Sk8er Boy • ShuaJun/JunShua

Summary

adapt. | ❝ Uno era punk, el otro hacía ballet, ¿Qué más puedo decir? Donde los sentimientos de Moon JunHui se ven amenazados por el tierno y sexy mejor amigo de JeongHan. Y Joshua Hong finalmente cae ante los pies del amor. ❞ ✦ adaptación autorizada, por lo tanto, créditos a su autor/a @myselfandtae ✦ extensión: 20 caps + epílogo ✦ [shuajun/junshua] + meanie + soonhoon ✦ drama, romance, smut, musical ✦ se hace mención de temas sensibles, leer bajo discreción ✦ capítulos extensos +2000 ﹫𝗺𝘆𝘀𝗲𝗹𝗳𝗮𝗻𝗱𝘁𝗮𝗲 | • 𝗻𝗼 𝗰𝗼𝗽𝗶𝗮𝘀. 𝗻𝗼 𝗮𝗱𝗮𝗽𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘀𝗶𝗻 𝗽𝗿𝗲𝘃𝗶𝗮 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿/𝗮 𝗼𝗿𝗶𝗴𝗶𝗻𝗮𝗹.

Genre
Romance/Drama
Author
hani
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

I: broken skate

Un zumbido atravesando sus neuronas que apenas se despertaban, le provocó jaqueca en un instante. 


El sol parecía querer quemar sus ojos, su cuerpo dolía, pasó una de sus delicadas manos por su cuello lleno de chupetones, al igual que sus labios. 


Sin dudar había sido una noche salvaje. 


Se quitó el peso de su amigo por un lado y del chico inútil que había traído consigo, no tenía recuerdos de lo que habían hecho, entonces concluía de que para nada fue un buen trío. 


Llevaba tiempo sin tener buen sexo. 


Pero de alguna forma u otra seguía teniéndolo, y eso no le afectaba. Quería creer. 


Caminó por la habitación alfombrada hasta llegar al baño, y cerrar lentamente la puerta. 


Tomó asiento en el retrete y encendió su teléfono, necesitaba novedades. Fotos, mensajes, algo que le diga que no perdió la conciencia otra vez. 


Para su suerte no, recordó todo con tan sólo una selfie. 


De su outfit, por supuesto, en el espejo de su habitación; jeans negros con las rodillas rasgadas y su crop top favorito, holgado, dejando ver la mariposa tatuada en su abdomen y parte del tatuaje en su clavícula izquierda. 


Sin contar el de su muñeca y algunos más que tenía repartidos por el cuerpo. 


Con tales simples prendas podía volver loco a todo el mundo. 


—Y te acepté otra salida, YanAn—suspiró algo molesto. 


Se había prometido dejar de liarse con amigos, pero YanAn ya tenía el título de follamigo, ¿Qué más podría hacer? 


Del otro chico no tenía comentarios, no recordaba su nombre ni le importaba. 


Hasta que de repente: llamada entrante de SoonYoung.


Acomodó su garganta. —¿Holaa? 


—¡JunHui, por dios, JunHui! ¿Dónde diablos estás?


—¿Usas a dios y al diablo en una misma oración? 


—¡Me da igual! ¿Estás en camino, verdad? Dime que estás en camino o juro que voy a cortarte el-


—SoonYoung, relájate, ¿quieres? Ahora, respira y dime, ¿en camino a dónde? — inquirió mientras prendía un cigarro. 


—Lo sabía— dijo entre dientes. —¡Al festival, idiota! Nos presentaremos en el centro cultural, ¿recuerdas?


—... Oh. 


—¡Si no sales de donde sea que estés ahora, no llegarás!


Se escuchó del otro lado de la línea, antes de que su amigo, muy enojado, corte la llamada. 


Por lo que maldiciendo, mantuvo el cigarrillo entre sus labios mientras abría lentamente la puerta del baño, intentando no despertar a ninguno de los dos chicos en la habitación. 


Arrastró sus jeans, se paseó por el lugar en busca de su otro par de tenis, mientras que su adorada camiseta crop top no aparecía por ningún lado. 


—Joder— bufó en silencio, dando una calada algo desesperada—. No queda otra, lo siento, YanAn, no prometo devolverla. 


Tomó la camisa negra de mangas cortas de la silla, apenas abotonada, skate en brazos y salió pitando de allí. 


Acababa de tomar una ducha, y la camisa de seda le sentaba muy bien; perfecto para un concierto. 


Evadió a las personas de la recepción y con el skate en el suelo, por poco ir más veloz que la luz. No podía llegar tarde —otra vez—. 


La banda antes de la suya ya se encontraba tocando y the suicide era no podía darse el lujo de hacer esperar a la gente, pues todos iban por ellos. 


