¡Te Amamos Sanji Vinsmoke! -ONESHOT (ZoSan & MiSan) [TERMINADA -PEDIDO ESPECIAL]

Summary

Un hombre maduro de 38 años y un joven de 19 años, se enamoran del mismo rubio. Disclaimer: todos los personajes pertenecen a Eiichiro Oda. Hermosa Portada diseñada por Tsukishima Kei de la Editorial Team Great Heroes Créditos de la imagen de portada a su respectivo autor.

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13+

CAPITULO 1

CAPITULO 1

Fue un día de verano de esos calurosos durante el atardecer cuando un joven peliverde de piel bronceada con pendientes de oro en su oreja izquierda y un hombre maduro de cabello negro, piel algo pálida y ojos dorados fijaron de casualidad sus miradas en el pequeño Café & Restaurante llamado ''El Baratie'', recientemente inaugurado hace unos días.

Allí los dos hombres perdieron el aliento cuando observaron detalladamente la delgada figura de un chico rubio bañado por los rayos del sol durante el atardecer dándole una imagen casi celestial de inocencia pura; aquellas flores de distintos colores pasteles que adornaban el local no hacían nada para opacar su belleza, es más, la acentuaban. Aquella imagen les robo el aliento y acelero sus corazones por el flechazo instantáneo de cupido.

Amor a primera vista...

Habían escuchado de el, pero nunca lo habían vivido en carne propia.

Para el peliverde, representaba la dulzura del primer amor ya que era la primera vez que sentía mariposas revoloteando en su estomago. En cambio, para el maduro pelinegro, representaba la inocencia de la juventud para un hombre de su edad y con mucha experiencia en la vida y las artes amatorias.

El joven quien repartía panfletos muy alegremente, poseía una cabellera como hilos de seda bañados en oro, unos brillantes y expresivos ojos azules como el mismísimo mar, una piel blanca como la leche mas fina de alta calidad, unos rosados labios carnosos adornados con la sonrisa mas alegre y afable que hubiesen visto, unas cejas peculiares, un hermoso rostro casi angelical acompañado de un delgado cuerpo y firme en todos los lugares correctos. El joven estaba enfundado en unos mocasines negros, apretados pantalones negros de tela y una camisa blanca pegada al cuerpo, vestimenta que usaba para trabajar, pero que no hacia más que destacar su sensual silueta.

El es precioso o mejor dicho, hermoso, en toda la extensión de la palabra.

Es en ese momento, que el joven y el mayor caminan embelesados y, por extraño que parezca, lo hacen a la misma vez hacia el restaurante hechizados por tal belleza e ′inocencia′ que desprende el joven.

El hermoso rubio les sonríe a ambos y los saluda con un: ''Buenos días''. Ese tono de voz los seduce a ambos como a las abejas a la miel. Su voz es suave y rica de matices debido a un pequeño acento, ¿francés quizás?

Ellos no lo saben aún...

Entran, siendo ambos guiados por el rubio hacia sus respectivas mesas cada uno y ofreciéndoles la carta del menú con una brillante sonrisa en su rostro.

“¡Bienvenidos al Café & Restaurante El Baratie! Mi nombre es Sanji Vinsmoke y seré quien los atienda!”

Ya ubicados cada uno en sus respectivos puestos prosiguen a ser atendidos; uno pide la cena con su respectivo sake y el otro un pequeño aperitivo para acompañarlo con su respectiva copa de vino como a el le gusta.

Los hombres son atendidos con mucha diligencia y ninguno despega sus ojos del adorable rubio quien camina un tanto sensual al balancear sus caderas como si fuese algo natural en él, como si de respirar se tratase; el de ojos dorados se afloja la corbata roja por la ''calor'' y el peliverde traga fuerte por la ''excitación'' de su primera vez al enamorarse. La boca de ambos se seca al sentir el dulce aroma a vainilla que desprende el rubio y fijan sus miradas: oscura y dorada, en como su camisa blanca abierta muestra mas de lo que debe a esos dos hombre quienes se deleitan por la pequeña vista que tienen de sus rosados pezones cuando este se inclina al frente.

Al terminar, cada hombre se retira de su mesa y deja algo de propina, el joven Vinsmoke los despide como a cualquier otro cliente, sin saber que muy pronto comenzaría una rutina.

... Con ellos.

Ha pasado mas de un año y nueve meses y el joven Zoro y el mayor Mihawk, visitan sin falta el Café & Restaurante y curiosamente estos tres hombres se han hecho amigos debido a la frecuencia que van a local y ambos, peliverde y pelinegro, terminan compartiendo la mesa y son atendidos por su amor.

