Sonidos de un corazón apagado. EndeavorxAizawa - OneShot

Summary

Shota Aizawa habla con Hizashi acerca de un amor platónico que tiene con el héroe de las llamas, las cosas se salen un poco de control después de tocar el tema; sin embargo, la vida tiene las cosas perfectamente planeadas y las cosas se alinean para que Shota pueda confesarse al héroe flameante aun a cuestas de todos sus principios. Capítulo único. One-Shot.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Sonidos de un corazón apagado. Capítulo único

Shota Aizawa nunca fue la clase de persona que se involucra sentimentalmente ni a fondo con los demás, realmente podría decir que la mayoría de las personas le daban igual, no es una novedad, todo aquel que trabajara o tuviera el placer de conocerlo lo describirían muy similar: “aislado”, “introvertido”, “solitario”, encerrado”, “frío”, “individual”... Y la lista seguiría con sinónimo o palabras que a una gran parte de personas se le vendrían a la mente al verlo; claro que hay personas que lograron entrar más allá de lo que él reflejaba con su semblante; personas que consiguieron sacar su lado más alegre, amable, sonriente y hasta lindo, entre ellos Hizashi Yamada, Nemuri Kayama, y en su momento y adolescencia Oboro Shirakumo, nadie más que ellos conocieron y supieron lo que esconde tras ese semblante oscuro y sombrío que muestra al mundo, solo ellos, solo sus amigos, solo aquellos más queridos y cercanos han visto y sentido la calidez que aunque parezca difícil de creer su corazón puede albergar; en especial Hizashi, quien es probablemente el único que podría hacerle una broma o tocarlo sin correr ninguna clase de peligro, al único que quizá podría tolerar su tacto, su presencia y su sintonía y cómo no hacerlo, ambos sabíamos suficiente el uno del otro, se conocían no de toda la vida, pero sí una gran parte de ella, habían vivido muchos momentos juntos, habían también peleado lado a lado, afrontado situaciones difíciles lamentablemente pero al igual, han pasado por momentos felices que en conjunto con todo han hecho de su amistad más fuerte y duradera, ellos realmente se llevaban muy bien; se apoyaban en cada combate, en sus clases con los alumnos de la UA, algunas veces se cubrían si a alguno le apetecía faltar a una clase o a algún patrullaje, muchas veces se molestaban y bromeaban entre ellos, ocasionalmente apostaban cosas como una comida, algún dulce, postre, salida casual a el café de gatos local, y ocasionalmente una salida a beber después del trabajo, fue en esta ocasion una apuesta perdida de Hizashi, que prometió llevarlo a beber si toda la clase 1-A resultaba ilesa del entrenamiento programado del día, Aizawa ciertamente dudó en aceptarlo, veía casi imposible que TODA la clase no se lastimara, sin embargo, viendo sus avances y considerando las clases en conjunto con All Might, más la nueva determinación de los estudiantes, aceptó con una sonrisa en el rostro y riendo por lo bajo, sabía que esta vez podría ganar y de paso enseñarle a Hizashi que ya debería saber que no es correcto subestimar a los chicos y mucho menos a él.

-Trato, espero que tengas dinero suficiente esta vez, Yamada.- La voz de Aizawa tenía una gran carga de confianza, fue ahí cuando el rubio notó su error, esta vez le costaría caro.



-C’mooooon, Sho... There must be someoneeee...- Hizashi ya sonaba ebrio, sus mejillas ya estaban enrojecidas y se notaba abochornado.

-Por última v-vez, Yamada... No estoy interesado en n-nadie...- A Aizawa ya le costaba diferenciar a Hizashi de la bonita planta que había a su lado, en su defensa, diría que tenían el mismo estilo.

-Impossible!- En cuanto el rubio notó que el contrario bajaba la mirada y comenzaba a jugar con su vaso supo que había dado en el clavo, no por nada Shota en ocasiones lo describía como “irritante”, Hizashi más bien se describiría como “persuasivo” pero ambas palabras iban bien con él y con eso lograba su objetivo la gran parte de las veces (al menos con los demás), pues hablando de su gran amigo, esta no era la primera vez que lo cuestionaba al respecto; si bien Hizashi sabía persuadir sobre todos, Aizawa sabía cómo evitar las cosas. Polos completamente distintos.

-Fine... If you don’t wanna talk...- Hizashi procedió a ponerse de pie con algo de dificultad sosteniéndose de la mesa; jugaría sucio, sí, pero de otra forma Aizawa no soltaría información. - I have to leave, Sho... Seeya’lat...-

-N-no... ’Zashi...- Shouta interrumpió y soltó un suspiro, resignado a hablar; cayó en el juego de Hizashi, el rubio no se iría, nunca haría algo parecido como dejar a su amigo ebrio, solo y lejos de su casa, pero la situación era desesperada y tenía que hacerle creer eso.

El rubio no pudo evitar sonreír victorioso y tampoco tuvo las fuerzas para reprimirlo, acto seguido volvió a sentarse viéndolo fijamente.

- ¿Y bien? - Acomodó su rostro entre sus palmas extendidas en sus mejillas, viéndolo con atención mientras su imaginación se echaba a volar teniendo ya en mente algunos nombres de los posibles intereses amorosos de Aizawa, se ruborizó un poco más esperando impaciente una respuesta.

Por otro lado, Shota, no quería verlo directo a los ojos pues se pondría más nervioso e Hizashi terminaría burlándose de él; tomó un largo trago y siguió jugando con el vaso una vez terminó de beber el contenido del cristal dándose el tiempo de tomar fuerzas para lo que seguía. Ninguno pronunció palabra por los siguientes segundos, los cuales parecieron ser minutos o quizás horas.

-S-sabes que realmente estoy en contra de esta clase de cosas...- Por fin soltó el azabache quien cada segundo parecía ponerlo más nervioso. -P-por eso...- Hizo una pausa y miró disimuladamente a los lados por el rabillo del ojo. - P-por favor, que quede entre n-nosotros- Para este punto Hizashi ya se sentía algo culpable por haberlo obligado a confesar algo de tal magnitud, pero era la primera vez que estaba tan cerca de saber esa información, no quería incomodarlo, pero necesitaba saberlo, no se echaría para atrás, ya no, Aizawa posiblemente se sentiría incómodo, pero Hizashi se encontraba al borde del colapso.

-Sure, sure!- Sin notarlo, el rubio se inclinaba cada vez más hacía el contrario.

De nuevo, Shota suspiró, dejó de tocar el vaso y juntó sus manos entrelazando sus dedos en un intento de disimular que empezaba a temblar.

-E... E... E-Endeav...- Shota ni siquiera terminó de hablar cuando Hizashi se levantó de golpe aventando hacia atrás la silla en la que estaba, ocasionando que ésta cayera.

-WHAT!?- De estar ansioso e impaciente, el rubio pasó a estar sumamente alterado, cosa que alarmó a Shota; muy pocas cosas ponían de esa forma a su amigo, cosas mayormente malas o peligrosas, no entendía por qué había reaccionado de esa manera, él había pedido esa información se supondría que estaba preparado para cualquier información que recibiera.

- ¿¡Q-qué te pasa, Yamada!?... Qué? -

- ¿¡CÓMO PUEDES INTERESARTE ÉL, AIZAWA!?- Hizashi pegó un golpe seco a la mesa y de una mirada de interés sobre Aizawa cambió a una de absoluta molestia y desconcierto además de haber llamado la atención de los pocos clientes que aún seguían en el lugar.

-Yamada, cálmate- Aizawa bajó el tono de su voz tratando de mantenerse sereno y no hacer del aparente desacuerdo una discusión, sin embargo, Hizashi no estaba dispuesto al diálogo pacífico, la noticia lo alteró por completo.

- ¿¡Cómo puedes pedirme que me calme, Shota!?- En un momento de lucidez Hizashi pareció notar que estaba alarmando a la poca gente a su alrededor cosa que lo obligó a bajar el tono de su voz e intentar relajarse, aunque la tensión todavía no salía de su cuerpo y estaba seguro que no lo haría durante los próximos minutos. -¿¡Tienes idea de a quién te refieres!?- Los ojos esmeralda del rubio estaban clavados en Aizawa, quería pensar que era una broma y pensaba que todavía estaba a tiempo de decirlo, rezaba para escuchar una risa o verle esbozar una sonrisa, pero nada de eso pasaba, el rostro del contrario seguía igual, incluso se notaba más avergonzado y ruborizado, incluso podría decir que para ese momento Aizawa parecía estar experimentando algo parecido a la culpa pues se le dificultaba hacer contacto visual por más de 2 segundos con Hizashi.

-T-tú fuiste el que preguntó- Fue lo único que se le ocurrió decir a Aizawa, y con un esfuerzo inimaginable lo soltó sin ningún rastro de emoción y sonando lo más sobrio posible.

-No imaginé que fuese alguien como... él- Quizá fue la adrenalina del momento o lo que experimentaba Hizashi para entonces que todo rastro de ebriedad se esfumó de su ser, la única cosa que expresaba que estaba fuera de sí en su personalidad era la creciente rabia dentro de su pecho siendo reflejada por sus ojos.