Todos iban a ver a Moon JunHui, el mejor vocalista y performer del momento. 


••


—Entrenador... ¿Dónde diablos estamos? 


—Es lo único y más rápido que he conseguido, Jeon, lo lamento. 


El joven ni siquiera alcanzó a bufar, cuando la gran multitud de gente gritó ante la banda presente en el escenario. 


Botellas por el suelo, latas, vasos de plástico, y una mezcla de bebidas que generaban un olor no muy placentero. 


Jeon WonWoo era estudiante de la Real Universidad de Seúl, una prestigiosa institución privada, la más grande y elogiada en el país, hasta reconocida mundialmente. 


—¿Cómo terminamos en un lugar así? — inquirió algo asqueado—. Este es- 


—¿El peor día de tu vida? — el más alto contestó—. Todo es así para ti, WonWoo. 


Conociéndose casi desde que eran niños, Joshua, WonWoo y JeongHan veían hacia todos los lados de ese extraño festival. 


De familias de gran poder adquisitivo, cada una con su historia detrás. 


Siendo Hong el más aplicado en la disciplina, un promedio excelente y bailarín sin comparación. Madre soltera y una hermana melliza. 


JeongHan tenía otras inclinaciones, adoraba la música y tocaba la batería desde muy pequeño. Nacido en Gyeonggi, con una hermana mayor y sus padres juntos. 


WonWoo... a él le molestaba siquiera despertar todos los días. Siempre y cuando siga comprándole cosas a sus gatos, sería feliz. Un hermano menor, padres y esos tres gatos que le hacían la vida mejor. 


—Es que no entiendo cómo de Francia, pasamos a esto. 


—No es tan malo—JeongHan estaba muy atentos a la alineación de bandas, luego de ellos—. De hecho, creo que me quedaré a ver a la banda que sigue. 


—... ¿Estás loco, Han? ¿Y si te encuentras a Jeffrey Dahmer por ahí? 


—No seas prejuicioso— rió, empujándolo—. ¿Tú qué dices, Joshua? 


—Me da igual, vamos después de ellos— miró su teléfono—. Deberíamos ir al backstage ya. 


WonWoo negó, siguiéndolos. —Si es que tienen algo a lo que podemos llamar "backstage". 


Los tres chicos se abrieron camino, junto al resto de su curso, así poder prepararse para la presentación. 


WonWoo tenía razón, estaban invitados a una performance de distintas universidades de artes en Francia, pero debido a una cancelación rápida, el entrenador hizo malabares para ubicarlos donde sea. 


Pues de no presentarse, deberían rendir dos exámenes teóricos y uno práctico, individual, siendo este último el más complicado, al tener que armar su propia coreografía. 


—Um... ¿No íbamos luego de esta banda? 


—Sí, claro, nosotros- 


Joshua alzó su vista, viendo como el escenario que les tocaba, en vez de estar vacío con suficiente espacio para todos; se cargaba lentamente con una batería, micrófonos, y hasta un stand de guitarras. 


Él, al ser el líder y centro del grupo, tuvo que armarse de valor y acercarse a alguien para hablar. 


Entre todos, ese chico se veía más decente. 


—Eh, disculpa— acomodó su garganta. 


El mismo volteó. —¿Sí? 


Acercó su teléfono, mostrando la alineación. —Creo que nosotros vamos antes, lo siento. 


—Oh, creo que nuestra lista no está actualizada entonces— renegó—. Nosotros lo sentimos, ya nos encargamos. ¡MingHao, JungChan, saquen todo! 


—Gracias— sonrió haciendo una leve reverencia, la cual el chico tomó muy bien. 


JunHui se acercaba muy tranquilo, pues el último mensaje de SoonYoung era que aún estaban en preparación, y eso sólo significaba que había llegado a tiempo. 


Al haber escuchado ese "—¡MingHao, JungChan, saquen todo!" le desconcertó. Por lo que dejó caer la tabla sin pensarlo y caminó unos pasos hasta ellos. 


—Hey, SoonYoung, hey, um, ¿Qué exactamente pasa? 


—Ah, hola, llegaste— dijo sarcástico—. Aún no tocamos, van ellos primero. 


Volteó y miró a Joshua de arriba hacia abajo. 


El pobre Hong sentía esos ojos atravesarle el alma, por lo que tragó pesado y dió un paso hacia atrás. 


—¿No escuchas a la gente, Soon? 


—Claro que lo hago, pero por orden, ellos van primero. 


—El papel dice- 


—Está desactualizado— interrumpió firme, el más alto—. De veras lamento las molestias, pero no nos llevará mucho. 


El que pareció escuchar que se llamaba SoonYoung, estrechó su mano sin problema alguno, diciéndole que les dejarían el espacio de inmediato. 


Sin embargo, el otro, no se veía del todo contento. 


