Caramel Sauce [ Yoonhong ]

Summary

⊹ ˑ ִ🍼 ֗ ִ ۫ ˑ ᳝ ࣪ 𓄹the sweetest thing ⊹ ˑ ִ ֗ ִ ۫ 🍼ˑ ᳝ ࣪ 𓄹 ¿Quién le diría al CEO Yoon que al llegar a su casa recibiría más que una linda sorpresa por parte de Jisoo? 🪻🦢Mención del Jihan 🐇 🪻🦢Omegaverse Au! 🐇 🪻🦢Mpreg 🐇 ➶☁️YoonHong➴☁️ 💭Topꜛ: Jeonghan 💭Bottomꜜ: Joshua

Status
Complete
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Nueve Semanas

El tráfico de la ciudad había retrasado la llegada de Jeonghan a su dulce hogar, una adorable casa casi a las afueras de la ciudad, ubicada en un vecindario tranquilo. Observó aquella construcción que había diseñado en las vísperas de su boda con Jisoo, su amado Jisoo, su adorable esposo al cual conoció en sus días de universitario.


Con tan sólo recordar la nostalgia lo invadía al recordar los inicios de su romance con el precioso estudiante de diseño textil.


Joshua llevaba en sus manos casi que una decena de rollos de tela, cuidando de que ninguno se le cayera al suelo, Jeonghan quien pasaba de casualidad por el edificio de Diseño observó como aquel joven castaño de esbelta figura parecía que hacía malabares con los objetos que llevaba en brazos.


Como si de una atracción magnética se tratase Jeonghan corrió hacia el desconocido ofreciéndole su ayuda. Un aroma a galletas, inundó sus fosas nasales haciéndole inconscientemente suspirar, mientras se perdía en las facciones de quien debía ser un omega.


Ojos similares a los de un ciervo, nariz delicada, labios parecidos a los pétalos de una rosa y cabello color miel que caía delicadamente sobre su frente resaltando la belleza del desconocido, los labios del bonito joven se curvaron ocultando sus ojos en dos lunas crecientes que por inercia hicieron a Jeonghan sonreír cuando él aceptó su oferta.


Desde aquel momento el alfa de angelicales rasgos supo que todas las tardes iría a recoger a Joshua, el nombre del estudiante de diseño, para llevarle a su hogar, además de pasar los almuerzos junto al menor y llenarlo de atenciones y mimos.


Para Jisoo sumar dos más dos no fue difícil era más que obvio de que la conexión de ambos iba más allá de la amistad, Jeonghan no sólo lo llevaba a casa sino que también lo buscaba para ir juntos a la universidad, escuchaba atentamente sus historias , memorizaba el mínimo detalle acerca de él, e incluso cuando se la  pasaba oculto en su estudio durante horas olvidando cenar, el alfa de aroma a  café, lo acompañaba con una bolsa de comida que había encargado cuidando de la salud del omega.


La personalidad de Jeonghan era algo enigmática para Jisoo en un inicio pues, muy pocos eran cercanos a Yoon Jeonghan, o mejor dicho muchos se sentían intimidados por su aura viéndole como alguien manipulador y calculador, alguien frío que no temía a hacer lo necesario por conseguir su objetivo. El apellido Yoon tenía reputación propia y saber que Jeonghan sería el próximo CEO de la importante trasnacional Y.J Corp. causaba en muchos el terror al saber que con chasquido de sus dedos Jeonghan podía eliminarlos del mapa, el alfa estaba enterado de su reputación y no era un santo, a él en parte le divertía aquella imagen no tan lejos de la realidad que muchos le habían creado al no tener muchos amigos ni un historial amoroso cuestionable. Muy pocos omegas, betas e incluso alfas se atrevieron a invitar a Yoon quien amablemente los rechazaba, no quería tener un romance por tenerlo, era un hombre de unos veintidós años como para estar jugando a ser el rompecorazones, por lo cual prefería esperar a que el indicado o indicada llegara.


Sus rutinas comenzaron a ser más intensas en cuanto conoció a Jisoo, algo había desencadenado aquel omega de piel acaramelada en él, unas cuantas veces por poco pierde el control  queriendo ir a buscar al menor, pero, por suerte se contuvo en cuanto escuchó la voz del menor al otro lado de la línea del teléfono en cuanto el americano lo llamó.


