Capitulo 1. El fin de un sueño.
El fin de un sueño.
Naruto y Sasuke, con la ayuda de su compañera de equipo Sakura y su sensei Kakashi, dieron todo de sí para sellar a la diosa conejo, agotando la mayor parte de su chakra en el proceso.

Luego de una agotadora batalla ellos fueron capaces de salir victoriosos. Después de lograr esa gran hazaña, los miembros del Equipo 7 observaron cómo se formaba una luna roja alrededor de Kaguya, aprisionándola una vez más. Sin embargo, Naruto se dio cuenta de que habían olvidado a alguien importante que guardaba silencio entre los escombros.
El rubio moldeó la energía natural una vez más dentro de sí y suspiró con alivio al sentir que Zetsu seguía en el mismo lugar donde sus clones lo habían dejado, clavado al suelo y atravesado por dos barras que representaban su voluntad.
-No permitiré que escapes - , fue el último pensamiento del jinchuriki antes de dirigirse hacia aquel que manipuló la historia shinobi.
Dentro de uno de los muchos cráteres que se habían formado por la reciente batalla, un ser de ojos amarillos y piel negra veía con enojo cómo la persona por la que se había esforzado tanto desaparecía detrás de miles de rocas.
-No puedo creer que estas personas hayan podido vencer a mi madre, la creadora del chakra - comentó con frustración mientras se deslizaba lentamente de las barras que lo detenían.
Usando su único brazo, Zetsu empujaba su cuerpo poco a poco lejos de la voluntad del rubio, sintiendo un enorme odio hacia él. Todas y cada una de las reencarnaciones de Ashura siempre habían sido molestas cada vez que se encontraban, y de no ser porque lo necesitaba, lo habría asesinado apenas llegara al mundo.
Lo último que quedaba de Kaguya se detuvo cuando desde su posición escuchó cómo el sonido de pisadas aparecía repentinamente y poco a poco se hacía más fuerte. Después de unos segundos, una cabellera rubia se asomó al cráter, lo que aumentó su ira.
-No creíste que después de todo lo que ha pasado en esta guerra me olvidaría de ti ¿verdad? - las palabras del jinchuriki llenaron de ira a Zetsu, quien no se quedó callado.
-¡Niño insolente! ¡Yo dirigí todas las guerras y los conflictos! ¡Yo decidí que clanes continuarían existiendo y quienes eran eliminados! ¡De no ser porque te necesitaba, habrías muerto el mismo día que tus padres fueron asesinados! ¡Si no hubiera necesitado a los Uzumaki los habría borrado de este mundo en lugar de solo destruir Uzushiogakure! - las palabras del ser oscuro lograron enojar a Naruto, pero este se las arregló para mantener la compostura.
-No me importa lo que digas, nosotros ganamos. Prepárate, porque ahora te sellaré junto a tu madre. No volverás a intervenir en la historia Shinobi, tu historia acabara aquí - declaró Naruto.
El último hijo de Kaguya solo miró al jinchuriki con una ira aún mayor, sabía que este era su final de una u otra forma y no había modo de escapar.
-No permitiré que esto acabe así - declaró Zetsu Negro antes de sujetar el cuello de Naruto con su único brazo y comenzar rápidamente a cubrirlo para tomar el control de su cuerpo.
Las barras que Naruto clavó en el hijo de Kaguya no pudieron detener al ser que había escrito la historia de los ninjas y había provocado innumerables conflictos.
Mientras tanto, los demás continuaban mirando cómo la diosa creadora del chakra era sellada.
Sasuke, que contemplaba la luna que emergía junto a las otras dos personas y las bestias con cola, sintió un mal presentimiento.
Al buscar a Naruto con la mirada y no encontrarlo, este presentimiento se intensificó.
El último miembro del clan Uchiha manifestó el Sharingan y finalmente encontró a su amigo. Sin embargo, lo que vio lo dejó helado.
Sasuke observó cómo el cuerpo de Naruto era completamente cubierto por Zetsu Negro.

Ni siquiera Obito, quien poseía el Rinnegan, fue capaz de resistirse a la voluntad de Zetsu y terminó siendo controlado.
En lo más profundo de sí mismo, Sasuke sabía que si Naruto se convertía en su enemigo, todo estaría perdido, no solo para ellos, sino para todo el mundo shinobi.