- ¿A qué te refieres? ‐ Las palabras del rubio lo desconcertaron, hasta donde él sabía Hizashi no había tenido mucho contacto con Endeavor, apenas y habían cruzado dos palabras seguramente y nunca se vio molesto o incómodo al mencionarlo o siquiera verlo en los noticieros, incluso en las pocas veces que fue a la UA no notó nada anormal con respecto al comportamiento de su amigo.

- It doesn’t matter, no es alguien con quien puedas estar-

- ¿Qué demonios e-estás queriendo decir? - Aizawa se puso a la defensiva pues la declaración dada por su compañero fue bastante ofensiva, no lo tomó a bien, de hecho, no había manera de poder tomarlo de buena forma, ¿cómo te atrevía a certificar con quién podía o no estar?, ¿quién se creía?, ¿su padre?, incluso su así fuera esta era su vida y haría lo que le plazca.

- Lo que escuchaste, Aizawa- El orgullo acompañado de la ira y la tensión de la ahora discusión cegaron el buen juicio del rubio, en circunstancias normales ya se habría disculpado y mostrado su apoyo hacia el azabache, sin embargo, esto no era la clase de situación que dejaría de lado por el bien de ambos, sabía lo que había en juego y tenía una vaga idea de cómo terminaría.

-Explícate, Yamada-

-I have nothing to explain, Aizawa- Ambos estaban molestos el uno con el otro, ninguno esperaba la respuesta del otro, y ahora ninguno tenía la intención de disculparse pues dentro de su mente no había nada de qué disculparse, ambos pensaban que no habían hecho nada malo.

En realidad, Aizawa ansiaba contarle a su mejor amigo cómo se dio su interés en el héroe de fuego, quería consejos, saber su opinión sobre si debería decirle lo que sentía o no, pues es bien sabido y no negaría que las relaciones personales no eran su fuerte, necesitaba la ayuda de Hizashi, de la única persona a la que le confiaría una situación tan personal como esa. Por otro lado, Hizashi simplemente quería curiosear un poco sobre la vida del contrario y tener algo de información; ninguno de los dos esperaba salir enojado con el otro después de eso.

Luego de un rato en el mismo ambiente tenso, Aizawa intentó pagar su parte de lo que bebieron, cosa que Hizashi le negó, no hubo discusión para ese momento, de hecho, no se dirigían más que un par de palabras sin ejercer nada de contacto visual.

-Pagaré lo m-mío- El azabache extendió un par de billetes a la mesa.

- Pagaré yo, guarda eso- Hizashi arrastró los billetes sobre la mesa hasta el borde de ésta esperando que Aizawa los tomara mientras que con la mano contraria extendía su propio dinero, total de lo de ambos.

-D-déjame pagar...-

-No- Hizashi lo interrumpió en seco y sin decir nada más se levantó, esperando que el contrario tomara su dinero y de igual forma se levantara. Aizawa suspiró y con total resignación guardó los billetes en su bolsillo sin cuidado alguno, seguramente arrugados.

- M-me iré solo, no es necesario q-que me acompañes- Con dificultad Aizawa se levantaba de su lugar, apoyándose de la mesa y ejerciendo bastante fuerza sobre sus pies, se notaba a leguas que disimulaba los efectos del alcohol en su sistema, y así era, se sentía mareado y la luz se volvía cada vez más insoportable.

-De ninguna manera, let me help you...- El rubio se acercó a él y tomándolo del brazo le ofreció apoyo y se volvió su centro de fuerza evitando que se tambaleara.

- Yamada, esto n-no es n-necesario-

-No te irás solo- Ninguno pronunció otra palabra más después, aunque querían hablar lo sucedido; Hizashi quería hacerle ver que el hombre por el cual decía sentirse atraído no era su mejor opción, pero ¿qué pensaría de él al decirle semejante cosa?, no sería fácil hacerle cambiar de parecer, y no quería perderlo por ¿celos?, ¿envidia?, no... El rubio no creía tener tales sentimientos, pensó que era algo más profundo, algo diferente, él solo se estaba preocupando por la integridad emocional de su amigo, no quería que saliera herido de ningún modo, le inquietaba pensar en el daño por el que podría pasar Aizawa si se involucraba con Enji Todoroki. De hecho, estaba seguro que nadie más vería lo peligroso que podría ser el que cualquiera se acercara sentimentalmente al héroe número 2; no era un hombre ingenuo, pero tampoco escéptico, había escuchado un par de rumores sobre él y otras varias personas, específicamente otros héroes, nunca terminaban bien y fuera real o no, no quería que alguien tan especial y cercano como Aizawa se viera involucrado dentro de esos rumores. Por otro lado, Aizawa solo quería estar bien con Hizashi, pero se seguía sintiendo ofendido por la reacción y palabras del rubio, ¿cómo algo tan tonto los había hecho enfadar a ambos?, era estúpido, Aizawa dijo para sí mismo que por esa razón no contaba sus problemas a menudo; pero por más que deseara disculparse parte de su orgullo no se lo permitiría.

Salieron del local en relativo silencio pues sus cabezas estaban hechas un caos, cada uno pensaba por su lado lo sucedido y lo que tenían, deberían y deseaban hacer, cosas completamente diferentes cada una de las otras.

-See you tomorrow... -

-S-sí...-

Ambos se despidieron a su manera luego de su desacuerdo, pues fue totalmente diferente a lo habitual; generalmente se despedirían con un par de bromas, un abrazo casi fraternal, o algún ligero golpe sobre el hombro; esta vez simplemente dijeron poco más que un par de palabras, monosílabos realmente, y agitando con desánimo su mano sobre su cabeza se dijeron nuevamente e indirectamente “hasta pronto”. Hizashi no acompañó a Aizawa más allá de la banqueta de su casa, pero sí se quedó hasta que hubo cerrado la puerta y un par de segundos más, arrepintiéndose de no disculparse y de haber dicho todo lo que expresó furioso, varias veces estuvo a punto de dar un paso, tocar la puerta y hablar, solucionar eso, pero cada que lo pensaba le ganaban los nervios y terminaba derrotándolo la sensación del qué dirá su amigo. Pasados unos segundos extra en agonía y atormentado por sus pensamientos y el recuerdo de sus acciones, Hizashi finalmente se fue. Por otro lado, tras la puerta, a unos pocos pasos de ésta, Aizawa vio la silueta de su amigo, deseando que se acercara, sin embargo, quizá su deseo no fue lo suficientemente fuerte como para hacerse realidad, pues pasados unos minutos observó cómo se desvanecía y tomaba otro rumbo, esto lo entristeció, pero lo devolvió a la realidad.

Fue por una reunión informativa que varios héroes habían estado organizando hacía unos meses, sesiones a las cuales Aizawa odiaba asistir pero se veía obligado a acudir, pues su deber como héroe por más discreto que fuera así lo dictaba, que comenzó a desarrollar sentimientos más profundos por el héroe de fuego; dentro de la sesión no ocurrió nada interesante, nada fuera de lugar, noticias recientes de nuevos héroes que se irían incorporando, tácticas que incorporarían contra los villanos que actualmente acechaban, discursos sin sentido, lo mismo que cada año hacían, lo mismo, sí, excepto por esa nueva atención que Aizawa recibía, una mirada penetrante lo venía acechando desde que llegó y se presentó formalmente con todos, al inicio creyó que estaba siendo víctima de su imaginación, sin embargo, varias fueron las veces que atrapó al héroe número 2 viéndolo, examinándolo, esbozando una ligera sonrisa cuando su mirada se posaba sobre él; eso definitivamente lo incomodó, decidió que lo hablaría con él una vez terminará el evento, no quería causar un escándalo ni evidenciarlo frente a todos, eso también le traería problemas a él, más que nada por eso decidió que lo pasaría por alto por el momento.

Después de unas horas que parecieron alargarse tortuosamente, la reunión terminó, todos se despedían se deseaban suerte, algunos lograron unirse a las agencias de héroes reconocidos, otros seguían con las pláticas sobre temas de héroes, técnicas, movimientos, habilidades, métodos de entrenamiento, entre otras cosas. Aizawa tomando su distancia de los pocos que quedaban, se acercaba a Endeavor con incomodidad, si las reuniones lograban ponerlo en una situación embarazosa, el hecho de que alguien no le quitara la mirada de encima lo empeoraba y lo molestaba.

-Eraser... Qué bueno que te encuentro- A pocos metros del pelirrojo, éste sintió la presencia del héroe clandestino y volteó a él, saludándolo con lo que parecía ser gusto.

-Quiero hablar contigo- No entendía cómo tenía el descaro de siquiera dirigirle la palabra luego de acosarlo con la mirada toda la velada, pero no quería iniciar su interacción con un problema. Mantuvo la calma y se acercó mientras anunciaba lo que lo llevó a acercarse a él en primer lugar.

-Que coincidencia, también tenía pensado hablar contigo-. Estas palabras no encajaban con lo que creía Aizawa que estaba pasando, ¿por qué quería hablarle?, ¿no fue suficiente con mirarlo?

- ¿Tengo algo en mi traje? -

- ¿Disculpa? - El tono sarcástico de Aizawa desconcertó por un momento a Enji, sin embargo, no lo tomó a mal, era sabido que el héroe era ligeramente apático y retraído; quizá fue demasiado obvio con sus pensamientos respecto a Aizawa y éste no era alguien de poco intelecto, y por supuesto que lo había notado.

