Capítulo 1
El invierno caía helado en la ciudad de Puebla, los niños corriendo y divirtiéndose en el patio de juegos esperando la indicación de la profesora para ingresar al aula de clases y así comenzar un nuevo día escolar.
Una emocionada y muy pequeña ojiverde se encontraba corriendo a toda velocidad con dirección a la escuela. Como siempre llegaba tarde a clases y no podría soportar un castigo en su primer día de clases, ya que la profesora era experta en poner castigos bastante severos para unos niños de tan solo cinco años.
Llegó a tiempo gracias al cielo y se dirigió al mismo lugar en el que se había sentado desde que comenzó a asistir a esta escuela hace 2 años, sentarse al fondo para muchos significa una forma de perder el tiempo, pero para Gema significaba una nueva forma de ver las clases, ella podía manejar todo y estar mucho mas atenta de lo que sucedía todo el tiempo, era su forma de sentirse libre dentro de clases y aunque fuera la única que no tuviera compañero de banco eso la hacía feliz a pesar de no tener muchos amigos.
Todos los niños entraron acelerados al salón seguidos de su profesora la cual venia acompañada de un niño que Gema nunca había visto y la expresión en su cara y la banda que llevaba atada a su frente le despertaba bastante curiosidad.
─ ¡Buenos días niños! Tomen asiento por favor.
Todos obedecieron sin rechistar y estuvieron callados para recibir las indicaciones.
─Como se dieron cuenta hoy un nuevo estudiante se integra con nosotros y espero que lo reciban muy amablemente, ya que ser el nuevo es algo muy difícil. ¿Puedes presentarte? ─ Preguntó poniéndose a la altura del niño y este asintió algo temeroso.
─Hola, mi nombre es James Vallejo Nava, tengo cinco años y seré Hokague algún día─ Dijo emocionado levantando su brazo derecho.
Todos sus compañeros estallaron a carcajadas tachándolo de loco y menospreciando al pequeño azabache que solo quería hacer amigos.
─Tu nunca serás nada, eres tan pequeño que no podría defender ni a una mosca─ Los ojos del azabache se comenzaban a cristalizar ya que no comprendía por que lo estaban tratando así.
─ ¡Suficiente! ─ Intervino la profesora ─James siéntate en el lugar vacío del fondo, junto con Gema.
El pequeño azabache obedeció la orden de la profesora y se encaminó al lugar que le asignó.
─Hola soy Gema─ Exclamó la pequeña de ojos verdes.
El niño solo sonrió de medio lado y tomo asiento sin hacer un alboroto más esperando que el día terminara lo más rápido posible ya que sentía que en menos de una hora había sido humillado demasiado.
Por otro lado, la pequeña niña seguía intrigada por el misterioso azabache y la banda que llevaba en la cabeza, ya que se le hacía algo muy genial, aprovecharía el receso para poder acercarse a hablar con su nuevo compañero de banco.
La campana sonó y todos los niños salieron corriendo por sus almuerzos y juguetes para disfrutar de su rato libre, pero mientras los demás se divertían Gema estaba decidida a acercarse a James como dé lugar, ya que despertó curiosidad sobre la banda que el niño llevaba en la frente. Después de dar vueltas por toda la escuela escuchó un escandalo en el callejón al que tenían prohibida la entrada y fue a toda velocidad, por su mente pasó que quizá el azabache no lo sabía, se acercó lo suficiente para ver la banda ninja caer frente a sus pies, se agacho para recogerla, cuando comenzó a escuchar alaridos de dolor y se dio cuenta que habían cuatro chicos golpeando algo o a alguien que logro identificar como el niño nuevo. La niña no lo dudo ni un segundo y corrió hacia su dirección y comenzó a intentar defenderlo con todas sus fuerzas.
─ ¡Déjenlo en paz! ¿Por qué lo golpean?
─ ¿Qué no lo ves? El es muy raro y no merece estar aquí, así que lárgate antes que te golpeemos a ti también gema.
La niña no lo dudo y comenzó a golpear a la cabecilla del grupo, el cual se defendió causando que el labio de la ojiverde resultara roto y sangre saliera del mismo, esa fue la señal para que los niños se alejaran despavoridos de allí.
─ ¿Estas bien james? ¿te lastimaron mucho?