Se han conocido y entablado amistad con el ojiazul, quien les contó que es francés y antes huérfano, pero que Zeff lo acogió cuando deambulaba por las frías calles de la Ciudad del North Blue en busca de comida para sobrevivir teniendo en mente como ultimo recurso, el robar alimento o alguna cosa que pudiese vender de valor debido a su precaria situación. “Si el viejo no me hubiese encontrado, no sabría que seria de mi el día de hoy. De verdad le estoy agradecido al anciano por cuidarme desde niño y educarme, e incluso hasta ahora me apoya para continuar mis estudios en la Universidad por el Titulo de Gastronomía. Zeff ha sido un buen padre para mi y siempre le estaré agradecido por lo que ha hecho, pero no se lo digan.” comento el rubio con una sonrisa amable y con los ojos un poco llorosos al decir esas palabras recordando su pasado; ese joven inocentemente los ha enamorado y seducido con sus maneras hasta hacerlos suspirar de amor.

Mihawk y Zoro esperan pacientemente mientras hablan de intereses varios, en especial del Kendo, el deporte que apasiona a ambos y en el que muchas veces han coincidido en algunos torneos a nivel estatal donde ambos asisten, aparte de sus colecciones de espadas que tienen en casa.

Los dos hombres miran fijamente a Vinsmoke, ambos saben de los sentimientos del otro, y han hablado sobre como declararse al rubio un montón de veces. Desean hacerlo suyo pero saben que alguien saldrá herido, de todo esto sin importar lo que suceda.

El amor es dulce y a la vez cruel...

Son las 9:30 p.m. de la noche, la hora exacta en que finaliza el turno de Vinsmoke.

Afuera esperan, Mihawk y Zoro,cada uno cargando una pequeña bolsa con cosas dentro, están un tanto impacientes y con los nervios a flor de piel por lo que esta próximo a suceder. Ven salir al joven quien se despide con una sonrisa hacia los demás, ha terminado su turno y es hora de irse a casa. Cuando da unos pasos, se percata de la presencia de los dos hombres con quienes ha entablado amistad.

-pensé que irían a casa, hace un poco de frió- Sanji sopla en sus manos tratando de mantenerlas calientes para luego meterlas en los bolsillos de su abrigo; sus labios lucen un poco mas rosados y brillantes al igual que sus mejillas debido al frió de la noche.

Están a mediados de otoño y la fría brisa es la señal de que el invierno se aproxima.

-queremos decirte algo, Vinsmoke- el de cabello negro habla serio mientras sostiene la azul mirada del joven, quien asiente en respuesta.-vayamos al parque Kamabakka.

El rubio asiente y sigue al mayor, al darse cuenta que Roronoa falta, se voltea y mira consternado que el peliverde camina en dirección contraria; rápidamente, el joven rubio toma de la mano al peliverde para que no se pierda de su destino.

-estúpido marimo con mal sentido de la orientación- dice el rubio mientras lleva a su amigo de la mano- no se, que harías sin mi.

-cierra la boca cejas de sushi- responde gruñón el peliverde- yo no me pierdo, joder.

-claro, y yo soy un príncipe- el rubio se encoje de hombros en respuesta a lo dicho por el otro. Una sonrisa adornando su rostro.

“Si eres un hermoso príncipe, y uno muy encantador...” contesta el moreno en un suave susurro casi imperceptible y con la cabeza un poco gacha por el suave rubor en sus mejillas al decir semejante cursilería y ojala el rubio no lo haya escuchado.

Sanji al escuchar esto, se sonroja hasta las orejas y su corazón se acelera muchas veces como lo ha estado haciendo desde hace meses.

-vamos, ma-marimo tonto.

Ambos llegan tomados de las manos hacia la ubicación del pelinegro quien los mira con algo de celos o eso es lo que aparenta, desde la perspectiva de Sanji.

El trio de hombres camina y en unos minutos llegan a un parque muy colorido y con extrañas figuras de animales en color rosa. El parque Kamabakka, era conocido por ser un sitio de citas para parejas.

Sanji tomo asiento en una de las bancas de madera de color purpura como el cabello de su creador y mira a los hombres quienes están de pie y un tanto nerviosos por lo que dirían; el ojiazul los miraba curioso por su extraño actuar, mientras espera a que hablen, saca una cajetilla de cigarrillos y saca uno de ellos poniéndolo en su boca y luego busca el encendedor en la parte de atrás del pantalón.

