja muy bonita hecha de porcelana con algunos detalles en color morado, parecía antigua y costosa para ser una simple dulcera pero aun así Takemichi no indago más, solo quería el dulce que le habían ofrecido.

Ran abrió la cajita, dejando ver unos pequeños dulces en forma de bolitas, se la extendió al pelinegro para que tomara uno, así que eso fue lo que hizo gustoso llevándoselo de inmediato a la boca.

— ¡Están muy ricos Ran kun!

Fue en eso que Mikey entró a la habitación, seguía adormilado pero aun así logró ver a Takemichi así que fue hacia él a paso lento para luego tumbarlo nuevamente en el sofá y abrazarlo posesivamente.

— ¿Dónde estabas Takemicchi? me dejaste solo — dijo en tono de berrinche.

— Salí con Haru chan a terminar con unas pequeñas molestias — contestó con una sonrisa — por cierto Mikey kun, debes probar los dulces que tiene Ran kun, ¡son muy ricos!

— ¿dulces? yo solo te quiero a ti.

Takemichi río.

— Ran dame más dulces.

El mencionado asintió acercando nuevamente la cajita y tomando dos dulces más.

— Toma Mikey kun.

— Solo alguien como Takemichi puede darle de desayuno algo dulce al jefe — dijo Ran en voz bajita a su hermano.

El ojiazul le estaba ofreciendo el dulce al otro poniéndolo cerca de su boca pero fue en ese momento que Sanzu entró y vio aquella acción por lo que tomó la caja que tenía Ran en las manos y se la lanzó con gran fuerza a Takemichi.

— ¡QUE LE ESTAS DANDO AL REY! — grito.

Mikey había atrapado la caja que lanzó Sanzu quedando muy cerca del rostro sorprendido de Takemichi, el peliplata le lanzó una mirada fría a Sanzu.

— ¿Acaso quieres morir Sanzu?

— Pero mi rey...usted no sabe qué es eso y...

— Callate.

Antes de que las cosas se pusieran feas Takemichi habló de nuevo.

— Mikey ignora a Haru chan, prueba el dulce — dijo Takemichi metiendo el dulce en su boca para después besar al mencionado y pasarle el dulce entre sus bocas.

Todos estaban sonrojados por aquella acción pero no dijeron nada solo observaron el beso que se estaba dando su presidente con su pareja.

— Mikey lamento interrumpir pero recuerda que tienes una reunión en 15 minutos, aquí está tu traje — interrumpió Koko quien había entrado a la habitación.

Mikey se separó de Takemichi y miró a Koko sin interés alguno.

— Ya lo sé, me cambiaré en el carro — contesto aferrándose más a Takemichi aspirando su olor.

— Entonces date prisa, son gente a la que no le gusta esperar.

Mikey bufo, pero aun así asintió dándole una vez más un beso a Takemichi.

— Volveré pronto.

— ¡No olvides traer dorayakis!

Fue entonces que Mikey se levantó y salió de la habitación con Koko.

Takemichi comió nuevamente el dulce que le quedaba para acostarse de nuevo mientras esperaba por Mikey.

Después de varios minutos se empezó a sentir raro, levantó su cabeza lentamente y observó a su alrededor.

— ¿Oigan por qué ustedes se ven más grandes?

Todos voltearon a ver al mencionado con caras de sorpresa.

— ¿Qué?¿por que me ven asi?

— Takemichi tu...

— ¿Yo qué? ¡Habla Haru chan!

Takemichi noto que su voz empezó a sonar diferente, miro su como su ropa de repente le quedaba mas grande, despues miro sus manos y vio que eran más pequeñas de lo normal.

Rindou se acercó hacia él con un espejo y fue entonces que lo notó, él era un niño nuevamente.

— ¡USTEDES IDIOTAS QUE ME HICIERON!

Grito Takemichi soltando sus lágrimas, todos estaban igual de sorprendidos que él pero de igual forma se les hizo tierno el pequeño niño que ahora tenían enfrente de ellos.

Koko al escuchar un grito de un niño entró a ver que estaban haciendo esos idiotas sin embargo su sorpresa fue grande al ver a un Takemichi niño y no el adulto que estaba hace rato.

— ¡Koko kun! — chillo el menor corriendo hasta Koko para luego abrazarlo de la pierna — mira lo que me hicieron.

— El jefe nos va a matar — dijo Ran.