- Creo que te debo una disculpa, sí...-

- Ya lo creo-

- En realidad, analizaba tus habilidades y estrategias...-

Aizawa ya no comprendió lo que mencionó después, ¿seguían hablando de lo mismo?, sin embargo, no hizo notar su confusión y mantuvo el mismo rostro apacible escuchándolo.

- Y pensé que sería bueno tenerte en el equipo, haces un buen uso de tu poder, lo equilibras a la perfección y resulta muy útil cuando no se sabe contra qué se pelea; además tu serenidad en los combates es indispensable, no tenemos mucho de eso por aquí, ¿sabes?... Esa es mi oferta-.

El azabache se perdió en las palabras que recibió, nunca nadie le había resaltado lo bueno que era. Tampoco era algo que necesitara escuchar, pero tampoco sabía que era algo que quisiera oír, nadie más que Hizashi y Nemuri le decían lo excelente que hacía su trabajo resaltando todo buen aspecto en ello, pero esta vez lo sintió diferente, recibir una oferta así y más de alguien reconocido lo hizo sentir diferente. ¿Feliz?, ¿emocionado?, ¿conmovido?... Quizás era el hecho de que el héroe lo estuviera reconociendo casi como su igual, no lo acostumbraba y realmente la idea de que se lo recordaran no le agradaba del todo, él sabía muy bien quién era y de qué era capaz, nunca necesitó que alguien se lo recalcara, pero, ¿qué era esa sensación en su pecho que le recorría hasta su estómago?, experimentaba un grato cosquilleo y de un momento a otro se sentía acalorado, fue en un pequeño segundo que vio de reojo su reflejo en un cristal de al lado, segundo en el que notó que su rostro se coloreaba de un reconocido carmín, eso lo hizo avergonzarse causando que su coloración colorada aumentara.

- G-gracias... pero ya tengo un empleo vigilando que mis estudiantes no se maten entre ellos-. Aizawa tenía a un par de rostros en la mente cuando las palabras salieron de su boca.

- Entiendo... La oferta seguirá abierta por si llegaras a cambiar de parecer, Eraser. Sabes cómo contactarme-. El héroe más alto no dijo nada más y luego de despedirse sutilmente de su compañero tocando su hombro, se fue.

Ese toque extra, ese roce de más fue lo último que Aizawa necesitaba para entender lo que le pasaba, sentía algo más que respeto hacía su colega héroe. Al inicio no quiso aceptar que algo así pudiera estar pasando, se dijo a sí mismo que simplemente le agradó la interacción que tuvo con él, después pensó que las palabras que le dijo fueron muy cálidas, nada que no fuera cierto definitivamente, pero no logró aceptar que sí sentía un tanto de atracción hacía el pelirrojo luego de ese momento hasta después de unos minutos debatiendo consigo mismo, de hecho lo aceptó a regañadientes, pero no lograba nada con rechazarlo y sentirse incómodo lo que quedaba del día, tener el asunto sin resolver en su mente le sería una distracción. Pero logró ponerle nombre a sus sentimientos, sí, se estaba enamorando de Endeavor, Enji Todoroki, el héroe número 2, el héroe de fuego...

Algunos días ya habían pasado luego de la salida que no acabó muy bien con Hizashi, casi una semana y nada había regresado a la normalidad. Aizawa no tenía el valor y a su vez su orgullo no quería ser fragmentado, no le dirigía la palabra a menos que fuese un asunto importante. Todos lo notaron, Nemuri incluso quiso indagar, pero ninguno cooperaba, respondían con mentiras, afirmando que todo estaba bien y era cosa de la imaginación de ella el creer que algo andaba mal, Shota e Hizashi seguían siendo cercanos aun si estaban molestos, sus respuestas eran similares y ninguno de los dos delató al otro con Nemuri, su lealtad estaba intacta y seguiría así; en verdad eran cercanos, eran amigos, o eso seguían esperando ser.

- ¡Eraser!- La voz grave y profunda alteró los pensamientos de Aizawa, y llamó la atención de los que se hallaban en el lugar. -Tengo una propuesta para un entrenamiento- Vlad se acercó lo suficiente al escritorio del nombrado y dejó caer un par de hojas que describían ya la idea que Vlad quería ejercer.

- ¿A qué se debe esta iniciativa? - Cuestionó Aizawa tomando las hojas y leyéndolas superficialmente.

- Incrementar y desarrollar las habilidades de mis estudiantes-

- ¿Tus estudiantes? - Aizawa levantó la mirada un poco ofendido por el claro y ya conocido favoritismo de su compañero docente.

- Los estudiantes, nuestros estudiantes- Se corrigió de inmediato con tono molesto.

La mirada del azabache se detuvo abruptamente y sintió cada músculo de su cuerpo tensarse, de pronto se entrecortó su respiración, le faltaba el aire y se sentía mareado, la hoja ya no era legible y tuvo que tomarse un momento.

- ¿Pasa algo, Eraser?- Vlad notó el cambio en él, de la nada se veía enfermo, pálido, aunque no fuera capaz de aceptarlo se preocupó, no era usual en Aizawa mostrar cómo se sentía al mundo.

- N-no- El nombrado estaba tratando de calmarse, tomaba aire, todo el que podía y se recargó en el respaldo de su silla, sentía los nervios de punta, quería verificar que lo que había leído era verdad.

- B-bien... como te decía, Eraser...- Vlad continuó hablando de su idea, aunque disimuladamente veía y verificaba la condición de su compañero. -Este entrenamiento estará liderado por Endeavor, los chicos se están acostumbrando a la presencia y técnicas de All Might, es hora de sacarlos de su zona de confort, o bien podemos organizar una confrontación entre ambos, cada uno con su respectivo equipo de estudiantes-.

Aizawa se fue perdiendo en la explicación de Vlad, su mente y atención se quedó en “Endeavor”; verlo nuevamente no estaba en sus planes, no se creía capaz de afrontarlo, no ahora que tenía un poco más claro lo que le causaba, y luego estaba el tema de Hizashi, si lo veía cerca de Endeavor seguramente se pondría como loco, si el simple hecho de mencionarlo en aquella tarde en el bar lo alteró no imaginaba cómo reaccionaría si los veía interactuar a ambos ahora que sabía la situación.

- ¿Me estás escuchando, Eraser?- Vlad nuevamente notó que algo no estaba del todo bien ese día con Aizawa.

- Claro. E-Endeavor, entrenamiento, ambos grupos, lo tengo-.

- Bien... Como te decía... Endeavor accedió a dar la lección, es solo cuestión de que sea aprobado por ti como profesor de la clase 1-A y el director-.

- Tienes mi aprobación, es muy innovador de tu parte-

- ¿A qué te refieres con eso?- La respuesta sarcástica de Aizawa hizo a Vlad olvidar que estuvo distraído y raro en los últimos minutos y solo se ofendió.

- Es buena, solo queda conseguir el permiso de Nezu- Aizawa no agregó nada más y continuó con su trabajo en el monitor esperando que Vlad se fuera y nadie más se le acercara para poder ordenar sus pensamientos tranquilamente.


- Are you sure?- El rubio sonaba más que molesto, preocupado, no entendía por qué hasta ese momento se venía enterando de la asistencia de Endeavor a la UA, se preguntó por qué Aizawa no le comentó nada al respecto; “que pregunta tan tonta” se dijo a sí mismo, obviamente no le diría algo como eso, no después de lo que hizo, creyó que había perdido la confianza de su mejor amigo, pero a la vez pensaba que se lo tenía bien merecido, él tampoco se confiaría nada después de ponerse como loco por algo tan simple pero importante para Aizawa.

- Totalmente, Vlad me lo dijo y llegando lo vi, en verdad estoy igual de sorprendida que tú, ¿Aizawa no te dijo nada? - Nemuri quería sacarle información a Hizashi, sabía con todo su ser que hubo algún problema entre ellos, ya no los veía tan cerca como hace unas semanas, como usualmente los veía y como siempre los conoció, pero los dos se negaban a hablar, tal vez si los arrinconaba soltarían algo.

- Quizá lo olvidó, you know... Tiene demasiadas cosas en que pensar, es un hombre ocupado-

- Por supuesto- El tono de Nemuri era soso, era obvio que no le creía, pero no comentó nada más, preguntar directamente la pondría en una situación incómoda.

- I... have to... Leave, tengo que irme...- El instinto de Hizashi lo obligaba a irse para indagar en eso, no soportaba la idea de ver a Endeavor cerca de Aizawa, mucho menos la de no saber por qué nadie se lo dijo antes. Con un ligero ademán se despidió apresurado de Nemuri y se fue.

