Reconciliacion — Railao

Summary

Un sombrero roto, un malentendido, un culpable y un Dios arto Kung Lao y Raiden se pelearon por una estupides a los ojos del Dios del Fuego. Liu Kang decide encerrarlos hasta que se reconcilien. ¿Termino bien? Definitivamente si.

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—¡Oh, vamos Lao, yo no rompi tu sombrero!


—¡Eras el unico aqui! ¡Solo dime la maldita verdad!


Raiden quedo sorprendido por el insulto, Lao nunca habia insultado con el si no era bromeando, eso lo enfurecio, ya que lo estaba acusando de algo que no habia hecho. Su cara sorprendida cambio a una de enojo mal retenido.


—Lao, te juro que yo no rompi tu sombrero. —Trato de calmarse, nunca habia peleado con su amigo, ni siquiera bromeando.


—¡No mientas, idiota!


Raiden agarro a Lao de la camisa y alzo su puño, pero no lo golpeo.


—¡Idiota tu! No se porque mierda me estas acusando de algo que no hice.


—Basta ya. —Hablo con voz firme el Dios del fuego.


Raiden al escuchar su voz bajo el puño y solto bruscamente a su compañero de la camisa. Se alejo de el inmediatamente y se encogio de hombros cuando Liu Kang lo miro serio, por un momento se sintio culpable al ver la mirada que le dirigia el Dios del fuego, pero al recordar que Lao lo habia insultado por algo que no habia hecho se le paso un poco la culpa.


Kung Lao estaba con las manos hechas puño mientras mantenia la cabeza baja, sentia la mirada seria de Liu en el.


—Chicos, no me imagine verlos a ambos peleando. —Hablo mas dulce el alto, pero los miro con ojos amenazadores a pesar de que ambos ya se habian calmado un poco. —Kung Lao, no pense que insultarias a Raiden. —El ultimo mencionado casi suelta una carcajada al oir que regañaron a su amigo. —Y Raiden, no pense que estarias a punto de golpear a Lao. —Ahora fue el otro quien reprimio una risa.


—¡Disculpe Lord Liu Kang, pero Kung Lao fue el que comenzo! —Sus ojos ardian con furia.


—¡Tu rompiste mi sombrero, imbecil! —Contrataco el segundo mayor.


—¡Ya basta!


La voz furiosa de Liu Kang hizo a ambos retroceder con algo de miedo.


—Estoy decepcionado de ambos. —Esas palabras les dolieron a los dos restantes. —En primer lugar, no debiste haber acusado a Raiden de romper tu sombrero solo porque el estaba cuando lo dejaste. —Se dirigio a Lao. —Y en segunda, no tenian que pelear por eso, podian haberlo platicado sin insultos y casi golpes. Raiden, casi golpeas a tu amigo y compañero, eso esta mal.


Los dos se miraron a los ojos, pero rapidamente apartaron la mirada, uno por su orgullo y el otro por culpa. Liu Kang solto un suspiro de frustracion y dijo:


—Los tendre que encerrar en un lugar hasta que se reconcilien.


—¡¿Qué?! Pero-


—Nada de peros. Acompañenme.


Raiden tuvo a la vez un mal y buen presentimiento de todo esto.


Liu Kang los dejo abandonados en una cueva cerca del lugar donde se hospedaban. Ni uno de los dos sabe en que momento el Dios les dejo una pequeña fogata y les bloqueo la unica salida con una gran roca que tapo toda la misma. Cuando se dieron cuenta intentaron salir, pero el Dios les grito:


—¡Les dejare salir cuando ya se hayan reconciliado! Vendre en 4 hora y si no se han pedido disculpas los dejare mas tiempo ahi.


Las palabras claras de Liu Kang hizo que los dos se detengan. Raiden fue a sentarse al lado de la fogata mientras que Kung Lao solo se quedo parado en la salida bloqueada refunfuñando.


●●●



2 horas pasaron y los dos no habian soltado ni una palabra, ni un misero sonido.


Kung Lao ya arto de esperar camino con pasos fuertes hacia la gran roca e intento moverla con una tacleada que obviamente no funciono al ser la roca mas grande y pesada, si no fuera porque su sombrero esta roto ya habria escapado con facilidad de ahi. Siguio haciendo las tacleadas, lastimandose un poco su hombro derecho, hasta que un fastidiado y preocupado Raiden le grito.


