Devórame otra vez

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Summary

Una mujer se muda a otra ciudad para escapar de un acosador desconocido y allí conoce a Jonathan, un boxeador completamente frío que la cautivará de pies a cabeza. Empiezan un juego en el que se terminará cuando uno de ellos se enamore.

Status
Complete
Chapters
19
Rating
5.0 4 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

El hombre le da varios puñetazos a la bolsa en el momento que su entrenador lo alienta a agacharse, este le hace caso y hace que esquiva un golpe, moviéndose hacia la izquierda y le da un puñetazo a la bolsa. Se mueve de forma lateral y se cubre el rostro con el guante. Su camiseta está cubierta de sudor debido a su entrenamiento exhaustivo.

Ernesto le da un tiempo de descanso y deja que el boxeador se hidrate.

-Vas bien hijo, solo tienes que mejorar tu derecha. Aún así estás listo para la pelea de mañana.

- ¿En serio lo dices?

-Obvio que sí, ¿crees que te voy a llevar a la muerte? Ni loco te pienso sacrificar con lo que vales.

Su entrenador le habla en serio, golpea su espalda con suavidad para transmitirle animo y Jonathan asiente al sentirse más tranquilo. Deja la botella de agua en el piso y se estira antes de volver a entrenar.

Jonathan vive en la ciudad de Miami, siendo hijo de inmigrantes que hicieron todo para que su hijo sea una persona de bien, perdió a sus padres en un accidente vial una vez que llego a la mayoría de edad, quedando completamente desde entonces.

La perdida de sus padres y ser victima de una muchacha sin escrúpulos hizo que su personalidad y su corazón se endurecieran totalmente, volviéndose solitario y terriblemente incrédulo en el amor.

Lo único que lo acompaño es el boxeo, ese deporte que lo ayudo para soltar la bronca contenida, el odio que sintió por Jennifer, por esa joven que solo destrozo su corazón.

Ernesto lo hace entrenar y Jonathan hace ejercicio para terminar el día de entrenamiento, terminando completamente exhausto y respira despacio, tardando bastante en llenar sus pulmones de oxígeno. Su entrenador lo ayuda extendiéndole la mano y Jonathan la toma enseguida, Ernesto tira con fuerza y hace que se ponga de pie.

-Mañana te quiero aquí bien temprano. -Le advierte. -Tène cuidado lo que vas a comer, no quiero que estés descompuesto.

Jonathan lo escucha con atención y se despide de su entrenador, toma su bolso y se va del gimnasio. Mientras camina por la calle, se hidrata constantemente antes de llegar a la parada del bus. El calor que hace es de locos, ideal para pasar el día en la playa y en ese instante, el hombre envidia a las familias que comparten un hermoso momento familiar en la playa.

Se quita esa imagen de la cabeza y se coloca los auriculares, maniobra su celular y pone música para liberar su cabeza. Espera unos minutos en el lugar hasta que ve el bus acercándose a la parada y sube, saca su boleto y se sienta en los asientos del fondo.

La música lo acompaña en el camino hasta su barrio y baja al llegar a su destino, solo camina unos cuantos kilómetros y abre la puerta con llave. Se encuentra con su casita humilde y cierra la puerta con llave por seguridad, deja su bolso encima del sillón y en pocos metros, se arrima en la cocina y abre la heladera, se prepara algo liviano para comer y cena en forma solitaria, solo lo acompaña el televisor y se queda allí hasta el momento de acostarse.

Levanta todo de la mesa y lava todo antes de secarlos, guarda todo en su lugar y apaga la luz de la cocina. Se da un baño y queda en boxers, se acuesta en su cama y se duerme sin darse cuenta.

Pesadilla.

Escucha una risita y es la de Jennifer, esta sostiene un test de embarazo y la felicidad invade el cuerpo de Jonathan, saber que va a ser padre es una maravilla absoluta y esta demasiado ansioso de poder tener en brazos a su bebé.

Aunque, la felicidad duro poco en la vida del hombro porque descubrió a Jennifer con otro hombre, destrozando así su corazón y atándose a su única salvación, su hijo.

