That's not how this works → JunCheol

Summary

"No puedes decir que me amas y después llamarme cuando estás herido. Cariño, así no es como funciona.." One-shot inspirado en "That's not how this works" de Charlie Puth. Toxic relationship. No se autorizan adaptaciones y/o publicación externas. Disclaimer: Solo con fines de entretenimiento, no buscamos asumir las preferencias de nadie en ningún texto.

Genre
Drama/Romance
Author
AnFer
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Is not what you mean..

El borde de su cama era lo más interesante que podía ver, era tan alta que incluso él considerándose de altura promedio aún podía ver sus pies colgar así que los balanceaba sin cuidado y sin prisa.


Su llanto había cesado tan pronto como sintió la presión en el pecho presionarle con fuerza, tal vez por el hipo insistente, o por los sollozos que se había guardado al fondo de su garganta deseando dejar de respirar.


Porque si tomaba aquellas pastillas que había guardado en su mesa de noche todo se acabaría, todo seria llevado por la brisa que entraba en la abertura de su ventana abierta.


Estaba tan cansado, tan agotado de sus sentimientos y confusiones que quería simplemente desaparecer dejando atrás el mundo que segundo a segundo seguía acabando con él sin importar nada más.


Quería arrancarse la piel para mitigar el ardor que sentía aún recordando aquellos besos, deseó nunca haberlo conocido y borrar aquellos momentos que habían pasado juntos. Su manía de morderse los labios ahora comprendía era producto de la necesidad por volver a probar los de Junhui.


Las lágrimas se volvieron a acumular cuando su teléfono sonó a su espalda, tenía tantas ganas de tirarlo y escapar, pero tal vez porque no había comido nada durante tres días no se sentía con las energías de voltearse.


Vivir en un loft era cómodo, tal vez de ser más valiente se lanzaría del barandal en el segundo piso para caer en la sala de estar pero su inteligencia le decía que eso solo le rompería con suerte un hueso..


Aunque tal vez con eso llamaría la atención del menor, por lástima, pero lo haría.


Su mente no dejaba de moverse en dirección a la autodestrucción y en ese momento supo que necesitaba ayuda.


Se abrazó ya que el atisbo que le quedaba de cordura quería hacer los cables en su mente conectarse para salir de ahí, no sabía cómo había llegado a ese punto pero de verdad se sentía roto, como si literalmente le hubiese pasado un camión por encima rompiéndole todos los huesos.


Se decía a si mismo que, por su paz y tal como lo había hecho los últimos dos días no respondiera más llamadas, ni mensajes, no abriera más la puerta, que lo olvidara.


Apretó sus ojos al cerrarlos intentando motivarse a ser fuerte, a no condenar más su alma ni su corazón.


Pero olvidó que la persona por la que se encontraba así sabía perfectamente cómo entrar a su casa.


Su cuerpo volvió a temblar en un escalofrío al saber que la puerta estaba abriéndose, parecía hacerse con prisa y como si el contrario tuviera prisa o miedo de no encontrarle.


Seungcheol volvió a sollozar y subió las piernas a la cama nuevamente ahora abrazándolas, como si con eso pudiese protegerse de sus miedos, de lo que estaba por enfrentar.


Lo escuchó subir las escaleras metálicas en dirección a su "habitación" sobre el balcón y no quiso voltear en su dirección, no quería que lo viera, no quería que supiera cuánto control tenía sobre su cuerpo ni sobre su alma, mucho menos sobre su corazón.


—Seung..


Su voz se cortó apenas los pasos de detuvieron, no alzó la vista pero tampoco había que ser un genio para saber que había terminado de subir.


Y ni bien procesó esa información lo sintió acercarse rápidamente a la cama en donde frente a él se dejó caer arrodillado en el suelo, abrazando su cuerpo débil.


Quería alejarse, de verdad lo quería.


—¡Seungcheol! ¿Qué sucede? ¿Qué te pasó?


De pronto se acercó tomando su rostro entre sus manos e intentando hacer que lo mirara pero por primera vez había encontrado algo de motivación para no hacerlo.


No quería seguir siendo así de deplorable.


—Junhui..—Intentó que su voz no se notará afectada sin mucho éxito.—No te interesa, solo vete..


Su corazón le gritaba que se quedara, que no lo dejara solo y se fuera.


Porque sabía que si se iba, iría con él.


—¿Eres idiota? ¡Ardes en fiebre! Y tienes la ventana abierta ¿Te drogaste? Parece que estás en un episodio psicótico..


Sabía que Junhui quería sonar tranquilo, pero no lo estaba, en el rabillo de su ojo lo podía notar moviendo la cabeza hacía todas direcciones cómo buscando la respuesta a sus preguntas.


Preguntas que no tendrían respuesta.


—No te interesa, vete.


Volvió a intentarlo, pero su voz en un susurro no fue escuchada porque apenas tomó el valor para mirarlo a los ojos sintió que en su frente se apoyaba la contraria.