—¡Ya basta, Kung Lao! Tienes que obedecer a Lord Liu Kang, no podemos salir de aqui. —Raiden acepto con facilidad que no saldrian de ahi si no se pedian disculpas, Liu Kang le quito el amuleto con el que invoca los rayos, asi que no los puede usar para romper la gran roca.


Aunque de todos modos no lo habria hecho, ya que no le gusta desobedecer.


—¡Me vale una reverenda mierda! No voy a pedirte disculpas.


Su voz firme y rabiosa ocasiono que Raiden se parara furioso, camino hacia Lao y lo agarro de los hombros con fuerza, lo miro directo a los ojos.


—¡Yo no rompi tu sombrero, lo juro! —Sus ojos se cristalizaron por la rabia, le dolia que su amigo no le creyera y lo acusara falsamente —No se porque no me crees, si lo hubiera roto ya lo habria admitido, no gano nada mintiendote.


Lo solto bruscamente y volvio a caminar hacia la fogata mientras limpiaba las lagrimas traicioneras que escaparon de sus ojos.


Kung Lao supo que hizo mal cuando vio la primera lagrima salir de los ojos de su amigo, y antes de que el otro se sentara lo acorralo a la pared mas cercana de la cueva. Raiden abrio los ojos sorprendido mientras se sostenia de los hombros de Lao, y sintio su cara arder cuando el contrario enterro la cara en su cuello.


Quedo en la curvatura del cuello y el hombro, sentia su calido aliento en el lugar donde esta escondido.


—Tienes razon, perdoname por haberte hecho sentir mal. Soy una mierda de amigo... —Hablo con tristeza, arrepentido de sus anteriores palabras malas.


—Si, eres un idiota, pero te perdono. Entiendo que actuaste asi porque el sombrero es muy importante y querido por ti, pero tambien hiciste mal.


Kung Lao solto una risa seca cerca del oido de Raiden, quien se estremecio entre los brazos del mas alto.


—Tienes razon, pero ahora hay que esperar a que Lord Liu Kang vuelva para liberarnos.


Lao se separo de Raiden, el cual queria que el de ojos oscuros aun se quedara en esa posicion con el, hacia mucho tiempo que no se abrazaban de esa manera, desde que eran unos niños. No recordaba la dulce sensacion del abrazo hasta que Kung Lao lo volvio a abrazar con el mismo cariño de hace años.


—O-oye Lao —Tartamudeo por los nervios que se hicieron mas notables al ver que toda la atencion de Kung Lao estaba dirigida a el.


—¿Si?


—¿Podemos quedarnos un tiempo mas abrazados? —Un sonrojo se extendio por sus mejillas al terminar de decirlo.


Lao en vez de contestar, lo volvio a abrazar de la cintura y volvio a esconder su rostro en el cuello del menor. Raiden se abrazo a sus hombros para acercarlo mas a el, el calido cuerpo del alto lo tranquiliza.


—¿Y eso que me pediste el abrazo? —Se separo aun abrazandolo de la cintura y lo miro.


Raiden intento buscar una excusa, no queria sonar muy cursi o sino Kung Lao se burlaria.


—A-ah, es que tenia frio.


—¿Quieres que te caliente?


...


—¿Qué?


—¿Qué?


Raiden se quedo procesando las palabras de Lao, quien cerro los ojos fuertemente por la estupidez que se le habia escapado.


—No es por nada, pero... ¿Acaso ofreciste indirectamente que tengamos sexo? —Pregunto nervioso, pero en el fondo estaba esperando una respuesta afirmativa de Lao.


—¿Puede ser? —Contesto con otra pregunta.


Se quedaron en un silencio incomodo, donde ambos aun se estaban abrazando mientras cada quien estaba sumergido en sus propios pensamientos. Raiden no podia con la presion de contestarle a Lao, quien le habia ofrecido tener sexo, de manera indirecta, pero lo hizo, y lo peor (o mas bien mejor) es que el mayor no lo nego. Asi que hizo algo que no se esperaba el mas alto.


Raiden en un movimiento de desesperacion le dio un beso a Lao, un piquito rapido, el mencionado se quedo sorprendido por la accion del contrario, pero a la vez se sintio feliz, tuvo varias sensaciones agradables de por fin sentir esos finos labios contra los suyos despues de tanto tiempo soñandolo.