─ ¿Por qué me defendiste? Todos piensan que soy extraño y no quiero que me molesten por que una niña me defendió.
─Te defendí por que nadie debe dañar al futuro Hokague de la aldea de la hoja─ Dijo con una sonrisa. ─ ¿Dónde compraste tu banda ninja? Es bastante genial.
Después de eso el niño le regaló una sonrisa y comenzaron a hablar en el camino de regreso al salón de clases, la maestra al verlos llamó inmediatamente a sus padres y ambos niños prometieron guardar el secreto de que Gema fue la que salvó a james para evitar que este siga siendo molestado y de esta forma una amistad que duraría años dió inicio o eso es lo que pensaban doce años atrás.
Pero las cosas son muy diferentes en la actualidad, los chicos comienzan una nueva etapa en sus vidas...
Hoy, un lunes como cualquiera, devuelta a un nuevo año escolar dentro de una nueva escuela siendo este mi primer semestre de preparatoria sintiendo un estado nulo de emoción por tener que comenzar de cero nuevamente.
No lo voy a negar estaba demasiado nerviosa, tan solo unas semanas después del gran incidente que tuve con James tendría que volver a verlo a la cara, sé que está esperando que yo de el primer paso y me arrodille para rogar por su perdón, pero por primera vez en mucho tiempo lo ignoraré, me ha funcionado de maravilla en este último mes.
Para los que no saben, James y yo somos amigos de toda la vida o bueno realmente han sido 12 años, pero nos conocemos desde hace tanto que no recuerdo cómo era la vida sin él.
Al entrar a secundaria, él cambió demasiado con todos los demás, excepto conmigo, siempre ha sido el mismo chico tonto, gracioso y alegre, el mejor amigo que cualquiera quisiera tener. Pero algo lo cambio o, mejor dicho, “alguien” y sí, estoy hablando de su novia. Una chica que no sabe lo que tiene, claramente ella me odia y cómo no hacerlo, si desde que la conozco solo le he dicho sus verdades a la cara y aunque ha intentado arruinar mi amistad con James en más de una ocasión, nuestra amistad es más fuerte que todo, o bueno eso creía yo hasta que sucedió lo impensable, nos separamos por una estúpida pelea, algo que definitivamente nos cambió a ambos, nuestra amistad está rota desde entonces y quizá siga así para siempre.
[JAMES]
Hoy era mi primer día en preparatoria, y vaya que estuve esperando este día desde que vi mi nombre en esa lista y aunque también vi el nombre de “ella” una parte de mí se afligía de saber que por mi culpa nuestra amistad está en un estanque y ambos somos demasiado orgullosos como para dar el primer paso y salir de él.
¿Como es mi relación con Gema? Mi relación con Gema es muy distinta a lo que las personas están acostumbradas, somos tal para cual, demasiado parecidos nos conocemos tan bien al grado de saber con una mirada que algo anda mal hemos estado juntos por tanto tiempo que a veces yo soy una amiga más, soy como su diario no hay cosa de ella que no sepa. O bueno eso era lo que creía hasta que eso pasó.
Nos conocimos en el jardín de niños, cuando la salve de unos pequeños engendros del demonio que la molestaban por ser otaku y bueno les contare un secreto “Ella me salvo a mi” pero no digan que lo admití. Nuestra amistad ha pasado por muchos momentos bastante emotivos, las altas y bajas están a la orden del día aún recuerdo cuando perdió aquella competencia de gimnasia para la cual había entrenado demasiado:
Ese día yo tenia un torneo muy importante de baloncesto a la misma hora que Gema tendría una de las competencias mas importantes de gimnasia artística, para la que practico meses seguidos. Habíamos tenido una estúpida pelea días antes para la cual dejamos de hablarnos una semana entera así que no nos importó mucho no estar en el evento del otro, todo iba de maravilla mi partido estaba saliendo según lo planeado llevábamos treinta puntos arriba y de un momento a otro veo a Kenia la hermana de Gema llegar a la banca de jugadores a hablar con mi entrenador no entendía mucho pero de un momento a otro salí del juego, estaba molesto ya que era algo importante para mí.
─ ¿Qué ocurre? Kenia ¿Qué haces aquí?
─No tenemos mucho tiempo así que hablare rápido, Gema te necesita perdió la competencia, se cayó de la viga en el momento crucial de su rutina.
