Dos Padres, Un Pueblo South Park x Lectora / tú)

Summary

Dos Padres, Un Pueblo. __________ es la nueva del pueblo, fue adoptada por Gran Gay Al y Señor Esclavo a sus 17 años. No es fácil, es especial por su condicion: no puede controlar su ira Fanfic de South Park por lectora. Contenido sexual explicito. La historia esta enfocada en un Harem inverso. -Stan -Kyle -Wendy -Kenny El hermoso dibujo de la portada esta hecha por @chopCuach

Status
Ongoing
Chapters
17
Rating
n/a
Age Rating
18+

 。゚・ ☆ ° 。1. El Grupo 。゚・ ☆ ° 。

。゚・ ☆ ° 。 。゚・ ☆ ° 。 。゚・ ☆ ° 。 。゚・ ☆ ° 。

—Ya llegamos teterita ¡Que emoción! —dijo mi nuevo Gran papá aun conduciendo

—Bienvenida a tu nuevo hogar tesorito ¡Oh, Jesús! —alentó también mi otro papá en el asiento del copiloto.

Miré por la ventana del auto, pude ver entre toda la nieve un cartel de madera simple que anunciaba la entrada al pueblo: South Park, nuevo hogar y nueva familia. Miraba emocionada las calles repletas de pinos entre las construcciones simples, a mi parecer tiene su encanto.

—Es como me lo describieron, papás —comente mientras me ponía mis guantes de lana nuevos, el frío empezaba a dolerme la piel de los dedos.

—Pronto te haremos un tour por todo el pueblito tesorito —dijo papá esclavo mirando por la ventana —, pero primero debemos ordenar tus muebles.

Sonreí y abracé por detrás a papá esclavo, por primera vez tendré mi propio cuarto, mi propia ropa, incluso mi propia cama. Estábamos siguiendo el camión de mudanzas que llevaba mis nuevas cosas a la casa... ¡MI CASA! Esto es un sueño hecho realidad, perdí toda esperanza de que me adoptaran cuando cumplí 12 años, en general solo adoptan bebés y pequeños niños, pero nunca adolescentes. Es una realidad triste del sistema de adopciones, pero por milagro divino me adoptaron a mis 16 años.

—¡Amor! son los niños —llamo la atención gran papá gay a papá esclavo —hace mucho que no los vemos. Te van a encantar ______________, son encantadores.

Mire a la dirección que señalaba mi gran papá, era un grupo de cuatro chicos de mi edad en la acera, al parecer estaban jugando en la calle y tuvieron que hacerse a un lado por el camión de mudanzas. Estaban vestidos con ropas de invierno, impacientes por volver a la calle a jugar.

—¡Hola, chicos! —gran papá los saludó tocando el claxon sin detener el auto para no perder de vista al camión.

Los quedé mirando desde mi asiento, uno de ellos señalizó nuestro carro mientras que los demás miraban sorprendidos, creo que es porque no han visto a mis padres hace un tiempo. Les seguí con la mirada y antes de perderlos de vista, vi que fueron corriendo hacia una plaza cercana.

—¡Jesús! De seguro van corriendo a la casa para vernos —comento papá esclavo alegremente.

De seguro son chicos buenos si mis papás les tienen mucho aprecio, espero caerles bien, no quiero ser un problema como en el orfanatorio. Suspire, busque en mi mochila un frasco de pastillas para controlar mi “enfermedad”, destape su contenido y saque una pastilla para tragarla. Una mierda.

—¡Llegamos teterita! Ahora sí que sí— anuncio Gran papá mientras detenía el motor —, espero que mis gatitos no estén estresados por el viaje.

—Pues, Bono, Shadow y Kirby están dormidos, aunque Loki esta impaciente por salir y estoy segura de que Bogie está que se caga —respondí al mirar las jaulas de los gatos que me estaban apretujando todo el camino, pero no me importa, amo los animales.

—¿Y Blossom?

—Como siempre, es un amor —respondí acariciando al gatito en mi regazo. Es mi favorito, es el más tierno y tranquilo, aunque también estúpido.