En cuanto salió de su habitación con la energía drenada por completo Jeonghan fue recibido por el preocupado rostro de Jisoo, recibiendo a los segundos un mensaje de sus padres quienes le sugerían con pícaros emojis que no dejara ir al menor, el rubor llegó hasta las orejas del alfa y Joshua pudo sonreír tiernamente recordando como los Yoons habían declarado que su casa era la suya, y que estaban felices de que su hijo tuviera una novio tan precioso y educado, el omega no tuvo el coraje de refutar los planteamientos del matrimonio Yoon quienes parecían explotar de la emoción al ver que por primera vez un omega fuera del círculo de amigos de la infancia de Jeonghan lo visitara.


── ¿Estás mejor? Luces muy pálido Hanie.── Con el rostro bañado en preocupación dulcemente preguntaba el omega.


Jeonghan solo corrió en dirección a Jisoo atrayéndolo a sus brazos importándole poco que su fragancia fuera más intensa de lo normal. Joshua se ocultó en su cuello arrullándose en aquel aroma que no dejaba de embriagarlo una y otra vez.


Recuperando la cordura se alejó del alfa, para tomar de la mesa de té ubicada en el centro de la sala la cesta los bocadillos que había preparado para el alfa antes de llegar a la casa de este.


Hong Jisoo era perfecto en todos los sentidos, era hermoso saber que como mismo él cuidaba de Jisoo, Jisoo cuidaba de él.


Eran adultos, adultos que parecían niños enamorados, el alfa decidió dar el primer paso tomando del plato un bizcocho de chocolate y colocándolo en los labios del omega quien sonrojado obedeció a la orden no pronunciada sujetando el dulce con sus labios, Jeonghan apartó la bandeja dejándola donde inicialmente estaba acercándose peligrosamente al menor, colocando delicadamente una de sus manos en la cintura de Joshua para luego aproximar su rostro al del omega solo para morder lentamente el dulce cerca de los labios del de aroma a galletas quien con los ojos abiertos como platos le miró sorprendido por su atrevimiento.


── Shuji, no voy a obligarte a besarme, si deseas tanto esto como yo serás tú quien lo inicie, porque una vez que toque tus labios no seré capaz de detenerme, cariño.── El mote cariñoso hizo que sus piernas se volvieran gelatina y la mano de Jeonghan ardía en su cintura haciéndole desear más de esa calidez que emanaba el alfa.


Joshua tomó entre sus manos el rostro del de cabellos largos y perezosos ojos quien suspiró al sentir el suave toque del omega sobre su pálida piel. El castaño recorrió desde las cejas hasta el mentón del alfa de aroma a café delineando con sumo cuidado cada detalle y presionando cariñosamente el pequeño nevo en el pómulo de Jeonghan.


Finalmente sus inquietas manos se detuvieron en las mejillas del pelinegro, fusionando los labios de ambos en una ansiada danza la cual sólo se detuvo cuando sus pulmones reclamaron algo oxígeno. Sonrientes volvieron a besarse, terminando abrazados en la cama de Jeonghan mientras veían una película.


Aquel recuerdo siempre traería una sonrisa al rostro del actual CEO de YJ Corp. quien tras estacionar su auto en el parqueo, se dirigió a la entrada de su casa observando las luces de la planta baja apagadas, entró silenciosamente cuidando de no tropezar con nada más le fue imposible al casi resbalar con una camisa lanzada en el suelo ¿Qué hacía una camisa suya allí? Joshua normalmente no era desordenado, ninguno de los dos lo eran ambos adoraban el orden en sus vidas, pero al ver el caos que era la sala de su casa causó que Jeonghan se preocupara. Normalmente Jisoo cuando anidaba tendía a tomar prendas del closet y se conformaba con las almohadas del cuarto pero habían pasado casi un mese del último celo del omega por lo cual era raro que anidara tan temprano, la preocupación volvió a invadir la mente del alfa quien corrió escaleras arriba vía a la habitación que compartía con su esposo.


La tenue luz que se colaba a través de la ventana acompañada de la de lámpara colocada en la mesita de noche le dejó ver a Jisoo sentando sobre un montón de cojines, almohadas y prendas suyas.


Cuidando de no incomodar al menor, preguntó en voz baja si podía acercarse, Joshua agitó sus manos indicándole a su alfa que se acercara, con una animada sonrisa casi hace caer a jeonghan en medio de la mullida supercie, todo olía a café, Jeonghan atrajo al omega de ojos parecidos a los de bambi a su regazo, besando la marca que hace tres años días antes de la boda realizó en las glándulas de olor de Jisoo mientras tocaban el mismísimo cielo.