─¿Cómo esta ella?
─ Destrozada, probablemente tendremos que llevarla al hospital, cayó muy mal, ella enserio te necesita no nos deja siquiera tocarla.
No lo dude ni un segundo al salir corriendo de allí y dirigirme hacia donde estaba el gimnasio, la vi en las gradas y me puse frente a ella para que notara que estaba allí.
─ ¿Qué ocurrió Bunny Bear?
─ ¡Perdí! No puedo creer que lo arruiné todo y quizá tenga un estúpido desgarre en mi estúpida pierna─ Ella me abrazó y yo la enrollé en mis brazos.
─Tranquila, aunque no hayas ganado para mi siempre serás la mejor.
─ James, debes ir a tu partido, no deberías estar aquí.
─No me iré hasta que estés tranquila y que importa un partido si mi princesa está sufriendo.
Desde ese momento puse a Gema encima de todo, ella siempre seria mi prioridad y jamás me interesaría lo que estuviese haciendo si ella llegara a necesitarme. Nuestra amistad es muy resistente o bueno eso es lo que era hasta que llego ese pequeño error y ahora todo depende de quien se atreva a dar el primer paso.
Como decía es mi primer día en la nueva escuela, lo cual hace que mis nervios estén a flor de piel y lo único que espero es no tener que hablar con ella si no es estrictamente necesario, ya que no sabría que decirle.
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Ya casi es hora de la entrada de la escuela, así que me puse mi uniforme que consistía en una falda cuadriculada rosa, una blusa blanca con la letra de mi grupo, un saco negro con rayas rosa pastel con calcetines blancos y zapatos negros, llevo mi cabello suelto con algunas ondas.
Salí de mi casa con rumbo a la parada del autobús, estando allí con una chica de baja estatura, pelo rojizo y una gran sonrisa llamada Violet, y vaya que le hacía honor al significado de su nombre era hermosa, ella es mi vecina desde hace unos meses, aún nos estamos conociendo, pero le tengo una enorme confianza. Tomamos el autobús y después de unos 15 minutos llegamos a la escuela, era sumamente grande y había una fila enorme para poder acceder a las instalaciones, ya que revisaban tus datos y uniforme a la perfección. Hablé con Violet toda la fila hasta que tocó mi turno de pasar y al alzar la vista para pasar a revisión, me topé con un par de ojos mieles los cuales conocía perfectamente, sé que él no me había visto y por el bien de ambos preferiría que no lo hiciera.
La fila finalizó y me adentré a la escuela acompañada de mi amiga, por desgracia para mí ella no iba en mi grupo.
La acompañé a buscar su aula, pero justo al salir de esta me topé con aquel chico de pelo azabache completamente desordenado y ojos color miel que esconden tantas emociones dentro de ellos.
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Al fin después de tanto esperar la hora llego a la nueva escuela. Mi uniforme consistía en un pantalón negro, un saco con rayas rosa pastel, zapatos negros y cinturón del mismo tono, acompañado de mi cabello azabache algo desordenado el cual era mi sello personal. Llegué bastante temprano para mi gusto, pero estaba tan emocionado que tenía que no pude esperar más.
Hice la fila de revisión y me adentré en la institución, me senté en una banca que había en la entrada a esperar la llegada de mis amigos y mi novia.
Estuve bastante rato esperando hasta que de lejos vi un par de ojos verdes que conocía a la perfección, por su expresión sé que ella igual me observó, tuve que despegar mi mirada de ella, ya que un par de ojos azules interrumpieron mis pensamientos, sí ahí estaba la dueña de mi corazón. Una gran chica de nombre Nicole, definitivamente la mejor chica que he conocido, llevamos 9 meses de novios y han sido los mejores de mi vida.
Por desgracia ella no quedó en mi grupo, así que fui a dejarla a su aula porque era muy tarde y teníamos clases. Antes de llegar a su aula le di un pequeño beso, lo cual hizo que me emocionara mucho ella me tiene a sus pies me atrevería a decir que Nicole es el amor de mi vida, esperé a que entrara a su aula y tomara un asiento, pero justamente cuando me disponía a retirarme, alguien abre la puerta, no le presté atención hasta que levanto la vista y la veo, tan hermosa como siempre.