Kurama, en el instante en que presenció a Zetsu aferrarse al cuello de Naruto, desplegó su chakra en un intento desesperado por liberar a su amigo. Sin embargo, sus esfuerzos solo lograron ralentizar el avance del Zetsu Negro sobre el cuerpo del rubio, una situación desalentadora agravada por el agotamiento casi total de las reservas de chakra del bijū durante la cruenta batalla contra Kaguya.
La frustración de Kurama aumentó al recordar cómo el Zetsu, en su breve encuentro con la madre de ambos, había absorbido parte de su poder al fusionarse con ella. Aunque no había sido una cantidad significativa, era suficiente para generar una profunda preocupación en el zorro de nueve colas.
Mientras tanto, las demás bestias, a través de la conexión mental que compartían, se enteraron de la grave situación en la que se encontraba el elegido del Sabio de los Seis Caminos. Kurama había solicitado ayuda a sus hermanos bijus, reconociendo la urgencia de la situación.
-¡Naruto! - exclamó Sasuke con angustia, lanzándose hacia su la única persona con la quien compartía un lazo especial.
Mientras cada paso de Sasuke lo acercaba más a Naruto, el temor crecía en su interior, un miedo profundo a que su amigo se convirtiera en su enemigo y desencadenara una tragedia para todo el mundo shinobi.
En medio de la tensión, Naruto experimentó una alteración en su percepción, como si el tiempo se ralentizara a su alrededor.
Cuando Zetsu logró liberarse de las barreras de su voluntad y comenzó a cubrir todo su cuerpo, Naruto se dio cuenta de que estaba atrapado, incapaz de escapar por sí solo.
A lo largo de su vida, Naruto nunca había renunciado ante un desafío, siempre buscaba una solución. Pero esta vez era diferente. Si permitía que su voluntad fuera dominada por el enemigo, todos sus esfuerzos, todas las vidas sacrificadas, todo el dolor sufrido hasta ahora, serían en vano.
Mientras sus amigos y los bijuus corrían en su ayuda, Naruto sentía cómo su cuerpo parecía rebelarse, sus piernas se negaban a moverse.
_¡No te lo permitiré! _
Desafiando sus propios límites, el jinchūriki se sumergió en una batalla interna de voluntades.
Zetsu al verse completamente acorralado y superado por una de las reencarnacion de Ashura supo que su derrota ya habia sido decidida. Al saber que su vida llegaria a su fin el hijo de Kaguya opto por escribir su propio final. Si el dia de su muerte habia llegado el seria quien decidiria como acabaria su historia.
-Al menos me llevaré a uno, madre - murmuró Zetsu, tomando la decisión de poner fin a su propia vida y arrastrar consigo a uno de sus enemigos hacia un destino fatal.
Utilizando el poder que obtuvo de la diosa creadora del chakra, Zetsu creó un Rinnegan de la nada. Todo el poder que había acumulado se concentró en este ojo para activar uno de sus poderes.
Naruto se dio cuenta de lo que estaba pasando y supo que no podía hacer nada para evitar lo que estaba por suceder.
Los miembros del Equipo Siete, junto con los nueve bijūs, lograron acercarse a Naruto. Solo un par de metros los separaban.
Sasuke extendió su brazo intentando alcanzar al rubio. Sin embargo, no había nada que pudiera hacer para salvarlo.
-Sasuke... cuida la aldea por mí . dijo el jinchuriki con una pequeña sonrisa y unos ojos tristes antes de desaparecer.
Sakura Haruno, Kakashi Hatake y Sasuke Uchiha no pudieron hacer más que observar cómo Zetsu envolvía por completo a Naruto en una esfera antes de desaparecer junto a él. Al escuchar las últimas palabras del jinchūriki, asumieron lo peor.
-¡Maldición! - exclamó Sasuke, frustrado al ver cómo su amigo desaparecía frente a sus ojos, sin poder hacer nada más que escuchar sus últimas palabras.
Después de presenciar la rápida sucesión de eventos, Sakura y Kakashi vieron a Sasuke caer de rodillas, golpeando el suelo con ira, frustración y dolor.
Tras un tiempo que pareció interminable, Kakashi habló con la voz entrecortada.