Mis padres fueron a encargarse de hablar con los trabajadores de la mudanza para que acomodaran mis cosas, mientras tanto yo quede en liberar a los gatitos y de bajar mis maletas del carro. Mire por primera vez mi casa, era distinta a las demás del pueblo, era de color rojo y, según lo que me contaron mis papas, originalmente era de un piso, pero la ampliaron para que pueda tener mi propio cuarto, por lo que todo el segundo piso es mío. Parecía más un ático, pero no soy exigente, después de todo, pase de compartir una cama usada a una propia.

­Tome mi mochila y mi maleta para acercarme a mis padres que estaban en la entrada de la casa, ya quería entrar a mirar todo.

—¡Gran Gay Al! —escuche un llamado de un chico detrás de mí.

Sentí como me empujaban a la suave, pero fría nieve, además de un considerable peso sobre mi espalda que quito el poco aire que tenia en mis pulmones. Lo único que pude hacer fue maldecir en voz alta y sacudirme como pude para quitarme el peso de un idiota sobre mí.

—¡Mierda! —sentí sobre mi oído la misma voz que llamaba a mi gran papá, incluso me dio cosquillas — Lo siento, ¿Estas bien? —se levantó un poco adolorido y me ofreció la mano para ayudarme a levantarme.

Mi pecho esta adolorido al igual que mi rostro, estaba sensible al aplastarse contra la fría nieve, de seguro esta roja por la temperatura, pero nada grave. Mire la mano del chico desconocido, sus ojos azules preocupados me miraban apenados por lo ocurrido, unos mechones negros salían de su gorro de lana azul con detalles rojos. Lo encontraría lindo, sino fuera porque me aplasto. Él no lo sabe, pero debe de agradecer que tome mis pastillas para el control de mi ira.

—¡Stan! ¿Estas bien? —escuche otra voz mas aguda acercándose a nosotros, era otro muchacho con una ushanka verde— Que torpe eres, aplastante a alguien.

—Cállate, Kyle —respondió el chico de gorro azul mientras me ayudaba a levantarse. Así que se llama Stan —, solo me tropecé.

Mire al muchacho recién llegado, que al parecer se llamaba Kyle. Mientras reprochaba a su amigo, quitaba un poco la nieve que estaba en mi abrigo morado y en mis pantalones negros. Alce la mirada cruzándola unos segundos con el de ushanka verde, pude ver que asomaba unos rulos rojos intensos de su gorro y que tenía unos ojos verdes muy lindos, me miraban con curiosidad.

—Permíteme —dijo quitándose sus guantes verdes de sus manos para acercarlas sobre mi pelo —, tienes un poco de nieve en tu cabeza.

Con movimientos suaves apartaba la poca nieve en cabello, casi como como una caricia. Sentía que la nieve se convertía en agua por el calor de sus yemas, deslizándose sobre mis mechones como gotas al igual que sus manos entre mis cabellos. Me sentía de cierta manera culpable al disfrutar de esta pequeña atención. Aparto sus manos y se puso sus guantes, dando una sonrisa para indicarme que había terminado.

—Listo, perdona a mi amigo —dijo el muchacho de ojos verdes, creo que escuche que se llamaba Kyle.

—Gracias, puede que me lo piense —dije como broma, fingiendo una mirada enojada sobre Stan, pero no pude evitar dar media sonrisa, lo que tranquilizo al de cabello negro.

De repente sentí otras pisadas acercarse a nosotros, eran otros dos muchachos más, uno notablemente gordo que se escuchaba su dificultad para respirar, cada vez más fuerte cuando más se acercaba. El muchacho tenía un gorro celeste con un pompón amarillo que hacía juego con sus mejillas rosadas regordetas. El otro chico estaba vestido completamente de naranjo, de pies a cabeza, incluso el gorro de su abrigo tapaba casi toda su cara a excepción de sus ojos azules que se asomaban de sus mechones rubios.

—¿Por qué se demoraron tanto? —pregunto Stan mirando al par.

—¡MmMmmm mm! —dijo el chico naranja en palabras inaudibles, su voz estaba siendo opacada por su propio chaleco.

—Cállate, Kenny —dijo el gordo tomando aire como podía —, no era necesario que me esperaras, pobretón.

El comentario del gordo fue bastante desagradable, pero veo que no afecto al chico de naranjo, creo que le llamaron Kenny

—Era por si te daba un ataque al corazón, gordo culón —respondió Kyle fastidiado. Creo que no es la primera vez que el niño regordete se comporta así.