Al separarse, el mayor acaricio sus labios, como si todavia no lo creyera. A decir verdad no se quedo satisfecho con ese beso rapido, Raiden se puso timido por la mirada que le dirigio Lao, era una mirada feroz, se encogio un poco en su lugar mientras lo miraba con ojos cristalizados, temiendo de lo hara el mayor, pero el agarro con firmeza su cintura y le dio un beso mas largo que el anterior.


Raiden acepto gustoso el beso tierno y significativo con dulzura, sus labios timidos se movieron encima de los de Kung Lao, el cual se dejaba guiar al ser inexperto besando al igual que el menor, a pesar de ser muy coqueto no habia besado a nadie en su vida y ni siquiera habia tenido una relacion. Se separaron jadeando por falta de oxigeno, el lugar estaba frio por falta del calor de afuera, la fogata que les habia dejado el Dios del Fuego ya se estaba apagando, dejandolos sin nada con que taparse mas que sus propias prendas de ropa.


Se separaron jadeando, pero niciaron un nuevo beso, uno mas intenso que los dos anteriores que se habian dado. Raiden abrio levemente la boca, dandole paso a la lengua larga de Lao, sus lenguas se encontraron e hicieron una danza entre ellas, Raiden soltaba de vez en cuando suspiros de placer y gemidos que eran callados por la boca contraria. Sus manos apretaban con fuerza los hombros de Lao y jalaba su cabello cuando queria mas friccion entre sua bocas.


Lao mordio el labio inferior de Raiden mientras le desabrochaba la prenda superior, dejando su labio un poco hinchado por la accion y bajo sus besos hacia el cuello del bajito al ya estar descubierto toda la parte de arriba.


Kung Lao empezo a succionar desesperado el cuello bronceado de su menor, quien liberaba pequeños gemidos de placer en el oido del mas alto. Lao marco como de su propiedad cada centimetro de piel, queriendo que cuando salgan de la cueva todos vean que Raiden es suyo. Los chupetones que ya se habian empezado a notar de un rojo mas intenso hizo sentir orgulloso a Lao por lo que hizo, paso su lengua por las claviculas marcadas de Raiden y beso con dulzura su manzana de Adan, saboreando todo a su paso.


Las manos de Raiden tocaron con placer los fuertes y bien trabajados abdominales de su compañero por debajo de su traje, suspiraba incontroladamente, a pesar de que Lao solo le estaba besando el cuello se habia exitado de sobremanera, Lao froto sus miembro uno contra el otro por encima de la ropa, creando una deliciosa friccion.


No sabian en que momento llegaron a eso, pero no desperdiciarian esa oportunidad para demostrar cuanto estan necesitados del otro.


—Ahg, L-lao —Gimio suave en su oido, causandole un escalofrio al otro.


Acaricio la marcada cintura de Raiden, apretandola con dulzura, bajo los pantalones azules del otro por la desesperacion de sentir mas al menor, quien se estremecio por el aire frio que le pego en su parte baja, pero eso era de menos.


Lao no podia dejar de marcar el cuello bronceado, no despues de mucho tiempo anhelandolo. Siguio con las suaves caricias y bajo atrevidamente sus manos a los gluteos bien formados del menor y los apreto gustoso, un gemido suave se escucho por toda la cueva a causa del eco.


Raiden toco por encima de la ropa el duro miembro de Lao, el cual solto un gemido lleno de placer por el agradable y caliente toque en su miembro necesitado. El cuello del mas bajo estaba lleno de chupetones visibles gracias al mayor, Raiden sintio espamos en su vientre cuando el alto agarro su pene entre sus fornidas y callosas manos y le empezo a acariciar lentamente la cabeza. Su pantalon azul estaba abajo y el contrario aprovecho eso para colocarse mejor entre sus piernas y frotar mejor su intimidad.


Las caricias que le proporcionaba Lao lo estaban volviendo loco, su vista estaba nublada por el placer y su boca sacaba gemidos por cada movimiento del alto. Por fin despues de tanto tiempo tenia toda la atencion de su amigo.


Desde hace mucho se masturbaba pensando en su mejor amigo, era inevitable ¿Comó no hacerlo cuando Kung Lao era extremadamente guapo? Su cabello largo amarrado en una coleta y su maravilloso cuerpo era lo que mas ama Raiden, queria llenar de marcas el cuello venoso y lindo de Lao, su mandibula marcada y cuando estaba sudoroso por el entrenamiento le exitaban con facilidad.