Los pasillos parecieron hacerse más largos y silenciosos, ¿en dónde diablos estaba todo el mundo?, “Hizashi, todo el mundo está en clases o haciendo sus deberes”, la voz interna de Hizashi, su voz de la razón le habló, parecería estar loco, pero estaba tan alterado que necesitaba hablarse a sí mismo para calmarse, los sentimientos negativos no lo dejaban pensar con claridad, la objetividad se esfumaba de su pensar y los pensamientos instintivos llegaban a invadir sus ideas, y eso no podía permitírselo, pues fue eso lo que lo hizo alejarse de su mejor amigo. De la nada un estallido llamó su atención, vio a todos lados como instinto, no sintió a nadie correr, ni escuchó gritos o desorden, significaba que no era un ataque, ¿o lo habrá imaginado?, ¿o tal vez nadie más lo escuchó?, volvió a verificar a su alrededor. Vacío. Pero algo lo sorprendió, hasta ese momento cayó en cuenta de que los salones al igual que los pasillos estaban solos, ¿tan centrado en sus pensamientos estaba? Eso lo estaba afectando, no debería permitirse distraerse tanto. Nuevamente otro estallido seguido de un grito de ovación se escuchó; de pronto lo entendió, si alguien tan importante estaba en la UA no pasaría desapercibido, por supuesto que todo el mundo querría ir a verlo en acción, además verlo en un combate con alguien igual de importante era algo que solo pasaba una vez en un milenio tal vez. Echó a correr hacia el campo de entrenamiento y tal como lo pensó, todos estaban ahí, incluidos los demás maestros y hasta el director.

Aizawa tenía la vista posada en Endeavor, sin embargo, su cuerpo no decía nada de lo que pasaba por su mente; sus brazos cruzados estaba lejos de reflejar el interés que sentía por el héroe de fuego que en combate se veía mucho mejor que frente a él. El sudor en su frente fruto de su esfuerzo y movimientos calculados lo hacían ver en extremo atractivo, agregándole el hecho de verlo en vivo en acción con el traje hecho a la medida, su expresión, sus maniobras, el aire despeinando su cabello. TODO. No había en Endeavor de lo que Aizawa no estuviera al tanto, toda parte de su cuerpo la había repasado con su vista al menos 5 veces, y el número seguía subiendo. Esto, claro, Hizashi lo notó en seguida, sus estudiantes estaban al otro lado del campo, se suponía que debería estar evaluándolos a ellos. Estaba de más decir que Hizashi estaba molesto, Aizawa ni siquiera tenía la decencia de disimularlo, claro, el lugar estaba lleno de gente, solo un loco se le quedaría viendo específicamente a él en un lugar donde dos de los mejores héroes entrenaban con los alumnos de la mejor escuela de héroes para notar algo así.

De nuevo una ovación, los héroes y los chicos sí que estaban luciéndose. Hizashi aprovechó que de nuevo todos centraban su atención en el evento para escabullirse hacia donde estaban los maestros encargados de la competencia; abrirse paso entre la multitud no fue tarea fácil, nadie escuchaba nada más que los ataques realizados en el campo, nadie veía nada más que no fueran los participantes del combate, nadie veía la necesidad que tenía el rubio de llegar con Aizawa. Sin llegar a la exageración, a Hizashi le tomó más de 10 minutos avanzar poco más de 10 metros y comenzaba a perder la paciencia.

En los próximos 20 minutos, Hizashi se encontraba a mitad de camino, sin embargo y para su pésima suerte el combate terminó, fue aún más imposible pasar ya que en ese momento todos ovacionaron a los héroes y estudiantes de heroísmo por un largo rato; luego de ese número, tan rápido como seguramente todos llegaron, rápido se fueron, en menos de 1 minuto el campo se hallaba vacío a excepción de Hizashi, los participantes en el evento, el director y por supuesto los maestros encargados de organizarlo. El rubio todavía se encontraba muy lejos de ellos como para escuchar lo que decían, “formalidades innecesarias” pasó por su mente, y por eso mismo decidió que, aunque ya tenía el camino libre lo mejor era esperar a que terminaran de hablar, en algún momento regresarían dentro todos juntos. Cosa totalmente contraria ocurrió, pues Aizawa y Vlad mandaron a sus estudiantes a sus respectivos salones no sin antes pedirles que tomaran una rápida ducha y regresaran asus uniformes; Nezu se despidió cordialmente de Endeavor como invitado y regresó a su oficina; Vlad, Aizawa y Endeavor se quedaron hablando, de algo poco importante pensó Hizashi, éste sin desperdiciar la oportunidad caminó disimuladamente hacia ellos cuidándose claramente de no ser visto por ninguno. Quizá era la terrible mala suerte que estaba experimentando en el momento, o el destino estaba conspirando en su contra, quizá era una clase de mal augurio, porque a poca distancia de llegar, ellos fácilmente deciden irse de ahí y alejarse, tirando a la basura el sufrimiento y esfuerzo del rubio al llegar hasta donde estaba. Sin embargo, nada de eso lo detendría, él crearía su propia suerte y los seguiría lo suficientemente cerca para saber lo que pasaba y posiblemente pasaría. En un punto, Vlad se alejó de ellos con la excusa (o eso le pareció a Hizashi) de regresar con sus estudiantes. Ahora Endeavor y Aizawa estaban solos y entraron a los vestidores de profesores, según lo escuchado por el rubio, Aizawa sentía los ojos resecos y necesitaba urgentemente sus gotas para ojos; Hizashi presentía que el mayor había estado deseando eso desde que llegó, estar solos y aislados, y aunque todo su ser le decía que interrumpiera lo que sea que hacían, que llegara, tomara a Aizawa de la mano y se lo llevara así fuera a rastras lejos del héroe, no lo hizo, sabía que eso haría del problema con Aizawa irremediable, seguramente no le perdonaría algo así. Respiró, intentó tranquilizarse y se dijo a sí mismo que solo intervendría en un caso sumamente necesario; de igual forma, confiaba en el juicio de Aizawa, si peligraba seguramente no dejaría ir a Endeavor más lejos. Lo único que podría hacer en la situación dada era acercarse al lugar y pegar el oído a la pared esperando captar todo lo que decían.

- De nuevo, no puedo aceptar la oferta-. Enji Todoroki era un hombre obstinado, quería a alguien como Aizawa en su equipo cerca de él, cubriéndole la espalda, así que en cuanto se vieron solos no dudó en volver a preguntar lo que hacía poco tiempo había cuestionado, obteniendo la misma respuesta.

- ¿Seguro?, implicaría un poco más de dinero-.

- El dinero no es problema para mí, g-gracias-. Cada segunda cerca del héroe de fuego, levantando su rostro ligeramente para verlo a la cara lo ponía más nervioso, Aizawa sentía que sus piernas estaban próximas a dejar de responderle y dejarlo a su suerte.

Por otro lado, Endeavor sonrió y rió por lo bajo. - No hay forma de que te convenza, ¿verdad? -.

“¿Qué tipo de pregunta era esa?“, Hizashi formuló muchas otras preguntas más en su mente al escuchar lo que decían, pudo deducir que Endeavor le había ofrecido a Aizawa un puesto en su agencia, rechazándolo, cosa que alegró a Hizashi y sin notarlo esbozó una sonrisa maliciosa.

- Me temo que no, a-ahora... Si no tienes nada más por decir, tengo que irme- Terminando la oración, Hizashi escuchó los pasos de Aizawa, pesados y fatigados acercarse a él, por lo que rápidamente se alejó lo más cauteloso posible, colocándose en un punto estratégico para no ser visto pero poder seguir espiándolos por si se daba otro acontecimiento importante. 3, 5, 10, 20 segundos pasaron y la puerta nunca se abrió, no escuchaba nada desde donde estaba, y tampoco se proyectaban sombras por debajo de la puerta, Aizawa nunca llegó siquiera a tocar la manija de ésta, esto obviamente alarmó al rubio y salió de su escondite, al acercarse y estar a pocos metros de la puerta escuchó movimiento dentro del cuarto, dio un paso atrás creyendo que saldrían ambos, pero poniendo más atención se percató de que los sonidos no parecían estar acercándose, se escuchaban a la misma distancia, no había pasos ni los sentía, al menos los de Endeavor serían muy audibles y el piso sería sensible a sus movimientos. Nada. El sonido cesó, no, solo disminuyó, Hizashi ya no estaba seguro de qué hacer, ¿debería entrar?, no. ¿Y si él mismo se estaba encargando de Endeavor?, tal vez decidió que no le agradaba y lo estaba confrontando... No, tampoco...

Todo lo que pudiera estar pasando dentro de la habitación, Hizashi ya lo estaba considerando, y de todas las posibles acciones que debería ejercer, decidió que lo único que podía hacer era esperar afuera, atento a cualquier señal de peligro.

Cuando Aizawa estaba dispuesto a irse sintió un jalón desde su brazo, seguido de un ligero mareo, por un momento todo se volvía semi borroso, luego una mano posándose sobre su cintura lo detuvo de chocar contra el cuerpo musculoso del contrario, y mientras procesaba todo lo que sentía y veía, sus labios se acomodaron perfectamente bajo los de Enji, éste lo acercó aún más ya que no se resistía y siendo el responsable del beso lo profundizó dándole un tono de pasión y un ritmo lento, ya habiendo comprobado que no opondría resistencia, quería que lo disfrutara. Por otro lado, Aizawa estaba sorprendido, su cuerpo no reaccionó simplemente dejó que Enji lo guiara, sus extremidades estaban prácticamente a las órdenes del mayor. Por un instante pensó que lo estaría imaginando, que quizá se había desmayado después de someterse a tanto estrés por los sentimientos que experimentaba frente al héroe, después pensó que no importaba realmente si era real o no, lo disfrutaría, era la oportunidad que quería y nunca pediría, era disfrutarlo ahora y arrepentirse después o nunca haberlo disfrutado y arrepentirse ahora. Todo o nada. Una ligera mordida sobre su labio inferior lo trajo a la realidad y con eso pudo comprobar que no era imaginación suya, todo eso estaba definitivamente pasando.