Con el omega en sus brazos acarició la pequeña cintura de Jisoo quien solo quería más y más de su alfa, besando cariñosamente las mejillas de Yoon para luego pasar al mentón y los labios del alfa.


Como amaba Jeonghan cuando su omega era así de cariñoso,  ya que a veces cuando el alfa se pasaba de pegajoso recibía por parte de Jisoo un golpecito en el brazo, o si no terminaba con unos días de abstinencia ( el peor de los castigos si le preguntaban a Jeonghan) El alfa casi que besaba el piso por donde pasaba Jisoo, quien a pesar de su dulce personalidad era el significado de un omega independiente dejando claro que deseaba tener sus propios méritos antes de casarse.


Jeonghan estuvo en primera fila en cada logro de Jisoo y lo abrazó cuando el menor creía haber fallado, animándole a levantarse. Amaba locamente  a Hong Joshua sin duda alguna, su talón de Aquiles, Pherséfone de Hades, el amor de su vida.


──¿ Por qué mi omega huele tan dulce?── Juguetonamente preguntó Jeonghan mientras acariciaba con su nariz la zona de las glándulas de olor de Joshua disfrutando del dulce olor. Ahí fue cuando todo cobró sentido en su mente, desde el sentirse paranoico esa mañana al salir y al regresar a su casa y no ver a su amado. La piel de Joshua brillaba de una manera diferente y el omega parecía como si estuviera en su sub-espacio, se concentró en identificar el nuevo olor que su nariz percibió, era débil, sin embargo con un par de inspiraciones pudo descubrir la nueva fragancia.


Dulce de leche, Joshua olía a galletas y a dulce de leche, los ojos de Jeonghan se inundaron de lágrimas de alegría, besando a Jisoo quien gustosamente correspondió a la muestra de cariño de su alfa. Una personita estaba creciendo en el vientre del menor, una personita hecha por ambos a la cual le regalarían el mundo y las estrellas. Y si eran dos, Jeonghan no sabía ni que decir tendrían sus primeros cachorros.


── Estamos embarazados.── Preso por la emoción con una sonrisa temblorosa Jeonghan mencionó.


Joshua asintió alegremente buscando una cajita la cual entregó a al alfa quien extrajo un par de zapatos tejidos de color amarillo, las lágrimas que Jeonghan se esforzó por contener se deslizaron traviesamente por sus mejillas. Jisoo las borró con el pulgar de sus manos, asintiendo una y otra vez, sonriendo igual de emocionado.


── Estamos esperando nuestros bebés.── Afirmó besando los finos labios del CEO quien llevó sus manos al plano abdomen del menor colando sus manos por debajo del suéter que vestía Joshua. ── Aún no vas a sentir nada ahí, alfa bobito, tan solo tengo tres semanas.


Jeonghan realizó un puchero quería ya ver el vientre del menor distendido y poder tocar a su o sus cachorros, dentro de diez meses tendrían a sus bebés en brazos y de sólo imaginar a Joshua cantándole a mini-Joshua o mini-Jeonghan causaba que el alfa muriera una y otra vez de amor. Su manada estaba creciendo, su familia estaba comenzando, una familia que Shua y él habían comenzado a crear.


── Mañana iremos de compras. Necesitamos una cuna, y la ensamblaremos juntos, y si compramos peluches de elefantes, siempre te gustaron Shuji, así que nuestros cachorros lo adorarán.── Parloteaba emocionado el alfa volviendo a hacer que el menor se sentara sobre sus muslos.


Joshua bufó incrédulo.


── ¿Cómo sabes que es cachorros y no cachorro? ── Mortificó al mayor, quien a modo de respuesta besó sonoramente la mejilla de su omega.


── Digamos que en tu último celo y en mi rutina fuimos muy activos, así que ya sabes, amor.── De manera sugerente elevó sus pestañas ganándose un golpecito en el hombro por parte de Jisoo.


El omega de castaños cabellos río algo sonmoliento, llevaba noches sin dormir a causa del nuevo desfile que estaba preparando, así que en los cálidos brazos de su esposo, se acurrucó en el aroma a café de este sintiendo como Jeonghan cariñosamente besó sus cabellos color miel.


El de angelicales facciones recostó al menor sobre su pecho, tarareando una canción que logró que Jisoo regresara a la tierra de los sueños, velando y cuidando el descanso de su hermoso esposo.


── Buenas noches shuji, buenas noches niños.── Besando la frente del menor susurró, para luego entrelazar su mano con la del menor que descansaba sobre el vientre del omega.