Desde hace mucho que deseaba eso, y ahora que esta pasando no iba a desaprovecharlo.


Pero claro, no solo tenia un fuerte deseo sexual hacia su mejor amigo, sino que desde que eran unos niños empezo a sentir una extraña atraccion hacia sus lindas sonrisas y su curiosa forma de ser. Desde muy chico se enamoro del idiota de su mejor amigo, y eso era algo doloroso al recordar que solo eran eso.


A Kung Lao le paso algo parecido. Un tiempo despues de entrar a la adolescencia sus hormonas se habian descontrolado, la primera vez que vio a Raiden con otros ojos fue cuando tuvo un sueño humedo con el menor, en el cual le follaba la boca y se lo cogia en una posicion compremetedora, al dia siguiente tuvo que bañarse con agua fria para bajar su ereccion al no querer masturbarse pensando en su amigo, ya que vio mal eso. 


Despues de ese suceso de pura casualidad o muy mala suerte para el, Raiden le pidio que se bañaran juntos, eso era un tipo de tradicion entre ellos dos, acepto con un gran sonrojo por la verguenza porque no queria ver a su amigo triste, pero fue muy mala idea, termino con una notable ereccion entre las piernas al ver el cuerpo desnudo de su amigo bañado en las finas gotas de agua que recorrian su cuerpo algo delicado, el cual no noto por suerte su ereccion.


Tiempo despues supo que se enamoro de Raiden, lo entendio cuando Madame Bo le explico lo que sentia cuando fue con ella para contarle los extraños sentimientos que estaba desarrollando hacia su preciado amigo.


Kung Lao paro los movimientos hacia el pene del bajo para desabrocharse y bajarse el pantalon que le habia empezado a incomodar por la dura ereccion que adorna sus piernas. A Raiden se le hizo agua la boca cuando Lao quito la ultima prenda de su parte baja y dejo ver su gran y grueso pene con liquido seminal, trago duro y miro con ojos brillosos a su mayor.


—¿Qué estas esperando? Arrodillate y chupamela bien con esa boquita que tienes.


Raiden de inmediato se arrodillo todavia embobado por las palabras de Lao, su maldita voz habia sonado extremadamente sexy que hizo que obedeciera de inmedio la orden. Kung Lao agarro su miembro y froto su mojado glande por el liquido preseminal en los labios de Raiden, indicandole que abriera la boca.


Saco su lengua esponjosa y lamio la punta con fervor, el liquido sabia algo salado, pero no le disgusto, mas bien eso hizo que continuara con su labor de lamer todo el gran miembro del contrario.


Le dio una lamida lenta desde los testiculos hacia la punta, saboreando el liquido blanco que estaba en casi todo el miembro duro. Metio el glande a su boca y succiono sin fuerza, agarro con una de sus manos los testiculos y los masajeo suavemente. Lao estaba apoyado en la pared de roca, una de sus manos agarro con fuerza el cabello de Raiden, el cual jalo para que se tragara todo su miembro.


—Ah~ Raiden, tragatela ya, joder. —Lao se desespero al no sentir mas que la lengua caliente de Raiden en su glande, soltaba gemidos roncos y sus ojos se cerraban fuerte por la notable exitacion.


Raiden hizo caso de inmediato, llevo el gran miembro hacia su boca y lo metio lentamente, Lao solto un gran gemido y giro su cabeza hacia arriba cuando su pene llego a la gargante del menor. La boca de Raiden era el cielo mismo, era muy calida y sabia como recibirlo.


Kung Lao respiro con dificultad, no podia con tanto placer, miro hacia abajo y su miembro se endurecio mas si eso era posible, los ojos de Raiden estaban humedos por las lagrimas de placer que se le habian escapado de sus ojos rasgados, sus mejillas se colorearon de un rosa bajo por el calor que habia llegado a su cuerpo y su boca llena del miembro grueso, de sus labios finos y rositas se escapaban hilos de saliva y habian partes del liquido seminal.


—O-oh, Raiden. Te follaria ahora mismo si no te estuvieras tragando mi pene como una puta.


Eso calento mas al mencionado, pero por maldad le pellizco uno de sus testiculos.