Las manos de Aizawa pasaron de estar en el aire a posarse sobre los enormes hombros de Enji, eso fue todo lo que Enji necesitaba para poder proseguir; de inmediato bajó ambas manos hasta la cadera de Aizawa, atrayendo su pelvis a la propia, el menor pronto sintió el miembro abultado del héroe contra su pelvis que aunque se encontraba ya algo excitado no había llegado al mismo punto; se preguntó en un momento se lucidez si Enji ya estaba así desde antes y si alguien lo pudo haber notado, para Aizawa era algo casi anormal que en pocos segundos haya experimentado una erección de esa manera; pero los movimientos de cadera que brindaba el pelirrojo lo hicieron en distraerse y dejar su juicio muy de lado.

- Ah...- El Héroe de borrado olvidó el pudor que quizá pudo haber tenido y soltó un gemido lleno de placer; en su vida había sentido algo como eso y le gustaba, lo hacía sentir completamente bien. Acto seguido, Endeavor subió una mano al torso del menor y comenzando a tocarlo buscó sus pezones, apretándolos uno a uno cada par de segundos; mientras que con la mano contraria aún en su cadera daba leves masajes a Aizawa bajando hasta sus nalgas y de igual manera apretujando todo lo que le fuera posible.

- Aizawa estaba seguro de que estaba siendo sobre estimulado; su miembro rozando contra el de Enji, pezones y glúteos siendo tocados y maltratados por las grandes manos del mayor, agregando el hecho que el beso no había terminado aún y cada vez se volvía mejor. Así mismo, Aizawa no podía evitar ni ocultar el placer que sentía y sin separarse de los labios del pelirrojo soltaba ocasionales gemidos que poco a poco dejaba de ahogar.

De un momento a otro y sin que el azabache lo hubiese advertido, sus pantalones estaban ya a mitad de su pelvis junto con su ropa interior, dejando al descubierto su miembro que ya empezaba a endurecerse y lubricarse; en cuanto lo notó su primer instinto fue cubrirse subiendo de nuevo su pantalón, sin embargo Endeavor lo detuvo tomándolo de las caderas y juntándolo con su propio miembro que al igual que el de Aizawa estaba ya desnudo, aunque la diferencia radicaba en que Enji estaba excitado casi en su mayoría y su miembro se notaba en efecto erecto.

- N-no, E-Endeavor...- La vergüenza y pánico regresaron al cuerpo del menor mientras intentaba regresar su pantalón a su lugar, pero de nuevo el mayor se lo impedía y mantenía una sonrisa que reflejaba ternura y algo de gracia.

- ¿No? -

Aizawa negó con la cabeza y empezaba a recobrar el sentido común, quería detenerse, no por el hecho de no querer. No. Lo deseaba más que cualquier cosa, pero hacer algo así en la UA en horario de clase, con el riesgo de que alguien siga por ahí y entre; o peor con el riesgo de que ese alguien sea Hizashi y lo vea en esa situación, no podía permitirlo, en ese caso perdería de seguro la amistad de su mejor amigo; si bien pensó que ya no le importaba lo que pensara, definitivamente se estaba mintiendo y claro que no quería alejarlo más, además aunque resultara ser alguien más llegaría a oídos de Nezu, se haría un escándalo y no podía permitirse caer tan bajo por algo se unos minutos.

- N-no puedo... Por favor...- La voz de Aizawa se tornó de un tono de súplica. Enji pareció entender lo que ocurría y solo respondió acariciando su mejilla con más cariño del que pensó Aizawa que podría manifestar.

- Lo haré despacio, tranquilo- Enji creía que Aizawa estaba nervioso por ser su primera vez, pues hasta dónde él sabía lo era, y de cierta forma estaba casi en lo correcto, sí, Aizawa no había experimentado más que sus propios dedos dentro de él, y que Enji continuara con eso lo ponía nervioso. Pero la preocupación de ser vistos le ganaba, y era esa la razón por la cual pedía detenerse.

- N-no es... N-no...- Aizawa veía de reojo la puerta y escuchaba atentamente que nadie se acercara, cosa que Enji sin duda lo notó y comprendió.

- Oh...Claro...- El mayor dirigió su mirada a la misma puerta que Aizawa y la regresó a éste, acto seguido se inclinó agachándose y lo tomó de los muslos cargándolo y recargándolo en su pecho, en ese momento Aizawa perdió el equilibrio por ser tomado por sorpresa y solo atinó a enredar sus brazos alrededor del cuello de Enji.

- ¿¡Qué...!?-

- Si tanto te preocupa la seguridad... Nos encargaremos de que nadie más entre aquí-. En un golpe seco pero indoloro para Aizawa, Enji lo apoyo sobre la puerta, su espalda quedaba tocándola justamente y mientras con una sola mano cargaba a Aizawa, el pelirrojo puso hábilmente el seguro de la puerta.

- ¿Mejor? -. Por su parte, el menor no se había separado aun cuando sintió el frío de la puerta de metal contra su piel, seguía aferrado al cuello del más grande e instintivamente había enrollado sus piernas en la cadera de éste, así que el azabache solo atinó a asentir ligeramente mientras jadeaba y se ponía más nervioso.

Endeavor había separado un poco sus piernas apoyándose por completo de Aizawa, y como su miembro ya se hallaba erecto y suficientemente húmedo no desperdició la oportunidad de desechar el pantalón de éste y colocar la punta de su miembro en la entrada del contrario. Jugando y estimulando a Aizawa, Endeavor se divertía sintiendo el palpitar de los músculos internos de éste cada vez que se animaba a introducir solamente la punta de su miembro; además de los sonidos de cada vez que gemía, los movimientos involuntarios del cuerpo de Aizawa lo lograban excitar más; sabía que era inexperto casi por completo así que seguramente estaba nervioso y preocupado por lo que pasaría, sin embargo, Endeavor le enseñaría lo que podría llegar a sentir y a pasarla bien con él.

- A-ah! N-no... Mh~ -. La voz de Aizawa denotaba temor, temblaba y se entrecortaba, por un momento Enji creyó que lloraría y estaba considerando el detenerse, pero no lo sintió temblar salvo en cada espasmo que experimentaba al ritmo que su miembro era introducido en él.

- ¿Quieres... parar? -. Endeavor no estaba seguro de hacer la pregunta, en realidad no quería detenerse, pero era mejor que meterse en problemas. Esperó una respuesta, no escuchó ni sintió nada, el cuerpo que cargaba no estaba ni más ni menos pesado, tampoco cambió el ritmo de su respiración, seguía consciente. -Voy a detenerme...- Dicho esto, Endeavor lo bajó con cuidado, contrario a lo que creyó Aizawa cooperó para ponerse firme sobre el suelo, extendió sus piernas y sintió como alejaba sus brazos de alrededor de su cuello, sin embargo, su mirada estaba en el piso. Enji no sabía cómo reaccionar ni qué decir, estaba apenado, pensó que Aizawa quería eso tanto como él lo quería y necesitaba. - Y-yo... Mejor... Creo que debería irm...-.

- No -. Aizawa por fin se animó a dar una respuesta y poco a poco subía su mirada al mayor. Sus ojos brillaban y tenían un reflejo de algo muy profundo, admiración, cariño... Amor. Eso era, Enji podría haber jurado que sus ojos literalmente brillaban, se le hizo tierno y se sonrojó por eso, logró sentir cómo palpitaba su corazón más rápido y fuerte. Se sentía acalorado, algo no muy ocasional en él. - Por favor, continua...- Aizawa sonaba ronco pero su voz se escuchaba suave y tranquila, ya no estaba nervioso, o al menos ya no lo demostraba.

- ¿Seguro?... No quisiera que...-

- Seguro -. Aunque Aizawa estaba sonrojado, se veía más seguro y con la intención de tomar la iniciativa. Dio un paso al frente y aún sosteniendo su mirada a Endeavor comenzó a masturbarlo. Colocó su mano alrededor del miembro del pelirrojo e inició sus movimientos de vaivén continuos, mantenía una velocidad constante, ni tan rápido ni tan lento; leía las expresiones en el rostro del mayor y procuraba tocar y estimular aquello que parecía gustarle más. Subía su mano hasta la punta y la bajaba hasta los testículos, notó que disfrutaba de los masajes en esa parte y al no poder seguir el ritmo que Enji comenzaba a demandar, agregó la otra mano a los movimientos. Mientras hacía movimientos circulares sobre la punta, continuaba subiendo y bajando la mano contraria a lo largo del falo.

- A-ah... Mierda...- Endeavor se encontraba al borde del clímax, por un momento olvidó que Aizawa era prácticamente inexperto, pero sabía mover bien las manos; sin embargo, se negaba a terminar tan rápido y más de esa manera. Con una mano tomó la cabeza de Aizawa entrelazando sus dedos con su cabello y jalándolo ligeramente indicándole que se detuviera.

- ¿M-mh?- A Aizawa lo tomó de sorpresa y se detuvo viéndolo con confusión.

- Basta- Enji terminó de alejarlo y lo ayudó a incorporarse adecuadamente.