Pero sin tiempo para preocuparse, volteó para poder seguir desempeñándose como el líder de su grupo. 


—¿Y ustedes de dónde son? — escuchó. 


—Eh, somos de la Real Universidad de Seúl, sólo estamos aquí de urgencia. Será una canción y ya, no se suponía que nos presentemos aquí. 


Ladeó su vista. —Eso ya lo puedo ver. Y, ¿sólo una canción? 


Asintió. —Sólo una. ¿Ustedes cuántos minutos tienen? 


—Una hora— sonrió. Y wow.  


La vista del más alto no pudo contenerse, era imposible mirar otra cosa que no sean esos dientes perfectos, y especialmente, el piercing en su labio inferior. 


Más conocido como labret, una pieza que en algún momento tenía pensado hacerse. 


—Mis ojos están aquí arriba— dijo sin escrúpulos, algo directo. 


Rápidamente levantó sus ojos. —Dios, lo siento, es que- ¿es un labret, no? Te va muy bien. 


—Gracias— inclinó su cabeza hacia la derecha, a la vez que el hombro del mismo lado, dejando salir nuevamente otra sonrisa. 


Qué chico más encantador. Y pensaba que sólo se encontraría gente borracha en ese lugar. 


Negó y volteó sobre sus talones, ya había arreglado todo, debía comunicárselo a su grupo. 


Entonces... era verdad que todos esos gritos desesperados, ¿eran por él? Lo entendía perfectamente. Y quizá hasta se quedaría con JeongHan luego de la presentación. 


—¿Y bien? — WonWoo no perdió tiempo en preguntar—. No me digas que te gustan los emos, Joshua, por dios. 


—Cierra la boca, nos presentaremos en media hora, pueden vestirse y empezar los estiramientos. 


••


JunHui veía a toda la gente con esos carteles, camisetas hechas mano, esperando por su salida. 


Y él estaba listo para darlo todo, pero allí veía, el escenario vacío, con un par de estudiantes estirando para su ridícula presentación. 


—¿Por qué te molestan tanto? — el bajista, JungChan, preguntó. 


—No me molestan. 


—Junnie... 


—No me molestan— repitió, como si se lo creyera y se puso de pie—. Iré por un cigarrillo. 


Ladeando su cabeza hacia ambos lados, con la finalidad de relajar sus trapecios, caminó por detrás del escenario, encontrándose con varios estudiantes de esa universidad. 


Algunos ya vestidos, otros en eso, pues no contaban con una zona específica para la preparación. 


Podía jurar haberse encontrado a algunos en red rocks, el bar que frecuentaban, y aún más, haberse comido a un par. 


Típico de niños ricos fingir que nada pasó luego. 


—Ah, MingHao— apretó los hombros de su baterista, quien acomodaba su instrumento—. Sé que tienes cigarrillos. 


—Déjame ver— palmeó sus bolsillos, encontrando una caja—. ¿A ti se te acabaron tan rápido? Pareces chimenea, Jun. 


—No es cierto, sólo compro muy pocos— puso el mismo en sus labios. 


Y buscó su encendedor, de no ser que MingHao se adelantó a prendérselo. 


Cruzaron miradas, algo tensas, cabe decir que siempre tuvo la regla de jamás follar con sus amigos. Y quitando a YanAn, había pasado ese límite con MingHao varias veces. 


—Voy a extrañarte más que a nadie, JunHui. 


—¿Hm? — debió acelerar la calada, casi ahogándose en el intento—. ¿Extrañarme? MingHao, yo no- 


—Ya sé que no te gusto y llegar a ti es muy difícil— rió—. Es que no me refería a eso. 


Ignorando por completo su actitud extraña, no dijo nada más y se marchó de allí. 


Ya le habían pasado suficientes cosas raras ese día. 


Podía escuchar los gritos de la gente todavía, implorando por verlos y le hacía sonreír; los adoraban y él adoraba el escenario como a nada. 


••


Si bien aún tenía el uniforme de la Universidad, Joshua corroboraba que todo esté en orden. 


Debía salir a la perfección. 


Volviendo de hablar con la banda, junto a WonWoo, pudo a ver un círculo de estudiantes y el encabezante, para su mala suerte, era ChangKyun. 


—¿Qué están haciendo? — automáticamente pudo ver al más alto montado sobre un skate—. ChangKyun, bájate de allí. 


—No andes de malhumorado, Hong. 


—¿Cuántos años tienes? Joder, ¿y qué hacen todos ustedes aquí? Deberían estar preparándose. 


—Joshua tiene razón— habló uno de los amigos cercanos, de los tres principales, MinHyuk. 


—Y tú cállate, Lee— sentenció Im, justo antes de perder el equilibrio. 


Pérdida que ocasionó un estruendo horrible, y en consecuencia, la rotura del skate. 