—¡Ah! ¡N-no vuelvas a hacer eso!


Raiden reprimio una risa y empezo a hacer un vaiven de adelante hacia atras de manera lenta, ya que aun no se acostumbraba al gran tamaño de Lao. Por otro lado, Kung Lao soltaba un jadeo o gruñido involuntario, a pesar de que era el primer oral de Raiden le estaba saliendo de maravilla.


Raiden sabia como hacerlo al haberlo visto por accidente. Un dia hace tres años o incluso mas habia salido al pueblo a pasear en su tiempo libre, sin Lao, ya que este se quedo meditando. Paso de manera normal cerca de un callejon, hasta que escucho gemidos. La curiosidad lo consumio y volvio hacia el callejon, se habia escondido detras de la pared y pudo ver dos siluetas, una de mujer y una de un hombre, la mujer estaba frente la parte del hombre, haciendole un oral. Raiden recuerda que se habia quedado viendo, pues nunca habia visto pornografia y le habia ganado la curiosidad.


Cuando se dio cuenta de que habia pasado ya mucho tiempo viendo, regreso con un gran sonrojo al templo Shaolin, e inevitablemente ese dia durmio completamente solo en su cuarto sin hacer nada mas que imaginar que el que estaba arrodillado era el y Kung Lao le estaba follando la garganta (cuando se dio cuenta de sus pensamientos, se golpeo la cabeza con una almohada).


Raiden saco el miembro de su boca y bajo hacia los testiculos, lamio ambos con fervor y Lao se sostuvo de la pared para no caer. Regreso hacia el duro miembro y paso su lengua humeda por todo el tronco del pene, sintio las marcadas venas al pasar su lengua, la cual se dirigio al glande y lo volvio a meter a su boca. Su propio miembro estaba duro, palpitando del placer y desesperado por recibir atencion. Lao de una estocada llego a su garganta y empezo a follar su boca buscando llegar.


Raiden se sostuvo de los muslos de Lao, no podia con tanto placer, sus ojos llorosos sacaron mas lagrimas por la exitacion y sus gemidos eran reprimidos por el miembro del mayor, a pesar de no haberse tocado se corrio en un gemido ahogado.


Kung Lao cuando sintio que iba a llegar al climax, saco con cuidado su pene de la boca de Raiden. Se empezo a masturbar en su cara mientras lo veia con lujuria, Raiden ansioso saco su lengua y espero a que el tan esperado semen cayera en su boca. Lao en en un gemido alto expulso su liquido en la boca y partes de la cara de Raiden.


—Lao~ tu pene es mas grande de lo que recordaba. Ya estoy ansioso de que me folles tan duro hasta que olvide mi nombre —Provoco, agarro un poco del semen que habia caido en su cara con su dedo y se lo llevo a la boca, chupandolo con lujuria mientras veia al mayor con exitacion.


—Oh, mierda. Parate de una vez y ponte de espaldas.


Raiden se levanto del frio piso y se apoyo en la pared de piedra, dandole la vista de sus gluteos firmes y redondos a Lao. Se relamio los labios, dejandolos humedos y brillosos, no podia aguantar mas, necesita a Kung Lao dentro de el ahora mismo.


Como si el mencionado lo supiera, coloco su duro miembro en la entrada de Raiden, pero sin adentrarse aun ya que tenia que prepararlo primero, lo hizo para que el menor sintiera su dureza, para que sientiera lo necesitado que esta y como se puso duro por el. Quito la unica prenda que tenia Raiden y puso su mano izquierda en su cintura, con la otra le puso tres de sus dedos frente de el, para indicar que los chupara.


—Separa tus muslos y chupa bien mis dedos, dejalos humedos porque al que le dolera sera a ti. —Hablo demandante, su voz ronca hizo que Raiden arqueara levemente la espalda, sintio palpitar de nuevo su miembro.


Metio los dedos en su boca y empezo a chuparlos, sus muslos abiertos permitieron que Lao colocara su gran miembro entre sus firmes y esponjosas piernas.


—O-oh, que bien se siente estar entre tus muslos~


Lao empezo a hacer movimientos de adelante hacia atras, masturbando su miembro en las piernas de Raiden. El menor sintio como la punta tocaba su perineo y sus testiculos, ocacionando gemidos altos pero reprimidos por los dedos que estaba chupando. La saliva se escurria por sus hinchados labios, llegando hasta su cuello, por cada estocada soltaba un gemido lleno de placer.