- ¿Lo hice mal? - El azabache no comprendía por qué tenía que detenerse, estaba completamente concentrado en que se sintiera bien, ¿tal vez solo él se sentía bien?

- N-no es eso...- El más grande sentía como el hormigueo que comenzaba a sentir alrededor de su miembro iba disminuyendo y la excitación pasaba. -M-mh-. Se inclinó hasta quedar a la altura del cuello del contrario e iniciando un beso en esta zona comenzó a atraerlo poniendo ambas manos en sus caderas; poco a poco iba bajando el beso y dejando un camino de leves marcajes en el cuello de Aizawa, se separó para comprobar que estuviera disfrutándolo. - Quiero probar otras cosas...- La respuesta tardía que le dio fue suficiente para que Aizawa pudiera estar más tranquilo y le diera más espacio al mayor para besarlo y mordisquearlo.

No obstante, Aizawa deseaba darle placer tanto como sentirlo, no quería simplemente dejarse llevar, quería también marcar el ritmo y tener un poco de control, así que su siguiente jugada fue separarse unos centímetros del torso de Endeavor, cosa que confundió al mayor pero sin decir nada se queda mirando los movimientos del contrario; acto seguido y parado de puntillas, se abrazó nuevamente del cuello de Endeavor y lo obligó a inclinarse aún más y, al igual que él, inició un recorrido de besos y mordisqueos desde debajo de su mandíbula hasta la clavícula del pelirrojo. Aprovechando la posición en la que ambos estaban y la que había logrado con Endeavor, lentamente alejó uno de sus brazos del cuello del contrario y lo llevó directamente al miembro del héroe de fuego, quien al sentir el roce de los dedos del azabache se estremeció y ahogó un gemido; después, Aizawa empezó a masturbarlo lentamente, aunque no tan rápido ni concentrado como antes, pues el propósito no era el mismo. Ahora, lo que Aizawa trataba de lograr era que el erecto miembro de Enji tuviera un poco más de lubricación para poder penetrarlo más fácilmente lo cual no era algo sencillo, pues los besos, mantenerlo cerca y mover la mano en el miembro de Enji, más aparte el estar nervioso por cómo es que lo haría no le dejaba concentrarse al 100 en ninguna ni otra cosa. Esto al instante lo notó Endeavor quien advirtió un ligero temblor en las manos del contrario.

- Oye... ¿Quieres de verdad continuar? - Para ese punto, Endeavor comenzó a sentir que era el único que deseaba ese encuentro y lo puso nervioso, no quería obligarlo, no quería tener problemas.

- Claro, ¿qué te hace creer lo contrario? - Aizawa notó en sí mismo lo nervioso e inseguro que se sentía y supo que lo estaba haciendo evidente si es que Enji lo había notado también.

- Estás temblando-

- E-estoy bien- Aizawa trató de continuar con lo que hacía para demostrarle que lo que evidentemente había visto en él podría no ser del todo verdad; sin embargo, solo se evidenció más pues al saber que tenía sobre él la mirada de Endeavor lo puso más nervioso, pero se negaría a ceder ante tal acusación (aún si era cierta), con un par de segundos más notó la humedad adecuada del miembro totalmente enfurecido del mayor y con ayuda del brazo que lo sostenía de Endeavor, se colgó por una fracción de segundo de él y también ayudado de su mano contraria, guió el miembro de Enji a su entrada y sin ayuda más que de la gravedad misma éste lo penetró por completo. Al instante, el interior de Aizawa se contrajo en una mezcla de más dolor que placer y volvió a la posición en la que minutos antes había estado, sus brazos alrededor del cuello del héroe de fuego y con las piernas rodeando la cintura del mismo.

- A-amgh!!- Aizawa no atinó a más que morder su labio inferior y evitar el gemido de dolor que soltaría.

- ¿Qué?... ¿Por qué...? - Enji apenas procesaba lo que había sucedido, pero sus reflejos le dictaron que tenía que sostener a Aizawa, y eso hizo, sus manos se posaron bajo las piernas del menor evitando que cayera por completo en su miembro y saliera lastimado.

La respiración del azabache se tornó acelerada y pesada, su rostro yacía escondido en el hombro de Enji y éste podría hacer jurado que salían lágrimas de sus ojos.

Quizá fue mala idea, hacerlo de golpe, y tan pronto como Aizawa decidió tomar las riendas del asunto, decidió que debería dejarlo atrás pero justo en ese momento, Enji tomó la iniciativa de nuevo y comenzó a moverse, lento, no tan profundo y siempre atento a lo que Aizawa expresara. En ese instante, el azabache se dio cuenta de que el dolor desaparecía ligeramente, seguía doliendo, sí, pero el placer comenzaba a hacerse presente y empezó a concentrarse en eso.

- M-Mgh... Mierda, Endeavor...-

- Hemos llegado ya muy lejos, conoces mi nombre, o-olvida las formalidades, Shota-. De cierta manera, a Aizawa se le hizo algo tonto seguir llamándose por sus nombres de héroes, Enji tenía razón, estaban en un punto ya bastante lejos como para aún seguir los protocolos.

- M-mh... Enji...- El nombre del más grande, salió de los labios de Shota con nada de presión, ligero y hasta pudo sentir un dulce sabor en la boca al decirlo, incluso eso lo ayudó a tranquilizarse e ir olvidando el dolor. Necesitaba sentirse por primera vez protegido, amado, completo, y Enji lo estaba logrando, el movimiento de su pelvis seguía un ritmo excelente, ya comenzaba a disfrutarlo casi al 100 y sus gemidos ahogados de dolor se convirtieron a sonidos de placer que ya no reprimía.

Por otro lado, Enji sentía que de esa manera no estaba alcanzando su potencial, el peso extra lo retenía bastante, así que decidió detenerse y sacar su miembro del interior de Shota, acto seguido lo bajó pero no lo soltó, de hecho, iba inclinándose más y más al piso mientras el peso del azabache lo sostenía con una mano en la espalda de éste hasta llegar al suelo, donde por fin lo soltó, y el menor al sentir el frío contra su espalda se estremeció y soltó un quejido sin entender qué hacía.

- Probaremos algo mejor-. Enji se encargó de que lo soltara por completo y de rodillas entre las piernas de Shota procedió a separar éstas y volvió a introducir su miembro en el más bajo. Shota se estremeció incluso más al sentir de nuevo la ya familiar sensación y por instinto cerró sus piernas y con una mano estirada hacia su entrada alcanzó a tocar parte del torso de Enji para detenerlo, sin embargo, éste no hizo nada por detenerse esta vez y lo penetró completamente hasta que sus testículos tocaron la piel de Shota.

- M-agh! En-Enji!, espera...- Quizá por la nueva posición, el frío del piso o alguna otra cosa, Shota estaba experimentando más dolor que antes, o tal vez era el mismo dolor que al principio, pero esta vez no cesaba tan fácil.

- Iré lento, seré cuidadoso- Enji ya no cedía ante el dolor del contrario, sin embargo, no rompió su palabra y tal y como lo dijo, empezó lento, movimientos calculados y sin tanta velocidad ni fuerza.

- A-mgh!- El dolor en Shota cedía, sí. pero no tan rápido como hubiera deseado, pero aun así trataba de concentrarse en el placer que podía encontrar. Por su parte, Enji segundos después aumentó la velocidad y fuerza, haciendo que cada estocada tuviera un sonido característico.

El héroe de fuego tomó las piernas de Aizawa y las separó como en un inicio, dándole más libertad de moverse a su placer y poder llegar más profundo.

Hizashi seguía del otro lado de la puerta, escuchando todo, en ese punto claro que tenía idea de lo que ambos hacían allá adentro; lo supo en cuanto escuchó un golpe contra la puerta y vio las siluetas por debajo de la ésta. Sabía que tenía que irse, sería igual de incómodo para él como para ellos si descubrían que estaba ahí, pero su corazón o quizá su cerebro no lo dejaron irse, esperaba que algo más pasara, todavía quería creer que no estaba pasando lo que ya sabía que pasaba. Sí, se planteó abrir la puerta y detenerlos, pero no ganaría nada más que quizás el odio de ambos por haberlos visto e interrumpido. Cuando escuchó el sonido de sus cuerpos chocando tuvo un claro disgusto, y quiso irse, pero de nuevo algo dentro de él lo detenía. Solo le quedó permanecer y esperar que terminasen.

Durante un par de minutos, Aizawa logró adaptarse y encontrar placer en la situación; él mismo separaba sus piernas tal como Enji lo demandaba e incluso comenzó a mover levemente su cadera al ritmo que éste manejaba, logrando que las estocadas fuesen más profundas y se sintiera aun mejor, pues ya había tocado un punto sensible dentro de Shota, cosa que lo hacía estremecerse y pedir más.

Enji se sentía acalorado, sudoroso y un cosquilleo recorría todo su cuerpo hasta quedarse a lo largo de su miembro, estaba a punto de terminar y lo haría dentro de Shota definitivamente. Las manos del pelirrojo tomaron la cadera de Shota y con la misma fuerza de sus pelvis y sumando el agarre extra en esa zona, cada vaivén de Endeavor se convirtió en embestidas que todas tuvieron la suerte de tocar aquel punto sensible que volvía loco a Shota quien en cada uno de esos nuevos movimientos solo atinó a arquear su espalda mientras gemía y jadeaba al ritmo ya establecido por el mayor.

