I hope you're hungry
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you want a taste of my brain?
okay, it's yours anyway
a bite of my eye?
all right, I won't put up a fight
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los codos apoyados sobre el sofá, su rostro sobre sus manos, sus ojos plateados mirando con atención la puerta de madera del apartamento, en la espera de que quien ella considera su mundo, la abra anunciando su llegada. la ansiedad va adentrándose a su cuerpo con cada minuto que pasa.
su amante se fue hace horas, probablemente llegará en la noche, a como lo hace habitualmente. pero ella no puede solo apartarse del sofá de la sala e irse a hacer algo más, los pensamientos de "¿y si llega antes?" martillando en su cabeza, impidiendo cualquier ademán de levantarse.
aunque no es que pudiese hacerlo adecuadamente de todas formas, aún si realmente lo quisiera. no teniendo el pie izquierdo roto, no con su muleta estando escaleras arriba, en la habitación que comparte con su amante. misma que le había estado ayudando a moverse por el lugar, su firme agarre y su agradable perfume haciéndole olvidar su fuente de apoyo todo el tiempo, solo siendo consciente de su descuido luego de que charlie salía de casa. así que vaggie no tenía más remedio que acomodarse en el sofá y esperar. si bien, siempre estaba la opción de ver la televisión, no tenía mucho en interés en hacerlo en realidad.
inevitablemente, vaggie se quedó dormida en algún momento. estos últimos días, entre su accidente y su pareja que siempre la mantenía ocupada, se sentía físicamente agotada. en sus sueños, vaggie fue recibida por un rostro sonriente y unas garras negras que sentía reconfortantes de alguna manera.
la noche cayó fuera del apartamento, vaggie no podría haberse dado cuenta debido a las ventanas cerradas (que casi siempre permanecían de esa manera) y por todas las luces de la casa que charlie dejó encendidas.
...
sacó la llave de su hogar de uno de los bolsillos de su pantalón y la insertó en la puerta, la giró, y con la expectación adentrándose en su pecho, empujó la madera. divisó a su posesión más preciada descansando en el sofá de su sala. esta encantadora escena la recibía todo el tiempo, pero charlie no dejaba de sentirse tan feliz y completa cada que la veía. cerró la puerta detrás de sí y se acercó al sofá, sus pasos siendo cuidadosos para no perturbar el sueño de su ángel plateado. se quedó unos minutos solo contemplando su pecho subir y bajar, fascinada. el sonido de la respiración tranquila de su amante y su rostro relajado mientras estaba en el reino de los sueños, le traía tanta paz. aunque siempre había algo oscuro arrastrándose por su garganta que intentaba controlar.
se arrodilló para estar cara a cara con vaggie, una de sus pálidas manos automáticamente yendo a por una de las mejillas grisáceas del bello ángel. este se acercó naturalmente a su toque, soltando un jadeo de satisfacción entre sueños.
ーvaggie, es hora de despertar. ー susurró suavemente, su mano recorriendo el rostro ajeno con gentileza. ーcariño... ー pronto las caricias pasaron a ser roces de uñas, estos transformándose en cortes conforme su escasa paciencia se agotaba.
vaggie se removió al sentir el picor de las heridas en su mejilla, abrió los ojos y lo hizo aún más al darse cuenta de que charlie había llegado, también por el hecho de que el rostro de su novia estaba un poco -demasiado- cerca del suyo. ーcharlie... ー apoyó una de sus manos en la de su amante, que ahora estaba pasando sus dedos por encima de los cortes, causando que las gotas rojizas se esparcieran por su rostro. ー¿e-en qué momento llegaste? lo siento, me-
la rubia sonrió cálidamente, acercándose más. movió el agarre de sus manos y llevó sus labios a la mejilla teñida de su novia, para luego pasar su lengua caliente por ella y limpiar las manchas que contaminaban el rostro de su ángel. escuchó a vaggie soltar un jadeo, pero no dijo nada al respecto. se alejó luego de un rato, saboreando el metal en su lengua. ーacabo de llegar hace unos minutos. ー susurró. su mano libre fue a pasarse por el cabello blanco de la menor. ーestá bien si duermes, aunque... has estado tan cansada estos días. ー disimuló su molestia ante la falta de energía de su novia con toques de preocupación.
vaggie parpadeó, todavía recuperándose de las acciones de la mayor. se removió un poco aún bajo el toque ajeno, pasando saliva; ーes solo... eh, me aburro luego de que te vas ¿sabes? y, uh... olvidé la muleta en la habitación, otra vez, y- ー se detuvo al darse cuenta del tono oscuro en los ojos rojizos de la chica frente a ella. ーcharlie...