-Debemos regresar - dijo, tomando la mano de Sakura y llevándolos de vuelta a su dimensión.
Sasuke, aun con un gran dolor en el pecho, usó su Rinnegan y un poco del chakra de las bestias para liberar a todos de la ilusión en la que los habían metido.
Casi inmediatamente después de ser libres, Tsunade, junto con los demás líderes de la aldea, fueron los primeros en dirigirse hacia las bestias para ver a Naruto, Sasuke, Sakura y Kakashi, pero al llegar, no vieron al rubio.
-¿Dónde está Naruto? - preguntó Tsunade, pero al ver las caras de los que pelearon a su lado, solo pudo dejar caer lágrimas.
-Zetsu desapareció junto con él sin que pudiéramos hacer algo - dijo Kakashi con una expresión de tristeza debajo de su máscara.
La Hokage quería reclamarle al Uchiha sobre esto, pero todos los que estaban cerca vieron cómo Sasuke se desplomaba en el suelo a causa de la fatiga, siendo atrapado por el Raikage en plena caída.
Sakura, al ver esto, empezó a curar a Sasuke con lo poco que le quedaba de chakra mientras olvidaba su propio cansancio.
-Naruto le dijo a Sasuke que cuidara la aldea, ese fue lo último que dijo antes de desaparecer - comentó Kakashi mientras veía con tristeza a sus dos estudiantes.
Al escuchar eso, los Kages decidieron borrar el historial de crímenes del Uchiha, que si bien cometió errores, era el mejor amigo del rubio, quien sería recordado como el mayor héroe de la gran cuarta guerra shinobi.
Cuando las demás personas que estaban en la alianza empezaron a acercarse para agradecer y felicitar a los que ganaron contra la diosa, notaron el ambiente algo oscuro, sin la alegría que se esperaría por el logro de derrotar a un dios.
Fue entonces que Matatabi, la bestia de dos colas, habló.
-¡Atención todos los presentes! - las personas que estaban felices de ganar callaron.
La bestia de llamas azules con forma de gato habló de nuevo.
-Naruto... desapareció cuando el Zetsu hizo una técnica para llevárselo, y yo creo que... lo más probable... es que murió.-
Con esas palabras, todos se quedaron quietos; aquel que había salvado a miles de personas con su ayuda en la guerra había perdido su vida por ellos.
Hubo varias reacciones, desde un desmayo hasta personas llorando y lamentando la noticia. Kurama, al notar el ambiente, suspiró con cansancio antes de tomar la palabra.
-¡Él quiso ser reconocido como alguien importante! ¡él quería que las personas lo reconocieran por quien era y no solo por ser una prisión para mí¡ -
Todos veían al gran zorro hablar y sentían que quería decir algo muy importante.
Kurama guardó silencio un momento antes de dirigir su vista al amanecer.
-Pasé mucho tiempo con él, así que estoy seguro de que no le hubiera gustado ser recordado con lágrimas de tristeza. Él hubiera deseado que lo recuerden como a un héroe que buscaba la paz, y les pido que cumplan ese deseo. Olviden el odio que sienten entre sí, de lo contrario, su sacrificio sería en vano. -
Todos recordaron al rubio que peleó por ellos sin importar quiénes eran o de dónde venían; él los cuidó a todos.
Sasuke, que despertó después de escuchar un poco las palabras del zorro, fue donde estaba el cuerpo de Madara para envolverlo en un rollo y guardarlo, ya que necesitaba investigar sus ojos para la restauración de su clan.
Nadie más dijo nada mientras recordaban a su último gran héroe peleando a su lado; este siempre era el costo de las guerras, algo que tenía que acabar.
Salto de tiempo.

Dos años después de que la cuarta guerra ninja llegara a su fin y Sasuke hubiera vuelto a la aldea, el Uchiha pudo absorber los ojos de Madara. En consecuencia, ahora sus dos ojos podían tomar la forma del Rinnegan supremo (Shiko no Rinnegan).
Ahora era el ninja más fuerte del mundo ninja, pero en lugar de usar ese poder para su beneficio propio, lo usaría para proteger la aldea que su amigo le había encomendado.
A lo largo del tiempo, aparecieron algunos enemigos bastante peligrosos, pero los venció sin problema.