—Oh, mierda. 


—Lo que faltaba— bufó Joshua y tomó la tabla partida al medio—. No tenemos tiempo para esto, hablaremos después- 


—¿Qué mierda? 


Escucharon y todos los presentes voltearon al sonido de la voz. 


El chico de hace unos minutos, el atractivo, el del piercing, tenía una expresión de horror mezclada con confusión. 


Pero en sí, no se veía para nada contento. 


—¿D-disculpa, es tuyo- 


JunHui se acercó sin pensarlo nada, arrojando su cigarrillo y empujando el cuerpo de Joshua, que parecía una pluma, para tomar su tabla. 


Estaba en dos. Ya no era una. 


Intentó por lo que pudo contener su ira, pero todo lo que hizo fue arremeter contra Joshua, volviéndolo empujar sin antes plantar un golpe en uno de sus pómulos. 


No pudo continuar, pues ChangKyun se interpuso y sin ningún problema respondió con un derechazo a su mejilla izquierda, que por poco lo deja dormido. 


—¡Es un error, lo lamento! — exclamó Joshua como pudo, con un labio sangrando. 


SoonYoung y JungChan no dudaron en acercarse y salvar a su amigo de una golpiza, que podría dejarlo hospitalizado. 


WonWoo y el resto alejaron al más alto. Luego intentando hablar al respecto. 


—Lo siento, eh- 


JunHui se safó del agarre de sus amigos y abandonó el círculo. 


SoonYoung tomó la palabra. —Ya nos vamos. Andando, JungChan. 


Sin forma de que lo haya escuchado, Joshua cubrió su rostro con ambas manos. 


No sólo le dolía la cara, eso era lo de menos, sino que había sido un completo idiota, más el otro completo idiota de ChangKyun. 


Menudo día. 


—Mierda— suspiró finalmente, poniéndose de pie. 


¿Cómo pudo haber sido tan descuidado? Aunque... ¿Qué demonios hacía ese skate allí? Deducía que justo venía por él. 


Si volvía a encontrarse a ese chico terminaría mal. Pues jamás en su vida había peleado y no estaba tan seguro de saber defenderse solo. 


—Hey, ¿te encuentras bien? — se acercó WonWoo, pero luego volteó— ... ¿Hueles algo que se quema? 


—¿Huh? No, yo... Espera, sí, creo que- 


—¡Sale humo de tu bolso, Joshua! 


Apresurado, Hong se quitó la chaqueta de la institución e intentó apagar la pequeña llama que se había formado. 


Para su suerte, WonWoo y MinHyuk ayudaron, y pudieron detenerlo. Al estar tan distraídos, dudaban que alguien del público vaya a darle importancia al olor. 


Ni siquiera presenciaron la pelea. 


—Mierda, ¿tenías una bomba ahí o qué? 


—Sí, Won, la llevo a todos lados— bufó. 


Rodó sus ojos. —Graciosito. Mira, es una colilla de cigarrillo, más te vale que el entrenador no se entere. 


—No es mío, idiota— revisaba las cosas dentro del bolso—. Oh, no. 


—¿Esas son tus...? Diablos, ¿tus zapatillas de media punta? ¿no vas a poder bailar? ¡Eres el centro, no vamos a poder-! 


Negó. —No hay tiempo, WonWoo, ya— tomó el lienzo negro que iría rodeado en su cintura, siendo el único con aquel color, distintivo de líder—. Tú serás el centro hoy, ¿está bien? Lo harás perfecto. 


Lo miró. —¿Estás seguro? 


—Confío en ti. En ustedes— vió a MinHyuk—. Dile a JeongHan. Vayan. 


Quince minutos después, mirada fría en JunHui, desde alguna esquina y con hielo, viendo la presentación de la Universidad. 


A ver, lo admitía, bailaban bien, sabían lo que hacían, eran muchísimo mejores a cualquier grupo que haya intentando pisar ese festival. 


Lo único que se preguntaba era dónde demonios estaba ese chico que tanto molestó con su lugar y tanto escándalo había hecho. 


—Son buenos— habló SoonYoung a su derecha—. En especial esos dos, el de cinta negra y el de voz muy grave. 


—¿Cómo sabes que tiene voz grave?  


—Se acercó a mí y me pidió un autógrafo— sonrió orgulloso—. Dijo que soy Kwon SoonYoung, el mejor guitarrista. 


—¿Ah, sí? ¿Es fan? Wow, qué raro por parte de esta gente. 


Volteó. —JunHui, estoy casi seguro de que fue un accidente, debimos hablar con ese chico que se veía amable. Dios, ¿Cuál era su nombre?... Eh... 


—Me da igual— encogió sus hombros—. Si vuelvo a verlo, me las pagará peor.