Cuando Lao sintio sus dedos bien lubricados los quito de la boca de Raiden. Saco su miembro de las piernas y metio su dedo medio en la estrecha entrada de manera lenta, pues podria lastimar a Raiden si lo hacia muy brusco y se iria todo el placer.


Raiden no sintio muy incomodo cuando el dedo entro en el, pues ya habia hecho eso varias veces por las hormonas. Solto jadeos por el notable placer que se intensifico cuando Lao empezo a mover sus dedo en circulos, tocando tan bien sus paredes.


—O-oh~ Lao ¡Mas! por favor~


El mencionado hizo caso a las ordenes de su amado, metio el segundo dedo de una estocada, sacandole un gran gemido a Raiden que se escucho hasta fuera de la cueva. Movio sus dedos en forma de tijeras, abriendolos para expandir la entrada del menor para que su miembro pueda entrar sin dificultad. Embistio duramente, pero lento, queriendo desesperar al bajo.


—¡L-lao!~ ¡Dame mas! Te lo suplico~


Sonrio arrogante al escuchar lo desesperado que esta Raiden. Metio el tercer y ultimo dedo y embistio rapido y duro, Raiden no podia parar de gemir, Lao habia tocado su punto dulce solo con sus dedos, su boca abierta permitio que Lao le pusiera los dedos de su otra mano para que los chupara. Raiden sintio que en cualquier momento se correria, y Lao al notarlo saco sus dedos de ambas partes.


—Oh~ N-no es justo. —A pesar de estar en medio acto no puedo evitar hacer un puchero.


—C-claro que lo es. Ahora inclinate un poco, pondre mi pene dentro de ti, te follare hasta que sientas tus piernas temblar y despues me montaras hasta que deje mi semen dentro tuyo.


—Mm~ Eso suena tan bien...


Lao no espero mas y metio su gran miembro dentro de la entrada de Raiden, ambos soltaron un gemido alto cuando sintieron como estaban al maximo. La estrecha entrada de Raiden hizo que Lao casi se corriera, vio hacia abajo y lamio sus labios cuando vio su miembro siendo bien tragado por la entrada rojiza del menor. Con una de sus manos desato el peinado de Raiden, su largo cabello cayo por sus marcados hombros, dejandolo ver mas hermoso de lo que ya se veía.


Empezo los movimientos, se movio de a poco para que Raiden se acostumbrara a su gran tamaño. El menor gemia suave y bajo, pues aun estaba algo sensible. Chillo cuando Lao empezo con los movimientos bruscos, sus gemidos se hicieron mas fuertes. Lao gruñia por cada estocada dada, su miembro fue bien tragado por la estrecha entrada de Raiden, se siente muy bien estar dentro de el.


Con sus manos apreto los pechos del menor, el cual se estremecio al sentir como sus pechos eran apretados con ferocidad, solto un gemido alto cuando Lao empezo a jugar con sus pechos, los toco y masajeo a su gana, apreto sus pezones rosados, jalandolos y apretandolos. Se sentia tan bien que sus gemidos aumentaron cuando Lao empezo a estimularlo tambien del pene con su mano izquierda. Su miembro fue masturbado con impaciencia, gimio alto, sus ojos se pusieron en blanco al sentir como Lao toco su punto dulce con su glande.


Era demasiado, estaba siendo estimulado por ambas partes, sin contar el constante masajeo a sus pechos firmes pero a la vez suaves. Lao salio de el, Raiden iba a protestar hasta que Lao se sento en el frio suelo y golpeo sus muslos con la palma de su mano.


—No te quedes ahi parado, ven y montame. —Su voz dura y su mirada penetrante ocaciono que las piernas de Raiden temblaran por el placer.


Jura que casi se corre solo por esas palabras. Se sento en sus firmes muslos, se dio cuenta de que Lao aun tenia la prenda superior puesta.


—¡Oye! No es justo ¿Por qué aun tienes tu ropa puesta? —Reclamo, un puchero se formo en sus tiernos labios. Lao solto una risa y le dio un piquito al puchero de Raiden.


—Si tanto te molesta ¿Por qué no me la quitas? —Provoco, miro atento a Raiden, el cual con sus manos empezo a quitarle la ropa restante con desesperacion.