No pude evitar ver más al chico llamado Kenny, ya que su ropa estaba un poco vieja y desgastada, incluso tenía un poco de manchas viejas en distintas partes, eso me hizo recordar a las camisas que usaba en el orfanato, ropas de donativos que mucha gente regala en mal estado. Creo que mi mirada no fue la más sutil sobre el susodicho, su mirada poso en mi interrogativamente. Sentí vergüenza al ser descubierta, tratando de fingir mirar a otro lado.

—Mmm... mmm Mmm (No soy ginecólogo, pero puedo echarte un vistazo, muñeca)—dijo Kenny mirándome de pies a cabeza. Tomo una de mis manos para besarla a través de la tela de su abrigo, sintiendo la silueta de sus labios en mi piel.

—¡Que asco Kenny! —dijo Stan mirando mal a este ­— No se le dice eso a la gente.

—¿Qué dijo? —pregunte apartando mi mano. Miré mal a Kenny, este solo movió sus cejas de forma juguetona — No le entendí lo que dijo.

—Mejor que no lo sepas —me respondió Kyle suspirando —, Kenny es... un poco don Juan.

—Kenny, deja de ser tan puto. Se te va a pegar algo en tus bolas algún día. Las vaginas de las mujeres es lo más sucio que hay —comento el gordo.

Quede mirando extrañada a lo que dijo, pero Stan me aclaro que es normal de Eric decir eso, según él. No quisiera saber lo que sería “raro” para ellos.

—Perdona otra vez —dijo Stan llamando mi atención —, queríamos ver a unas personas que no veíamos hace mucho y no te vi al correr. Por cierto, soy Stan, él es Kyle, él es Kenny y el gordo es Eric —señalizo a cada uno de los chicos que nombraba.

—¡HEY! —se quejó el gordo, provocando una risa a Kyle y a Kenny

—... pero le decimos Cartman —continúo hablando Stan sin prestarle atención a la queja de Erick — ¿Y tú cómo te llamas? No te habíamos visto antes.

—Oh... —dije torpemente, no esperaba conocer a personas tan rápido, pero es mejor ahora que nunca — soy nueva en el pueblo, me llamo...

—¡__________!

No termine de presentarme, cuando mi nombre fue puesto a los cuatro vientos por mi papá esclavo. Me llamaba desde la entrada de la casa, haciéndome señas para acercarme. Sonreí mientras tomaba mis cosas para ir corriendo a mi familia, me olvidé por completo de los chicos por la felicidad y las expectativas de ver mi nueva casa. Escuchaba detrás mío pisadas pesadas, seguramente de los chicos me seguían.

—¿¡POR QUÉ MIERDA CORREMOS DE NUEVO!? —escuche gritar a Cartman con furia, me pareció gracioso y apresure el paso — ¡HIJOS DE PUTA!

Casi llegando a la casa, vi que también estaba Gran papá esperándome, por lo que tiré mi mochila al suelo al ser la primera en llegar alzando los brazos en forma de victoria.

—¡Gane! — grite mirando a los chicos que llegaban uno tras uno, siendo el último Cartman. Sentí un gran abrazo grupal y un beso en la frente por parte de mis papás.

El grupo de chicos miraron con extrañeza la escena familiar, creo que será una enorme sorpresa saber quien soy.

—Nos alegra un montón que nos vengan a recibir, chicos —comento Gran papá recibiendo al grupo —. Veo que ya conocieron a nuestra teterita.

—¿Teterita? Jajaja —rio el gordo seguido de sus amigos, aunque estos trataban de aguantarse, a diferencia del primero.

Me sonroje un poco por el apodo que me pusieron mis padres, pero la verdad no me molesta en lo absoluto. Me pusieron ese apodo por la reputación que tenía en el orfanatorio, de cierta manera es un lindo apodo después de todo.

—Gran papá, me avergüenzas —dije llamándole la atención.

—¿¡PAPÁ?! —dijeron los chicos incrédulos

—Así es niños —dijo papá esclavo, sonriendo como siempre—, decidimos expandir la familia. Por eso desaparecimos todo este tiempo, creo que fueron casi dos meses.

—Mierda... —dijo el gordo sorprendido — los gays ahora se reproducen.