- A-AH... M-MGH!- Enji alcanzó el clímax casi a la par de Shota, casi coordinados; simplemente sintió como los músculos del azabache se contraían al mismo tiempo que una descarga de semen era liberada por su miembro.

Shota de la misma forma, sintió como eyaculaba y alcanzó a sentir parte del viscoso líquido sobre su abdomen, caliente; casi similar a la calidez que experimentaba dentro de sí una vez que supo que Enji había terminado y poco a poco sacaba su miembro. La humedad le era familiar, sentir el líquido seminal bajando por su entrada hasta sus piernas lo excitaba de nuevo.

Enji, aunque cansado todavía no se hallaba completamente satisfecho, no estaba aún por bien servido, no había dado aún lo mejor de sí, y no estaría dispuesto a irse sin que Shota conociera ese lado.

- Continuemos...- Atinó a decir Enji con la voz ronca y jadeante.

- Sin haber quitado sus manos de la cadera de Shota le hizo dar la vuelta, quedando bocabajo; la vista le era buena, su espalda, aunque tenía ligeras cicatrices por las peleas, se seguía manteniendo brillante, pasó las yemas de sus dedos por toda la zona y la sintió suave. Un durazno, eso le vino a la mente al tocarlo, como acto siguiente, se inclinó a él, chocando su piel contra la de Shota y al igual que antes comenzó con los besos y mordidas, esta vez más fuertes; y dejando un camino de besos y marcas de dientes sus manos jugaban con sus nalgas, que también se sentían suaves y como dos grandes globos con harina los relacionó al apretarlos y moldearlos a su antojo; con la más mínima presión sobre éstas se tornaban de un color rojizo, se veían sus manos marcadas por un par de segundos, luego sus dedos. Blanco, luego recuperaban su color normal en menos de 3 segundos y al final se tatuaba el color carmín sobre la suave superficie.

Esto, Enji lo repitió varias ocasiones y siempre obtuvo el mismo resultado, pero al final sus manos estaban completamente marcadas en ambos glúteos. No satisfecho con eso, hizo que Shota se posara sobre sus rodillas y sus codos, dejando expuesta su entrada para él y solo para él; dela misma manera, de rodillas tras Shota comenzó a masturbarse esperando lograr el mismo resultado que antes, tener una erección para volver a penetrarlo; no fue tarea difícil, pues a pesar de recién haber terminado, la vista de Aizawa en cuatro, su entrada algo dilatada y aún con restos del blanquecino líquido viscoso en ésta, lo ayudaron a concentrarse y en cuestión de segundos, casi un minuto, su miembro ya se encontraba endurecido y goteando líquido preseminal.

Mientras tanto, Aizawa se masturbaba, recargaba ocasionalmente en el piso la cabeza y en ese corto tiempo cada cuanto veía las piernas de Enji y su mano masturbando su miembro.

Sin esperar nada más, Enji introdujo nuevamente su miembro en la entrada de Aizawa la cual a diferencia de antes se sentía menos estrecha y con más humedad, por lo que fue más sencillo penetrarlo, esta vez no hubo quejas, no hubo dolor; Aizawa cooperó una vez sintió el miembro del contrario dentro de sí, movió sus caderas a un ritmo rápido, poco profundo pero aceptable para ambos por el momento. La pelvis de Enji chocaba enteramente con las nalgas de Aizawa, penetraba completamente con su miembro haciendo un sonido que llenaba y resonaba en todo el lugar. Vulgar, el aire ya se sentía caliente y con un característico olor a sudor. Ninguno de los dos notaba nada más que no fueran sus cuerpos chocando, haciendo fricción y uniéndose repetidas veces.

En esta nueva posición le era más sencillo moverse a Enji, y para Shota significa lo mejor del mundo, su próstata era continuamente golpeada y su excitación aumentaba reflejándose en el temblor de sus piernas, los jadeos pesados y los movimientos de su cadera que se volvían torpes y más lentos; además de ya no sostenerse llanamente, llegó un momento en donde se cansó y dejó de sostenerse con los antebrazos y pegó el rostro al piso, dejando al aire su entrada por la cual todavía disfrutaba de estar siendo sometido.

Para el momento en el que Enji sentía que estaba a un par de embestidas de terminar, atacó a Aizawa con una nalgada en cada lado y unió su torso a la espalda del azabache en la última embestida poco después que éste hubiera terminado y manchando el piso.

Los jadeos de ambos ahora eran el único sonido en la habitación, parecieron unirse y se escuchaba uno solo; ambos terminaron cansados y olvidando el frío del suelo, cayeron rendidos a éste; Enji cayó al lado de Shota, éste por otro lado, simplemente se dejó caer por completo sintiendo otra vez la misma sensación del viscoso líquido saliendo de su entrada y escurriendo por sus muslos.

Aizawa se volteó hacia Enji y aún estando cansado y recuperando el aliento, lo miró, memorizaba cada detalle de su rostro y sin notarlo sonrió, el sudor en su frente lo volvía más atractivo, y su manera de respirar le pareció tierna, nunca lo había visto tan cansado, sabía que era un momento en el que al igual que él mismo, estaba desprotegido, sería ese el reflejo de su verdadero ser; así que aprovechó para acercarse más y con una mano tocó el brazo del pelirrojo llamando su atención y haciéndolo voltear, justo después y casi arrepentido de no haberlo pensado bien se acercó y besó su mejilla. Aizawa había besado la mejilla de Enji, un beso tierno, sin nada más, sin segundas intenciones, sin esperar que se lo regresara, solo fue un acto de cariño, de amor. Enji por su lado se había sorprendido, se confundió pero el carmín que se apoderaba de su rostro lo delató, no le había molestado, no lo había incomodado, pero sí lo puso a pensar, nadie más había hecho algo así luego de terminar, ninguno de los otros héroes con los que había estado; Hawks fue quien más se acercó a hacerlo pero luego de hacerlo simplemente siguieron con un segundo round; en cambio, Shota fue diferente, no se fue, no se alejó; se acercó y lo besó sin buscar ni pedir nada más. De repente, Enji sintió el latir de su corazón, el corazón que creía apagado; la fuerza de éste golpeando contra su pecho le hizo recordar lo que alguna vez llegó a sentir, recordó que sí era capaz de sentir, de enamorarse. Creyó escuchar los sonidos de su corazón. No, sí escuchaba los sonidos de su corazón, del corazón que creía apagado. Renació.

Aizawa advirtió la confusión de Enji y lo asustó, creyó que quizá fue mala idea haberlo hecho, se maldijo internamente y apoyándose del piso se dispuso a ponerse de pie rápida y torpemente pues los nervios lo tomaban de rehén, pero una mano alrededor de su muñeca lo detuvo y su vista volvió al héroe de fuego quien ahora poseía un rostro más tranquilo, igual de sonrojado, pero sus labios formaban una sonrisa y sus ojos decían algo que Aizawa creyó descifrar.

- C-creo que... -

- Te amo, Enji- Aizawa lo interrumpió, no quería esperar a que lo que creyese fuera equivocado, y tenía la presión de dar el primer paso antes de que no fuera posible. Ya no podía guardar por más tiempo lo que sentía, en el peor caso Enji terminaría reaccionando como Hizashi lo hizo, no tenía nada por perder. -Lo siento. - Al no escuchar una respuesta inmediata, Aizawa bajó su mirada y de nuevo intentó irse, sin embargo, Enji no lo soltó.

- Ta-también...Te amo. Sí, te amo también, Shota-. Del tono ronco, Enji pasó al tono débil y nervioso, su voz se entrecortaba y le era difícil sostenerle la mirada y más difícil era tocar su muñeca, cosa que no entendía del todo porque minutos antes acababan de tener sexo. -Tal vez no debería decirlo después de... esto...-. Enji se hallaba apenado, de pronto sintió mucha vergüenza y se sentía tonto por haber dicho eso, por haberse confesado luego de lo que pensó solo sería cosa de un rato. -N-nunca lo había experimentado...- Susurró.

- ¿El beso? - Shota sonaba confuso, las palabras de Enji por un momento no tenían coherencia para él, parecía estar vacilando, hablando consigo mismo; realmente no entendió a qué se refería, y seguía pensando que tal vez solo estaba bromeando con él.

- El beso, que tuviera un significado más que solo volver a seguir -. Endeavor estaba hablando con el corazón, estaba siendo sincero. Normalmente lo besarían y la excitación volvería. Algunas veces solo terminaban, no sucedía nada más y esa era su señal para irse. Pocas veces le decían que lo amaban, pero nunca devolvió el sentimiento y era mejor irse para evitar tener que enfrentarlo. Pero nunca hasta ahora habían demostrado que lo amaban más allá de solo su cuerpo y movimientos durante el sexo.

En realidad, solo buscaba eso, pasar el rato sin ningún tipo de compromiso, sabía el daño que podía causar, pero creía que no era totalmente su culpa, los sentimientos eran unos malditos que arruinaban las cosas y no era su problema que se hubiesen enamorado por solo unos minutos juntos.