Al ya estar completamente desnudo, Raiden lo comio con la mirada, toco lentamente su abdomen marcado y bien formado, recorrio con las yemas de sus dedos desde su abdomen hacia su entrepierna, agarro su pene erecto y lo alineo en su entrada.


Lo metio en una estocada, sacandole un gran gemido, respiro profundo y miro a Lao, quien mantuvo sus ojos en el todo el tiempo.


—E-empieza a moverte.


Hizo caso, dio pequeños brincos, sintiendo como el pene del mayor entraba en lo mas profundo de el, sus brincos aumentaron la velocidad y de vez en cuando movia sus caderas en circulos. Dio un pequeño brinco de sorpresa cuando sintio algo humedo en sus pezones. Lao los estaba chupando con desesperacion, su otra mano jugo con el pecho expuesto, lo apreto gustoso.


—¡O-oh!~ Lao, se siente tan bien... ¡No pares!~


Sus piernas al pasar los segundos perdian fuerza, sus movimientos bajaron de velocidad y Lao al darse cuenta ayudo a Raiden a autoembestirse. Apoyo sus manos en el piso y elevo sus caderas, dandole justo en su punto dulce por la fuerte estocada.


—¡A-ah!~ ¡Oh, Lao!


Siguio embistiendo, mas rapido y fuerte, su miembro fue tragado deliciosamente por las paredes anales de Raiden, vio como su miembro entraba y salia del menor, una obcena y exitante escena para cualquiera que lo viera.


Toco su punto dulce repetidas veces, Raiden se corrio en un gran gemido. Lao al sentir como las paredes del menor se apretaban al rededor de su pene se corrio dentro de el, llenandolo de su propio semen. Raiden cayo rendido a los brazos de Lao, sus pechos quedaron pegados, ambos jadeando.


—Ah, eso fue muy bueno. —Su voz sono mas tranquila, acaricio la cintura del bajo con suavidad.


Raiden solto una risa baja.


—S-si, me gusto mucho...


Se quedaron en silencio, uno comodo, donde ambos se abrazaban para demostrar su amor. Kung Lao beso la frente de Raiden, el mencionado rio.


—Raiden, se que no es un buen momento, pero... ¿Te gustaria ser mi novio? —Hablo nervioso, espero paciente la respuesta del menor, pero por dentro se estaba muriendo de los nervios.


—¿Sabes que eso se tiene que pedir antes de tener sexo? Te adelantaste con lo segundo. —Dijo coqueto, le dio un piquito a Lao como una respuesta afirmativa.


No hay palabras que decir, sus acciones hablaron por el.


—Perdon, Lao, yo rompi tu sombrero —Declaro Johnny con verguenza al sentir la mirada asesina de Kung Lao.


—¿Y como es que lo rompiste? —Pregunto Raiden curioso intentando ignorar como su novio estaba apunto de matar a Cage.


—Bueno, lo vi ahi en el sillon y lo agarre para jugar un rato con el sombrero afuera, lo rompi porque lo asote muy muy fuerte contra una roca y me dio pena, asi que no dije nada.


Liu Kang se sobo el ceño fruncido que se le habia formado por las estupideces de su amigo. Kenshi a su lado nego con la cabeza.


—Pero no te preocupes, lo repare y esta como nuevo —Le extendio el sombrero con una sonrisa burlona que habia estado ocultando detras de su cuerpo.


—Gracias Cage, pero no lo vuelvas a hacer.


Johnny ignoro lo que dijo y hablo con burla.


—Cuando me entere que Liu Kang los habia encerrado me puse a arreglar el sombrero, tampoco soy tan malo, —"Que gran mentira" pensaron los restantes —y cuando lo termine fui hacia la cueva donde estaban. Tenia planeado burlarme y decirles que lo habia roto, iba a aprovechar que estaban encerrados para que no me mataran, pero claro, les iba a decir despues que ya lo habia reparado. Pero parece que no estaban tan aburridos como pensaba, se escuchaba todo todito desde fuera.


Cage se rio con gracias mientras apuntaba a los recientes novios, quienes estaban sonrojados hasta las orejas por la declaracion de su amigo.


—Buena manera de reconciliarse, JAJAJAJAJAJAJA.


—¡Te mato, Cage!


Si no lo mataba por el sombrero roto, lo mataba por exponerlos.