Cuando el clan al que perteneció Kaguya, la diosa conejo, atacó, estos no tuvieron nada que hacer. Sasuke era más fuerte que nunca, razón por la cual los venció fácilmente.
Después de haber protegido la aldea y haber destruido la mayor amenaza, decidió formar una familia numerosa. Sus hijos heredaron los ojos de su padre y la voluntad de sus dos tíos, que fueron Itachi y Naruto.
Sasuke descubrió tiempo después que sus ojos tenían una habilidad similar a la de Obito, ya que tenían una dimensión de bolsillo, pero no se podían hacer intangibles, y un poderoso genjutsu que era actualmente el más fuerte.
Después de muchos, pero muchos años, Sasuke estaba en su casa descansando con la paz reinando en todo el mundo. Ese día estaba recordando todas sus aventuras cuando estaba por irse al mundo de los muertos, sabiendo que había cumplido su promesa con su mejor amigo y creyendo que estaba listo y sin ningún tipo de arrepentimiento.
Sin embargo, para su gran sorpresa, el Sabio de los Seis Caminos apareció ante él una vez más.

-Sasuke, encontré a Naruto - fueron esas palabras y el hecho de que no se esperaba que el Sabio lo visitara lo hicieron dudar sobre si estaba despierto o si había muerto sin darse cuenta.
Luego de haber confirmado que aún estaba vivo y su corazón seguía latiendo, el Uchiha empezó a derramar lágrimas de genuina felicidad.
-¿Dónde está? Quiero verlo - cuestionó el hombre mayor, feliz de que vería a su amigo. Sin embargo, el Sabio de los Seis Caminos negó con la cabeza.
-Ciertamente puedes ir allí, pero en tu estado actual sería demasiado arriesgado, ya que la edad te afectó, y tú deberías saberlo mejor que nadie -
Sasuke guardó silencio, reflexionando sobre las declaraciones del anciano y, aunque quisiera negarlo, lo que le decían era verdad. Había tenido cinco hijos a lo largo de su vida, y ellos también estaban formando sus propias familias. Los pensamientos del Uchiha fueron interrumpidos por aquel que alguna vez los ayudó en la cuarta guerra ninja.
-Sasuke, aquí han pasado años, pero en aquel lugar solo han transcurrido días, por eso tardé en encontrarte. Me temo que solo puedo ir allí una vez más para llevarte algo que quieras entregarle como un recuerdo, ya que es un lugar con otro tipo de energía diferente al chakra - reveló el Rikudo con cierta tristeza en su voz.
El protector del mundo shinobi se sumió en un silencio reflexivo, meditando sobre lo que acababa de enterarse. Si existía la posibilidad de enviar algo a su amigo Naruto, solo podía ser una cosa.
-Quiero que le entregues mis ojos - declaró Sasuke.
Hagoromo Otsutsuki se sorprendió por las palabras de la reencarnación de su hijo mayor. Al saber que el conflicto entre sus hijos realmente había terminado, una leve sonrisa se formó en su rostro. Sasuke parecía ser una persona diferente de la que había conocido hace algunas décadas, razón por la cual le mostró cierto respeto.
-Siempre lo consideré un hermano y ahora esto puede que sea mi única forma de apoyarlo. Espero de todo corazón que le sea útil - añadió Sasuke.
-Está bien, le daré tus ojos, pero sinceramente pienso que deberías escribirle una carta. Diciéndole lo bien que se encuentra el mundo para que no sienta algún remordimiento - sugirió Hagoromo.
Sin perder tiempo, Sasuke buscó una hoja de papel y comenzó a escribir algunas palabras para su amigo.
-Te veré mañana, despídete de tu familia - dijo Sasuke al partir.
Cumpliendo con lo prometido, luego de que Sasuke disfrutara de un tiempo de calidad con su familia esa misma noche, el Rikudo volvió a aparecer frente a él.
El hombre que vivía en un plano más allá de la vida y la muerte lo miró a los ojos para asegurarse de que estaba listo. Al confirmar que todo estaba en orden con una sonrisa, el sabio puso su mano en la cabeza del Uchiha y al retirarla, este cayó muerto en su cama con un rostro que reflejaba paz.
El Rikudo tomó la carta y desapareció del lugar sin dejar rastro alguno.