No obstante, esta vez todo cambió con el beso, ni entendía por qué fue diferente, qué hubo de nuevo, cuál fue el cambio, pero Aizawa lo y había logrado, lo había enamorado.

Shota asimilaba las palabras dichas por el contrario, se aseguraba de haber captado correctamente el mensaje antes de volver a actuar, pero antes de que pensara siquiera qué hacer, Enji volvió su mirada a él, y en sus ojos se veía la sinceridad y amor que estaba casi seguro de que sentía.

Sin decir nada más, Shota se acercó al mayor y tomó su mano, vio a los ojos a Enji y acto seguido entrelazó sus dedos a lo que el contrario no puso resistencia; estuvieron así solo un par de segundos, les pareció más, pero no lo sufrieron, lo estaban disfrutando en silencio, sus ojos bajaban ocasionalmente a los labios del otro mientras se iban acercando y relamían un poco sus labios hasta que sin consultarlo con el contrario se unieron en un beso mucho más lento que los anteriores, claro que la profundidad y pasión que experimentaban esta vez era diferente, ahora lo hacían a la par, sin tocar nada más que Aizawa, los hombros de Enji; y Enji, por su parte, el rostro de Aizawa. Jurándose sin necesidad de palabras amarse y cuidarse.

- ¡Mierda!, ¿¡qué voy a decirle al director!?... ¿Me involucré con el padre de uno de mis estudiantes, quien es también un héroe y, oh, lo olvidaba, es el maldito héroe número dos? -. Aizawa recordó de golpe lo que había hecho, la razón había vuelto a su cerebro y acaba de caer en cuenta lo que sucedió y cómo en realidad eran las cosas.

- Tranquilo, no será problema, no hay necesidad de decirlo de esa manera- Enji no estaba nada alterado, sabía cómo disfrazar bien esa clase de noticias, estaba seguro que encontraría una forma de comunicarlo, además no lo veía tan escandaloso como sonaba.

- Pero... ¡Carajo!, ¿no estás casado? ¿En qué me metí? - La última cuestión fue más un pensamiento en voz alta de Aizawa para él mismo, estaba alterado y quería regresar todo a como estaba.

- No más, hace un tiempo que dejé de estarlo... Podemos arreglar esto, créeme- Dicho esto, Endeavor tomó las manos de Aizawa y lo miró a los ojos. - Llegamos hasta aquí, podemos manejarlo-

- ¿Y qué hay de tus hijos?, ¿y nuestras carreras?, ¿y...? - Aunque Shota nunca fue alguien que expresara abiertamente lo que sentía, esta vez necesitaba hacerlo o sentiría que explotaría, estaba preocupado por todo, por cómo llevarían todo eso a cabo, aparte se sentía cómodo con él y no le importaba ya dejar que lo escuchara y lo viera en ese estado.

- Lo arreglaremos...- Enji le plantó un beso corto en los labios y eso pareció ser suficiente para calmarlo.

- Por supuesto, sí...- Aizawa se separó del beso y pareció dejarlo atrás, confiaba en Enji y se relajó...“Hizashi”.De la nada, Hizashi llegó a la mente de Aizawa y de nuevo lo alteró, necesitaba disculparse, el rencor había desaparecido, no quería seguir molesto con su mejor amigo, pero estaba seguro que volvería a ponerse violento si le comunicaba lo sucedido, que empezaría a salir con Enji Todoroki. Tendría que encontrar el valor para hacerlo, dejar las cosas sin arreglar solo haría la brecha entre ellos tan grande que sería imposible arreglarlo después.


Shota llevaba horas buscando el momento adecuado para hablar con Hizashi, llevaba horas queriendo acercarse y cuando creía que era el momento, su cuerpo se congelaba y se negaba a cooperar.

Ya en la tarde, cuando todas las oportunidades que tuvo fueron gastadas, intentó armarse de valor y pensar que la última era la vencida. Estaban solos, a una distancia considerable para no volverse incómodo, y ya había ensayado varias veces lo que diría. Tomó aire y caminó lentamente hacia él, disimulando que su destino era él; esperaba que estuviese distraído para no notarlo y cuando estuvo a unos pocos metros de él aclaró su garganta, gran error, pues eso llamó la atención del rubio y volteó enseguida; rápidamente Aizawa buscó las palabras, rebuscó en su cabeza, pero habían sido borradas, no tenía ni el más mínimo rastro de éstas.

- ’Zashi... Quiero... Y-yo...- No podía hacerlo, no en esas circunstancias, presentía que lo ignoraría y se iría, o que se volvería violento nuevamente.

- I’m sorry, Shota-. Hizashi se acercó a Aizawa y tomó sus manos, Aizawa lo advirtió tembloroso, y al verlo directo a la cara supo que no la estaba pasando bien; el alegre y colorido rostro al que acostumbraba a ver en él estaba ahora pálido y con una sonrisa forzada más que sincera. - No quise herirte... I don’t... No lo dije en serio, I’m a fool... Y n-no espero que me perdones, yo no me perdonaría, n-no después de tratarte así como...- Se interrumpió a sí mismo y pareció que se tragaba el llanto, limpio rápidamente sus ojos y volvió su mirada a Aizawa. - I’m so sorry, Sho-.

Aizawa no esperó eso, nunca lo hubiese visto venir, no supo qué decir, pero sabía exactamente qué hacer. Sin esperar una sola palabra más, Shota soltó las manos de Hizashi y lo atrapó en un abrazo, solo eso. Esto Hizashi no lo esperó y lo tomó por sorpresa, pensó que Aizawa se iría y no volvería a hablar más con él, estaba seguro que hasta pudo haberse cambiado de país solo para evitarlo; sin embargo, el acto de afecto que demostró era lo que más necesitaba; el abrazo lo ayudó a calmarse y correspondió a este dejando que las lágrimas que retenía se resbalaran por sus mejillas.

- I’m really sorry, Sho-.

- Lo sé, ’Zashi, yo también... Soy yo quien debe disculparse, no estaba pensando en ti, lo lamento-.


El abrazo los llenó a ambos de calidez, y así arreglaron las cosas, lo sucedido en el bar había quedado atrás; ambos se separaron al mismo tiempo y convivieron como siempre lo habían hecho, Hizashi hablaba mientras Aizawa escuchaba atento pareciendo que no había sucedido nada entre ellos.

- Por cierto, Hizashi... Quiero contarte algo importante-. Aizawa había olvidado la noticia, pues entre la naturalidad que volvió a sentir con su amigo no recordaba nada más.

- Of course, Shou! Tell me- Hizashi se notaba mejor, el color había regresado a su rostro y la sonrisa se veía mucho más natural y anímica. Es algo importante... - Por ese segundo, Shota recordó lo sucedido en el bar, no quería que se repitiera, pero pensó que como ya dijeron, todo había quedado atrás, no había sido nada tan grave, Hizashi explicó que su reacción fue porque lo tomó por sorpresa, pero tal vez esta vez ya no sería una sorpresa; tomó aire y reprimió una sonrisa. - Creo que... Comenzaré a tener algo formal con E-Endeavor...-.

- ¿C-con...? -. Hizashi no terminaba de procesar nada, ¿cuándo había sucedido?, ¿aquella vez que los espiaba?, ¿por qué intentarían tener algo formal? Hizashi estaba seguro que sería una trampa, conocía los rumores que había acerca de Endeavor, nada bueno se escuchaba de él, era un rompecorazones que solo tenían encuentros sexuales casuales con todo aquel que se le cruzara. ¿Por qué con Aizawa era diferente?, ¿qué vio en él que lo perturbó?... La pregunta se le hizo estúpida, sabía que había muchas cualidades por ver en Shota, pero no creía que un tipo tan soso e instintivo como Endeavor lo entendiera. Pero, el rostro de su amigo estaba iluminado, se veía que escondía una sonrisa, sabía que la estaba reprimiendo y sus ojos le rogaban por una respuesta; no podía alejarlo otra vez, no cuando probablemente se hallaba en peligro, no cuando estaba confundido y sus sentimientos lo estaban confundiendo, confundiendo su juicio. Hizashi por primera vez admitió para sí mismo que estaba celoso, la rabia lo estaba devorando por dentro, la sangre hervía en su interior y su corazón terminaba de romperse; sintió un dolor en el pecho y que el aire le faltaba, pero el rostro de Shota brillaba como nunca antes lo había visto; aunque le doliera admitirlo, estaba feliz por Aizawa. Lo amaba, y quería verlo feliz aun si no era con él, no le arruinaría eso.

Reprimió las lágrimas y se esforzó en no borrar su sonrisa.

- I’m so happy for you, Sho! Les deseo lo mejor, congratulations, my friend!-. Cada palabra se sintió como un golpe al corazón, estaba herido, pero ver a Aizawa feliz y disfrutando de algo como eso lo valía, soportaría lo necesario por él.

Aizawa se veía feliz porque Hizashi lo haya aceptado sin titubear, pensó que ahora todo estaba mejor que nunca y se sonrojó escondiendo su rostro tras la bufanda de captura.

Hizashi solo seguía sonriendo y bromeando con Shota, pero ya no se sentía igual, de verdad pensó que algún día estarían juntos, esa esperanza se esfumó.

Sosteniendo aún su sonrisa frente a aquel que amaba escucho los latidos de su corazón. Los sonidos de un corazón apagado.