la mencionada no dejó su sonrisa. ーya veo. debes sentirte tan frustrada por lo de tu pie, ¿verdad?ー dijo, apartando la mirada de la de vaggie al pie enyesado de esta. un pequeño dibujo de dazzle saludándola.
la peliblanca se apresuró a negar; ーn-no, no. no me importa en realidad, siquiera duele mucho estos días. ー si era honesta, la verdad era que sí dolía, como el infierno. habían pasado apenas tres días, y esto no era cualquier cosa, por supuesto que el dolor sería horrible.
charlie alzó una de sus cejas. ー¿ah sí? eso es tan bueno, cariño. pero volviendo la atención a lo de la muleta, ¿qué se supone que harías incluso con ella? no tienes mucho que hacer aquí, te aburres leyendo y rompiste tu teléfono, a menos que... ー se detuvo ante la aparición en su cabeza de una opción que realmente no quería ni imaginar.
vaggie en su lugar se removió, haciéndose una idea del pensamiento en la cabeza de su novia.
ーno, no quieres salir, ¿verdad?ー el agarre en su novia se apretó. ーsiquiera debería tenerlo en mente, no harías eso. ー dijo negando con la cabeza, relajándose.
vaggie hizo lo posible por contener su suspiro de alivio. ー¿por qué querría hacerlo, cariño?ー observó con satisfacción la oscuridad desvaneciéndose de los ojos ajenos, algo en su interior removiéndose ante el pensamiento de haber evitado algo. ーtrataré de estar despierta la próxima vez. ー le dijo con una sonrisa, apretando el agarre de sus manos.
charlie asintió, complacida. su mano que seguía en el cabello blanco de vaggie yendo hacia el ojo izquierdo de su ángel. pasó uno de sus dedos por el borde, y en un suspiro dijo; ーtienes unos ojos tan preciosos, vaggie.
ー¿tienes hambre, amor?
言
dos días pasaron.
habiendo aprendido de sus acciones, vaggie comenzó centrarse en la televisión en un intento de distraerse y así evitar quedarse dormida como en aquel día. su mirada a veces se desviaba hacia la puerta, pero se demoraba en ella solo unos segundos antes de regresar hacia la pantalla frente a ella, que esta vez mostraba una película que le resultó aburrida los primeros diez minutos, pero conforme pasó el tiempo, terminó por convencerla y se quedó viéndola.
cuando la película terminó y los créditos finales aparecieron, sin tener más en que fijar su atención, vaggie no pudo evitar pensar en lo sucedido hace unos días;
era temprano en la mañana, se levantó justo para ver a charlie saliendo del baño ya vestida con su ropa normal, ella al notar que estaba despierta, le dio una sonrisa brillante.
ーhey, buenos días, amor.
vaggie, aunque adormilada, le correspondió el gesto. ーbuenos días.
ー¿te ayudo a vestirte o quieres que te lleve al baño primero?ー preguntó la rubia mientras se acercaba a la cama y se sentaba a su lado.
vaggie le dio una sonrisa nerviosa. ーuhm, en realidad... me gustaría hacerlo por mi cuenta. ー en sus nervios por la reacción de su novia, apartó la mirada y no apreció el agarre brusco de las manos de la rubia en las sábanas de su cama. ー¿podrías ayudarme a conseguir mi muleta?ー preguntó, regresando la mirada, sintiéndose aliviada al notar a charlie con su expresión gentil de siempre, sin ninguna señal de molestia en su rostro.
ーseguro, iré a buscarla, cariño. ー dijo para posteriormente levantarse.
[...]
vaggie se extrañó cuando Charlie regresó a los minutos, con las manos vacías y una expresión avergonzada en su cara; diciendo que la muleta estaba rota.
aparentemente, dazzle y razzle habían jugado con ella y terminaron rompiéndola por la mitad. vaggie no lo pensó demasiado al recordar que los días que se quedaban con ellas, siempre hacían destrozos por todos lados. llevando un tiempo sin usarla, era normal apenas darse cuenta de ello. tendría que conseguir otra, pero no estaba segura de cómo lo tomaría su novia.
intentó ocultar su frustración ante ello, pero charlie, tan observadora y atenta a su ángel como siempre, notó su ceño fruncido e hizo todo lo posible por subirle el ánimo; empezando por cargarla al estilo nupcial, y entre risas y palabras de adoración, la llevó a la cocina para prepararle su desayuno favorito.
volviendo al presente, para vaggie era obvio lo que había pasado en realidad. pero como solía hacer con cada detalle de su linda novia, lo dejó pasar. de todas formas, no necesitaba moverse de la sala, ver la televisión estaba bien para ella.
era algo difícil debido a la reciente falta de uno de sus ojos, pero todavía podía apreciar más o menos las imágenes.
"y toda mi devoción se vuelve violenta".............................................................................................................