—¡No seas idiota, Cartman! —regaño Kyle —Es obvio que la adoptaron.

—Así es Kyle —dijo gran papá con calma, creo que está acostumbrado a estas tonterías que dice Cartman—, estas semanas hemos estado conociéndonos como familia y hemos finalizado el proceso de adopción.

—Pues, vaya, no lo esperábamos —comento Stan —. Me alegro mucho por ustedes, parecen muy felices.

—Tengo los mejores papás —dije sonriendo, levantando mi mochila del suelo y le hable a gran papá—¿Puedo ver mi cuarto ahora?

—Pues, aún están acomodando los muebles, teterita mía.

Nuevamente escuche la risa del gordo culón a mis espaldas, pero Kyle le dio un golpe en la nuca, por lo que empezaron a discutir

—Aún falta muchas otras cosas por desenvolver ¿Qué tal si los chicos te muestran el pueblo mientras el señor esclavo y yo desempacamos cosas? —miro a los chicos — ¿Me harían ese favor?

Stan respondió por todos que lo harían y Kenny asintió dando su aprobación, ya que Cartman y Kyle estaban aún discutiendo. Sonreí, creo que son un grupo divertido y bastante peculiar, me gustaría conocerlos más, además, necesito conocer este pueblo para no perderme. Sin más, lleve mi mochila por si necesitara algo y me fui con los chicos a conocer todo el pueblo de South Park.

Pov. Narrador

—¿Crees que __________ estará bien? —pregunto Gran Gay mirando a su esposo mientras veía como se alejaban el grupo de chicos con su hija.

—¡Oh, Jesús! Pues, ha tomado sus pastillas —respondió su marido tratando de tranquilizarlo de alguna manera, pero ni él estaba seguro.

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Pov. _________

—... Y por este lado —me comentaba Kyle mientras caminábamos con los chicos — está el banco, tiendas de ropa, el photo-dojo y otras tiendas más.

—También está el centro abortivo, ya sabes, por si te embarazas más de una vez—agrego Cartman, ganándose una mirada enojada por parte de los demás, aunque a mí no me importaba.

Habíamos recorrido casi toda la tarde la parte superior del pueblo, no pensaba que este pueblo pudiese tener cines, restaurantes italianos o chinos, incluso un centro comercial. Ahora me estaban mostrando la calle principal del pueblo, donde se ubicaba el ayuntamiento, la comisaria, la iglesia y locales principales, pero aún faltaba una gran parte por recorrer.

—Oigan —llamo la atención Stan a todos —, estoy algo cansado y con hambre ¿Qué tal si vamos a mi casa a comer y jugar videojuegos? También estas incluida, __________.

—Gracias Stan, me gustaría —le respondí, creo que es el chico más simpático. Es muy considerado a pesar de apenas conocerme

—Que bien, ya tenía hambre —comento Cartman mientras sacaba una barra de chocolate. Le dio unas buenas mordidas manchando las comisuras de sus labios.

—Siempre tienes hambre, culón —dijo Kyle rodando sus ojos, empezando otra discusión nueva en el camino a la casa de Stan.

—¿Siempre pasa esto? —le pregunte a Kenny señalizando detrás de nuestras espaldas al pelirrojo y al gordo gritarse —digo, debe ser cansador.

—Mmm Mmm, mmm mm —me respondió Kenny, pero no le entendí nada y creo que lo noto por mi cara. Bajo la tela que cubría la mitad de su rostro —digo, que siempre ha sido así. Tranquila nena, te acostumbraras.

Me sorprendió bastante al ver el rostro descubierto de Kenny, no solo por lo atractivo que era, sino porque sus labios delgados y rosados estaban trizados seguramente por el frio, ya veo la razón de porque se tapa tanto la cara. Se ven dolorosos, pero a la vez extrañamente llamativos, me pregunto que están ásperos son ... Kenny me da una sonrisa ladeada, muy picara. Inclino su cara a mi oído de forma sutil, ninguno de los otros chicos se había dado cuenta mientras seguíamos caminando hacia la casa de Stan. Escuche claramente como trago saliva antes de susurrarme.

—¿Quieres besarme?