—Seungcheol, no has respondido en días al teléfono y ya van semanas sin saber de ti ¿Qué demonios pasa?


Pareció sentir algo, retiró las manos de su abrazo protector para pasarlas por su cintura mientras no apartaba los ojos.


—Cariño, estoy contigo.. solo dime..


Parecía que de verdad le dolía, que de verdad se estaba preocupando por él como cada vez que sucedía lo mismo.


En ese instante se rompió aferrándose a su torso y volviendo a sentir humedecidos los ojos, queriendo llorar con tanta fuerza como un niño perdido.


Porque su hogar siempre había estado con Junhui.


Nunca debieron terminar su relación ni aceptar ser su amigo.


Nunca debió verlo en su noviazgo con Mingyu.


—No puedes hacer esto, decir que me odias y después venir cuando él te lastima..—De nuevo un aire de valor lo inundó mientras un relámpago de llevaba la luz de las lámparas que alumbraban su habitación. Sintió el agarre en sus hombros afirmarse.—Así no es como funciona.


Junhui no titubeó ni apartó la mirada de sus ojos mientras le acariciaba los hombros y de pronto notó también sus ojos llenarse en lágrimas.


—¿Cómo sabes que he peleado con Mingyu?


—Solo vienes aquí cuando eso sucede.


Tan pronto como preguntó recibió la respuesta y su razón fue dada ante el silencio que solo se interrumpió segundos después al escuchar la lluvia comenzar a caer.


Ese silencio se sintió como una vida entera.


—Vete.


Fue una orden, de su última parte consciente, la que quería aprovechar cada segundo que le quedaba a su lado para acurrucarse a su lado.


—Vine a dejar tu suéter.


—Junhui, siempre dices lo mismo, siempre quieres devolverme algo pero hoy te lo digo ¿Por qué no puedes decidirte? ¿Crees que soy de plástico? No puedes irte con tu novio y después querer volver a lo que éramos. Deja de lastimarme.


No sabía de dónde estaba sacando esa fuerza de voluntad pero al fin se atrevía a pronunciar aquellas palabras que rondaban por su cabeza desde hacía meses, en donde la culpa comenzaba a comerlo junto con la ansiedad e incertidumbre.


—Pero.. yo te amo, estoy enamorado de ti Seungcheol.


—No, no lo digas. No es cierto.—Negó con la cabeza queriendo bajar la mirada.


Su acción fue impedida mientras el más alto tomaba su mentón.


—Te amo tanto, no puedo vivir sin ti ¿Lo sabes? Estos días me has tenido muy preocupado y..—Junhui comenzó a sollozar.—Te he extrañado muchísimo, tus abrazos, tus besos, tus caricias, despertar contigo, quiero eso.


Las pocas barreras que Seungcheol había sido capaz de construir al paso de los días sin el que consideraba el amor de su vida se habían derrumbado con aquellas palabras.


Se odió más por eso, porque siempre que peleaban le decía lo mismo.


Y él, creía.


—Yo te odio tanto.


Su voz se había entrecortado cuando lo vió comenzar a llorar.


—Te odio al punto de no soportar verte, no soportar saber que probablemente estabas con él antes de llegar aquí y que te tuvo entre sus brazos.


No lo interrumpió de forma abrupta pero cuando sus labios se encontraron fue suficiente para callarlo un momento en un beso desesperado, de esos en los que Seungcheol ya sabía en dónde terminaría todo.


—Jisoo me contó que estuvieron juntos hace unos días Seungcheol ¿Por qué? ¿Por qué me haces esto y quieres lastimarme? ¿No sabes cuánto me duele?


¿Y es que acaso Junhui sabía cuánto dolor le había causado? Cuando se separaron y lo escuchó muy en el fondo quiso reírse en su cara, burlarse, mofarse e incluso alegrarse de forma genuina por haberle causado un poco de daño, regresarle una parte minúscula de todo lo que él le había causado.


—Lo siento tanto, tanto, mi amor solo quiero estar contigo.


Su débil sentido común ya no estaba, lo contempló limpiando lágrimas que parecían cargar con mucho dolor retenido.


—Olvida a Mingyu, olvida a Jisoo y solo piensa en mi.


De nuevo le susurró y en un impulso lo hizo recostarse en la cama, el ambiente era perfecto para tener otra noche en la que se destruirían el uno al otro con tanto amor y devoción que incluso la mejor pareja del mundo estaría celosa de ellos.


Seungcheol al acomodarse se colocó encima de él y lo besó como había anhelado, lo tocó como quiso y tomó si cuerpo como tanto había deseado desde que se había quedado solo semanas atrás.


Sació su sed de amor por Junhui y de nuevo su corazón latió.


No sabía si era por el dolor o por el amor tan profundo que tenía pero tampoco quería descubrirlo.


Solo tenía claro que mientras él fuese quien sostuviera a Junhui, el mundo sería hermoso.