Sin embargo, las dudas lo invadieron y estuvo un tiempo en negación, el hijo que espera con Jennifer es suyo, a pesar de la infidelidad, su hijo es suyo.

Su pareja entra a la casa con cuidado y Jonathan la está esperando, la muchacha se quedo helada al verlo y se congela.

-Tenemos que hablar.

La mujer quiso mostrarse tranquila, aunque el rostro de Jonathan es demasiado preocupante.

- ¿De que quieres hablar mi amor?

Se acerca con intenciones de besar sus labios y la rechaza sin reparos.

-Dime la verdad Jennifer, te doy una oportunidad para que hagas las cosas como se deben.

- ¿De qué hablas?

-Te vi con otro hombre, no me lo niegues porque te vi besándolo a gusto.

El corazón se le destroza más y más, saber que su familia se está desmoronando lo destroza tanto que ruega para que el bebé que espera Jennifer sea suyo. Ella no habla, solo se aleja suavemente del hombre y traga en seco.

- ¿El bebé que esperas es mío?

Jennifer no responde, se queda callada y ese silencio hace que el asumiera lo peor.

Fin pesadilla.

Se despierta sobresaltado y está cubierto de sudor, la pesadilla hizo que sus recuerdos se removieran y las lagrimas salen sin darle una oportunidad de controlarlos. Se sienta sobre la cama y sus manos están en la cabeza, tirando su cabello y cierra los ojos.

Lo que menos quiere es recordar ese momento negro de su vida. Realmente fue una pesadilla la que vivió, esperando a su bebé con una increíble emoción para después enterarse que ese bebé es de otro.

Enterarse que Jennifer solo jugo con sus sentimientos y tirarlo como si fuese algo descartable.

La amaba, a pesar de su infidelidad, la amaba, estaba dispuesto a hacerse cargo del bebé aunque no sea sangre de su sangre.

Sin embargo, Jennifer lo abandono, haciéndole saber que solamente fue un juguete, terminando de destrozar las esperanzas y la bondad de un hombre que solo quería formar una familia.

Jonathan se quedo sin alma y nadie sería capaz de devolvérsela.

En ese momento, una mujer termina de desempacar sus cosas y apoya ambas manos sobre la mesa del living, su corazón late con fuerza mientras intenta tener una mínima esperanza de que todo estará bien.

Camila está escapando de alguien que no conoce, alguien que no dejo de mandarle mensajes amenazantes y la enloqueció por completo, haciendo que cometa un acto desesperante que es dejar su hogar, dejo Los Ángeles, su comodidad, a pesar de tener medios económicos para sobrevivir, la pone mal dejar todo para así asegurar su vida.

Solo espera que esa persona nunca de con ella, solo quiere empezar de nuevo y encontrar un nuevo trabajo. No tiene apetito, lo único que desea es estar en una cama suave y dormir con tranquilidad, quiere terminar con las pesadillas constantes que no la dejaban dormir.

Se sienta en la silla y apoya los codos en la mesa, rogándole a Dios en silencio poder empezar de nuevo.

Apenas pudo dormir, un tranquilizante la ayudo a dormir solamente 4 horas de corrido, despertándose a las 5 de la mañana y empezó el día con un café cargado desde la cama, encendió su laptop y busco su documento donde está su curriculum. Actualizo sus datos de la última empresa donde trabajo y puso la antigüedad, desea poder encontrar trabajo lo más rápido posible y ruega para que así sea.

Busca las paginas de las empresas para subir su curriculum y los envía vía mail, termina su café y lo coloca en la mesita de noche. Apaga su laptop y va al baño a prepararse para el día.

Más tarde, se viste y peina su cabello mojado, lo seca con su secador y se mira al espejo, sus ojos se encuentran y respira cansada, se cubre las grandes ojeras con maquillaje y deja de verse.

Sale de su departamento y se encuentra con una mujer, está sostiene la correa de su perro y Camila le sonríe.

-Eres nueva.

-Así es, me llamo Camila.