Roronoa Zoro y Dracule Mihawk se encuentran de pie frente a Sanji Vinsmoke envalentonándose para su declaración de amor; dos hombres diferentes, de distintas edades y que tienen por afición el kendo, se declararían esta noche.

Toman aire en sus pulmones para calmarse un poco, pero los fuertes y rápidos latidos de su corazón dicen otra cosa, los nervios los están comiendo vivos a los dos y no podían echarse atrás.

Los ojos negros chocan con los dorados y en un suave asentimiento entre ambos dejan claro que es ahora o nunca.

Ambos, se sincronizan y miran a los ojos al hermoso rubio quien espera pacientemente a que digan algo; ahora con el cigarro encendido entre sus rosados labios.

“¡TE AMAMOS SANJI VINSMOKE! ¡¿QUIERES SALIR CONMIGO!?”

Sanji se quedo estupefacto por semejante proposición por parte de ambos hombres muy orgullosos, es tanto su desconcierto que su boca se abre y deja caer el cigarrillo al suelo de cemento y piedras, al notar esto lo apaga con el tacón del zapato y mira a los dos hombres nuevamente; cada uno sostenía un ramo de rosas rojas con una pequeña caja llena de regalos para él y otras cosas más en la bolsa.

-¿qué dijeron? - pregunto anonadado el rubio mientras estaba ahora de pie al escuchar la confesión de amor que lo tomo desprevenido y observando los obsequios hacia su persona. -¿es una broma?

-nosotros no bromeamos, Sanji- contesto el pelinegro. Su ojos dorados parecían atravesar y ver mas allá de su propia alma- nuestros sentimientos son reales, no mentiríamos respecto a esto.

-te amamos, Sanji- dijo el peliverde dando un paso al frente- desde el primer momento en que te vimos esa tarde de verano repartiendo los panfletos hiciste que nuestro corazón latiera de amor por primera vez.

El ojiazul se mordió el labio inferior y observo a los dos hombres quienes esperaban expectantes la respuesta de su parte. Bajo el rostro y sus doradas hebras taparon sus ojos azules mientras un rubor teñía sus mejillas fuertemente hasta la orejas.

El no sabia que decir, y le daba vergüenza que él, el amante de todas las mujeres hermosas, haya tenido por primera vez una declaración de amor, y por dos hombres que decían o mejor dicho proclamaban amarlo.

Apretó las manos en un puño y levanto el rostro, tomo en brazos los dos ramos de flores ofrecidos a su persona junto con las cajas y bolsas; sonrió dulcemente hacia ellos.

“Es la primera vez que se me confiesan. Siempre he soñado con tener mi primer amor y salir en citas románticas, ya saben que soy un soñador y un romántico empedernido por naturaleza; yo realmente aprecio sus sentimientos, los de ambos realmente. Me hacen muy feliz.” Sonrió el rubio, su rostro rojo de vergüenza por sus palabras; olio el dulce aroma de las rosas que en cierta forma lo tranquilizaban a tomar la decisión correcta en estos momentos.

“Yo, acepto los sentimientos de ambos. Acepto ser su novio, marimo~ y drac~.”

Roronoa y Dracule se le quedaron mirando como sino pudiesen creer lo que escuchaban de esos apetecibles rosados labios. Y por lo que escuchaban, Sanji saldría con ambos.

-¿nos aceptas a los dos, rubia? - pregunto un Zoro anonadado, Mihawk solo escuchaba ya que no podía creerlo todavía, el de ojos dorados se había quedado sin palabras y aún no sabía como reaccionar.

-sí - contesto el aspirante a chef quien abrazaba los ramos de flores y sus bolsas con cajas de regalo contra su pecho, su rostro estaba inusualmente rojo como si en algún momento fuera a sacar vapor de sus orejas. - ya lo dije, me gustan ambos. Seré el novio de los dos, pueden compartirme como deseen...

Tanto Zoro como Mihawk, quienes escucharon lo último, por parte de Sanji también se ruborizaron.

El rubio de rostro angelical también tenia un lado pervertido al decir semejante proposición. El ojiazul estaba dispuesto a ser compartido por ambos hombres.

El lindo mesero camino hacia sus parejas y le dio un beso en la mejilla a cada uno de sus hombres y luego los tomaba de las manos mientras salían del parque Kamabakka.

Sanji Vinsmoke era el hombre mas feliz del mundo.

“Yo también los amo, Zoro y Mihawk.”

♥FIN♥