Sentí como me ruborizaba, mis mejillas y mis orejas las sentía cálidas de un momento a otro. Me aleje un poco de Kenny mirándolo de forma dudosa, quizás escuche mal.

—Me estabas mirando mucho la boca —prosigue apegando más su brazo a mi hombro —, no me molesta, si eres tú y bajo algunas sabanas... —definitivamente escuche muy bien eso.

—Vaya, sí que eres directo —respondí tratando de mantenerme serena —, pero pierdes tu tiempo, boca rota. Más bien necesitas vaselina.

—Me viene mucho mejor tu saliva —reí por su persistencia, creo que tiene una respuesta para todo— y podemos usar la vaselina que dices para otra cos-

Su frase quedo a medio formular ante mi puño en sus costillas, ya se pasó de la línea conmigo. No fue lo suficientemente fuerte como para dejarlo en el suelo, pero si para asustarlo, incluso la pelea entre Cartman y Kyle se detuvo al mirar extrañado la situación. Stan me pregunto con la mirada que sucedió.

—Se paso de puto —respondí caminando como si nada

Sonreí y le di unas palmaditas a la espalda de Kenny para llamar su atención. Le mire seria, a pesar de mi tono de voz simpático:

—Conmigo no, casanova.

Kenny levanto sus manos sobre su cabeza en modo de paz, le di un leve empujón y reanudamos la marcha normal. Incluso Cartman rompió un poco el hielo burlándose de Kenny por ser golpeado por una niña y Kyle criticando al gordo por menospreciar a las mujeres... Si, empezaron otra discusión.

—Oigan, maricas —escuchamos una voz de un chico cerca de nosotros, pero no pude ver de dónde provenía —, miren esto. Lo aprendí de Usher.

De repente siento que me empujan detrás de unos pinos cubiertos de nieve, al parecer nos estábamos escondiendo de alguien, iba a preguntar que pasa, pero me señalizaron de que nos estábamos escondiendo... Un grupo de chicos mayores que nosotros estaban en pleno camino con sus bicicletas y bailando en medio de la calle de forma ridícula, aun así se veían intimidantes.

—Son los chicos de sexto —me explico susurrando Kyle sin despegar su vista al grupo de pandilleros—, son los chicos más horribles que hay en todo el pueblo. Es muy peligroso acercarse a ellos.

—¿De sexto? —pregunte incrédula —esos tipos parecieran tener casi veinte años, o al menos de dieciocho.

—Los apodamos así, la verdad no han llegado más allá de ese curso —respondió Kyle, así que son unos pandilleros sin completar el Insti.

—Mierda, están de camino a casa —comenta Stan enojado —tendremos que ir por el camino largo.

—Pero eso nos llevara unos veinte minutos a tu casa —reclamo el gordo enojado, seguramente por el hambre — y tu casa esta a una cuadra de aquí.

Mientras discutían que iban a hacer, buscaba en mi mochila mi vieja confiable: Mi onda de metal. Tengo la mejor puntería, con o sin ella. Buscaba alrededor algo para cargar mi onda, por suerte encontré caca de perro congelada y una que otra piedra.

—¿Qué mierda haces, perra? —me pregunta Cartman al terminar mi búsqueda.

—Salvar tu gran culo —respondí tomando nuevamente mi mochila y salir de mi escondite, pero Stan me detiene con sus brazos —¿Qué?

—¿Estas loca? Esos chicos te pueden hacer cosas... horribles —dice Stan preocupado, la verdad es muy tierno de su parte — no es para nada fácil y... ¿Es una onda de mango de metal? —dice mirando mi arma con curiosidad.

—Así es —le mostré con orgullo —, créeme, no es la primera vez que me enfrento a idiotas como esos. No les tengo miedo, pero tampoco soy tan tonta como para no tener un plan —le muestro mi munición que recolecte.

Stan me quedo mirando un largo rato, miro al grupo de matones en la calle, puede que estuviese analizando la situación.

—Si eso es cierto, al menos cuéntanos que planeas y te ayudaremos entre todos —dice Stan con total seguridad.

—Yo no acepte nada —dice Cartman enojado con los brazos cruzados

—Dije, entre todos —recalca Stan, definitivamente es el líder del grupo.

Creo que nunca había trabajado antes en un “equipo”, pero se siente bien no hacer las cosas sola. Esto va a ser divertido.