Su nueva vecina le da un beso en la mejilla y sonríe con afecto.

-Yo soy Lucia, mucho gusto y si necesitas a alguien, cuenta conmigo.

-Muchas gracias.

Camila sonríe sintiéndose agradecida de escuchar eso, dejo a muchas personas de su entorno sin decir ni una palabra, solamente escapo de ese lugar para asegurar su vida.

Se despide de Lucia y baja en el ascensor, llega a la planta baja y la choca el calor agobiante, hace sus compras para llenar así su nevera de lo necesario, volviendo del super con sus bolsas llena de alimentos y los deja sobre la mesa de la cocina, divide todo y los guarda por sectores, siendo ordenada con sus cosas. Cierra la nevera y se refresca con un vaso de agua fría.

La mañana transcurría de manera tranquila, sin temores, sin el miedo paralizante que le transmitían esas notas de aquel acosador, en Los Ángeles no tenía vida, solo vivía el presente, completamente atemorizada por una persona que no tiene rostro, no tiene idea de quien es y desea que esa persona se olvide de ella.

Respira tratando de permanecer tranquila y sacarse esos recuerdos de su mente, ahora quiere recuperar la libertad que se le escapo de sus manos y estaría dispuesta a hacerlo. Está en otra ciudad, con otras personas, ahora puede vivir su vida como ella quiere y eso haría.

¿Qué más puede hacer en un día super caluroso? Pasar el día en la playa.

Se puso un vestido modo playero que le va hasta debajo de las rodillas, cubriendo una gran parte de su cuerpo. Camila es bastante acomplejada con su cuerpo, a pesar de ser una mujer sexy para los ojos de los hombres, ella no se ve así y nadie hará que esa idea se le quite de la cabeza. Se pone unas chancletas y se coloca un sombrero para resguardar su cabeza del sol.

Al terminar de colocarse su bloqueador solar, sale del departamento y camina las 4 cuadras que la separan de la playa. Alquila una silla y una sombrilla para pasar el día, se sienta y sus ojos observan maravillados el increíble paisaje, las olas chocándose con la arena y las familias que disfrutan del día. Se quita las chancletas y deja sus cosas debajo de la sombrilla, sus pies caminan sobre la arena caliente y se relaja al sentir el agua, llegándole a los tobillos.

Paso parte del mediodía en la playa y comió allí, al fin está viviendo un día relajante y ansia estar así en está nueva ciudad.

Se va de la playa cuando el sol se está oscureciendo y regresa al departamento, al entrar, va al baño a darse una ducha y así quitarse toda la arena.

Desde la ventana de su piso puede ver toda la ciudad y se queda allí por unos minutos, todavía es temprano para cenar y piensa hacerlo afuera para disfrutar de la noche.

Jonathan está preparándose para la pelea, Ernesto le pone la banda elástica en cada mano mientras le da indicaciones. El hombre intenta estar concentrado, aunque la cabeza no lo ayuda en nada, esa pesadilla lo desestabilizo y no quiere pelear, no está al cien por cien para poder darle pelea a su contrincante.

-Vamos campeón, te quiero fuerte en el ring.

Golpea suavemente su mentón y Jonathan no dice nada, quiere estar enfocado en todo lo que dice su entrenador y se pone los guantes.

-Cualquier cosa que te este pasando por la cabeza, lo descargas en el ring, quiero que le ganes a ese pendejo y que tu seas el vencedor.

Los ojos oscuros de Jonathan están enfocados en los de su entrenador y asiente, aprieta los puños y los golpea con los guantes.

-Dale duro.

Ernesto sonríe mientras ve a Jonathan con una mirada seria y rabiosa, deja que se levante del taburete y le coloca la capa antes de dejarse ver ante los espectadores de la pelea, el presentador lo nombra al mismo tiempo que el boxeador entra al ring, se va a la esquina donde está su entrenador y en ese entonces llega su contrincante.

El oponente es un hombre corpulento como el, aunque más alto, este se coloca en el medio junto al réferi y le choca con los puños a Jonathan.